Definición:

Se refiere al dolor localizado en la región pélvica del hombre, llamado orquialgia, aunque puede ser referido en otros sitios, tener diferente grado de intensidad, diferentes causas, ser de mayor o menor gravedad, o que amerite un diagnóstico inmediato a fin de brindar una orientación adecuada especialmente en jóvenes que por desconocimiento o por pudor no consultan al especialista.

Causas:

Durante la infancia, el dolor se manifiesta por llanto y señales de inflamación en el área afectada, siendo las principales causas las hernias, orquiepididimitis y las torsiones testiculares. Aunque no dolorosa la ausencia de testículos unilateral o bilateral, llamada criptorquidia es común causa de consulta por parte de la madre.

En adolescentes y adultos jóvenes, el dolor genital habitualmente es causado por traumatismos, inflamaciones, varicocele, tumores, y también por criptorquidia o por testículos llamados retractiles o “en ascensor”. La torsión testicular muestra su mayor incidencia en las primeras fases de la adolescencia.

Es frecuente la asociación con trauma que es el habitual motivo de consulta de una enfermedad ya existente pero desconocida para el paciente. Muchos de estos traumas son leves y relacionados actividades deportivas. Otros procesos inflamatorios pueden ser secundarios a enfermedades de origen infeccioso por focos primarios o secundarios a infecciones especialmente urinarias y a enfermedades de transmisión sexual.

El varicocele corresponde a la presencia de varices en las venas que drenan el testículo, es habitualmente izquierdo, causa dolor con aumento del tamaño escrotal y puede ser causa de infertilidad.

Los tumores frecuentes y habitualmente malignos a esta edad suelen ser no dolorosos y se caracterizan por nódulos adheridos al testículo y que por su malignidad se propagan rápidamente a ganglios linfáticos retroperitoneales. Dadas sus características clínicas si no se es cuidadoso su diagnóstico es tardío con consecuencias graves para la vida del paciente. El cáncer testicular es la malignidad más frecuente en hombres de 15 a 35 años de edad y la segunda más común entre los 35 y los 39 años.

Los científicos han sabido, desde hace años, que en los primeros meses de desarrollo del feto se producen los cambios anormales que degeneran en la manifestación de la enfermedad. Sin embargo, hasta ahora había sido imposible estudiar el desarrollo de los testículos durante el embarazo en humanos. Un nuevo modelo creado por científicos de la universidad de Edimburgo, en Escocia, y cuyos resultados aparecen en la revista Human Reproduction, permitirá analizar por primera vez las primeras etapas de una enfermedad que tarda en manifestarse entre 20 y 40 años. Hay una evidencia aplastante de que el crecimiento y el desarrollo de la vida fetal juegan un papel fundamental a la hora de determinar el riesgo futuro de una amplia gama de enfermedades más tarde en la vida. Y los desórdenes reproductivos masculinos entran dentro de esta categoría, especialmente el tumor testicular de células germinales (contenidas en las gónadas, los ovarios y testículos).

Se sabe que ese tipo de cáncer se origina debido a un desarrollo anormal de las células germinales y que esto lleva a la formación de un tumor en la etapa adulta de la vida.

En otros casos, y por desconocimiento, hay adolescentes que llegan a estas edades con testículos ocultos o criptorquídicos, que serán aquellos que al examinar no se encuentran en el escroto. Al no estar allí, el ambiente de desarrollo de estos testículos se realiza intra-abdominalmente a una mayor temperatura con daños irreversibles a la espermatogénesis y por ende sobre la fertilidad. También se ha visto una mayor incidencia de estos tumores en estos testículos que deben corregirse preferentemente antes de los dos años de edad, y que suelen tener microcalcificaciones.

Las torsiones bien sea testiculares o de hidátide corresponden a cuadros clínicos de instalación súbita generalmente sin antecedentes previos de orquialgia o traumatismo. Es frecuente ver en el adolescente joven que se acuesta e inesperadamente es despertado por un fuerte dolor testicular, al examinar los testículos suele ser inguinal, y si no se es diagnosticado y tratado rápidamente, antes de seis horas sobrevendrá isquemia y necrosis testicular, con la consecuente pérdida de un testículo que pudo ser salvado en 50% de los casos. Algunos de estos testículos retornan en forma espontánea a su posición, por lo que se hablará de testículos retráctiles.

En el adulto joven y mayor el dolor genital masculino habitualmente corresponde a varicocele, tumores o enfermedades frecuentemente infecciosas y de transmisión sexual, las orquitis seniles suelen tener asociación con patología infecciosa urinaria por síndromes urinarios obstructivos bajos, usualmente secundarios a prostatismo con o sin instrumentación.

Por su alta frecuencia en hombres fértiles las patologías testiculares suelen dejar secuelas permanentes de infertilidad, por lo que sólo un diagnóstico y tratamiento médico adecuado, permitirán tratar y prevenir consecuencias irreversibles.

Otras patologías dolorosas pero de menor frecuencia son las referidas al pene, escroto y regiones inguinales, suelen ser de origen traumático o infeccioso según lo cual será su tratamiento.

Dr. Avilio Méndez Flores

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