Enfermedad por virus del papiloma humano

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Otros nombres:

Verrugas, papilomas, pólipos, condilomas, crestas de gallo.


Definición:

Son lesiones cutáneas producidas por el virus del papiloma humano. Este mismo virus puede originar diferentes tipos de estas excrecencias.

Frecuencia:

La aparición de verrugas es más frecuente durante la infancia. Esto se debe a que el sistema inmunológico de un adulto ya ha creado defensas contra el virus del papiloma humano o, al menos, contra alguno de sus tipos.

Por el contrario, el sistema inmune de un niño que nunca ha estado en contacto con el virus todavía no ha desarrollado anticuerpos contra él.

Cada 2 minutos muere una mujer en el mundo a causa del cáncer del cuello uterino, asociado directamente al virus del papiloma humano.

Dos terceras partes de las personas que tienen contacto sexual con una persona infectada por el virus del papiloma humano (VPH), desarrollan también la infección en un período de tres a seis meses, según indican las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud. Con tal índice, el VPH es considerado una de las trasmisiones de infección sexual más frecuentes, y sin embargo, es poco lo que se ha difundido sobre esta dolencia.

La mayor incidencia de las infecciones por este virus recaen en la población femenina, ya que en el cuello uterino se encuentra una zona conocida como ectopia cervical, área altamente vulnerable al ataque de los agentes infectantes, por ser muy delgada y sensible, que es la eversión o salida del tejido endocervical que normalmente está en el canal cervical y no es visible hacia fuera, de manera que resulta visible solo cuando exploramos la vagina con el espéculo. Además, por efecto hormonal, esta zona se hace más evidente y activa en mujeres jóvenes, en embarazadas y en aquellas que usan anticonceptivos hormonales, convirtiéndolas en población de alto riesgo a esta infección.

Clasificación:

Actualmente existen más de 150 tipos conocidos de este virus en humanos, treinta de ellos ubicados especialmente en el área genital. Sus cepas se dividen en dos grupos: de bajo riesgo (que no producen cáncer, pero si las llamadas verrugas genitales o condilomas) y los de alto riesgo, que pueden producir lesiones intraepiteliales que, de no ser tratadas, pueden evolucionar hasta generar un cáncer invasor de cuello uterino.

Contagio:

Las verrugas se transmiten por contacto directo. Necesitan una puerta de entrada, que suele ser una pequeña rotura en la piel o en las mucosas.

Pero estas lesiones no sólo se contagian de persona a persona. También es posible contraerlas tocando un objeto o pisando un lugar contaminado con el virus, algo que puede ocurrir en piscinas, gimnasios o duchas.

Sin embargo, es falsa la creencia popular que afirma que la sangre procedente de una verruga es capaz de trasmitir estas lesiones cutáneas a cualquier parte de la piel con el que entre en contacto. Esto se debe a que el virus no está en la sangre, sino en la piel.

Además, hay otro tipo de patologías cutáneas a las que coloquialmente se llama verrugas pero no lo son. Se trata de lunares abultados, de fibromas y de distintos tipos de tumores benignos de la piel.

Elementos de riesgo:

Adicionalmente, existen varias condiciones que ayudan a que el VPH desarrolle lesiones en el organismo que puedan degenerar en cáncer.; éstas son:
• Estados de desnutrición.
• Antecedentes de múltiples partos.
• El uso prolongado de anticonceptivos orales.
• Otras infecciones ginecológicas.
• Presencia de enfermedades autoinmunes.
• Y en especial el tabaquismo.

El VPH es menos frecuente en los hombres ya que, a diferencia del área ectópica en la mujer, la piel del pene es más gruesa y se encuentra queratinizada. De manera que para que el virus penetre en el epitelio, debe haber presencia de micro fisuras en la piel del pene o el escroto, que pueden ocasionarse por la frotación durante el coito.

Síntomas:

Pueden surgir en diferentes partes del cuerpo, pero lo más común es que se den en la cara, en las manos y en los pies, las zonas más expuestas a traumatismos. De esta manera, si se producen pequeñas heridas, por ahí penetra el virus.

Las verrugas vulgares se presentan como elevaciones papulosas, de tamaño y número variable, con una superficie en cresta de gallo. Por su parte, las verrugas filiformes son delgadas, están unidas a la piel por un estrecho pedículo y aparecen generalmente en los párpados.

Las planas suelen ser múltiples y localizarse en la cara, mientras que las plantares se dan en las plantas de los pies y son más frecuentes en personas que tienen la costumbre de caminar descalzas.

Asimismo, las verrugas ano genitales, también llamadas condilomas acuminados, se caracterizan por esta peculiar localización y por su posible transmisión sexual.

En el caso de trasmisión sexual, la única señal externa de esta enfermedad es la aparición de verrugas genitales, que en el caso de la mujer se ubica en la vulva, pared vaginal, ano y periné; en el caso del hombre, se desarrollan en el prepucio, glande, cuerpo del pene, escroto y región perianal (en el caso de las relaciones anales). En algunos casos estas lesiones pueden estar acompañadas de prurito o sensación de escozor. Sin embargo, la mayoría de las personas infectadas no sufren los efectos del contagio, ya que el VPH puede permanecer en estado latente por mucho tiempo sin producir cambios aparentes. De allí que muchos portadores ni se enteran que tienen el virus, pero tienen la posibilidad de infectar a otros.

Hay virus del papiloma humano capaces, incluso, de hacer que una verruga genital se transforme en cáncer. Sin embargo, otros tipos de este virus originan condilomas que no degenerarán en un tumor.

Diagnóstico:

La consulta con un especialista se convierte en la principal herramienta de diagnóstico. Esto se hace mediante un examen físico detallado y una citología aplicando el método de Papanicolaou, que es un medio de pesquisa para descubrir si hay células anormales en el área del cuello del útero. En caso de hallarlas, el ginecólogo pasa a revisar el cuello con un aparato llamado colposcopio y toma una muestra para realizar un análisis histológico, solo cuando el médico reciba el informe de la biopsia es cuando puede actuar; antes no puede haber diagnóstico ni tratamiento.

Tratamiento:

Existen tratamientos que acaban con las verrugas, pero en ningún caso destruyen el virus que las produce, que quien finalmente elimina el virus es nuestro propio sistema inmunológico.

Existen diferentes métodos para eliminar las verrugas. Estas excrecencias se pueden combatir con líquidos anti verrugas. Se trata de unas sustancias llamadas queratolíticos, que van pelando la dureza que tienen las verrugas y disminuyendo su tamaño hasta que finalmente las hacen desaparecer. También se pueden eliminar empleando nitrógeno líquido (lo que se denomina criocirugía) o bien se pueden quemar con bisturí eléctrico.

Otra técnica, más sofisticada y compleja, consiste en infiltrar ciertos fármacos en las verrugas.

Estos tratamientos acaban con las verrugas pero en ningún caso destruyen el virus que las produce, que quien finalmente elimina el virus es nuestro propio sistema inmunológico.

Cuando esto ocurre, las verrugas se desvanecen. Por eso algunas veces decimos los médicos que se eliminan con paciencia. El 30 por ciento desaparecen en seis meses y el 40 por ciento a los 2 años.

Aun cuando la mujer no haya logrado hacer desaparecer la enfermedad mediante su sistema inmunológico, tiene la posibilidad de tratarlo si es detectado oportunamente. “Nadie se acuesta sano y amanece con cáncer de cuello uterino”, por eso es injusto que sigan muriendo mujeres por esa enfermedad; ya que lo que hoy la está matando de una manera tan dolorosa, hace unos años era un pre cáncer que se hubiera podido tratar con atención médica sencilla, ambulatoria y no dolorosa.

Evolución:

En la mayoría de los casos, las infecciones por VPH, desaparecen espontáneamente sin ningún tratamiento, en un período entre los doce y veinticuatro meses; esto depende factores como el tipo de virus, de la cantidad de virus adquirida y la respuesta inmunológica del individuo. Aunque la resistencia del virus es baja, ya que el 2% de los casos infectados no logra eliminarlo, es necesario estar atento ante el riesgo que representa. “El cáncer de cuelo uterino es una enfermedad poco común, causada por una infección muy común”.

Prevención:

Algunas verrugas genitales se pueden prevenir con la vacuna del virus del papiloma humano. Pero debemos tener en cuenta que hay más de cien tipos de este virus del papiloma que se transmite entre las personas.

Actualmente se comercializa un tipo de vacuna contra el VPH, la cual previene la aparición de verrugas y un 70% del cáncer de cuello uterino. La misma es de naturaleza preventiva, de allí que se recomienda su aplicación en niñas y jóvenes que no han iniciado su vida sexual, por lo que no han sido expuestas al virus todavía.

Dr. Avilio Méndez Flores

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La radiación

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Consideraciones generales:

La radiación no es misteriosa. Sus orígenes, sus leyes, sus efectos son perfectamente conocidos. Basta con consultar cualquier texto de física nuclear, de física moderna o de radioquímica para encontrar todos los detalles o las fórmulas que se requieran. El hecho de que sea invisible a nuestros ojos no debe molestarnos: también lo son las ondas de radio o televisión, los microorganismos y el oxígeno que respiramos.

La radiación no es esotérica ni mágica; es perfectamente mundana. Cualquiera que lo desee la puede usar, aunque naturalmente es importante tener la capacitación adecuada y el entendimiento de su naturaleza.

La radiación sí es de cuidado. Puede causar daños, al igual que cualquier otra aplicación de la tecnología. En este caso los daños pueden ser quemaduras u otros cambios químicos en los tejidos y cambios genéticos. Existe un código, elaborado en base a la experiencia acumulada, sobre el uso de las radiaciones, código que recomienda diferentes niveles de dosis de radiación que no deben rebasar los diversos sectores de la población. Las precauciones que exige el uso de la radiación no son distintas, en el fondo, de las que demandan otras tecnologías: evitar derrames, diseñar protecciones adecuadas, capacitar al personal, tener monitores apropiados, seguir ciertas reglas de conducta.

La radiación sí puede ser benéfica si se usa correctamente. Han salvado incontables vidas las radiografías v otros métodos de radiodiagnóstico. También la radioterapia ha salvado o prolongado gran número de vidas. Las múltiples aplicaciones no médicas de los radioisótopos, los aceleradores y los reactores han ayudado a avances tecnológicos de maneras insospechadas; y por otro lado, en la producción de energía eléctrica por reactores nucleares son las radiaciones producidas por la fisión nuclear las que calientan el fluido que mueve las turbinas. En algunos países la energía nuclear predomina sobre las otras fuentes, por lo que es indiscutible beneficio para esos países.

Historia:

El fenómeno de la radiactividad fue descubierto casualmente por Henri Becquerel en 1896. Estudiaba los fenómenos de fluorescencia y fosforescencia, para lo cual colocaba un cristal de Pechblenda, mineral que contiene uranio, encima de una placa fotográfica envuelta en papel negro y las exponía al sol. Cuando desenvolvía la placa la encontraba velada, hecho que atribuía a la fosforescencia del cristal. Los días siguientes no hubo sol y dejó en un cajón la placa envuelta con papel negro y con la sal de Uranio encima. Cuando sacó la placa fotográfica estaba velada, y no podía deberse a la fosforescencia ya que no había sido expuesta al sol. La única explicación era que la sal de uranio emitía una radiación muy penetrante. Sin saberlo Becquerel había descubierto lo que Marie Curie llamaría más tarde radiactividad. Mme. Curie siguió trabajando y fue la primera mujer que ocupó un puesto en la Universidad de la Sorbona en Paris. Siguió investigando junto a Ernest Rutherford, quien encontró que la radiación que emitían las sustancias radiactivas, tenía tres componentes que denominó: alfa, beta y gamma.

Radiación alfa

Es un tipo de radiación poco penetrante que puede ser detenida por una simple hoja de papel. Rutherford sugirió que los rayos alfa son iones de átomos de Helio (He2+) moviéndose rápidamente, y en 1909 lo demostró experimentalmente.

Radiación beta

Su poder de penetración es mayor que las alfa. Son frenadas por metros de aire, una lámina de aluminio o unos cm de agua. Existen varios tipos de radiación beta:

Radiación Beta menos
Radiación Beta más

Radiación gamma

En este tipo de radiación el núcleo no pierde su identidad. Mediante esta radiación el núcleo se desprende de la energía que le sobra para pasar a otro estado de energía más baja. Emite rayos gamma, o sea fotones muy energéticos. Este tipo de emisión acompaña a las radiaciones alfa y beta.

Es una radiación muy penetrante, atraviesa el cuerpo humano y sólo se frena con planchas de plomo y muros gruesos de hormigón. Al ser tan penetrante y tan energética, de los tres tipos de radiación es la más peligrosa.

Usos y riesgos:

La radiación es un tipo de energía que forma parte de la naturaleza y controlada no representa ningún riesgo, pues de hecho las radiaciones conviven con nosotros en hospitales, industrias y hasta en ciertos gases que se encuentran en el suelo.

En el campo de la medicina, las radiaciones se utilizan para tratar el cáncer (radioterapia) y parta diagnosticar muchas enfermedades a través de rayos X. las radiaciones tienen muchos tipos de partículas, siendo las de tipo gamma, las más abundantes. Estas atraviesan sin dificultad los tejidos sin dificultad e impactan en el ADN de las células, produciendo mutaciones celulares y dando lugar a diversos tipos de cáncer, especialmente leucemia y cáncer de tiroides.

Efectos:

Los efectos que la exposición a la radiación tiene en el organismo humano son diversos. Las repercusiones dependen de la distancia a la que se encuentre cada persona, su sensibilidad, las dosis y los materiales radiactivos emitidos.
A mayores dosis de radiación, mayores repercusiones en la salud, pues estas destruyen el sistema nervioso central y los glóbulos blancos y rojos, comprometiendo el sistema inmunológico y dejando a la víctima vulnerable ante las infecciones.
La población más vulnerable son los niños, pues cuanto más jóvenes, mayor es la sensibilidad a las radiaciones, las cuales pueden provocar incluso algún tipo de retraso en el desarrollo cerebral de los bebé.
La exposición puntual a altas dosis de radiación (muy por encima de 100 mili sieverts), puede provocar el denominado Síndrome de Radiación Aguda, es decir, ciertos efectos agudos en poco tiempo que incluyen: malestar, quemaduras de la piel, problemas respiratorios, diarreas, náuseas o vómitos, fiebres, caidas del pelo, entre otros. Mientras tanto, los daños acumulados pueden causar problemas de salud más graves a largo plazo, fundamentalmente cáncer.
Cuando grandes cantidades de radiactividad entran en el cuerpo en muy poco tiempo, afecta a todos los órganos y cualquiera de ellos puede tener un fallo fulminante. Una única dosis de 5.000 mili sieverts, por ejemplo, mataría aproximadamente a la mitad de las personas expuestas en un mes.
Uno de los componentes más peligrosos que puede encontrarse en un reactor nuclear es el yodo radiactivo, el cual es absorbido por el organismo durante un accidente nuclear y tiende a acumularse en uno de los órganos más sensibles a la radiación: la glándula tiroides, ocasionado casos de cáncer y otros problemas de salud más adelante.
Tratamiento: en caso de haber estado expuesto a un alta radiación, se administran pastillas de yodo (yoduro de potasio), las cuales tiene como objetivo evitar los daños en la tiroides. A pesar de su elevada eficacia para proteger esta glándula, si se administran en las primeras horas de la exposición, las pastillas de yodo no protegen otras partes del organismo.
Cuando una persona ha estado expuesta a niveles excesivos de radiación, se habla de envenenamiento o radiación ionizante. Este tipo de radiación causa problemas graves que, después de la primera ronda de síntomas, puede provocar un período breve sin enfermedad aparente, sin embargo, en ese lapso hay lesiones potencialmente fatales en los órganos internos.

Dr. Avilio Méndez Flores

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Lumbago

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Definición:

El lumbago o lumbalgia se define como un dolor más o menos fuerte en la región lumbar de la espalda. El dolor puede ser agudo (de inicio brusco y fuerte) o crónico, si dura más de 3 meses. El lumbago aparece con frecuencia en gente joven cuyo trabajo requiere un esfuerzo físico, pero no es infrecuente en personas mayores, ya retiradas.

Patogenia:

El lumbago, neuralgia o reumatismo que afecta la región lumbar o parte inferior de la espalda, está causado, la mayoría de las veces, por un movimiento giratorio repentino e incontrolado del tronco, o por forzar la espalda al levantar un objeto pesado. El dolor, la rigidez y la contractura en la zona lumbar son los primeros síntomas.

La región lumbar, de la cual toma su nombre el lumbago, es la más expuesta a las tensiones que suponen los movimientos de giro horizontal o vertical cuando median la rapidez o el levantamiento de objetos de cierto peso. Las contracturas musculares que originan estos movimientos son la causa de dolores de diverso grado, que pueden llegar a ser tan intensos como para que dificulten, o lo hagan imposible, cualquier movimiento de esta región del cuerpo. La mayor parte de las personas que padecen lumbago se recuperan casi de forma espontánea en un tiempo que no suele superar los quince días; no obstante, si el daño producido en los músculos, en los ligamentos o en el disco intervertebrales es elevado, su curación se prolongará durante mucho más tiempo.

Frecuencia:

Es la enfermedad músculo-esquelética regional más frecuente a toda edad y en todos los estratos socioeconómicos de la población y se refiere como un dolor en la región baja de la espalda. Sin embargo, la mayoría de las personas que lo padecen no consultan por considerarlo una molestia menor, habitualmente transitoria. Se suele presentar como dolor agudo, entre los 30 y los 50 años de edad, que cede después de 8 semanas como plazo máximo en el 90% de los casos, sin importar que intervención se haya hecho. Es importante que los enfermos sepan que los ataques agudos se resolverán espontáneamente en la inmensa mayoría de los casos. Evite por tanto aconsejar reposo prolongado y al contrario, el médico puede indicar el regreso a las actividades habituales lo más pronto posible.
Existe un porcentaje bajo de enfermos que hace crisis repetidas de dolor lumbar o que desarrollará un lumbago crónico y que constituyen un gran problema social y médico.

Causas:

En la mayoría de los casos no es posible definir cuál es la causa exacta del dolor de espalda. En el 25% de los casos, sin embargo, se puede identificar una causa responsable del cuadro. Frecuentemente estos pacientes sufren una hernia discal, o una osteoporosis (disminución de la calcificación de los huesos), o una curva anormal de la columna vertebral (escoliosis), y en raras ocasiones, una lesión esquelética provocada por un tumor o una infección.

Aunque se han delimitado las causas más corrientes del lumbago, debe tenerse presente que también pueden producirlo algunas enfermedades, entre las que figuran algunas de naturaleza inflamatoria, como la espondilitis anquilopoyética, una artritis inflamatoria de la columna vertebral con tendencia a la anquilosis, cuyos dolores lumbares suelen ser recurrentes y de gran persistencia. Muy persistentes son también los dolores que producen la osteoartritis tuberculosa, una lesión conjunta del hueso y de la articulación. La osteoporosis es la causante que el lumbago, en los ancianos, sea más agudo, debido a la fragilidad que han adquirido los huesos y a la afectación de la cara articular de éstos.

Además de estas dolencias, también una caída, un accidente, así como el aplastamiento de una vértebra, pueden producir lumbago.

El lumbago rara vez representa la expresión de una dolencia orgánica grave, pero hay dos casos en que puede serlo, aunque, por fortuna, son poco frecuentes. El primero obedece a la compresión de la médula espinal por un desplazamiento grave de un disco intervertebral, condición que puede llegar a producir parálisis y otras alteraciones neurológicas; el segundo se origina como consecuencia de infecciones o tumores malignos en la columna vertebral, o por metástasis de tumores primarios que se han desarrollado en otros órganos.

De todas las causas de dolor lumbar el Lumbago Mecánico es la causa más frecuente. El 80% de las personas padece lumbago mecánico alguna vez en su vida, aunque sólo una fracción muy pequeña consulta por ello. El carácter de lumbago mecánico está dado porque el dolor característicamente se produce con el movimiento y se alivia con el reposo, aunque si se está sentado o de pie por mucho rato también duele. Los enfermos refieren que comenzó por una acción específica, o una postura particular o después de un traumatismo menor. Si bien el dolor es máximo en la zona lumbar baja también duele por irradiación hacia el muslo hasta la rodilla. Nunca el dolor de un lumbago mecánico se irradiará más abajo de la rodilla. Las causas más probables son la espondilosis y los esguinces de músculos y ligamentos.

En el lumbago mecánico, el enfermo refiere dolor lumbar de comienzo relativamente repentino (a veces “después de una fuerza mal hecha”), que aumenta al moverse o al cargar peso y que alivia en reposo, generalmente acostado. Las limitaciones funcionales más frecuentes son dificultad para subir escalas, agacharse y para levantar objetos; en casos más graves hay dificultad para deambular y dificultad para realizar las labores de la vida diaria.

En el examen físico se puede encontrar disminución de la flexión y de la extensión lumbar. En casos más graves pueden estar presentes una musculatura para espinal sensible y contracturada, una limitación importante de la flexión lumbar, de la flexión lateral, de la extensión y de la rotación. El mayor valor del examen físico es el de descartar compromiso neurológico, irradiación de patología originada en la cadera o en las bursas trocantéricas o dolor originado por enfermedades de la pelvis o de la próstata. En el lumbago mecánico el estudio radiológico simple de columna se realiza en general para descartar otras patologías vertebrales. No existe buena correlación entre los síntomas y los hallazgos en las radiografías propios de cambios artrósicos o “degenerativos” de la columna, ya que estos son extremadamente frecuentes después de los 40 años.

Síntomas:

Dolor en la región lumbar, que en ocasiones irradia hacia las nalgas, la parte posterior de los muslos y la ingle. El dolor empeora con el movimiento.

Limitación en la movilidad de la columna, especialmente al inclinarse hacia adelante o hacia atrás.

Contracturas de los músculos que rodean la columna, provocando rigidez de espalda.

Cuando existe dolor y contractura, la espalda puede inclinarse hacia un lado, provocando un cambio de postura.

El dolor a veces se acompaña de una sensación de hormigueo o pérdida de sensibilidad en la región lumbar, en las nalgas o en las piernas.

El dolor, la rigidez y la contractura en la zona lumbar son los primeros síntomas del lumbago. Suelen producirse dentro de las 24 horas subsiguientes a una distensión o contracturas de los ligamentos o, también, a un arrancamiento muscular. Toda la zona puede sentirse dolorida y cualquier movimiento, como, por ejemplo, la tos, puede agudizar el dolor.

Este tipo de lumbago puede confundirse a veces, dada su similitud, con el que se produce cuando se lesiona un disco intervertebral de la zona lumbar, aunque en este caso el dolor es mucho más intenso y sostenido, y aún puede hacerse más agudo con una simple tos, un estornudo o carcajada.

Como el lumbago se confunde a veces con la ciática, hay que tener en cuenta que el dolor del primero se limita a la región lumbar, mientras que el de la ciática se proyecta hacia las nalgas y las piernas.

Signos de alarma:
Si de repente advierte que ha perdido el control de la vejiga o pérdida de control de esfínteres (comienza a orinar y defecar de manera involuntaria), o aparece una pérdida de sensibilidad, total o parcial, en la región lumbar o en las piernas, debe ponerse en contacto con su médico o acudir a urgencias inmediatamente.

Si sufre dolores de espalda y comienza a notar una pérdida de fuerza o de masa muscular en una o en las dos piernas, debe ponerse en contacto con su médico.

Estos casos anteriores son debidos a que el dolor lumbar es una manifestación de un cuadro más complejo, como puede ser una hernia discal lumbar, que además de producir dolor lumbar puede provocar dolor ciático.

Diagnóstico:

En la mayoría de los casos el médico llega al diagnóstico a partir de la información ofrecida por el paciente. Los quiroprácticos habitualmente realizan una detallada exploración observando los movimientos de las articulaciones de la columna, las caderas y la pelvis, realizando test musculares y articulares y comprobando si existe algún pinzamiento nervioso en la columna.

Habitualmente no es necesario hacer radiografías o análisis de sangre para descartar causas más serias del dolor lumbar.

Se distinguen 5 tipos de lumbago:

• Mecánico: más del 90% de los casos, secundario a patología articular o periarticular de columna (por ejemplo esguinces) o a lesión de músculos o ligamentos.
• Neurogénico o ciática: 5% de los casos, mayoritariamente por hernias del núcleo pulposo.
• Inflamatorio: 1% de los casos, por ejemplo una espondiloartritis anquilosante
• Causas sistémicas o neoplásicas: 1% de los casos, como por ejemplo metástasis espinales, tuberculosis de la columna.
• Psicogénico: En este caso los individuos simulan dolor lumbar y buscan algún tipo de compensación emocional o económica.

Con la historia clínica se tratará de catalogar el dolor del enfermo en alguno de estos 5 tipos de lumbago. Además tiene relevancia el hecho puntual que desencadenó el dolor (traumatismo, postura anormal) y si se relaciona con el trabajo. Precisar en lo posible el estado psicológico y social del enfermo y el impacto que el dolor tiene sobre sus actividades y desempeño. Se debe saber cuales son los medicamentos o substancias que el enfermo utiliza para tratar su dolor. Revise la lista de alerta roja cada vez que tome la historia de un enfermo con lumbago ya que le permitirá identificar a aquellos en que será necesario estudiar detenidamente.

Examen físico:

Inspección: el enfermo deberá estar de pie y desvestido por detrás. Se buscan asimetrías y deformaciones de la columna como escoliosis, xifosis, hiperlordosis y espamos musuculares

Palpación: se busca sensibilidad en un punto localizado, espamos, espondilolistesis

Movimientos: Flexión, extensión y flexión lateral para conocer la limitación a los mismos

Examen neurológico: se busca la prueba de Lasègue que si es positiva refleja compromiso de raíz nerviosa por lumbociática y compruebe que los reflejos y la potencia muscular sean normales.

Examen abdominal: se buscan masas palpables, aneurismas de la aorta, infecciones renales que pueden presentarse como lumbago.

Exámenes complementarios:

La mayoría de las veces los exámenes de laboratorio y de imágenes no son necesarios. NO hay estudios de rutina para estos enfermos. El médico tendrá que revisar cuidadosamente la lista de alerta roja para Lumbago que contiene 12 puntos para identificar sólo a los enfermos en riesgo de tener lumbago por una enfermedad grave y evitarle al resto las molestias de exámenes innecesarios.

Diagnóstico diferencial (Posibilidades diagnósticas)

:
• Dolor y rigidez: molestias que son peores por las mañanas y que se alivian mediante el ejercicio
• Espondiloartritis anquilosante: dolor que empeora al caminar y por la hiperextensión de la columna
• Estenosis espinal: dolor agudo muy intenso y grave sin razón aparente (sin relación con la actividad)
• Hernia del disco: dolor que se irradia bajo la rodilla, empeora con la tos o estornudos y que se siente como un disparo o quemadura
• Compresión de una raíz nerviosa: irradiación del dolor hacia ambas piernas

Frente a un enfermo con lumbago, hay que precisar si éste es mecánico, inflamatorio, tumoral, infeccioso, secundario a fractura por osteoporosis u osteomalacia o irradiado.

El lumbago inflamatorio se observa en persona jóvenes, suele despertar a los enfermos al amanecer y se acompaña de rigidez general de columna a veces de horas de duración. Es propio de las espondiloartropatías.

En el lumbago tumoral, el dolor es persistente y no se alivia con el reposo.

En el lumbago infeccioso, aparte del dolor persistente hay fiebre y compromiso del estado general; habitualmente tienen gran rigidez funcional y el examen físico revela gran dolor a la movilización o palpación.

El lumbago que se presenta en enfermos con Osteoporosis u Osteomalacia, se debe a fractura vertebral por aplastamiento. Aquí el dolor es de instalación brusca, localizado en un punto y es auto delimitado, disminuyendo notoriamente de intensidad entre 2 a 4 semanas.

Más raramente, un lumbago puede ser secundario a enfermedades de la pelvis o retro peritoneo. Su evolución suele ser crónica, con dolor sordo, que no cede en reposo.

El Lumbago Mecánico puede ser Agudo o Crónico:

Lumbago agudo
Es el que dura menos de seis semanas. Es auto delimitado y pasa solo. A las 2 semanas el 70% de los pacientes está muy mejorado y a los 3 meses el 90% se habrá recuperado. Sin embargo los episodios recurrentes son frecuentes.

Tratamiento:

El tratamiento del lumbago varía, como es natural, de acuerdo con la causa que lo produce. Para los dolores más corrientes, es decir, para los producidos por movimientos extremos de la espalda, los tratamientos suelen basarse en el reposo sobre una superficie dura, la aplicación de calor sobre la zona lumbar, ya sea mediante una bolsa de agua caliente o rayos infrarrojos, los masajes especiales o la simple aplicación de linimentos y bálsamos. En cuanto a medicamentos, los que con mayor frecuencia suelen recetar los médicos son los analgésicos, como la aspirina, antiinflamatorios y relajantes musculares; estos tratamientos no suelen prolongarse por más de dos semanas y, en muchos casos, lo que mejor resultado da es el reposo.

Cuando el lumbago está producido por un esfuerzo excesivo que llega a ocasionar un esguince muscular o ligamentoso, el tratamiento será, sin duda, más prolongado.

Si el lumbago aparece como consecuencia de determinadas afecciones vertebrales, puede ser muy persistente, y desaparecer sólo cuando secura la dolencia inicial, ya sea por medios clínicos o mediante intervenciones quirúrgicas.

Algunos enfermos de lumbago crónico deben usar corsés o cinturones de soporte para poder realizar las tareas normales sin sentir un dolor que les incapacite para ejecutarlas.

Cualesquiera que sean las causas, deberán extremarse todas las precauciones para evitar forzar la espalda y, con mayor razón, cuando se trata de una persona que se encuentre en el período de recuperación de un reciente ataque de lumbago.

En los casos del lumbago agudo:

Los antiinflamatorios no esteroideos y los relajantes musculares son eficaces. Los analgésicos pueden ayudar a aliviar el dolor. Recuerde consultar con su médico si padece o ha padecido del estómago antes de iniciar un tratamiento con antiinflamatorios.

El mantenerse activo es beneficioso. Siga con su actividad diaria hasta donde se lo permita el dolor.

Calor local con una almohadilla caliente. Natación en una piscina caliente.

Descanse y duerma sobre una superficie firme y plana si es posible.

Evite agacharse doblando la espalda, hágalo flexionando las piernas. Evite levantar objetos pesados y sentarse en sillas bajas.

Es importante tener en cuenta que el lumbago raramente está provocado por una enfermedad grave, y el dolor generalmente desaparecerá en un par de días.

En los casos de lumbago crónico:

Si ha sufrido dolores de espalda durante un periodo prolongado, deberá consultar con su médico. Raramente una exploración radiográfica (rayos X) aporta información adicional sobre el cuadro o la causa, pero se realiza si existe alguna sospecha por parte del médico, para descartar procesos más graves que sean responsables del cuadro. Acudir a un fisioterapeuta o un quiropráctico para una manipulación de la columna puede ser beneficioso, produciendo un alivio del dolor. Pero este alivio no siempre es duradero. Recuerde acudir a profesionales que estén en posesión de la correspondiente titulación oficial, huyendo de los autodenominados masajistas que pueden producir un empeoramiento de las lesiones.

La higiene postural al igual que los ejercicios de fortalecimiento de la musculatura abdominal y de la espalda pueden ser muy beneficiosos para el alivio del dolor, y su prevención.

No existe evidencia de que los siguientes tratamientos sean eficaces: utilización de antidepresivos, la tracción, las inyecciones en la faceta articular y el biofeedback (retroalimentación) con EMG (electromiografía).

Tratamiento (pro y contra):

Lumbago agudo:
Resulta beneficioso la administración de antiinflamatorios no esteroideos y el mantenerse activo.

Es posiblemente beneficioso la administración de analgésicos y la manipulación de la columna.

Con ventajas y desventajas: tomar relajantes musculares.

No se conoce la eficacia de la colchicina, las inyecciones epidurales de corticoides, las inyecciones en la faceta articular, la higiene postural, la retroalimentación por EMG, los ejercicios de espalda, el uso de lumbostato (faja), las sesiones de fisioterapia, la TENS (estimulación nerviosa transcutanea eléctrica).

Resultan posiblemente nocivos el reposo en cama y la tracción.

Lumbago crónico:
Son beneficiosos los ejercicios de fortalecimiento de la musculatura de la espalda y la higiene postural.

Son posiblemente beneficiosos: los analgésicos, los antiinflamatorios no esteroideos, las inyecciones en ligamentos y puntos gatillo, las manipulaciones de columna.

Resultan de eficacia desconocida la colchicina, los antidepresivos, los relajantes musculares, las inyecciones epidurales de corticoides, la acupuntura, la TENS, la fisioterapia, el uso de lumbostato, mantenerse activo.

Son posiblemente no beneficiosos el reposo en cama, la retroalimentación con EMG.

Son posiblemente nocivas las inyecciones en la faceta articular y la tracción.

Las indicaciones solicitadas a los Servicios de Kinesiterapia consisten en:

• Calor superficial
• Ejercicios de báscula de pelvis. Relajación y elongación
• Ejercicios de fortalecimiento de las musculaturas abdominal y lumbar
• Educación e instrucciones posturales para la vida diaria y el trabajo.
El plan puede consistir en 2 sesiones por semana durante varios meses; el enfermo practicará lo aprendido en los días sin sesión. La mejoría se suele notar a los 6 meses de terapia continua.

Termoterapia:

La aplicación de calor en la zona lumbar es una de las medidas que ayudan a calmar el dolor, ya que relaja los músculos, alivia la tensión de las terminaciones nerviosas y activa el flujo sanguíneo. Los métodos de aplicación de calor más utilizados para las lumbalgias son:

• La bolsa de agua caliente
• La esterilla o la manta eléctrica
• La lámpara de rayos infrarrojos, que se aplica sobre la zona afectada y cuyo calor sólo penetra hasta unos dos centímetros de profundidad.
• La hidroterapia, que consiste en baños de agua a una temperatura suficiente como para relajar los músculos y asegurar un buen flujo sanguíneo.

Lumbago y ciática

Características de la ciática por hernia del núcleo pulposo:

Alrededor de un 5% de los lumbagos agudos tienen su origen en un cuadro neurogénico derivado de una hernia del núcleo pulposo. El dolor neurogénico es un dolor agudo, lancinante, que se irradia a la pierna o el pie en el mismo recorrido de los dermatomas de la raíz nerviosa afectada en general L5 o S1, o a veces L4. Se asocia con un espasmo muscular y parestesias. Otras causas de dolor neurogénico son la estenosis espinal, fracturas, infecciones y las neoplasias. Causa: protrusión del núcleo pulposo del disco intervertebral sobre la raíz nerviosa que se comprime. La ciática suele estar precedida por un episodio de lumbago mecánico o por un cuadro de una ruptura mecánica del disco que permitió la hernia del núcleo.

En el examen físico se observan espasmo muscular, escoliosis y la prueba de Lasègue está presente (estiramiento del ciático). Los enfermos prefieren estar con la columna flexionada y con las rodillas dobladas. La mayoría de los casos de ciática mejorarán luego de un período de reposo en cama con antiinflamatorios o esteroides.

NO se recomienda estudio mayor de imágenes a menos que el cuadro empeore o desarrolle signos neurológicos como debilidad muscular o pérdida de reflejos. En estos casos se debe referir al enfermo al traumatólogo o neurocirujano para que considere la cirugía como una opción de tratamiento.

Evolución:

La evolución es buena siempre y cuando la persona permanezca activa y reciba un tratamiento adecuado en fases tempranas del cuadro.

Está demostrado que una musculatura lumbar y abdominal débil aumenta el riesgo de sufrir lumbago, por lo que se recomienda un ejercicio moderado encaminado a fortalecer dicha musculatura.

Prevención:

Con frecuencia adoptamos costumbres y posturas que, con el tiempo, acaban perjudicando seriamente la espalda. Pero los ataques de lumbago más habituales pueden evitarse si se siguen unas cuantas recomendaciones sencillas:
• Para levantar un peso es conveniente no agacharse inclinando la espalda; lo correcto es hacerlo flexionando las rodillas.
• Asimismo, para mover objetos pesados son los brazos los que deben realizar todo el esfuerzo, sin que la espalda se resienta por ello.
• Se debe llevar un calzado adecuado, cómodo y evitar los tacones altos.
• Es conveniente dormir en una cama dura; los colchones excesivamente blandos obligan a la espalda a curvarse de forma poco natural.
• Conviene realizar ejercicios destinados al fortalecimiento de los músculos de la espalda; la práctica de la natación es excelente para este fin.
• Cuando se está muchas horas sentado trabajando en una oficina, es conveniente mantener la espalda totalmente recta.
• Las personas propensas a padecer lumbago deben tratar de mantener la espalda recta de manera constante y, en particular, cuando inclinan la espala o levantan algún objeto de cierto peso; en este último caso, el esfuerzo debe hacerse de forma exclusiva con los brazos, sin doblar el tronco y flexionando las rodillas. También es válido este consejo para quienes realizan determinadas tareas, como puede ser la jardinería, que implican agacharse y levantarse de forma casi constante.
• Ayudan a prevenir o evitar el lumbago algunos ejercicios físicos destinados a fortalecer la musculatura abdominal, el denominado “corsé muscular abdominal”; entre ellos destacan las flexiones laterales del tronco, que se realizan de pie y con las manos apoyadas sobre la cintura, y la elevación del tronco con las manos unidas por debajo de la barbilla, tras haberse tumbado en el suelo boca abajo. El más favorecedor de los deportes es la natación y, dentro de ella, la práctica de la brazada.

Dr. Avilio Méndez Flores

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Apendicitis

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Definición:

Es la inflamación aguda del apéndice cecal, se produce por la obstrucción del espacio libre que tiene en su interior y la proliferación de bacterias que hacen que el mismo se vaya llenando de líquido purulento (pus), que si avanza mas, puede provocar la perforación del mismo llevando el liquido purulento a la cavidad abdominal produciendo lo que se llama peritonitis que puede ser localizada a los alrededores del apéndice o si pasa más tiempo llevar a una peritonitis generalizada ( presencia de pus en todo el abdomen) que es una condición clínica grave y puede poner en riesgo la vida del paciente.

Datos anatómicos:

El apéndice cecal es un órgano linfoide (parecido a las amígdalas de la faringe), tiene la forma de un “dedo” o un “gusano”, está localizado en el ciego que es la parte inicial del colon, proyectado hacia la parte derecha baja de la cavidad abdominal, que en su relación superficial se puede ubicar hacia abajo y a la derecha del ombligo. Es un pequeño tubo que mide 10 cm. de largo por menos de 1 cm. de ancho.
El apéndice funciona como parte del sistema inmune durante los primeros años de vida. Después de este período, el apéndice deja de funcionar y otros órganos continúan ayudando a combatir las infecciones.

Frecuencia:

Se estima que la apendicitis afecta a un 7% de la población y es la razón más común para que un niño necesite cirugía abdominal de emergencia.

La mayoría de los casos de apendicitis se presentan entre las edades de 10 a 30 años. Tener antecedentes familiares de apendicitis puede aumentar el riesgo de que un niño padezca la enfermedad, especialmente en los varones, y aparentemente padecer de fibrosis quística también pone al niño en mayor riesgo.

Puede ocurrir, sin embargo, a cualquier edad y afecta por igual a mujeres y hombres.
La apendicitis aguda suele ser más grave en los lactantes y en los ancianos. (Por la dificultad de ser diagnosticada precozmente y por el tiempo y el tipo de evolución que presenta en ellos).
Es riesgosa su presentación, en mujeres embarazadas y pacientes inmunodeficientes.
Puede ser de muy fácil diagnostico y resolución o presentarse en algunas ocasiones de manera muy rara y tener complicaciones severas.
En la actualidad se han reducido importantemente las complicaciones y la mortalidad por esta enfermedad en el ejercicio de la sospecha y el diagnostico tempranos.

Causas:

La apendicitis se produce cuando en el interior del apéndice se llena de algo que le ocasiona irritación, como mucosidad, heces o parásitos. El apéndice entonces se irrita y se inflama. La irrigación sanguínea que llega al apéndice se detiene a medida que la irritación y la inflamación aumentan. La irrigación sanguínea adecuada es necesaria para que una parte del cuerpo permanezca saludable. Cuando se reduce la irrigación sanguínea, el apéndice comienza a morir. La ruptura (o perforación) se produce cuando se desarrollan orificios en las paredes del apéndice, permitiendo que las heces, las mucosidades y otras sustancias se filtren a través de ellos y lleguen al interior del abdomen. Cuando el apéndice se perfora, se produce una infección dentro del abdomen conocida como peritonitis.

En todos los casos, la apendicitis es causada por la obstrucción de la luz apendicular (taponamiento del espacio libre en su estructura parecida a un tubo).
Se conocen dos causas de esta obstrucción::

●Taponamiento por un elemento presente en el intestino, como ser: un pequeño fragmento de heces fecales endurecidas (fecalito), un residuo alimentario lo suficientemente duro para tapar el orificio apendicular o elementos extraños como semillas de uva, de cítricos u otros similares.
●Taponamiento por hinchazón de sus paredes linfoides provocada por infección debida a bacterias que provienen del intestino mismo o llegan al apéndice a través de la sangre.

Patogenia:

Una vez producida la obstrucción (apendicitis edematosa), en el espacio ciego profieran bacterias intestinales que producen pus de manera progresiva (apendicitis flegmonosa), hasta que la presión dentro del apéndice aumenta de tal manera que una de sus paredes se debilita y se perfora (apendicitis necrosada) permitiendo que el liquido purulento salga hacia la cavidad abdominal (peritonitis localizada) e incluso permitir que a través de la perforación escape pus y contenido intestinal (heces fecales) hacia el resto de la cavidad peritoneal (peritonitis generalizada y fecal). La ruptura del apéndice puede poner en peligro la vida.

Síntomas:

El síntoma inicial de la apendicitis aguda es casi siempre el dolor abdominal, que se inicia en la zona alrededor del ombligo, que luego de un par de horas se ubica en la región baja derecha del abdomen, es constante y generalmente va incrementando en su intensidad, los pacientes lo describen como una “punzada constante y dolorosa”. Puede empeorar con los movimientos, al respirar profundamente, al tocarse y al toser o estornudar.

Se acompaña de pérdida del apetito. Luego pueden presentarse nauseas y vómitos. Cuando transcurren varias horas más se presentan fiebre y escalofríos. Solo en algunos casos se presenta diarrea y en otros dificultad para eliminar gases o tener defecación.
La aparición y secuencia de todos estos elementos harán sospechar a su médico en la probabilidad que se padezca de apendicitis aguda.

Atención:
Es muy importante saber que si el paciente recibió alguna medicación (analgésicos u otros), esta cronología puede alterarse y producir mejoría temporal de los síntomas, pero que se traduce en más tiempo y dificultad para el diagnostico y provocar que la apendicitis ya este complicada en el momento de su resolución.

Diagnóstico:

El elemento fundamental del diagnostico es el examen clínico del paciente, realizado por el cirujano, que es la suma de los síntomas (lo que el paciente cuenta al médico acerca de sus molestias) y los signos clínicos que se obtienen mediante el examen físico, que determina la presencia de fiebre, elevación de la frecuencia cardiaca (taquicardia) y el hallazgo de signos clínicos positivos para apendicitis, que son maniobras realizadas por el cirujano en el abdomen del paciente.

Otros exámenes:

El hemograma (prueba de sangre) es indispensable, confirma la presencia de una “infección aguda”. En algunos casos se requiere un examen de orina, cuando dentro de las probabilidades diagnosticas esta la infección urinaria.
La radiografía de abdomen otorga datos indirectos para apoyar al diagnostico de apendicitis aguda.
La ecografía abdominal se ha convertido en el elemento más útil para confirmar el diagnostico, pero no es satisfactoria en todos los casos. En casos de una difícil correlación clínica o datos no claros en los exámenes de debe recurrir a la tomografía de abdomen.

La suma racional y lógica del examen clínico positivo y la corroboración diagnostica por medio de los exámenes complementarios proporcionan el diagnostico confirmatorio o presuntivo (de alta sospecha) de Apendicitis Aguda, que implica el consejo inmediato de su médico de realizar una cirugía urgente para solucionar el problema.

Diagnostico diferencial:

En niños:
• Adenitis mesentérica
• Diverticulitis de Meckel
• Gastroenteritis
• Intususcepción intestinal
• Infecciones urinarias

Adultos en general:
• Colecistitis aguda
• Pancreatitis aguda
• Diverticulitis de Meckel
• Ulcera péptica complicada
• Infección urinaria

Ancianos (por encima de 60 años):
Causas de adultos más:
• Neumonías basales
• Obstrucción Intestinal
• Divertículos colónicos
• Isquemia Intestinal
• Infección urinaria
• Cáncer abdominal

Mujeres en edad reproductiva:
Causas de adultos más:
• Embarazo ectópico
• Infección de ovario y trompa derechos
• Quistes ováricos complicados
• Infección urinaria

Casi todas las enfermedades que ocurren en el abdomen, en algún momento pueden simular una “Apendicitis Aguda”, por ello es fundamental el diagnostico precoz, y el tratamiento temprano, pues muchas de estas enfermedades son mucho más graves y de resolución más compleja que una “Apendicitis” y otras no necesitan de una cirugía, solo tratamiento médico.

Tratamiento:

El tratamiento específico será determinado por el médico basándose en lo siguiente:
• La gravedad del trastorno.
• La edad del paciente, su estado general de salud y sus antecedentes médicos.
• La opinión del cirujano y otros médicos a cargo de la atención del enfermo.
• La tolerancia del paciente a determinados medicamentos, procedimientos o tratamientos.
• Sus expectativas para la evolución del problema.
• Su opinión o preferencia.

La cirugía de la apendicitis aguda no complicada (apendicitis edematosa, flegmonosa e incluso la necrosada) es la apendicectomía, que puede realizarse por una pequeña herida de 3 a 5 cm. en la parte derecha y baja del abdomen, o por una laparoscopia (que incluso puede ser diagnostica, cuando el cuadro clínico y los exámenes no son claros) y se convierte en apendicectomía laparoscópica. Implica extraer el apéndice y ligar su base en el ciego. Es una cirugía que no dura mucho tiempo, a no ser que el apéndice tenga una situación anormal en el abdomen. Se realiza bajo anestesia general y habitualmente no requiere drenajes. Se administran dosis mínimas de antibióticos y el paciente puede alimentarse dentro de las primeras 48 horas.
La cirugía de la apendicitis aguda complicada (apendicitis necrosada o peritonitis localizada o generalizada) tiene las mismas características de la apendicectomía, pero además se debe realizar una limpieza y lavado del contenido de pus y contenido intestinal que exista en el abdomen, la herida puede llegar hasta 12 cm. o más a veces se deja abierta para evitar su infección y habitualmente requiere dejar drenajes para recolección de los residuos posteriores a la limpieza. De acuerdo a la gravedad, en ocasiones se necesitan más cirugías, requiere de 7 a 15 días de uso de antibióticos por vía venosa y el paciente puede tardar hasta 4 o 5 días para volver a alimentarse. El paciente con Peritonitis Generalizada es considerado grave y de acuerdo a su edad y si tiene otras enfermedades puede tener riesgo de mortalidad.

Convalecencia:

La recuperación general luego de una apendicectomía sin complicaciones es rápida, solo necesita un par de días de hospitalización y el retorno al trabajo habitual, como para un oficinista, tarda aproximadamente 7 a 15 días. Este tiempo puede ser menor si el procedimiento se lleva a cabo por procedimientos de mínima invasión (Apendicectomía laparoscópica).
Si la apendicitis esta complicada con peritonitis en el momento de su resolución quirúrgica, incrementa de manera radical los tiempos de recuperación y retorno al trabajo, pudiendo precisar hasta 15 días de hospitalización (para administración de antibióticos y control de la evolución favorable de la peritonitis) y el retorno al trabajo habitual puede tardar hasta un mes. Por ello es importante el diagnostico precoz y la resolución rápida del proceso infeccioso de la apendicitis.

Secuelas estéticas:

Luego de una cirugía convencional (Laparotomía) de Apendicitis no complicada queda una cicatriz pequeña de 3 a 5 cm.
La Peritonitis por Apendicitis aguda complicada necesita laparotomía de hasta 10 cm. y otras pequeñas para drenajes.
Los procedimientos de mínima invasión (laparoscópicos) dejan cicatrices de menos de 1 cm. que son prácticamente imperceptibles luego de 6 meses. Solo se aconseja en Apendicitis no complicadas

Conducta ante un dolor abdominal:

• Primero, lo más importante es evitar la automedicación (consumir medicamentos como analgésicos o antiespasmódicos que se tengan en casa o que hayan sido prescritos para un familiar o un amigo), también hay que evitar el concurrir a una farmacia y requerir un medicamento para el dolor abdominal o los otros síntomas de la apendicitis.
• Segundo, considerar que las causas más comunes y benignas de dolor abdominal (cólico intestinal o de causa biliar) que son originadas mayormente por excesos en calidad o cantidad de la ingesta de alimentos ceden de manera espontánea al cabo de un par de horas. La apendicitis aguda presenta dolor continuo y que va aumentando su intensidad y se focaliza en la parte derecha baja del abdomen.
• Tercero, con dolor abdominal de las características mencionadas es importante acudir prontamente a un centro médico para que un profesional realice el examen médico respectivo y determine si es necesario realizar exámenes complementarios (hemograma, radiografía de abdomen, ecografía, etc.) y ser valorado por un cirujano especialista para que se determine el diagnóstico y la resolución del problema. Es importante el considerar acudir a un centro que cuente con los medios diagnósticos y recursos adecuados para una cirugía abdominal.

Apendicitis en datos:

• La apendicitis aguda una vez que se inicia, no se detiene hasta su complicación.
• La evolución es hacia una Peritonitis Generalizada que es una infección grave del abdomen y puede causar la muerte, en casos aislados, el organismo se defiende formando un absceso apendicular crónico, que produce una infección menos grave que también debe ser tratada.
• No existe nada, en la práctica, que se pueda hacer para prevenir una apendicitis, salvo, quizás, seguir una dieta rica en fibra, con el fin de favorecer el tránsito intestinal.
• Se aconseja realizar la apendicectomía “sin apendicitis”, en personas que viajan por largos periodos y trabajan o viven en zonas alejadas de ciudades o centros hospitalarios, el ejemplo más claro son los astronautas o marineros.
• Es posible realizar “apendicectomía”, en cirugías abdominales electivas (que no son de urgencia), siempre y cuando no incremente el riesgo o complicaciones de la enfermedad que es motivo de la cirugía.

Dr. Avilio Méndez Flores

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Enfermedades metabólicas congénitas

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Hipotiroidismo congénito:

Descripción: Consiste en la baja actividad de la glándula tiroides y por ende de hormona tiroidea vital para el desarrollo del sistema nervioso.

Consecuencias: Retardo mental irreversible.

Fenilcetonuria:

Descripción: Carencia de enzima llamada fenilalanina hidroxilasa necesaria para descomponer uno de los ocho aminoácidos esenciales presente en los alimentos que contienen proteínas. El niño nace aparentemente bien pero al comenzar a alimentarse su metabolismo no puede procesar la fenilalanina y esta se acumula hasta intoxicar el organismo.

Consecuencias: Daño cerebral y retardo mental severo.

Galactosemia:

Descripción: Aparece por el exceso de galactosa, uno de los dos azúcares que contiene la leche y sus derivados y que el organismo no puede procesar.

Consecuencias: Daño al hígado, sistema nervioso central (retardo mental severo) y ojos.

Hemoglobinopatías:

Descripción: Grupo de trastornos hereditarios que alteran el transporte de oxígeno- Se dividen en dos categorías:

1-Drepanocitosis: Alteración morfológica de los glóbulos rojos.

Consecuencias: Crisis dolorosa, infecciones bacterianas y necrosis

2-Talasemia: Poca producción de hemoglobina encargada de transportar el oxígeno a todo el organismo.

Consecuencias: Órganos no reciben el aporte necesario de oxígeno y dejan de funcionar adecuadamente.

Prevención:

Pueden ser diagnosticadas al nacimiento con una muestra de orina y en caso positivo iniciar tratamiento, con lo que disminuyen notablemente la posibilidad de los daños descritos.

Dr. Avilio Méndez Flores

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El niño hospitalizado

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Los niños entienden el ingreso al hospital de maneras muy distintas. Todo depende de la edad que tenga, del carácter y de su desarrollo psicomotor, de cuántos días tendrá que permanecer en el hospital, de la enfermedad que padezca, si siente dolores y molestias, si su físico ha cambiado, y qué tipo de compañía le hacen.

Si un niño tiene que estar bastante tiempo ingresado en un hospital, necesitará de más cuidados y cariño. Estar en un hospital no es lo mismo que estar en casa, en el colegio, o en un parque infantil. Tanto las enfermeras como todo el personal médico buscan hacer lo posible para que los niños se sientan a gusto. Intentan hacer que esa estancia sea lo menos aburrida y que se acerque en lo posible a su vida cotidiana. Pero no deja de ser una tarea muy complicada.

Una de las formas que les ofrece más seguridad es la compañía de los padres. Si no puede estar con su mamá o su papá todo el tiempo, es conveniente que se quede algún familiar de apego. Al igual que los adultos, hay niños que se ponen nostálgicos o se desesperan porque quieren irse rápido para su casa. Si la hospitalización es larga, los papás pueden tomar fotos de la casa, de su cuarto o de su mascota y mostrárselas, para que el niño sepa que todo está como lo dejó. Eso puede ayudarlo a sentirse motivado.

Es ideal que el niño pueda tener consigo sus juguetes favoritos, hojas blancas y creyones. Ellos no suelen manifestar mucho sus preocupaciones, pero drenan mucho a través de los dibujos y los juegos y eso hay que aprovecharlo.
La función de los padres es ofrecerles confianza y contención. No hay que descalificar o minimizar las emociones que el niño exprese, sino reconocérselas y darle ánimo.

Considerando la personalidad y el grado de madurez de ese hijo, también es recomendable que los papás puedan prepararlo psicológicamente si le van hacer cirugías o exploraciones. Hay cosas que pueden plantearse como un juego, y se pueden usar dibujos y un lenguaje que se adapte a su edad para explicarles cómo eso les va a ayudar a sentirse mejor. Así es más probable que el niño colabore.

Si las condiciones médicas lo permiten, el niño no tiene por qué atrasarse demasiado en el colegio. Es conveniente hablar con la maestra para que le indique cuáles son los objetivos que se están trabajando en clase, y tratar de cumplirlos con él; eso además lo ayuda a distraerse. Tampoco está demás que sus amiguitos puedan llamarlo o visitarlo. De lo que se trata es de hacerle la estadía lo más grata y relajada posible.

Es importante que los padres se turnen, porque si la mamá no ha descansado lo suficiente y está muy cargada emocionalmente, tiende a descargar su irritabilidad con el personal de salud delante del niño, y eso luego puede predisponerlo contra los médicos o las enfermeras. El niño debe ser capaz de confiar en todos los que están allí para ayudarlo.

Es importante que, mientras el niño esté hospitalizado, reciba todo el apoyo necesario para que se recupere lo antes posible, y que vuelva a su vida habitual.

Estos son algunos consejos:

• Hablar con el niño sobre su enfermedad, aclarando sus dudas y miedos. Eso le quitará cualquier preocupación con lo que puede ocurrirle en el hospital, y le dejará más tranquilo. Si el niño se siente seguro, se adaptará mejor a cualquier situación.
• Aunque esté en un hospital, permitiéndole distracción a través del juego los niños pueden expresar sus miedos y temores. Proponerle hacer dibujos, a conocer el material médico (jeringas, estetoscopio, etc.), y a la vez charlar con él acerca de su recuperación.
• Ayudar al niño a curarse, participando siempre en los cuidados médicos. Se le puede cambiar algún vendaje, caminar un rato con él por el pasillo del hospital, ayudarle a hacer ejercicios de rehabilitación, y lo que necesite.
• Llevarle algunos libros o revistas. Leer cuentos para él, y luego ejercite la interpretación del texto para que él se distraiga. Los juegos de mesa también son muy buenos para olvidarse de la rutina.
• Si el personal médico lo permite, invita a que algunos amigos del niño vengan a visitarlo al hospital. El niño vivirá momentos entrañables con sus amigos.
• Si la estancia en el hospital es larga, animarlo con un regalo sorpresa, principalmente en los días en que notes que él se encuentra más desanimado.
• Es importante que el niño no se sienta sólo o aislado. La familia es un factor importante en su recuperación. Es conveniente potenciar la comunicación del niño con los demás miembros de la familia, a través de visitas, de cartas, del teléfono, etc.
• Crea una agenda diaria de todas las actividades que tendrá que desarrollar el niño en el hospital. Así seguirá las normas con más facilidad y seguridad. Ejemplo: hora del desayuno, de analíticas, del almuerzo, de juego, de lectura, de dormir, etc.
• Tener mucha paciencia y tolerancia con el niño. No olvidar que él está viviendo una situación diferente, y seguramente eso repercutirá en su carácter, en su forma de comportar. apoyarle y demostrar todo el amor que se siente por él, en los buenos y en los malos momentos.

Evolución histórica de la hospitalización infantil:

Los niños han carecido prácticamente de derechos hasta la Revolución Francesa. En la antigüedad el niño era una simple posesión de alguien o un ser abandonado. Fue a finales siglo XVIII, cuando la Revolución Francesa, en su ímpetu liberador, alcanzó también a los niños, y se promulgaron decretos a favor de los pequeños abandonados, estipulando que su educación tendría que correr a cargo del estado de la nación. Con fin de abaratar los costes, algunos de estos se encerraron en hospicios, donde la mortalidad era superior al noventa por ciento.

Con la Revolución Industrial Inglesa, en la época de máxima explotación laboral de la infancia, con jornadas de dieciséis horas diarias en las minas o telares, se dieron medidas legislativas a favor de la regulación del trabajo de los niños.

Entre tanto, los hospitales pediátricos, eran simples hospicios hasta primeros de siglo, que experimentaron un gran desarrollo. De la mano del progreso científico y la eclosión tecnológica, la medicina parecía haber alcanzado el rango de ciencia dura.

El conocimiento avanzó enormemente, pero al precio de fragmentarse la atención en los órganos y sistemas de la visión global del hombre enfermo. El médico estaba más atento a las causas que a las consecuencias de la enfermedad. Las condiciones de bienestar del paciente eran totalmente secundarias en la hospitalización; consideradas de pérdida de tiempo a la hora de diagnosticar y llevar a cabo la cura pertinente.

El niño carecía, aun así, de auténticos derechos. En aquel momento histórico no es de extrañar que la presencia de los padres en el hospital fuese considerada como un estorbo, y el niño debía de permanecer solo, allí dentro, en tanto que las visitas de los padres eran espaciadas y rechazas, o prohibidas totalmente, como ocurrió en numerosos hospitales y países hasta los años cincuenta.

Sin embargo, se conocían los efectos milagrosos de la compañía de los padres por estudios, en los cuales se demostraba que el 10% de los niños que sobrevivían a los hospicios, habían estado en compañía de sus padres. Se sabía también que el efecto curaba.
Las explicaciones que se daban de la hospitalización con separación forzosa eran:

Los niños que padecían una enfermedad de infección, los padres podían aportar más microbios, o simplemente contagiarse. Manteniéndose así en una especie de cuarentena.

Los padres podían inferir en el tratamiento adecuado de los niños, abalado descaradamente de funcional.

Los padres harían más difícil la adaptación del niño al hospital.

Porque los niños lloran cuando sus padres marchan.

Dando por la consiguiente solución, que el niño no vea sus padres.

Más tarde se le denominaría síndrome de deprivación materna, puesto que era la separación, y no el hospital, la que causaba trastornos secuénciales del comportamiento en los niños, que acaban con marasmo físico y un afectación intelectual que venía a ser irreversible después de un cierto tiempo de separación, aun restituyendo a los padres.

En los años treinta numerosos autores establecieron de forma concluyente que la separación del niño hospitalizado constituía una agresión que producía secuelas de diferente gravedad en función de los casos, sujetos y duración. Tales problemas serían especialmente importantes y objetivables en niños de edades comprendidas entre los 7 meses y los 5 años.

En relación con la hospitalización de los recién nacidos y bebes considerados a grandes rasgos como de menos riesgo porque sus explicaciones son más difíciles de entender, fueron tal vez los primeros en disfrutar de la visita de sus madres o padres, cuando se comprobó hace 25 años en Inglaterra, que las caricias y los arrullos eran lo único que funcionaba en ciertos niños para que aumentaran de peso.

Los bebe sienten un apego intenso y natural hacia la madre, sea o no biológica y, al igual que el niño, la separación de la madre constituye una amputación ecológica.

En el hospital de Calabozo, estado Guárico, Venezuela se comenzó a permitir la presencia permanente de la madre con el niño hospitalizado en el servicio de pediatría el 1º de julio de 1965, y así se ha mantenido con resultados positivos en la evolución del pequeño paciente.

Sin embargo, existen una serie de variables que intervienen en una experiencia de hospitalización y que pueden influir en las reacciones del niño enfermo hospitalizado, la naturaleza de la enfermedad, la duración de la hospitalización, experiencias previas en hospitales y con médicos, la ubicación de la curación, comprensión de lo que les ocurre, el lenguaje que con él se utilice, la edad, sexo y desarrollo cognitivo.

El enfermo se encuentra solo en un ambiente extraño; olores extraños y rodeado de gentes vestidas de formas extrañas. Allí no se sabe nunca lo que va a ocurrir. Desayuna casi de noche, cena de día. Por la noche encienden luces y le colocan termómetros o le pinchan. Todo ha cambiado; el sueño, las comidas. El hospital muestra así un paréntesis en su vida.

Existen muchas evidencias que documentan el serio problema e impacto psicológico que la hospitalización puede causar en los niños. Hay una gran variedad de síntomas y problemas de personalidad que se aprecian que pueden aparecer en el niño hospitalizado. Todos ellos a consecuencia del estrés y de la angustia. Hay también niños que muestran reacciones adversas a la experiencia estresante de la hospitalización y cirugía mientras están en el hospital y han vuelto de nuevo a su casa.

Hoy rara vez se da la llamada depresión anaclítica o regresiva, una fase de protesta, de retraimiento y de ausencia del mundo. Pero es probable que se dé con algunas variaciones individuales, como la edad, advirtiendo los siguientes estadios;

• Al principio el niño llora, sacude la cuna, mira continuamente hacía el lugar por donde puede venir la madre
• Luego se vuelve retraído, triste, inactivo…
• En la última fase muestra indiferencia, un estado vegetativo.

Apenas es observable en las hospitalizaciones actuales, porque la madre se ve sustituida por las enfermeras, así, cuando ve a la madre, el niño la rechaza. Estableciendo una relación más estrecha con alguna enfermera en concreto. No es que este adaptado, lo que tiene es una gran dificultad para adaptarse a la enfermedad, se podría decir, que se le añade más enfermedad.

Hay una amplia variedad de problemas que acechan al niño y son bien conocidos por los pediatras y educadores, trastornos que suceden incluso en casos de corta hospitalización, como se ha demostrado en estudios, por ejemplo, depresión, ansiedad, temor a los médicos y a los hospitales.

Las reacciones más comunes en las experiencias de hospitalización son;

• Obsesión hipocondríaca o verdaderas alucinaciones sobre funciones corporales.
• Depresión, inquietud y ansiedad.
• Terror a los hospitales, personal médico, agujas, procedimientos de diagnostico como los rayos X y la ingestión de fármacos.
• Enuresis o encopresis diurna o nocturna.
• Síntomas histéricos, como pérdida de la voz después de una amigdalectomía.
• Miedo a la muerte.
• Mutismo, regresión autista a grados de incomunicación o retraimiento en el contacto con la gente.
• Problemas de alimentación como rechazo o hiperfagia.
• Movimientos espasmódicos involuntarios de la cara o los parpados, es decir, tics.
• Alteraciones del sueño, como insomnio, pesadillas o fobias a la oscuridad.
• Regresión a niveles de comportamiento más primitivos y pérdida de los niveles adquiridos previamente o del aprendizaje o conducta social.

Algunas de las conductas posibles que el niño puede manifestar tras la hospitalización puede ser el ir siempre detrás de su madre a cualquier lugar de la casa, ponerse nervioso al oír mencionar a los médicos o el hospital, tener pesadillas, etc. En la medida en que estas reacciones se manifiesten o aparecen conjuntamente con otras, indican el grado de impacto adverso que ha tenido la experiencia.

La hospitalización contiene la posibilidad de efectos emocionales beneficiosos en algunos pacientes infantiles, aunque la posibilidad de que la experiencia sea traumática es grave. No todas las hospitalizaciones y enfermedades son necesariamente un trauma.

La hospitalización se pude constituir como una experiencia que permita favorecer de alguna manera el desarrollo infantil, así como enfocarla hacia la posibilidad de intervenir para prevenir, disminuir o eliminar los efectos perjudiciales.

Cuando un niño va a tener la experiencia de una enfermedad o de estar hospitalizado es muy importante la preparación y participación de madre/padre, o en su defecto, otro familiar por las siguientes razones:

El cuidado de un hijo es una experiencia amenazante por lo que no debe estar solo en manos de los profesionales

Cuando el niño es muy pequeño su madre/padre es su principal fuente de confianza y seguridad y más en los momentos de gran vulnerabilidad como se producen en la hospitalización

Se ha comprobado que si la madre/padre tiene influencias positivas en las reacciones de su hijo, puede resultar beneficioso que forme parte del equipo que cuida al niño.

Se trata de que la madre/padre o familiar en colaboración con los profesionales consigan minimizar los efectos perjudiciales y potenciar los efectos beneficiosos de la experiencia de hospitalización.

Consejería para los padres:

No se debe mentir ni engañar al niño sobre los motivos por los que va a ser hospitalizado ya que solo se conseguirá aumentar su temor al ver que no ocurre lo que se le había dicho y disminuirá su confianza en el adulto. Los padres tienen que afrontar y aceptar la enfermedad para lo cual tienen que estar informados sobre la enfermedad y es bueno relacionarse con otros padres en casos similares.

Hay que asegurarse de que el niño, sobre todo si es pequeño, no piense que se le va a abandonar o que está en el hospital por algún castigo. Hay que evitar amenazar al niño cuando tenga un comportamiento inadecuado con frases como “si te portas mal te llevo al médico”. Respecto a la angustia de separación los padres deben estar en todas las experiencias estresantes para el niño como curas y estar el máximo tiempo posible para lo que ahora existe la liberación de horarios de visita (24 horas).

Es bueno comentarle al niño que las actividades cotidianas van a cambiar para lo que los padres han de informarse. Por ejemplo; que va a encontrarse en una habitación diferente y que probablemente compartirá con otros niños, que posiblemente tendrá que estar en la cama, comer alimentos en su propia bandeja o a diferentes horas de las que estaba acostumbrado, etc.

También hay que explicarle que se encontrara con diferentes personas (médicos, enfermeras, educadores, otros profesionales) cuya intención será ayudarle a que pueda volver a realizar sus actividades habituales. También que encontrara a otros niños a los que les ocurrirá algo parecido o diferente pero que también necesitaran ayuda y que seguramente hará amigos.

Al hacer la maleta del niño es importante que incluya su juguete o libro preferido para mantener una continuidad entre el ambiente familiar y el hogar con el nuevo y extraño del hospital.

Por lo general hay una sala para jugar y realizar actividades con otros niños, si el niño va a estar más de una semana se puede traer alguna tarea escolar.

Los hospitales donde los niños deben permanecer periodos prolongados de tiempo suelen tener una escuela o servicio escolar, de tal modo que la maestra se encargara de que avance, dentro de lo posible con adaptaciones curriculares. La comunicación de los padres con el educador permitirá conocer los progresos o dificultades de su hijo en relación con los aprendizajes escolares.

El personal médico informara a los padres sobre el diagnostico, plan de tratamiento y progresos médicos de su hijo. Las enfermeras y otros profesionales informaran sobre los cuidados del niño. Los padres deben comprender que los profesionales se preocupan por el bienestar de su hijo por lo que deben colaborar con ellos, especialmente con el personal de enfermería. La comunicación satisfactoria con ellos ayudara a los padres a adquirir control sobre la situación y a aliviar sus preocupaciones y expresar sus sentimientos.

Se puede estimular al niño estableciéndole comunicaciones con el mundo exterior mediante llamadas telefónicas, cartas de amigos, etc.

Elementos a trabajar con los padres:

En el afrontamiento y aceptación de la enfermedad del niño los padres han de estar muy informados y asea por el personal sanitario o por otras fuentes y es bueno que se relacionen con otros padres en situaciones similares, que visionen videos relacionados con el tema, etc.

Para trabajar la actitud de los padres hacia el niño hay que orientar a los padres para evitar las actitudes negativas delante de los niños para que dejen al niño sólo ante actividades lúdicas.

Los padres han de familiarizarse con el entorno hospitalario y han de familiarizar al niño también.

A la hora de tratar el concepto de muerte los padres han de opinar sobre que ideas creen que tienen sus hijos sobre la muerte, no han de evitar este tema, también es bueno integrarse en programas de apoyo para familiares.

Para tratar el estrés es fundamental la comunicación entre medico-padres, es muy importante recibir un apoyo emocional y fomentar la confianza de los padres en el hospital (en el personal sanitario, enfermeras, etc.)

Intervención con niños:

Todos los programas de preparación psicológica para la hospitalización infantil conllevan los siguientes objetivos:

• Reducir la vulnerabilidad del niño y los padres al estrés y hospitalización.
• Potenciar l habilidad del niño y los padres para afrontar la ansiedad.
• Desarrollar o mantener el sentimiento de competencia que facilita el afrontamiento eficaz en padres e hijos.
• Promover la participación de los padres como apoyo del niño.
• Tener en cuenta la individualidad del niño en relación al nivel de funcionamiento cognitivo.

Elementos a trabajar en la primera infancia (hasta los 2 años):

Angustia de separación:
Es importante que el niño disponga de varias figuras de apego para poder compensar ausencias temporales de algunas de ellas. También puede ayudar a calmarle y a sentirse seguro disponer de objetos con los que esté familiarizado (su juguete o libro preferido).

Sentimiento de autonomía y dependencia:
Facilitar que el niño realice algunas actividades cotidianas por sí mismo. Por ejemplo comer, caminar, manipular objetos, etc.

Sentimiento de confianza básica hacia las personas:
Los cuidadores han de ser siempre los mismos. El niño debe de estar acompañado de figuras de apego. Informarle del tratamiento con un lenguaje adecuado a su edad.

Estimulación psicomotora y sensorial:
Es bueno que manipule objetos, proporcionarle estímulos sensoriales, dejar que el niño exprese sentimientos a través de su cuerpo.

Habilidades sociales y cognitivas:
Intentar que establezca relaciones con los demás niños y cuidadores, realizar juegos relacionados con los conceptos básicos.

Elementos a trabajar en la infancia preescolar (2 a 6 años):

Fomentar la iniciativa del niño sin que perjudique a otros:
Que el niño haga elecciones y tome decisiones, sin que estas afecten a los objetivos de otras personas.

Angustia de separación y conductas regresivas:
Debe disponer de figuras de apego y evitar la sobreprotección de los padres.

Concepto de muerte:
Verbalizar temores, necesidad de contacto y estar acompañado, evitar el sentimiento de culpabilidad en relación a su familia, programas de apoyo.

Técnicas:

Numerosos expertos manifiestan los efectos beneficiosos que se derivan de la utilización de técnicas para favorecer la adquisición de habilidades de afrontamiento, tanto en el paciente pediátrico como en sus familiares. Por ejemplo, previenen las consecuencias negativas procedentes de test y procedimientos médicos, quirúrgicos, farmacológicos y radiológicos, así como del proceso de hospitalización en sí mismo o de tratamientos médicos prolongados. También ayudan a afrontar la inclusión en lugares especialmente amenazantes dentro del entorno hospitalario (procedimientos en salas de urgencia, unidades de cuidados intensivos) y las experiencias dolorosas procedentes de la propia enfermedad, heridas, procedimientos médicos, etc.

Se trata de identificar procesos de pensamiento, que no son los más adecuados para que el paciente pediátrico hospitalizado se adapte de forma satisfactoria ante u n determinado suceso, y planificar experiencias de aprendizaje con el objeto de cambiar los pensamientos, así como los patrones de conducta y emociones que correlacionan con dichos pensamientos.

Intervención en el entorno:

Los espacios deben ser ricos y variados a nivel sensorial con elementos que estimulen el interés visual, auditivo, olfativo, táctil y kinestetico.

Deben incluir letreros y rótulos con normas e indicaciones que permitan a los sujetos orientarse lo que deben de hacer o sobre el camino que deben seguir para llegar a determinados lugares del hospital

Promover interacciones sociales positivas entre los miembros de una familia, así como entre padres y pacientes que no pertenecen a la misma familia.

El entorno físico del centro debe ser lo más semejante posible a otros contextos infantiles.

Dr. Avilio Méndez Flores

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Síndrome premenstrual

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Definición:

Este síndrome, en realidad, es un trastorno cíclico que consiste en un conjunto de síntomas físicos, psico-emocionales y cognitivos-conductuales de suficiente intensidad como para alterar, al menos levemente, la actividad vital de algunas mujeres y que se presenta o exacerba durante la segunda fase del ciclo menstrual y que desaparecen tras el inicio de la regla.
Un grupo más pequeño lo suele sufrir de forma más aguda, dificultando el desempeño de funciones familiares, laborales y sociales. Es lo que se llama síndrome disfórico premenstrual y necesita de un tratamiento precoz y adecuado.

Frecuencia:

Entre un 20 a un 40% de las adolescentes tienen alguno de estos síntomas antes de la menstruación.
Casi todas las mujeres padecen algún síntoma premenstrual: en un 30% de ellas, estos síntomas son moderados, y solo un 5 a 10% son tan severos que les impide realizar su actividad diaria normal.

Mecanismo de producción:

La menstruación es la parte del ciclo menstrual de la mujer en la que se derrama el endometrio (revestimiento interno del útero), tejido que cada mes se prepara para anidar al futuro bebé (en caso de fecundación) mediante el incremento de los niveles de estrógenos y progesterona, ya que estas hormonas ayudan a engrosar sus paredes. Si no hay fertilización, el endometrio es expulsado acompañado de sangre y mucosidad de vagina y cérvix (parte más baja y estrecha del útero situada en vejiga y recto).

Causas:

No se conoce el mecanismo exacto, se piensa que puede estar mediado por cambios hormonales en los niveles de estrógenos y progesterona, junto con una deficiencia de vitamina B6.
El síndrome premenstrual es un tema controvertido, pues durante años se le ha relacionado con inestabilidad en el carácter femenino; no obstante, diversas teorías establecen que los cambios hormonales del ciclo menstrual ejercen influencia en la química cerebral.

Ahora bien, hay que considerar que existen diversas hipótesis que intentan explicar el síndrome premenstrual, las cuales contemplan respuesta anormal del organismo ante los cambios hormonales, alergia a la progesterona y deficiencia de calcio y magnesio en la dieta.

No obstante, la teoría más aceptada se relaciona con las fluctuaciones en los niveles de estrógenos y progesterona, pues diversas investigaciones han encontrado que estas hormonas ocasionan variaciones en los neurotransmisores (sustancias cerebrales que permiten la comunicación entre las neuronas) serotonina y triptófano, los cuales se encargan de importantes funciones, como estado de ánimo, apetito, sueño, memoria, aprendizaje, temperatura, comportamiento y contracciones musculares.

La ovulación es el requisito fundamental para que se produzca ya que derivados de la progesterona, fabricada por el organismo femenino, puede modular a varios neurotransmisores y neuropéptidos, responsables del estado anímico. También los niveles reducidos de calcio y vitamina D pueden propiciar su aparición, así como los factores hereditarios.

En la mayoría de las ocasiones, el síndrome premenstrual está indicando que existe un desequilibrio hormonal que aun no se conoce bien, relacionado con las hormonas ováricas. Pero siempre se ha considerado injustamente, que tiene un trasfondo psicológico, consecuencia de una supuesta personalidad histérica o neurótica de la mujer.

Síntomas:

Síntomas físicos: aumento del apetito y de la sed, hinchazón en las manos y las piernas, aumento mamario con o sin dolor, dolor de cabeza.

Síntomas emocionales: fatiga, sueño, irritabilidad, depresión, llanto fácil, ansiedad.
La mayoría de las mujeres experimentan síntomas desagradables o incómodos 1 ó 2 semanas antes de que se presente la menstruación; para algunas pueden ser insignificantes y de corta duración, pero hay quienes viven este periodo como terrible calvario debido a que las molestias suelen ser severas y, en ocasiones, incapacitantes. Es importante tomar en cuenta que el también llamado síndrome de tensión premenstrual puede manifestarse mediante varios de los siguientes signos:

• Tensión mamaria (sensación de rigidez e inflamación en senos).
• Dolor e hinchazón abdominal.
• Dolor de cabeza.
• Aumento o disminución del apetito.
• Retención de líquidos.
• Necesidad de ingerir dulces.
• Estreñimiento o diarrea.
• Acné.
• Dificultad para dormir o sueño excesivo.
• Sentimiento de tristeza.
• Cansancio.
• Intranquilidad.
• Irritabilidad.
• Ansiedad.
• Dificultad para concentrarse.

Este conjunto de síntomas constituyen el síndrome premenstrual, pero lógicamente no todos se presentan, ni lo hacen con la misma intensidad, aunque tensión mamaria, inflamación en abdomen e irritabilidad son los que padece la mayoría de la mujeres.

Diagnóstico:

La dificultad de hacer un bien diagnóstico tiene que ver con la variada y numerosa sintomatología que presenta.
A pesar de ello, hay ciertas manifestaciones que son más comunes y se repiten tanto a nivel somático como psíquico. El aumento de volumen de las mamas y el dolor que produce, la distensión abdominal, las cefaleas y la alteración del hábito intestinal son algunos de los síntomas físicos más señalados.
En cuanto a los psíquicos, el trastorno del sueño o del apetito, los cambios de humor rápidos o la disminución de la concentración provocando ineficiencia en las tareas y la indecisión son las más destacables.
Lo primero es ver si los síntomas interfieren con el desarrollo de la actividad vital de la mujer. La gravedad de estos síntomas deriva en un importante ausentismo escolar y laboral. Una vez hecho esto, hay que estar seguro de que estos no pertenecen a otro desorden o patología que pueda tener la paciente. Los cientos de síntomas hacen que haya que elaborar un registro sintomático durante al menos dos ciclos, ya que la intensidad de los mismos depende de la fase en la que la mujer se encuentre dentro de su ciclo menstrual.
A pesar de este impacto en su vida personal y social, la mayor parte de las mujeres la asumen como normal y no acuden al médico. Muchas mujeres piensan que no tiene solución. Es conveniente que la mujer acuda al médico por muy leve que sean los síntomas, puesto que se puede encontrar el tratamiento adecuado que ayude a sobrellevarlo.

Manejo:

En primer lugar, debe comprobarse que los síntomas antes citados realmente sean ocasionados por el síndrome premenstrual, para lo cual es necesario anotar las fechas en las que aparecen durante tres meses; en caso que se presenten 7 ó 14 días antes del sangrado y suelan disminuir cuando éste llega, no hay duda que se padece dicho trastorno.

Asimismo, habrá que acudir al ginecólogo para que realice historia médica completa, revisión física, ultrasonido abdominal y análisis de sangre, ello con el fin de descartar la presencia de enfermedades que pudieran ocasionar síntomas similares a los del síndrome premenstrual, como endometriosis (cuando el revestimiento del útero crece fuera de él), alteraciones hormonales o miomas (tumores benignos en matriz).

Tratamiento:

Durante mucho tiempo el tratamiento de este síndrome ha estado en manos de psiquiatras. Sin embargo, en la actualidad, existen preparados hormonales adecuados que consiguen reducir el impacto y la gravedad de los síntomas que sufre la mujer en estos días, sobretodo en sus formas moderadas. Además de los tratamientos puramente médicos, los especialistas también aconsejan modificar algunos hábitos de vida, como la alimentación, y hacer ejercicios físicos para liberar endorfinas, ya que la cantidad de estas disminuye los días anteriores a la menstruación. Acudir a hierbas medicinales, a los masajistas o a tratamientos de homeoterapia también puede ser una buena solución, sobre todo para ayudar a relajar el cuerpo.

El síndrome premenstrual mejora modificando la dieta, disminuyendo la ingesta de líquidos y de sal, y de bebidas con cafeína y teína.

Las técnicas de relajación son útiles para mejorar los síntomas emocionales.

En ocasiones, fármacos prescritos por el médico, como la vitamina B6 pueden resultar eficaces en la atenuación de algunos síntomas.

Cabe destacar que no hay un solo tratamiento para aliviar el síndrome premenstrual que sea eficaz para todas las mujeres, por lo que resulta conveniente poner en práctica las siguientes recomendaciones:

• Ejercicio. Mejora la circulación sanguínea, proporciona sensación de bienestar y energía, y ayuda a atenuar los síntomas.
• Control del estrés. Debido a que es un tanto complicado evitar todas las situaciones estresantes, se recomienda poner en práctica alguna técnica de relajación (por ejemplo, ejercicios de respiración o yoga) que permita liberar la tensión.
• Dieta. Se aconseja disminuir al máximo el consumo de sal, café, grasas y azúcar refinada para facilitar la eliminación de orina y reducir la inflamación.
• Ocio. Cuando el humor es cambiante resulta benéfico practicar alguna actividad tranquilizante, como leer, escuchar música o dar un paseo.
• Medicamentos. Hay algunos indicados para controlar las molestias del síndrome premenstrual que pueden ser complementados con analgésicos (para aliviar dolores de cabeza, espalda y abdomen), laxante suave (controlar el estreñimiento), antidiarreico (reducir la evacuación de heces líquidas) y suplementos alimenticios (para mejorar la sensación de fatiga).

Como puede ver, se pueden procurar diversas medidas para prevenir y controlar las terribles molestias del síndrome premenstrual, por lo que está en sus manos evitar que los síntomas de este trastorno ensombrezcan sus días.

El SPM es una enfermedad generada por secreciones tóxicas (prostaglandinas y tromboxanos), producto de una inflamación o infección crónica al útero, que al estar enfermo, genera sustancias inflamatorias y tóxicas que al pasar al torrente sanguíneo, afectan todo el organismo, explicando con ello el complejo y amplio cuadro sintomático que sufre un alto porcentaje de las mujeres en el mundo.

Dr. Avilio Méndez Flores

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La niñez

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Definición:

Es el período de vida que va desde el nacimiento hasta los 12 años de edad.

Clasificación:

1- Recién nacido: hasta el primer mes.
2- Lactante: hasta los 2 años.
3- Preescolar: hasta los 6 años.
4- Escolar: hasta los 12 años.

Promedio de aumento del peso y la talla:

1- Nace con un peso promedio de 3 kilogramos, y una talla promedio de 50 centímetros.
2- a los 3 meses habrá duplicado ese peso (6 kgrs.)
3- A los 8 meses tendrá 8 kgrs.
4- Al año de edad tiene 10 kgrs. de peso y 75 cms. de talla.
5- A los 2 años 12 kgrs. 82 cms.
6- A los 4 años 16 kgrs. y 100 cms.
7- A los 7 años 22 kgrs. y 122 cms.
8– En adelante el aumento será de 2 kgrs y 2 cms. por año de edad hasta los 12 años aproximadamente.

Otras manifestaciones del desarrollo:

1- Sostiene la cabeza al 1 ½ mes de nacido.
2- Se sienta solo y brota el primer diente a los 6 meses.
3- Dice las primeras palabras a los 8 meses.
4- Gatea a los 9 meses.
5- Controla las evacuaciones y camina al año.
6- Avisa las micciones a los 2 años.
7- A partir de los 2 años se le debe comenzar a enseñar buenos hábitos higiénicos.

Nota: Estos son datos promedio que pueden experimentar algunas variaciones en un niño en particular y que muchas veces responden a una predisposición familiar. Ante la duda consulte a su pediatra.

Recordar que la personalidad del niño comienza a moldearse desde el embarazo, por lo que es importante que éste sea aceptado y controlado y exista armonía en la pareja; por lo que se infiere que múltiples factores están involucrados, principalmente la herencia que le puedan transmitir sus padres. Un embarazo tormentoso puede predisponer en ese niño a trastornos orgánicos, como dermatitis atópica y asma bronquial.
Es importante tener en cuenta que el niño aprende mejor por imitación y no por obligación. Por ejemplo, ver a los padres lavarse las manos rutinariamente.

Dr. Avilio Méndez Flores

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