Está comprobado que la causa principal del asma es una célula llamada eosinófilo, que contiene una proteína que origina la inflamación del músculo liso bronquial, por lo que, lo más recomendable, sería utilizar medicamentos antinflamatorios, científicamente comprobados y que no produzcan efectos secundarios.

Por lo general, los padres tienen miedo a la tos y enseguida desean calmarla tomando jarabes o preparados caseros que pueden ser peligrosos porque empeoran la respuesta fisiológica en niños asmáticos.

El asma debe verse como una patología sistémica, es decir, que el proceso del asma bronquial debe relacionarse con otros procesos como los de rinitis alérgica, caracterizada por estornudo y abundante moco. El 90% de los pacientes con asma presentan rinitis alérgica y es por ello que no se debería tratar aisladamente sino que debe relacionarse con otras enfermedades como los trastornos de la piel y mucosas.

Por todo esto, el uso de jarabes no garantiza que actúen en forma efectiva y es por ello que el especialista recomienda que los padres no le tengan miedo a la tos y, que antes de tratar de calmarla, acudan a un especialista para que les indique qué tratamiento deben seguir. La tos húmeda y mientras no se escuche el pecho trancado, significa que es beneficioso porque el paciente está auto limpiando los bronquios. Si por el contrario la tos es seca y continua, el paciente debe recibir tratamiento antiinflamatorio.

El asma es una enfermedad crónica y compleja caracterizada por la inflamación de los bronquios y la obstrucción de las vías respiratorias. Si bien es una enfermedad que puede ir hacia la curación, el asma bronquial necesita de tratamiento continuo y no solamente de tratamiento de rescate para controlar los episodios de crisis.

Dr. Avilio Méndez Flores

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