Enfermedades Virales

La rabia o hidrofobia

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Definición:

Es una enfermedad viral a menudo mortal, que afecta el sistema nervioso de los mamíferos.

En las últimas etapas de la enfermedad, el virus se traslada desde el cerebro a las glándulas salivales y la saliva. Desde allí puede transmitirse a través de una mordedura o por contacto con las membranas mucosas (nariz, boca y ojos). La enfermedad es fatal una vez que se inician los síntomas. Los perros pueden contagiar a otros por 2 semanas antes de que aparezcan los síntomas de la enfermedad, por lo que es sumamente importante confinar y observar todos los animales sospechosos. La rabia es predominantemente una enfermedad de carnívoros salvajes pero puede afectar a cualquier mamífero, incluyendo los seres humanos.

El virus es muy sensible al calor, a los detergentes ligeros (incluyendo jabones ordinarios) y a los desinfectantes, y no puede sobrevivir demasiado tiempo fuera del cuerpo de un animal infectado.

Este germen se localiza en la saliva de un animal infectado. No puede penetrar la piel intacta. Pero puede ser transmitido por los lamidos mutuos entre animales, cuando éstos se acicalan mutuamente y la saliva de un animal infectado entra en contacto con una herida abierta.

El virus se multiplica en el sitio de la mordedura, invade fibras nerviosas, y viaja al cerebro. El período de incubación (el tiempo entre la mordedura y el inicio de síntomas) depende de la distancia de la herida a la cabeza y el cuello: cuanto más cercana es la cabeza, más corta es la incubación. El crecimiento del virus en el cerebro causa severa degeneración nerviosa y, eventualmente, la muerte. El virus también se propaga del cerebro a lo largo de los nervios a otros órganos, incluyendo las glándulas salivales, donde el virus se excreta en la saliva. Las mordeduras en general son exposiciones de riesgo elevado.

La exposición de un ser humano a un animal rabioso no siempre da lugar a la rabia. Si el tratamiento de protección se instituye con prontitud después de una exposición a la rabia, se prevendrá la mayoría de los casos de rabia. Sin embargo, todas las mordeduras de animales deben ser evaluadas por un profesional de salud para determinar si se requiere tratamiento.

El virus de la rabia puede infectar cualquier mamífero, pero la infección es más común entre los perros, gatos, vacas, caballos, murciélagos, zorros. La transmisión ocurre generalmente cuando el animal vector (el animal que lleva la enfermedad) se encuentra en la fase latente (antes de que aparezcan los síntomas).

La rabia es una enfermedad aguda infecciosa viral del sistema nervioso central ocasionada por un Rhabdovirus que causa encefalitis aguda. El virus de la rabia se encuentra difundido en todo el planeta y ataca a los mamíferos domésticos y salvajes, incluyendo al hombre. Se encuentra en la saliva y en las secreciones de los animales infectados y se inocula al hombre cuando éstos lo atacan y provocan en él alguna lesión por mordedura; además puede ser transfundido cuando un individuo que tiene alguna cortada en la piel (vía de entrada del virus) tiene contacto con las secreciones salivales de un animal infectado. Los vectores animales importantes incluyen: perros, gatos, murciélagos, mangostas, zorros, hurones, mapaches, y lobos.

Causas:

La rabia se propaga por medio de saliva infectada que entra al cuerpo a través de una mordedura o un corte en la piel. El virus viaja desde la herida hasta el cerebro, donde causa inflamación. Esta inflamación provoca los síntomas de la enfermedad. La mayoría de las muertes por rabia ocurre en niños.

El período real entre la infección y la aparición de los síntomas (llamado “período de incubación”) varía entre 10 días y 7 años. El período de incubación promedio es de 3 a 7 semanas.

En el pasado, los casos de rabia en humanos en los Estados Unidos generalmente se producían por una mordedura de perro, pero recientemente hay más casos de rabia en seres humanos que han estado relacionados con zorros o murciélagos. Aunque las mordeduras de perro representan una causa común de rabia en los países en desarrollo, en los Estados Unidos no se ha informado de casos de rabia causados por mordeduras de perro en muchos años, debido a la vacunación generalizada de animales.

En muy raras ocasiones, la rabia ha sido transmitida sin una mordedura real y se cree que esto ha sido causado por la saliva infectada que ha llegado al aire.

Síntomas:

Los síntomas de la rabia en los animales pueden incluir uno o más de los síntomas siguientes: excitabilidad; comportamiento o ataques violentos; el morder; agitación; agresividad inusitada; bravura; salivación excesiva; aversión al agua (de donde se deriva el nombre “hidrofobia”); imposibilidad de tragar o de beber; pupilas dilatadas; disfunción muscular; irregularidades de la coordinación o del paso; parálisis; convulsiones; y eventualmente la muerte, casi siempre en el plazo de 10 días. Estos síntomas se definen como “rabia furiosa”.

Algunos animales con la rabia no exhiben síntomas rabiosos típicos. Esto se refiere generalmente como rabia muda. Estos animales pueden demostrar otros síntomas de enfermedad general que pueden incluir una evitación de contacto con los seres humanos u otros animales, letargo, la pérdida de apetito, y eventualmente la muerte. Algunos perros sencillamente aúllan por días enteros y se retiran a lugares oscuros. Pueden perder control de sus piernas traseras.

Un perro puede mostrar solamente síntomas muy leves de anorexia (el no comer) y de apatía, y luego se encuentra muerto en tres o cuatro días. A veces el perro no da en absoluto señales de enfermedad, y repentinamente se encuentra muerto. Una autopsia de post-mortem revela rabia.

Pero estos síntomas no son exclusivos de la rabia. El dolor, el miedo o la confusión extrema pueden hacer un animal agresivo. La salivación profusa y la inhabilidad de tragar pueden resultar de una obstrucción en la garganta, cuerpos extraños en los dientes, o la ingestión de sustancias irritantes o tóxicas. El aullar podría deberse al hambre, al miedo, o al dolor. Además, las infecciones tetánicas son a veces diagnosticadas erróneamente como rabia. Pero, en cualquier caso, tales animales deben siempre tratarse con precaución ya en su dolor pueden atacar. Actualmente, la rabia solamente puede ser diagnosticada mediante el examen del cerebro de un animal infectado, y esto debe llevarse a cabo en un laboratorio apropiado. En estos momentos no hay pruebas disponibles para hacer un diagnóstico definitivo de rabia en un animal vivo.

Los síntomas tempranos en los seres humanos incluyen irritabilidad, la depresión inexplicable, el dolor de cabeza, la fiebre, y a veces la comezón o el dolor en el sitio de la exposición. La enfermedad progresa eventualmente a la parálisis, a los espasmos de los músculos de la garganta, a las convulsiones, al delirium, y a la muerte. Es importante observar que una vez que aparecen los síntomas, la rabia no puede ser tratada con éxito.

El período de incubación:

En los seres humanos (el tiempo entre la exposición y el inicio de síntomas) es variable, pero es normalmente de 3 a 8 semanas. En los perros, el período de la incubación es normalmente entre 21 y 80 días, pero puede ser más corto o más largo.

Sintomáticamente, el enfermo pasa por 4 fases:

1.- Fase de incubación: Dura entre 60 días y 1 año y es asintomática.

2.- Fase prodrómica: Dura entre 2 y 10 días. Aparecen síntomas inespecíficos.

3.- Fase neurológica: Dura entre 2 y 7 días. Afecta a cerebro. El paciente puede manifestar hiperactividad, ansiedad, depresión, delirio, parálisis, espasmos faríngeos…

4.- Fase de coma: Dura entre 1 y 10 días. El paciente entra en coma y finalmente muere, bien por parada cardiaca, bien por infecciones secundarias.

A partir de la segunda fase, es mortal en el 99,9% de los casos. La única opción de tratamiento es suministrar Inmunoglobulinas e inyectar una vacuna contra el virus, lo que sólo es eficaz durante la fase de incubación.

La vacuna se fabrica a partir de virus aislados de animales muertos. Se hacen crecer sobre cultivos celulares y después se purifican e inactivan con distintas sustancias químicas. Es necesario aplicar entre 4 y 6 dosis.

En la mayoría de los casos el diagnóstico suele ser post-mortem. No obstante, se puede diagnosticar por microscopía gracias a la aparición de los “cuerpos de Negri” en las células.

Síntomas:

• Ansiedad, estrés y tensión
• Babeo
• Convulsiones
• Sensibilidad exagerada en el área de la mordedura
• Excitabilidad
• Pérdida de la sensibilidad en un área del cuerpo
• Pérdida de la función muscular
• Fiebre baja, 102° F (38.9° C) o menos
• Espasmos musculares
• Entumecimiento y hormigueo
• Dolor en el sitio de la mordedura
• Reflejo de Babinski positivo
• Inquietud
• Dificultad para deglutir (las bebidas producen espasmos de la laringe) o dificultad para tragar sólo con líquidos

Contagio:

La transmisión de persona a persona es extremadamente rara,

La exposición a un animal rabioso no resulta siempre en rabia. En general, se podrá prevenir la mayoría de los casos si se instituye tratamiento inmediato después de una exposición a la rabia. Aún así, un profesional médico debe evaluar todas las mordeduras.

La transmisión sólo es posible mediante el contacto directo con un vector portador o con material biológico procedente del mismo, ya que al tratarse de un virus con una envuelta lipídica es muy sensible a los factores ambientales pero se deben tomar precauciones para evitar exposición a la saliva de la persona enferma, incluyendo saliva en forma de aerosol debida a la tos, el estornudo, o el escupir.

La rabia es un virus que puede ser trasmitido a cualquier mamífero. Desde un perro hasta casi cualquier animal rural entre los que encontramos el ganado, las ratas etc.

El virus se presenta comúnmente en los nervios o en la saliva del animal afectado. Comúnmente, pero no siempre, el virus es transmitido gracias a una mordida. En muchos casos el animal es extremadamente violento y ataca sin provocación aparente, su comportamiento varia igualmente.

La patología en la especie humana es la siguiente:

1.- Infección por herida o mordedura. Antiguamente también se transmitía por operaciones como el trasplante de córnea.

2.- El virus tiene una primera multiplicación en las células musculares y de ahí pasa a las neuronas y finalmente a los ganglios nerviosos.

3.- El lugar donde la enfermedad de manifiesta más acusadamente es el cerebro (encefalitis). Sin embargo, el tiempo que tarda en desarrollarse esta etapa es bastante largo y depende de muchos factores.

4.- Los virus comienzan a pasar de unas neuronas a otras a través de los contactos sinápticos, lo que hace que el sistema inmune sea incapaz de detectarlos.

5.- Desde el cerebro puede viajar, a través de los nervios, a cualquier parte del cuerpo, dando una infección sistémica.


Tratamiento:

El tratamiento inmediato después de la exposición al virus de la rabia (ej. mordedura) impide el desarrollo de los síntomas, los cuales en ausencia de tratamiento conducirían irremediablemente a la muerte. Es recomendable lavar con agua y jabón, cuidadosamente y sin raspar la herida, ya que de este modo se ayuda a eliminar el virus, y acudir de inmediato a un centro hospitalario para recibir atención especializada. Tal atención en general consiste en la aplicación de la vacuna post exposición en los dos días siguientes a la mordedura. Las medidas de prevención de rabia en humanos comprenden tanto al tratamiento profiláctico pre o post exposición como las de intervención sobre los huéspedes del virus de la rabia. . El Tratamiento post exposición contempla la aplicación de solo vacuna antirrábica (esquema reducido 10 dosis) o aplicación de vacuna antirrábica + suero antirrábico (esquema clásico 14 dosis mas suero) y dicho esquema depende del tipo de exposición y de la condición del animal agresor.

Inducción al coma:

Se ha reportado en el mundo un caso en el cual se sobrevivió a la rabia luego que se indujera al paciente a un estado de coma. Mediante este proceso, los médicos fueron capaces de curar la enfermedad en ese caso particular. Intentos posteriores de coma inducido como método de tratamiento, han fallado.

Exámenes:

En caso de ser mordido por un animal, se debe tratar de reunir toda la información posible sobre dicho animal y llamar a las autoridades locales del servicio de control de animales para capturarlo de manera segura. Si hay sospecha de rabia, se vigilará al animal para detectar signos de esta enfermedad.

Se usa una prueba especial, llamada inmunofluorescencia, para examinar los tejidos cerebrales después de la muerte del animal. Esta prueba puede revelar si el animal tenía rabia o no.

La misma prueba se puede emplear para detectar la rabia en humanos, usando un fragmento de piel del cuello. Los médicos también pueden buscar el virus de la rabia en la saliva o en el líquido cefalorraquídeo

Complicaciones:

Sin tratamiento, la rabia puede llevar al coma y a la muerte. En casos poco frecuentes, algunas personas pueden tener una reacción alérgica a la vacuna antirrábica.

Expectativas (pronóstico)

Es posible prevenir la rabia si la vacuna se administra dentro de los primeros 2 días después de la mordedura. Hasta la fecha, nadie en los Estados Unidos ha padecido de rabia si se le ha administrado la vacuna pronta y adecuadamente.

Una vez que aparecen los síntomas, son pocas las personas que sobreviven a la enfermedad. La muerte por insuficiencia respiratoria generalmente ocurre dentro de los 7 días después del comienzo de los síntomas.

Perros y Rabia:

Los perros son uno de los animales que transmite el virus de la rabia a los humanos. Comúnmente en zonas urbanas con altas densidades de población canina.

La rabia urbana se presenta mayormente en zonas de alta densidad poblacional canina; por ello, la medida de prevención mas eficaz para cortar este ciclo de transmisión de la rabia en población canina son las campañas masivas de vacunación antirrábica canina, de manera de cortar la cadena de transmisión de virus de la rabia, a través de la disminución de canes susceptibles a la rabia.

Los murciélagos son los principales transmisores de la rabia silvestre en zonas de selva, siendo más difícil su control.

Prevención:

• Evitar el contacto con animales desconocidos.
• Hacerse vacunar si la persona trabaja en ocupaciones de alto riesgo o viaja a países con una alta incidencia de esta enfermedad.
• Vacunar los perros y gatos hacia los 4 meses de edad, seguido de una vacuna de refuerzo un año más tarde y después otra cada 1 a 3 años, según el tipo de vacuna que se utilizó.
• Acatar las regulaciones de cuarentena al importar perros y otros mamíferos en países libres de rabia.

En caso de heridas se debe limpiar bien con agua y jabón y buscar atención médica profesional. Es necesario que un médico realice una limpieza minuciosa de la herida y saque cualquier objeto extraño (desbridamiento). La mayoría de las veces, no se deben usar suturas para las heridas por mordeduras de animales.

La mejor protección consiste en que la gente vacune sus animales domésticos contra la rabia, a la vez que cualquier perro o gato callejero que viva cerca de sus hogares, y que las autoridades municipales conduzcan campañas de vacunación masivas entre los perros y gatos vagabundos, y al mismo tiempo esterilizándolos. La matanza de animales nunca ha resultado ser un método efectivo para controlar la propagación de la enfermedad.

En las regiones donde ocurre la rabia transmitida por el murciélago, se debe evitar que los murciélagos hagan nido en áreas donde duerma la gente o animales domésticos. Las transmisiones de rabia por murciélago ocurren típicamente a través de contacto accidental nocturno, y como los murciélagos generalmente no dejan huellas de colmillo más grandes que las picaduras de zancudo, las víctimas con frecuencia no se dan cuenta que han sido mordidas.

No hay cura alguna una vez que aparecen los síntomas de la rabia. Es entonces inevitablemente fatal. Sin embargo, el período relativamente largo de incubación permite que la terapia de post-exposición sea eficaz si se hace correctamente.

Esta enfermedad, si no se trata con la máxima urgencia, acaba provocando la muerte del enfermo. Cuando una persona se contagia, los síntomas de la enfermedad pueden tardar entre 60 y 300 días en manifestarse. En algunas regiones aún es un gran problema de salud pública como en algunos países de Asia y África, en la que causa de más de 55,000 muertes al año, de las cuales la mayoría de las víctimas son persona menores de 15 años de edad.

Dr. Avilio Méndez Flores

Virus del Nilo Occidental

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Definición:

Es una enfermedad viral transmitida por zancudos. La afección puede ir de forma muy leve a severa, incluso producir encefalitis.El virus del Nilo Occidental se identificó por primera vez en 1937 en Uganda al este de África.

El virus del Nilo Occidental es un tipo de virus conocido como flavivirus. Los investigadores creen que se disemina cuando un zancudo pica a un ave infectada y luego inocula a una persona.

El primer registro epidémico, sucedió en Israel en 1950-1954 y en 1957. En Egipto y en Francia, la enfermedad del virus del Nilo se registró en caballos por primera ocasión a principios de los años 60. La epidemia más grande y desastrosa que se haya registrado, aconteció al sur de África en 1974, donde se reportaron más de 3,000 casos clínicos.

El inicio del brote más grande que se conoce en Europa fue en la década de los años 90, precisamente en Rumania en el año de 1996, en donde se reportaron 500 casos clínicos, con una tasa de mortandad de aproximadamente el 10%. A fines de octubre de 1999, el virus del Nilo Occidental se identificó como resultado de un brote de encefalitis en el estado de New York. Esta fue la primera vez que se registraron los casos como virus del Nilo en Estados Unidos. La infección se manifestó como una encefalitis en humanos y caballos y ha sido considerada por la comunidad científica como un importante evento en la historia evolutiva del virus.

La presencia del virus del Nilo en Cumaná (Venezuela) fue detectada por investigadores de la Universidad de Carabobo.

Se detectó en la laguna de Patos de Cumaná, en el estado Sucre, pero no se descarta que ya pulule o se traslade pronto a otras regiones del país. Es que, literalmente, el virus del Nilo Occidental viaja con el zancudo culícido del género Mansonia venezuelensis, su agente transmisor.

Etiología:

Los zancudos transportan las mayores cantidades del virus a principios del otoño, por lo que hay una máxima incidencia de la enfermedad a finales de agosto y principios de septiembre. El riesgo de padecerla disminuye entonces a medida que el clima se vuelve más frío y los zancudos comienzan a extinguirse.

Aunque muchas personas son picadas por los mosquitos portadores del virus del Nilo Occidental, la mayoría no saben que han estado expuestas. Pocas personas desarrollan formas severas de la enfermedad e incluso ni siquiera notan en absoluto ningún síntoma.

El virus del Nilo Occidental o del Oeste del Nilo esta dado por un virus de la familia Flaviviridae. Este fue aislado en principio en una mujer en estado febril del Distrito de Uganda al Oeste del Nilo, en 1937. Los agentes ambientales como, las inundaciones, las lluvias intensas y las altas temperaturas contribuyen al incremento de las poblaciones de zancudos vectores lo que conlleva como resultado el inicio de los brotes.

Cabe mencionar que el zancudo culex pone sus huevos en aguas estancadas alrededor de las casas y de hecho pueden desarrollarse en cualquier agua estancada por más de cuatro días. Así mismo los zancudos culex son más activos entre el crepúsculo y la aurora cuando el aire está más calmado.

Sin embargo, es posible que estén presentes en cualquier momento del día. El Virus del Nilo Occidental se contrae a través de picaduras de zancudos que se han expuesto al virus por haberse alimentado a través de aves infectadas (principalmente cuervos). La transmisión se produce durante la picadura, aún cuando en estos momentos, la efectividad en su transmisión es bastante baja. El virus no se transmite de persona a persona, ya que el humano es su huésped final y nunca se han dado casos de transmisión directa de las aves a los seres humanos.

El agente transmisor fundamentalmente es el zancudo ornitofílico Culex que se infecta al alimentarse de sangre procedente de un portador infectado, ya sean las aves o el hombre (solo los zancudos hembras pican para conseguir alimento de sangre para sus huevos en cría). El mismo no se contamina con el virus pero puede infectar a su próxima fuente de alimentación. Estos insectos constituyen la línea primaria para la propagación local y por lo general la fuente de los brotes, pero es el ser humano el que incubando el virus lo puede transportar a otras zonas distantes donde al ser picado por un zancudo de esa zona diseminará la infección. Hasta la fecha no existen evidencias de que una persona se infecte del virus debido a la manipulación de aves vivas o muertas. Sin embargo, es recomendable evitar el contacto con éstas u otros animales muertos cuando no se usen guantes o algún otro medio de protección. El virus del Nilo o del Oeste del Nilo, ha surgido nuevamente en los últimos años en algunas de las zonas templadas en Europa, Norteamérica, y se teme que también ahora en México, representando una amenaza a la salud pública, la salud equina y la salud de las aves. Hasta el día de hoy, la manifestación más grave de la infección por este virus, es una encefalitis por lo general, letal en humanos y en caballos, así como también en ciertas aves, tanto domésticas, como salvajes. La reaparición del virus Occidental o del Oeste del Nilo en Estados Unidos, constituye un problema que preocupa considerablemente, debido a que este podría propagarse y radicarse en toda América Central y Sudamérica, como resultado de la fuerte migración de aves infectadas.

Durante la epidemia del Virus del Nilo Occidental en los Estados Unidos de América en el año 2002, unas pocas personas contrajeron el virus a través de transfusiones de sangre y trasplantes de órganos. No obstante, el riesgo de contraer el virus de este modo es bajo.

Los médicos no están seguros si el Virus del Nilo Occidental puede transmitirse de una mujer embarazada a su bebé o de una madre que está lactando a su bebé.

Factores de riesgo:

Los posibles factores de riesgo para el desarrollo de un tipo más severo de la enfermedad incluyen los siguientes:

• Afecciones que debiliten el sistema inmunitario, tales como VIH, trasplante de órganos y quimioterapia reciente
• Edad avanzada
• Embarazo

El virus del Nilo Occidental también se puede diseminar por medio de las transfusiones de sangre y trasplante de órganos. Es posible también que una madre infectada le transmita el virus a su hijo por medio de la leche materna.

Las personas con alto riesgo para la infección aguda y de morir son los ancianos, los niños y aquellos con un sistema inmunológico bajo o comprometido como los pacientes de VIH o los que reciben quimioterapia.

La gente con 50 años o mayor, y la gente con sistemas inmunes debilitados tienen mayor riesgo de enfermar de gravedad por causa del Virus del Nilo Occidental. Menos que el 1 % de la gente que se infecta se enferma de gravedad.

La gente que vive en lugares donde el Virus del Nilo Occidental se ha encontrado en humanos, pájaros, caballos o mosquitos tiene riesgo de ser infectados. Sin embargo, incluso en las áreas donde el virus ha sido reportado, es bastante remota la posibilidad de que una persona se enferme por causa de una picadura de zancudo.

Síntomas:

El período de incubación es de 2 a 15 días y el período sintomático es de 3 a 6 días.

La enfermedad en el humano es usualmente asintomática (no presenta ningún síntoma) o seudogripal leve que a menudo se conoce como fiebre del Nilo Occidental; mientras que las formas más severas de la enfermedad, que son potencialmente mortales, pueden recibir la denominación de encefalitis o meningitis del Nilo Occidental, dependiendo de qué parte del cuerpo esté afectada.

La enfermedad leve, generalmente llamada fiebre del Nilo Occidental, presenta algunos o todos los síntomas siguientes:

Fiebre de moderada a alta, fatiga, conjuntivitis, náuseas, dolor abdominal y toráxico, cefalea, diarreas, amigdalitis severa y complicaciones respiratorias. En la mitad de los casos aproximadamente ocurre una erupción roseolar que se extiende del tronco a las extremidades y la cabeza. En algunos pacientes la infección resulta severa y letal.

En los casos de enfermedad más severa, se pueden presentar también los
siguientes síntomas y se requiere atención inmediata.

• Confusión o cambio en la lucidez mental
• Pérdida del conocimiento
• Debilidad muscular
• Rigidez en el cuello

Aproximadamente el 15% de las infecciones de carácter agudo por Virus del Oeste del Nilo llevan al paciente a la muerte o a un daño neurológico permanente. Muchos se recuperan completamente y no ven en esta enfermedad un gran peligro para la salud. La muerte ocurre típicamente entre el 3 – 15% de los casos, sin embargo, el promedio de epidemia hacia este punto indica una tasa de mortalidad exactamente por encima del 10%.

Complicaciones:

Las complicaciones a causa de la infección leve por el virus del Nilo Occidental son extremadamente raras.
Las complicaciones a causa de la infección severa por este virus abarcan:

• Daño cerebral permanente
• Debilidad muscular permanente (algunas veces similar a la polio)
• Muerte

Diagnóstico:

Los signos de la infección por el virus del Nilo Occidental son similares a los de otras infecciones virales. Puede no haber hallazgos específicos en un examen físico para diagnosticar la infección por dicho virus.

La debilidad muscular con otros síntomas conexos son signos de la presencia de la infección por este virus.

La forma más precisa de diagnosticar esta infección es con un examen de serología, en el cual se examina una muestra de sangre o líquido cefalorraquídeo para buscar anticuerpos contra el virus.

En raras ocasiones, se puede enviar una muestra de sangre o de LCR a un laboratorio con el fin de realizar un cultivo para evaluar la presencia del virus del Nilo Occidental.

Para obtener un resultado correcto de la presencia del virus en los seres humanos se requieren pruebas de diagnóstico especializadas y la disponibilidad de laboratorios que puedan proveer el soporte de laboratorio mínimo. Los laboratorios de salud estatal, veterinaria y de referencia, deben contar con locales de bioseguridad a nivel 3 con la capacidad para conducir exámenes que identifiquen anticuerpos de flavivirus específicos.

Con el propósito de proporcionar los exámenes iniciales en muestras tanto en animales como en humanos es conveniente establecer las pruebas de inmunoensayos vinculadas a los anticuerpos IgM y IgG (ELISA). Es conveniente que se desarrollen y hagan disponibles en los laboratorios locales la captura de antígenos ELISA para detectar el Virus del Oeste del Nilo y otros arbovirus en pools de zancudos. Un aspecto muy importante es que los laboratorios de referencia y de salud pública deben emplear inmunohistoquímica para detectar el virus en tejidos de autopsia.

Tratamiento:

No existe tratamiento específico para la infección por el Virus del Nilo Occidental. Las personas que experimentan síntomas leves usualmente mejoran sin ningún medicamento después de unos pocos días. Las personas con enfermedad grave pueden ser hospitalizadas y les pueden administrar líquidos intravenosos. Pueden requerir estar conectados a una máquina llamada respirador para ayudarles a respirar. Sus médicos también tratarán de impedir que ellos desarrollen otras infecciones como por ejemplo neumonía.

Actualmente no han sido desarrollados antivirales eficaces y no se cuenta con una vacuna comercialmente disponible contra la entidad.

Las investigaciones en estudios clínicos están encaminadas a determinar si la ribavirina, un medicamento antiviral utilizado para tratar la hepatitis C, puede ser de utilidad.

Pronóstico:

En general, el pronóstico probable de una infección leve por el virus del Nilo Occidental es excelente.

El pronóstico es más incierto para los pacientes con casos graves de la infección. La encefalitis o la meningitis del Nilo Occidental pueden llevar a daño cerebral y a la muerte y aproximadamente el 10% de los pacientes con inflamación cerebral no sobrevive.

Prevención y Vigilancia:

Las estrategias de control incluyen la vigilancia y el estudio de los zancudos, la fumigación aérea y en tierra. Estas tácticas reducen y controlan a estos transmisores y constituyen la mejor acción cuando tienen lugar cambios alterables en el ambiente como, las temporadas de lluvias, las inundaciones y el incremento inusual de las temperaturas, situación que contribuye rápidamente al incremento de las poblaciones de transmisores del virus. Una forma efectiva y económica para controlar a los zancudos es mediante la reducción de las fuentes de larvas a través de programas de control y disminución local que monitoreen poblaciones de zancudos e inicien controles después de ocurrida la transmisión de la enfermedad. Estos programas también pueden emplearse como la primera línea de la respuesta de emergencia para contrarrestar la enfermedad si ésta ha sido detectada en humanos o animales domésticos. En principio es conveniente permanecer al amanecer, la caída de la tarde y al anochecer en lugares bajo techo y en donde no penetren fácilmente los insectos, pues estos son los horarios típicos de alimentación de los zancudos. Si es necesario salir, debe cubrirse la piel completamente tanto como sea posible y las áreas del cuerpo que queden expuestas deben ser tratadas con repelente contra insectos. Como una precaución extra se deben fumigar con repelente las ropas, ya que los zancudos pueden picar a través de éstas. Debemos señalar que las áreas de alto riesgo son aquellas con clima templado, en las cuales las poblaciones de zancudos pueden proliferar, así como aquellas zonas cercanas a donde se depositan chatarras u objetos inservibles, lugares propicios para la acumulación de agua.

Es necesario insistir que la mejor manera de prevenir la infección por el Virus del Nilo Occidental es disminuir el número de zancudos alrededor de su casa y de su barrio. La siguiente lista muestra unas pocas cosas que usted puede hacer: Deshágase de agua estacada en baños para pájaros, estanques, materas, albercas (piscinas) plásticas, neumáticos viejos y demás lugares donde los mosquitos podrían reproducirse. Los almacenes que venden productos para el jardín tienen productos para impedir que los zancudos se reproduzcan en estanques pequeños. Repare cualquier hendidura en las mallas de las ventanas, porches y patios. Manténgase adentro durante el amanecer, el atardecer y en las primeras horas de la noche. Si sale afuera durante estas horas, use zapatos y medias, pantalones largos y camisa de manga larga. Usar prendas de vestir que le queden holgadas y de color claro es lo mejor. Si sale al aire libre, use un repelente para insectos que contenga DEET. Aplíqueselo de acuerdo con las instrucciones en el rótulo. Hable con su médico antes de usar repelente para insectos en su hijo. Su médico le puede dar más información acerca de qué tipo y potencia de repelente debe usar.

Uso del DEET :

El DEET es un producto químico N-Ndiethyl-m-toluamide y es un repelente que puede reducir el riesgo de las picaduras del zancudo. Este producto deberá de ser usado con precaución:

– Manténgalos fuera del alcance de los niños.
– No aplique directamente el DEET a los niños, primeramente aplíquelo en sus manos y después póngaselo al niño.
– Al aplicar DEET, evite la cara y las manos del niño.
– Evite el uso prolongado y excesivo del DEET.
– Aplíquelo solamente en la piel expuesta.

Dr. Avilio Méndez Flores

Fiebre amarilla

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Sinónimos:

Mal de Siam, Enfermedad de Barbados, Vómito Negro o Plaga americana.

Definición:

Es una enfermedad viral transmisible, prevenible y curable. Esta enfermedad es causada por el virus de la fiebre amarilla, del género Flavivirus y es transmitida por el zancudo Aedes aegypti y por zancudos selváticos del género Haemagogus.

La fiebre amarilla, conocida también como mal de Siam o fiebre de Barbados, es una enfermedad infecciosa aguda, de rápida evolución, que se transmite por la picadura de zancudos. Su gravedad puede ser muy variable. Independientemente de su intensidad, una vez padecida se adquiere la inmunidad de por vida.

Se manifiesta generalmente en brotes epidémicos de alta mortalidad en las regiones de África, América Central y del Sur.

Los más afectados por la fiebre amarilla son los humanos y los monos.
El virus, que pertenece a la familia de los Flaviviridae, y del género Flavivirus amaril. es una causa importante de enfermedad hemorrágica en muchos países de África y Sudamérica, a pesar de la existencia de una vacuna efectiva. Lo amarillo de la enfermedad se refiere a los signos de ictericia que afectan a algunos pacientes por daño hepático severo

Historia:

La fiebre amarilla ha sido fuente de epidemias devastadoras en el pasado. Soldados franceses fueron atacados por fiebre amarilla durante la Revolución Haitiana de 1802, en donde más de la mitad de la milicia murió a causa de la enfermedad. Cada nuevo brote era seguido por miles de muertes en las localidades del hemisferio occidental, hasta que las investigaciones, incluyendo aquellas con voluntarios humanos (algunos de los cuales fallecieron), conllevó al entendimiento del modo de transmisión a los humanos (incriminando a los zancudos) y el desarrollo de una vacuna, junto con otros esfuerzos preventivos al comienzo del siglo 20.

A pesar de las exitosas investigaciones del médico cubano Carlos Finlay y el médico estadounidense Walter Reed, y muchos otros en los últimos 100 años, varias naciones en desarrollo del África y Sudamérica, continúan en gran riesgo. Actualmente, la Organización Mundial de la Salud estima que la fiebre amarilla causa más de 200.000 enfermos y unas 30.000 muertes cada año en poblaciones no-vacunadas.

Antecedentes históricos en Venezuela:

Se cree que en Venezuela antes de la llegada de “los Barcos Negreros”, con los primeros esclavos de África, no existía esta enfermedad, ya que en los Anuarios de las Indias, que mantenían los frailes, no se encuentra ningún escrito o reseña sobre la misma, y posteriormente a la introducción de los esclavos negros a América, comienzan a encontrarse anotaciones sobre: “una grave enfermedad que producía “Vómito Negro” y la muerte a los pobladores.

Agente: un virus y con un solo representante:

La enfermedad es producida por el virus de fiebre amarilla, ARN, perteneciente a la familia Flaviviridae. Es un virus pequeño de 40 a 60 nm, con envoltura, capaz de replicarse en el citoplasma de las células infectadas. Existe sólo un serotipo que es antigénicamente conservado el flavivirus amaril

Cualquier persona puede contraer la fiebre amarilla, pero las personas de mayor edad presentan un riesgo mayor de infección severa. Si una persona es picada por un zancudo infectado, los síntomas generalmente se desarrollan entre 3 y 6 días más tarde.

Reservorios:

En las zonas urbanas, los seres humanos y el zancudo Aedes aegypti. En las selváticas, otros vertebrados en su mayor parte monos y tal vez los marsupiales y el zancudo hemagogus.

Huéspedes:

Humanos y Primates (Araguatos).

Existen tres formas diferentes de transmisión:

Silvestre o esporádica: Se da en los bosques tropicales. Se da por la picadura de un zancudo portador. Suele ser poco frecuente.

Intermedia: Típica de las sabanas húmedas o semihúmedas de África. Produce varios casos de manera simultánea y en poblaciones separadas. Causa pocas muertes, pero si no se controla puede generara la epidemia de fiebre amarilla urbana, la más grave.

Urbana o epidémica: El zancudo Aedes aegypti actúa como agente transmisor entre las personas en zonas de alta densidad de población, generando la epidemia.

Ciclo de transmisión selvático:

El ciclo primario de transmisión (selvático) involucra primates y al vector, un zancudo del género Haemagogus en América del Sur y Aedes africanus en África. Las personas que concurren a las zonas selváticas son las que se exponen al riesgo de adquirir la enfermedad especialmente hombres jóvenes que por su actividad laboral, agricultura o deforestación, tienen mayor probabilidad de enfermar.

Ciclo de transmisión urbano:

El ciclo de transmisión urbano involucra a seres humanos y al vector A. aegypti, que crece en acumulaciones de agua dulce y limpia. Prolifera preferentemente durante la estación de las lluvias en las zonas tropicales debido al empozamiento de las aguas. En los años recientes este zancudo ha reinvadido América del Sur, desde donde prácticamente había sido erradicado, con reaparición de casos selváticos e incrementando el riesgo de la aparición nuevamente de fiebre amarilla en las zonas urbanas.

La hembra del zancudo se infecta al alimentarse de una persona virémica. Generalmente lo hace en las primeras horas del día o últimas de la tarde y de esta forma transmite el virus en sus sucesivas picadas.

El zancudo Aedes aegypti es el vector tanto del virus del dengue como del virus de la fiebre amarilla

Por ahora, la única forma de enfrentar el problema es controlar el vector y para eso se necesita educar y sensibilizar a la población médica, pero sobre todo a la población en general, porque es un zancudo que vive cerca o dentro de las casas (prácticamente “uno más de la familia”). Entonces, si se encuentra un zancudo, se debe buscar la fuente, el pozo de agua en la que están los huevos y eliminarla. Esa es la única manera.


Focos de fiebre amarilla en Venezuela:

En Venezuela, la Fiebre Amarilla se ha presentado en tres focos, Selvas de San Camilo en el estado Apure, sin actividad desde 1973, no obstante en Diciembre de 1995 el sistema de vigilancia epidemiológica notificó la muerte de un paciente procedente de Saravena, Colombia. Foco Sur del Lago de Maracaibo, sin actividad desde 1980 y el de Guayana, tras un período silente desde 1980, presentó un brote en la región de Parima del estado Amazonas en 1998 y un caso en la región de Canaima en el estado Bolívar en el año 1999. Ultimo caso de Fiebre Amarilla Urbana: en el año de 1918 en la Ciudad de Coro estado Falcón.

Es transmitida por la picadura del zancudo del género Aedes, especialmente Aedes aegypti, Además, Haemagogus y Sabethes, que se encuentran generalmente a menos de 1.300 metros sobre el nivel del mar, pero Aedes han sido hallados ocasionalmente hasta cotas de los 2.200 metros de altura, en las zonas tropicales de América y África. En la fiebre amarilla de transmisión urbana hay que recordar que el Aedes aegypti abunda en zonas húmedas alrededor del agua estancada, y sólo pica durante el día (al amanecer o al anochecer).

Epidemiología:

La fiebre amarilla solo ocurre en África, Sudamérica y Centroamérica y el Caribe. La mayoría de los brotes en Sudamérica ocurren entre personas que trabajan en las selvas tropicales lluviosas, convirtiéndose por ello, en esas localidades, en una enfermedad ocupacional.

Por eso, y debido al aumento de los viajes internacionales en los últimos años, las autoridades de Epidemiología, deben disponer las siguientes medidas:

• Reforzar la vigilancia de la enfermedad alertando a los médicos acerca de las características de ésta para su diagnóstico y notificación oportunos.
• Indicar la vacunación contra la Fiebre Amarilla a quienes visiten las zonas de riesgo.
• Solicitar el aumento del número de puestos de vacunación internacionales a lo largo de cada país en aquellos lugares fronterizos de mayor riesgo, siguiendo la reglamentación de certificación internacional, de acuerdo a lo dispuesto en el Reglamento Sanitario Internacional.

La fiebre amarilla es considerada como enfermedad de notificación obligatoria. Los países latinoamericanos que reportan un mayor número de casos son Bolivia, Brasil, Colombia Ecuador, Perú y Venezuela, notificándose desde 1985 3.012 casos con 1.807 muertes. Perú experimentó en 1995 el brote más grande de los últimos 40 años con 499 casos y 192 muertes.

La OMS ha demostrado por estudios epidemiológicos que existe una gran sub-notificación de los casos estimándose por ajuste alrededor de 200.000 nuevos casos por año, la mayoría de ellos en el África Sub-Sahariana.

La enfermedad puede permanecer localmente desconocida en humanos por extensos períodos y súbitamente brotar en un modo epidémico. En Centroamérica y Trinidad, tales epidemias se han debido a la forma de la enfermedad (fiebre amarilla selvática), que permanece viva en la población de monos aulladores y transmitido por el zancudo Haemagogus, el cual vive precisamente en las selvas lluviosas. El virus pasa a los humanos cuando las altas selvas son taladas. Los obreros forestales pueden entonces transmitir la enfermedad a otros por medio de las especies de zancudo Aedes, que viven en las altitudes más bajas, iniciando así una epidemia.

En resumen, esta enfermedad es transmitida por picaduras de zancudos. En la modalidad urbana de la enfermedad está implicado el Aedes aegypti y en su modalidad selvática el género Haemagogus. El ciclo enzoótico se mantiene entre araguato-zancudo-araguato, siendo el hombre huésped accidental, al infectarse cuando invade áreas de riesgo sin la protección adecuada (vacunación).

Fisiopatología:

El Aedes hembra infectado puede inocular durante su alimentación aproximadamente 1.000 partículas virales en el tejido subcutáneo. La replicación viral se inicia en el sitio de la inoculación y se disemina a través de vasos linfáticos a ganglios regionales.. Por vía linfática el virus alcanza a otros órganos, incluidos bazo e hígado, donde se replica intensamente produciéndose la viremia o presencia de virus en la sangre- y con ella, la siembra a otros tejidos y el inicio de los síntomas.

La fase virémica ocurre entre los días 3 y 6 de iniciada la sintomatología. Durante este período los zancudos pueden infectarse mientras se alimentan.

Síntomas:

Durante la incubación, que dura entre tres y seis días, el virus permanece inactivo.

La primera fase, que dura entre tres y cuatro días, se caracteriza por fiebre, escalofríos, dolores musculares, cefaleas, pérdida de apetito, náuseas, vómitos y la presencia de frecuencia cardiaca normal en presencia de fiebre elevada. Pasado este periodo el paciente mejora y los síntomas desaparecen.

Aproximadamente el 15 por ciento de los enfermos desarrolla la fase tóxica, en la que la mayoría de los órganos fallan. Esta fase se caracteriza por la reaparición de los síntomas: fiebre, ictericia (tinte amarillo de piel y mucosas), dolor abdominal, vómitos, hemorragias nasales, conjuntivales y gástricas. La presencia de la albúmina en la sangre (albuminuria) indica que los riñones comienzan a fallar, hasta que se produce un fracaso renal completo con la no emisión de orina (anuria).

Esto provoca la muerte en unos diez o catorce días en la mitad de los pacientes que entran en esta fase. El resto se recupera sin secuelas.

En líneas generales, se caracteriza por fiebres altas, dolor de cabeza, dolor de cuerpo, ictericia marcada en plantas de manos y pies (uñas), hemorragias digestivas (vómito negro), de color borra de café, y en algunos casos la muerte (alta letalidad). Está tipificada como una patología icterohemorrágica.

La duración de la enfermedad en caso de curación es de una a dos semanas. Tras el período de incubación cabe distinguir dos formas clínicas: la leve y la grave o clásica, registrándose también formas de gravedad intermedia.
• Forma leve. Es poco característica y sólo se sospecha en zonas endémicas y especialmente durante las epidemias. Comienza bruscamente con fiebre elevada, escalofríos y cefalea. Pueden existir, además, mialgias, náuseas, vómitos y albuminuria. Suele durar de 1 a 3 días y curar sin complicaciones.
• Forma grave o clásica. Tras un período inicial similar al anterior, en el que pueden existir además epistaxis y gingivorragia, se produce un descenso febril (remisión). A continuación reaparece la fiebre, se instaura ictericia (100% de los casos) y puede aparecer insuficiencia hepática o renal con proteinuria (90%) y agravamiento de las manifestaciones hemorrágicas, con epistaxis abundantes, gingivorragia, punteado hemorrágico en el paladar blando y hematemesis de sangre negra y coagulada (vómito negro) (20% de casos). Un signo clínico clásico es la existencia de bradicardia relativa a pesar de la fiebre elevada Al inicio existe leucopenia con neutropenia. Los restantes parámetros bioquímicos traducen sólo la existencia de fallo orgánico único o múltiple (generalmente hepático o renal) y deshidratación (alteraciones iónicas y del equilibrio acidobásico).

La fiebre amarilla tiene tres etapas:

• Etapa temprana: son frecuentes el dolor de cabeza, los dolores musculares, la fiebre, la pérdida del apetito, el vómito y la ictericia. Después de aproximadamente 3 a 4 días, a menudo los síntomas desaparecen brevemente (remisión).
• Período de remisión: después de 3 a 4 días, la fiebre y otros síntomas desaparecen. La mayoría de las personas se recupera en esta etapa, pero otros pueden progresar a la tercera etapa que es la más peligrosa (etapa de intoxicación) dentro de las siguientes 24 horas.
• Período de intoxicación: se presenta disfunción multiorgánica, lo cual abarca insuficiencia hepática y renal, trastornos hemorrágicos, disfunción cerebral que comprende delirio, convulsiones, coma, shock, y la muerte.

Si la persona presenta síntomas de fiebre amarilla, debe comunicárselo al médico en caso de haber viajado a zonas donde se sabe que prolifera la enfermedad. El diagnóstico se puede confirmar por medio de exámenes de sangre.

La fiebre amarilla grave se caracteriza por insuficiencia hepática, falla renal, coagulopatía y shock. Los pacientes que fallecen presentan edema cerebral
El espectro clínico abarca desde la infección subclínica, la fiebre no específica sin ictericia o coloración amarilla de la piel y hasta la forma grave con riesgo letal.

Luego de que un individuo es picado por un zancudo infectado, y después de un período de incubación de 3 a 6 días, la mayoría de las personas desarrollan la forma leve, caracterizada por fiebre, malestar, cefalea, fotofobia, dolor lumbosacro y de extremidades inferiores, mialgias, anorexia, náuseas, vómitos y mareos.

• La duración de este cuadro es de 1 a 3 días.
• De los enfermos: 15% lo sufre con graves riesgos
• Alrededor de 15% desarrolla la forma grave consistente en dos fases, una aguda de fiebre, cefalea, mialgias, náuseas y vómitos con remisión de los síntomas durante 24 a 48 horas, seguida de una fase tóxica final caracterizada por retorno de la fiebre, ictericia, epistaxis o sangre de narices, hematemesis o vómitos con sangre, melena o sangre en las deposiciones, oliguria, disfunción hepática, renal, cardiovascular y muerte.
• El pronóstico se define durante la segunda semana de evolución. 20 a 50% de los pacientes que desarrollan la forma grave fallecen.
• La convalecencia puede asociarse a fatigabilidad, ictericia y elevación de las transaminasas persistente y de larga duración.

Complicaciones:

Insuficiencia cardiaca, renal y hepática, coagulación vascular diseminada, infecciones bacterianas secundarias, shock, coma y muerte.

Diagnóstico:

Se diagnostica identificando los signos y síntomas, y a través de un examen específico en sangre.

El diagnóstico en zonas endémicas suele establecerse a partir de los datos clínicos. La confirmación del diagnóstico requiere la demostración de un ascenso al cuádruple en el título de anticuerpos en un paciente sin historia reciente de vacunación frente a la fiebre amarilla y si se han podido excluir reacciones cruzadas frente a otros flavivirus, o la demostración del virus de la fiebre amarilla, sus antígenos o genoma en tejidos, sangre o líquidos biológicos.

Diagnóstico clínico:

Definición recomendada para vigilancia y de acuerdo a los criterios de la OPS: Se considera sospechosa de fiebre amarilla a aquella enfermedad de comienzo brusco seguido de ictericia luego de 2 semanas de iniciados los primeros síntomas más uno de los siguientes criterios: a) sangramiento nasal, encías, tracto gastrointestinal o piel. b) muerte en 3 semanas luego de la instalación de la enfermedad.

Estos criterios requieren el antecedente de exposición en zona de riesgo.

Diagnóstico de laboratorio:

Diagnóstico indirecto:

Serología. El diagnóstico se hace mediante la identificación de anticuerpos específicos para fiebre amarilla, IgM e IgG. Se han desarrollado diferentes técnicas de captura.

La IgM aparece después de la primera semana de iniciado los síntomas y su presencia constituye diagnóstico definitivo de enfermedad.

El diagnóstico mediante IgG requiere del aumento de cuatro veces los títulos en dos muestras de sangre consecutiva, especialmente válido en aquellas personas que viven en zonas endémicas. En Chile bastaría con una muestra positiva para el diagnóstico asociado a síntomas sugerentes, dada la ausencia de la infección en el país.

Diagnóstico directo:

Aislamiento viral. El virus de fiebre amarilla puede ser cultivado en preparaciones celulares específicas o en cerebro de ratón lactante. Puede ser aislado desde la sangre durante la primera semana de la enfermedad después de la cual disminuye considerablemente la viremia, en coincidencia con la aparición de IgM específica.

Reacción de polimerasa en cadena. Este método de diagnóstico amplifica el genoma viral en sangre y tejidos. Su máximo rendimiento en sangre es durante la primera semana de síntomas, coincidente con una mayor viremia

Tratamiento:

No existe un tratamiento específico. Se deben de controlar los síntomas y mantener las funciones de los órganos vitales cuando comiencen a fallar, así como los volúmenes de líquidos y la concentración de electrolitos corporales.

Está contraindicado el uso de ácido acetil salicílico. La fiebre debe ser tratada con paracetamol y la deshidratación leve con sales de rehidratación oral, bajo la supervisión de un médico.

En los casos graves está indicado el tratamiento sintomático y de soporte, particularmente la rehidratación y el control de posible hipotensión. La mortalidad global es del 5% en poblaciones indígenas de regiones endémicas, aunque en los casos graves, en epidemias o entre poblaciones no indígenas, hasta el 50% de los pacientes pueden fallecer. Ciertos casos resultan en insuficiencia renal aguda por lo que la diálisis es importante.

El tratamiento de los síntomas agudos puede incluir:

• Hemoderivados para el sangrado severo
• Diálisis para la insuficiencia renal
• Líquidos por vía intravenosa

El manejo de pacientes graves debe realizarse en unidades de cuidados intensivos con monitoreo estricto y medidas de apoyo general

Pronóstico:

La fiebre amarilla fluctúa en severidad. Las infecciones graves con sangrado interno y fiebre (fiebre hemorrágica) son mortales hasta en la mitad de los casos.

Se mejora el pronóstico cuando se acude inmediatamente en busca de ayuda.
Es recomendable mantenerse en reposo absoluto, bajo permanente vigilancia del personal de salud.

Reportes históricos han mostrado la tasa de mortalidad entre 1 de 17 (5.8%) y 1 de 3 (33%). Las notas informativas de la OMS para la fiebre amarilla, actualizadas en 2001, cita que 15% de los pacientes entrarán en una «fase tóxica»y que la mitad de ellos morirían entre 10 a 14 días, y la otra mitad se recuperarían.

Situaciones de riesgo:

1) En las zonas selváticas, ya que los reservorios del virus más conocido son los monos, pero el ser humano contagiado puede llevarlo a las zonas urbanas.

2) Se debe solicitar atención médica por lo menos 10-14 días antes de viajar a una zona endémica de fiebre amarilla con el fin de averiguar si es necesaria la vacunación contra esta enfermedad.

3) La persona le debe comentar al médico de inmediato si ella o su hijo presenta fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, vómito o ictericia, especialmente si ha viajado a una zona en donde se sabe que se da la fiebre amarilla.

4) Se debe solicitar atención médica por lo menos 10-14 días antes de viajar a una zona endémica de fiebre amarilla con el fin de averiguar si es necesaria la vacunación contra esta enfermedad.

5) La persona le debe comentar al médico de inmediato si ella o su hijo presenta fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, vómito o ictericia, especialmente si ha viajado a una zona en donde se sabe que se da la fiebre amarilla.

Profilaxis:

En 1937, Max Theiler, trabajando para la Fundación Rockefeller, desarrollo una vacuna para la fiebre amarilla, la cual efectivamente protege a aquellas personas que viajan a áreas afectadas, manteniendo a su vez un medio de control de la enfermedad.

La profilaxis se realiza mediante el uso de una vacuna que es eficaz desde los 10 días hasta diez años después de colocada y por medio de medidas de control que se basan en el aislamiento de los enfermos para evitar en lo posible que sean picados de nuevo por los mosquitos vectores, así como en la desinsectación, el control de mosquitos y el empleo de medios que eviten las picaduras (ropa protectora, repelentes, redes), aunque estas últimas no siempre son eficientes en el control del mosquito. El mejor método de control es la vacunación de la población receptiva (habitantes de zonas endémicas y viajeros a éstas).

Estudios recientes han descubierto un incrementado número de áreas afectadas por infecciones virales transmitidas por zancudos y han justificado la investigación y financiamiento de vacunas.

La vacunación es la medida más eficaz contra el contagio, por lo que la OMS la recomienda para cualquier viaje fuera de áreas urbanas en países situados en zonas de América Central y del Sur y parte del África Subsahariana. Debe ser administrada en los centros oficiales de vacunación acreditados por la OMS. Una dosis proporciona inmunidad durante diez años a partir del décimo día de administración. Provoca efectos adversos, como dolor local, dolores musculares o dolores de cabeza y también puede aparecer fiebre. Está contraindicada durante el embarazo, en las personas alérgicas al huevo, en inmunodeprimidos y en niños menores de nueve meses. Otras medidas de prevención son evitar la picadura de los zancudos y controlar su reproducción.

Inmunización:

La vacunación es el método más práctico y seguro para prevenir la fiebre amarilla en personas con riesgo. La vacuna 17D (Stamaril® de Aventis Pasteur) es una de las vacunas atenuadas de mayor éxito que se hayan desarrollado, es inmunogénica y altamente protectora.

Una dosis de 0,5 ml induce una inmunidad duradera en más del 95% de los casos a partir del décimo día de su aplicación y es aceptada internacionalmente como prevención de enfermedad por un período de 10 años (certificación internacional) aunque probablemente deje inmunidad de por vida.
Rara vez se observan reacciones adversas serias siendo lo más frecuente fiebre moderada, decaimiento y dolor en el sitio de inoculación. Estos síntomas aparecen entre 5 y 10 días después de la vacunación.

Se recomienda a toda persona mayor de 9 meses de edad que viaja a zonas donde existe el riesgo de transmisión de la enfermedad o a aquellas provenientes de zonas endémicas que ingresan a países donde existe el vector, según la normativa de regulación internacional de salud de la OMS.

Está contraindicada en mujeres embarazadas y en lactantes bajo 9 meses de edad a menos que el riesgo de contagio sea muy elevado. En lactantes bajo de 4 meses de vida está formalmente contraindicada la inmunización debido al riesgo de encefalitis secundaria. La vacuna es elaborada en embriones de pollo por lo que las personas alérgicas al huevo deben realizarse un test cutáneo previo a la vacunación.

La vacunación es la medida más eficaz contra el contagio, por lo que la OMS la recomienda para cualquier viaje fuera de áreas urbanas en países situados en zonas de América Central y del Sur y parte del Africa Subsahariana. Debe ser administrada en los centros oficiales de vacunación acreditados por la OMS. Una dosis proporciona inmunidad durante diez años a partir del décimo día de administración.

Provoca efectos adversos, como dolor local, dolores musculares o dolores de cabeza y también puede aparecer fiebre.

Está contraindicada durante el embarazo, en las personas alérgicas al huevo, en inmunodeprimidos y en niños menores de nueve meses.

Medidas preventivas:

Si la persona va a viajar a un área en donde la fiebre amarilla es común, debe:

• Dormir en casas con mallas protectoras
• Usar repelentes contra zancudos
• Llevar puesta ropa que cubra todo el cuerpo
• Estar previamente vacunada contra la fiebre amarilla
En países endémicos el vector se encuentra en áreas urbanas dentro y fuera de las viviendas. Para personas que viajan a zonas endémicas se sugiere el uso de insecticidas como permetrina en la ropa, cuyo efecto es de larga duración resistiendo 4 a 5 lavados y repelentes de uso tópico que contengan DEET en concentraciones entre10 a 35%.
• Usar pantalones y mangas largas al atardecer y amanecer si se va a estar en el exterior.
• Usar mosquitero en la pieza si no cuenta con malla protectora en las ventanas y el aire acondicionado.
• Realizar una protección adicional impregnando las mallas con repelente adecuado.
• Aplicar repelente para zancudos a la piel expuesta, especialmente puños y tobillos cada 4 horas.
• Rociar su ropa una vez por semana con un repelente que contenga permetrina.

Nota: el repelente debe ser aplicado en la piel expuesta con la precaución de evitar contacto con los ojos y otras mucosas debido a su toxicidad. En niños se recomiendan concentraciones no mayores de 30%. Los perfumes atraen a los zancudos por lo que al evitar su uso se contribuye a prevenir las picaduras. El uso de aire acondicionado controla la circulación del zancudo.

Dr. Avilio Méndez Flores


VIH-SIDA. Preguntas y respuestas

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¿Qué es el VIH?

El Virus de Inmunodeficiencia Humano, o VIH, es el virus que produce el SIDA. SER VIH POSITIVO NO SIGNIFICA TENER SIDA. Sin tratamiento, pueden pasar de 8 a 10 años entre el momento inicial de la infección por el VIH y la aparición de las distintas enfermedades propias del SIDA o Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida. El microorganismo, de la familia de los retrovirus, es de reproducción lenta pero progresiva, y afecta al sistema inmunológico.

Una vez que ingresa al cuerpo ataca el sistema linfático; se puede depositar en los linfocitos, en los ganglios linfáticos, hígado, bazo. Hasta ahora, no existe nada que pueda desterrar al VIH del organismo. Este enemigo, que parece todopoderoso en el cuerpo humano, es frágil ante el calor intenso y los desinfectantes.

Este virus entra en una categoría particular de virus denominada retrovirus, llamada así porque invierte el orden común de reproducción dentro de las células que infectan, proceso al que se alude como transcripción reversa.

¿Qué es el SIDA?

El SIDA es el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida debida al VIH y se caracteriza por la aparición de síntomas propios del deterioro del sistema inmunológico. Estos síntomas pueden aparecer aislados o conjuntamente: gastroenteritis, neumonía, Pérdida paulatina de peso. sarcoma de Kaposi, tuberculosis, toxoplasmosis, etc. Se cuentan más de 22 enfermedades distintas que se van sucediendo periódicamente. Usualmente, llegado a un cierto punto de desgaste del sistema inmunológico, se comienza tratamiento preventivo para esas distintas “infecciones oportunistas”. Sin tratamiento, la mayoría de las personas que llegan a la etapa SIDA viven aproximadamente tres años.

¿Es un solo virus, o es más de uno?

Hay varios serotipos (se han descrito más de 5). A pesar de que en Venezuela no se han hecho muchos estudios al respecto, se sabe que hay mayor circulación del serotipo 1 (más agresivo).

Existen actualmente dos tipos de VIH: VIH-1 y VIH-2. El tipo predominante mundialmente es el VIH-1, y ambos se transmiten por contacto sexual, a través de la sangre o de la madre al bebé. Ambos producen el SIDA.

¿Cuántos subtipos de VIH existen?

Actualmente se conocen muchos subtipos genéticamente diferenciados, de los cuales el subtipo B es el prevalente en Europa y las Américas.

¿Las pruebas existentes detectan todos los subtipos?

Las pruebas de detección del VIH que se utilizan tanto para despistaje como para diagnóstico detectan los diferentes tipos de VIH.

¿Cómo se sabe si se posee el VIH?

Mediante pruebas de sangre en que se puede determinar la presencia de anticuerpos contra el virus. Lo recomendable es que toda mujer embarazada, toda persona activa sexualmente, homosexuales, bisexuales, hemofílicos, pacientes en hemodiálisis o individuos que hayan recibido transfusiones de sangre, se hagan el examen.

¿Cómo se produce la infección por el VIH?

Los únicos fluidos que pueden transmitir el VIH son la sangre, el semen, el líquido pre-seminal, las secreciones vaginales y la leche materna y otros humores orgánicos que contengan células. La infección ocurre sólo cuando el VIH contenido en los fluidos de una persona VIH positiva, entra a la circulación sanguínea de una persona VIH negativa, por medio de alguna de las formas siguientes:

• Relaciones sexuales sin el uso de preservativos.
• Contacto con sangre contaminada, debido a una transfusión o accidente o por compartir inyectadoras u objetos penetrantes como en el caso de tatuajes o “piercings”
• De una madre embarazada VIH positiva a su bebé, durante el embarazo, el parto o la lactancia.
• La detección temprana es muy importante, porque actualmente hay tratamientos que disminuyen considerablemente el riesgo de infección para el bebé durante este período.

¿Cómo no se transmite?

Por tocarse, darse la mano, saludarse, abrazarse. Por compartir cubiertos, vasos. Por la picadura de un zancudo. En la saliva se han encontrado partículas virales; aún cuando existe el riesgo potencial, la saliva humana prácticamente no contiene células y posee sustancias que neutralizan el efecto del virus.

El VIH no se transmite por contacto casual con una persona VIH positiva. El VIH no se “pega”, como la gripe, y por eso el trato con una persona VIH positiva o con SIDA debe ser tan natural como con cualquier otra persona

¿Los hijos de los padres infectados con el VIH serán seropositivos?

Para que un niño sea seropositivo, la madre debe ser portadora de VIH; si el padre es seropositivo y la madre no, el bebé no tendrá problemas. Toda mujer embrazada debe someterse la prueba para detectar el virus. El riesgo de que la criatura nazca con el virus, si no se aplica terapia en la gestación, oscila entre 20% y 30%. En cambio, si la gestante recibe anti-retrovirales después del primer trimestre, se le practica cesárea y se administra tratamiento al recién nacido, la incidencia baja a 1% o 2%.

¿Qué es el período de ventana?

La ventana inmunológica es el tiempo durante el cual la persona está infectada con el virus, pero es imposible saberlo porque el organismo todavía no ha respondido con la creación de anticuerpos. El lapso puede variar: 90% de los enfermos desarrollan anticuerpos a los 2 a 3 meses del contagio; de 5 a 8% de los individuos tardan 6 meses. Un porcentaje muy pequeño puede requerir hasta un año. La ventana clínica es el período en que el sujeto está infectado, pero no presenta síntomas. En promedio pueden transcurrir entre 7 y 10 años hasta evidenciar trastornos como consecuencia del VIH, pero esto no es una regla infalible; algunos individuos sufren la enfermedad entre 3 y 5 años después. Otros pueden pasar más de una década sin molestias, pero son eventuales contagiantes.


¿Cuál es la diferencia entre un seropositivo y un caso sida?

Como hemos dicho antes, el seropositivo es portador del VIH, y todavía no tiene síntomas. Pero aún cuando no haya señales de su actuación, el virus se está dividiendo y produciendo cambios. Cuando se rompe el equilibrio, el agente infeccioso le gana la batalla al sistema inmunológico y hay problemas, se considera que el paciente desarrolló el síndrome. En otras palabras, un resultado positivo de VIH no significa que una persona tenga sida.

¿El VIH puede provocar la muerte?

No necesariamente, pues los nuevos tratamientos han permitido controlar la acción del virus en el organismo. Sin embargo, con el tiempo, el VIH puede causar el SIDA, es decir, alteraciones en el sistema de defensa del organismo que lo hacen propenso a contraer infecciones o a desarrollar ciertos tipos de cáncer, que pueden llevar a la muerte. De allí la importancia de hacerse la prueba a tiempo, si se ha estado expuesto a la infección por el VIH. En la actualidad, con los nuevos esquemas de tratamiento, es un mal controlable. Se cataloga como una afección crónica, similar a la hipertensión y la diabetes;;si el paciente cumple con la terapia, puede trabajar, estudiar y vivir tanto como cualquier otro ser humano.

¿Cómo puedo protegerme de la infección por el VIH?

Si no has iniciado tu vida sexual vale la pena esperar el momento adecuado para comenzar a tener relaciones sexuales Busca información y toma tu tiempo No te sometas a las presiones de grupo, tu decisión de esperar tiene mucho valor. Si ya has iniciado tu vida sexual: Los juegos de estimulación sexual sin penetración, son considerados de mínimo riesgo de infección por el VIH. Si tienes pareja estable, asegúrate de que ambos estén bien informados y lleven su relación con responsabilidad.

Si no tienes pareja estable, necesariamente debes protegerte mediante el uso de preservativos o barreras, ya que éstos ayudan a evitar el contacto directo con fluidos infectados.

El alcohol y el consumo de drogas nos pueden hacer menos cuidadosos y olvidar las precauciones al momento de tener una relación sexual casual

Información adicional:

En los últimos años se ha puesto en manifiesto que esta asociado mas de un virus con el desarrollo del SIDA. El primer virus identificado y que ocasiona la mayor cantidad de casos de SIDA se ha denominado virus de inmunodeficiencia humana tipo 1( HIV-1) , y al parecer, es el miembro mas virulento de una creciente familia de virus del SIDA y relacionado con este. El VIH es un terrible enemigo pues muta continuamente y se presenta en cadenas múltiples.

A pesar de una gran cantidad de especulaciones y teorías, sigue sin determinarse el origen del SIDA. Se ha dicho de maneras muy diversas que el VIH proviene de mosquitos, monos o cerdos que habitan en África o Haití. Sin embargo no puede determinarse con precisión de donde y cuando y porque comenzó a propagarse en las poblaciones humanas. Aunque los primeros casos de SIDA en reconocerse e informarse fueron en Estados Unidos en 1981, ha quedado claro, por estudios retrospectivos, que este síndrome había estado manifestándose en muchas otras áreas del mundo desde mediados de los años setenta.

Un descubrimiento reciente de una versión del VIH en una muestra de sangre congelada, recogida en 1959 de un varón africano adulto, sugiere que el VIH tiene un historial humano muy anterior al momento en que se volvió un problema global y que tal vez se remote a finales de los años cuarenta.

En esencia, el VIH se dirige y destruye los linfocitos (células responsables de las respuestas inmunitarias) corporales CD4, llamado también células ayudantes T o células ayudantes T4. En las personas sanas estas células coordinan la respuesta del sistema inmunológico contra las enfermedades. El daño a dicho sistema que se produce por la infección del VIH deja vulnerable el cuerpo a una gran variedad de cáncer e infecciones oportunistas las cuales permanecen por las menguadas capacidades del sistema inmunológico

¿Qué es una enfermedad oportunista?

El VIH baja las defensas y provoca que la persona sufra de fiebre prolongada, pérdida de peso, aumento de tamaño en los ganglios. Luego, el paciente presentará enfermedades oportunistas, que son infecciones y tumores malignos (como el sarcoma de Kaposi) que no se verían en un individuo con un sistema inmune normal. Pueden ser afecciones producidas por otros virus, por hongos, por bacterias; puede tratarse de males que el individuo padeció, que estaban “dormidos” y que se reactivaron porque el VIH se “comió” la memoria inmunológica: tuberculosis, histoplasmosis, herpes, citomegalovirus (que es causa de ceguera al generar retinitis), toxoplasmosis y micobacterias atípicas (que pueden actuar en el aparato respiratorio), entre otras. La mayoría de los pacientes mueren por las infecciones oportunistas o por los tumores. Y una de las que generalmente precede a la muerte es la candidiasis, solo presente y de manera generalizada y agresiva cuando las defensas están en su máximo descenso.

¿Qué son las ITS?

Las Infecciones de Transmisión Sexual, o ITS, de las cuales forma parte el VIH, incluyen la sífilis, la gonorrea, el VPH, o Virus de Papiloma Humano, y los VHB y C, o Virus de la Hepatitis B y C. A lo largo de esta sección de preguntas, cuando hablemos de los riesgos de contraer el VIH y las medidas adecuadas para evitarlo, estaremos también refiriéndonos a las otras ITS. Algunas de ellas, como las hepatitis y el VPH, son más fáciles de contraer que el VIH y todas indican que, quien las ha adquirido, ha corrido algún riesgo innecesario que podría implicar también una posible infección por VIH.

¿Cómo se sabe en qué etapa se encuentra la persona afectada por el VIH?

Existen dos tipos de exámenes que se utilizan como marcadores principales del avance de la infección: la “subpoblación” o “recuento linfocitario” y la “carga viral”. Gracias a los tratamientos actuales, se ha logrado mantener la carga viral en niveles “indetectables”, es decir, por debajo del mínimo que la prueba es capaz de detectar específicamente. Esto no significa que el VIH haya sido erradicado completamente, pero sí que se encuentra en niveles mínimos y, por ende, incapaz de hacer el daño que de otra manera haría. Este es precisamente el objetivo de las terapias anti-retrovirales actuales.

¿Cómo se contrae el VIH?

Aunque parezca elemental decirlo, el VIH no es “contagioso”, es decir, no se “pega”, como la gripe. Muchas personas se abstienen de relaciones significativas por un temor exagerado a contraer el VIH. Si conoces las formas de transmisión y tomas las medidas de protección adecuadas, es posible evitar la infección por el VIH.


El VIH sólo se transmite por las vías siguientes:

1. La entrada de la sangre de una persona VIH positiva al torrente sanguíneo de una persona VIH negativa, durante un accidente laboral, una transfusión – riesgo muy disminuido actualmente – o al compartir jeringas u otros objetos punzantes – tatuajes, piercings, etc.

2. La entrada de la sangre, el semen o el fluido vaginal de una persona VIH positiva al torrente sanguíneo de una persona VIH negativa, durante una relación sexual sin protección.

3. De una madre VIH positiva al bebé durante el embarazo, el parto o la lactancia. Esto se conoce como “transmisión vertical”.

Es precisamente por esto, es perfectamente factible una relación afectiva-sexual con una persona VIH positiva: si tomamos las medidas adecuadas para prevenir la entrada del VIH al torrente sanguíneo, no hay otro riesgo de infección.

¿Cuáles no transmiten el VIH?

Las lágrimas, el sudor, la orina, la saliva y las heces, NO transmiten el VIH. Sólo si hay presencia de sangre en los tres últimos podría haber algún riesgo de infección.

¿Podría contraer el VIH por el contacto “casual” con una persona VIH positiva?

Definitivamente, NO. Esto significa que no hay problema en tomar agua del mismo vaso, darse un abrazo, un beso, compartir algún deporte o trabajar juntos. El VIH NO se transmite a través de la saliva, las lágrimas o el sudor, ni por mosquitos u otros insectos.

¿Cómo puedo saber si una persona es VIH positiva?

Si la persona es asintomática, no hay manera de saberlo a simple vista. La única manera de saberlo es mediante una prueba de sangre específica llamada “ELISA”, que debe realizarse tres meses después de la relación en la que se ha corrido el riesgo de infección y, en caso de resultar negativa, o “no reactiva”, es recomendable repetirla a los seis meses. Esto se debe a que la prueba ELISA detecta la presencia de anticuerpos contra el VIH y el organismo puede tomar entre tres y seis meses para producirlos. En caso de resultar positiva la prueba ELISA, se realiza una prueba adicional confirmatoria, llamada WESTERN BLOT. La razón de esta prueba confirmatoria es porque la prueba ELISA podría resultar positiva a anticuerpos contra una infección, por ejemplo, de hepatitis, mientras que la prueba WESTERN BLOT detecta los anticuerpos específicos del VIH. En general se hace primero la prueba ELISA pues su costo es mucho menor que la prueba WESTERN BLOT.

¿Qué es el “período de ventana”?

El tiempo entre tres y seis meses que toma el organismo para producir los anticuerpos contra el VIH es llamado “período de ventana”. Durante este período la prueba ELISA puede dar un resultado negativo o “no reactivo”. Sin embargo, desde el momento en que el VIH entra al organismo, puede ser transmitido a otra persona. De hecho, durante ese período de ventana la cantidad de VIH en la sangre, semen y fluido vaginal, aumenta considerablemente, por lo que la probabilidad de infección mediante una relación sexual no protegida durante esta etapa es también muy alta. Esto indica la necesidad, por una parte, de utilizar siempre protección en relaciones sexuales con personas cuyo estatus “serológico” no se conozca; y, por otra parte, en caso de tener una relación afectiva establecida, de comprender la responsabilidad que cada uno debe tener consigo mismo y con su pareja para evitar la infección por el VIH si he tenido una relación sexual sin protección,

¿Por qué debo esperar tres meses para saber si contraje el VIH?

Si tienes la certeza de que la persona con la que tuviste la relación sexual es VIH positiva, y en esa relación hubo la posibilidad de que el VIH contenido en su semen, sangre o fluido vaginal entrara a tu torrente sanguíneo, por no usar preservativo o por no haberlo utilizado correctamente, podrías haber contraído el virus. En este caso, igual que en el de un accidente laboral médico, por ejemplo, lo indicado es tomar el “cóctel” de medicinas, es decir, una terapia de tres medicinas, preferiblemente dentro de las 6 horas siguientes a la situación de riesgo y por un período de un mes. El problema de esto es que el costo de esa triterapia es muy costosa y que si la relación es durante un fin de semana, por ejemplo, no hay dónde comprar las medicinas pues éstas sólo se consiguen en lugares especializados.

Precisamente para controlar ese riesgo, las clínicas y hospitales están en la obligación ética de capacitar a su personal en cuanto a las medidas de bioseguridad y de mantener “kits” de emergencia en caso de accidente laboral. Una vez más encontramos otra poderosa razón para insistir en que SIEMPRE, SIEMPRE, si no estás involucrado en una relación afectiva-sexual de mutua responsabilidad, practiques el sexo con protección y que utilices el preservativo correctamente.

¿Cuáles son los mitos en torno al sida?

1- Que es una enfermedad de homosexuales (se sabe que no es así).
2- Que es una enfermedad fatal, hagas lo que hagas (el tratamiento la controla).
3- Que las terapias alternativas funcionan (no hay ninguna prueba científica de que helados o hierbas sean mejores que los medicamentos anti-retrovirales)

¿Qué es considerado como sexo seguro?

En relaciones sexuales con personas VIH positivas, o con personas cuyo estatus no se conozca, la mutua estimulación sexual es una de las formas de practicar el sexo seguro: la masturbación mutua, las caricias, frotar los cuerpos, etc. Es decir, relaciones sexuales sin penetración. Para quienes consideran que no hay relación sexual si no hay penetración, el uso adecuado del condón es imperativo para evitar el riesgo de infección.

¿Qué puedo hacer si la otra persona no quiere usar preservativo?

Hay quienes piensan que el sexo no se disfruta tanto si se usan preservativos, pero esa no es una razón suficiente para arriesgar la propia salud o la de la otra persona. Aún con los adelantos científicos en cuanto al tratamiento del VIH, los radicales cambios de vida implícitos en la infección por el VIH – físicos y emocionales – justifican evitar el riesgo de contraerlo. La gran variedad de preservativos que ahora existe permite ser creativo y obtener toda la estimulación y el placer que se quiera obtener de una relación sexual.
Si no has utilizado nunca un preservativo, vale la pena comprarlos y “practicar” un poco contigo mismo hasta que se hagan parte normal de tu vida sexual.

¿No usar preservativo una sola vez podría ser riesgoso?

Una sola relación sexual sin protección con una persona cuyo estatus no se conoce ya es un riesgo. A lo mejor tienes suerte esa vez, pero en la siguiente podría no ser igual. El tener una relación sexual casual ya implica un riesgo, pero tenerla sin protección es tomar un gran e innecesario riesgo. Si tienes un preservativo siempre a mano y te “metes en la cabeza” que SIEMPRE, SIEMPRE, debes usarlo en una relación sexual, ni siquiera el consumo de alcohol o drogas pueden ponerte a riesgo de infección.

¿Si he comenzado una relación afectiva, puedo dejar de usar preservativos?

Mucha gente piensa que pasados un par de meses después de haber comenzado una relación, ya se puede dejar de usar condón en las relaciones sexuales. Desafortunadamente, muchas personas han contraído el virus a través de sus parejas. A menos que en una relación de pareja ambos conozcan bien todo lo relacionado con el VIH/SIDA y otras ITS y asuman concientemente un compromiso de mutua responsabilidad, lo mejor es seguir utilizando siempre el preservativo. Para asumir ese compromiso es necesario, por supuesto, hacerse ambos la prueba ELISA dentro de los períodos apropiados.

El sexo sin penetración es una manera de tener relaciones sexuales que disminuye enormemente el riesgo de infección por el VIH. El sexo sin penetración implica creatividad y mucha estimulación – masturbación mutua, masajes, caricias, besos en todo el cuerpo. Es cierto que requiere práctica, imaginación y buen conocimiento de los puntos más sensibles del cuerpo, pero puede ser una alternativa excitante y, por supuesto, segura.

¿El sexo oral es seguro?

Es importante saber que el VIH se encuentra presente en el semen, el líquido preseminal y los fluidos vaginales. Esto significa que tragarlos implica riesgo. Existen condones sin lubricante, de diferentes sabores, incluso, precisamente para poder practicar el sexo oral con condón. Los condones también pueden ser utilizados para preparar “barreras” que se colocan sobre la vagina. Es importante recordar que siempre hablamos no sólo de prevenir la infección por el VIH, sino también otras ITS.

¿Se transmite el VIH por un anilingus (estimulación del ano con la boca)?

La transmisión del VIH podría producirse si se le realiza un anilingus a una persona infectada habiendo presencia de sangre en la zona anal – hemorroides, por ejemplo – que pueda entrar al torrente sanguíneo por la boca. Sin embargo, esta práctica sexual sí está relacionada con la transmisión de otras infecciones como la sífilis, la hepatitis y algunas parasitosis, por lo que es recomendable el uso de barreras tales como preservativos abiertos.

¿Hay algún riesgo en el beso profundo?

El VIH no se encuentra en la saliva en circunstancias normales. Si dos personas se dan besos profundos, incluso prolongados y tienen sus bocas sanas, no hay riesgo.

Sin embargo, si hay sangramiento en las encías o úlceras en la boca, ésta podría ser una vía de entrada para el VIH si en la saliva de la otra persona también hay sangre. Para evitar este riesgo es importante una buena higiene bucal y evitar el uso de hilo dental al menos hasta una hora antes de tener un encuentro casual.

¿Hay personas más susceptibles que otras a la infección por el VIH?

Por estadísticas, sí hay quienes están más expuestos al VIH. Por ejemplo, quienes tienen relaciones sexuales con múltiples parejas, sin tomar las medidas de prevención adecuadas.

Las relaciones anales son las más riesgosas pues, en general, se producen lesiones o se rompen las delicadas paredes internas del ano o el recto. Estas lesiones abren una vía de entrada al torrente sanguíneo para el VIH. Se han encontrado raros casos de personas que portan una inmunidad natural contra el VIH.

¿Qué precauciones debo tomar en un bar o discoteca?

Es importante tener bien presentes las medidas de prevención antes de salir “de rumba”. Muchas de las personas que conocemos en los bares van allí con frecuencia y ya han “estado” antes con otras personas. Muchas de ellas podrían tener el VIH u otra ITS. La ingesta de alcohol u otras drogas podrían interferir con nuestro juicio en un momento dado y, entre el “calor de la noche”, las “ganas”, soledad, “despecho”, o “lo bueno que está el tipo”, es fácil olvidarse de toda medida de precaución o utilizar mal el preservativo.

¿Cuál es el tratamiento para el sida?

Existe más de una decena de medicamentos (anti-retrovirales), los cuales se combinan para lograr un efecto potente. La terapia se basa en una combinación de drogas (cóctel) que actúan en distintas partes del VIH, y que se deben tomar indefinidamente por ahora. Los fármacos no eliminan al virus del organismo, pero evitan que se siga reproduciendo.

¿Y si ya tengo el VIH, para qué me serviría saberlo si no tengo cómo pagar las medicinas?

Tomar la decisión de realizarse la prueba ELISA requiere de valor, especialmente cuando se han tomado riesgos y se sospecha que la respuesta puede ser positiva. Sin embargo, aún si no se comienza a tomar tratamiento, es importante conocer lo más temprano posible la presencia del VIH en el organismo. La buena alimentación, el ejercicio físico, la actitud mental, son factores que pueden ayudar a mantener en buen estado al sistema inmunológico. Por otra parte, evitar nuevos riesgos de reinfección, por VIH o por otra ITS – como hepatitis, VPH – es fundamental para no poner un peso innecesario sobre el sistema inmunológico.

La entrada al organismo de otras cepas de VIH, que podrían incluso ya ser resistentes a las medicinas disponibles, son un riesgo para la persona VIH positiva. Por otro lado, saber si eres VIH positivo te permitiría también prevenir el riesgo de infección de tus parejas sexuales.

Además, luego de acciones legales ejercidas por la organización ACCSI, Acción Ciudadana contra el SIDA, actualmente el Estado tiene la obligación de proveerte de las medicinas requeridas para el tratamiento y, mediante trámites ante el Seguro Social o el Ministerio de Salud, puedes tener acceso a ellas sin costo.


¿Cómo se usa el condón adecuadamente?

Los mejores condones están hechos de látex. Estos son los menos susceptibles de romperse. Lo ideal es que ya vengan lubricados. De no ser así, sólo se debe utilizar lubricante a base de agua, como “Lubrix”, KY o Probe. Nunca debe utilizarse vaselina ni ningún otro lubricante a base de aceite. NO es necesario ni indicado utilizar doble condón; esto es más bien contraproducente.

Si eres alérgico al látex, cuando seas “activo” en la relación sexual, utiliza un condón de piel de cordero, sobre el cual colocas el condón de látex, sin que haya lubricante entre los dos. NUNCA utilices sólo el condón de piel de cordero. Cuando seas “pasivo”, pídele a tu pareja que se coloque un condón de piel de cordero sobre el condón de látex. De esta forma, tu piel nunca estará en contacto directo con el látex. Y recuerda, SIEMPRE utilizar lubricante a base de agua.

Algunos condones vienen con espermicidas, como monoxynol-9, que pueden servir como barreras adicionales contra el VIH.

Los condones deben guardarse en lugares frescos y secos. El calor, la luz solar y la fricción pueden dañar los condones. Por esta razón no debes llevarlos en la cartera ni en la guantera del carro. Los condones deben tener siempre o la fecha de manufactura, o la fecha de vencimiento. Si sólo tiene la fecha de manufactura, calcula un máximo de tres años para utilizarlo. Un condón vencido se vería seco, o demasiado pegostoso, decolorado, y el empaque habría perdido el vacío. NUNCA re-uses un condón!

El mejor momento para hablar acerca del uso del condón con alguien que te atraiga, es justamente desde que se planteen tener una relación sexual. Esto evitará malentendidos futuros, sentirse incómodo, y sería una muestra de tu propia responsabilidad y cuidado para contigo mismo y con la otra persona. También es una muestra de tu propio conocimiento acerca del VIH/SIDA y de otras ITS y la necesidad de evitar el riesgo de contraerlos.

Es posible a veces que encuentres a una pareja sexual que no desea utilizar el preservativo. En este caso, es importante que puedas conversar con ella acerca de los riesgos que supone el no usar preservativo. Si insiste en no usarlo, es preferible, o no tener sexo con ella, o sólo tener juegos sexuales que no impliquen penetración. Por más “bueno” o “buena” que esté una posible pareja sexual, nadie vale tanto como para que nos sintamos obligados a exponernos al VIH.

El paquete del condón debe ser abierto sólo cuando lo vayas a utilizar. De otra manera, se secaría y perdería su validez.

¿Por qué es tan difícil una vacuna contra el sida?

Porque el virus, a diferencia de otros microorganismos contra los que sí ha sido posible inventar inmunizaciones, muda con frecuencia. Además, aún es muy difícil saber qué parte del VIH posee mayor capacidad para generar anticuerpos

El francés Luc Montagnier, copremiado con el premio Nóbel de Medicina 2008 junto con la francesa Françoise Barré-Sinoussi, consideró que puede ver la luz en “cuatro o cinco años” una vacuna terapéutica contra el sida.

Montagnier también subrayó que, si bien por el momento no se puede erradicar la enfermedad, hay “varias maneras de reducir la contaminación” a través de la educación, la información y la prevención de otras enfermedades, en especial en los países en vías de desarrollo.

Conclusiones

Evitar la transmisión del VIH y otras ITS es muy fácil, pero requiere que estés bien informado para no correr riesgos innecesarios.

Las medidas de prevención debes aplicarlas SIEMPRE: así como es muy fácil evitar la transmisión del VIH y otras ITS, también es muy fácil infectarse por un descuido: “no tengo condón, pero es que está tan bueno”, “me juró que ésta es la primera vez que no usa condón”.

Si eres VIH positivo, tienes derecho a una vida afectiva y sexual plena. Sin embargo, es importante que estés siempre bien informado para que no corras riesgos innecesarios para tu salud y para que puedas ayudar a otros a evitar el riesgo de transmisión del VIH.

Datos sobre el VIH-SIDA

En Venezuela, en el lapso de marzo de 1982 a marzo de 1984, se contabilizaron 3509 casos de los cuales 2003 fallecieron.

Asintomáticos: 2731, de los cuales 92% eran hombres y el 8% mujeres. En ese tiempo no estaba claro lo de ser sólo seropositivo, capaz de transmitir el virus, pero aún con las defensas orgánicas suficientes.

En 1997, más de 10.000 seropositivos no tenían con qué comprar la mezcla de 3 drogas que les permitiría seguir viviendo, ya que se determinó que cada paciente necesitaría entre 4,5 y 5,3 millones de bolívares al año para proveerse el tratamiento ideal, que les permitiera seguir viviendo como un enfermo crónico más.

En ese tiempo, 1997, un fondo de 90 millardos de bolívares al año en el Seguro Social podría aliviar la situación.

En el mismo año de 1997, se descubrieron adolescentes seropositivos entre 14 y 19 años de edad, producto de una iniciación temprana en la sexualidad de una juventud que tiende a ser promiscua y que está escasamente protegida contra las infecciones. Aún nuestros muchachos desconocen el riesgo del sida.

Igualmente, en 1997, el sida era la tercera causa de muerte en varones de 25 a 34 años en Venezuela. Esto revela un contagio en plena adolescencia. Ya en el país habrían 50 mil infectados.

En 1998, el Estado sólo atendía a 1.632 pacientes de los 400.000 que padecen la enfermedad. Según el Ministerio de Salud proveer con drogas a 10.000 pacientes cuesta 60 millardos de bolívares.

En 2001, el Gobierno analizaba varias opciones para abaratar el costo del tratamiento, y que para el año siguiente se podrían comprar antivirales sin marca (genéricos), y que se evaluaba la posibilidad de fabricarlos en el país.

Se calcula que en el mundo aparecen 5 millones de nuevos infectados por año.

Actualmente, en Venezuela, por cada 3 hombres seropositivos hay una mujer seropositiva, y de acuerdo con una evaluación de Onusida y el Ministerio de Salud hay cerca de 110.000 personas infectadas; más del 30% son del sexo femenino.

Y una dura realidad: El matrimonio no es la solución, pues jóvenes casadas se están infectando con VIH debido a que sus maridos mantienen sexo fuera del hogar.

Según la OMS, las mujeres son de 2 a 4 veces más vulnerables que los hombres a la infección del virus del VIH por relaciones sexuales, porque: la carga viral es mayor en el semen de un varón infectado. El tejido vaginal y anal de las mujeres es más vulnerable a las infecciones. La mujer tiene una superficie de contacto mayor con los fluidos vaginales. Por motivos culturales, ellas no siempre deciden cuándo y cómo tener sexo.

Los efectos del VIH en la mujer pueden ser: La menstruación puede desaparecer, o volverse irregular, más intensa, prolongada y dolorosa. Más de un tercio de las seropositivas desarrolla candidiasis crónica. También puede afectar ano, boca y esófago. Sufren episodios de herpes asociado con fiebre y cansancio. La inflamación de la zona pélvica es más frecuente y grave.

El virus del papiloma humano se puede manifestar con verrugas más grandes y visibles. El precáncer cervical progresa con mayor rapidez.

Ningún país del mundo tiene estadísticas de la epidemia tan alarmantes como las de África subsahariana, no obstante cerca de dos millones de personas viven con VIH o SIDA en América Latina y el Caribe.

Éstos son más que los enfermos en Estados Unidos, Canadá, Europa occidental, Australia y Japón combinados.

En 2007 hubo en América Latina 120.000 nuevos casos de infecciones y 70.000 muertes y los expertos calculan que para 2015 unas 3,5 millones de personas vivirán con VIH y SIDA y 1,5 millones morirán a causa de la enfermedad.

Una de estas zonas “precarias” son los países del Caribe, la segunda región más afectada por la epidemia después de África subsahariana, donde la prevalencia de la enfermedad es de 1%.

Estamos a sólo dos años de 2010 que es cuando se ha comprometido la comunidad internacional a proveer acceso universal a la terapia antirretroviral y todavía estamos muy lejos de eso.

Para información de apoyo o asesoría se puede llamar a Acción Solidaria: 0212-261-9501. Contrasida: 0212-575-1446. La División de Sida y ETS-MSDS: 0212-481-4984. Instituto de inmunología de la UCV: 0212-605-3506 al 09. Servicio de Infectología del Hospital Universitario de Caracas: 0212-606-7321.

La ONG Musas de Venezuela trabaja exclusivamente con mujeres seropositivas. Para más información: (0212) 870-4846 ó musasvenez@hotmail.com.

Dr. Avilio Méndez Flores


El dengue

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Nombres relativos:

Esta enfermedad ha recibido múltiples nombres según la zona o país donde se presente: Denguero .Fiebre polka. Fiebre rosada, etc., por la sensación de tener el diablo por dentro y la piel enrojecida.

Historia:

Los primeros brotes epidémicos de que se tuvo información ocurrieron en la isla de Java en 1779 y un año después en Filadelfia, EUA. Otros refieren que la primera epidemia se produjo en Europa (Cádiz y Sevilla) en 1784. La primera epidemia en Cuba ocurrió en el año 1782, en la zona de Remedios; en 1827 se tuvo información de la primera pandemia en el Caribe y en la Costa Atlántica de EUA; la segunda (1848- 1850) incluyó al Caribe y a Cuba. En la Habana se reportó una epidemia en 1897, con manifestaciones hemorrágicas.
En el decenio de 1950-1960, el éxito espectacular de las campañas para eliminar la Fiebre Amarilla urbana mediante la erradicación de Aedes aegypti, logró también reducir en forma significativa la transmisión de la Fiebre por Dengue. A medida que se deterioraron las campañas de erradicación durante las décadas siguientes (1970-1980), se produce proliferación del zancudo y propagación del mismo por casi toda América.

La primera epidemia de dengue clásico de Las Américas documentada en laboratorios estaba relacionada con el serotipo DEN- 3 y afectó a la Cuenca del Caribe y a Venezuela en 1963- 1964. Con anterioridad, solo se habían aislado el DEN- 2 en Trinidad, durante 1953- 1954, en una situación no epidémica. En 1968- 1969, otra epidemia afectó a varias islas del Caribe y en su transcurso se aislaron los serotipos DEN- 2, 3.
En 1977 surgió una epidemia en Cuba causada por el DEN- 1, con más de medio millón de casos notificados; se expresó como dengue clásico y no provocó muertes.

En la década de los 80, Perú, Ecuador, Brasil, Paraguay y Bolivia, sufrieron brotes explosivos, sin embargo, lo más alarmante no lo constituye su propagación sino que el dengue ha logrado introducirse en el Continente con sus formas más graves: dengue hemorrágico y el síndrome de shock del dengue (DH/SCD).

De esta forma la epidemia cubana de 1981, causada por DEN-2 se presentó como la primera de dengue hemorrágico en este hemisferio. Comenzó en la Ciudad de La Habana.

La epidemia fue controlada en 6 meses. De forma general se registraron 344 203 casos, de los cuales 10 312 fueron diagnosticados como fiebre hemorrágica del dengue (FHD). Fallecieron 158 personas (de ellos 101 niños).

Epidemiología:

En las Américas, durante los últimos 200 años, han ocurrido epidemias de dengue periódicamente. Sin embargo, desde 1980, en la mayoría de los países, la transmisión de esta enfermedad y la frecuencia de sus epidemias han aumentado debido al rápido crecimiento de las poblaciones urbanas con malos servicios de saneamiento y falta de recursos adecuados para el almacenamiento de agua y desecho de basura, condiciones óptimas para la propagación del zancudo.

En todo el mundo se presentan más de 100 millones de casos de fiebre del dengue cada año y un pequeño porcentaje progresa hasta convertirse en fiebre del dengue hemorrágico. Entre los factores de riesgo para la fiebre del dengue hemorrágico se pueden mencionar la existencia de anticuerpos para el virus del dengue de una infección previa, ser menor de 12 años, ser mujer o de raza blanca.

Agente causal:

El virus del dengue pertenece al grupo de los arborvirus, es decir, que se transmite solo por artrópodos, como el zancudo Aedes (Stegomyia) aegypti y es considerada la arborvirosis más importante presente en el ser humano tanto en términos de morbilidad como de mortalidad.

Con métodos serológicos se pueden distinguir cuatro serotipos del virus del dengue: (DEN-1, DEN-2, DEN-3 ó DEN-4). La primera vez que una persona es contagiada por cualquiera de estos cuatro virus adquiere el dengue clásico y nunca volverá a padecer dengue por el mismo virus, pero sigue expuesta a los demás serotipos. Si la persona vuelve a ser picada por un mosquito portador de uno de los tres restantes virus, puede sufrir el dengue hemorrágico. Por eso se dice popularmente que el dengue “la primera vez golpea, la segunda vez mata”. La inmunidad previa a un tipo de virus del dengue diferente juega un papel importante en esta grave enfermedad.

Todos los serotipos han sido aislados de casos autóctonos de las Américas. Si bien el dengue 2 estuvo asociado con el brote principal del dengue con shock (DH/SCD) en Cuba en 1981, el dengue 1 y el dengue 4 fueron los serotipos circulantes que predominaron en la década de 1980 La introducción del dengue 4 en las Américas en 1981 fue seguida por las epidemias de dengue del Caribe, Centroamérica, México y Sudamérica septentrional durante 1981-1883 y posteriormente por las grandes epidemias con casos de dengue hemorrágico (DH) en México (1984), Puerto Rico (1986) y el Salvador (1987). El virus dengue 4 es ahora endémico en la Región. En varios países se ha observado la circulación simultánea de los serotipos 1, 2 y 4 durante varios años, creando una situación que pone a estos países en grave riesgo de DH epidémico. En Venezuela circulan activamente los 4 serotipos de dengue.

Los estudios moleculares sobre las secuencias de nucleótidos de los genomas virales del dengue permiten clasificar el agente en genotipos. Se sabe que en las Américas están circulando un grupo genotípico del virus dengue 1 y dos del virus dengue 2. En 1980 se aisló otro genotipo de dengue 1, pero solamente en México. La importancia clínica de la infección humana debida a estos genotipos no se conoce en la actualidad, pero resulta útil para comprender la epidemiología de los virus de dengue.

Aedes Aegypti

Agente transmisor:

El zancudo se caracteriza por ser de color café y tener manchas blancas en patas y cuerpo. Regularmente pica durante todo el día. El virus de la enfermedad es criado en el interior del cuerpo del zancudo y lo trasmite al ser humano cuando lo pica. Al no existir ni medicamentos ni vacunas contra la enfermedad, la única forma de prevenirnos es evitar que el zancudo se reproduzca.

Para ello debemos saber que pone sus huevos solo en aguas estancadas, claras y limpias y sobre superficies duras ( a diferencia de otros que lo hacen en cualquier agua ( sucia o no ) y sus huevos flotan en el agua. También en lugares húmedos, dentro y alrededor de casa (toneles, botellas y llantas) y en las paredes de los recipientes y si no se mojan, pueden permanecer conservados por largos períodos. Una vez que toca el agua empieza su desarrollo. Los huevecillos pueden estar infectados con el virus, de tal manera que desde su nacimiento puede ser un transmisor de la enfermedad.

En los criaderos, una vez que los huevos están colocados, al poco tiempo nacen las larvas que luego se convierten en pupas que nadan libremente en el agua y un poco después nace un nuevo zancudo que al picar a una persona que está desarrollando la enfermedad, va a introducir el virus de la enfermedad en su cuerpo y cuando pique a otro sujeto, lo va a contagiar.

El zancudo hembra se alimenta preferiblemente de sangre humana para desarrollar sus huevos, pica en áreas descubiertas como los tobillos, brazos o cuello y puede hacerlo a cualquier hora del día y de la noche, pero generalmente lo hace durante el día.

Su capacidad de vuelo es de aproximadamente 100 m, por lo que el zancudo que pica es el mismo que uno ha “criado”. Transmite el virus del Dengue, de la Fiebre Amarilla y de la Filaria.

Cuando el zancudo se alimenta con sangre de una persona enferma de dengue y luego pica a otras personas les transmite esta enfermedad. El dengue no se trasmite directamente de persona a persona.

Incubación:

Si alguien es picado por un zancudo Aedes aegypti transmisor puede empezar a padecer la enfermedad de cinco a siete días después de haber sido infectado, aunque se han reportado algunos casos más cortos (3 días) o más largos (14 días).

Síntomas:

El dengue puede cursar con o sin hemorragia ya que esta hemorragia estaría determinada por mecanismos inmunológicos del hospedero humano o características del virus. El dengue se presenta clínicamente bajo dos formas: dengue clásico (o simplemente dengue) y dengue hemorrágico, que puede cursar este último con shock o sin shock

La fiebre del dengue y dengue hemorrágico (DH) son enfermedades febriles agudas, transmisibles en los países tropicales, y causadas por cuatro virus (DEN-1, DEN-2, DEN-3 ó DEN-4) estrechamente relacionados con los serotipos del género Flavivirus, de la familia Flaviviridae. posee una extensión geográfica similar a la de la malaria, pero a diferencia de ésta, el dengue se encuentra a menudo en zonas urbanas de los países desarrollados tropicales, incluyendo Singapur, Taiwán, Indonesia, India, Brasil y Venezuela, entre otros. Cada serotipo es bastante diferente, por lo que no existe protección y las epidemias causadas por múltiples serotipos pueden ocurrir.

Las personas y los zancudos son el reservorio del dengue. Pero quien difunde la enfermedad y la convierte en epidemia es el propio ser humano cuando estando infectado se traslada a otras zona donde será picado por otros zancudos que se encargarán de propagarla allí.

Es de hacer notar que bajo ciertas condiciones, tanto del paciente como del virus las manifestaciones clínicas pueden variar. Así tenemos que en algunos el diagnóstico será de dengue clásico y en otros de dengue hemorrágico con sus variantes de si cursa con shock o sin él.

Dengue clásico:

Puede presentarse desde formas febriles leves hasta fiebre con severo ataque al estado general. La edad y respuesta inmunológica determinan en gran parte la forma clínica y evolución de esta enfermedad. Usualmente además de la fiebre se encuentran síntomas como: mialgias, artralgias, cefalea, dolor retro ocular, inapetencia, disfagia y decaimiento; ésta es la forma clínica más frecuente. Se presenta en escolares, adolescentes y adultos y pueden tener una duración de 3 a 7 días. Frecuentemente en lactantes, solo hay fiebre y/o erupción que no es reconocida como dengue.

En algunos casos al cuadro clínico anterior se le puede agregar manifestaciones hemorrágicas (petequias) pero no se observa disminución de las plaquetas (menos de 100 000 mm3) ni hemoconcentración (incremento del hematocrito superior al 20 %).

Los síntomas del dengue clásico:
Cuando una persona padece dengue por primera vez presenta los siguientes síntomas:
• Fiebre alta repentina
• Dolor intenso de cabeza, espalda, articulaciones y ojos
• Náusea y vómitos
• Algunos enfermos pueden presentar erupciones de la piel en tronco, brazos y piernas
• En algunos casos se da sangrado de la nariz o de encías.

Estos síntomas se presentan entre los 5 y 8 primeros días posteriores a la picadura y pueden durar de 3 a 7 días.

Dengue hemorrágico (DH):

Es la forma más severa del dengue y puede ser fatal si no se reconoce o trata adecuadamente.

Nombres relativos:
Fiebre por dengue hemorrágico; Síndrome de shock por dengue; Fiebre hemorrágica de Filipinas; Fiebre hemorrágica tailandesa; Fiebre hemorrágica de Singapur.

Los casos típicos de DH observados en Asia se caracterizan por cuatro manifestaciones clínicas fundamentales:
Fiebre alta, fenómenos hemorrágicos, hepatomegalia y, a menudo, insuficiencia circulatoria. La trombocitopenia de moderada a intensa con hemoconcentración simultánea es un hallazgo de laboratorio característico. El cambio fisiopatológico principal que determina la gravedad de la enfermedad en el DH y lo distingue del dengue clásico es la extravasación de plasma, puesta de manifiesto por un incremento del hematocrito y una hemoconcentración ascendente.

Dengue hemorrágico sin choque:

La enfermedad suele comenzar con un aumento súbito de la temperatura, que viene acompañado por rubor facial y otros síntomas constitucionales no específicos que se asemejan al dengue, como anorexia, vómitos, cefalea y dolores musculares o de las articulaciones. Algunos pacientes se quejan de dolor de garganta y en el examen clínico puede encontrarse congestión faríngea. El malestar epigástrico, la sensibilidad en el reborde costal derecho y el dolor abdominal generalizado son comunes. La temperatura es típicamente alta durante 2 a 7 días y luego baja a un nivel normal o subnormal; ocasionalmente, puede subir hasta 40-41ºC y pueden presentarse convulsiones febriles.

La manifestación hemorrágica más común es una prueba del torniquete positiva; en la mayoría de los casos se encuentran moretones y hemorragias en los sitios de venipuntura. Durante la fase febril inicial pueden observarse petequias finas diseminadas en las extremidades, las axilas, la cara y el paladar blando. A veces se aprecia una erupción petequial concurrente con características áreas redondas y pequeñas de piel normal durante la convalecencia, cuando la temperatura ya es normal. Puede verse una erupción maculopapular o rubeoliforme al principio o al final de la enfermedad. La epistaxis y la hemorragia gingival son menos comunes.

En ocasiones se produce una hemorragia gastrointestinal leve.

Por lo general, el hígado puede palparse a principios de la fase febril. Su tamaño oscila de apenas palpable a 2-4 cm. por debajo del borde costal y no muestra correlación con la gravedad de la enfermedad, pero en la hepatomegalia no se observa ictericia, ni siquiera en los pacientes con un hígado agrandado y doloroso a la palpación. La esplenomegalia es poco común en los lactantes pequeños, pero a veces se encuentra un marcado aumento de tamaño del bazo en el examen radiográfico.

En los casos leves a moderados, todos los signos y síntomas desaparecen cuando cede la fiebre. La lisis de la fiebre puede ir acompañada de sudoración profusa y de cambios leves en la frecuencia del pulso y en la presión arterial, junto con frialdad en las extremidades y congestión de la piel. Estos cambios reflejan los trastornos circulatorios leves y transitorios resultantes de cierto grado de extravasación de plasma. Los pacientes suelen recuperarse espontáneamente o después de recibir líquido y electrólitos.

Síntomas:

Los síntomas iniciales de la fiebre del dengue hemorrágico son similares a los de la fiebre del dengue clásico, pero después de varios días el paciente se vuelve irritable, inquieto y sudoroso a lo que sigue un estado parecido al shock.

El sangrado puede aparecer como manchas de sangre pequeñas sobre la piel (petequias) y manchas de sangre más grandes bajo la piel (equimosis). Igualmente, se puede presentar sangrado de las encías.

El shock puede causar la muerte y, si el paciente sobrevive, la recuperación comienza después de un período de crisis de un día.

Los síntomas iniciales son, entre otros, los siguientes: Fiebre. Dolor de cabeza. Dolores musculares. Dolores articulares. Malestar general. Disminución del apetito. Vómitos

Los síntomas de la fase aguda son, entre otros, los siguientes: Estado parecido al shock: sudoración (diaforesis), extremidades frías y pegajosas. Inquietud seguida por: empeoramiento de los síntomas iniciales, petequias, equimosis, erupción generalizada.
El examen físico puede indicar lo siguiente: Hipotensión, Pulso acelerado y débil. Erupción. Enrojecimiento de los ojos. Enrojecimiento de la garganta. Adenopatía. Agrandamiento del hígado (hepatomegalia)

Los exámenes auxiliares necesarios pueden ser: Hematocrito. Conteo de plaquetas. Electrolitos. Estudios de coagulación. Enzimas hepáticas. Gasometría arterial. Prueba del torniquete (positiva si ocasiona petequias), Radiografía de tórax (puede mostrar derrame plural). Estudios serológicos que muestran anticuerpos contra los virus del dengue. Estudios séricos de muestras tomadas durante la fase aguda de la enfermedad y la convalecencia (aumento en el título del antígeno de dengue)

Complicaciones:

En el DH no son frecuentes los signos de encefalitis tales como convulsiones o coma, aunque pueden aparecer en casos de choque prolongado con hemorragias graves de distintos órganos, comprendido el encéfalo. No es raro encontrar una intoxicación hídrica iatrogénica que evolucione a la encefalopatía debido a la administración incorrecta de soluciones hipotónicas a pacientes hiponatrémicos con DH.

En ocasiones, los lactantes menores de un año presentan, durante la fase febril, una forma leve de convulsiones que en algunos casos se consideran convulsiones inducidas por fiebre, puesto que el líquido cefalorraquídeo es normal.

En los últimos años ha habido un número creciente de casos de fiebre del dengue y DH con manifestaciones no habituales. Aunque su incidencia es baja se han descrito signos de afectación del sistema nervioso central, como convulsiones, espasticidad, alteraciones del nivel de conciencia y paresias transitorias, todas las cuales son motivo de preocupación. Algunos de estos pacientes podrían tener una encefalopatía como complicación de un DH con coagulación intravascular diseminada grave que induciría oclusiones o hemorragias focales. Se han descrito casos mortales con manifestaciones encefalíticas en Indonesia, Malasia, Myanmar, India y Puerto Rico. Sin embargo, en general no se han realizado exámenes autópsicos para descartar la hemorragia o la oclusión de los vasos sanguíneos. Se necesitan nuevos estudios que permitan identificar los factores que contribuyen al desarrollo de estas manifestaciones poco comunes. Se debería asimismo prestar atención a los factores propios del huésped, tales como trastorno convulsivo subyacente o una enfermedad concurrente. La encefalopatía asociada a la insuficiencia hepática aguda es frecuente, mientras que en la fase terminal suele aparecer insuficiencia renal. En estos casos se observa una gran elevación de las enzimas hepáticas.

Otras manifestaciones poco habituales, que rara vez se encuentran, son insuficiencia renal aguda y el síndrome hemolítico urémico. Se han observado algunas de ellas en pacientes con factores de predisposición subyacentes que favorecen la hemólisis intravascular. En casos con manifestaciones poco habituales se han descrito otras infecciones endémicas concurrentes, como leptospirosis, la hepatitis vírica B y la amiloidosis.

Tratamiento del dengue hemorrágico:

Debido a que la fiebre del dengue hemorrágico es causada por un virus para el cual no se conoce cura ni vacuna, sólo es posible el tratamiento de los síntomas.

• La rehidratación con líquidos intravenosos con frecuencia es necesaria para tratar la deshidratación.
• Los líquidos y electrolitos intravenosos también se usan para corregir los desequilibrios electrolíticos.
• Una transfusión de sangre fresca o plaquetas puede corregir problemas de sangrado.
• Es posible que se requiera oxigenoterapia para tratar niveles de oxígeno en la sangre que están anormalmente bajos.

Hay pruebas importantes en las que el dengue hemorrágico es más probable que ocurra en pacientes que presentan infecciones secundarias por serotipos diferentes a la infección primaria. Un modelo para explicar este proceso (que se conoce como anticuerpo dependiente de la mejora (ADM)), permite el aumento de la captación y reproducción vírica durante una infección secundaria con una cepa diferente. A través de un fenómeno inmunológico, la protección no es capaz de responder adecuadamente a la fuerte infección, y la infección secundaria se convierte en mucho más grave. Este proceso también se conoce como superinfección.

Complicaciones:

Shock. Encefalopatía. Convulsiones, Daño cerebral residual. Daño hepático

Pronóstico:

La mayoría de los pacientes con fiebre del dengue hemorrágico se recupera con los cuidados oportunos y decididos. Un buen signo es la recuperación del apetito. Sin embargo, la mitad de los pacientes sin tratamiento que entran en shock no sobrevive.

Prevención:

Como ya hemos dicho, no existe vacuna disponible para prevenir la fiebre del dengue. Se debe usar protección personal, como ropa que cubra todo el cuerpo, repelente contra zancudos que contenga Piretrinas, mosquiteros, etc., al igual que viajar durante períodos de mínima actividad de los zancudos, si es posible. Los programas de control de zancudos también pueden reducir el riesgo de infección.

Diagnóstico diferencial:

El diagnóstico diferencial incluye todas las enfermedades epidemiológicamente importantes incluidas bajo los rubros de fiebres víricas: sarampión, rubéola, varicela y otras enfermedades febriles sistémicas. Con técnicas auxiliares en el diagnóstico pueden utilizarse las pruebas de inhibición de la hemoaglutinación, fijación del complemento. ELISA, captación de anticuerpos IgG e IgM, así como las de neutralización. El virus se aísla de la sangre por inoculación de zancudos o por técnicas de cultivo celular de zancudos o vertebrados y después se identifican con anticuerpos monoclonales con especificidad de tipo.

Prevención del dengue clásico y hemorrágico:

No hay vacuna para prevenir el dengue. La mejor medida de prevención para residentes que viven en áreas infestadas con el Aedes aegypti es eliminar los lugares donde el zancudo pone sus huevos, principalmente los envases que acumulan agua.

• Deben ser cubiertos todos aquellos utensilios que acumulan agua de lluvia o son usados para almacenarla, por ejemplo: pilas, envases plásticos, toneles, tinas…
• Los bebederos de animales y floreros deberán ser vaciados y restregados por lo menos una vez a la semana. Esto eliminará los huevos y larvas y reducirá el número de zancudos en el hogar.
• Rellenar los hoyos de los árboles y paredes con cemento.
• Eliminar el agua estancada de recipientes, charcos, neumáticos, piletas, bloques de construcción y otros objetos.
• Sustituir con tierra o arena húmeda el agua de los floreros y macetas del hogar, lugares de trabajo, centros de estudio y otros.
• Enterrar todo tipo de basura como cáscaras, envoltorios y destruir recipientes, neumáticos u otros objetos que puedan almacenar agua.

Al mismo tiempo se pueden prevenir las picaduras, tanto en el día como en las horas antes del amanecer y después del atardecer, utilizando mosquiteros, camisas de manga larga, pantalones largos o ropa protectora. Se pueden usar repelentes de varios tipos: desde el uso de ambientadores repelentes en las diferentes habitaciones de la casa hasta la aplicación de cremas especiales. También se recomienda la fumigación y cierre de la habitación por unas dos horas.

Síntomas generales de la enfermedad: Fiebre alta. Dolor de cabeza. Dolor En los músculos huesos y articulaciones. Dolor intenso en los ojos. Nauseas vómitos

Y en algunos casos:
Salpullidos y erupción en distintas partes del cuerpo, brazos y piernas. Sangrados en boca (encías) y oídos

Síntomas del dengue hemorrágico:

Después de un cuadro de dengue clásico con fiebre que dura de 2 a 7 días, aparecen los siguientes síntomas:

• Náusea, vómito, dolor abdominal y de cabeza.
• Manifestaciones hemorrágicas: tendencia a tener fácilmente moretes u otros tipos de hemorragias de la piel, sangrado de la nariz o de encías y posiblemente sangrado interno que se puede manifestar como dolor intenso de abdomen, dificultad para respirar y tos.
• Los vasos sanguíneos más pequeños (capilares) se hacen excesivamente permeables permitiendo el escape del suero (componente líquido de la sangre) a los tejidos. Lo anterior, puede conducir a un fallo del sistema circulatorio y choque (colapso) que, si no es tratado oportunamente, provoca la muerte.

El dengue hemorrágico se reporta principalmente en los niños y niñas. En un inicio, la enfermedad se manifiesta con algunos problemas respiratorios y gastrointestinales, enrojecimiento facial y falta de apetito. Al desarrollarse, el estado de la persona enferma se deteriora repentinamente con signos de debilidad profunda, inquietud intensa, palidez de la cara, excesiva sudoración y problemas respiratorios.

Manifestaciones clínicas en el adulto:

La infección generalmente se manifiesta por los síntomas clínicos del dengue (por ejemplo, fiebre alta, náuseas o vómitos, cefalalgia retro orbital, mialgia y astenia), que son independientes de la evolución, fatal o no, del paciente. Con menos frecuencia, se encuentra trombocitopenia y manifestaciones hemorrágicas; entre estas últimas, las más comunes son las hemorragias de la piel, la menorragia (en mujeres) y la hematemesis. El choque manifiesto puede ser menos frecuente en los adultos que en los niños, pero es grave cuando se presenta; se encontró sobre todo en adultos blancos con una historia clínica de asma bronquial y otras enfermedades crónicas. Los enfermos más graves presentan habitualmente trombocitopenia y hemoconcentración. En los cinco casos con choque hipovolémico no asociado a hemorragia, la enfermedad responde al igual que en los niños, a una enérgica reposición de líquidos.

Criterios para el diagnóstico clínico del dengue hemorrágico/síndrome de choque del dengue
Se han elegido las siguientes manifestaciones clínicas y determinaciones de laboratorio como indicadoras de un diagnóstico clínico de DH. El uso de estos criterios puede contribuir a evitar un sobre-diagnóstico injustificado de la enfermedad.

Datos clínicos:

Fiebre: de comienzo agudo, alta, continua y de 2 a 7 días de duración.
Manifestaciones hemorrágicas, que comprenden al menos una prueba del torniquete positiva. Pueden observarse cualquiera de los siguientes síntomas: petequias, púrpura, equimosis, epistaxis y hemorragia gingival, hematemesis o melena, o ambas.
Puede o no haber un aumento en el tamaño del hígado en alguna etapa de la enfermedad. Por ejemplo, se encontró hepatomegalia en 90-96 % de niños tailandeses y en 67 % de niños cubanos con DH. Su frecuencia es, en cualquier caso, variable.
Choque: Se manifiesta por pulso rápido y débil con estrechamiento de la presión del pulso < 20 mmHg o hipotensión con piel fría y húmeda y agitación.

Datos de laboratorio:
• Trombocitopenia (100 000/mm3 o menos).
• Hemoconcentración; elevación del hematocrito en un 20 % o más del valor de recuperación o normal.

Los dos primeros criterios clínicos más la trombocitopenia y hemoconcentración o un índice hematocrito creciente bastan para establecer un diagnóstico clínico de DH. Cuando hay anemia o hemorragia grave, el derrame pleural (radiografía del tórax), la hipoalbuminemia o ambas constituyen indicios confirmadores de la extravasación de plasma. Estos signos son particularmente útiles en los pacientes con anemia, hemorragia grave o ambas.

El choque con índice hematocrito elevado (excepto en pacientes con hemorragia grave) y marcada trombocitopenia apoyan el diagnóstico de DH/SCD

Síntomas:

Esta enfermedad infecciosa se manifiesta por un inicio repentino de fiebre —que puede durar de 3 a 5 días, aunque rara vez persiste por más de una semana—, dolores de cabeza, musculares y en las articulaciones (artralgias y mialgias, dolores por los que el dengue es conocido como la quebradora, fiebre rompe-huesos o enfermedad rompe-huesos) y erupciones en la piel. El dengue se caracteriza por erupción de color rojo brillante llamada petequia (suele aparecer, en primer lugar, en las extremidades inferiores y el tórax de los pacientes, de donde se extiende para abarcar la mayor parte del cuerpo humano). También puede presentarse gastritis con una combinación de dolor abdominal, náuseas, vómitos y diarrea.

Algunos casos desarrollan síntomas mucho más leves que pueden, cuando no se presente la erupción, ser diagnosticados como la gripe u otras infecciones virales. Así, los turistas de las zonas tropicales pueden transmitir el dengue en sus países de origen, al no haber sido correctamente diagnosticados en el apogeo de su enfermedad. Los pacientes con dengue pueden transmitir la infección sólo a través de zancudos que los han picado ó como donantes de sangre y sólo mientras se encuentren todavía febriles.

El dengue clásico dura alrededor de 6 a 7 días, con un pequeño síntoma de fiebre en el momento del final de la enfermedad (el llamado “patrón bifásico”). Clínicamente, la recuperación suele acompañarse de fatiga, linfadenopatía y leucopenia con linfocitosis relativa. El recuento de plaquetas bajará hasta que la temperatura del paciente es normal. En algunos casos, se observan trombocitopenia (menos de 100.000 plaquetas por mm3) e incremento de las aminotransferasas.

Los casos de dengue hemorrágico muestran mayor fiebre acompañada de fenómenos hemorrágicos, trombocitopenia y hemoconcentración. Una pequeña proporción de casos, da como resultado el síndrome de shock por dengue (SSD), que tiene una alta tasa de mortalidad.

Diagnóstico:

El diagnóstico de dengue, por lo general, se realiza clínicamente. La característica clásica es fiebre alta sin indicio alguno de infección previa, ni de manifestaciones catarrales, pero si una erupción con petequias, relativa leucopenia y trombocitopenia.

La definición de la OMS de la fiebre hemorrágica de dengue ha estado en uso desde 1975. Los cuatro criterios necesarios para diagnosticar la enfermedad son:

1. Fiebre
2. Tendencia hemorrágica (prueba de torniquete positiva, hematomas espontáneas, sangrado de la mucosa, encía, el lugar de la inyección, etc.; vómitos de sangre o diarrea sanguinolenta) y trombocitopenia (menos de 100.000 plaquetas por mm3 ó también estimado como menos de 3 plaquetas por cada campo de alto poder)
3. Prueba de fugas de plasma (hematocrito más de 20% superior a lo previsto ó caída de hematocrito del 20%, ó más del valor inicial después de líquidos IV, derrame pleural, ascitis e hipoproteinemia).
4. Síndrome de shock por dengue (SSD), que se define como el dengue hemorrágico, más: pulso débil o acelerado, Reducción de la presión del pulso (menos de 20 mm Hg), Frío, piel húmeda y agitación.

La serología y la RCP (Reacción en cadena de la polimerasa) suelen ser usados como estudios para confirmar el diagnóstico del dengue.

Diagnóstico diferencial:

Al comienzo de la fase febril, el diagnóstico diferencial comprende una amplia gama de infecciones víricas, bacterianas y protozoarias. En la región de las Américas, deben considerarse enfermedades como la leptospirosis, el paludismo, la hepatitis infecciosa, la fiebre amarilla, la meningococcemia, la rubéola y la influenza.

La presencia de trombocitopenia intensa con hemoconcentración simultánea distingue el DH/SCD de otras enfermedades. En pacientes con hemorragia grave, los signos de derrame pleural, hipoproteinemia o ambos, pueden indicar la extravasación de plasma. El hallazgo de una velocidad de sedimentación globular normal ayuda a diferenciar esta enfermedad de una infección bacteriana o de un choque séptico.

Tratamiento:

No hay un medicamento específico para tratar la infección del dengue. La base del tratamiento para esta enfermedad es la terapia de apoyo. El aumento de la ingesta de líquidos orales se recomienda para prevenir la deshidratación. Para aliviar el dolor y la fiebre, los pacientes pueden tomar paracetamol (acetaminofén) La suplementación con líquidos intravenosos puede llegar a ser necesaria para prevenir la deshidratación y la importante concentración de la sangre si el paciente es incapaz de mantener la ingesta oral. Una transfusión de plaquetas está indicada en casos raros, si el nivel de plaquetas disminuye significativamente (por debajo de 20.000) ó si hay hemorragia significativa.

La presencia de melena puede indicar hemorragia digestiva interna, que requiere de plaquetas y/o de la transfusión de glóbulos rojos. Nuevas pruebas sugieren que el ácido micofenólico y la ribavirina inhiben la replicación del dengue.

Es muy importante evitar la aspirina y los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINES); estos medicamentos pueden agravar la hemorragia asociada con algunas de estas infecciones por sus efectos anticoagulantes. Los pacientes deben recibir, en lugar de paracetamol, preparativos para hacer frente a estos síntomas, si se sospecha de dengue.

Manejo inicial de un enfermo de dengue:

• ¨ Administrar líquidos abundantes o suero oral, especialmente si hay vómitos o diarrea.
• ¨ Mantener reposo.
• ¨ Controlar la fiebre y vigilar el aparecimiento de dolor abdominal severo repentino, dificultad para respirar o sangrados (principalmente en los primeros cinco días de la enfermedad).
• ¨ Tomar acetaminofén en caso de dolor intenso (nunca aspirina, porque puede favorecer las hemorragias).
• Acudir al médico de inmediato si se presenta: sangrado, dificultades en la respiración, inflación en la cara, vómitos o diarreas, alteraciones en la presión, palidez, sudoración, somnolencias.
• Evitar que los zancudos piquen al enfermo, colocando un mosquitero en su habitación (preferiblemente impregnado con insecticida) hasta que ya no tenga fiebre.
• Buscar en el domicilio posibles criaderos de zancudos y destruirlos.
• Informar al servicio de salud más cercano sobre el caso de dengue para evitar que la enfermedad se propague.

Prevención comunitaria:

La forma más efectiva es evitar que el zancudo no tenga un lugar donde poner sus huevos, es decir que no tenga aguas claras rodeadas de paredes dentro de lugares oscuros:

1 – mantener bien tapados los recipientes donde se almacena agua
2 – dar vuelta y poner “boca abajo” todo recipiente que puede acumular agua, accidentalmente o de lluvia; Baldes viejos. Latas tiradas o amontonadas. Floreros del hogar o de cementerios, cambiar el agua por arena. Cubiertas de autos tiradas.
3 – rellenar todo hueco que puede ser utilizado por el zancudo para criarse: En las paredes (de adobes o de bloques). En huecos de los árboles (ponerles arena)
4 – que los tanques de agua de los techos estén debidamente cubiertos y cerrados
5- eliminar a la basura pequeños recipientes tales como: Tapas de botellas, Envases de lata, vidrio o plástico.
6 – evitar que después de las lluvias queden charcos, estos charcos pueden ser eliminados colocándoles arena o barriéndolos
7 – cambiarle todos los días el agua a animales domésticos y de criaderos.

Para prevenir epidemias de dengue hemorrágico:

El énfasis para prevenir el dengue está en el control integrado del zancudo durante todas sus fases desde huevo a adulto, apoyando el trabajo con la participación comunitaria y una mínima dependencia en los insecticidas (larvicidas y adulticidas químicos). Los insecticidas suelen ser útiles como medida complementaria para controlar epidemias ya declaradas y sólo en forma temporal (pocos días). La medida más importante es la eliminación de larvas y criaderos.

La prevención de epidemias exige la coordinación y esfuerzo comunitario para controlar el zancudo, reconocer la enfermedad y alertar a las autoridades sanitarias.

Vigilancia de la enfermedad:

Para permitir la adopción de medidas inmediatas de prevención y control del dengue epidémico, un sistema de vigilancia debe ser sencillo en su estructura y operación, representativo de la población que sirve, aceptable para los usuarios, flexible para posibilitar la incorporación de nueva información y oportuno para la recopilación y el análisis de datos. El sistema debe tener la sensibilidad y especificidad adecuadas para identificar en forma correcta a los individuos con la enfermedad en cuestión y excluir eficientemente a los que no la tengan.

En el caso del dengue/DH, el sistema de vigilancia debe considerar la enfermedad desde una perspectiva tanto clínica como entomológica. El espectro clínico de la enfermedad asociada con la infección por el dengue puede variar desde un síndrome vírico inespecífico hasta la enfermedad hemorrágica grave y mortal. Como a menudo no es posible diferenciar clínicamente el dengue de las enfermedades causadas por otros virus, bacterias e incluso algunos protozoos, la vigilancia del dengue/DH debe basarse en pruebas de laboratorio.

La vigilancia del dengue/DH puede ser activa y pasiva. La vigilancia activa implica una búsqueda proactiva de las casos de dengue, especialmente en las situaciones en las que pueden atribuirse a otras causas, como la influenza o la rubéola. La vigilancia pasiva, por otro lado, depende de la notificación de la infección por parte de los médicos. En la mayoría de los países donde se notifica la transmisión del dengue, el sistema de vigilancia es de tipo pasivo, y las autoridades de salud esperan hasta que los servicios médicos detecten y reconozcan la enfermedad mediante el sistema de notificación de rutina. Se recomienda enfáticamente que en todos los países en peligro el dengue sea una enfermedad notificable, para que los programas de vigilancia de dengue/DH tengan una base legal.

Vigilancia pasiva:

Cada país endémico de dengue debe tener un sistema de vigilancia pasiva, establecido por la ley, que considere el dengue/DH una enfermedad notificable. La vigilancia pasiva debe requerir informes de casos de todas las clínicas, consultorios privados y centros de salud que proporcionen atención médica a la población en riesgo. El sistema debe definir las tendencias en la transmisión del dengue y detectar cualquier aumento de la incidencia de esta enfermedad.

Para este tipo de vigilancia es indispensable que exista un mandato legal acerca de la comunicación de casos de dengue. Aún así, la vigilancia pasiva es insensible, puesto que no todos los casos clínicos se diagnostican correctamente durante los períodos de transmisión baja, en los que en general existe un escaso nivel de sospecha entre los profesionales médicos. Además, muchos pacientes con síndrome vírico leve e inespecífico permanecen en sus domicilios y no solicitan tratamiento médico. Para cuando los casos de dengue son detectados y notificados por los médicos en el marco de un sistema de vigilancia pasiva, ya ha ocurrido una considerable transmisión de dengue e incluso puede haber llegado al máximo. En este caso, es posible que sea demasiado tarde para que las medidas de control logren reducir rápida y significativamente la transmisión.

Vigilancia activa:

El objeto de un sistema activo de vigilancia basado en pruebas de laboratorio es proporcionar a los funcionarios de salud pública información temprana y precisa acerca de cuatro aspectos del aumento de la actividad del dengue: el tiempo, la ubicación, el serotipo de virus y la gravedad de la enfermedad. En consecuencia, un sistema de vigilancia proactiva permitirá la detección precoz de casos de dengue y, por tanto, mejorará la capacidad de los servicios de salud pública para prevenir y controlar la propagación de la enfermedad. Entre las características principales de este tipo de vigilancia está su capacidad predictiva. El análisis de las tendencias a través de los casos notificados, el establecimiento de centros de vigilancia asistencial, la confirmación de casos de dengue mediante pruebas de laboratorio y la rápida identificación de los serotipos involucrados en la transmisión brinda la información necesaria para predecir la propagación del dengue y orientar las medidas de control con antelación al momento de transmisión máxima. La vigilancia clínica proactiva debe estar vinculada con la vigilancia entomológica para identificar la transmisión del dengue en cuanto a tiempo y lugar

Las muestras clínicas óptimas para realizar pruebas específicas deben ir acompañadas de información clínica suficiente para permitir la identificación de la gravedad de la enfermedad. Todas las muestras clínicas deben ir acompañadas de un formulario que indique el nombre, la edad, el sexo y la dirección del paciente, la fecha del inicio de los síntomas, la fecha de recolección de la muestra, los síntomas (una lista corta de las manifestaciones importantes), el detalle de los viajes realizados durante las dos semanas anteriores al comienzo de la enfermedad, el lugar de hospitalización y el nombre, dirección y número de teléfono del médico a cargo.

Un sistema de vigilancia de este tipo, basado en pruebas de laboratorio, proporcionará información sobre el inicio, la ubicación, el serotipo viral infectante y la gravedad de la enfermedad. También permitirá la notificación inmediata de los resultados a los dispensarios y médicos que los han requerido, y posibilitará la obtención de información adicional, si fue necesario, en casos de enfermedad grave o importante para la salud pública. Alertar y realizar las acciones necesarias para evitar su propagación.

Otras medidas preventivas:

Educación de la población respecto a conductas personales tales como destrucción de los criaderos y protección contra la picadura de zancudos de actividad diurna, incluso el empleo de mosquiteros, ropas protectoras y repelentes.

Encuestas en la localidad para precisar la densidad de la población de zancudos vectores, identificar sus criaderos y fomentar y poner en práctica programas para su eliminación.

Los neumáticos con agua, los tanques, floreros de cementerio, son los hábitats más comunes de los zancudos del dengue. Para los tanques se recomienda agregar pequeñas cantidades de cloro sobre el nivel del agua. Para los neumáticos simplemente vaciarlos. Otra solución es poner peces guppy en el agua, que se comerán las larvas.

Controles:

• Notificación a la autoridad local de salud. Notificación obligatoria de las epidemias, pero no de los casos individuales,
• Aislamiento. Evitar el acceso de los zancudos de actividad diurna a los pacientes hasta que ceda la fiebre colocando una tela metálica o un mosquitero en las ventanas y puertas de la alcoba del enfermo, un pabellón de gasa alrededor de la cama del enfermo o rociando los alojamientos con algún insecticida que sea activo contra las formas adultas o que tenga acción residual, o colocando un mosquitero alrededor de la cama, de preferencia impregnando con insecticida.
• Desinfección concurrente. Ninguna.
• Cuarentena. Ninguna.
• Inmunización de contactos. Ninguna. Si el dengue surge cerca de posibles focos selváticos de fiebre amarilla, habrá que inmunizar a la población contra ésta última, porque el vector urbano de las dos enfermedades es el mismo.
• Investigación de los contactos y de la fuente de infección. Identificación del sitio de residencia del paciente durante la quincena anterior al comienzo de la enfermedad, y búsqueda de casos no notificados o no diagnosticados.

Medidas en caso de epidemia:

Búsqueda y destrucción de especies de zancudos en las viviendas y eliminación de los criaderos, aplicación de larvicida en todos los posibles sitios de proliferación de Aedes aegypti.

Utilizar repelente de insectos (para que no ocurra el contagio).Además existen varios elementos de destrucción de larvas que producen el dengue como Abate, Peces, etc.

Repercusiones en caso de desastre:
Las epidemias pueden ser extensas, en especial como consecuencia de huracanes, tormentas tropicales, inundaciones o terremotos.

Cuando estalla un brote epidémico de dengue en una colectividad o un municipio, es necesario recurrir a medidas de lucha anti vectorial, en particular con el empleo de insecticidas por nebulización o por rociado de volúmenes mínimos del producto. De este modo se reduce el número de zancudos adultos del dengue frenando la propagación de la epidemia. Durante la aspersión, los miembros de la comunidad deben cooperar dejando abierta las puertas y ventanas a fin de que el insecticida entre en las casas y maten a los zancudos que se posan en su interior.

Imprescindible la eliminación de basura y chatarra y otros acúmulos de agua estancada.

Medidas internacionales:

Cumplimiento de los acuerdos internacionales destinados a evitar la propagación de Aedes aegypti por barcos, aviones o medios de transporte terrestre desde las zonas donde existe infestaciones.

Bosquejo histórico reciente del comportamiento evolutivo de la enfermedad:
En la actualidad, a los países llamados del tercer mundo se les ha impuesto un modelo socioeconómico que ha traído como consecuencia la aparición de enfermedades infecciosas conocidas hoy como emergentes y reemergentes. Las enfermedades reemergentes se refieren a las entidades que se consideran controladas o en proceso de eliminación, que resurgen y en muchas ocasiones lo hacen en condiciones epidémicas. Tal es el caso de la Tuberculosis, el Cólera, la Fiebre Tifoidea, la Peste, el Dengue y algunas enfermedades inmunoprevenibles como la Difteria, la Poliomielitis o el Sarampión.

El dengue constituye una de las enfermedades de mayor repercusión en todos los países donde se presenta. El dengue clásico, junto con sus formas más graves: el dengue hemorrágico (DH)/Síndrome de shock por dengue (DH/SCD) constituyen un serio problema de salud para muchos países de América y puede afectar negativamente a las economías nacionales de la región ya que estas epidemias originan altos costos de hospitalización, asistencia a enfermos y campañas de emergencias para el control de vectores.

Si bien el dengue y el dengue hemorrágico han tenido un alcance mundial, su surgimiento como importante problema de salud pública ha sido muy notable en las Américas, donde desde 1989 a 1993 el número de casos aumentó 60 veces en comparación con el quinquenio anterior. Hoy se ha tornado hiperendémico en muchos países de las zonas tropicales del continente americano, en los últimos 10 años se han presentado epidemias importantes en países de la región, después de un período de más de 50 años, en los cuales la enfermedad estuvo casi ausente. En la actualidad, la enfermedad se extiende también a muchos países tropicales de Asia y África, en muchos de los cuales mantiene un comportamiento endémico.

Dr. Avilio Méndez Flores

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