La medicación que debe ser utilizada para mejorar la sensibilidad a la insulina, y que debe ser indicada por su médico de acuerdo a su situación. Evite la automedicación.

El ejercicio físico que aumenta la sensibilidad de las células a la insulina, mejora la utilización de glucosa y ayuda a adelgazar. Esto es beneficioso, pero asesórese con un profesional y realice el ejercicio que más se adapte a sus posibilidades. De manera práctica e inmediata se podría calcular un trayecto determinado para caminar con el doble propósito de cumplir con el ejercicio y lograr un fin inmediato como el hacer alguna compra (la prensa del día, por ejemplo)

La alimentación estaría dirigida a corregir el sobrepeso, disminuir la hiperinsulinemia y la resistencia a la insulina, mejorar los niveles de tensión arterial y lípidos en sangre (colesterol y triglicéridos). Hay que dar prevalencia al desayuno antes de una hora de haberse levantado de la cama.

Evitar el azúcar y los alimentos azucarados. Sustituirlos por edulcorantes, jugos de frutas y mermeladas bajas calorías, las cuales deben traer en el envase una nota de certificación por la oficina de salud correspondiente.

Se debe vigilar la cantidad de carbohidratos en la dieta. Cereales, granos, tubérculos, plátanos en sus diversas preparaciones, que deben ser correctamente seleccionados y distribuidos a lo largo del día para evitar peligrosos aumentos en la concentración de insulina sanguínea.

Hay que controlar el tamaño y frecuencia de las porciones. Cualquier estrategia es válida al momento de calcular cantidades y calorías: cocinar lo justo y necesario, utilizar platos más pequeños, sustituir ingredientes.

Las bebidas alcohólicas son peligrosas. Se debe consumir abundante cantidad de líquidos y el agua será la bebida de preferencia.

Reducir el consumo de sal. Evitar los alimentos más ricos en sodio como fiambres, embutidos, enlatados, papitas o tostones y utilizar condimentos naturales a la hora de sazonar los platos.

Estos son solo algunos de los aspectos a considerar frente al diagnóstico de hiperinsulinemia. Es esencial contar con un plan nutricional personalizado que permita enfrentar el problema y sus complicaciones sin afectar negativamente su estado nutricional.

Dr. Avilio Méndez Flores