Escherichia coli

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Definición:

Es una bacteria común que vive en los intestinos de animales y humanos. Existen muchas cepas de ‘E. coli’, inofensivas en su mayoría, aunque existe una variedad, ‘E. coli’ 0157: H7 que produce una potente toxina (Shiga) y puede ocasionar enfermedades graves como el Síndrome Urémico Hemolítico, que puede acabar en fallo renal.
La combinación de letras y números en el nombre de la bacteria se refiere a los marcadores específicos que se encuentran en su superficie y la distingue de otros tipos de ‘E. coli’.

Historia:

Fue descrita por primera vez en 1885 por Theodore von Escherich, bacteriólogo alemán, quien la denominó Bacterium coli. Posteriormente la taxonomía le adjudicó el nombre de Escherichia coli, en honor a su descubridor.
La ‘E. coli’ O157:H7 fue reconocida inicialmente como causa de enfermedad en 1982 durante un brote de diarrea aguda con sangre en EEUU. Se determinó que el origen estaba en hamburguesas contaminadas. Desde entonces, la mayoría de las infecciones han provenido de comer carne de vacuno picada insuficientemente cocinada.

Clasificación científica:

Reino: Bacteria
Filo: Proteo bacteria
Clase: Gammaproteobacteria
Orden: Enterobacteriales
Familia: Enterobacteriaceae
Género: Escherichia
Especie: E. coli

La Escherichia coli (pronunciado /eskerikia koli/, también conocida por la abreviación de su nombre, E. coli) es quizás el organismo procariota más estudiado por el ser humano. Se trata de una bacteria que se encuentra generalmente en los intestinos animales, y por ende en las aguas negras.

Propiedades de la E. coli:

Las cepas inocuas y otras bacterias son necesarias para el funcionamiento correcto del proceso digestivo, además de producir las vitaminas B y K. Es un bacilo que reacciona negativamente a la tinción de Gram (gramnegativo), es anaerobio facultativo, móvil por flagelos periféricos (que rodean su cuerpo), no forma esporas, es capaz de fermentar la glucosa y la lactosa.
Es una bacteria utilizada frecuentemente en experimentos de genética y biología molecular.

Se diferencia de las otras Escherichia coli en que no fermenta el sorbitol, no crece a 44 °C y no produce β-glucorunidasa. La combinación de letras y números en el nombre de la bacteria se refiere a los marcadores antigénicos específicos que se encuentran en su superficie y la distingue de otros tipos de Escherichia coli:
El antígeno somático O, proveniente del lipopolisacárido de la pared celular;
El antígeno flagelar H, compuesto por 75 polisacáridos.
El grupo de riesgo comprende prácticamente a todas las personas, inmunocompetentes o no. Los niños menores de 5 años de edad con problemas de alimentación, así como los ancianos son los más susceptibles de sufrir complicaciones graves.

Clasificación general:

Se distinguen seis cepas según su poder patógeno, -también se les puede llamar virotipos-:

Escherichia coli entero patógena (ECEP)

Es el agente causal predominante de diarrea en niños que viven en países en vías de desarrollo, e interacciona con las células epiteliales produciendo una lesión histopatológica característica conocida como “adherencia / destrucción” o lesión A/E (attaching and effacing). En la producción de la lesión A/E por EPEC, se observan cambios importantes en el citoesqueleto de la célula hospedadora, los cuales incluyen la acumulación de actina polimerizada formando una estructura parecida a una copa o pedestal. La adherencia inicial está relacionada con la producción de la fimbria BFP (Bundle Forming Pilus), la cual se requiere para la producción de diarrea por EPEC. La expresión de la fimbria BFP de Escherichia coli Entero patógena (EPEC), codificada en el operón bfp, responde positiva o negativamente a señales ambientales que pudieran encontrarse en el hospedador y determinar la adherencia bacteriana a la superficie de las células del epitelio intestinal.

Varios de los miembros de esta familia activan factores de virulencia en patógenos bacterianos y por ende son interés como posibles blancos de agentes antibacterianos.

Escherichia coli enterotoxigénica (ECET)

Se parece mucho a V. cholerae, se adhiere a la mucosa del intestino delgado, no la invade, y elabora toxinas que producen diarrea. No hay cambios histológicos en las células de la mucosa y muy poca inflamación. Produce diarrea no sanguinolenta en niños y adultos, sobre todo en países en vías de desarrollo, aunque los desarrollados también se ven afectados.

Escherichia coli entero invasiva (ECEI):

Es inmóvil, no fermenta la lactosa. Invade el epitelio intestinal causando diarrea sanguinolenta en niños y adultos. Libera el calcio en grandes cantidades impidiendo la solidificación ósea, produciendo artritis y en algunos casos arterioesclerosis. Es una de las E. coli que causa más daño debido a la invasión que produce en el epitelio intestinal.

Escherichia coli entero hemorrágica o verotoxigénica (ECEH):

La convención internacional de nomenclatura de patógenos ha recomendado el uso de STEC (Shiga Toxin Escherichia coli) para este grupo, debido a que estas bacterias producen una toxina citotóxica para células Vero de cultivo de similaridad estructural a la toxina producida por Shigella dysenteriae. Las STEC producen vero toxinas que actúan en el colon. Sus síntomas son: primero colitis hemorrágica, luego síndrome urémico hemolítico (lo anterior más infección del riñón, posible entrada en coma y muerte), y por último, púrpura trombocitopénica trombótica (lo de antes más infección del sistema nervioso central). Esta cepa no fermenta el sorbitol y posee un fago, donde se encuentran codificadas las vero toxinas, también llamadas “Toxinas Shiga”, no posee una fimbria formadora de mechones, en vez de esto posee una fimbria polar larga que usa para adherencia.

Escherichia coli entero agregativa (ECEA):

Los estudios realizados sobre la capacidad adherente de la Escherichia coli a células heterohaploides (HEp-2) muestran que, además de la adherencia localizada, existen otros dos mecanismos: uno llamado difuso, que se produce cuando las bacterias se unen al citoplasma celular, y otro agregativo, que se forma cuando las bacterias se acumulan en forma de empalizada tanto en la superficie celular como en el vidrio de la preparación.
Estudios recientes han definido algunas características de estas cepas, como es el fenómeno de la auto agregación, que está determinado por un plásmido de 55 a 65 mdaltons, que codifica para una fimbria de adherencia, un lipopolisacárido uniforme y una nueva entero toxina termoestable (TE) denominada toxina entero agregativa estable (TEAE). Se han detectado algunas cepas que elaboran una segunda toxina termolábil antigénicamente relacionada con la hemolisina de Escherichia coli, la cual puede causar necrosis de las micro vellosidades, acortamiento de las vellosidades intestinales e infiltración mononuclear de la submucosa.
La capacidad de las cepas de Escherichia coli entero agregativa (ECEAgg) para sobrevivir largo tiempo en el intestino humano y la producción de una o más de las toxinas descritas, pudiera explicar la persistencia de las diarreas por ellas producidas. Se han aislado cepas de ECEAgg en niños con diarrea con sangre, aunque en la actualidad se desconoce si existen diferentes cepas agregativas relacionadas con diarreas persistentes u otras en relación con diarrea con sangre.

Escherichia coli adherencia difusa (ECAD):

Se adhiere a la totalidad de la superficie de las células epiteliales y habitualmente causa enfermedad en niños inmunológicamente no desarrollados o malnutridos. No se ha demostrado que pueda causar diarrea en niños mayores de un año de edad, ni en adultos y ancianos.

Virulencia:

La Escherichia coli está dividida por sus propiedades virulentas, pudiendo causar diarrea en humanos y otros animales. Otras cepas causan diarreas hemorrágicas por virtud de su agresividad, patogenicidad y toxicidad. En muchos países ya hubo casos de muerte con esta bacteria. Generalmente les pasa a niños entre 1 año y 8 años. Causado generalmente por la contaminación de alimentos, y posterior mala cocción de los mismos, es decir, a temperaturas internas y externas menores de 70 °C.

Frecuencia:

No es la más frecuente, ni tampoco la más grave. La gravedad depende de la aparición del Síndrome Hemolítico Urémico, y éste se puede desarrollar con otras bacterias.

Patogenia

La Escherichia coli puede causar infecciones intestinales y extra intestinales generalmente graves, tales como infecciones del aparato excretor, cistitis, meningitis, peritonitis, mastitis, septicemia y neumonía..

Contagio:

Los brotes se producen a menudo cuando la bacteria llega a los alimentos destinados al consumo humano. La carne de ganado vacuno suele ser la principal fuente de infección, sobre todo la picada y la que no se cocina lo suficiente. El microorganismo también puede encontrarse en las ubres de las vacas y llegar a la leche que no esté pasteurizada.

Los vegetales crudos que hayan sido cultivados o lavados con agua contaminada o hayan entrado en contacto con heces de animales infectados (o bien con fertilizantes naturales) pueden también ser portadores de la bacteria. Puede hallarse además en el agua potable, lagos o piscinas con aguas residuales. Se propaga también si las personas no se lavan bien las manos tras ir al baño.

Una persona infectada puede expulsar la bacteria en su defecación hasta 2 semanas después de que sus síntomas hayan cesado. Estas personas pueden transmitir la bacteria a otros si éstas no se lavan las manos muy bien después de utilizar el baño. Los centros de cuidado infantil están en riesgo de epidemias debido al alto número de niños que no están entrenados a ir al baño. Los miembros de la familia y compañeros de juego de estos niños están también en riesgo de infección.

El ganado de carne y de leche saludable puede portar el germen de la E. coli en sus intestinos. La carne puede contaminarse con el germen durante el proceso del sacrificio. Cuando la carne de res se muele, los gérmenes de la E. coli se mezclan a través de la carne.

La forma más común de adquirir esta infección es comer hamburguesas de carne que no está bien cocida. Usted puede infectarse con el germen de la E. coli si no usa una temperatura alta para cocinar su carne de res, o si no la cocina durante el tiempo suficiente. Cuando usted come carne de res que no está bien cocida, los gérmenes se dirigen hacia el interior de su estómago y sus intestinos.

El germen también puede transmitirse de persona a persona en guarderías y en centros de cuidado de enfermería para ancianos. Si usted tiene esta infección y no se lava las manos bien con agua y jabón después de ir al baño, usted les puede transmitir el germen a otras personas al tocar cosas, especialmente alimentos.

Las personas que están infectadas por la E. coli son muy contagiosas. Los niños no deben asistir a la guardería en tanto que no hayan tenido dos cultivos de materia fecal negativos como prueba de que la infección ha desaparecido. Los ancianos en las casas de cuidado de enfermería para ancianos deben mantenerse en cama en tanto que no hayan tenido dos cultivos de materia fecal negativos.

Período de incubación:
Comienzan aproximadamente a los siete días de producirse la infección.

Síntomas:

La primera señal son cólicos abdominales fuertes que comienzan súbitamente. Después de unas pocas horas se produce la diarrea con sangre que dura entre dos y cinco días. Puede producir fiebre leve (no siempre), náuseas y vómitos.

Los síntomas duran aproximadamente de 5 a 10 días. Algunas personas quizá solo tengan diarrea ligera sin sangre o quizá no tengan síntomas del todo.

Los síntomas comienzan más o menos siete días después de que usted se ha infectado con el germen. La primera seña es cólicos abdominales fuertes que comienzan súbitamente. Después de unas pocas horas comienza la diarrea con sangre. La diarrea hace que su cuerpo pierda líquidos y electrolitos lo que se conoce como deshidratación. Este le hace sentirse enfermo y cansado. La diarrea aguada dura más o menos un día. Luego la diarrea cambia a materia fecal de color rojo brillante. La infección hace úlceras en sus intestinos de modo que la materia fecal se hace sanguinolenta. La diarrea sanguinolenta dura entre dos y cinco días. Usted puede tener diez o más evacuaciones intestinales en el día. Algunas personas describen su materia fecal como “es sólo sangre y nada de excremento”.

Diagnóstico:

El diagnóstico se hace encontrando la E. coli en un cultivo de materia fecal. Si usted tiene diarrea con sangre vaya a ver al médico tan pronto como sea posible. Su médico le hará un cultivo para determinar si usted tiene la E. coli en sus intestinos. El cultivo tiene que tomarse durante las primeras 48 horas después de que la diarrea con sangre comienza.

Tratamiento:

La terapia va dirigida fundamentalmente a tratar los síntomas (diarrea, deshidratación, alteraciones electrolíticas, fallo orgánico, etc.). El tratamiento antibiótico no sería de elección porque el daño lo produce una toxina, no la bacteria en sí. Hay mucha controversia sobre el uso de antibióticos. Hay estudios que demuestran que disminuye la bacteria pero queda más toxina libre, por lo que no es recomendable. Sin embargo en algunas patologías como la pielonefritis hay que considerar el uso de alguna cefalosporina endovenosa.

La mayoría de personas se recuperan sin tratamiento médico, pero alguien con diarrea con sangre (especialmente niños pequeños) debe ponerse en contacto con su doctor. Serias infecciones que afectan los riñones requieren hospitalización y cuidado médico extensivo.

Otra infección importante por esta bacteria es la urinaria, más común en mujeres por la corta longitud de la uretra (25 a 50 mm, o bien 1 a 2 pulgadas) en comparación con los hombres (unos 20 cm, o unas 8 pulgadas). Entre los ancianos, las infecciones urinarias tienden a ser de la misma proporción entre hombres y mujeres. Debido a que la bacteria invariablemente entra al tracto urinario por la uretra (una infección ascendente), los malos hábitos sanitarios pueden predisponer a una infección, sin embargo, otros factores cobran importancia, como el embarazo, hipertrofia benigna o maligna de próstata, y en muchos casos el evento inicial de la infección es desconocido. Aunque las infecciones ascendentes son las causantes de infecciones del tracto urinario bajo y cistitis, no es necesariamente ésta la causa de infecciones superiores como la pielonefritis, que puede tener origen hematógeno.

Complicaciones:

En la mayoría de las ocasiones únicamente se produce un cuadro de enterocolitis (diarrea sanguinolenta) sin secuelas si se trata correctamente.
La complicación más común es el síndrome hemolítico urémico. Las personas con este problema desarrollan anemia hemolítica (un recuento bajo de glóbulos rojos), trombocitopenia (un recuento bajo de plaquetas) y falla renal o sea daño de los riñones.
Raramente, las personas infectadas con E. Coli O157:H7 pueden desarrollar una condición llamada síndrome hemolítico urémico o “SUH”. Esta condición es muy seria y puede llevar al fallo de riñones y la muerte. Los niños menores de 5 y personas de edad avanzada tienen más posibilidad de desarrollar esta condición.

Este problema comienza más o menos entre cinco y diez días después de que la diarrea está en curso.

En el caso del brote registrado en Alemania, la enfermedad se denomina E. coli entero hemorrágica, pues esa mutación contiene una toxina llamada Shiga que viaja por el torrente sanguíneo y afecta el funcionamiento renal y neurológico, causa anemia y genera diarreas con presencia de sangre en las evacuaciones. Fueron esas las complicaciones que llevaron a la muerte a los pacientes europeos, debido a un padecimiento denominado Síndrome Urémico Hemolítico. No todas las variantes de la bacteria producen SUH. Es algo que se relaciona directamente con la cepa O104:14.

Para esta patología, así como para otras asociadas con la infección por E. coli, el tratamiento es sintomático: diálisis, para facilitar la labor renal, y atención a las descompensaciones por anemia y diarrea. El uso de antibióticos está contraindicado.

Prevención:

Cocine bien la carne picada a temperaturas superiores a 70º C y, el caso de las verduras, realice un lavado correcto de las mismas si se van a consumir sin cocinar [sumergiéndolas en lejía o en un producto específico para hortalizas.

Es importante mantener la carne cruda separada de otros alimentos. Se debe lavar con agua caliente y jabón las superficies que usa en la cocina y nunca servir la carne cocinada en el plato donde estaba antes de pasar por el fuego.

Siempre lave sus manos con jabón y agua:
• después de usar el baño
• después de cambiar pañales
• después de limpiar el baño
• después de manipular toallas o ropa sucia
• antes de comer

Tome solamente productos de leche y jugos de fruta pasteurizada, incluyendo la sidra de manzana.
Coma solamente fruta y vegetales que hayan sido bien lavados.

En la cocina:
Usted puede prevenir esta infección manejando y cocinando la carne de manera segura. Para su protección siga las siguientes reglas.
Lávese las manos cuidadosamente con jabón antes de comenzar a cocinar.
Cocine la carne molida de res hasta que no vea nada de color rosado por ningún lado.
No pruebe pedacitos pequeños de carne molida cruda mientras esté cocinando.
No ponga hamburguesas cocidas en un plato en donde antes hubo carne de res cruda.
Cocine todas las hamburguesas a por lo menos 155°F (68,33°C). Un termómetro para carne le puede ayudar a probar sus hamburguesas.
Descongele las carnes en la refrigeradora o en el horno microondas. No deje que la carne se quede por fuera descongelándose en el mesón.
Mantenga la carne de res y de ave cruda separada de los demás alimentos. Use agua caliente y jabón para lavar los tableros de cortar la carne y los recipientes si la carne de res y de ave cruda ha entrado en contacto con estos.
No tome leche cruda
Mantenga la comida refrigerada o congelada
Mantenga la comida caliente para ser consumida de inmediato.
Refrigere los restos de comida o bótelos enseguida.
Las personas con diarrea deberían lavarse sus manos cuidadosa y frecuentemente usando agua caliente y jabón y lavándose por lo menos durante 30 segundos. Las personas que trabajan en las guarderías y en las casas para ancianos también deberían lavarse las manos con frecuencia.
En restaurantes, siempre ordene hamburguesas que estén muy bien cocidas de modo tal que no pueda verse ninguna traza de color rosado.

Desvelado cómo se volvió letal la E. Coli

El hallazgo ha sido hecho por científicos de la Universidad de Liverpool.

Hace veintitrés años, una bacteria intestinal inofensiva llamada E. Coli desarrolló la capacidad de matar a la gente a través de la intoxicación alimentaria, provocando diarrea sanguinolenta y fallo renal. Las bacterias E. Coli viven normalmente en el intestino y no crean ningún peligro, pero algunas variedades pueden causar esa intoxicación alimentaria fatal. Una de las más peligrosas es la E. Coli O157:H7, la cual es transportada por el ganado (principalmente vacuno), y puede entrar en la cadena alimentaria destinada al consumo humano, por vía de la carne contaminada y un inadecuado procesamiento de los alimentos.

En algún momento, antes de 1982, un virus desconocido que ataca a las bacterias pasó una parte de su código genético a la E. Coli, permitiendo que algunas cepas produzcan la toxina Shiga. Este veneno mortal causa la grave infección alimentaria que da lugar a los terribles síntomas descritos.

El equipo ahora ha descubierto cómo el virus pudo infectar la E. Coli, identificando un nuevo pero común receptor en la superficie de las células de la E. Coli, que permite a los virus entrar en las bacterias. Una vez dentro, el virus incorpora el nuevo material genético a la bacteria, dotándola de la habilidad para producir la toxina Shiga.

Con el fin de reducir la probabilidad de contacto con la E. Coli, Heather Allison, de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de Liverpool, recomienda evitar la carne picada de vaca poco cocinada; comestibles en general que hayan estado en contacto con heces de ganado y no se hayan cocinado o lavado correctamente; agua no tratada, contaminada con heces del ganado; y alimentos cocinados que hayan estado en contacto con carne contaminada cruda.

Las muertes en Europa no fueron a causa de una cepa inocua. Los análisis realizados en las heces de los pacientes contaminados, determinaron que la variante letal es la O104:H4, una nueva mutación de la E. coli, como también se le llama. Como el resto de las variantes de la bacteria, ésta también proviene de las heces de ganado vacuno, que pueden contaminar el agua y hortalizas que entren en contacto con ellas.

Históricamente se han detectado brotes de E. coli ocasionados por vegetales crudos contaminados. En líneas generales, frutas y vegetales mal lavados o procesados sin pasteurización pueden producir la enfermedad. Una vez ingerida, la bacteria se aloja en el intestino; las investigaciones realizadas a la nueva cepa determinaron que parte de su fortaleza reside en que permanece durante más tiempo en el cuerpo humano y por eso causa mayores estragos.

Dr. Avilio Méndez Flores

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No fumar

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La falta de información pública respecto a las graves consecuencias derivadas del consumo del tabaco supuso una importante ventaja para la industria tabaquera, ya que, al no existir en la sociedad ningún elemento crítico que alertara a la opinión pública sobre la magnitud del problema, pudo expandir su mercado durante varias décadas. Pero la ignorancia de un tema que afecta a miles de personas no puede durar eternamente.

Ya no es posible negar sus efectos nocivos para la salud humana, tras las evidencias aportadas por treinta años de investigación independiente en todo el mundo, que identifican el consumo del tabaco como la principal causa aislada de enfermedad y muerte prematura.

Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaco es el responsable directo del 90% de la mortalidad por cáncer de pulmón, tráquea y bronquios; del 75% de los fallecimientos debidos a bronquitis, enfisema y asma, y del 30% de los infartos de miocardio que se registran en los países desarrollados.

Prácticamente la totalidad del consumo actual se realiza mediante la inhalación de la combustión de los productos del tabaco. En el extremo del cigarrillo que se está quemando se alcanzan temperaturas próximas a los 1.000ºC, lo que transforma numerosos componentes originales y genera complejas reacciones químicas, que dificultan la identificación completa de todas las sustancias que existen o se generan en el acto de fumar.

Hasta ahora se han reconocido cerca de 5.000 elementos químicos, tanto en la fase gaseosa como en la sólida o de partículas del humo del tabaco. La composición de la corriente principal que aspira el fumador difiere notablemente de la secundaria que se escapa del cigarrillo al ambiente.

El tabaquismo en una de las peores epidemias de la humanidad, que sin embargo, sigue promoviéndose legalmente a pesar de las consecuencias letales para los asiduos al hábito mortal.

Dr. Avilio Méndez Flores

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Varicela o lechina

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Consideraciones generales:

La varicela es una enfermedad común entre los niños, particularmente entre los menores de 12 años. Se manifiesta con la aparición en todo el cuerpo de una erupción que se asemeja a ampollas y que produce picazón, y puede estar acompañada por síntomas seudogripales. Por lo general, los síntomas desaparecen por sí solos. Sin embargo, debido a que la infección es muy contagiosa, se recomienda que un niño con la enfermedad permanezca en su casa y descanse hasta que los síntomas desaparezcan.

Definición:

La varicela es una virosis aguda generalizada, de comienzo repentino, con fiebre moderada, síntomas generales leves y una erupción cutánea maculo papulosa que dura pocas horas y se transforma en vesiculosa durante tres o cuatro días y cuando se secan las vesículas deja costras granulosas. Las vesículas son uniloculares y se colapsan al pincharlas. Las lesiones suelen aparecer en brotes sucesivos y se observan en diversas etapas de maduración al mismo tiempo. Esta es la forma más fácil de identificar una varicela: en un determinado momento unas lesiones están en forma maculopapular, otras en forma de vesículas y otras en forma de costras.

Frecuencia:

La varicela no debería considerarse como “una parte normal del crecimiento”. En Estados Unidos, aproximadamente 4 millones de personas, la mayoría de ellos niños menores de 15 años, contraen varicela cada año. Esta enfermedad puede causar graves problemas e inclusive la muerte. La mayoría de los niños tienen suerte y solamente sufren de comezón, malestar y de la ausencia a la escuela y a otras actividades. Pero cada año, cerca de 7,500 niños y adolescentes (menores de 15 años) tienen que ser hospitalizados por los problemas médicos (complicaciones) de la varicela. Cerca de 40 niños mueren al año a causa de estas complicaciones.
La varicela es una infección de difusión mundial. En climas templados un 90% de la población ha tenido varicela antes de los 15 años de edad y un 95% antes de llegar a la edad adulta.
En las zonas templadas se presenta durante el invierno y a principios de la primavera.

Agente causal:

La varicela es causada por el herpes virus humano 3 (alfa), también conocido como el virus de la varicela-zóster (VVZ), miembro del grupo Herpesvirus.

Contagio:

La varicela es sumamente contagiosa. El modo de transmisión es de persona a persona por contacto directo, por gotitas respiratorias o por diseminación aérea de secreciones de las vías respiratorias de los pacientes o del líquido de las vesículas; indirectamente por objetos recién contaminados con secreciones de las vesículas y las mucosas de las personas infectadas. Las costras de las lesiones de la varicela no son infectantes.

Las personas infectadas pueden transmitir la varicela desde casi dos días antes de saber que tienen la enfermedad y hasta que todas las ronchas hayan formado costra. No es necesario tener contacto físico con una persona infectada para que la enfermedad se disemine. Si su hijo tiene varicela, es importante que no asista a la escuela hasta que las ampollas estén secas, lo que generalmente ocurre en una semana. Si usted no está seguro de si su hijo puede regresar a la escuela, consúltelo con su médico.

La mayoría de los niños cuyos hermanos han tenido varicela también la padecen (si todavía no tuvieron la enfermedad o no recibieron la vacuna correspondiente) y presentan síntomas dos semanas después de que su hermano los ha presentado. Para evitar que el virus se propague, asegúrese que sus hijos se laven las manos frecuentemente, en particular antes de comer y después de ir al baño. Si su hijo tiene varicela, manténgalo lo más alejado posible de los hermanos que no estén vacunados.

Todos los niños que jamás hayan tenido varicela están en riesgo de adquirir la enfermedad y pueden desarrollar complicaciones graves. La varicela es más común en los niños que asisten a la guardería o a la escuela.

Es importante evitar que los niños con varicela estén en contacto con niños susceptibles hasta que dejen de representar un riesgo de contagio para otros (cuando todas las ampollas hayan formado costra ya que éstas no son infectantes).

Cuando se presenta la varicela en casa, un niño o adulto susceptibles tienen 90% de probabilidad de contagiarse de un hermano, hermana o incluso de sus padres.
Las personas que no hayan contraído varicela o recibido la vacuna correspondiente también pueden contraerla de una persona que tenga culebrilla, pero no pueden contraer culebrilla. Esto se debe a que la culebrilla solamente puede desarrollarse a partir de una reactivación del virus varicela zóster en una persona que haya tenido varicela previamente.

La varicela es una de las enfermedades más fácilmente transmisibles, en especial durante las primeras etapas de la erupción. El herpes zóster o culebrilla tiene una menor tasa de transmisión, sin embargo los contactos que no hayan padecido la varicela al entrar en contacto con un herpes zóster enfermarán de varicela. La probabilidad de infectarse, en el medio familiar, de las personas susceptibles es de un 80 a 90%.

Susceptibilidad:

La susceptibilidad a la varicela es universal. La infección confiere inmunidad prolongada. El herpes-zóster (culebrilla) es la manifestación local de una infección recurrente, reactivada por el mismo virus que causa la varicela.

El hombre es el único reservorio del virus.

Periodo de incubación:

El periodo de incubación es de dos a tres semanas, generalmente de 14 a 16 días.

Periodo de trasmisibilidad:

El periodo de transmisibilidad, generalmente comienza uno o dos días antes de la erupción de varicela y dura hasta que todas las lesiones estén en fase de costras: unos cinco días después de que aparece el primer brote de vesículas.

Síntomas:

Los síntomas de la varicela pueden empezar con irritabilidad, dolor generalizado y fiebre; además el niño puede perder el apetito y en general, parecerá que “se va a enfermar de algo”.

Manifestaciones:

La varicela causa una erupción cutánea de color rojo que produce comezón en la piel. Dicha erupción aparece primero en el abdomen, el rostro o la espalda y, luego, se propaga a casi todas las partes del cuerpo, incluidos el cuero cabelludo, la boca, la nariz, las orejas y los genitales.

La erupción comienza con varios bultos rojos pequeños que parecen granos o picaduras de insectos. Luego, se transforman en ampollas frágiles con un líquido transparente, que se torna turbio. Cuando las ampollas se rompen, dejan pequeñas heridas abiertas que, al secarse, generan una costra de color marrón.

Las lesiones tienden a ser más frecuentes en las partes cubiertas del cuerpo que en las descubiertas. Pueden localizarse en el cuero cabelludo, vértice de las axilas, mucosas de la boca y de las vías respiratorias superiores y en las conjuntivas. Pueden ser tan escasas que pasen inadvertidas. Cuando afecta a adolescentes o adultos las manifestaciones generales pueden ser intensas.

Las ampollas de la varicela suelen medir menos de medio centímetro de diámetro, tienen una base roja y aparecen en tandas en el transcurso de dos a cuatro días. La erupción puede ser más extensa o grave en niños con otros trastornos de la piel, como eczema.

Algunos niños presentan fiebre, dolor abdominal, dolor de garganta, dolor de cabeza o una sensación de malestar indefinido uno o dos días antes de que la erupción aparezca. Estos síntomas pueden durar algunos días y la fiebre permanece en el rango de 37.7° C a 38.8° C. En casos poco frecuentes, la temperatura puede elevarse. Los niños más jóvenes suelen tener síntomas más leves y menos ampollas que los niños más grandes o los adultos.

Por lo general, la varicela es una enfermedad leve, pero puede ser grave en algunos lactantes, adolescentes, adultos y personas con sistemas inmunitarios debilitados. Algunas personas pueden presentar infecciones bacterianas graves relacionadas con la piel, los pulmones, los huesos, las articulaciones y el cerebro (encefalitis). En ocasiones, aun los niños con sistemas inmunitarios normales pueden presentar complicaciones a causa de la varicela; la complicación más frecuente es una infección de la piel cerca de las ampollas.

El niño empezará a sentirse mejor en cuanto las ampollas empiecen a formar costra, pero a fin de reducir el contagio de la enfermedad al mínimo, el niño no deberá tener contacto con personas que no hayan padecido varicela hasta que todas las ampollas hayan formado costra, lo que puede tardar de 5 a 10 días.

Cualquier persona que haya tenido varicela (o recibido la vacuna contra la varicela) en la niñez corre el riesgo de contraer culebrilla más adelante en su vida. De hecho, hasta el 20% la contrae. Después de una infección, el VVZ puede permanecer inactivo en las células nerviosas de la médula espinal y, luego, reactivarse en forma de culebrilla, que puede provocar una sensación de hormigueo, comezón o dolor seguidos de una erupción con bultos rojos y ampollas. A veces, la culebrilla se trata con medicinas antivirales, esteroides y medicamentos para el dolor. En la actualidad, hay una vacuna contra la culebrilla disponible para personas mayores de 60 años o más.

La varicela y el embarazo:

Las embarazadas y las personas con problemas en el sistema inmunitario no deben estar cerca de una persona con varicela. Si una embarazada que no ha padecido varicela previamente contrae la enfermedad (especialmente durante las primeras 20 semanas del embarazo), el feto corre riesgo de tener defectos de nacimiento y la mujer tiene el riesgo de padecer más complicaciones que si hubiera contraído la enfermedad antes de quedar embarazada. Si la mujer presenta varicela justo antes o después de que nazca el bebé, el recién nacido corre el riesgo de tener complicaciones graves de salud. No existe ningún riesgo para el bebé si la mujer contrae culebrilla durante el embarazo.

Si una embarazada ha tenido varicela antes del embarazo, el bebé está protegido contra la infección durante los primeros meses de vida, debido a que la inmunidad de la madre es transmitida al bebé a través de la placenta y la leche materna.

Es posible que las personas que corren el riesgo de tener enfermedades o complicaciones graves, como recién nacidos cuyas madres han tenido varicela en el momento del parto, pacientes con leucemia o deficiencias inmunológicas y niños que reciben drogas inmunosupresoras, reciban inmunoglobulina de varicela zóster después de la exposición a la varicela a fin de disminuir su gravedad.

Riesgo en los adultos:
Aunque la enfermedad ocurre más frecuentemente en niños de entre 5 y 9 años de edad, los adolescentes (de 15 años de edad y mayores) y adultos que no han tenido varicela se consideran “susceptibles” a la enfermedad. Cuando en esta población de mayor edad se presenta varicela, los resultados pueden ser más graves que en los niños.

Evolución:

La evolución de la varicela variará en cada niño; sin embargo, la fase más grave de la enfermedad dura habitualmente de 4 a 7 días. Las ampollas nuevas generalmente dejan de aparecer por el quinto día, una gran parte forma costra alrededor del sexto día y la mayoría de ellas desaparecen dentro de los 20 días posteriores al comienzo de la erupción cutánea. Sin embargo, si existen complicaciones, el periodo de recuperación puede ser aún más largo.

El Virus de la Varicela Zóster (VVZ) se acantona en los ganglios de las raíces dorsales y, en ocasiones, puede reactivarse una infección latente apareciendo una lesión local denominada Herpes Zóster. Las vesículas, de base eritematosa se limitan a las zonas de la piel inervadas por los nervios sensitivos de uno o varis grupos contiguos de ganglios de las raíces dorsales. Las lesiones, que son idénticas a las de la varicela salvo que son unilaterales, pueden surgir en brotes irregulares siguiendo el trayecto de los nervios (dermatoma). Es frecuente que sean dolorosas y se acompañen de parestesias

Tratamiento:

La varicela es causada por un virus, por lo que el médico no recetará antibióticos. Sin embargo, es posible que se requieran antibióticos si las heridas se infectan con bacterias. Esto ocurre con bastante frecuencia entre los niños, ya que generalmente se rascan o tocan la zona de las ampollas.

El médico puede recetar Aciclovir, un medicamento antiviral, a las personas con varicela que corren el riesgo de tener complicaciones. El fármaco, cuya función es disminuir la gravedad de la infección, debe administrarse durante las primeras 24 horas a partir de la aparición de la erupción. El Aciclovir puede tener ciertos efectos secundarios, por ello, sólo se recomienda su administración cuando sea necesaria. Su médico puede indicarle si el medicamento es adecuado para su hijo.

Manejo de las molestias de la varicela:

• Para la comezón use compresas húmedas frías o prepare baños en agua fría o templada cada tres o cuatro horas durante los primeros días. Los baños de avena, disponibles en supermercados y farmacias, pueden ayudar a aliviar la comezón. (Los baños no hacen que la erupción se propague).
• Seque el cuerpo suavemente sin frotar.
• Aplique loción de calamina en las áreas con comezón (pero no la aplique en el rostro, especialmente cerca de los ojos).
• Prepare comidas frías, blandas y fáciles de digerir, ya que la varicela en la zona de la boca puede dificultar comer y beber. Evite ofrecer a su hijo alimentos que sean muy ácido o salado, como el jugo de naranja las papitas o los tostones.
• Pregunte a su médico o al farmacéutico acerca de las cremas para aliviar el dolor que se pueden aplicar en las heridas del área genital.
• Dele a su hijo acetaminofén regularmente para aliviar el dolor si tiene ampollas en la boca.
• Pregúntele al médico sobre otros medicamentos de venta libre que alivien la comezón.
• Nunca use aspirina para bajar la fiebre o disminuir el dolor en niños con varicela, ya que la aspirina ha estado asociada con una enfermedad grave conocida como el síndrome de Reye, la cual puede producir insuficiencia hepática e incluso la muerte.

En la mayor medida posible, evite que su hijo se rasque. Quizás, esto sea difícil para su hijo; por eso, usted puede cubrir las manos de su hijo con guantes o medias para evitar que se rasque mientras duerme. Además, puede cortarle las uñas y mantenerlas limpias para disminuir los efectos por haberse rascado, incluidas las ampollas abiertas y la infección.

La mayoría de las infecciones de varicela no requieren tratamiento médico especial. Pero algunas veces, surgen problemas. Llame al médico en caso de que su hijo tenga lo siguiente:

• Fiebre que dure más de cuatro días o ascienda a más de 38.8° C
• Tos severa o dificultad para respirar
• Áreas de erupción que supuren pus (un líquido espeso e incoloro) o que se tornen rojas, doloridas, hinchadas y calientes
• Dolor de cabeza intenso
• Mareos inusuales o dificultad para despertarse
• Dificultad para poder ver luces brillantes
• Dificultad para caminar
• Confusión
• Aspecto de enfermo o vómitos
• Cuello rígido

Cuando lleve a su hijo al médico, avise con anterioridad que es posible que su hijo tenga varicela. Esto es importante para evitar que otros niños en el consultorio estén expuestos al virus; para algunos de ellos, estar expuestos a la varicela puede causar graves complicaciones.

Complicaciones:

No es raro que un niño llegue a presentar de 250 a 500 ronchas, cualquiera de las cuales puede infectarse y dejar cicatrices permanentes. Algunas de estas infecciones pueden tener consecuencias graves. Dentro de las complicaciones menos comunes en los niños se encuentran la inflamación del cerebro, la pérdida del equilibrio y neumonía. En los adultos, la neumonía es la complicación más común de la varicela y se presenta en casi 20% de los adultos infectados.

La varicela también puede causar la pérdida de días de trabajo debido a que las familias deben pasar más tiempo con los niños y darles la atención necesaria cuando contraen la varicela. Los adultos susceptibles que se enferman también pierden días laborales. Los costos de las consultas médicas y las medicinas pueden ser una carga extra inesperada para las familias.

Las sobre infecciones bacterianas de las vesículas pueden dejar cicatrices u ocasionar fascitis necrosante o septicemia.

Si la infección ocurre durante las 20 primeras semanas de embarazo, podría dar lugar un Síndrome de varicela congénita, aproximadamente en un 0,7% de los casos.

Prevención:

Para evitar que los niños contraigan dicho virus, deben recibir la vacuna contra la varicela, que suele administrarse cuando los niños tienen entre 12 y 15 meses. Se recomienda la administración de una vacuna de refuerzo a niños de entre 4 y 6 años para una mayor protección. Asimismo, la administración de dos dosis de la vacuna con un intervalo de 28 días como mínimo a las personas de 13 años o más que nunca hayan tenido varicela o recibido la vacuna contra esta enfermedad.

La vacuna tiene alrededor de un 70% a 85% de efectividad en la prevención de una infección leve y, más de un 95% de efectividad en la prevención de formas moderadas o graves de la infección. Por lo tanto, aunque algunos niños que recibieron la vacuna contraerán varicela de todas maneras, los síntomas suelen ser mucho más leves que los de los niños que no han sido vacunados y contraen la enfermedad.

Los niños sanos que han padecido varicela no necesitan la vacuna, generalmente cuentan con protección de por vida contra la enfermedad.
La vacuna contra la varicela es de virus vivos atenuados: 1 dosis de 0,5ml por vía subcutánea a los a los 15 meses y un refuerzo a los 11 años de edad.
La vacuna está contraindicada en personas inmunodeprimidas, embarazadas, enfermedad grave y trastornos inmunitarios graves.

La transmisión de la infección puede prevenirse aislando al paciente infectado:
Exclusión de los niños de la escuela, consultorios médicos, salas de urgencias y sitios públicos durante cinco días como mínimo después de que aparece la erupción o hasta que se secan las vesículas.
El aislamiento estricto en los hospitales es indispensable para evitar la infección grave de los pacientes inmunodeficientes.
Desinfección de los objetos contaminados con secreciones nasofaríngeas y de las lesiones.

La inmunoglobulina varicela-zoster (IGVZ), preparada a partir del plasma de donantes de sangre normal con altos títulos de los correspondientes anticuerpos específicos es eficaz para modificar o prevenir la enfermedad siempre y cuando se administre dentro de las 96 horas siguientes a la exposición.

Generalmente, una persona tiene un episodio de varicela en su vida, pero el virus que causa la varicela puede permanecer en el cuerpo en estado latente y manifestarse en un tipo de erupción cutánea diferente conocido como culebrilla o herpes zóster. La vacuna contra la varicela reduce considerablemente las posibilidades de que un niño contraiga esta enfermedad, pero, de todas maneras, puede tener culebrilla más adelante.

El haber estado previamente expuesto a personas con varicela no asegura que usted esté protegido y, por lo tanto, aún puede contraer la enfermedad.

En el huésped normal la profilaxis de varicela tiene poca importancia ya que la enfermedad es benigna, pero se debe proteger de exposiciones al virus a las personas de alto riesgo:

Recién nacidos no inmunes
Inmunodeficientes.

Actualmente se dispone de una vacuna que protege contra el virus de la varicela, que puede utilizarse en personas de 12 meses de edad y mayores antes de ser contagiados. La protección que brinda la vacuna es duradera y provoca que nuestro cuerpo forme defensas específicas contra el virus de la varicela. Esta vacuna generalmente es bien tolerada.

Si tiene alguna pregunta sobre la vacuna contra la varicela, pregúntele a su médico. Las visitas al médico programadas con regularidad son el momento oportuno para comentar sobre la salud de sus hijos. Él es la mejor fuente de información sobre el cuidado de la salud.

Dr. Avilio Méndez Flores

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La memoria

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La memoria reproduce hechos en los que el individuo se ha visto involucrado de una u otra manera; tener esa habilidad ayuda a mantenerse conectado con las relaciones personales, sean amistosas, amorosas, familiares, laborales entre otras.


Definición:

La memoria es la capacidad mental que posibilita a un sujeto registrar, conservar y evocar las experiencias (ideas, imágenes, acontecimientos, sentimientos, etc.). El Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española la define como: «Potencia del alma, por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado».

Cambios con la edad:

Al envejecer, ocurren ligeros cambios en nuestra cognición que afecta a la memoria. Un olvido normal (como “no saber donde están las llaves”) y demoras para recordar nombres, fechas y eventos puede formar parte del proceso normal de envejecimiento. Aun así, la memoria tiene varias formas que puedan verse afectadas de maneras distintas al envejecer.

Prevalencia de la memoria:

Funciones de la memoria preservadas:

• Memoria remota.
• Memoria procesal (para realizar tareas).
• Recuerdo semántico (cultura general).

Funciones de la memoria que disminuyen:

• Aprender nueva información.
• Recordar nueva información.

Otros cambios que ocurren con el envejecimiento:

El idioma, el lenguaje, el habla (“las palabras, su pronunciación, y los métodos de combinarlas que se usan y se entienden en la comunidad”) se ven ligeramente afectados por el envejecimiento. La comprensión del lenguaje (entender las reglas del lenguaje) se mantiene, así como el vocabulario (memoria semántica) y la sintaxis (la manera en que se ponen las palabras juntas).
Se ve una modesta disminución para encontrar palabras espontáneamente (“en la punta de la lengua”) y en fluidez verbal (se tarda más en “sacar las palabras”).
Mientras que la inteligencia verbal (vocabulario) se mantiene sin cambios al envejecer, la velocidad con que procesamos información disminuye gradualmente (como nuestra habilidad para resolver problemas). Las funciones ejecutivas (planear, abstraer) se mantienen normales para las tareas diarias, pero se ralentizan cuando nos encontramos con una tarea nueva o tenemos que dividir nuestra atención entre varias cosas (hacer varias tareas a la vez). Al envejecer también ocurre una disminución en la velocidad del proceso cognitivo y del tiempo de reacción.

Cambios anormales de la memoria:

La amnesia (“pérdida de la memoria”) no es parte de un proceso de envejecimiento normal. Mientras que es verdad que se tarda más tiempo en aprender información nueva (por ejemplo, los nombres de amigos cuando los ven en una foto), pero con un poco de tiempo y un esfuerzo extra acaban acordándose. Algunas personas son más olvidadizas, pero esto puede ser debido a razones de salud (por ejemplo, depresión, enfermedades cardíacas, trastornos del tiroides, y deficiencias vitamínicas) o como consecuencia de efectos secundarios de algún medicamento.

La pérdida de la memoria no es normal en gente con deterioro cognoscitivo (o del conocimiento), o demencia (pérdida de las funciones intelectuales lo suficientemente severa como para interferir con el normal funcionamiento diario, ya sea social como ocupacional).

Ligero deterioro cognoscitivo:

Cuando ocurren deterioros importantes de la memoria, pero sin pérdida del funcionamiento independiente.
Olvidos y dificultad para realizar tareas diarias de cuidado personal (por ejemplo, tomar medicamentos, pagar recibos), pero todavía es capaz de hacerlo sin la ayuda directa de nadie.

Demencia:

La memoria, el lenguaje, y el conocimiento se hayan tan dañados que ya no pueden realizar las tareas diarias de cuidado personal sin la ayuda de otra persona.

Envejecimiento y memoria normal:

Las investigaciones y estudios que se han hecho han demostrado lo siguiente:
• Una buena educación (la universidad) ayuda a mantener “la reserva cognitiva” y demora el comienzo de la demencia.
• Una dieta saludable (con alto contenido de antioxidante y aceite de oliva) disminuye los riesgos de contraer demencia.
• Los ejercicios cognitivos (ejercicios de memoria, ejercicios de razonamiento, ejercicios para la velocidad de procesar mejoran la cognición.
• Disminuir los riesgos cardiovasculares (por ejemplo, tratando la hipertensión).

Dr. Avilio Méndez Flores

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Síndrome de Münchausen

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Consideraciones generales:

Uno de los trastornos -o comportamientos- que durante más de seis décadas ha dejado perplejos a los expertos es el síndrome de Münchausen.
La gente que sufre síndrome de Münchausen se ve en la necesidad de buscar atención médica repetidamente para enfermedades que no existen o que son inducidas.

También puede crear enfermedades o inducir lesiones en otra persona, por lo general un hijo, con el único propósito de buscar ayuda médica.
Aunque fue descrita hace más de 60 años, este complejo y raro trastorno sigue siendo muy desconocido.
Los expertos ni siquiera han logrado ponerse de acuerdo en si realmente es una enfermedad mental. Para muchos, éste es un “comportamiento” que presenta patrones que van desde leves hasta severos.
En lo que todos los psiquiatras sí están de acuerdo es en que el síndrome de Münchausen es un fenómeno muy peculiar que surge de una profunda necesidad emocional que la persona tiene de ser cuidada y atendida.

Historia:

El síndrome fue descrito por primera vez en 1951 en un artículo en la revista The Lancet del doctor Richard Asher, un endocrinólogo británico.
El experto hablaba entonces de un patrón de auto lesiones, en el cual los individuos fabricaban historias, signos y síntomas de enfermedad.

En su artículo el doctor Asher nombró al fenómeno síndrome de Münchausen recordando al barón de ese nombre que supuestamente contaba muchas historias y aventuras fantásticas e imposibles sobre sí mismo.

Toma su nombre del ficticio Barón de Munchausen (“Baron Munchausen´s Narrative of his Marvelous Travels and Campaigns in Russia”, obra publicada en 1784). En este libro se describen las increíbles aventuras de un oficial alemán que relata gestas heroicas y exageradas difíciles de concebir. Por la descripción fantástica, irreal, de sus aventuras, Asher en 1951 hace un símil y lo aplica a estos enfermos, quienes suelen tener explicaciones inadecuadas, exageradas, acerca de sus padecimientos. También se denomina Trastorno Ficticio y a estos pacientes se les conoce como “adictos al hospital” o “pacientes profesionales”.

Definición:

La persona que sufre este desconcertante trastorno crea los síntomas de alguna enfermedad, ya sea en sí misma o en otro individuo.
El individuo con Münchausen puede pretender que tiene síntomas que no existen en realidad o deliberadamente puede causarse daño o lesiones a sí mismo, como cortaduras o magulladuras o ingiriendo medicamentos o sustancias tóxicas.
En otra forma del trastorno, el síndrome de Münchausen por poder (que ahora suele llamarse enfermedad fabricada o inducida (EFI)) el enfermo puede inventar o fingir síntomas en otra persona, por lo general sus hijos.
Muchos de los pacientes con Münchausen tienen un conocimiento muy amplio de los términos y procedimientos médicos.
Así que son capaces de crear explicaciones plausibles para sus afirmaciones.
La forma como presentan sus síntomas a menudo es tan convincente que es necesario llevar a cabo análisis e investigaciones médicas para descartar un posible trastorno médico subyacente.

Predisposición:

La forma como presentan sus síntomas a menudo es tan convincente que es necesario llevar a cabo análisis e investigaciones médicas para descartar un posible trastorno médico subyacente.

La enfermedad a menudo se inicia en las primeras etapas de la adultez y es más común entre los hombres. Quienes trabajan en un ambiente de servicios médicos están en mayor riesgo de desarrollar el trastorno.
Los expertos creen que la gente que sufrió abuso o abandono durante su infancia tiene un mayor riesgo de sufrir el síndrome de Münchausen.
Como se conoce muy poco sobre las causas del trastorno, es difícil saber cómo prevenir su desarrollo.

Alguien con Münchausen puede tener un largo historial de enfermedades que, a pesar de haber sido investigadas, continúan sin explicarse.
Muchas veces los pacientes con Münchausen son sometidos a cirugía exploratoria para encontrar una explicación para sus síntomas.
El daño auto inducido deliberadamente o la cirugía exploratoria resulta en múltiples cicatrices en su cuerpo. A menudo tienen un extenso historial médico.

Síntomas:

El trastorno es un comportamiento que deja perplejos a los expertos.
Los síntomas más comunes que los pacientes con Münchausen dicen tener son problemas respiratorios, reacciones alérgicas, diarrea, vómito, convulsiones, dolor abdominal y desmayos.
A menudo, quienes sufren Münchausen acuden a distintos hospitales y clínicas. Y cada vez cuentan la misma historia o una similar, e informan que tienen los mismos síntomas.
De esta forma son sometidos a los mismos exámenes una y otra vez.
E incluso si acuden al mismo hospital regularmente, la precisión de la representación de sus síntomas resulta en que el personal médico no tenga otra alternativa más que volver a realizar los exámenes.
En la enfermedad fabricada e inducida la persona inventa los signos de una enfermedad en otra persona. Por lo general se trata de un padre que crea síntomas de una enfermedad en su hijo.
Esta forma del trastorno puede llegar a extremos más peligrosos cuando el padre o madre provoca daños o lesiones reales en su hijo para poder apoyar sus afirmaciones.

Diagnóstico:

El diagnóstico del síndrome de Münchausen es muy difícil, y su tratamiento aún más.

Si un médico sospecha que se trata de Münchausen y comienza a interrogar al paciente sobre su comportamiento, a menudo éstos se vuelven extremadamente inquietos o defensivos.
Por lo general los pacientes desaparecen para evitar la detección y después buscan ayuda en un hospital distinto donde no son conocidos.
Es importante que el personal médico establezca una relación de apoyo con un paciente y trate de evitar pruebas o tratamientos innecesarios.

Síndrome de Münchausen por poderes:

Es una forma de abuso infantil en la que el padre o la madre induce en el niño síntomas reales o aparentes de una enfermedad.
El padre o la madre pueden simular síntomas falsificando fiebres, dejando de alimentarlo, dándole laxantes para provocar diarreas, o eméticos para que vomite o usar otros métodos como manipular la sangre o la orina del niño añadiendo sustancias, maniobras estas que buscan la atención médica.

El niño aparenta estar enfermo o en realidad está enfermo, situación provocada por el progenitor involucrado. Suelen ser hospitalizados por presentar síntomas que no se ajustan a enfermedades claras o no concuerdan entre sí y se les somete a exámenes, incluso a cirugía u otros procedimientos molestos e innecesarios.

Los síntomas del niño mejoran en el hospital pero recurren al regresar a casa, llevando de cabeza a los pediatras. La madre o padre suele ser muy colaborador y apreciado por el personal sanitario por su abnegación en el cuidado del niño enfermo, lo que hace poco probable que el médico sospeche el diagnóstico real.

Esta forma de abuso puede atentar contra la vida del niño, pudiendo llegar hasta el punto de daño físico grave e incluso la muerte.
Ocurre por problemas psicológicos del adulto y es generalmente un comportamiento que busca llamar la atención de los demás. Es un trastorno difícil de tratar en los padres y requiere años de apoyo terapéutico.
Se trata de un síndrome raro, pero es labor nuestra el estar atentos para reconocerlo.

La detección precoz del “Síndrome de Münchausen por poderes” puede evitar la continuidad del abuso, los exámenes médicos, los tratamientos innecesarios y posiblemente peligrosos y el riesgo de complicaciones sicológicas como depresión, ansiedad o trastorno de estrés postraumático.
Una vez reconocido es necesario notificarlo a las autoridades para proteger al niño y retirarlo del cuidado directo de la madre o padre involucrado, a quien se le debe ofrecer ayuda con tratamiento psiquiátrico.

Con la aparición de las redes sociales el entorno se hace más extenso, y por tanto, los posibles episodios ficticios inimaginables. Con lo que podemos empezar a hablar del síndrome de Münchausen en la red.

El síndrome de Münchausen en la red o síndrome de Münchausen por Internet:

Es un patrón de conducta en la que los internautas buscan llamar la atención fingiendo enfermedades u otro tipo de desgracias personales en sitios en los que otros usuarios están en línea, como las salas chats, foros, y comunidades virtuales o redes sociales.

Este patrón de conducta fue identificado en 1998 por el psiquiatra Marc Feldman, quien creó el término “Münchausen por Internet” en el año 2000.
Seguramente muchos de los que participamos en redes sociales hemos detectado algún caso de ‘Münchausen por Internet’, pero el dilema es cómo reaccionar ante ellos. Si les seguimos la corriente, hacemos crecer esa bola de nieve que puede tener resultados imprevisibles e incluso dramáticos. Si los ignoramos, el enfermo/a multiplica su estado de ansiedad, volviéndose aún más peligroso.

Tratamiento:

Si la persona que sufre Münchausen logra reconocer que tiene un problema, la participación de un psiquiatra o un psicólogo y de los servicios sociales será esencial.

Tal como señalan los especialistas, los tratamientos para Münchausen deben centrarse el trastorno psiquiátrico que subyace a este comportamiento, que puede ser un trastorno de ansiedad, del estado de ánimo o una enfermedad de la personalidad.

Dr. Avilio Méndez Flores

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El lupus

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Definición:

Es una enfermedad autoinmune, el sistema inmunológico se “confunde” y no diferencia entre las partículas extrañas (antígenos) y las propias células o tejidos, y produce anticuerpos en contra de “sí mismo”.

Frecuencia:

Esta enfermedad aún incurable y potencialmente mortal, es más frecuente entre mujeres, se manifiesta sobre todo entre los 15 y los 44 años y hace que el sistema inmunológico (defensas orgánicas) ataque las propias células del cuerpo.

Cualquiera puede tener lupus, pero en la mayoría de los casos afecta a las mujeres. El lupus es más común entre las mujeres afroamericanas, hispanas, asiáticas e indígenas americanas que entre las mujeres caucásicas.

Patogenia:

El sistema inmunológico del cuerpo normalmente produce proteínas llamadas anticuerpos para proteger al organismo de virus, bacterias y otras sustancias extrañas denominadas antígenos.

En las personas con lupus, el sistema inmunitario se afecta y ataca a las células y tejidos sanos. Esto puede causar daño a varias partes del cuerpo como:

• Las articulaciones
• La piel
• Los riñones
• El corazón
• Los pulmones
• Los vasos sanguíneos
• El cerebro.

La herencia genética tanto paterna como materna no sólo determina si presentamos un mayor riesgo de padecer lupus eritematoso sistémico (LES), sino que también indica su gravedad.

Se refuerza la evidencia de que existen diferencias en la interacción de la dotación genética de la persona con LES con el ambiente, lo que contribuye a que exista una gran heterogeneidad en los efectos clínicos del lupus.

El estudio ha mostrado que en los pacientes con lupus de países del sur de Europa la artritis tiene una prevalencia 10,7 por ciento mayor que en los países del norte del continente. Por el contrario, en estos países más septentrionales, la foto sensibilidad (sensibilidad a la luz) es un 9.4 por ciento más frecuente que en los del área mediterránea.

El lupus es una patología autoinmune que se presenta de múltiples formas, lo que dificulta su diagnóstico. Es posible incluso que se trate de varias enfermedades y que hasta el momento no hayamos encontrado formas de diferenciarlas.

Pero también puede ser que esta variabilidad se deba a interacciones entre la propia enfermedad y la exposición a factores ambientales como el tabaco, las infecciones o algunos productos químicos, y a factores genéticos propios de cada individuo.

Los pacientes suelen llegar a la consulta de Reumatología en fases tempranas de la enfermedad, aunque eso no asegura que lo hagan sin afectación de órganos como los riñones o el cerebro. Este abordaje precoz hace que respondan de forma positiva a los tratamientos convencionales.

En general, cuando no afecta a un órgano no mayor, como la piel o las articulaciones, se trata con antimaláricos y dosis bajas de corticoides. Cuando el paciente no responde o hay manifestaciones graves, se trata con inmunosupresores (fármacos que inhiben el sistema inmunitario).

El diagnóstico temprano y un tratamiento precoz, suelen hacer que el pronóstico de la enfermedad sea mejor. En el lupus, lo más importante es prever el pronóstico durante los primeros meses y realizar un seguimiento más cercano de los pacientes con formas más graves de la enfermedad, así como prevenir dolencias cardiovasculares.

Además, gracias al avance que se ha producido durante los últimos años en el conocimiento de los mecanismos de la enfermedad, y los esfuerzos que se están haciendo para elaborar guías de abordaje y protocolos, se está consiguiendo tratar cada vez mejor a los pacientes con lupus.

Clasificación:

Existen varios tipos de lupus. El más común es el lupus eritematoso sistémico, que afecta a muchas partes del cuerpo. Otros tipos de lupus son:

  • Lupus eritematoso discoide: causa un sarpullido en la piel que es difícil de curar
  • Lupus eritematoso cutáneo subagudo: causa úlceras en las partes del cuerpo que están expuestas al sol
  • Lupus secundario: causado por el uso de algunos medicamentos
  • Lupus neonatal: un tipo raro de lupus que afecta a los bebés recién nacidos.

Causas:

Se desconoce la causa del lupus. Las investigaciones demuestran que los genes juegan un papel importante, pero los genes solos no determinan quién padece de lupus. Probablemente existen varios factores que contribuyen a la causa de esta enfermedad.

Síntomas:

Entre sus síntomas se incluyen daño a los riñones, corazón, cerebro y pulmones, cansancio, dolor, inflamación y sarpullidos.

El lupus eritematoso sistémico (LES) puede afectar a muchos órganos: piel, articulaciones, riñones, corazón, pulmones, pero la mitad de los pacientes tienen afectados casi exclusiva la piel y las articulaciones. La enfermedad frecuentemente exhibe en la nariz y mejillas un eritema malar (enrojecimiento de la cara) con forma de alas de mariposa.

El lupus produce inflamación de los órganos afectados y persiste durante un largo periodo, lo que podría significar durante toda la vida. No obstante, se manifiesta alternando periodos de mayor actividad o más síntomas (exacerbación) con otros de inactividad (remisión).

Los síntomas del lupus varían, pero algunos de los síntomas más comunes son:

• Dolor o inflamación de las articulaciones
• Dolor de los músculos
• Fiebre inexplicable
• Sarpullido enrojecido, más a menudo en la cara
• Dolor de pecho al respirar profundamente
• Pérdida del cabello
• Dedos de las manos o de los pies pálidos o morados
• Sensibilidad al sol
• Hinchazón en las piernas o alrededor de los ojos
• Úlceras en la boca
• Hinchazón de las glándulas
• Cansancio.

Los síntomas menos comunes incluyen:

• Anemia (una disminución en los glóbulos rojos)
• Dolor de cabeza
• Mareo
• Sentimientos de tristeza
• Confusión
• Convulsiones.

Los síntomas pueden aparecer y desaparecer. Cuando los síntomas aparecen se llaman brotes. Los brotes varían de moderados a fuertes. En cualquier momento pueden aparecer nuevos síntomas.

Diagnóstico:

No existe una prueba específica para diagnosticar el lupus. Obtener un diagnóstico puede ser difícil y puede tardar meses o años. Para obtener un diagnóstico, su médico deberá considerar, entre otras cosas:

• Su historial clínico
• Un examen completo
• Pruebas de sangre
• Biopsia de la piel (mirando muestras de la piel en un microscopio)
• Biopsia de los riñones (mirando el tejido del riñón en un microscopio).

El lupus es una patología autoinmune que se presenta de múltiples formas, lo que dificulta su diagnóstico. Es posible, incluso, que se trate de varias enfermedades y que hasta el momento no hayamos encontrado formas de diferenciarlas.

Cuando no afecta a un órgano como la piel o las articulaciones, el lupus se trata con antimaláricos y dosis bajas de corticoides. Cuando el paciente no responde o hay manifestaciones graves, se trata con inmunosupresores (fármacos que inhiben el sistema inmunitario).

El lupus altera el sistema inmunitario de por vida y puede afectar cualquier órgano del cuerpo.

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Tratamiento:

No existe una cura para la enfermedad, pero los medicamentos y cambios en el estilo de vida pueden ayudar a controlarlo.

Los diferentes síntomas del lupus deberán ser tratados por varios tipos de especialistas. Su equipo de profesionales de la salud puede incluir:

• Médico de cabecera
• Reumatólogos
• Inmunólogos clínicos
• Nefrólogos
• Hematólogos
• Dermatólogos
• Neurólogos
• Cardiólogos
• Endocrinólogos
• Personal de enfermería
• Psicólogos
• Trabajadores sociales.

El médico elaborará un plan de tratamiento para atender sus necesidades. El paciente y su médico deberán comprobar con regularidad la eficacia del plan de tratamiento.

La finalidad del plan de tratamiento es:

• Prevenir los brotes
• Tratar los brotes cuando ocurren
• Reducir el daño a los órganos y otros problemas.

Los tratamientos pueden incluir medicamentos para:

• Reducir la hinchazón y el dolor
• Prevenir o reducir los brotes
• Ayudar al sistema inmunitario
• Prevenir o reducir el daño a las articulaciones
• Balancear las hormonas.

Algunas veces se requieren, además de los medicamentos para el lupus, otros medicamentos para tratar los problemas relacionados con los lupus, tales como el colesterol alto, la presión arterial alta o infecciones.

Los tratamientos alternativos son aquellos que no son parte de la norma de tratamiento. No se ha demostrado que este tipo de tratamiento sea eficaz para las personas con lupus. Se debe consultar con el médico acerca de los tratamientos alternativos.

Manejo de la enfermedad:
Es muy importante que el paciente asuma un papel activo en su tratamiento. La clave para poder vivir con lupus es estar informado acerca de la enfermedad y su impacto. El reconocer las señales de alerta antes de que ocurra un brote, le podrá ayudar a prevenir el brote o hacer que los síntomas sean menos fuertes. Muchas personas con lupus tienen ciertos síntomas justo antes de un brote, tales como:

• Sentirse más cansado
• Dolor
• Sarpullido
• Fiebre
• Dolor de estómago
• Dolor de cabeza
• Mareo.

El paciente debe visitar a su médico a menudo, aún cuándo los síntomas no sean fuertes. Estas visitas le ayudarán a:

• Estar alerta a los cambios en los síntomas
• Predecir y prevenir los brotes
• Cambiar el plan de tratamiento cuando sea necesario
• Detectar los efectos secundarios del tratamiento.

También es importante encontrar maneras de lidiar con el estrés provocado por el lupus. El ejercicio y otras formas de relajamiento pueden hacer más fácil el lidiar con la enfermedad. Un buen sistema de apoyo social también puede ayudarle. Este apoyo puede provenir de sus familiares, amigos, grupos comunitarios o de los médicos. Muchas personas con lupus encuentran de gran utilidad estos grupos de apoyo. Además de brindarle apoyo, el participar en estos grupos puede ayudarle a tener más confianza en sí mismo y a mantener una actitud positiva.

Es muy importante aprender más acerca del lupus. Está demostrado que los pacientes que están informados y participan activamente en su tratamiento:

• Tienen menos dolor
• Necesitan menos visitas al médico
• Tienen más confianza en sí mismos
• Permanecen más activos.

Las mujeres con lupus pueden tener y tienen bebés sanos. Es importante involucrar al equipo de atención médica durante su embarazo. Hay unas cuantas cosas que debe considerar si usted está embarazada o está pensando quedar embarazada:

Entre las mujeres con lupus el embarazo se considera de alto riesgo; sin embargo la mayoría de estas mujeres tienen embarazos sin complicaciones.
Las mujeres embarazadas con lupus deben visitar al médico a menudo.
Un brote de lupus puede ocurrir en cualquier momento durante el embarazo.
Es importante la planificación antes del embarazo y la asesoría durante el embarazo.
Las mujeres con lupus que no desean quedar embarazadas o que toman medicamentos que pueden ser perjudiciales para el bebé tal vez deseen un método confiable para el control de la natalidad. Estudios recientes han demostrado que los anticonceptivos orales (pastillas) son inocuos para las mujeres con lupus.

Día Mundial del Lupus

“Estoy ayudando a aumentar la toma de consciencia sobre esta enfermedad severa en apoyo de los más de cinco millones de personas a sus familias que conviven con esta dolencia en todo el mundo. Os invito a que os unáis a mí y os prometáis educar a otros y ayudar a elevar la concienciación sobre el lupus”.

Estas emotivas palabras (en www.worldlupusday.org) constituyen el mensaje para el Día Mundial del Lupus, que se celebra el 10 de mayo, y que lanza al mundo el músico y filántropo británico Julian Lennon, hijo del ‘beatle’ John Lennon del famoso cuarteto de Liverpool, quien es el actual embajador global de la Fundación Americana del Lupus de Estados Unidos (LFA, por sus siglas en inglés).

El Día Mundial del Lupus es conmemorado por decenas de organizaciones, principalmente de pacientes, a lo largo de todo el planeta, con el fin de aumentar la conciencia de la población sobre esta dolencia, así como para fomentar la investigación de las causas y una cura para el Lupus, el desarrollo de diagnósticos y tratamientos más eficaces y seguros y mejorar la atención sanitaria y los estudios epidemiológicos del Lupus.

El 10 de mayo de 2004 se presentó por primera vez globalmente el Día Mundial del Lupus (World Lupus Day, en inglés), que desde entonces y anualmente se celebra a nivel internacional.

La conmemoración del Día Mundial del Lupus se celebra en 2011 con una buena y esperanzadora noticia: la aprobación del primer nuevo tratamiento en 56 años contra esta enfermedad muy desconocida que se incluye dentro de las dolencias sistémicas y auto-inmunes (afectan a varios órganos) y debe tratar un reumatólogo.

La Agencia estadounidense para los Medicamentos y la Alimentación (FDA) acaba de aprobar el uso de la medicina Benlysta (belimumab), que se administra por vía intravenosa cada 28 días.

El “belimumab” es un anticuerpo que interfiere con el ataque que realiza el propio sistema inmune del paciente sobre sus órganos, porque induce la autodestrucción de las células B anormales del sistema linfático, que son las responsables de esta reacción.

En las pruebas desarrolladas, un 43,2 por ciento de los pacientes a los que se suministró el medicamento mostró una disminución de los síntomas después de un año, frente al 33,8 por ciento que mejoró tras suministrársele un placebo (sustancia inocua).

La FDA calcula que uno de cada once enfermos a los que se suministre el medicamento experimentará una mejoría, aunque advierte de que el tratamiento no parece tener efecto entre los pacientes de raza negra, los más susceptibles a padecer este mal.

“Cuando se combina con terapias ya existentes el fármaco “belimumab” puede ser un nueva opción de tratamiento importante para controlar los síntomas asociados con esta enfermedad.

Antes de este tratamiento, la FDA sólo había autorizado en 1955 el uso contra el lupus de Plaquenil (un compuesto antimalárico) y de corticoesteroides, y previamente en 1948 había permitido el uso de la aspirina.

Dr. Avilio Méndez Flores

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Amenorrea

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Consideraciones generales:

El ciclo menstrual es un conjunto de procesos que ocurren en el aparato reproductor femenino y que tienen como objetivo la producción y expulsión de un óvulo maduro del ovario y la preparación adecuada del endometrio para la nidación del óvulo en el interior del útero en el caso de que haya sido fecundado.
Este ciclo se repite aproximadamente cada 28 días y para que esto ocurra debe existir una perfecta regulación hormonal en la que intervienen el hipotálamo (parte del cerebro), la hipófisis (glándula situada en la base del cráneo) y el ovario.
El hipotálamo secreta de forma pulsátil (y condicionado por diversas sustancias entre ellas las hormonas secretadas por el ovario) el llamado factor liberador de gonadotrofinas (GnRH), el cual estimula a la hipófisis para que fabrique y libere las llamadas gonadotrofinas: la hormona foliculoestimulante (FSH) y la hormona luteinizante (LH).

Estas hormonas secretadas por la hipófisis actúan en el ovario induciendo la ovulación y la producción de otras dos hormonas, los estrógenos y la progesterona. Mediante un mecanismo de retrocontrol, las hormonas ováricas estimulan o inhiben la liberación de hormonas hipofisarias.
Cualquier anomalía en alguna de estas áreas puede provocar una alteración menstrual, ya sea una amenorrea o una hemorragia uterina disfuncional.

Definición de amenorrea:

Es la ausencia de menstruación o flujo menstrual y puede ser primaria si pasados los 16 años no se presenta; y secundaria cuando habiendo comenzado a la edad apropiada no vuelve a presentarse durante más de 3 ciclos o seis meses.

El embarazo es a menudo el primer pensamiento cuando no se presenta un período, pero existen muchas razones para que la menstruación se retrase.

Tipos de amenorrea

Se distinguen los siguientes tipos de amenorrea:

Amenorreas fisiológicas.

Son las que ocurren de forma natural, sin que exista enfermedad, y por tanto no requieren tratamiento:

En el embarazo: es la causa más frecuente de amenorrea en la mujer en edad fértil, con menstruaciones normales y que mantiene relaciones sexuales sin usar métodos anticonceptivos.
En la lactancia: existe una amenorrea de duración variable debido a un aumento de la hormona que estimula la producción de leche (prolactina) y una disminución de las hormonas que estimulan al ovario.
En la menopausia: debido a la declinación de la secreción hormonal rítmica del ovario; suele iniciarse entre los 45-55 años.
Antes de la pubertad: antes de que aparezca la primera regla, hecho que ocurre entre los 10 y 14 años en la mayoría de las mujeres.

Amenorrea primaria:

Consiste en la no aparición de la menstruación en la pubertad.
No existe acuerdo entre los diferentes autores para establecer unos límites de edad, ya que para unos aparece a los 18 años y para otros, a los 16.

Amenorrea secundaria:

Cuando una mujer ha tenido la regla cierto período de tiempo y posteriormente deja de tenerla durante un período superior a tres meses (o al tiempo que resulta de multiplicar por tres la duración del ciclo normal de cada mujer), se dice que existe una amenorrea secundaria, siempre y cuando previamente hayan sido excluidas las amenorreas fisiológicas.

Causas:

Si bien en términos generales las causas de la amenorrea primaria son diferentes del origen de la amenorrea secundaria, esto no siempre ocurre así, de forma que entidades que habitualmente cursan con amenorrea primaria pueden manifestarse como una amenorrea secundaria y viceversa; por tanto, la clasificación de las amenorreas dependen del origen de la alteración. Así hay amenorreas por anomalías congénitas del aparato genital, amenorreas de origen uterino, de origen ovárico, de origen hipofisario, de origen hipotalámico y amenorreas por enfermedades endocrinas no ováricas.

Anomalías congénitas del aparato genital
Son causa de amenorrea primaria, que pueden ser:

Himen imperforado:

Es una malformación poco frecuente, que generalmente no se acompaña de otras alteraciones. Al no estar perforado el himen, el sangrado menstrual queda retenido en la vagina y posteriormente, si no se trata, en el útero y las trompas. Cursa con dolores en la parte baja del abdomen coincidiendo con la menstruación.

Diafragma vaginal o tabique transversal vaginal:

Cuando el tabique es completo, cursa con unos síntomas semejantes a los del himen no perforado; ahora bien, en la exploración el himen es permeable, pero no se puede visualizar el cuello de la matriz y hay una vagina corta que termina en un fondo de saco.

Ausencia de vagina:

Es una malformación excepcional de forma aislada que suele acompañar otras malformaciones en el útero. Los síntomas son similares a los que presenta el himen no perforado, con acumulación voluminosa de sangre en el útero.

Síndrome de feminización testicular:

Enfermedad hereditaria, representa la tercera causa de amenorrea primaria. Es una forma de seudohermafroditismo (ambigüedad sexual) masculino. Cursa con un conducto vaginal sin comunicación, menos profundo de lo normal, labios menores poco desarrollados, ausencia de útero y cariotipo 46XY (propio del sexo masculino). Como gónadas tienen testículos que aparecen con frecuencia como hernias inguinales que producen testosterona (hormona sexual masculina). Presentan un aspecto de mujer con mamas bien desarrolladas pero con ausencia de vello axilar y pubiano.

Síndrome de Rokitansky:

Es la segunda causa más frecuente de amenorrea primaria. Cursa con ausencia total o parcial de vagina y útero rudimentario. El crecimiento, desarrollo y caracteres sexuales femeninos son normales, la función ovárica es normal y la dotación cromosómica (cariotipo) es la propia del sexo femenino (46XX). Con frecuencia se asocia a otras malformaciones congénitas, sobre todo de riñón y anomalías de la columna vertebral.

Amenorreas de origen uterino:

Se trata del síndrome de Asherman. Son causa de amenorrea secundaria debido a la destrucción del endometrio y su origen, entre otros, puede ser:

Traumático:

Un raspado endometrial excesivamente enérgico durante un aborto o en el posparto inmediato origina adherencias entre ambas paredes uterinas produciendo una obliteración total o parcial de la cavidad uterina. Es la causa más frecuente de este síndrome.

Por radioterapia.

Tuberculosis genital

(si ocurre antes de la pubertad originaría una amenorrea primaria).

Amenorreas de origen ovárico

Su origen se encuentra en anomalías en los ovarios:

Disgenesias gonadales:

Representan la causa más frecuente de amenorrea primaria. Se caracterizan por ausencia de células germinales (óvulos) en los ovarios, genitales externos de aspecto femenino pero infantiles, genitales internos femeninos pero insuficientemente desarrollados, niveles elevados de gonadotrofinas (FSH y LH, hormonas producidas por la hipófisis), generalmente cursan con infertilidad y pueden presentar alteraciones cuantitativas en los cromosomas sexuales.

Fallo ovárico precoz o menopausia precoz:

Cuadro clínico caracterizado por amenorrea secundaria. Aunque los síntomas son similares a los de la menopausia (sofocos, sudoración, sequedad vaginal, etc.), la diferencia radica en que los sufre una mujer menor de 35 o 40 años y se debe a una disminución de los estrógenos (hormonas producidas por el ovario), ya que éste es insuficiente, y aunque las hormonas producidas por la hipófisis aumenten para intentar estimularlo, no resulta eficaz. Esto puede ocurrir por un fallo primario del ovario, por la destrucción de los óvulos como consecuencia nociva de un tratamiento determinado, ya sea radioterapia o quimioterapia, por extirpación de los ovarios, porque el ovario es resistente a las hormonas secretadas por la hipófisis, etc.

Tumores de ovario productores de andrógenos:

Los andrógenos son hormonas masculinizantes, por lo cual las altas concentraciones de andrógenos producidas por el tumor originan amenorrea y virilización de la mujer.
Ovario poliquístico o síndrome de Stein-Leventhal. Clásicamente se define como la asociación de ovarios voluminosos, alteraciones menstruales (fundamentalmente del tipo amenorrea), esterilidad, hirsutismo (aparición de vello en zonas propias del sexo masculino) y obesidad. La amenorrea se produce por la no ovulación, suele existir un aumento de LH y es posible que los andrógenos estén aumentados.

Amenorreas de origen hipofisario:

Las causas de estas amenorreas se encuentran en anomalías en la hipófisis.

Panhipopituitarismo:
Consiste en un fallo global en la función de la hipófisis, es decir, la hipófisis deja de producir todas las hormonas que en condiciones normales produce, entre ellas las gonadotrofinas, y así provocar una amenorrea. Esto puede ocurrir tras un infarto o una hemorragia (por cirugía o por radioterapia) en dicha zona y otras veces se produce sin que se identifique causa alguna.

Tumores de hipófisis:

Los tumores benignos de hipófisis constituyen la causa más frecuente de amenorrea hipofisaria. Entre ellos cabe destacar el adenoma de prolactina, ya que es el tumor que con más frecuencia produce amenorrea. Este tumor crea prolactina y las elevadas concentraciones de esta hormona inhiben a otras hormonas que intervienen en el ciclo menstrual, provocando con ello la amenorrea. Los tumores aparecen en cualquier edad y, por tanto, originan amenorreas primarias y secundarias dependiendo de cuando aparezcan.
Enfermedades generales. Algunas enfermedades, como la tuberculosis y otras, pueden producir lesiones en la hipófisis y ser causa de amenorrea.

Amenorreas de origen hipotalámico

Son amenorreas producidas por alteraciones en el hipotálamo.

Alteraciones orgánicas locales:
Enfermedades vasculares cerebrales o tumores cerebrales que afecten al hipotálamo pueden alterar su función y, por tanto, ocasionar amenorrea.
Alteraciones por tratamientos farmacológicos:
Existen algunos fármacos que inducen la producción de prolactina y ésta inhibe la secreción de la GnRH (hormona producida por el hipotálamo que estimula a la hipófisis).

Alteraciones importantes del peso.

Se incluyen aquí:

Obesidad:
La amenorrea, cuando hay obesidad, se origina habitualmente por la no ovulación. Con frecuencia se acompaña de hirsutismo, que se explica por el aumento de la testosterona (hormona sexual masculina) circulante.

Adelgazamientos:
La pérdida de peso es un factor determinante bien establecido para la amenorrea, y guarda relación con la proporción de grasa corporal en relación al peso total. Existen diversas causas de adelgazamiento: Adelgazamientos en el contexto de una enfermedad grave pueden producir amenorrea.
Anorexia nerviosa: enfermedad cada vez más frecuente que afecta sobre todo a mujeres jóvenes. La tríada clásica sigue este orden: restricción voluntaria de alimentación, pérdida de peso y amenorrea.

Amenorrea de las deportistas:

Suele aparecer después de tres o seis meses de que la paciente haya empezado un programa de ejercicio físico intenso. Parecen existir algunos factores que predisponen a ello como son el no tener hijos, los trastornos menstruales previos y la pérdida de peso asociada. Algunas veces incluso sin pérdida de peso se produce amenorrea, pues la grasa disminuye y aumenta el músculo.

Amenorreas psicógenas:

Se encuentran en el contexto de estrés o traumatismo psicológico reciente. El pronóstico es favorable pues, con la desaparición del factor psíquico desencadenante, se recupera la menstruación.

Defectos genéticos:

Existen defectos genéticos hipotalámicos que causan amenorrea primaria, los principales son:

Síndrome de Laurence-Moon-Biedl, una lesión congénita cuyas características son: infantilismo sexual, obesidad, déficit mental, alteración de la retina, mayor número de dedos y mucho vello.
Síndrome de Kallman, se caracteriza por ausencia de olfato, amenorrea primaria y falta de desarrollo de los caracteres sexuales secundarios.

Amenorreas por alteraciones en otras glándulas:
Se producen por anomalías en las glándulas suprarrenales y el tiroides.

Alteraciones de la glándula suprarrenal. Pueden ser:

Hiperplasia suprarrenal congénita o síndrome adrenogenital congénito:
Produce una amenorrea primaria. Es una forma de seudohermafroditismo (ambigüedad sexual) femenino producido por un déficit metabólico congénito, que ocasiona una excesiva producción de andrógenos por las glándulas suprarrenales y, como consecuencia de ello, la mujer toma un aspecto masculino, con genitales externos más o menos virilizados.

Hiperfunción suprarrenal adquirida:
Causa una amenorrea secundaria. Tal vez a consecuencia de tumores productores de sustancias que estimulan a la glándula suprarrenal, aumentando así la producción de andrógenos por parte de aquélla.

Alteraciones de la función del tiroides:
Tanto si el tiroides funciona más de la cuenta como si funciona menos, puede originar amenorrea.

Síntomas:

Los síntomas asociados con la amenorrea dependen de la causa y pueden ser:

• Dolor de cabeza.
• Galactorrea (producción de leche en las mujeres que no están embarazadas ni amamantando).
• Pérdida de la visión (en raros casos de tumor hipofisario).
• Aumento o pérdida de peso considerable.
• Acné.
• Resequedad vaginal.
• Aumento en el crecimiento del vello en un patrón masculino (hirsutismo).
• Cambios en la voz.
• Cambios en el tamaño de las mamas.
• Dolor cíclico sin sangrado.

Amenorrea secundaria:
• Pérdida de peso drástica.
• Trastornos alimentarios (anorexia nerviosa).
• Embarazo.
• Estrés y ansiedad.
• Aumento significativo de peso u obesidad.
• Desequilibrio hormonal (como el que ocurre en el síndrome de los ovarios poliquísticos).
• Trastornos endocrinos, tales como enfermedad de la tiroides o tumor de hipófisis.
• Dispositivo intrauterino (DIU).
• Demasiado ejercicio.
• Insuficiencia ovárica prematura.
• Menopausia (normal en mujeres mayores de 45 años).
• Uso de anticonceptivos oral u otros.
• Cicatrización uterina, generalmente debido a procedimientos quirúrgicos como dilatación y curetaje.

Cuidados en el hogar:
El tratamiento depende de la causa. Si la causa de la amenorrea es un retraso normal en el comienzo de la menstruación, hay que tener paciencia hasta los 16 años de edad. Sin embargo, se tendrá en cuenta que este retraso únicamente es normal si la adolescente muestra algunos signos de pubertad, como desarrollo de mamas, hacia la edad de 14 años.

Consulte con el médico para determinar si puede haber un embarazo.
Si la ausencia de la menstruación es ocasionada por una pérdida de peso drástica o por obesidad. Es aconsejable seguir una dieta adecuada.
En caso de no presentarse el período como resultado de hacer demasiado ejercicio, la reducción a un programa de acondicionamiento físico más conservador puede ayudar.

Diagnóstico:

El primer paso es descartar un embarazo, lo cual se hace con un examen de orina o de sangre. Luego, el médico llevará a cabo un examen físico y hará preguntas como las siguientes:

• Antecedentes menstruales.
• ¿Está en edad de tener la menstruación (mayor de 12 años de edad y menor de 55)?
• ¿Es sexualmente activa?
• ¿Utiliza algún tipo de método anticonceptivo? ¿De qué tipo?
• ¿La cantidad de menstruación del último período fue normal?
• ¿Hay ausencia o disminución de las menstruaciones?
• ¿Tiene normalmente períodos regulares?

Tratamiento:

El médico puede sugerir algunos cambios en el estilo de vida si la ausencia de la menstruación se debe a cambios de peso, actividad física o nivel de estrés.

Si se presenta el síndrome de los ovarios poliquísticos o amenorrea atlética, se le pueden administrar medicamentos hormonales o píldoras anticonceptivas para tratar el problema. Si la ausencia de la menstruación es causada por un trastorno generalizado (sistémico), la función menstrual normal por lo general retorna después de tratar el trastorno primario.

Dr. Avilio Méndez Flores

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Convulsiones inducidas por fiebre

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Frecuencia:

Aproximadamente uno de cada 25 niños tendrá por lo menos un episodio de convulsiones febriles, y más de una tercera parte de estos niños tendrán episodios adicionales antes de que superen la edad en la cual existe la tendencia a tenerlos.
Las convulsiones febriles usualmente ocurren en niños entre las edades de 6 meses 5 años, y son particularmente comunes en niños que están en la edad de aprender a caminar. Los niños rara vez desarrollan su primera convulsión febril antes de los 6 meses o después de los 3 años de edad. Entre más avanzada es la edad del niño cuando tiene su primera convulsión febril, menor es la probabilidad de que el niño sufra otras.

Causas:

Algunos factores que parecen aumentar el riesgo de los niños a padecer de convulsiones febriles recurrentes, incluyen: una primera convulsión febril a edad temprana (menos de 15 meses), fiebres recurrentes y el tener familiares cercanos con historia de convulsiones febriles. Si la convulsión ocurre inmediatamente al comienzo de la fiebre o cuando la temperatura es relativamente baja, el riesgo de que se repita es más alto. Un primer episodio de convulsiones febriles largo no aumenta sustancialmente el riesgo de convulsiones febriles recurrentes largas o cortas.

Manifestaciones:

Durante una convulsión producida por fiebre, los niños a menudo pierden la conciencia y se estremecen, moviendo las extremidades en ambos lados del cuerpo.
Menos comúnmente, el niño se vuelve rígido o tiene contracciones en una sola parte del cuerpo, tal como en un brazo o en una pierna, o en el lado derecho o izquierdo solamente. La mayoría de las convulsiones febriles duran un minuto o dos, aunque algunas pueden ser tan breves como algunos segundos y otras pueden durar por más de 15 minutos.
La mayoría de los niños con convulsiones febriles tienen temperatura axilar mayor de 39ºc. la mayoría de ellas ocurren durante el primer día de la fiebre en el niño. No se considera que los niños propensos a convulsiones febriles tengan epilepsia, ya que éstas se caracterizan por ser convulsiones recurrentes que no son precipitadas por fiebre.

No son dañinas:

A pesar de que pueden producir mucho susto o temor en los padres, la gran mayoría de las convulsiones febriles son inofensivas. Durante una convulsión existe una pequeña posibilidad de que el niño sufra daño si se cae o se ahoga por alimento o saliva en la boca. El dar los primeros auxilios apropiados para convulsiones, puede ayudar a evitar estos peligros.
No hay evidencia de que las convulsiones febriles causen daño cerebral. Estudios extensos han encontrado que los niños con convulsiones febriles tienen logros escolares normales y se desempeñan en exámenes del intelecto igual de bien que los hermanos que no padecen de este mal. Ante los casos raros de convulsiones muy prolongadas (más de una hora), la mayoría de los niños se reponen completamente.

Manejo de la convulsión:

Los padres deben permanecer calmados y observar cuidadosamente al niño mientras le humedecen la piel para bajarle la temperatura. Para prevenir heridas accidentales, se debe colocar al niño en una superficie protegida, tal como el suelo. El niño no debe ser aguantado o restringido durante la convulsión. Para prevenir ahogos, el niño se debe poner de lado o sobre su abdomen. Si es posible, uno de los padres debe sacar cuidadosamente cualquier objeto de la boca del niño durante una convulsión. Objetos colocados en la boca puede atragantarse y ahogar al niño. Si la convulsión dura más de 10 minutos, el niño debe ser llevado inmediatamente al consultorio médico más cercano, para tratamiento.
Una vez finalizada la convulsión, el niño debe ser llevado a su médico para determinar el origen de la fiebre. Esto es especialmente urgente si el niño muestra los síntomas de cuello rígido, letargo extremo o vómitos abundantes.

Diagnóstico:

Antes de diagnosticar las convulsiones febriles en lactantes y niños, los médicos algunas veces llevan a cabo pruebas para asegurarse que las convulsiones no son causadas por algo más que la fiebre misma. Por ejemplo, si un médico sospecha que un niño tiene meningitis (una infección de las membranas que recubren el cerebro), es necesario sacar líquido de la espina lumbar para detectar indicios de infección en el líquido cefalorraquídeo. Si ha habido diarreas severas o vómitos, la deshidratación puede ser responsable de las convulsiones. Además, los médicos llevan a cabo otras pruebas para determinar la causa de la fiebre del niño, tales como examinar la sangre y la orina. Usualmente, un niño con convulsiones febriles no necesita ser hospitalizado. Si la convulsión es prolongada o se acompaña de una infección seria, o si el origen de la infección no puede ser determinado, el médico puede recomendar que el niño sea hospitalizado para ser observado.

Tratamiento:

Los niños especialmente propensos a convulsiones febriles pueden ser tratados tantas veces como tengan fiebre con el medicamento diazepan por vía oral o rectal. La mayoría de los niños con convulsiones por fiebre no necesitan ser tratados con medicamentos, pero en algunos casos el médico puede decidir que esta medicina, administrada solamente cuando el niño tiene fiebre, es la mejor alternativa. Este medicamento puede reducir el riesgo de tener otra convulsión febril. Usualmente éste es bien tolerado, aunque en ocasiones causa adormecimiento, falta de coordinación o hiperactividad. Los niños varían mucho en la susceptibilidad a estos efectos secundarios.

Prevención:

Cuando un niño tiene fiebre, muchos padres usan medicamentos tales como acetaminofén o ibuprofeno para bajar la fiebre y para que el niño esté más cómodo, aunque no existen estudios que prueben que esto reduce el riesgo de una convulsión. Una medida preventiva sería el tratar de reducir el número de enfermedades con fiebre, aunque esto no es una posibilidad práctica. El uso diario y prolongado de anticonvulsivantes orales, tales como fenobarbital o valproato, para prevenir las convulsiones por fiebre, no es recomendado debido a los efectos secundarios potenciales y porque su efectividad en prevenir tales convulsiones es discutible.

Dr. Avilio Méndez Flores

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