Las crisis de pánico

0


En los primeros episodios estos síntomas generalmente se presentan sin motivo aparente y luego se agregan crisis asociadas a situaciones o lugares (por ejemplo, salir o quedarse solo, espacios encerrados o con mucha gente). Como consecuencia de lo anterior es común que la persona se sienta preocupada por volver a tener una crisis y experimente una tendencia por evitar situaciones o lugares que se perciben asociadas al riesgo de nuevas crisis.

Esta vivencia es en extremo desagradable y se acompaña de miedo intenso y un impulso irresistible a huir o buscar ayuda. Como consecuencia de las crisis se produce un estado de temor a que estas se repitan llamado ansiedad anticipada. La mayor parte de las personas afectadas desarrolla conductas de evitación a las que se llaman agrofobia y que tienen por fin no exponerse a situaciones que se asocian con un mayor riesgo de nuevas crisis de pánico.

Se estima que al menos un 3% de nuestra población, se verán afectadas por este problema en algún momento de sus vidas. El trastorno de pánico suele comenzar entre la segunda y tercera décadas de la vida, aunque puede presentarse en personas de cualquier edad, incluso en niños. Es dos a tres veces más frecuente en mujeres que en hombres. El trastorno de pánico afecta con mayor frecuencia a personas que también padecen de enfermedades del ánimo como depresión o bipolaridad, y de otros trastornos por ansiedad, como ansiedad generalizada, ansiedad social y estrés post traumático.

Características:

El episodio de angustia:

Constituye la principal manifestación de trastorno. Se caracterizan por ser episodios de angustia de intensidad extrema, inicialmente de comienzo brusco y sin motivo aparente, con intensos síntomas físicos, asociados a sensaciones de muerte, terror o descontrol.

Con el curso de la enfermedad también se presentan crisis de intensidad limitada, del tipo que el paciente siente que “puedo controlar”.

Estas crisis leves tienen gran importancia en la evolución de la enfermedad, ya que suelen pasar desapercibidas, y de este modo favorecen la persistencia de síntomas residuales y luego de recaídas.

Ansiedad anticipatoria:

Estado de preocupación casi permanente, por temor a que las crisis se repitan. Aparece o aumenta su intensidad cuando debe enfrentarse una situación temida y puede llegar a ser el síntoma que más sufrimiento produce, ya que acompaña a la persona de un modo continuo

Conductas de Evitación (Agorafobia):

Se intenta evitar situaciones o lugares que se asocian con nuevos episodios, o bien, con la dificultad de huir o recibir ayuda oportuna en caso de una nueva crisis, Ejemplos comunes son evitar salir o viajar solo, espacios cerrados, muy concurridos o aislado, reuniones sociales, usar transporte público y cruzar túneles. El síndrome de pánico tiene tratamiento psicoterapéutico.

Dr. Avilio Méndez Flores

[ad code=2 align=center]

Los fibromas o miomas

0

Son los tumores más frecuentes de la mujer. Afortunadamente, suelen ser benignos. La mayoría son sintomáticos. En una tercera parte, el diagnóstico se establece en forma casual, durante la evaluación ginecológica rutinaria o por estudios pelvianos por cualquier otro motivo.

Es bueno insistir en que son tumores benignos. No tienen nada que ver con el cáncer. Se tratan quirúrgicamente sólo si ocasionan un sangrado mensual excesivo, o si crecen en forma rápida y voluminosa que produzca dolor. En otros casos la indicación será extirpar el útero completamente cuando la mujer haya completado su descendencia y no desea tener más hijos. La extirpación de los fibromas en mujeres jóvenes en general sólo se justifica como tratamiento contra la esterilidad o abortos repetidos.

Los fibromas pueden aparecer a cualquier edad, pero predominan en los años en que la mujer está en capacidad reproductiva. Suelen ser masas ovoides, firmes, que surgen a partir del útero. No es infrecuente hallarlos durante el embarazo. Durante el embarazo suelen aumentar de tamaño por los estímulos hormonales de tipo estrogénico, por la progesterona y los factores de crecimiento. La implantación de la placenta sobre un fibroma o cerca de él, puede condicionar un desprendimiento prematuro de la placenta, abortos o hemorragias posparto.

En mujeres no embarazadas, es en quienes debe corregirse el problema. Existen fármacos potentes para reducir el tamaño de los miomas, pero, lamentablemente, al suspenderlos vuelven a crecer con rapidez.

El éxito a corto plazo con tratamiento médico y quirúrgico ha sido generalmente favorable, pero todavía no hay datos para conclusiones definitivas. El riesgo de recurrencia de los fibromas, 10 años después de su extirpación quirúrgica, es de aproximadamente 30%.

Dr. Avilio Méndez Flores

[ad code=2 align=center]

La gota

0


Es una enfermedad de las articulaciones producida por la acumulación de cristales de urato monosódico, debido a hiperuricemia. Hiperuricemia es elevación del ácido úrico en la sangre. Gota deriva de gutta, gota en latín, ya que en la edad media se creía que se debía a una gota de humor maligno que alguien colocaba en las articulaciones.

También fue llamada “enfermedad de los reyes”, debido a que ocurre con mayor frecuencia en las clases acomodadas.

La enfermedad ocurre con mayor frecuencia en hombres que en mujeres, con una relación de 5:1. En los hombres ocurre entre los 40 y 50 años, y en las mujeres después de los 60 años. La artritis gotosa es la principal causa de artritis inflamatoria de pacientes mayores de 40 años. La enfermedad predomina en las clases acomodadas.

Los alimentos que pueden producir gota son las carnes rojas, especialmente las vísceras, como los sesos e hígado. Las bebidas alcohólicas, especialmente la cerveza y el vino. Las frutas y los productos lácteos son los alimentos con menor cantidad de purinas.

El alcohol aumenta la producción de ácido láctico, el cual disminuye la excreción ácido úrico. Además el ácido láctico acelera la degradación del ATP en ácido úrico. Por otra parte la cerveza y el vino contienen guanosina, que es un precursor del ácido úrico.

Los pacientes obesos tienen menor excreción renal de uratos, también la hiperlipidemia está relacionada con la aparición de gota.

En el cuadro típico de gota el paciente se despierta en la madrugada con dolor intenso en el dedo gordo del pie, el tobillo o la rodilla. El dolor va aumentando durante la noche a menos que tome un analgésico.

Los tofos son acumulaciones de ácido úrico en los tejidos blandos y articulaciones. El lugar más frecuente de aparición de tofos es la bursa olecraniana, que es un tejido justo debajo del codo.
El tratamiento consiste en Antiinflamatorios no Esteroideos Colchicina, Alopurinol e infiltraciones intraarticulares de esteroides. El médico debe decidir cuál es el tratamiento más indicado en cada caso.

Existe un principio que dice que la gota no ataca articulaciones cercanas a la columna ni a mujeres premenopáusicas. Sin embargo, en medicina nada es una verdad absoluta.

En casi la mitad de los casos la gota afecta el dedo gordo del pie. La afección de este dedo se llama podagra. Sin embargo la gota puede afectar otras articulaciones como la rodilla, tobillo, codos. Las articulaciones pueden afectarse simultáneamente, o ser migratoria, es decir, aparecer en una articulación y luego en la otra.

Dr. Avilio Méndez Flores

[ad code=2 align=center]

La placenta

0

La placenta ejerce un papel fundamental durante el embarazo, ya que actúa como vínculo entre la madre y el feto, al que proporciona nutrientes esenciales. Pero, como la placenta y el feto tienen un código genético diferente al de la madre, en teoría corren el riesgo de ser atacados por el sistema inmunológico de ésta. En investigaciones se ha encontrado que la proteína NKB de la placenta contiene la molécula fosfocolina, que también es utilizada por parásitos como los nemátodos (gusanos microscópicos) para evitar el ataque del sistema inmunológico del huésped en el que habitan. Se ha descubierto que muchas de las proteínas de la placenta poseen esta molécula de superficie que les hace pasar desapercibidas frente al sistema inmunológico. Desarrollar un mecanismo con el que se pueda hacer que las células sean invisibles al sistema inmunológico puede llevar a encontrar el remedio para muchas enfermedades.

La placenta es el órgano que relaciona estrechamente al bebé con su madre y atiende las necesidades de respiración y excreción del feto durante su desarrollo.

Se forma aproximadamente a las dos semanas de la concepción y toma su forma final aproximadamente al cuarto mes, aunque sufre algunos cambios menores hasta el final del embarazo. En el caso de un embarazo múltiple dicigótico puede ocurrir que durante el proceso de implantación del huevo, las placentas se unan y los embriones compartan placenta pero siempre con su propio saco amniótico (saco que envuelve el feto y que no se tiene que confundir con la placenta) Todos los nutrientes y el oxígeno llegan al feto, desde la madre, a través del cordón umbilical (que está definido a los 45 días de la gestación) y a la placenta. La placenta también interviene activamente en el alumbramiento, a través de generar las hormonas necesarias para iniciar el trabajo de parto. Además protege al feto de infecciones y sustancias nocivas. También se encarga de extraer los catabolitos: dióxido de carbono, urea, bilirrubina, etc. que genera el feto.

Este órgano llega a pesar unos 500 g, midiendo aproximadamente entre 15 y 18 cm, generalmente en forma de disco. Una vez que se ha producido el nacimiento del niño, la placenta carece de utilidad para la madre y es expulsada.

Dr. Avilio Méndez Flores

[ad code=2 align=center]

Diarrea infantil

0

En la mayoría de los niños, especialmente lactantes, la diarrea aguda es de causa viral, sobre todo si ocurre en épocas de comienzo o final del período lluvioso, y se caracteriza por ir precedida de vómitos explosivos aislado y que no van más allá de las 24 horas, quedando la diarrea y la fiebre de variable intensidad, para al final ceder al tercer o cuarto día, si no se complica con deshidratación. Por lo que es recomendable ofrecer mucho líquido, pero no se le deben dar gaseosas ni bebidas que son para deportistas, ni cereales azucarados, ya que ello empeoraría la diarrea.

Las “dietas” a base de sopas de pollo, con o sin zanahorias, así como las de topocho, ó plátano verde, son buenas para evitar la desnutrición.

Los niños que son amamantados, se les seguirá alimentando igual; no se les quitará el pecho por ningún motivo, ya que es su mejor fuente de alimentación.

No se deben suministrar medicamentos conocidos como “antidiarreicos”, pues ellos producen una falsa mejoría, actuando como “tapón” sin resolver el problema infeccioso intestinal, a menos que su pediatra se lo indique.

Recuerde que en muchas ocasiones el hacer algo que ha “oído por ahí”, o tal vez por recomendación de algún vecino, puede ser peligroso Si no se tiene experiencia en este tipo de situaciones, lo más recomendable es evitar estos consejos, ya que ningún amigo o vecino se hará responsable de lo que le diga.

Hay que hacer hincapié que en caso de vómitos muy frecuentes, deberá no sólo tratar de localizar al pediatra, sino estar preparados para acudir al centro de salud más cercano.
Si, en cambio, son ocasionales, usted observará cómo el niño evoluciona dándole tiempo para consultar a su médico tratante.

Un signo de claro empeoramiento es el decaimiento del niño, pero no debemos llegar a este extremo nunca: a la mínima duda ¡acuda al médico!, y mucho más si se trata de un recién nacido.

Dr. Avilio Méndez Flores

[ad code=2 align=center]

Vitamina D: Carencia y exceso

0

La vitamina “D”, que pertenece al grupo de las liposolubles, e interviene en la absorción del calcio y el fósforo en el intestino, y, por tanto, en el depósito de los mismos en huesos y dientes; que aparece en los alimentos lácteos, en la yema de huevo y en los aceites de hígado de pescado, hace mucha falta en el organismo, tanto así que su deficiencia se registra, hoy día, como causa del aumento de muertes.

La carencia de Vitamina “D” en el organismo genera alteraciones óseas, trastornos dentales y alteraciones metabólicas. Esto se puede ver como raquitismo, y tetania (con síntomas de calambres musculares, convulsiones y bajo nivel de calcio en sangre). Su exceso lleva a debilidad, cansancio, cefaleas y nauseas, similar a los de una presencia excesiva de calcio.

Los requerimientos diarios de vitamina D son de 400 UI por día, cantidad presente en un vaso de leche de 250 centímetros cúbicos.

La vitamina D pertenece al grupo de las vitaminas liposolubles (solubles en lípidos). Se encuentra en distintos alimentos en forma de ‘precursores’ y también puede ser producida por nuestro organismo luego de la exposición a los rayos ultravioletas (UV) emitidos por el sol. Los precursores son sustancias que al ser metabolizadas o procesadas por el organismo se convertirán en vitaminas. Los alimentos tienen distintos precursores como el 7- dihidrocolesterol de origen animal y el ergosterol de origen vegetal.

Ambos necesitan de la radiación solar para convertirse en provitaminas. La luz solar es una fuente importante de vitamina D dado que los rayos UV dan inicio a las síntesis de vitamina D en la piel. Ante el estímulo de la luz solar el 7-dihidrocolesterol se convertirá en colecalciferol (pro-vitamina D3) y el ergosterol en ergocolesterol (provitamina- D2).

Necesitan aún otra transformación para convertirse en las formas activas de la vitamina D. Esta transformación se da en 2 pasos, siendo la primera en el hígado y la última en riñón. La síntesis de vitamina D depende de la pigmentación de la piel y del grado de exposición a la luz solar”.

La piel oscura (con mayor pigmentación) restringe el paso de los rayos ultravioletas y así sintetiza menos vitamina D, entonces la síntesis será menor ante una pigmentación mayor. La vitamina D entonces se deposita en el hígado, cerebro, piel y mayormente en los huesos.
En lo que respecta a su conservación, es una vitamina estable, no es destruida durante la cocción y puede ser conservada durante un largo período. Se deteriora u oxida al entrar en contacto con la luz y el oxígeno.

En cuanto a sus funciones:

• Sistema óseo y dentario: el rol más importante de esta vitamina es mantener los niveles de calcio y fósforo normales.
• Estimula la absorción intestinal de calcio y fósforo y su reabsorción en los riñones. Regula el metabolismo de estos minerales los cuales son vitales para el crecimiento y desarrollo normal de huesos y dientes.
• Crecimiento celular: participa en el crecimiento y maduración celular.
• Sistema inmune: fortalece al sistema inmune ayudando a prevenir infecciones.
• Hormonas: en conjunto con la hormona paratiroidea, calcitonina (producida por la glándula tiroides) y los estrógenos, la vitamina D mantienen los niveles del calcio.

La vitamina D aumenta la liberación de fósforo y calcio desde el hueso. La hormona paratiroidea (PTH o parathormona, producida por las glándulas paratiroides) aumenta la activación de la vitamina D en su forma activa en el riñón. Cuando las concentraciones de calcio en la sangre son bajas induce el aumento en la secreción de PTH, mientras que cuando son altas se inhibe su liberación.

Su acción esta disminuida en caso de carencia de vitamina D. Así mismo la vitamina D intervendría en la secreción de insulina del páncreas, posiblemente a través del mantenimiento de los niveles del calcio sérico, el cual es importante para una adecuada secreción de insulina.
* Sistema nervioso: los niveles de calcio son esenciales para la transmisión del impulso nervioso y la contracción muscular. La vitamina D al regular los niveles de calcio en la sangre tiene un papel importante en el funcionamiento saludable de nervios y músculos.

Las principales fuentes naturales de Vitamina D están, entre otros, en los alimentos de origen animal, principalmente:

• Leche (más aun si es fortificada con vitamina D)
• Quesos
• Huevos (yema)
• Manteca, mantequilla
• Margarina
• Aceite de hígado de pescados
• Pescados grasos (salmón, atún, arenque, sardinas – generalmente alimentos abundantes en acidos grasos omega 3)

Alimentos de origen vegetal:

Estos contienen cantidades de vitamina D mínimas, casi despreciables. Por ello muchos cereales envasados tienen vitamina D agregada para contrarrestar esta carencia.

Una carencia en vitamina D estaría vinculada a un incremento de 26% en el riesgo general de mortalidad, y parece haber claramente un vínculo entre débiles niveles sanguíneos de vitamina D y el aumento del cáncer de seno así como de la depresión en las personas de edad.

Dr. Avilio Méndez Flores

[ad code=2 align=center]

Bronquiolitis

3


La bronquiolitis también recibe otros nombres como bronquitis espástica, bronquitis disneizante o bronquitis asmatiforme.

Definición:

La bronquiolitis es la inflamación y constricción aguda de las vías aéreas más pequeñas, asociada a una infección viral, particularmente por virus sincicial respiratorio y, en menor proporción, rinovirus, metaneumovirus humano, virus de la influenza y parainfluenza. Afecta niños menores de dos años, mayormente a aquellos entre tres y seis meses.

Algunos niños, después de un primer episodio de bronquiolitis, siguen teniendo frecuentes resfriados con sibilancias, también llamados bronquitis obstructivas. Esta afección se debe a cierta hipersensibilidad de sus bronquios.

Los bebés y niños con hipersensibilidad bronquial pueden tener de nuevo tos, pitidos en el pecho y la respiración sibilante cuando hay cambios de clima. Sobre todo si respiran ambientes contaminados o son infectados por un nuevo virus. Por supuesto, no hay que olvidar que estos niños recaen en la enfermedad con más facilidad si en su hogar hay personas fumadoras.

Epidemiología:

En algunos países tiene mayor prevalencia en el invierno, en zonas tropicales como Venezuela, existen casos de Bronquiolitis durante todo el año.

El virus se transmite por contacto directo con las secreciones nasales, bien sea por gotas en el aire (tos) o contaminación de superficies, especialmente las manos.

Factores de riesgo:

Prematuridad, bajo peso al nacer, asistencia a guarderías, presencia de hermanos en edad preescolar, bajas condiciones socio-económicas, fumadores en el hogar (especialmente la madre), ausencia de lactancia materna, enfermedad pulmonar crónica, ciertas cardiopatías congénitas, enfermedades neuromusculares, inmunodeficiencia y edad menor de seis meses.

Síntomas:

Una bronquiolitis empieza como un resfriado común, moco nasal clarito, algo de tos y quizá un poco de fiebre.

Pero en uno o dos días, la tos empeora y le dificulta dormir. En ocasiones, le provoca vómitos, el bebé se queja, su respiración es jadeante y se puede escuchar algún “pito” dentro de su pecho.

Todo esto se debe a que los bronquios se han inflamado, por tanto están más estrechos y el aire “silba” al pasar por ellos. Suele notarse más cuando el bebé expulsa el aire, en la respiración.

El bebé tiene que hacer más esfuerzo del normal para respirar y mueve el abdomen al hacerlo o se le hunden los músculos intercostales.

Además, sus bronquios segregan más moco y el bebé intenta expulsarlo mediante la tos. En esta fase puede haber más o menos fiebre, pero lo principal es la tos y la dificultad del bebé para respirar.

Aunque la mortalidad suele ser menor del 2%; se ha asociado con persistencia de broncoespasmos comportándose similar al asma bronquial.

Tratamiento:

Lo más importante es asegurarnos de que el bebé puede respirar:

Limpiarle bien la nariz para que no esté obstruida por mucosidad. Incorporarle. No forzarle a comer (lo hará mejor con cuchara, poco a poco. Darle agua a menudo, ya que le ayudará a ablandar las secreciones. Un humidificador también le ayudará.

Entre las medicinas más habituales se encuentran las siguientes:

Antibióticos: Al ser una enfermedad causada por virus, no son necesarios. A veces se dan, si se sospecha que haya una infección bacteriana sobreañadida (en ese caso, el bebé seguramente tenga más de 39 de fiebre, y /o durante más de 2-3 días).

Antivíricos: No se ha comprobado que sean útiles. Además, son muy caros. Se reservan para niños con dificultades añadidas, como ser prematuros o padecer una inmunodeficiencia.

Broncodilatadores: Se pueden emplear por medio de aerosoles o nebulizadores y pueden ser de gran ayuda.

Antiinflamatorios (Corticoides): También pueden ser de gran ayuda. Unas veces se administran en aerosol, otras en gotas o incluso en inyectables.

[ad code=2 align=center]

Mucolíticos: Aunque se utilizan a menudo, su efecto no es superior al simple hecho de aumentar el aporte de líquidos o poner un humidificador.

Antitusivos: No son recomendables. El bebé necesita toser para mantener limpias las vías respiratorias.
En general, el manejo de esta enfermedad se centra en la oxigenación y control del estado de hidratación del bebé.

Complicaciones:

Los bebés pequeños suelen necesitar estar vigilados en el ámbito de un hospital. Ellos tienen menos fuerza, se cansan de toser y puede resultar difícil alimentarlos.

Los síntomas de que el bebé necesita atención especializada son los siguientes:

Tiene los labios azulados. Esto indica que le llega poco oxígeno. Al respirar se le hunde la piel entre las costillas, por encima del esternón o por debajo del borde de las costillas. Esto se llama “tiraje” e indica que tiene que hacer un esfuerzo “extra” para respirar. Respira muy deprisa, pero muy flojito. Vomita todo lo que toma. Está muy decaído. Tiene fiebre alta.

Predisposición:

En casi todas las temporadas de lluvia hay pequeñas epidemias de bronquiolitis por el Virus Respiratorio Sincitial, que pueden afectar a los bebés entre 3 y 9 meses.

Los bebés amamantados también pueden padecer bronquiolitis, aunque quizá de forma algo más leve.

Padecer un primer episodio de bronquiolitis puede predisponer al bebé a tener bronquitis de repetición.

A partir de los 2-3 años, los bronquios de los niños son ya de mayor calibre y suelen mejorar este tipo de bronquitis salvo en el caso de que se asocie asma o algún tipo de alergia.

Si un bebé tiene más de 3 episodios de bronquitis obstructivas en un periodo corto de tiempo, la mayoría de los pediatras recomiendan medicamentos preventivos tales como:
Ketotifeno (es un jarabe).Corticoides inhalados.

Prevención:

Es importante el lavado de manos con agua y jabón o gel de alcohol isopropílico al manipular a los bebés, ofrecer lactancia materna al menos durante el primer año de vida y evitar el cigarrillo. En bebés con factores de riesgo se debe considerar el uso de anticuerpos monoclonales contra el virus sincicial. Una buena manera de proteger al bebé es evitar el tabaco dentro de casa.

Dr. Avilio Méndez Flores

[ad code=2 align=center]

La fiebre en el niño

0


La fiebre es la elevación de la temperatura oral o axilar por encima de 37.5ºC y la rectal por encima de 38ºC. Es el signo más precoz y objetivo de una enfermedad infecciosa y por lo tanto debe poner en alerta a la persona que atiende al niño. La fiebre alta y persistente puede indicar la importancia y severidad de la enfermedad. En efecto, en presencia de cualquier infección la fiebre debe ser bienvenida porque significa que el organismo se está defendiendo. Es importante aprender a reconocer la fiebre y que medidas tomar, pero no bajársela a toda costa sin buscar la causa. La fiebre puede ocasionar malestar, dolor de cabeza, poco apetito y dificultad para digerir alimentos. Para aliviar estos síntomas se puede recurrir a los medicamentos que al mismo tiempo sirven para controlar la temperatura, pero debe cuidarse su dosificación.

Un niño que tiene fiebre usualmente mostrará signos de estar enfermo. Tome la temperatura si usted ve 1 o más de los siguientes síntomas: Sudoración excesiva. Piel seca y caliente al tocarla. Somnolencia (sueño constante durante el día). Síntomas de respiración inusual o resfriado. Dolor de oído. Vómitos. Poco apetito. Cuando un niño usualmente activo, deja de moverse y jugar.

La mayoría son de origen viral o bacteriano. La dentición probablemente pueda ser una causa no significativa de fiebre, y no debe pensarse que sea la única causa. En general, la fiebre no es lo único importante, también cuenta el estado general y la actitud del niño.

• Ofrézcale líquidos fríos que reemplacen los que él pierda a causa de la sudoración o de la diarrea. Esto puede ayudar a reducir la temperatura corporal.
• Manténgalo lo más fresco que pueda, colocándole la menor vestimenta posible. El arroparlo puede aumentar la fiebre.
• Bañarlo o impregnarlo con agua ligeramente tibia por un lapso de 20 a 30 minutos, puede ser útil para reducir la fiebre.
• El uso de antipiréticos se hará en base a las recomendaciones del médico, según el peso y la edad del niño.

Dr. Avilio Méndez Flores

[ad code=2 align=center]

Go to Top