Es una patología marcada por fluctuaciones del estado de ánimo, que cuenta con períodos de depresión repetitivos que se alternan con temporadas de gran euforia.

Actualmente, no existe cura para este trastorno; puede ser atendido a través de tratamientos que consisten en controlar eficazmente el curso de la enfermedad a largo plazo, lo cual supone el tratamiento de los síntomas emergentes.

Fases del Trastorno Bipolar:

En la fase maníaca del trastorno, es cuando el individuo se siente extraordinariamente productivo, dinámico y entusiasmado en extremo. Además, tiene pensamientos acelerados y descontrolados; suele realizar múltiples actividades al mismo tiempo y a la hora de hablar lo hace tan rápido que es muy difícil que otras personas logren llevar el ritmo de la conversación.

En la fase depresiva, la persona pierde el interés por actividades que antes disfrutaba, se siente triste, derrotado, fatigado, lento y melancólico. También, pueden presentar problemas al dormir, pérdida de peso, del apetito o por el contrario pueden comer en exceso. Otro de los síntomas importantes de esta fase son los sentimientos de culpa o incapacidad que pueden desencadenar en delirios y pensamientos de suicidios y muerte.

El tratamiento puede basarse en fármacos, terapias de psicoeducación que consiste en explicarle al paciente, de qué se trata la enfermedad y ofrecerle estrategias para poder convivir con ella. Igualmente, se le deja saber que aunque noten mejorías significativas con los tratamientos farmacológicos, es fundamental su constancia en el mismo, pues es una enfermedad crónica y la suspensión de la medicación podría generar recaídas y un retroceso en el tratamiento.

Por otra parte, el apoyo familiar representa un factor fundamental para que el individuo sea constante en su tratamiento y pueda llevar una vida completamente normal.

El trastorno de bipolaridad tiene una prevalencia importante, tanto así que representa la sexta causa de discapacidad en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud.

Por tal motivo es importante que la colectividad en general tome conciencia y en consideración la salud mental como un componente vital de la atención primaria de salud.

Dr. Avilio Méndez Flores