Es una enfermedad de las articulaciones producida por la acumulación de cristales de urato monosódico, debido a hiperuricemia. Hiperuricemia es elevación del ácido úrico en la sangre. Gota deriva de gutta, gota en latín, ya que en la edad media se creía que se debía a una gota de humor maligno que alguien colocaba en las articulaciones.

También fue llamada “enfermedad de los reyes”, debido a que ocurre con mayor frecuencia en las clases acomodadas.

La enfermedad ocurre con mayor frecuencia en hombres que en mujeres, con una relación de 5:1. En los hombres ocurre entre los 40 y 50 años, y en las mujeres después de los 60 años. La artritis gotosa es la principal causa de artritis inflamatoria de pacientes mayores de 40 años. La enfermedad predomina en las clases acomodadas.

Los alimentos que pueden producir gota son las carnes rojas, especialmente las vísceras, como los sesos e hígado. Las bebidas alcohólicas, especialmente la cerveza y el vino. Las frutas y los productos lácteos son los alimentos con menor cantidad de purinas.

El alcohol aumenta la producción de ácido láctico, el cual disminuye la excreción ácido úrico. Además el ácido láctico acelera la degradación del ATP en ácido úrico. Por otra parte la cerveza y el vino contienen guanosina, que es un precursor del ácido úrico.

Los pacientes obesos tienen menor excreción renal de uratos, también la hiperlipidemia está relacionada con la aparición de gota.

En el cuadro típico de gota el paciente se despierta en la madrugada con dolor intenso en el dedo gordo del pie, el tobillo o la rodilla. El dolor va aumentando durante la noche a menos que tome un analgésico.

Los tofos son acumulaciones de ácido úrico en los tejidos blandos y articulaciones. El lugar más frecuente de aparición de tofos es la bursa olecraniana, que es un tejido justo debajo del codo.
El tratamiento consiste en Antiinflamatorios no Esteroideos Colchicina, Alopurinol e infiltraciones intraarticulares de esteroides. El médico debe decidir cuál es el tratamiento más indicado en cada caso.

Existe un principio que dice que la gota no ataca articulaciones cercanas a la columna ni a mujeres premenopáusicas. Sin embargo, en medicina nada es una verdad absoluta.

En casi la mitad de los casos la gota afecta el dedo gordo del pie. La afección de este dedo se llama podagra. Sin embargo la gota puede afectar otras articulaciones como la rodilla, tobillo, codos. Las articulaciones pueden afectarse simultáneamente, o ser migratoria, es decir, aparecer en una articulación y luego en la otra.

Dr. Avilio Méndez Flores

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