Definición:

El término alopecia define la disminución ó pérdida del pelo, localizada o generalizada, temporal ó definitiva de cualquier tipo u origen. Es decir, se refiere a la incapacidad de producir cabello por parte del folículo piloso, en este caso ya no hay regeneración de cabello y por lo tanto la unidad folicular puede morir o en su defecto quedar latente pero sin producción de ningún tipo de cabello.

Para un entendimiento adecuado de las alopecias es necesario conocer que el crecimiento del pelo es cíclico, pasando por 3 etapas: 1ª etapa de crecimiento (anágena) que dura de 2 a 6 años, en la que el pelo crece 1 cm. cada mes; seguido de un periodo de reposo o catágeno que dura unas 3 semanas; y finalmente se alcanza la fase de caída o telógena (cayendo de forma imperceptible entre 80-100 cabellos/día.) que dura de 3 a 4 meses. Las alopecias representan entre el 3% y el 8% de las primeras consultas en Dermatología.

El paciente más común es un hombre joven que consulta por alopecia androgenética (calvicie común).

Existen diversas clasificaciones de las alopecias, pero desde un punto de vista pronóstico vamos a distinguir dos tipos básicos: cicatriciales (por tanto irreversibles) y no cicatriciales (potencialmente reversibles). En ambas se produce un desprendimiento del cabello a nivel del folículo, pero en el primer caso existe una destrucción de éste que lo hace irrecuperable y en el caso de las no cicatriciales el folículo no se destruye, sufre cambios funcionales que podrían ser recuperables. La única excepción es la alopecia androgenética que, aunque no es cicatricial es lentamente progresiva e irrecuperable. En las alopecias cicatriciales se consigue pellizcar el cuero cabelludo a nivel de la placa de alopecia (debido a la atrofia folicular), sin embargo en las alopecias no cicatriciales es difícil pellizcar el cuero cabelludo pues persisten los folículos

Causas:

Las causas son variadas, puede ser por sexo, por edad, por tracción, por genética, puede tener causas emocionales, medicamentos, estrés, enfermedades, cambios hormonales, etc. aunque el más conocido es el factor genético o androgenético que es el que comúnmente vemos en la mayoría de los hombres (aproximadamente el 90% de los casos de alopecia en hombres están asociados a este proceso).

La calvicie femenina existe, pero normalmente se empieza a observar después de la menopausia, donde la manera en que se manifiesta es muy parecida a la de los hombres que quedan calvos en el centro. Este fenómeno en ellas se debe a que tienen menos hormonas femeninas y predominan los andrógenos en su organismo.

Normalmente, en una mujer sana se le caen hasta 100 pelos diarios. Ese es el recambio natural del pelo. Pero cuando se acelera ese recambio, se produce alopecia.

Ya se ha visto que la caída del pelo depende de la causa que la origina. Si es una causa nutricional o tensional, la caída es difusa, es decir, se cae pelo de cualquier lado.

Cuando es tensional intensa, no se cae el pelo del cuero cabelludo, sino que también se caen pelos de las cejas y pestañas.

Si se manifiesta la caída del pelo en áreas definidas donde posteriormente se observa una especie de redondelas, se habla de alopecia areata (áreas), que es nerviosa.

También existen alopecias seborreicas, que son las que se producen, que son las que se producen debido a la secreción grasa ácida por tensión.

En el caso de que la alopecia sea debida a causas nutricionales, lo ideal es usar un champú que tenga proteínas para que enriquezca el grosor del pelo.

Sin embargo, los champúes publicitados, sirven para determinadas caídas del pelo, no sirven pata todas las cosas, por eso a veces es absurdo utilizar un determinado champú, si la causa real de la caída del pelo es una infección, o cuando es problema de hormonas.

Tipos de alopecia:

Alopecia androgenética: se la conoce también como alopecia androgénica prematura o calvicie común. Afecta a muchos hombres y rara vez a las mujeres.

En la alopecia androgenética -como la mayoría de los hombres- determinar en la Escala Norwood qué tipo/grado de alopecia es.
Clasificada originalmente por el Dr. James Hamilton en los años 50 con ocho grados y siete tipos de calvicie, fue modificada a su forma actual por el Dr. O’Tar Norwood en los años 70, añadiendo cuatro grados más y los definió como un tipo de variante “A”. Indicando que esta variación solo afectaba al 3 % de los casos estudiados.

Escala básica de Norwood para determinar el tipo de calvicie o alopecia androgenética con patrón masculino: (ver imagen)
• TIPO I – Indica pérdida mínima de pelo.
• TIPO II – Perdida de pelo con pequeñas recesiones en el área frontotemporal del cuero cabelludo.
• TIPO III – Es el primer nivel que un dermatólogo consideraría como calvicie y aplicaría un tratamiento. En esta etapa la recesión es más profunda en el área frontotemporal. Las áreas afectadas carecen o están cubiertas con escaso pelo.
• TIPO III Vertex – Perdida de pelo que afecta a la parte posterior de la cabeza con una línea de recesión muy limitada en el área frontotemporal.
• TIPO IV – En este tipo la perdida de pelo es más extensa que la del tipo III, con escaso o ningún pelo en la parte superior de la cabeza.
• TIPO V – En este estado la coronilla esta todavía separada de la zona frontotemporal, aunque esta separación ya no es tan evidente debido a que la franja de cabello, a través de la parte superior del cuero cabelludo, se ha estrechado y el cabello se ha vuelto más escaso.
• TIPO VI – Es cuando la calvicie de la coronilla se junta con la de la frontotemporal convirtiéndose en una sola calvicie.
• Tipo VII – Es la forma más severa de la perdida del pelo, solo queda una franja de cabello con forma de herradura que comienza justo frente a la oreja y se extiende hacia la parte posterior del cuero cabelludo y el cuello.

Este test es muy útil para saber si algún tratamiento puede dar resultados según el avance que tenga la calvicie. Si el grado es muy avanzado (5, 6 o 7) habrá que pensar en una solución como la Reconstrucción Transdermal, un procedimiento sin cirugía que puede ayudar a recuperar el cabello casi de forma inmediata ó en la intervención quirúrgica (aunque esta a veces no es suficiente con una sola cirugía y muchas veces genera alopecia en el lugar en donde se extraen los folículos donadores conocida como área donadora)

Los andrógenos son las hormonas responsables de la caída del cabello en este tipo de calvicie (conocida en los hombres como la DHT* dihidrotestosterona) y es por eso que muchos de los tratamientos actuales inhiben lo producción de las mismas.

Si la calvicie continúa avanzando y los folículos pilosos mueren (por ejemplo una calvicie de mas de 8 años), el proceso se torna irreversible y no existe tratamiento (tópico o tomado) para restablecer la situación. Solamente puede repararse trasplantando folículos vivos de otras zonas hacia la coronilla y las entradas; un microtrasplante capilar o mediante un proceso de Reconstrucción Transdermal que consiste en Injertar una malla incolora, transparente e hipoalergénica en el cuero cabelludo que ayudará a que se recupere casi de forma inmediata todo el cabello perdido (una de las mejores opciones). Lo ideal por supuesto, es combatir la caída mientras los folículos tienen vida o la calvicie no ha avanzado demasiado.

La mujer es más afortunada que el hombre ya que la alopecia androgenética solamente aparece en la parte delantera de cuero cabelludo dejando el cabello más ralo pero en raras ocasiones llega a tener zonas totalmente despobladas como en el hombre.

La alopecia androgénica es una alopecia en la que genéticamente se produce una miniaturización progresiva de los folículos del cuero cabelludo como consecuencia de la actuación de la 5-alfa-dihidro-testosterona sobre el órgano diana folicular en personas predispuestas.

Este tipo de alopecia es la causa más frecuente de caída de pelo, tanto en el varón como en al mujer. Se hereda con un patrón poligénico y se produce por la acción de los andrógenos en personas predispuestas genéticamente.

La Testosterona pasa a dihidro-testosterona, por acción de la 5-alfa-reductasa. La acumulación de 5-alfa-dihidro-testosterona inhibe el metabolismo de los folículos. La inducción del pelo terminal a velloso solo ocurre en el cuero cabelludo, en la zona frontoparietal y en el vértex.

La asociación de sebo y calvicie es habitual, ya que la glándula sebácea es igualmente andrógeno-dependiente, lo que no implica que la seborrea sea causa de alopecia.

El proceso puede empezar en cualquier momento después de la pubertad. En el varón comienza con un retraso de la línea de implantación fronto-parietal (dando lugar a las denominadas entradas). Posteriormente se afecta el área biparietal y el vértex (depilación en coronilla o tonsura), poco después y dependiendo de la influencia genética, se hace evidente el retraso de la línea de implantación fronto-parietal y en tonsura, respetándose siempre la zona lateral y posterior del cuero cabelludo.

En la mujer el patrón es más difuso, respetando la línea de implantación del pelo. Suele acentuarse a partir de la menopausia, por la pérdida de la protección estrogénica, pero rara vez es total, el diámetro de sus cabellos se va haciendo más fino y son más cortos y apigmentados, permitiendo ver el cuero cabelludo.

Si en una mujer la alopecia es de instauración brusca, o sigue un patrón masculino, acompañada de otras manifestaciones de hiperandrogenismo (hirsutismo, acné, cambios en al voz…) debemos pensar en un trastorno virilizante e incluso en un tumor productor de andrógenos (tumor suprarrenal u ovárico).

Tratamiento. Desde hace unos años se dispone de 2 fármacos autorizados por la FDA: Minoxidil y Finasterida. En la mujer se puede utilizar Minoxidil, pero no Finasterida.

Candidato ideal: varón de entre 18 y 60 años que comienza a notar la aparición de pelo más fino a nivel fronto-temporal y/o en el vértex. No es efectivo en los completamente calvos. Para observar resultados se necesita un periodo de 6-12 meses de tratamiento continuado y debe mantenerse de forma indefinida.

Tratamientos hormonales. En la mujer se han utilizado tratamientos hormonales como los antiandrógenos orales con buenos resultados.

La Espironolactona, que es un inhibidor competitivo débil de la unión de los andrógenos a su receptor y reduce la síntesis de Testosterona, tiene cierta eficacia en el tratamiento del hirsutismo, y en la alopecia androgenética femenina de origen suprarrenal.

Cirugía. Actualmente se realiza el autotransplante de pelo, tratamiento consolidado y altamente efectivo. Su principal inconveniente es que, al perderse el pelo vecino, hay que realizar varias correcciones. En la mujer, al ser la alopecia más difusa, es más difícil el autotransplante, el área dadora occipital tiene menos pelo que en el varón.

Alopecia areata: es una forma de alopecia no cicatricial, de causa desconocida, mediada inmunológicamente. Se caracteriza por la presencia de una o varias placas alopécicas circunscritas en el cuero cabelludo, sobre piel normal, pudiendo llegar hasta la pérdida de todo el pelo corporal. . Alopecia total (AT) es cuando se pierde completamente el pelo del cuero cabelludo. En los casos de Alopecia universal (AU), se pierde el pelo de todo el cuerpo.

Afecta a ambos sexos por igual y puede aparecer a cualquier edad, aunque es más frecuente en niños y adultos jóvenes.
Frecuentemente se asocia con otros procesos autoinmunes (vitíligo, enfermedad tiroidea, anemia perniciosa), con dermatitis atópica y con el síndrome de Down (entre 1 al 9%). Además, el sustrato histológico en las lesiones precoces está constituido por un infiltrado de células mononucleares fundamentalmente linfocitos CD4+.

Se ha implicado un factor de predisposición genética, encontrándose mayor incidencia familiar. El papel del estrés emocional es muy controvertido, en algunos casos puede representar un factor desencadenante.

Clínicamente se manifiesta por la presencia de una o varias placas de alopecias no cicatriciales, redondeadas u ovales, que suelen localizarse en el cuero cabelludo, aunque no es infrecuente la afectación simultánea de la barba, las cejas o las pestañas.

En el borde de las placas se pueden objetivar los llamados pelos peládicos, pelos con mayor grosor en su parte distal (en signo de admiración), considerándose su presencia un marcador de actividad. En este borde, los cabellos aparentemente normales se desprenden con gran facilidad.

La instauración puede ser paulatina, brusca o fulminante, y da lugar una vez establecida, a diferentes formas clínicas: en placa única, en placas múltiples, alopecia areata total (afecta a todo el cuero cabelludo), alopecia areata universal (afecta a toda la superficie corporal).

La evolución de la placa es imposible de predecir, las placas se pueden repoblar espontáneamente, apareciendo un pelo fino y despigmentado que gradualmente irá siendo sustituido por un cabello normal, o mantenerse con recidivas y repoblaciones, o convertirse en alopecia total o universal.

El diagnóstico es eminentemente clínico, en los casos que no se pueda excluir con certeza la alopecia cicatricial, la biopsia será definitiva. Aún no existen tratamientos totalmente efectivos para este tipo de alopecia. Las terapias que se utilizan con medianos resultados son: luz ultravioleta, corticosteroides tópicos, inyecciones de esteroides o agentes irritantes para excitar a los folículos estimulando el crecimiento del cabello.

Alopecia traumática:

Tricotilomanía: (provocada por el propio paciente). Se denomina así a la alopecia provocada por el tic de coger el cabello entre los dedos de forma continuada, torcerlo y estirarlo. Se localiza a nivel temporoparietal u occipital. Observaremos placas de alopecia parcial con pelos de diferente tamaño, torcidos y rotos. Suelen reflejar un trastorno psicológico leve (en niños) y más importante en adultos.
Alopecia por tracción: Es producida por un peinado inapropiado que estira el pelo con fuerza en alguna dirección de forma constante (moños, cola de caballo, uso de peines calientes para alisarse el pelo…). Suele haber alopecia en placas y pelos rotos. Si el mecanismo que induce la tracción cesa, la alopecia se recupera, aunque en casos en que la tracción es muy intensa o duradera puede desembocar en alopecia cicatricial.

Alopecia difusa (Efluvio telogénico crónico): el término “Efluvio telogénico” fue acuñado por Kligman en el año 1961. Es la pérdida aguda del pelo tras enfermedades sistémicas crónicas, estrés emocional, enfermedades febriles o parto. En éste último, el efluvio telogénico puede durar hasta 6 meses para luego recuperarse totalmente.

Corresponde a una pérdida de pelo mayor de lo habitual por un paso prematuro y sincronizado de un gran número de folículos de la fase anágena a telógena. Se inicia 1-2 meses después del factor desencadenante.

Como causas estresantes pueden estar: infecciones crónicas debilitantes, enfermedades febriles prolongadas, tensión emocional extrema, dietas hipocalóricas, posparto, cirugías importantes.

Se pone en evidencia con el test del tirón: se arrancan 3-5 cabellos de diferentes áreas. El pronóstico es bueno, y el cabello vuelve a salir en un período de 6 a 12 meses.

La alopecia se asocia en ocasiones a enfermedades endocrinas (hiper o hipotiroidismo, hipopituitarismo), ó a enfermedades sistémicas (lupus eritematoso sistémico o la lúes secundaria).

La mujer también puede presentar una alopecia por pérdida de hierro, ya sin relación androgenodependiente. Cuando hay pérdidas importantes de hierro, la ferritina que se encuentra en los folículos en crecimiento es liberada al suero, a fin de atender las necesidades de otros órganos, y en consecuencia esos folículos entran en fase telógena produciéndose poco tiempo después la caída.

También puede estar causada por múltiples fármacos: los citostáticos, antipsicóticos, anticoagulantes, antitiroideos, Vit. A, Propranolol y antiepilépticos.

Tratamiento: Su pronóstico es bueno, en 6-12 meses el cabello vuelve a salir, sin que sea preciso otro tratamiento que corregir la causa. En caso de sideropenia, suplementos de Hierro.

Alopecia por drogas o fármacos: la vitamina A en grandes dosis, los citostáticos, antitiroideos, anticoagulantes, el mercurio y el ácido valproico son capaces de producir alopecia. Cuando la droga se suspende la alopecia desaparece.

Alopecia por enfermedades sistémicas: de origen endocrino, infeccioso, Lupus eritematoso o déficit nutricional.

Alopecia por síndromes hereditarios: en el caso de la atriquia congénita, el individuo carece de pelo. También la encontramos en la alopecia triangular temporal, en el síndrome de la pérdida del cabello en anagén, en la hipoplasia del pelo y el cartílago, en el síndrome de Menkes, en la displasia ectodérmica anhidrótica y en el síndrome tricorrinofalángico.

Alopecias cicatriciales:

Lamentablemente este tipo de alopecias suele ser irreversible porque existe un daño, malformación o ruptura total de la estructura folicular. No existe un tratamiento o droga que ayude en una cabellera con folículos inertes. Si existieran zonas no dañadas puede recurrirse a un implante capilar.

Clasificación:

Pseudopelada de Brocq: Una forma localizada de alopecia cicatricial de una relativa frecuencia y etiología desconocida es la pseudopelada de Brocq. Suele presentarse como pequeñas placas de alopecia de crecimiento lento y progresivo que aunque pueden llegar a afectar todo el cuero cabelludo, está descrita su estabilización con el tiempo en algunos casos

Alopecias infecciosas: micóticas (querión, candidiasis, favus); bacterianas (sífilis, lepra, acné necrótico); virales (herpes, varicela); protozoarias (Leishmaniasis).

Especial mención es la tiña del cuero cabelludo, causada por los dermatofitos que al invadir el pelo, lo rompen y se produce la alopecia. El diagnostico se realiza por el hallazgo de hifas en examen directo y se confirma con el cultivo, que suele tardar varias semanas. Se suele asociar a tiña de la piel lampiña o de las uñas.

Las tiñas no inflamatorias o tonsurantes, se manifiestan como placas parcialmente alopécicas, con cabellos quebradizos que se rompen al alcanzar 1 ó 2 mm. La inflamación es mínima, hay abundante descamación y el margen es preciso.

Las tiñas inflamatorias (Querion de Celso), se inician como una placa descamativa que a los pocos días da lugar a una masa inflamatoria y dolorosa de la que caen la mayor parte de los cabellos. Se produce supuración folicular con fístulas y gruesas costras con pelos adheridos. Si no se tratan precozmente producen alopecias cicatriciales en placas.

Es de gran importancia conocer que las tiñas del cuero cabelludo se presentan habitualmente en la infancia. En el adulto son muy raras, generalmente se dan en enfermos inmunocompetentes, ya que la secreción sebácea del pelo tiene efecto fungistático.

En los casos de alopecias cicatriciales de pequeño tamaño, el tratamiento quirúrgico con extirpación directa de la zona afecta puede llegar a ser curativo. Esto es válido sobre todo para casos seleccionados de alopecias cicatriciales traumáticas o de pseudopelada de Brocq.

Alopecias por agentes físicoquímicos: agentes cáusticos, traumatismos mecánicos, quemaduras y rediodermitis por rayos X. Tengamos en cuenta que los folículos son sensibles a las radiaciones.

Alopecias tumorales: tumores dérmicos y metástasis. Mastocitos, epiteliomas basocelulares o espinocelulares, linfomas y tumores anexiales.

Alopecias por dermatosis: síndrome de Graham-Little, dermatomiositis, mucinosis folicular y sarcoidosis.

Alopecias por enfermedades hereditarias: poroqueratosis de Mibelli, nevus epidérmico, enfermedad de Darier, ictiosis y aplasia cutis.

Alopecias síndromes clínicos decalvantes: dermatosis pustulosa erosiva, foliculitis decalvante, alopecia parvimaculata y pseudopelada.

En resumen:

La alopecia genética se refiere a la calvicie. En cambio, la que se produce por medicamentos, tiene que ver con que la célula del pelo se multiplica muy rápido en el folículo, tanto y más rápido que las células cancerosas y por lo tanto su vida es corta.

Las causas nutricionales hacen referencia a las personas desnutridas y a las que no consumen una buena cantidad de proteínas. Se produce la caída del pelo debido a que se consuma mucha más materia prima en una célula en activa multiplicación que una no activa.

Por otra parte, el estrés también es una causa de alopecia, debido a que se acelera mucho la multiplicación de la célula del pelo, entonces nace, vive y muere más rápido. Esto es conocido como efluvio.

Durante el embarazo se puede manifestar el fenómeno, debido a los cambios hormonales que se producen. En la etapa de la lactancia también se produce efluvio, por el hecho de que las mujeres tienen que regular mejor la nutrición debido a que están alimentando a otra persona.

Ahora bien, cuando una mujer sufre de enfermedades autoinmunes, produce anticuerpos contra el pelo, como los que se dan con las enfermedades sistémicas, como el lupus eritematoso. En muchos cánceres se cae el pelo, ya sea por factor de nutrición o porque se desgasta con los medicamentos que se emplean.

Otras caídas del pelo se deben a intoxicaciones. Por ejemplo, si hay alguien que ingirió veneno de ratas y se le cayó el pelo, lo que sucedió es que el veneno intoxicó el pelo.

Las hormonas masculinas facilitan la caída de pelo porque hay zonas del cuero cabelludo que tienen unos receptores especiales para andrógenos. En tanto, las hormonas femeninas facilitan que sea firme el pelo. En ese sentido, cuando se ve en una mujer joven, es preciso estudiar las hormonas, porque puede ser que tenga un ovario quístico y está teniendo más hormonas masculinas que femeninas, por lo tanto, hay que tratar el ovario.

En definitiva, los especialistas consideran la alopecia como un síndrome, porque puede ser producido por otras enfermedades. Siempre hay que buscar la causa para poder tratarla.

Por eso, toda caída de pelo es recomendable que sea consultada con un médico, porque puede ser que el problema sea banal, nervioso, o una enfermedad grave.

Diagnóstico:

1.- Anamnesis (interrogatorio):

* Antecedentes familiares (alopecia androgénica y alopecias congénitas)
* Antecedentes personales: estrés, déficit nutricionales, fármacos, seborrea, acción de agentes físicos o químicos, endocrinopatías.
* Enfermedad actual: patrón de distribución (difuso o localizado), tiempo de evolución, manifestaciones acompañantes (locales o sistémicas), forma de inicio (aguda, crónica), evolución (en brotes, lentamente progresiva, irreversible).

2.- Exploración física:

Para comprobar si se trata de una caída fisiológica o existe una verdadera alopecia, realizaremos el test del tirón (Pilotracción), que consiste en traccionar con los dedos el pelo de varias regiones, siendo normal que podamos extraer entre 1 y 2 cabellos de algunas zonas. El test del tirón permite una primera aproximación, ya que en casos patológicos con una tracción ligera conseguimos arrancar 4-5 cabellos con facilidad.

Es importante valorar la fase en la que se encuentran los cabellos arrancados a simple vista o con microscopio.

Es importante observar la morfología del cabello, seco y deslustrado en alopecias congénitas o en síndromes carenciales, cabellos miniaturizados en la alopecia androgenética, o cabellos en signo de admiración en la alopecia areata.

Analizar el patrón de distribución de la alopecia: difuso (en la alopecia androgenética y en las alopecias congénitas) o localizado, en placas (por regla general en la alopecia areata y en la tricotilomania)

También hay que explorar el cuero cabelludo observando la existencia de alteraciones: cicatrices, pápulas, escamas, eritema…

3.- Exploraciones complementarias: Hay que tener en cuenta que en más de la mitad de los casos de alopecia no es necesario pedir ninguna exploración complementaria, la clínica y la exploración física son suficientes para establecer un diagnóstico firme. Suelen ser problemas temporales autorresolutivos y bastará con una adecuada explicación al paciente.

En los casos seleccionados en que se solicite alguna exploración se debe comenzar por un estudio analítico: hemograma, glucemia, ferritina sérica, creatinina, transaminasas hepáticas, TSH, magnesio y zinc. Son opcionales VDRL o RPR, anticuerpos antinucleares, VIH y Testosterona libre y DHEAs (mujeres con alopecia androgénica).

Pueden también indicarse test especiales en caso de sospecha de infección micótica o bacteriana (cultivo, examen directo del talo del pelo y de la escama con KOH)

Tratamiento:

Diversos estudios han demostrado que la evolución de la alopecia areata es independiente del tratamiento. No existe ningún tratamiento etiológico, y todos ellos van dirigidos a disminuir lo máximo posible el tiempo para la aparición del pelo. En estos casos, por tanto, es imprescindible una adecuada explicación al enfermo con el fin de evitar el uso de tratamientos que puedan ocasionar efectos secundarios.

Tanto en niños como en adultos, si la afectación es menor del 50% del cuero cabelludo, se prefiere una conducta expectante pues la repoblación es espontánea en más del 50% de los casos, sobre todo en las formas localizadas, que son las más frecuentes.

En los niños, cuando la pérdida de cabello es superior al 50% del cuero cabelludo se utiliza el tratamiento tópico con corticoides. En los casos más extensos, sobre todo cuando existe una implicación psicológica importante, esta indicada el tratamiento sistémico.

En los adultos, si la enfermedad está localizada, el tratamiento tópico puede hacerse con corticoides intralesionales. Si la alopecia es muy extensa se utilizan: corticoides tópicos y sistémicos, ciclosporina sistémica ó fototerapia. Hay que tener en cuenta que los corticoides pueden inducir atrofia y deben manejarse con precaución para no transformar una alopecia areata, en principio reversible, en una alopecia irreversible.

El tratamiento debe realizarse durante un periodo mínimo de 3 meses antes de valorar el resultado y proponer un cambio en la terapia.

El principal inconveniente de las infiltraciones de corticoides es que son dolorosas y producen atrofia. Se deben evitar cuando la afectación es mayor al 30%.

Los Corticoides orales son efectivos en los casos de alopecia areata extensa (existe gran controversia sobre su uso). Hay autores que los utilizan en casos de alopecia que progresa muy rápidamente o para conseguir una repoblación inicial.

Inmunoterapia tópica. La sensibilización de contacto o inmunoterapia tópica es uno de los tratamientos más efectivos en pacientes con alopecia areata que afecta a más del 50% del cuero cabelludo.

En los casos de alopecia muy extensa, que no responde a los tratamientos anteriormente citados, se ha ensayado con PUVA terapia e incluso con Ciclosporina oral. Sus importantes efectos secundarios y la reaparición de placas al dejar el tratamiento hace que deba ser muy bien valorado.

Prevención de la calvicie:

Hombres y mujeres, cada vez más jóvenes, notan con pesar que su pelo empieza a caerse de forma irremediable. Ahora este problema puede detectarse anticipadamente por medio de un test, lo que ayuda a atenuar los efectos de la temida alopecia.

La genética, como causa principal, y las alteraciones psicológicas están detrás de la aparición precoz de la alopecia, que puede afectar a un 89 por ciento de hombres y a un 16 por ciento de mujeres.

El test HairDX, realizado a partir de una muestra oral, puede anticipar si una persona sufrirá calvicie.

HairDX identifica una variante genética hallada en más de 95% de los hombres calvos. Científicos han descubierto que hombres con esta variante genética tiene un riesgo de 60% de perder el cabello antes de cumplirse los 40 años.

HairDX también identifica otra variante genética que es menos común. La presencia de esta variante indica una probabilidad de más de 85% de no perder el cabello antes de cumplirse los 40 años.

La caída de cabello constituye una preocupación cada vez mayor entre los jóvenes, e incide de forma muy negativa en la autoestima de la persona.

Son frecuentes los casos que, para disimular la pérdida precoz de cabello, deciden apuntarse a la moda de raparse la cabeza, una alternativa tan válida como recurrir a la cirugía.

Pero se considera que afeitarse la cabeza debe ser la última opción y por ello se aconseja tratamientos preventivos, que suelen dar muy buenos resultados.

Aunque el problema es distinto pero guarda relación con el tema, uno de los estigmas asociados más difíciles de soportar por los enfermos de cáncer es el que se refiere al deterioro de la imagen, sobre todo la pérdida el pelo a consecuencia de los agresivos tratamientos de quimioterapia.

Por eso se insiste en la necesidad que el enfermo recupere la autoestima a través del control de la alopecia.

Actualmente ha aumentado el número de casos de alopecia, tanto en hombres como en mujeres.

Por lo que se refiere a distinción entre sexos, los varones lo pueden sufrir hasta en un 89 por ciento, frente al 16 por ciento de las mujeres.

A nivel global, estudios demuestran que hay diferencias étnicas por lo que respecta a la alopecia: la raza blanca tiene la más alta incidencia de calvicie, mientras que en la negra es mucho más rara y poco frecuente.

En el caso de los orientales, se les cae el cabello mucho después que a la raza blanca.

Tras desterrar categóricamente el mito de la relación entre alopecia y potencia sexual, se considera que el incremento de la alopecia en las mujeres tiene que ver tanto con razones genéticas como de estrés, ansiedad y tratamientos hormonales.

También es cierto que la mujer acude más que antes a consulta y por eso hay más casos diagnosticados.

Dr. Avilio Méndez Flores