Definición:

Cuando a la vía respiratoria ingresan partículas extrañas, la mucosa de los bronquios se irrita y aumenta la producción de moco, a este proceso se le llama inflamación. Los músculos que rodean a los bronquios los aprietan, y disminuyen la entrada de aire a los pulmones, a esto se le llama bronco-constricción. Este proceso impide que el aire entre y salga libremente de los pulmones. A veces, la inflamación y la bronco-constricción empeoran de repente, produciendo una crisis de dificultad respiratoria, la cual causa angustia en el niño y sus familiares.

Causas:

Son diferentes los agentes externos que pueden influir en la aparición de las crisis como: Virus, bacterias, humo de cigarrillo, restos de insectos, polvo casero, peluches, alfombras, cortinas, aire frío, olores fuertes, animales domésticos, aspiración de líquido que se devuelve del estómago, risa o llanto, etc..

Esta enfermedad puede ocurrir en cualquier niño. Aproximadamente, 1 de cada 5 niños tiene algún tipo de enfermedad aérea de las vías aéreas. Algunos niños tiene más riesgo porque sufrieron algún proceso que alteró los pulmones. Otros tendrán síntomas debido posiblemente a factores hereditarios. A veces, hay que realizar estudios complementarios para saber la causa real de la enfermedad. Los recién nacidos que presentaron problemas respiratorios y ameritaron el uso de máquinas para respirar y altas concentraciones de oxígeno, tienen el riesgo de sufrir daño en los pulmones y desarrollar una enfermedad reactiva de las vías aéreas posteriormente. En la mayoría de los niños los pulmones sanan con el tiempo y la enfermedad deja de ser un problema. En cambio, otros niños pueden sufrir por muchos años y tener muchas crisis de dificultad respiratoria. Es difícil saber cuales niños sanarán primero o cuales sufrirán asma en la edad adulta. Sin embrago, con un buen control médico y ambiental se pueden reducir los síntomas y crisis de dificultad respiratoria en el niño.

Sintomatología:

La mayoría de las veces los síntomas son los de un resfriado común. La nariz tapada, la tos y estornudos son síntomas al principio frecuentes. En una crisis habrá: Tos fuerte y persistente, ruidos al respirar (pitidos, silbidos), respiración difícil, movimientos de las alas de la nariz al respirar (aleteo nasal), hundimiento de la piel entre las costillas, coloración violácea de la piel alrededor de la boca y las uñas o palidez en toda la piel, quejido y sudoración.

Diagnóstico diferencial:

El tracto respiratorio está en contacto con el medio externo. Al respirar, algunas partículas extrañas ingresan a la vía aérea y se ponen en contacto con la mucosa, activando la producción de unas sustancias y células inflamatorias que actúan contra esas partículas. Esto constituye parte del mecanismo de defensa del pulmón. Cuando el cuerpo tiene contacto con material extraño, esta respuesta puede tener una reacción exagerada, y no se sabe si esta respuesta persistirá con la edad, ya que al eliminar la causa que origina el problema, los síntomas podrían desaparecer, este comportamiento estaría más relacionado con Enfermedad reactiva de la vía aérea y no con Asma ya que ésta requiere que exista un componente genético que determine su presencia.

Tratamiento:

Control del ambiente en el hogar:

Como parte del tratamiento debe eliminarse el contacto con cualquier agente que pueda resultar irritante, como humo de cigarrillo, productos de limpieza, etc. Elimine el polvo de la habitación del niño. Se recomienda usar un paño húmedo para la limpieza por lo menos 3 veces a la semana. El vivir en un hogar saludable les ayudará a todos a respirar mejor. Es aconsejable que dejen de fumar las personas que viven en su hogar. Evite usar elementos donde los insectos se puedan acumular como alfombras o cortinas de material felpudo. También es necesario evitar el contacto con animales domésticos (perros, gatos, etc.). Se deben cambiar los filtros de aire acondicionado con frecuencia. Si requiere usar insecticidas, debe ventilar bien el cuarto antes de que su niño ingrese a la habitación.

Tratamiento médico:

En general, algunas medicinas ayudan a abrir los bronquios de los pulmones. Cuando su doctor las prescribe se toma en cuenta la edad del niño, el peso y la gravedad de la enfermedad. La mayoría de los médicos recetan la mínima cantidad de medicamento necesaria para controlar los síntomas. Si se usa mucha medicina pueden presentarse efectos no deseados, y si se usa muy poca medicina, puede que no se controlen los síntomas. Hay niños que requieren un solo medicamento, mientras que otros suelen necesitar varios para controlar la enfermedad. Si el niño lo amerita, se le indicará un programa especial de terapia respiratoria. Las medicinas del niño se administran de varias maneras. Algunas son en jarabes o gotas. Como algunas tienen sabor agradable, se debe tener mucho cuidado que no estén al alcance de ellos. Existe medicina líquida para usar en un aparato que se llama nebulizador, y se coloca en un dispositivo de plástico que se adapta a una mascarilla. Cuando el aire pasa por la mascarilla, la medicina se evapora y actúa directamente en los pulmones, alcanzando los sitios en los cuales va a ampliar los bronquios contraídos o va a disminuir la inflamación. El tiempo de administración de una nebulización es de aproximadamente 10 minutos. Al principio, el niño le tendrá miedo a la mascarilla, le molestará el ruido o rechazará el olor del medicamento. Tranquilícelo, y si es mayor, dígale que no tenga miedo, explíquele para qué es la máquina, permítale que se acostumbre a usarla, juegue con él y deje que respire el vapor que tiene la medicina. Así se puede acostumbrar a respirar profundamente y a recibir el tratamiento. Durante una crisis grave de la enfermedad de la vía respiratoria, el doctor le puede aplicar directamente la medicina en el cuerpo de su niño; puede ser una inyección bajo la piel o directamente en la vena usando una solución intravenosa.

Medicamentos broncos relajantes:

Durante una crisis, las medicinas pueden abrir los bronquios en los pulmones y permiten que el niño respire libremente. Estas medicinas son broncodilatadoras o bronco relajantes.

Medicamentos anti-inflamatorios:

La inflamación de los pulmones es una respuesta ante la presencia de agentes extraños. En la piel, la inflamación se nota cuando se enrojece y se hincha. En la vía aérea pasa algo parecido, la mucosa se hincha y se llena de moco. Esto no permite que pase el aire y al niño se le dificulta respirar. Existen varias medicinas para prevenir o disminuir la inflamación.

Es muy importante aprender a medir la dosis indicada por el médico para lograr que el tratamiento sea efectivo y se controlen los síntomas. La medicina líquida se mide utilizando un gotero, una jeringa, una cucharita o vasito medidor. Las cucharitas regulares de su cocina no suelen dar una medida precisa.

Terapia física:

Las secreciones gruesas, espesas que se forman dentro del pecho del niño no permiten que respire bien, y en caso del niño pequeño, no logran ser expectoradas. El doctor puede recomendar percusiones torácicas que consisten en unos golpes leves que se aplican con la mano ahuecada como una copa en el pecho, para tratar de movilizar esas secreciones (palmopercusión). La terapia física es diferente en cada niño según la edad. Ud. debe ser muy delicado para no asustar al niño ni producirle daño.

Dr. Avilio Méndez Flores