Nombres relativos:

Deficiencia para ver los colores; Acromatopsia parcial;
Discromatopsia.

Definición:

El daltonismo está enmarcado en la discromatopsia, un término que hace referencia a un inconveniente basado en la incapacidad para diferenciar los colores. Aunque no todos los daltónicos confunden las mismas tonalidades, lo más frecuente es que tengan dificultades para distinguir entre el verde y el rojo. En cambio, un daltónico puede apreciar más matices del violeta que un sujeto con visión normal.

Historia:

Quien descubrió este defecto fue el naturalista, químico y matemático de origen inglés John Dalton (1766-1844).

Cuentan que cuando fue a conocer al rey Guillermo IV acudió con un traje académico escarlata (rojo), un color demasiado llamativo para un acto tan solemne. La razón es simple: él veía su ropa de color gris oscuro.

A la edad de 26 años (1792), Dalton descubrió que ni él ni su hermano eran capaces de distinguir los colores. Le regaló a su madre unas medias (que él creía azules) y ella le preguntó sorprendida cuál era la razón por la que le daba unas medias de color escarlata, que no era apropiado para una mujer cuáquera. En su primer artículo científico importante, John Dalton proporcionó una descripción científica sobre este fenómeno que posteriormente se conoció con el nombre de daltonismo.
El 27 de julio de 1844 falleció de un ataque al corazón. Según su deseo, tras su muerte se le practicó la autopsia para determinar la causa de lo que luego se llamó daltonismo. Su último experimento demostró que el daltonismo no es un problema del ojo mismo, sino que estaba causado por alguna deficiencia del poder sensorial. Fue enterrado con honores de monarca, en un funeral seguido por más de cuatrocientas mil personas, contraviniendo los principios de los cuáqueros conforme a los cuales vivió.

Causas:

Este defecto es genético aunque también puede adquirirse por una enfermedad ocular o sistémica, e incluso por un traumatismo o uso de algún medicamento.

Esta ceguera hacia el rojo y el verde afecta a un 8 por ciento de la población masculina de todo el mundo. En América Latina 1 de cada 12 hombres es daltónico. Este defecto es genético aunque también puede adquirirse por una enfermedad ocular o sistémica, e incluso por un traumatismo o uso de algún medicamento.

El daltonismo ocurre cuando hay un problema con los gránulos (pigmentos) que perciben el color en ciertas neuronas del ojo, llamadas conos. Estas células se encuentran en la retina, la capa de tejido sensible a la luz que recubre la parte posterior del ojo.

Si sólo falta un pigmento, se puede tener dificultad para diferenciar entre el rojo y el verde, que es el tipo más común de daltonismo. Si falta un pigmento diferente, se puede tener dificultad para ver los colores azul y amarillo. Las personas con daltonismo para los colores azul y amarillo generalmente tienen problemas para identificar también los colores rojos y verdes.

La forma más grave de daltonismo es la acromatopsia. La persona que padece esta rara afección no puede ver ningún color, así que todo lo ve en sombras de gris. La acromatopsia suele estar asociada con ojo perezoso, nistagmos (pequeños movimientos espasmódicos del ojo), fotosensibilidad grave y extremadamente mala visión.

La mayoría de los casos de daltonismo se deben a un problema genético ligado al sexo. Muy pocas mujeres son daltónicas y aproximadamente 1 de cada 10 hombres sufren alguna forma de daltonismo.

La droga hidroxicloroquina, utilizada para tratar artritis reumatoidea entre otras afecciones, también puede causar daltonismo.

Según los expertos es un ‘mal menor’, aunque hay casos que pueden generar mucha frustración, como los de aquellos que quieren ser pilotos de aviación.

Anatomofisiología:

Según las enciclopedias médicas, las personas tienen tres tipos de conos. Aquellos que tienen cloropsina, que captan la onda de luz para el color verde, los que poseen eritropsina que detectan el rojo y finalmente los que tienen cianopsina y captan el color azul.

Cómo se perciben los colores

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Cuando miramos un objeto, el color que percibimos en ese momento puede variar dependiendo de la intensidad y el tipo de luz. Al anochecer los colores parecen diferentes de cuando los vemos a la luz del sol y también son distintos dependiendo de que utilicemos luz natural o artificial. Por ello cuando elegimos colores para decorar el interior de una vivienda, se debe tener en cuenta el tipo y la fuente de luz.
Los objetos absorben y reflejan la luz de forma distinta dependiendo de sus características físicas, como su forma, composición, etc. El color que percibimos de un objeto es el rayo de luz que rechaza. Nosotros captamos esos “rebotes” con diferentes longitudes de onda, gracias a la estructura de los ojos. Si los rayos de luz atraviesan al objeto, éste es invisible.
Las células sensoriales (fotorreceptores) de la retina que reaccionan en respuesta a la luz son de dos tipos: conos y bastones. Los bastones se activan en la oscuridad y sólo permiten distinguir el negro, el blanco y los distintos grises. Nos permiten percibir el contraste. Los conos, en cambio, funcionan de día y en ambientes iluminados y hacen posible la visión de los colores. Existen tres tipos de conos; uno especialmente sensible a la luz roja, otro a la luz verde y un tercero a la luz azul (RGB). Tanto los conos como los bastones se conectan con los centros cerebrales de la visión por medio del nervio óptico.
La combinación de estos tres colores básicos: rojo, verde y azul permite diferenciar numerosos tonos. El ojo humano puede percibir alrededor de 8000 colores y matices con un determinado nivel de luminancia. Así por ejemplo el naranja es rojo con un poco de amarillo y el violeta azul con un poco de rojo. Es en el cerebro donde se lleva a cabo esta interpretación.

Patogenia:

Los daltónicos no distinguen bien los colores debido al fallo de los genes encargados de producir los pigmentos de los conos. Así, dependiendo del pigmento defectuoso, la persona confundirá unos colores u otros. Por ejemplo si el pigmento defectuoso es el del rojo, el individuo no distinguirá el rojo ni sus combinaciones.

El trastorno del daltonismo está vinculado a un alelo recesivo asociado al cromosoma X. En el caso de los hombres, al heredar un único cromosoma X con la deficiencia ya se convierte en daltónico. Las mujeres, por su parte, necesitan un par de cromosomas X con la deficiencia para ser diagnosticadas como daltónicas; de lo contrario, serán sólo portadoras (por lo que pueden transmitir el daltonismo a sus hijos). Esta diferencia se traduce en un amplio predominio del sexo masculino entre quienes sufren daltonismo.

El daltonismo implica una falla en las células sensoriales de la retina que reaccionan ante los colores y que se conocen con el nombre de conos. Estos se encargan de procesar la luz que reflejan los objetos y que determinan los colores. Hay un tipo de cono sensible a la luz roja, otro tipo de cono sensible a la luz verde y un tercer tipo de cono sensible a la luz azul. El problema de los daltónicos surge por el fallo de los genes que deben producir los pigmentos de estos conos.

Es posible percibir los colores por unas células situadas en la retina ocular llamados conos. Si uno de estos conos no está, o es defectuoso, la persona daltónica no podrá distinguir dos de los colores primarios de la luz: el verde y el rojo, en la mayoría de los casos, aunque también puede no verse el azul; mientras que una persona con visión normal podrá discernir una amplia gama de tonalidades intermedias.

Al faltar o estar deteriorados estos conos, una persona daltónica identifica dos colores como uno solo.

El grado de alteración varía de una persona a otra, dependiendo del daño que presenten los bastones, que son los elementos foto receptores del sistema visual humano sensibles a la luz.

La disfunción más común es la que hace que se confundan los tonos rojos y verdes y otra gama de colores como los grises y cafés.

En general los pacientes no se percatan de que padecen una alteración de la visión al color porque son cambios muy sutiles. Y estas personas aprenden a diferenciar los colores por los tonos.

Síntomas:

Los síntomas varían de una persona a otra, pero pueden abarcar:

Dificultad para ver los colores y su brillo en la forma usual.
Incapacidad para establecer la diferencia entre sombras del mismo color o de colores similares.
A menudo, los síntomas pueden ser tan leves que algunas personas no saben que padecen daltonismo. Un padre puede notar signos de daltonismo cuando su hijo está aprendiendo los nombres de los colores.

En casos graves, se pueden presentar movimientos rápidos de los ojos de un lado a otro (nistagmos) y otros síntomas.

Clasificación:

Existen diferentes tipos de daltonismo:
Tricromáticos, que lo padecen aquellas personas que tienen ausencia de conos de un tipo, que se cambian por los otros dos. Es la disfunción más común.
Dicromáticos, que son aquellos que tienen ausencia total de un grupo de conos. Son las personas que no diferencian entre los tonos azules y los amarillos; y los Monocromáticos, que son aquellos que tienen ceguera total al color, una anomalía en la visión muy poco común y que sería como ver la vida en blanco y negro.


Diagnóstico:

El método más rápido para diagnosticarlo es mediante la prueba de láminas de Stilling e Ishihara, que representan numerosos puntos de los distintos colores primarios dispuestos sobre fondos de colores similares, agrupados de modo que una persona normal puede distinguir en ellos números o formas conocidas.

Las personas que sufran algún tipo de daltonismo, sin embargo, no serán capaces de reconocer esas figuras, o bien verán otras diferentes en función del tipo y grado de la anomalía que padezcan.

El procedimiento más empleado para el diagnóstico, aunque no el único, son las cartas de Ishihara. Consiste en una serie de 38 láminas en las que es preciso identificar un número que se encuentra insertado en la misma.

Otro método es el Test de Farnsworth que está constituido por un conjunto de fichas coloreadas que se diferencian por su tonalidad y están numeradas en el reverso. El paciente debe ordenarlas según la graduación del color.
El anomaloscopio es un aparato que utiliza colores espectrales obtenidos mediante prismas que descomponen la luz blanca. El paciente debe comparar diversos tonos. Se trata de un dispositivo muy preciso que permite apreciar si existe déficit en la visión del color y su gravedad, es el único método que hace posible distinguir a un dicrómata de un tricrómata anómalo. Sin embargo su empleo está limitado por su coste y no está disponible en muchos gabinetes de exploración.

Consecuencias:

Los daltónicos no pueden ejercer profesiones como policías, ingenieros, mecánicos ni pilotos de aviación, ya que es necesario tener una buena percepción del color al encargarse del transporte terrestre, aéreo y marítimo. Tampoco pueden acceder a puestos determinados de la industria textil y gráfica, la fotografía y la pintura, entre otras.

Si bien los expertos reducen el daltonismo a un mal menor, quienes lo padecen difieren: Los problemas derivados del daltonismo son bastantes, aunque puedan parecer superficiales. Hablamos de no poder optar a puestos de trabajo y de tener dificultas para ver a diario.

Las personas daltónicas no tienen ningún problema para desenvolverse en la sociedad y no pasa de que anden mal combinados.

Comparando dos características distintas:

El 8 por ciento de la población es daltónico, y el 13 por ciento es zurdo. Comparando las dificultades de un zurdo y sobre todo los medios que hay para ellos, sabiendo que existen hasta tiendas de artículos para zurdos; aunque el porcentaje es un cinco por ciento inferiores, a los daltónicos no se les reconoce.

Tratamiento:

No hay tratamiento conocido. Sin embargo, hay gafas y lentes de contacto especiales que le pueden ayudar a las personas con daltonismo a diferenciar entre colores similares.

Pronóstico:

El daltonismo es una afección de por vida y la mayoría de las personas pueden adaptarse a esto sin dificultad o impedimento.

Posibles complicaciones:

Es posible que las personas que sufren daltonismo no puedan conseguir un trabajo que requiera la capacidad para ver los colores con precisión. Por ejemplo, los electricistas (cables codificados por colores), los pintores, los diseñadores de moda (telas) y los cocineros (usar el color de la carne para decir si está lista) necesitan ser capaces de ver los colores con precisión.

Dr. Avilio Méndez Flores

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