Es el resultado de la inflamación del riñón que, con frecuencia, es causada por una infección o enfermedad debida a la bacteria estreptococo, la misma que puede causar amigdalitis o lesiones en la piel que la gente suele llamar brasa.

Con frecuencia, los síntomas y signos observados incluyen: disminución en el volumen de orina y presencia en ella de proteína y sangre, hinchazón generalizada, presión sanguínea alta.

La inflamación interrumpe el funcionamiento de los glomérulos, los cuales son la parte del riñón que controla la filtración y la excreción. El funcionamiento ineficaz da como resultado la pérdida de sangre y proteínas en la orina y la acumulación excesiva de líquido en el organismo.

La coloración de la orina resulta de la sangre en la orina que ocurre por la pérdida de sangre en los glomérulos dañados.

La nefritis aguda puede llegar a producir insuficiencia renal aguda.

El trastorno es poco común y afecta a 4 de cada 100.000 personas de ambos sexos, sobretodo a niños de edad preescolar.

Cara hinchada y orinas coloreadas y escasas son signos sugestivos de esta enfermedad. La hospitalización es muy importante y el tratamiento es: reposo, control de líquidos ingeridos y eliminados, manejo de la hipertensión arterial y administración antibióticos si hay focos de la bacteria causante: infección de piel o garganta.

Dr. Avilio Méndez Flores

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