Se define como soplo a un ruido añadido que se produce en el corazón o a nivel de los vasos sanguíneos (venas y arterias).

Clasificación:

Funcionales o inocentes: que se puede detectar en algunos niños, entre 3 y 7 años, sin una causa orgánica que lo justifique. Son benignos, casuales, habitualmente se modifican con los cambios de posición e incluso pueden hacerse más intensos ante estados febriles, ejercicio, ansiedad, etc.

Patológicos: donde existen causas cardíacas o no cardíacas, siendo en este caso necesario estudiar con más detalle al niño.

Entre las causas no cardíacas encontramos la anemia severa, hipertensión arterial y las malformaciones vasculares.

Entre las cardíacas las alteraciones en la normal anatomía del corazón como son las cardiopatías congénitas, o las alteraciones secundarias a enfermedades que afecten al corazón como por ejemplo la fiebre reumática.

Ante la presencia de un soplo y signos de enfermedad cardiaca como falta de progreso de peso, retardo en el crecimiento, coloración azulada de la piel (cianosis), fatiga, etc. Hsy que exiger una consulta al especialista para su diagnóstico y si eventual tratamiento.

En este tipo de soplos si se justifican los estudios como el electrocardiograma, el ecocardiograma, análisis sanguíneos, etc.

Por el lado del Soplo Inocente, detectado en un examen de rutina en un niño con buen estado de salud no requiere estudio alguno, ni tampoco interconsulta al cardiólogo o al especialista.

Es importante mantener la calma, no alarmar ni sobreproteger al niño, dejándolo que lleve una vida normal ya que no tiene impedimento físico.

Tener en cuenta que en un soplo funcional no hay causa orgánica que lo produzca y el mismo desaparecerá a corto o largo plazo con el crecimiento.

Dr. Avilio Méndez Flores

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