Envejecimiento

Menopausia

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Definición:

La menopausia (del griego mens, que significa “mensualmente”, y pausa, que significa “cese”) se define como el cese permanente de la menstruación y tiene correlaciones fisiológicas, con la declinación de la secreción de estrógenos por pérdida de la función folicular. Es un paso dentro de un proceso lento y largo de envejecimiento reproductivo.
Se da entre los 40 y los 50 años de edad.

Causas naturales:

Para la mayoría de las mujeres este proceso comienza silenciosamente alrededor de los cuarenta y cinco años, cuando el ciclo (o período menstrual) empieza a ser menos regular. La disminución en los niveles de las hormonas estrógeno y progesterona causa cambios en su menstruación.

Estas hormonas son importantes para mantener en buen estado de salud al útero y a la vagina, lo mismo que para los ciclos menstruales normales y para un embarazo exitoso. El estrógeno también ayuda a la buena salud de los huesos y a que las mujeres mantengan un buen nivel de colesterol en la sangre.

Causas no naturales:

Algunos tipos de cirugía o el uso de medicamentos anticonceptivos pueden producir la menopausia. Por ejemplo, el extirpar el útero (histerectomía) provoca el cese de la menstruación. Cuando se extirpan ambos ovarios (ooforectomía), los síntomas de la menopausia empiezan de inmediato, sin importar la edad.

Factores que influyen en la edad de llegada de la menopausia:

Como factor principal, hoy en día, cabe destacar que las mujeres con un adecuado estilo de vida tienen la menopausia más tarde. Independientemente de este factor existen otros que sí parecen generar un adelanto de la menopausia como los siguientes:

Tabaco:
El tabaquismo está asociado a efectos antiestrogénicos con diversas repercusiones. Está constatado que en las fumadoras es significativamente mayor la incidencia de la menopausia precoz; las mujeres que son fumadoras suelen tener la menopausia tres años antes de lo normal. El cigarrillo agrava el riesgo de adquirir enfermedades por deficiencia de estrógeno, como osteoporosis fisiológica, produciéndose mayor riesgo al exposición de fracturas óseas, tanto vertebrales, como del hueso fémur.

Actividad física:
Los adultos que son físicamente activos reciben muchos beneficios. Además de ayudar a mantener un peso corporal deseable, la actividad física construye músculos fuertes, fortalece el corazón y los pulmones, disminuye la presión sanguínea, protege contra enfermedades cardiacas, la diabetes, el cáncer, la osteoporosis y la menopausia temprana. El sedentarismo en una de las 10 causas principales de la muerte e incapacidad en el mundo. (OMG, 2002).

Nutrición:
Se piensa que la mayor parte de las mujeres con una menopausia precoz pertenecen sobre todo a países subdesarrollados donde prima la malnutrición, produciéndose así una menopausia precoz.

Síntomas:

Un tercio de la vida de la mujer se desarrolla en el período posmenopáusico.
La disminución de estrógenos por parte de los ovarios se asocia con tres tipos de síntomas: tempranos (calorones, sudoraciones, irritabilidad e insomnio), intermedios (atrofia y resequedad vaginal, dolor en las relaciones sexuales, incontinencia urinaria) y a largo plazo (sobrepeso y aumento de riesgo de osteoporosis).

Algunos de los síntomas más comunes son similares a los del embarazo, e incluyen sofocos (también llamados bochornos), sudores, palpitaciones, vértigos, mareos y dolores de cabeza.
Dolor durante el coito (Dispareunia). La disminución de los estrógenos afecta la lubricación vaginal, y esa sequedad vaginal causa dolor durante la penetración. Es aconsejable usar un lubricante íntimo hidrosoluble, es decir un lubricante que no contenga aceite y que se disuelva en el agua. Este tipo de lubricantes no irritan, son compatibles con los condones de látex y se venden comúnmente en una farmacia o en una sex shop. El tamaño del cuerpo del útero y el del cuello uterino también disminuyen durante la menopausia, lo cual en algunas mujeres provoca contracciones uterinas dolorosas durante y después del orgasmo.
Cambios emocionales: Son comunes la irritación y las ganas de llorar sin razón aparente, y el ejercicio con moderación por lo general ayuda. Sin embargo, si los síntomas son parte de una depresión persistente, lo más recomendable será consultar a un profesional de la salud mental: un psicólogo, un psicoanalista, un psiquiatra o, en fin, cualquier tipo de terapeuta, sea tradicional o alternativa, que tenga tanto la preparación profesional necesaria como la empatía y la sensibilidad suficientes para prestar apoyo emocional a la mujer.

Etapas de la menopausia:

El periodo menopáusico comprende: Premenopausia, Perimenopausia y Postmenopausia:
Premenopausia: Es el periodo reproductivo anterior a la menopausia. (OMS).
Perimenopausia: Es el tiempo anterior a la menopausia, cuando comienzan los eventos endocrinológicos, biológicos y clínicos de aproximación a la menopausia, y el primer año después de la menopausia (OMS).
Postmenopausia: Es el periodo que se extiende desde la última menstruación en adelante, independiente si la menopausia fue inducido o espontáneo.

Manejo:

Para el problema del sobrepeso habría que disminuir el consumo de calorías, con consumo adecuado de agua, también es necesario realizar alguna actividad física regular, si el médico lo permite.
La alimentación tiene que ser sana con equilibrio entre los nutrientes en cuanto a la calidad y a la cantidad de lo que se ingiere.
Puede existir la necesidad de consumo de los suplementos alimenticios en esta etapa, pero estos deben tomarse siempre y cuando el médico tratante los haya recetado.

La terapia de reemplazo hormonal ha demostrado ser beneficiosa para aliviar problemas relacionados con la menopausia, pero debe ser evaluada de cerca por el médico para frenar sus posibles efectos indeseables.
Aún cuando la menopausia no es una enfermedad, las mujeres quieren estar activas, tienen roles que desempeñar en la sociedad, y no están dispuestas a tolerar el malestar. Con las hormonas desaparecen las sensaciones repentinas de calor, los sudores nocturnos, la sequedad vaginal; se reduce la posibilidad de que los huesos se debiliten y se fracturen, y se puede reducir el riesgo de cáncer de colon.
La terapia debe ser individualizada, es decir, si los beneficios superan a los riesgos, se puede administrar. No existe una receta única. Tampoco es una regla que toda mujer menopáusica debe recibir la terapia.

La terapia está contraindicada en pacientes con cáncer de mamas, lesiones premalignas y grupos de alto riesgo personal y familiar, en vista de que está demostrado que las hormonas influyen en el crecimiento del cáncer de mamas; de hecho, parte del tratamiento para esta patología es el bloqueo de los estrógenos. Por otra parte, los estrógenos no son causa del carcinoma de mamas. Ellos pueden hacer crecer un tumor que ya existe, pero no originan el tumor.
Si se decide usar hormonas, será a la dosis más baja y por el plazo más corto que dé resultado.

Las pacientes deben ser evaluadas médicamente cada 6 u 8 meses.
La mujer que reciba hormonas debe dejar de fumar, mantener una dieta baja en grasas, hacer ejercicios y controlar cualquier afección crónica asociada.

Riesgos:


Con la menopausia se hace presente el riesgo del incremento de la presión arterial, el sobrepeso por la disminución del gasto de energía, el aumento de los lípidos o grasas en la sangre y la osteoporosis.

Recomendaciones:

La menopausia no es una enfermedad, es una época de cambios que requiere tomar medidas, como una alimentación balanceada con alto consumo en calcio, practicar algún deporte y disminuir la sal y el consumo de proteínas animales que ayudarán a superar la etapa sin mayores consecuencias.

Dr. Avilio Méndez Flores

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Muerte durante el sueño

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El “asesino” detrás de este crimen sería, según un nuevo estudio, la pérdida acumulativa de células en el área del cerebro que controla la respiración, dando pie a una condición denominada apnea central del sueño.

Científicos creen que esta condición se encuentra detrás de muchos decesos de personas durante horas de la noche, especialmente ancianos.

La apnea central del sueño es el cese de la respiración mientras las personas duermen, y su responsable es el cerebro, que deja de enviar de manera eficiente los impulsos nerviosos que indican al cuerpo cuando respirar.

Distintas apneas:

Existen varios tipos de apneas del sueño. Las principales son la apnea central del sueño, motivo del estudio, y la apnea obstructiva del sueño.
En la apnea central del sueño no hay un movimiento respiratorio, por una cuestión cerebral. Podría decirse que el cerebro se olvida de respirar

Cuando se trata de la apnea obstructiva del sueño, es más una falla “mecánica”. En condiciones normales, durante el sueño, los músculos de la parte superior de la garganta se mantienen abiertos permitiendo el paso del aire, pero en algunos casos estos músculos se relajan y se cierran impidiendo el paso del aire. Así se producen cortas interrupciones de la respiración causando estrepitosos ronquidos y dificultando la respiración.

Mientras que la apnea central del sueño puede producir la muerte, tal como el estudio lo indica, la apnea obstructiva del sueño produce sólo malestares graves.

Más proclives con los años:

El estudio, realizado por la Universidad de California, UCLA, en Los Ángeles, identificó el grupo de células responsables de generar la respiración en los mamíferos, que se encuentra en un área del cerebro denominada Complejo Pre Botzinger.

Luego de reconocer las células responsables de enviar estos impulsos “respiratorios”, los científicos inyectaron en ratas un compuesto que dañaba estas células específicas.

Una vez que las ratas ingresaban a la etapa de sueño semi-profundo, eran presa de apneas centrales de sueño.

Con el paso del tiempo, los lapsos de ausencia de respiración se alargaron y agravaron, incluso mientras los animales estaban despiertos. El jefe de la investigación, aseguró que nuestros cerebros pueden compensar hasta el 60% de las células del Complejo Pre Botzinger que perdemos con los años, pero llega un momento en que ya no son suficientes.

No hay ninguna razón biológica para que el cuerpo mantenga estas células de por vida. A medida que el tiempo pasa nos volvemos más proclives a la apnea central del sueño. Aunque existen razones para pensar que ciertos factores físicos, como la obesidad, favorecen a la apnea central del sueño, son los ancianos los que se encuentran en mayor peligro. Pero también se cree que esta condición podría provocar la muerte súbita en los bebés. El equipo de la UCLA también sospecha que esta condición afecta de manera más severa a gente con desórdenes neurodegenerativos, especialmente los que se encuentran en estados avanzados.

Dr. Avilio Méndez Flores

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