Hacer ayunar a ratones durante dos días permite proteger a las células sanas de su organismo contra los efectos tóxicos de la quimioterapia, un hallazgo potencialmente importante para tratar el cáncer, según estudios publicados el lunes en Estados Unidos.

Los ratones que recibieron dosis elevadas de quimioterapia luego de dos días sin alimentos continuaron mostrándose vigorosos mientras que la mitad de los del grupo testigo alimentados normalmente murieron.

Además, los sobrevivientes del grupo alimentado continuaron perdiendo peso y debilitándose, explicó Valter Longo, de la Universidad de California del Sur, el principal autor de esta investigación.
Pruebas realizadas con células humanas en probetas confirmaron esta observación.

Además, los ratones obligados a ayunar no mostraron “ninguna señal de estrés o dolor” tras sesiones de quimioterapia que eran de tres a cinco veces más fuertes que las aplicadas a humanos, según los datos del estudio.

Volver la quimioterapia más selectiva es el objetivo prioritario de la medicina desde hace décadas. Los médicos podrían así controlar mejor el cáncer, incluso curarlo, si la quimioterapia no fuera tan destructiva para el resto del organismo.

El doctor Pinchas Cohen, cancerólogo y profesor de pediatría de la Universidad de California en Los Ángeles (oeste), juzgó esta investigación “muy importante” ya que según él “establece un nuevo concepto en biología del cáncer”.

“Teóricamente, el hallazgo abre nuevas vías de tratamiento en los humanos que permitan dosis más elevadas de quimioterapia y esto merece ser estudiado en ensayos clínicos”, añadió.

“Este enfoque podría ser aplicable tal vez en la mayoría de los enfermos”, estimó por su parte el doctor David Quinn, cancerólogo y director médico del USC Norris Norris Hospital and Clinics (oeste).

Quinn piensa que numerosos cancerólogos estarían dispuestos a probar el concepto de ayuno descubierto por Valter Longo y aconseja a sus pacientes a estar atentos a los estudios clínicos que sean organizados en su zona.

Según Felipe Sierra, director del programa de biología del envejecimiento del Instituto del Envejecimiento, “no se trata solamente de otro tratamiento contra el cáncer sino de una importante diferencia conceptual”.

Mientras durante décadas los investigadores han trabajado en el desarrollo de tratamientos que apunten solamente a las células cancerosas, los trabajos de Valter Longo se concentraron en la protección de las otras células, explicó.

Valter Longo es un investigador en el terreno del envejecimiento que enseña gerontología y biología en la universidad de California (USC).

Observó que la idea de proteger células sanas contra los efectos nocivos del tratamiento de quimioterapia probablemente pareció difícil de realizar ya que el cuerpo posee células muy variadas que responden en forma diferente a los tratamientos.

Longo, que pidió la autorización de realizar así un estudio clínico a pequeña escala, espera que más resultados confirmen rápidamente sus primeras constataciones.

“Tendríamos que tener resultados bastante sólidos unas semanas después del inicio del estudio” y “si esto funciona, dentro de un año esto podría ser aplicado en numerosos hospitales”, vaticinó.

Fuente: Anales de la Academia nacional estadounidense de ciencias del 31 de marzo de 2008.