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Cáncer de colon

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Frecuencia:

El cáncer del colon y el recto es el segundo cáncer más frecuente de todos los cánceres del organismo, después del cáncer de seno en las mujeres y después del cáncer de próstata en varones, definitivamente es el más frecuente del aparato digestivo. El cáncer del colon y el recto es una enfermedad tratable y a menudo curable cuando NO está avanzada. La cirugía es la forma primaria de tratamiento y da como resultado la curación de aproximadamente el 50% de los pacientes. Los casos avanzados y las recurrencias después de algún tipo de tratamiento es un problema serio y a menudo es la causa definitiva de muerte.

Anatomía del colon y el recto:

El colon y el recto forman parte del sistema digestivo. El colon es la primera sección del intestino grueso.
En el colon se siguen absorbiendo líquidos (agua) de los alimentos que han sido ingeridos, como ocurre en el intestino delgado, y sirve de contenedor y de transporte para el material de desecho (heces). Este material va avanzando hasta el recto, última parte del intestino grueso, hasta que es expulsado al exterior a través del ano (defecación).

El colon se divide en cuatro segmentos: ascendente, transverso, descendente y sigmoides. El recto se une y sigue al colon sigmoides.
Tanto el colon como el recto están formados por varias capas de tejido. Según esté afectada una u otra capa, así será el pronóstico del cáncer.

Detectar la enfermedad en etapa inicial, eleva la tasa de supervivencia de los pacientes al 90%.

Realizarse exámenes médicos periódicos es fundamental para detectar precozmente el cáncer colorectal y facilitar su tratamiento. Los especialistas afirman que a partir de los 50 años, las personas deben hacerse estudios de colon (como la colonoscopia) cada cierto tiempo para descartar la enfermedad. En Venezuela, el cáncer colorectal es una de las cinco primeras causas de muerte por cáncer. Según cifras del Ministerio de Salud, en 2006 se registraron alrededor de 1.170 decesos por esta causa.

Esta es una enfermedad en la que la mayoría de los pacientes se curan si son diagnosticados a tiempo ya que existen buenas opciones terapéuticas y especialistas preparados para tratarla.

Es de vital importancia la detección temprana de esta enfermedad para frenar la posibilidad de metástasis, debido a que cuando el cáncer colono rectal hace metástasis, ya no tiene cura y los tratamientos que se aplican solo prolongan la expectativa de supervivencia del paciente y mejoran su calidad de vida.

Fisiopatología:

El cáncer del colon o del recto es la transformación de las células de la mucosa intestinal (la mucosa es la parte rosada que tenemos dentro de la boca y en todo el intestino) en células anormales que tienen un crecimiento descontrolado. Estas células forman tumores que pueden sangrar u obstruir el intestino o también invadir y destruir el tejido que se encuentra a su alrededor. Si penetran en el torrente sanguíneo o linfático, pueden extenderse a cualquier parte del organismo y producir daños en otros órganos. A este proceso de expansión se le denomina metástasis y puede darse con frecuencia al hígado, pulmones, cerebro, etc. Si no es diagnosticado y tratado tempranamente produce complicaciones severas y graves en el aparato digestivo o complicaciones de las metástasis que de manera indefectible conducen a la muerte del paciente.

Causas:

Este tipo de cáncer se origina por el crecimiento anómalo de las células que forman sus tejidos, en forma de pólipos o lesiones que pueden tomar años en convertirse en malignas. Tal crecimiento puede producirse por múltiples causas, entre las cuales destacan las enfermedades inflamatorias crónicas del colon, las dietas altas en grasas y bajas en fibras y el consumo del cigarrillo.

Síntomas:

El cáncer que comienza en el colon, se denomina cáncer de colon y el que comienza en el recto, cáncer de recto. Según esté afectada una parte u otra, los síntomas serán distintos y las pruebas diagnósticas serán distintas y más eficaces para detectar el cáncer según la zona donde aparezca.

Entre los síntomas visibles del padecimiento se encuentran: alteraciones del ritmo intestinal, dolor abdominal frecuente acompañado de gases o hinchazón, náuseas y vómitos espontáneos, rastros de sangre en las heces, pérdida de peso sin motivo aparente, entre otros.

Cuando se produce sintomatología, el cáncer colo-rectal suele estar avanzado y las posibilidades de curación pueden ser son muy escasas. Por este motivo, es fundamental un diagnóstico precoz basado principalmente en la observación de sangre en las heces.

Los pacientes pueden presentar alguno de estos síntomas:
• Cambio en los hábitos intestinales: diarrea o estreñimiento. Se considera como norma que las diarreas son características de los casos de cáncer de ciego y colon ascendente. Mientras que el estreñimiento lo es de los localizados en descendente y sigma. La diarrea se produce por el proceso de irritación y el estreñimiento debido a que el tumor está estrechando la luz del intestino y no permite el paso de la materia fecal.
• Sensación constante de tener ganas de defecar que no se alivia al hacerlo (Cáncer de recto).
• Debilidad, cansancio y disminución del apetito: estos síntomas se dan cuando el cáncer está avanzado.
• Dolor abdominal, sensación de plenitud o molestia indefinida, a veces difusa y otras veces localizada. Cuando se produce un cuadro de obstrucción.
• Dolor rectal: se ocasiona debido a las infiltraciones peri-rectales de las estructuras nerviosas.
• Ictericia: coloración amarillenta de la piel y los ojos debido a una afectación hepática.

Atención!!! La percepción de alguno de estos síntomas son solo elementos de alarma para su médico, no son indicativos que usted tenga cáncer del colon o del recto, pues otras enfermedades menos importantes también pueden causar estos síntomas.

Diagnóstico:

Algunas veces, el diagnóstico del cáncer colono-rectal puede confundirse con otras alteraciones del sistema digestivo como la gastritis y el síndrome de colon irritable. Esto hace que los pacientes acudan a diferentes especialistas, retrasando la detección temprana y por ende, la aplicación del tratamiento adecuado.

Casi todas las enfermedades que provocan sangrado defecatorio, diarrea o constipación, en algún momento pueden simular síntomas de “Cáncer de colon o recto”, por ello es fundamental el diagnostico precoz, y el tratamiento temprano, pues estas enfermedades son mucho más leves y de resolución simple que necesitan solo tratamiento médico y no deben retrasar medidas para diagnostico de Cáncer.

Diagnostico temprano:

Las pruebas que permiten realizar un diagnostico temprano del cáncer de colon o de recto son:
• Sangre oculta en heces (se realiza en una muestra de heces fecales)
• Tacto rectal (debe ser realizado por un médico, como parte del examen clínico, cada año)
• Endoscopia digestiva baja (observación directa del tubo digestivo)
• Colon por enema (radiografías contrastadas del colon y recto)

Para ello es importante comprender que existen 3 grupos diferentes en los cuales se puede realizar diagnostico temprano:

• Personas sin antecedentes familiares o personales, sin ninguna sintomatología digestiva, debe comenzar a los 50 años: (riesgo normal):
– Sangre oculta en heces (cada año)
– Endoscopia digestiva baja (cada 5 años)
– Colon por enema (cada 5 años)

• Personas con antecedentes familiares o personales de cáncer colorectal: (riesgo elevado)
– Sangre oculta en heces (cada año)
– Endoscopia digestiva baja (cada año)

• Personas con “síntomas”: sangrado o diarrea crónicas (más de 2 meses) (riesgo moderado) (especialmente por encima de los 50 años)
– Endoscopia digestiva baja
– Colon por enema

Diagnóstico de cáncer colorectal:

El elemento fundamental del diagnostico es la realización de una endoscopia con toma de biopsia, que tendrá que derivarse a un patólogo para la confirmación de que se trata de “cáncer” (generalmente se identifican “adenocarcinomas”)

Luego: el examen clínico del paciente, realizado por el cirujano, buscan principalmente hallazgos en el abdomen y el examen recto-anal (tumor palpable por ejemplo), y la presencia de anemias u otros signos generales o signos de metástasis, en general no aporta mayores datos.

Los exámenes aportan una aproximación diagnostica respecto a qué tan avanzado se encuentra el tumor, lo exámenes indispensables son:
• Colon por enema de doble contraste, ecografía hepática y abdominal,
• Tomografía axial computarizada de abdomen (cáncer de colon) y
• Abdominopelvica (cáncer de recto),
• Laboratorio (con varias pruebas) que están destinadas a determinar el estado nutricional y el estado de la inmunidad del paciente y planificar el tratamiento.

La realización y la planificación del tipo de cirugía se efectiviza con la suma lógica de los hallazgos clínicos, los resultados de los exámenes y a veces de la exploración quirúrgica, para determinar si la lesión es o no probable de resecar y ofrecer al paciente un tratamiento radical (de potencial curación) o solamente paliativo (para mejorar calidad de vida, no curación).

Diagnóstico diferencial:

Causas de “sangrado en defecación o en las heces”:

  • Enfermedad diverticular del colon
  • Malformaciones arterio-venosas
  • Angiodisplasia de colon
  • Enfermedad inflamatoria del intestino
  • Tumores de intestino delgado
  • Parasitosis masiva
  • Divertículo de Meckel
  • Ulceras rectales
  • Varices rectales
  • Pólipos rectales
  • Proctitis
  • Enfermedad hemorroidal
  • Enfermedad fisuraria
  • Abscesos y fístulas perianales

Causas de constipación:

  • Déficit de fibra en la dieta
  • Dolicomegacolon
  • Megacolon de altura
  • Constipación idiopática

Causas de diarrea:

  • Colon irritable
  • Diarreas Bacterianas
  • Diarreas Virales
  • Diarreas por intoxicación alimentaria
  • Diarreas por parásitos
  • Colitis ulcerativa crónica
  • Otras colitis

Tratamiento:

Como parte de su tratamiento, la cirugía sigue siendo la primera opción para extirpar este tipo de tumor pero, dependiendo de la patología de cada paciente, el oncólogo puede prescribir tratamientos coadyuvantes con quimioterapia o radiación. Actualmente existen nuevas alternativas terapéuticas que, combinadas con otros tratamientos, le otorgan una mejor calidad de vida al paciente, ya que atacan directamente las células malignas, sin tantos efectos adversos para el paciente.

El tratamiento del cáncer temprano del colon o el recto, se realiza generalmente por endoscopia o por cirugías pequeñas y consiste en la resección de las lesiones pequeñas y no complicadas, en ocasiones a veces ni es necesario hospitalizar al paciente. Por ello es ideal realizar el diagnostico en este estadio, que no pone en riesgo al paciente.

 

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El tratamiento de lesiones más avanzadas se basa principalmente en tres elementos que son: la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia.
La cirugía es el único tratamiento con capacidad curativa en este cáncer. La técnica que se emplee dependerá de donde se encuentre localizado el tumor. Cuando el tumor está localizado en el colon, la operación que se realiza generalmente es la resección segmentaria que consiste en la extirpación del tumor y un segmento de tejido normal a cada lado del cáncer. Las secciones que quedan se vuelven a unir. Puede que, temporalmente, se tenga que realizar una colostomía que consiste en unir el colon a una salida artificial en la pared del abdomen. Se coloca una bolsa adhesiva en la piel que recogerá los excrementos.
los tumores que son grandes suelen bloquear la salida de las heces, a esto se le denomina obstrucción intestinal. Cuando no se pueden extirpar estos tumores se tiene que realizar una colostomía para dar salida a los excrementos. En este caso la colostomía será permanente.

El cáncer de recto, puede tratarse como las lesiones en colon, pero si el tumor se encuentra localizado más cerca del ano, es necesaria una resección abdominoperineal.
Tras ésta, será necesaria una colostomía definitiva pues no es posible conseguir la unión del recto con el colon.
De acuerdo a la aproximación del estudio que se realiza previamente a la cirugía, y con certeza luego de la misma y del estudio de patología de los tejidos resecados, se tienen que recurrir a terapias adicionales como:

La quimioterapia consiste en la administración de medicamentos que destruyen o dañan las células cancerosas. Existen varias vías de administración, pero las más frecuentes son la vía oral y la vía intravenosa. El tratamiento quimioterápico en el cáncer de colon se realiza como terapia adyuvante, es decir, sumada a la cirugía.

La radioterapia consiste en el empleo de rayos de alta energía, como rayos X, para destruir o disminuir el número de células cancerosas. Es un tratamiento local usado básicamente para el cáncer de recto y se utiliza principalmente en este tipo de cáncer cuando el tumor está unido a otro órgano o tejido de forma que impide su extirpación mediante cirugía, se utiliza después o previamente a ella. Lesiones avanzadas a otros órganos o la presencia de metástasis, son tributarias de tratamientos más complejos y se relacionan con pobres o malos resultados en la supervivencia del paciente.

La observación y seguimiento del paciente con cáncer es de por vida, teniendo que controlarse periódicamente

Prevención:

La prevención del cáncer colono-rectal pasa por la revisión médica periódica, la concientización por parte de las autoridades sanitarias y de los médicos sobre su existencia y por la adopción de hábitos de vida sanos, esto es especialmente importante para aquellas personas que están predispuestas genéticamente o por otros síndromes a padecer la enfermedad.

Está comprobado que algunas medidas dietéticas y de estilo de vida pueden disminuir el riesgo de sufrir este padecimiento, entre ellas se encuentran: ejercitarse regularmente, llevar una dieta alta en fibras y baja en grasas, acostumbrar al colon a una hora precisa para ir al baño, mantener un consumo moderado de alcohol y eliminar el cigarrillo.

Riesgos:

El cáncer colorectal es el más estudiado de todos los cánceres, y se conocen muchos de los fenómenos que se producen cuando una persona lo padece.
Las personas con antecedentes familiares o personales de cáncer colorectal (además de las personas con antecedentes de poliposis colónica o rectal, poliposis familiares, colitis ulcerativa crónica) tienen el doble de riesgo de padecerlo, en comparación a la población sin estos riesgos, no obstante todos tenemos el potencial de desarrollarlo, ahí es donde toman importancia los factores externos ( de dieta y del medio ambiente) que serian determinantes para que las células se transformen en células malignas.

Medidas de prevención:

1. Detección y extirpación de pólipos en sus primeras etapas, antes de la formación del cáncer.
2. Disminuir o variar aquellos factores de riesgos:
– Mantener una actividad física diaria moderada.
– Tomar una dieta con bajo contenido en grasas.
– Dieta rica en fibra, verduras y frutas.
– Dieta adecuada en vitaminas, zinc, calcio, magnesio.
– Dejar de fumar.
– Escaso o nulo consumo de alcohol.

Sospecha:

En primer lugar, lo más importante es evitar la automedicación para el sangrado en la defecación (usar supositorios o pomadas que se tengan en casa o que hayan sido prescritos para un familiar o un amigo), también hay que evitar el concurrir a una farmacia y requerir un medicamento para diarrea, constipación, dolor abdominal o los otros síntomas de alarma.
En segundo lugar, considerar que las causas más comunes y benignas del sangrado en las heces, diarrea, constipación y dolor abdominal son originadas mayormente por enfermedades no graves del ano o el intestino o por excesos en calidad o cantidad de la ingesta de alimentos. Estos ceden de manera espontánea al cabo de poco tiempo. La persistencia de los mismos deberá ser motivo de consulta a su médico de confianza.
Y en tercer lugar, recordar que el diagnostico de lesiones tempranas pueden curarse con procedimientos de poca complejidad como la endoscopia y que los cánceres más avanzados necesitaran de cirugía y otros métodos adicionales. Por ello es fundamental tener la conciencia de realizar estudios sin tener síntomas, a la edad adecuada, y cuando se presente sintomatología acudir prontamente a un centro médico para que un profesional realice el examen médico respectivo y determine si es necesario realizar exámenes complementarios y ser valorado por un especialista para que se determine el diagnóstico y la resolución del problema.

Consejos:

• Nunca crea que la presencia de sangre en las heces es provocada solo por hemorroides
• No se auto medique
• No obtenga medicamentos en las farmacias sin receta médica
• Consulte prontamente a su médico de confianza cuando presente sangrado en la defecación, diarrea, constipación, dolor abdominal o sensación constante de querer defecar.
• Pida a su médico la realización de exámenes de diagnostico precoz de cáncer colorectal
• Pida a su médico un diagnostico luego de su revisión y si se le realizaron exámenes
• Requiera siempre ser valorado por un especialista
• Puede elegir libremente una segunda opinión
• Si va a ser operado, pida se le explique detalladamente las características de la cirugía y las probables complicaciones (consentimiento informado)
• Debe ser informado también de las características, potenciales riesgos y complicaciones de la anestesia

Tratamiento alternativo:

No existe información científica que demuestre que algún tratamiento alternativo provoque curación del cáncer.

Dr. Avilio Méndez Flores

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El ayuno y la quimioterapia

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Hacer ayunar a ratones durante dos días permite proteger a las células sanas de su organismo contra los efectos tóxicos de la quimioterapia, un hallazgo potencialmente importante para tratar el cáncer, según estudios publicados el lunes en Estados Unidos.

Los ratones que recibieron dosis elevadas de quimioterapia luego de dos días sin alimentos continuaron mostrándose vigorosos mientras que la mitad de los del grupo testigo alimentados normalmente murieron.

Además, los sobrevivientes del grupo alimentado continuaron perdiendo peso y debilitándose, explicó Valter Longo, de la Universidad de California del Sur, el principal autor de esta investigación.
Pruebas realizadas con células humanas en probetas confirmaron esta observación.

Además, los ratones obligados a ayunar no mostraron “ninguna señal de estrés o dolor” tras sesiones de quimioterapia que eran de tres a cinco veces más fuertes que las aplicadas a humanos, según los datos del estudio.

Volver la quimioterapia más selectiva es el objetivo prioritario de la medicina desde hace décadas. Los médicos podrían así controlar mejor el cáncer, incluso curarlo, si la quimioterapia no fuera tan destructiva para el resto del organismo.

El doctor Pinchas Cohen, cancerólogo y profesor de pediatría de la Universidad de California en Los Ángeles (oeste), juzgó esta investigación “muy importante” ya que según él “establece un nuevo concepto en biología del cáncer”.

“Teóricamente, el hallazgo abre nuevas vías de tratamiento en los humanos que permitan dosis más elevadas de quimioterapia y esto merece ser estudiado en ensayos clínicos”, añadió.

“Este enfoque podría ser aplicable tal vez en la mayoría de los enfermos”, estimó por su parte el doctor David Quinn, cancerólogo y director médico del USC Norris Norris Hospital and Clinics (oeste).

Quinn piensa que numerosos cancerólogos estarían dispuestos a probar el concepto de ayuno descubierto por Valter Longo y aconseja a sus pacientes a estar atentos a los estudios clínicos que sean organizados en su zona.

Según Felipe Sierra, director del programa de biología del envejecimiento del Instituto del Envejecimiento, “no se trata solamente de otro tratamiento contra el cáncer sino de una importante diferencia conceptual”.

Mientras durante décadas los investigadores han trabajado en el desarrollo de tratamientos que apunten solamente a las células cancerosas, los trabajos de Valter Longo se concentraron en la protección de las otras células, explicó.

Valter Longo es un investigador en el terreno del envejecimiento que enseña gerontología y biología en la universidad de California (USC).

Observó que la idea de proteger células sanas contra los efectos nocivos del tratamiento de quimioterapia probablemente pareció difícil de realizar ya que el cuerpo posee células muy variadas que responden en forma diferente a los tratamientos.

Longo, que pidió la autorización de realizar así un estudio clínico a pequeña escala, espera que más resultados confirmen rápidamente sus primeras constataciones.

“Tendríamos que tener resultados bastante sólidos unas semanas después del inicio del estudio” y “si esto funciona, dentro de un año esto podría ser aplicado en numerosos hospitales”, vaticinó.

Fuente: Anales de la Academia nacional estadounidense de ciencias del 31 de marzo de 2008.

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