Generalmente corresponde a la Pitiriasis versicolor, la micosis superficial más frecuente de los países tropicales y, por supuesto Venezuela. Es una micosis benigna. En nuestro país se observa especialmente en las zonas costeras, pues el clima cálido y húmedo favorece su aparición.

Se presenta por igual en ambos sexos. Es más frecuente entre los 10 a 20 años de edad, por la predisposición conferida por la secreción sebácea en el adolescente y en el adulto joven.

Se caracteriza por presentar manchas blancas (máculas) de bordes bien definidos, de diferentes tamaños y colores (rosadas, marrones, pero muy especialmente blanquecinas), ubicadas de preferencia en cara, cuello, tórax y extremidades superiores. Las escamas son fácilmente desprendibles mediante raspado.

Es una afección que no produce molestias o complicaciones y su tratamiento tiene sólo una razón: la estética. No tiene nada que ver con enfermedad del hígado, aunque en nuestro país existe la creencia popular de que su origen es hepático. Incluso llegan a denominarlas “manchas del hígado”.

Puede confundirse en algunas ocasiones con la llamada pitiriasis alba o rosada, vitíligo, hipo-pigmentaciones post-inflamatorias o lepra.

El tratamiento es efectivo tanto en forma local (tópica) o mediante pastillas que su médico tratante o dermatólogo le recomendarán.

Dr. Avilio Méndez Flores