Mucha gente está mal informada sobre los factores de riesgo de padecer cáncer y piensa que más vale comer frutas y verduras en abundancia que dejar de beber alcohol para no contraer la enfermedad, revela un estudio publicado en Ginebra.

“Muchos tienen creencias erróneas sobre lo que provoca cáncer y tienden a sobrestimar la amenaza de factores medioambientales, que tienen relativamente poco impacto, al tiempo que restan importancia a los peligros de su propio comportamiento”, según la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC).

El estudio, publicado por la UICC con motivo de la apertura en Ginebra de un Congreso mundial sobre la enfermedad, fue realizado en 2007 por Roy Morgan Research y Gallup International, entre una muestra de casi 30.000 personas de 29 países de todo el mundo.

Según la investigación, en los países de altos ingresos como Estados Unidos, el Reino Unido o España, el 59% de los encuestados estima que no comer suficientes frutas y verduras conlleva un peligro de cáncer, mientras que el 51% de las personas consultadas considera el consumo de alcohol como un factor de riesgo.

Y aún peor: el 42% de las personas interrogadas en los países ricos está convencido de que el consumo de alcohol no aumenta el riesgo de cáncer.

“Las pruebas científicas de un posible efecto protector de las frutas y verduras son mucho más flojas que las que establecen el carácter nocivo del consumo de alcohol”, destaca la UICC.

“En general, la gente tiende a creer que los factores que no pueden controlar (como la polución del aire) son más importantes que los factores que dependen de su comportamiento (como la obesidad o el tabaco)”, lamenta la organización.

Los habitantes de países con ingresos más modestos suelen adoptar, por su parte, una actitud fatalista frente a la enfermedad: el 48% de los encuestados en estos lugares estima que “no se puede hacer gran cosa” para curar el cáncer. En los Estados ricos sólo lo piensa el 17%.

“Esta opinión derrotista es muy preocupante porque disuade a la gente de participar en las campañas de detección, tan importantes para salvar vidas”, advierte la UICC.

Este estudio demuestra que hay “mensajes muy importantes que no se escuchan”, recalca el presidente de la UICC, David Hill.

“Las personas necesitan saber por qué deben cambiar; necesitan que se les enseñe cómo cambiar; necesitan medios o apoyo para cambiar; necesitan que se les recuerde que hay que cambiar”, insistió.

“El cáncer mata más que la malaria, el sida y la tuberculosis juntos”, recuerda la UICC.

“Cada año en el mundo se detectan más de 11 millones de nuevos casos”, señala.

“Si no cambia nada, antes de 2030 estas cifras aumentarán hasta casi 16 millones de nuevos casos y alrededor de 11,5 millones de decesos por año”, advierte la organización.

Fuente:AFP