Estas dos sustancias aumentan en el organismo por el hábito de fumar, la vida sedentaria y el consumo excesivo de calorías en forma de grasas y carbohidratos que conducen al sobrepeso.

Por otra parte, la edad en progresión, medicamentos como anticonceptivos, esteroides, diuréticos causan aumento de los niveles de triglicéridos y en ocasiones del colesterol, enfermedades renales y hepáticas, la diabetes, el hipotiroidismo, la menopausia en algunas mujeres, la herencia, y por último el estrés, el cual se puede manejar mediante el deporte, la meditación, el relajamiento, la lectura, etc.

El colesterol es una sustancia serosa y suave que se encuentra en todas las partes del cuerpo, entre ellas, el sistema nervioso, la piel, los músculos, el hígado, los intestinos y el corazón. Es elaborada por el cuerpo y también se obtiene de los alimentos.
Luego de comer, nuestro organismo digiere las grasas de los alimentos liberando triglicéridos y colesterol a la sangre; éstos son transportados a todos los tejidos para dar energía o para ser almacenados como grasa.

Entre los efectos dañinos está el ataque cardíaco o infarto al miocardio que se presenta cuando una de las arterias coronarias que suplen oxígeno al músculo del corazón se bloquea. El bloqueo puede ocurrir por espasmos de las coronarias ya disminuidas en su calibre por placas adheridas en sus paredes, ateromas, que al desprenderse forman trombos. Los trastornos cardiovasculares son mas frecuentes en hombres que en mujeres. El accidente cerebrovascular (ACV) también es secundario a aterosclerosis.

Dr. Avilio Méndez Flores