Consideraciones generales:

La columna vertebral permite un amplio rango de movimientos de nuestro cuello y espalda, muchos de ellos llevados a cabo de manera casi inconsciente, hasta que algún tipo de dolor en esta localización limita la normal actividad haciéndonos ver cuan importante es esta estructura para nuestra vida diaria. la columna vertebral está compuesta por 33 huesos llamados vértebras, las primeras siete vértebras conforman la columna cervical, entre las vértebras se ubican unas estructuras blandas en forma de anillos conocidos como discos intervertebrales que actúan como un amortiguador que facilita los movimientos. Pero por ser la columna cervical una de las partes más móviles de la columna vertebral, tiene grandes probabilidades de desgastarse y sufrir lesiones, aunado a esto las malas posturas condicionan que los discos se sometan a una carga deformante debida a la presión adicional, lo cual conlleva a que tiendan a desplazarse de su normal localización dando origen a las hernias discales.

Causas:

En la gran mayoría de los casos, en especial en adolescentes y adultos jóvenes, el dolor de espalda se asocia con la ejecución de actividades en las que se requiere esfuerzo o bien, se llevan a cabo con malas posturas. La exposición a estos factores a lo largo de nuestra vida, lleva a un deterioro progresivo de la normal anatomía lo cual abre paso a la aparición de la enfermedad degenerativa más frecuente del ser humano conocida como artrosis u osteoartritis.

Los malos hábitos posturales y los esfuerzos, producen con el tiempo microtraumatismos que inicialmente suelen ser asintomáticos, pero luego se van presentando molestias, como tensión y contracturas musculares, limitación para mover el cuello hacia los lados, calambres y corrientazas hacia los brazos y manos entre otros.

Una de las molestias más características que se presentan cuando ya hay desgaste del cartílago es el traquido articular, percibido como una sensación de arena o de ruido a nivel del cuello cuando giramos la cabeza. Los vasos sanguíneos que se dirigen a la cabeza también son afectados por las lesiones de la columna cervical, lo que explica la aparición de síntomas como mareos, vértigos, cansancio mental y embotamiento que también puede presentarse en estos casos.

Algunos factores que contribuyen al dolor de cuello:

Trabajar en la computadora puede condicionar un esfuerzo de flexión o extensión del cuello de acuerdo con la altura a la que se encuentra el monitor. Lo ideal es que el borde superior de la pantalla quede a la altura de la vista.

Trabajo con la vista fija en documentos en documentos que se tienen sobre el escritorio, esto produce esto produce un esfuerzo sostenido en flexión del cuello. Si debe trabajar transcribiendo documentos, es recomendable el uso de un atril, ya que permite mantener los papeles más cerca de los ojos y en un ángulo que reduce la flexión del cuello.

Uso del teclado: Si no se usa un soporte adecuado para apoyar los brazos, se genera tensión en los hombros y la parte alta de la espalda, esto ocurre también cuando la silla no posee apoyabrazos.

Asiento: Debe tener una altura ajustable, con posibilidad de inclinar el espaldar hacia delante y hacia atrás, es recomendable que disponga apoyabrazos.

Actividades domésticas en las que se mantenga el cuello en extensión, como tender ropa, limpiar vidrios y gabinetes altos actividades en las que se mantenga el cuello en flexión como leer y ver televisión en la cama con varias almohadas bajo la cabeza.

Tratamiento:

Existen una serie de consejos útiles para prevenir el dolor en el cuello, todos ellos enfocados en la adopción de posturas correctas. Sin embrago, cuando el dolor ya está presente, se hace necesario la ayuda de un especialista.

Desde el punto de vista médico, se parte de una evaluación física detallada, tanto de las estructuras del cuello, como del, organismo en general para descartar una serie de problemas responsables de la aparición de dolor en el cuello, distinto a los problemas musculares, en estos últimos cabe descartar alteraciones de la glándula tiroides, problema con las amígdalas, articulación temporomandibular, infecciones y tumores. Una vez identificada la causa, se determina la necesidad de practicar estudios complementarios. Muchas veces el examen físico es suficiente, sin embrago, cuando se hace necesario, una radiografía o una resonancia magnética suelen ser de gran ayuda.

En materia de tratamiento en los centros de terapia del dolor, se cuentan con opciones que van más allá de la prescripción de algún analgésico o relajante muscular. Los problemas dolorosos del cuello deben complementarse con terapias locales para eliminar el dolor, aplicadas por médicos fisiatras, como la terapia neural, infiltraciones y los bloqueos. En muchos casos se acompañan por un programa de rehabilitación que permite eliminar la contractura de los músculos y recuperar la normal movilidad del cuello, así como por actividades de terapia ocupacional en las que se enseña a la persona a llevar a cabo sus actividades diarias sin lesionarse, todo esto acompañado por una rutina sencilla de estiramientos y técnicas de relajación que podrá efectuar en su hogar u oficina para evitar que las molestias vuelvan a aparecer.

Cuando los problemas de la columna cervical no reciben un tratamiento adecuado suelen volverse crónicos, es decir sostenidos en el tiempo, afectando las emociones, el sueño y el ánimo de quien los padece. Si este es su caso, no debe acostumbrarse a sentir dolor, busque ayuda especializada y seguramente, además de vivir sin dolor, recuperará su calidad de vida.

Dr. Avilio Méndez Flores