El dolor crónico

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Consideraciones generales:

La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) define al dolor como “una experiencia sensorial y emocional desagradable relacionada con daño real o potencial de algún tejido”, Es una impresión penosa experimentada en un órgano y transmitida al cerebro por los nervios sensitivos. Este síntoma puede tener su origen o etiología interna o externa. Pero se dice en general que el dolor es una sensación para la autopreservación del individuo.

El dolor deberá de ser estudiado partiendo de su etiología si existe, de la localización, la intensidad, el tipo, la duración, la irradiación, así como las causas que lo incrementan o disminuyen y la magnitud con la que se presenta. El dolor puede ser agudo o crónico dependiendo del tiempo de evolución

El dolor es un síntoma que ha acompañado al hombre a lo largo de su evolución, en general es una señal de alarma que avisa a quien lo padece que su salud no está bien, que tiene que buscar ayuda. Normalmente se acompaña de otros signos y síntomas que en conjunto nos orientan a un diagnostico. Pero cuando solo está presente el dolor decimos que es idiopático (causa desconocida).

Todas las personas que habitamos este planeta hemos sentido dolor en un momento determinado de diferente etiología e intensidad; pero son pocos los individuos que conocen con profundidad las repercusiones del dolor, este mal tan común que no distingue razas, clases sociales ni religión. El sentirlo afecta el entorno físico, socioeconómico, cultural y psicológico de la persona que lo sufre; la intensidad del dolor puede ser: ligera, moderada o severa. La tolerancia individual al dolor difiere significativamente de una persona a otra y guarda relación con el estado anímico y el entorno.

Al dolor se le reconocen varias características: Una que es útil, otra necesario y por último que es protector. Lo anterior esta en relación a que nos informa cuando un tejido ha sido lesionado. Pero se torna inútil, incapacitarte e innecesario cuando no desaparece después de solucionar o eliminar la causa que lo originó. Con base a lo anterior el dolor crónico es un síntoma somático y un mecanismo de defensa frente a diversos conflictos, el cual requiere de manejo especializado ya que puede llevar al paciente a la limitación física.

Definición:

El dolor crónico es aquella sensación de malestar que dura más de seis meses y que no responde a las terapias convencionales para su control, como son la cirugía, medicamentos, reposo, fisioterapia u otros medios. Cuando se llega a esta etapa se puede considerar que el dolor ha dejado de ser un síntoma para convertirse en una enfermedad.

Hay que mencionar que algunos autores refieren que dolor crónico es aquel que dura más de tres meses o supera el lapso normal de recuperación.

El dolor crónico es una entidad que según cálculos afecta a la mitad de la población mundial presentándolo en alguna parte del cuerpo. El dolor crónico puede durar años y ocasiona graves daños en la calidad de vida de la persona y aunque muchas enfermedades producen dolor por el daño en los órganos que afectan, el síndrome de dolor crónico carece de causa física identificable y este se declara con tal, cuando el enfermo se somete a exámenes de todo tipo y aparentemente no hay una causal que lo justifique.

Causas:

El dolor Crónico puede aparecer secundario a un traumatismo leve o después de un procedimiento quirúrgico, pero continúa mucho tiempo después de que el paciente “ha sanado” o ha sido dado de alta por el médico.
Estudios realizados sobre la etiología del dolor crónico establecen un vínculo con un proceso psicológico llamado somatización, en el que los estados emocionales se manifiestan en padecimientos orgánicos y algunos lo han relacionado con situaciones de ansiedad, depresión o malestar emocional.

Una de las estructuras que más comúnmente se ve afectada por los procesos degenerativos crónicos, es el aparato locomotor, el deterioro de los cartílagos articulares, los discos intervertebrales, la composición mineral del hueso y la integridad de músculos, ligamentos y tendones dan lugar a diversas enfermedades dolorosas, como lo son la artritis, artrosis, hernias discales, espondilitis, anquilosis, osteoporosis y miositis, entre otras.

Estas enfermedades tienden a ser progresivas, por lo que el dolor, así como los demás síntomas asociados, van aumentando gradual y progresivamente su intensidad, llegando en muchos casos a ser intolerable para el paciente.

Sin tomar en cuenta el origen o etiología del dolor crónico, no hay que olvidar que es un padecimiento que afecta la vida de quien lo padece. Ya que todas sus actividades son alteradas. Así encontramos que interfiere con lo laboral, social, sexual, con los estudios, etc. Lo que conlleva a que el paciente presente sentimientos de desesperanza y desamparo. Lo que a su vez aumenta el estrés llegando a la depresión, al aislamiento y en ocasiones al suicidio.

Síntomas:

El principal motivo de consulta al médico es el dolor y la principal causa de incapacidad y ausentismo laboral. Muchas veces los analgésicos alivian el dolor parcialmente, pero los pacientes desarrollan tolerancia, necesitando cada vez dosis mayores para controlar el dolor.

Este síntoma puede tener una intensidad que va desde una simple molestia, hasta ser realmente insoportable. Su localización es variada según su origen; asimismo, tiende a presentarse acompañado por otros síntomas que facilitan determinar su causa. En muchos casos desaparece (con o sin tratamiento médico) en un corto plazo. Sin embargo, en aproximadamente un 30 a 35% de los pacientes, se convierte en un fantasma que los acompañará por mucho tiempo. Cuando la duración del dolor se prolonga en el tiempo por más de tres meses, se le denomina dolor crónico. Este padecimiento cada día se hace más común, esto en parte se debe a las mejoras de la calidad de vida de la población, que han llevado a prolongar la expectativa de vida, y por consiguiente a permitir que los individuos vivan suficiente tiempo para que aparezcan problemas degenerativos de todos los órganos del cuerpo.

El dolor crónico puede inducir a los pacientes a rechazar programas de tratamiento activo y cuando el dolor es mas severo puede inducirlos al suicidio. Partiendo de este hecho encontramos que el dolor crónico puede presenta una serie de síntomas que variaran de persona a persona dependiendo de la personalidad de estas, así como de las características propias del dolor en cuestión.

El dolor crónico es interpretado por los pacientes como un fenómeno normal, pues la angustia y el malestar que provoca se transforman paulatinamente en una sensación común no agradable, pero que llega a ser tolerable. De tal manera que el paciente puede convivir con el dolor y este le permite sobrevivir al mismo.

En general podemos decir que el dolor se reconoce en el paciente a través de alteraciones musculares como la mímica, los gritos y las actitudes del paciente; sus manifestaciones pueden ser secretorias y circulatorias (lágrimas, sudor, palidez, rubor, palpitaciones) así como de tipo nervioso, representadas por temblor, fiebre y convulsiones. El dolor crónico también puede producir alteraciones psiquiátricas en donde el paciente manifiesta depresión, angustia, astenia, adinamia e insomnio.

Diagnóstico:

El diagnostico del dolor crónico como se ha expresado con anterioridades esta dado principalmente por el tiempo de evolución, el cual puede variar de tres a seis meses dependiendo del autor. Pero como característica podemos decir que el dolor persiste aún después de que se haya resuelto el problema desencadenante del mismo.

En ocasiones, se trata de enfermedades en la que el diagnóstico es difícil, como es el caso de la Fibromialgia, enfermedad que constituye un diagnóstico de exclusión, es decir, se llega a ella cuando se han descartado las demás causas del dolor. La fase de estudios previos suele ser frustrante para el paciente, ya que todos los exámenes suelen arrojar resultados normales; sin embargo, el paciente, muchas veces una mujer de mediana edad, siente que le duele todo el cuerpo, que sus emociones se encuentran al borde, que no duerme bien, y que sus familiares y amigos comienzan a llamarla hipocondríaca, cuando realmente es una persona enferma que necesita tratamiento.

Así como las pacientes con Fibromialgia, existe otro grupo de personas que presentan dolores muy intensos, como punzadas, que se acompañan de ardor, sensación de frío o calor, entumecimiento, hormigueo o adormecimiento en una zona determinada del cuerpo, los cuales no muestran cambios con el uso de los calmantes; con el tiempo, los músculos de la zona pueden disminuir su masa. Apareciendo molestias como la pérdida de la fuerza.

En este caso, se trata de personas que presentan una lesión del sistema nervioso, que originan lo que se denomina Dolor Neuropático. Este dolor es realmente desagradable para quien lo padece, y tiene gran impacto emocional, ya que la desesperación y la falta de respuesta a calmantes, muchas veces en dosis muy altas, lleva a la depresión.

Otro dolor que suele acompañar por muchos años a los pacientes antes de que se diagnostique su origen, es la Neuralgia del Trigémino, un dolor bien localizado y muy intenso, que se ubica en la cara, siempre en el mismo sitio, a diferencia de las migrañas, que suelen alternar entre un lado y otro de la cabeza. El nervio trigémino, como lo dice su nombre, se compone de tres ramas, la superior u oftálmica, la media o maxilar superior, y la inferior o maxilar inferior, el dolor tendrá una distribución de acuerdo con la rama lesionada.

Muchas veces estos pacientes son sometidos a tratamientos odontológicos, e incluso extracciones innecesarias de piezas dentales al cabo de los cuales el paciente continúa con el dolor.

Tratamiento:

El dolor crónico es un problema de salud pública, de tal forma que ya existen en muchos lugares clínicas del dolor y médicos especialistas en atender esta patología, cada vez más creciente.

El tratamiento del dolor crónico debe darse bajo un enfoque integral que incluye medicamentos, terapias, técnicas de relajación, quiropráctica, motivación hacia cambios conductuales, ejercicios físicos, masajes y en algunos casos hipnosis o estimulaciones eléctricas y cuando llegan a ser muy severos, hasta el internamiento de los enfermos para poder administrar medicamentos más potentes del tipo de los analgésicos narcóticos. El manejo del dolor crónico deberá de ser multidisciplinario y es obligatorio el manejo psicológico del paciente y en ocasiones hasta psiquiátrico.

Los pacientes con dolor crónico inicialmente responden al uso de analgésicos; sin embargo, con el progreso de la enfermedad van siendo necesarias cada vez dosis mayores y en muchos casos deben hacerse combinaciones de varios tipos de calmantes, e incluso emplear medicamentos antidepresivos y anticonvulsivantes para poder controlarlos. En casos más graves como el cáncer, se debe recurrir al uso de morfinas, sustancia narcotizante que constituye en muchos casos “el último recurso”.

En algunos casos se ha llegado a la necesidad de practicar cirugía para controlar el dolor, en las cuales seccionan los troncos nerviosos periféricos que conducen los estímulos dolorosos; menos agresivas son las técnicas para implantar dispositivos que liberan sustancias anestésicas en la médula espinal. El inconveniente de ese tipo de tratamiento es que por lo general, los troncos nerviosos conducen otros tipos de estímulos, como movilidad, control de postura y tono muscular, así como comandos para controlar el sudor, sensibilidad térmica y presión. Todos estos sensores quedan afectados cuando se practica este tipo de tratamiento.

Un aspecto importante que es considerado por los médicos especializados en terapia del dolor, es garantizar un óptimo funcionamiento celular, por lo que se aplican de manera conjunta terapias de oxigenación y suministro de oligoelementos, basados en que durante las enfermedades crónicas los procesos inflamatorios limitan el aporte de oxígeno y nutrientes a los tejidos, con lo que éstos se deterioran aún más, arraigándose la enfermedad.

En las alteraciones que involucran al sistema nervioso o a las envolturas de los músculos, llamadas fascias, existen terapias distintas a los analgésicos. En estos tres grandes grupos de dolor (la Fibromialgia, el Dolor Neuropático y la Neuralgia delTtrigémino) existe una diversidad de opciones de tratamiento que son eficaces. Para ello, se necesita una evaluación multidisciplinaria en la que pueden trabajar dos o más médicos, y el tratamiento suele integrar medicamentos distintos a los analgésicos comunes y terapias físicas para ayudar a los pacientes.

Dr. Avilio Méndez Flores

Depresión posparto

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Definición:

La Organización Mundial de la Salud ha reconocido la depresión como una de las primeras causas de enfermedad y discapacidad en el mundo, con un riesgo del 20% al 25% de presentarse a lo largo de la vida de la mujer, prácticamente el doble que el riesgo de presentarse en el hombre, que oscila entre el 7% y el 12%.

La diferencia radica en que a lo largo de la vida, la mujer sufre varios cambios en su organismo y en su ciclo reproductivo: durante la pubertad, el embarazo, el post-parto, y la menopausia; que combinados con la influencia de factores hereditarios y factores de estrés psicológico dan lugar a una mayor vulnerabilidad para estos padecimientos.

Estudios han demostrado que los hijos de madres con depresión son más propensos a sufrir retrasos en su desarrollo psicológico y motor, y es mas frecuente que en la infancia sean niños con comportamiento evasivo e inseguro.

En líneas generales la depresión posparto es sentirse la madre culpable de no poder desempeñar bien su papel.

Es una depresión de moderada a intensa después de que ha parido y se puede presentar poco después del parto o hasta un año más tarde. La mayor parte del tiempo ocurre en algún momento dentro de las primeras 4 semanas después del parto.

Se considera que entre el 20 y el 40 por ciento de las mujeres experimentan una reacción emocional fuerte pero transitoria después del parto. Sin embargo, en algunos casos los cambios que sufre la madre son más profundos, lo que lleva incluso a adoptar una actitud de rechazo frente a su hijo al no sentirse capaz de hacerse cargo de él.

El parto es un acontecimiento demasiado grande e importante en la vida de cualquier mujer. Una serie de cambios emocionales y físicos ocurren dentro de ella frente a la llegada de su nuevo hijo. La natural alegría de ser mamá se combina con sentimientos de inseguridad como temores, angustia, baja autoestima, ansiedad, tristeza, etcétera.

El problema se produce cuando estos cambios y sentimientos son más profundos y no se superan a los pocos días. Por eso la clave es estar atentos para poder pedir ayuda a tiempo.

Generalmente lo que se espera de una mujer que acaba de parir es que se sienta feliz y contenta. Pero, en muchos casos, después de unos pocos días del nacimiento, puede aparecer en ella una extraña melancolía, una tristeza, una sensación de insatisfacción y de vulnerabilidad que le puede asustar y alarmar. Esto es lo que los ingleses denominan “baby blues” o “maternity blues” (“blues” significa tristeza), que afecta a un gran número de mamás recientes.

Según algunas investigaciones, esta tristeza es común después del primer mes o mes y medio del nacimiento del bebé, mientras que, después del primer año, sufre depresión sólo una mujer de cada diez. Pero la depresión posparto es un estado de ánimo común y fisiológico, tomando en cuenta que: desde el embarazo, y después del parto, junto a sentimiento de alegría y felicidad, podrían darse momentos de malestar e infelicidad. Todo esto es normal.

A pesar de que no se habla demasiado sobre el tema, la depresión posparto está comenzando a ser nombrada cada vez con mayor asiduidad. Con la creciente atención que está ganando, el tema está siendo cada vez más conocido; cada vez son más las mujeres capaces de encontrar rápidamente ayuda para tratar su depresión. Afectando, como hemos dicho, a una de cada 10 mujeres, la depresión posparto puede ser tratada con medicamentos y con asesoramiento médico. Si no se la tratara a tiempo, podría seguir empeorando y podría llegar a durar más de un año. A pesar de que la misma es un tipo particular de depresión, la depresión posparto no es la misma cosa que la depresión que puede afectar tanto a hombres como a mujeres en igual medida.

A diferencia de la etapa melancólica, la cual surge dentro de los primeros días posteriores al nacimiento del bebé; la depresión posparto puede surgir en cualquier momento durante el transcurso del primer año después de haber parido. Las mujeres que recientemente hayan sufrido un aborto espontáneo o que hayan destetado a su bebé hace pocos días también podrían verse afectadas por depresión posparto.

Causas:

Casi todas las madres primerizas experimentan un periodo corto de depresión ligera siguiendo al parto (conocido como “baby blues”). Sin embargo, no se considera una depresión posparto a no ser que persista más de una semana o dos y sea muy severa. Los estudios han informado de que entre el 8% y el 20% de las mujeres tienen una depresión posparto diagnosticable en los tres primeros meses después del parto, y en un estudio, el 5% de ellas tenían pensamientos suicidas. Un estudio sugirió que los niveles fluctuantes de estrógenos y progesterona que acompañan al parto pueden jugar un papel importante en la depresión posparto como mínimo en las mujeres que son más sensibles a estos cambios. Las mujeres con episodios depresivos previos, las primerizas cuyos bebés tienen problemas médicos y las mujeres a las que les falta el apoyo social parecen tener un riesgo mayor de depresión posparto.

Depresión puerperal:

Más de la mitad de las mujeres pueden experimentar depresión durante un corto tiempo después del embarazo, manifestada con sentimientos de ansiedad, irritación, tristeza con llanto e inquietud que a menudo se conocen como “depresión puerperal”. Esto generalmente ocurre en las primeras semanas después del embarazo y desaparece pronto, sin necesidad de tratamiento.

Depresión posparto:

La depresión posparto es un trastorno más grave que afecta del 8 al 20% de las mujeres después del embarazo, especialmente durante las primeras 4 semanas, y es necesario buscar atención médica para tratarla.

La depresión post-parto puede tener causas hereditarias, por eso conviene estar alerta si existen antecedentes familiares de ella. Además, si una mujer presenta este tipo de enfermedad, existe una tendencia a que vuelva a ocurrir en partos posteriores.

La melancolía posparto se presenta, a menudo, sin ningún motivo o, por lo menos, sin un motivo aparente. Todo salió bien: tu bebé está sano, familiares y amigos se turnan para decirte lo guapo que es, y todos parecen emocionados y felices. Todos menos tú.

Porque en realidad, el motivo de esta tristeza no es sólo uno, sino que en ellas influyen un conjunto de factores. Los elementos que concurren son de naturaleza.

• Hormonal. Por una parte se trata de una manifestación de la tormenta desencadenada por el parto, mientras que otra tormenta, relacionada con la lactancia, se está preparando.
• Fisiológica. Es una reacción normal ante el cansancio tras el nacimiento de un bebé. También se ven perturbados los ritmos sueño-vigilia, y todas las costumbres anteriores al parto.
• Psicológica. Porque es normal que la madre se sienta estresada después de un acontecimiento tan importante y significativo y, además, porque nos lleva a hacer suposiciones relacionadas con el cuidado del pequeño y la lactancia. También es posible que no se siente la persona más apropiada para desarrollar una tarea tan importante.
• Por último existen los conflictos del nuevo papel de mamá, como estar en la casa mientras que hasta ahora pasaba ocho horas en la oficina (en el caso de que trabaje). También puede afectar el pensar que pronto volverá al trabajo, mientras que lo que realmente desea es permanecer al lado de tu bebé, y no soportas la idea de dejarlo con alguna otra persona.

La mayoría de los expertos creen que una disminución repentina en los niveles de estrógeno y de progesterona es la razón encubierta detrás de la depresión posparto. En el caso de las mujeres que no están embarazadas, la subida y la repentina caída de los niveles hormonales que ocurren cada mes son la causa por la cual muchas mujeres se sienten enojadizas y extremadamente sensibles en el momento anterior a experimentar sus períodos.

Durante el embarazo, los niveles hormonales suben constantemente durante nueve meses antes de caer abruptamente en picada luego de haber dado a luz al bebé. Los mismos continúan cayendo hasta volver a la normalidad, alcanzando a los niveles que poseía anteriores al embarazo. Como consecuencia de ello, muchas mujeres se sienten emocionalmente frágiles luego de haber dado a luz a sus bebés. Para algunas mujeres, este drástico cambio en los niveles hormonales traerá como consecuencia depresión posparto.

Algunos expertos también asocian la depresión posparto con los bajos niveles de la tiroides. Un análisis de sangre podrá determinar si éste sería el factor causante de depresión. Los medicamentos para tratar los problemas de la tiroides podrán ser usados para tratar la depresión.

Las mujeres que padecen depresión posparto deben ser analizadas dentro del contexto del sistema en el que interactúan. Deberían ser examinadas relacionándolas con respecto a su familia, su lugar de trabajo, la comunidad en la que viven, la sociedad y la cultura propia del lugar en el que habitan.

También se cree que los cambios que un bebé recién nacido provoca en la vida de sus mamás contribuyen a que la misma padezca depresión. La falta de sueño, la tensión emocional, los sentimientos abrumadores, el hecho de experimentar pérdida de identidad, y de sentir que ha perdido el control y la libertad de su vida podrían impactar negativamente en su estado anímico. Las mujeres que no cuentan con un fuerte grupo de apoyo social y emocional también son más vulnerables a padecer depresión posparto.

Sin embargo, nadie sabe exactamente qué causa la depresión posparto (DPP.) Los cambios hormonales en el cuerpo de una mujer pueden desencadenar estos síntomas. Durante el embarazo, la cantidad de dos hormonas femeninas en el cuerpo de la mujer, el estrógeno y la progesterona, se incrementa considerablemente. En las primeras 24 horas después del alumbramiento, la cantidad de estas hormonas desciende rápidamente y sigue cayendo hasta llegar al nivel que tenían antes de que la mujer se embarazara. Los estudiosos creen que estos cambios en los niveles de hormonas pueden producir depresión, tal como los pequeños cambios en la producción de hormonas pueden afectar los estados de ánimo de la mujer antes de tener su período menstrual.

La producción de la tiroides también puede disminuir bruscamente después de dar a luz. (La tiroides es una glándula pequeña en el cuello que ayuda a regular la manera en que su cuerpo usa y almacena la energía de los alimentos consumidos.) Los bajos niveles en la producción de la tiroides pueden causar síntomas similares a la depresión, como cambios en el estado de ánimo, fatiga, agitación, insomnio y ansiedad. Una sencilla prueba de la tiroides puede mostrar si esta condición está causando DPP en una mujer.

Otros factores que pueden contribuir a la DPP son:

Sentirse cansada después del parto, experimentar cambios en los hábitos de sueño y falta de descanso, los cuales a menudo evitan que la mujer recobre sus fuerzas por completo durante semanas. Esto sucede sobre todo si ella ha tenido un parto por cesárea.

Sentirse abrumada con un nuevo u otro bebé a quien cuidar, y dudar de su capacidad de ser buena madre.

Sentirse estresada a partir de los cambios en las rutinas del trabajo y del hogar. Algunas veces las mujeres piensan que tienen que ser perfectas o una “súper madre”, lo que no es realista y puede agregar estrés.

Tener una sensación de pérdida – pérdida de identidad (quién es usted, o era, antes de tener el bebé), pérdida del control, pérdida de una figura delgada y sentirse menos atractiva.

Tener menos tiempo libre y menos control sobre el tiempo. Tener que quedarse en casa durante períodos más largos de tiempo y tener menos tiempo para pasar con el padre del bebé.

Tengamos muy presente que lejos de ser causada por falta de voluntad o falta de interés de la madre la depresión post-parto es un padecimiento médico y es resultado de múltiples factores contribuyendo en su aparición: tanto de tipo orgánico como psicológico. Puede presentarse incluso a pesar de haber tenido un parto normal, un bebe sano y a pesar de todas las atenciones y el cariño de los familiares.

La depresión post-parto, también conocida como depresión post-natal, es una forma de depresión que ocurre en la madre luego del nacimiento de su hijo y se conoce desde hace siglos. Los síntomas con los que se presenta son similares a los de la depresión en otras etapas de la vida: ánimo triste, sentimientos de vacío, disminución del placer en las actividades y pasatiempos, un cambio marcado en el apetito y el sueño, falta de energía, sentimientos de poco valor o baja autoestima, sentimientos de culpa, disminución de la concentración y en casos más severos, pensamientos de muerte.

Además del sufrimiento de la madre, lamentablemente, la presencia de estos síntomas en un momento crítico para el recién nacido y para toda la familia tienen efectos adversos adicionales, como conflictos en la pareja, problemas en la interacción madre-hijo y consecuencias en el desarrollo y la conducta del niño. Los primeros años de vida representan un periodo crítico en su desarrollo. La conducta retraída, indiferente o incluso negativa de la madre con depresión parece afectar el vínculo madre-hijo, resultando en bebés más irritables, que vocalizan menos y hacen menores expresiones faciales.

Pero cabe aclarar que la falta de apoyo familiar y los problemas en la relación de pareja, aumentan al doble el riesgo de sufrir depresión en este periodo. Muchas madres aún sufren en silencio y evitan confesar su aflicción ya que normalmente se espera que el nacimiento de su hijo sea motivo de alegría y sienten culpa al no poder disfrutarlo como el resto de la familia, lo que ocasiona el peligro de que menos de la mitad de las madres con depresión puedan ser diagnosticadas.

Síntomas:

Luego del parto es normal que la mujer experimente cambios en su estado de ánimo. Del 60% al 80% de las mamás pueden adquirir una leve forma de depresión llamada tristeza posparto, que comienza a los pocos días de haber nacido el bebé, pero que no dura más de 2 semanas. En esta etapa la mujer puede sentirse sensible, ansiosa, irritable e incluso experimentar problemas para dormir. Con el transcurso de los días, y cuando ya haya descansado lo suficiente y se adapte al cuidado del bebé, la tristeza posparto desaparece. Sin embargo, si esta etapa se extiende más allá de las 2 semanas puede ser un indicio de depresión posparto. Alrededor de 20% de las mamás pueden experimentar este estado clínico de depresión que puede durar hasta un año.

Existen tres tipos de DPP que las mujeres pueden tener después de parir:

Los baby blues son padecidos por muchas mujeres en los días inmediatamente después de parir. Una nueva madre puede tener súbitos cambios en el estado de ánimo, como sentirse muy feliz y de repente sentirse muy triste. Tal vez llore sin una razón y se sienta impaciente, irritable, inquieta, ansiosa, sola y triste. Los baby blues pueden durar sólo unas horas o hasta 1 a 2 semanas después del parto. Los baby blues no siempre requieren de tratamiento. A menudo, ayuda hablar con otras madres.

La depresión posparto (DPP) puede suceder unos días o incluso meses después del parto. La DPP puede ocurrir después del nacimiento de cualquier hijo, no sólo del primero. Una mujer puede tener sentimientos similares a los que se experimentan con la condición baby blues – tristeza, desesperanza, ansiedad, irritabilidad – pero los siente con mucho más intensidad. La DPP a menudo evita que la mujer haga las cosas que necesita hacer diariamente. Cuando la capacidad de una mujer para realizar sus tareas resulta afectada, esto es una señal segura de que necesita cuidado médico de inmediato. Si no recibe tratamiento para su DPP, los síntomas pueden empeorar y durar hasta 1 año. Aunque la DPP es una condición seria, puede ser tratada con medicamentos y asesoramiento.

La psicosis posparto es una enfermedad mental muy seria que puede afectar a las nuevas madres. Esta enfermedad puede suceder rápidamente, con frecuencia dentro de los 3 meses después del alumbramiento. Las mujeres pueden perder el contacto con la realidad y a menudo tienen alucinaciones auditivas (escuchar cosas que no están sucediendo realmente, como oír hablar a una persona) e ilusiones (ver las cosas de manera distinta a la realidad.) Las alucinaciones visuales (ver cosas que no existen) son menos comunes. Otros síntomas incluyen insomnio (no poder dormir), sensación de nerviosismo (agitación) y enojo, así como sentimientos y comportamientos extraños. Las mujeres que padecen de psicosis posparto necesitan tratamiento de inmediato y casi siempre requieren de medicamentos. Algunas veces las mujeres tienen que ser internadas en un hospital ya que están en riesgo de hacerse daño a sí mismas o a otras personas.

El embarazo y nacimiento son grandes transiciones del ciclo vital que afectan a la mujer, al bebé y al resto de la familia. Es un periodo de adaptaciones, de cambios emocionales y psicológicos que afortunadamente en la mayoría de los casos se dan en medio de mucha ilusión y alegría. Sin embargo, aproximadamente el 15% de las mujeres experimentan un episodio depresivo en los 3 meses posteriores al parto. La mayoría de los síntomas son los mismos que en la depresión grave.

La depresión post-parto ocurre entre el tercer y el séptimo día después del parto -es decir, una vez que la mujer llega a la casa- y puede manifestarse incluso hasta 30 días después del nacimiento del niño.

No se sabe porqué se produce, pero algunos lo atribuyen a factores hormonales. Además influyen los cambios experimentados en el cuerpo (la inseguridad de cómo será considerada por su marido ahora que se siente gorda o con baja autoestima); los factores psicológicos previos que al momento del nacimiento se hacen más evidentes (personalidad frágil, problemas en su infancia como sobreprotección o falta de cariño) y la responsabilidad e inquietud de lo que significa ser madre (organización, falta de tiempo, volver a trabajar, ansiedad, etcétera).

La mujer presenta síntomas propios de un estado depresivo: desánimo, desinterés, falta de energía, tristeza, hipersensibilidad, vulnerabilidad, llanto por cualquier motivo. La madre incluso expresa ideas casi irracionales en cuanto a su incapacidad de hacerse cargo de su niño y, muchas veces delega sus responsabilidades con gran sentimiento de culpa.

Al sentir que su hijo la demanda, la mujer no puede responderle en la forma que quisiera, por eso lo evita encerrándose en un estado de angustia que puede durar meses.

Sin embargo, la solución no es obligarla o dejarla sola. Todo lo contrario. Los que la rodean deben estar muy atentos ya que son los únicos que se darán cuenta de lo que está pasando y podrán pedir ayuda médica a tiempo.

Hay trastornos parecidos en apariencia:

• La tristeza y la melancolía después del parto es un hecho normal. Se trata de una tristeza pasajera y que experimentan la mayoría de las mamás recientes.
• La depresión posparto es más rara y sus síntomas son más acentuados y, sobre todo, más prolongados. También se puede presentar muchas semanas después del parto.
Los signos de alarma de la depresión son:
• Presencia de pensamientos negativos, prolongados e intensos.
• Fuerte tendencia al aislamiento.
• Una significativa dificultad para concentrarse, etc.

Los signos y los síntomas típicos de la depresión posparto frecuentemente son similares a aquellos propios de la etapa melancólica. No obstante, las mujeres que padecen depresión posparto tienden a experimentar los síntomas más intensamente. Cuando su depresión comience a interferir en sus actividades diarias, usted debería darse cuenta de que los signos característicos de depresión son más graves que los de la etapa melancólica.

Síntomas de la depresión posparto incluyen:

 Sentirse inquieta o irritable.
 Sentirse deprimida, triste o llorar mucho.
 No tener energía.
 Tener dolores de cabeza, dolor en el pecho, palpitaciones (latidos rápidos del corazón y sentir que se brinca latidos), adormecimiento de las partes del cuerpo o hiperventilación (respiración rápida y superficial.)
 No poder dormir o estar muy cansada, o ambos.
 No poder comer y bajar de peso.
 Comer demasiado y aumentar de peso.
 Tener problemas para concentrarse, recordar o para tomar decisiones.
 Estar extremadamente preocupada por el bebé.
 No tener ningún interés en el bebé.
 Sentirse inútil y culpable.
 Tener miedo de lastimar al bebé o a usted misma.
 No sentir interés o placer por las actividades, incluyendo el sexo.
 Pensamientos de muerte o suicidio.

Una mujer puede sentirse ansiosa después del alumbramiento pero sin tener DPP. Ella puede tener lo que se conoce como ansiedad posparto o trastorno de pánico. Las señales de esta condición incluyen fuerte ansiedad y miedo, respiración rápida, latidos rápidos del corazón, bochornos calientes o fríos, dolor en el pecho y temblores o sensación de mareo.

Después del parto, pueden presentarse algunas molestias que favorecen el mal humor. Las más frecuentes son la incontinencia urinaria y fecal, y las relaciones sexuales dolorosas. Es muy importante que afronte estas molestias de manera inmediata, acudiendo al ginecólogo y evitando descuidarlas.

Predisposición:

La depresión posparto (DPP) afecta a mujeres de cualquier edad, nivel económico y raíces raciales o étnicas sin importar si la misma es madre primeriza o si ha dado a luz a su cuarto hijo/a.. Cualquier mujer embarazada que haya tenido un bebé en los últimos meses, haya perdido a su bebé o que recientemente haya destetado al bebé, puede desarrollar DPP. El número de hijos que tenga la mujer no cambia las posibilidades de desarrollar DPP. Las nuevas madres y las mujeres con más de un hijo tienen las mismas posibilidades de desarrollar DPP. Los estudios han demostrado que las mujeres que han tenido problemas de depresión tienen más riesgo de desarrollar DPP que las mujeres que no han tenido un historial de depresión.

Las mujeres que poseen antecedentes familiares o que hayan tenido una historia personal de depresión son un 30% más propensa a padecer depresión posparto. Las mujeres que hayan padecido depresión posparto en algún embarazo previo son de un 50 a un 80% más propensa a padecer este trastorno en embarazos futuros. Por otra parte, las mujeres que experimenten depresión durante el transcurso de su embarazo también corren mayores riesgos de desarrollar depresión posparto.

Los factores de riesgo para experimentar depresión posparto son:

 Tener menos de 20 años.
 Consumir alcohol, alucinógenos o fumar (éstos también son riesgos médicos serios para la salud del bebé).
 El embarazo no fue planeado o deseado o el sexo no era el deseado.
 Has tenido complicaciones obstétricas durante el embarazo, nacimiento o luego de parir.
 Tener un trastorno de ansiedad o del estado anímico antes o durante el embarazo, incluyendo depresión con un embarazo anterior.
 Padecer de síndrome premenstrual severo.
 Sufrir algún evento estresante durante el embarazo, incluyendo una enfermedad, muerte o enfermedad o pérdida de un ser querido, un parto difícil o de emergencia, parto prematuro o una enfermedad o anomalía del bebé.
 Tener un familiar cercano que haya experimentado depresión o ansiedad.
 Tener una mala relación con el esposo, el novio u otro ser querido en su vida o no está casada.
 Has tenido algún tipo de trauma durante la niñez, abuso o graves problemas con tu familia, los amigos o de otro ser querido.
 Tener problemas económicos (bajos ingresos, alquiler alto). Vivienda deficiente.
 Tener problemas laborales, mudanzas, etc.
 Anteriormente intentó suicidarse.
 Recibió poco apoyo de los padres en la infancia.

Igualmente se recuerda que estos factores de riesgo no siempre causan depresión posparto. Muchas mujeres que han experimentado muchos de estos factores no sufrieron de depresión luego del nacimiento.

Diagnóstico:

No existe un examen único para diagnosticar la depresión posparto. El médico puede solicitarle que llene un cuestionario en su visita al consultorio para buscar signos de depresión o riesgos para esta enfermedad.

Algunas veces, la depresión después del embarazo puede estar relacionada con otros trastornos médicos. El hipotiroidismo, por ejemplo, ocasiona síntomas como fatiga, irritabilidad y depresión. Las mujeres con depresión posparto deben hacerse un examen de sangre con el fin de verificar si hay bajos niveles de las hormonas tiroideas.

Tratamiento:

Su tratamiento oportuno puede lograr la mejoría de los síntomas y la reducción de consecuencias para la madre y el bebé. Investigaciones en los últimos años han demostrado eficacia en el tratamiento con medicamentos y algunos tipos de psicoterapia. No debemos confundir la depresión post-parto con el conocido baby blues o maternity blues. El baby blues es una condición transitoria que altera de forma leve el estado de ánimo y está causada por la disminución abrupta de una hormona llama progesterona al final del embarazo. Ocurre en más del 50% de las madres en las 48 a 72 horas posteriores al parto y se caracteriza por emotividad, llanto, sensibilidad, tristeza y ansiedad, sumados muchas veces a la falta de sueño y al agotamiento físico y mental luego de la labor de parto.

A diferencia de la depresión, no requiere tratamiento y los cambios suelen resolverse durante la primera semana.

El tratamiento para la depresión posparto a menudo incluye medicamentos, terapia o la combinación de ambos. Existen varios tipos de medicamentos antidepresivos que se les pueden administrar a las madres lactantes, incluyendo nortriptilina, paroxetina y sertralina.

Si usted está pensando en hacerse daño a sí misma o al bebé, busque ayuda médica de inmediato. Si se diagnostica depresión, usted puede necesitar un seguimiento minucioso durante al menos seis meses.

Expectativas (pronóstico):

Los medicamentos y la asesoría profesional con frecuencia son efectivos para reducir o eliminar los síntomas.

Cuando una mujer cae en una depresión post-parto, la familia muchas veces no sabe cómo reaccionar. Quisieran ayudarla, pero no encuentran la manera de hacerlo.

Algunas claves importantes son:

 Asumir que la mujer no está en condiciones de hacerse plenamente cargo de su guagua. No obligarla, ayudarla mucho en esas tareas y apoyarla lo más posible.
 Explicarle que lo que le está pasando es normal y tiene tratamiento.
 Entender que no es sólo una “pataleta” sino que se trata de una enfermedad.
 El apoyo del marido es fundamental: ser cariñoso, reafirmarle la unidad que existe entre ellos, mostrarle expresiones de afecto, realizar ciertas tareas del cuidado del niño. Además, es importante que el papá hable con el resto de los hijos para explicarle que la mamá está más vulnerable, cuidando de no exagerar las cosas.
 No dejar que la mujer se hunda en su propia depresión. Entusiasmarla en las tareas cotidianas hasta donde ella pueda hacerse cargo de su hijo. No evadirle toda su responsabilidad.
 Hacer una vida lo más normal posible sin dramatizar la situación.
 Pedir ayuda profesional a tiempo.

En general el tratamiento de la depresión post-parto tiene buenos resultados. Sin embargo, el buen pronóstico dependerá de la detección precoz del problema.

Si la mujer es tratada tarde, los sentimientos negativos se acrecientan y esto puede incluso quedar como secuela.

El tratamiento muchas veces es tanto psicológico como farmacológico, con medicamentos antidepresivos que ayudan a la mujer a salir más rápido de su depresión.

Es muy importante que exista alguien que oriente a la mujer para poder ayudarla ya que sola no se dará cuenta de su enfermedad porque se encontrará confundida y angustiada. Esa persona -que muchas veces es una de las abuelas del niño- debe estar al lado de la madre para poder reconocer el límite de hasta donde puede llegar sin forzarla.

Es importante saber que la depresión posparto (DPP) es tratable y que desaparecerá. El tipo de tratamiento dependerá de la severidad de la DPP. La DPP puede ser tratada con medicamentos (antidepresivos) y psicoterapia. Muchas veces se aconseja a las mujeres que asistan a un grupo de apoyo para hablar con otras mujeres que están pasando por la misma situación. Si una mujer está amamantando, necesita hablar con su proveedor de cuidado médico sobre el consumo de antidepresivos. Algunos de estos fármacos afectan la leche materna y no deberían usarse.

Prevención:

Si se produce DPP, hay cosas que pueden hacerse para salir de la crisis:
• Descansar bastante. Tratar de tomar una siesta cada vez que el bebé duerma.
• Dejar de presionarse tratando de hacer todo. ¡Hacer tanto como pueda y dejar el resto! Pedir ayuda con las tareas de la casa y la alimentación del bebé durante la noche.
• Hablar con el esposo, pareja, familia y amistades acerca de cómo se siente.
• No pasar mucho tiempo sola. Arreglarse y salir de casa – hacer diligencias o caminar un poco.
• Pasar un tiempo sola con el esposo o pareja.
• Hablar con su médico acerca de algún tratamiento. No tener miedo de expresar sus inquietudes. No todos los médicos pueden darse cuenta si usted padece de DPP. Pedir una referencia a un profesional de salud mental que se especialice en el tratamiento de la depresión.
• Hablar con otras madres para que pueda aprender de sus experiencias.
• Unirse a un grupo de apoyo para mujeres con DPP. Llamar a una línea directa o buscar información y servicios en su directorio telefónico.

Si luego de haberse intentado lo que se mencionó anteriormente continúan síntomas de depresión y ya han pasado más de 2 semanas en ese estado, se recomendamos ayuda profesional.

En el caso de que haya experimentado depresión posparto anteriormente es importante que te contactar durante el embarazo con los profesionales que le atendieron la última vez. Si fue medicada seguramente volverán a recetarte las drogas que le habían indicado inmediatamente después del nacimiento. Esto reduce considerablemente la posibilidad de volver a padecerla.

Algunas personas prefieren comenzar a tomar la medicación no bien aparecen los síntomas, sin embargo, de esta forma, va a ser más difícil de tratar.

La depresión posparto no tratada a tiempo puede ser peligrosa porque conduce a la mujer a la falta de cuidado de su bebé, rompe el vínculo natural y provoca un distanciamiento entre ambos. Si persiste, produce inseguridad en el niño y un deterioro en su adquisición de conocimientos y aptitudes.

Es realmente importante que las mujeres que padezcan depresión posparto busquen ayuda profesional sin perder tiempo. Si no se sometiera a los tratamientos apropiados, su depresión podría empeorar y durar hasta un año.
El hecho de tratar la depresión posparto usualmente es bastante sencillo y la mayor parte de las mujeres responden muy bien a los diferentes tipos de terapias.

El asesoramiento psicológico también es frecuentemente recomendado como un tratamiento eficaz; ya sea por sí mismo o en combinación con ciertos medicamentos.

Muchas mujeres también han descubierto que los grupos de apoyo son realmente muy eficaces. Estas reuniones regulares les permiten salir de sus hogares y hablar con otras mujeres que están pasando por su misma situación. También se ha descubierto que el hecho de tener una muy fuerte base de apoyo en su hogar, de hablar abiertamente con su pareja acerca de sus sentimientos y de salir de su hogar regularmente para poder socializar con amigas ayuda significativamente a las mujeres que padecen depresión posparto.

Las terapias no-tradicionales, como por ejemplo: el yoga y la acupresión podrían ayudarla a aliviar algunos de los síntomas de la depresión. El hecho de ejercitarse regularmente y de alimentarse sanamente, consumiendo una dieta balanceada también podría ayudarla a elevar su estado anímico y su sensación general de bienestar.

Si se deseara combatir su depresión posparto sin tener que consumir drogas de prescripción médica, debería considerar consumir suplementos botánicos junto a alguna otra terapia alternativa. Asegúrese de hablar con su doctor de cabecera antes de consumir cualquier clase de suplementos, particularmente si estuviera amamantando.

Escribir sobre su depresión no sólo será una especie de catarsis, sino que también podría llegar a ser algo inspiracional y útil para otras mujeres que estuvieran padeciendo depresión posparto.

Complicaciones:

Sin tratamiento, la depresión posparto puede durar meses o años y usted puede estar en riesgo de hacerse daño a sí misma o al bebé.
Las complicaciones potenciales a largo plazo son las mismas que en la depresión grave.

Prevención:

Lo primero que debe hacer la madre es serenarse y tratar de no pensar demasiado en los problemas o en el futuro del bebé. Sólo disfrutar de su hijo recién nacido y de su tiempo libre, tratando de limitar el vuelo de ideas y ocupándose también de si misma. Descansar y tratar de no sobre exigirse, cuando vea que no puede entonces pedir ayuda.

También es importante que hable mucho con su pareja sobre sus miedos e inquietudes, dejando en claro lo que le sucede y acompañándose lo más que puedan. Él podrá ayudarla y apoyarla siempre y cuando note que confía en él. Hacer planes juntos sobre el cuidado del bebé y charlar sobre quién es la persona indicada para ayudarle en la casa.

El hecho de tener un buen apoyo social por parte de la familia, los amigos y los compañeros de trabajo puede ayudar a reducir la gravedad de la depresión posparto, pero puede no prevenirla.

Los cuestionarios de evaluación pueden ayudar a la detección temprana de la depresión o los riesgos de padecerla.

La madre debe reflexionar sobre la tendencia a sobrevalorarse y a seguir otros modelos de maternidad establecidos y que tienden a ser perfectos. Es importante que asuma que puede con este papel y que es capaz de hacerse cargo de su propio hijo, sin que tenga que reflejarse en modelos preestablecidos.

La pareja debe estar al tanto de estas reflexiones. Así, no se alarmará al enfrentarse a una posible depresión y podrá ser más paciente frente a los estados de ánimo que presente y se dará cuenta de que su papel no se limita a cambiar pañales de vez en cuando, sino que se le pide un compromiso físico y emocional muy importante.

La madre no debe subestimar la comparación con sus amigas y conocidas que hace poco han tenido un bebé. Esto es válido para que comprenda el compromiso físico que un nuevo nacimiento requiere. También para que conozca los estados de ánimo (incluidos los negativos) por los que puede pasar una mamá reciente, y que no te asustes cuando le llegue tu turno. Algunas de sus amigas que ya sean mamás le pueden compartir sus experiencias.

Debe organizar su tiempo para que cuentes con la ayuda necesaria para atender la casa y cuidar al niño, informarse sobre guarderías, disponibilidad de abuelos y familiares, y lugares cercanos al lugar de residencia en los que puedas dejar a tu bebé por un par de horas. Además de resolver algunos problemas prácticos, esta actividad servirá para redimensionar las expectativas que las mamás tienen hacia sí mismas. De esta manera, desde el principio, hará conciencia en el hecho de que como mamá necesita la ayuda de los demás y que no tiene por qué ser una supermamá, hiperactiva y sonriente a todas horas.

Si asiste a cursos de preparación para el parto, sería conveniente que intercambie números de teléfono. Después de parir, podrían intercambiar, a su vez, confidencias y opiniones con sus amigas que han tenido bebé hace poco. También para que descubra que las dudas y sentimientos pueden compartirse con otras mamás que vivan en la misma situación.

Dr. Avilio Méndez Flores

Anemia drepanocítica

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Sinonimia:

Anemia de células falciformes. Enfermedad de la hemoglobina SS (Hb SS);

Definición:

Es una enfermedad que se transmite de padres a hijos y en la cual los glóbulos rojos presentan una forma semilunar anormal. (Los glóbulos rojos normalmente tienen una forma de disco.)

La anemia drepanocítica o anemia de células falciformes o enfermedad de la hemoglobina SS (Hb SS), es una hemoglobinopatía, trastorno que afecta la hemoglobina, una proteína que forma parte de los glóbulos rojos y se encarga del transporte de oxígeno. Es de origen genético y se da por la sustitución de un aminoácido en su conformación, esto provoca que a baja tensión de oxígeno la hemoglobina se deforme y el eritrocito adquiera apariencia de una hoz; la nueva forma provoca dificultad para la circulación de los glóbulos rojos, por ello se obstruyen los vasos sanguíneos y causan síntomas como dolor en las extremidades y algunas otras partes del organismo. Los glóbulos rojos también tendrán una vida más corta provocando anemia por no ser reemplazados a tiempo.

La anemia drepanocítica, también conocida como anemia de células falciformes, es una de las enfermedades genéticas más comunes en Estados Unidos. Más de 70,000 personas tienen esta enfermedad y más de 2 millones son portadoras del gen que hace que puedan trasmitirla.

Etiología:

Es una enfermedad genética autosómica recesiva resultado de la sustitución de adenina por timina en el gen de la globina beta, ubicada en el cromosoma 11, lo que conduce a una mutación de ácido glutámico por valina en la posición 6 de la cadena polipeptídica de globina beta y a la producción de una hemoglobina funcionalmente defectuosa, la hemoglobina S. Debido al cambio de ese aminoácido, las moléculas de hemoglobina se agregan formando fibras y dándole al hematíe esa forma de hoz. Los frágiles drepanocitos entregan menos oxígeno a los tejidos corporales y se pueden atascar y romper en fragmentos que interrumpen el flujo sanguíneo.

La anemia drepanocítica afecta a millones de personas en el mundo entero y es particularmente común entre aquellas personas cuyos ancestros provienen del sub-Sahara africano, las regiones hispanohablantes del Hemisferio Occidental (América del Sur, Cuba y América Central), Arabia Saudita, la India y países del Mediterráneo como Turquía, Grecia e Italia. Por esta razón, en los hospitales de Estados Unidos todos los recién nacidos son sometidos a exámenes que permiten detectar la anemia drepanocítica.

Fisiología:

La función de las moléculas de hemoglobina contenidas en los hematíes es transportar el oxígeno desde los pulmones hasta los órganos y tejidos del organismo. En la anemia falciforme, la hemoglobina que contienen los glóbulos es un tipo llamado hemoglobina S. Después de que estas moléculas entreguen su oxígeno, algunas de ellas se agrupan formando fibras poliméricas, que deforman el hematíe, de modo que pierde elasticidad y toma una forma alargada y encorvada (falciforme, en forma de hoz).

Fisiopatología:

A diferencia de los hematíes normales, que generalmente son bicóncavos, con una forma similar a la de una rosquilla, los glóbulos rojos falciformes no pueden pasar a través de los capilares y las vénulas. Se asocian unos con otros, quedan enganchados debido a su forma curvada y causan obstrucciones en los vasos, lo que producirá episodios periódicos de molestias. Debido también a sus extremos puntiagudos, pueden llegar a desgarrar las paredes de los vasos. A diferencia de los hematíes normales, que duran unos 120 días en la corriente sanguínea, los falciformes son eliminados después de sólo unos 10 o 20 días y, como no pueden reponerse con suficiente rapidez, la sangre tiene permanente insuficiencia de glóbulos rojos, causando anemia.

Alguien que herede la hemoglobina S de uno de los padres y hemoglobina normal (A) del otro padre adquirirá el rasgo depranocítico, mientras que alguien que herede la hemoglobina S de uno de los padres y otro tipo de hemoglobina anormal del otro padre, tendrá otro tipo de enfermedad del glóbulo rojo, como la talasemia.

Aunque la anemia drepanocítica está presente al nacer, los síntomas generalmente no ocurren hasta después de los 4 meses de edad. Esta anemia se puede volver potencialmente mortal. Se pueden presentar “crisis” o episodios dolorosos y agudos causados por vasos sanguíneos bloqueados y órganos dañados.

Existen varios tipos de crisis:

1- Las crisis dolorosas, que ocurren en casi todos los pacientes en algún momento de sus vidas, pueden durar de horas a días, afectando abdomen, tórax y huesos largos. Algunos pacientes tienen un episodio con intervalos de unos cuantos años, mientras que otros tienen muchos episodios por año. Estas crisis pueden ser tan graves que requieren hospitalización para el control del dolor y administración de líquidos intravenosos.
2- Crisis hemolítica: que ocurre cuando los glóbulos rojos dañados se descomponen.
3- Crisis de secuestro esplénico: cuando el bazo atrapa células sanguíneas y se agranda.
4- Crisis aplásica: resulta cuando una infección hace que la médula ósea deje de producir glóbulos rojos.

Las crisis repetitivas pueden ocasionar daños a los riñones, los pulmones, los huesos, el hígado y el sistema nervioso central.

Herencia:

La transmisión génica se debe a un gen recesivo; así pues:

• Los individuos homocigóticos recesivos (SS) sólo producen globina beta conteniendo valina. El número de hematíes falciformes alcanza todo el tracto venoso y cualquier esfuerzo podría provocarles la muerte. Afecta a 4 por cada mil individuos de la población afroamericana. La hemoglobina generalmente está por debajo de los 10 mgrs.
Suele ser la forma más grave de esta enfermedad.

• Los individuos heterocigóticos (AS) fabrican la mitad de globina beta con ácido glutámico y la mitad con valina, de tal manera que sólo una centésima parte de sus eritrocitos son células falciformes. Pueden llevar una vida bastante más normal, aunque no les es muy recomendable hacer grandes esfuerzos. Padecen una leve anemia a veces incluso inapreciable. Afecta al 8% de la población afroamericana.

• Las personas que heredan un gen de las células drepanocíticas de uno de los padres y un gen correspondiente a otro tipo de hemoglobina anormal (la hemoglobina es la proteína que permite que los glóbulos rojos transporten el oxígeno a todas las partes del cuerpo) del otro padre, tienen otro tipo de anemia como la talasemia..

Algunos tipos de anemia drepanocítica son muy graves, mientras que otros son más leves.
Los síntomas de los portadores de células falciformes tienden a variar de una persona a otra. También tienden a incrementar su severidad a medida que la persona en cuestión es mayor

Los síntomas comunes abarcan:

• Ataques de dolor abdominal y óseo.
• Fatiga y mareos frecuentes
• Fiebre
• Ictericia
• Palidez
• Frecuencia cardiaca rápida
• Susceptibilidad a infecciones
• Úlceras en la parte inferior de las piernas (en adolescentes y adultos)
• Retraso en el crecimiento y en la pubertad

Los cambios orgánicos son:

• Aumento del número de pulsaciones y de la longitud de las fibras cardíacas, lo que conlleva riesgo de insuficiencia cardiaca.
• Disminución del número de hematíes, debido a su extrema fragilidad y como consecuencia disminución de la hemoglobina
• Hipoxia de tejidos, provocada por el esfuerzo.
• Obstrucción y desgarro de venas.
• En niños es más común la Dactilitis

El paciente también puede presentar:

• Orina sanguinolenta (hematuria)
• Dolor torácico
• Sed excesiva
• Micción frecuente
• Erección dolorosa (priapismo; esto ocurre en el 10 al 40% de los hombres con la enfermedad)
• Visión deficiente/ceguera
• Accidente cerebrovascular
• Úlceras cutáneas

El “episodio” de dolor o “crisis” es el síntoma más común de la anemia drepanocítica y la razón número uno por la cual la gente con esta enfermedad acude a las salas de urgencias y a los hospitales.

Cuando las células drepanocíticas viajan por los vasos sanguíneos pequeños, pueden atascarse y obstruir el flujo sanguíneo. Esto produce dolor entre leve y muy fuerte, que puede aparecer súbitamente y durar por mucho o poco tiempo.

Exámenes complementarios:

Los exámenes que comúnmente se llevan a cabo para diagnosticar y controlar a los pacientes con anemia drepanocítica abarcan:

• Conteo Sanguíneo Completo (CSC)
• Electroforesis de hemoglobina
• Investigación de células falciformes (drepanocitos) en frotis sanguíneo.
• Los pacientes con drepanocitos pueden tener resultados anormales en ciertos exámenes como, por ejemplo:
• La cantidad de oxígeno en la sangre puede estar disminuida
• Una Tomografía Axial Computarizada (TAC) o una Resonancia Magnética (RM) puede mostrar accidentes cerebrovasculares en ciertas circunstancias
• Bilirrubina elevada
• Creatinina sérica elevada
• Potasio sérico elevado
• Conteo alto de glóbulos blancos
• Hemoglobina en suero disminuida
• Cilindros hemáticos urinarios o sangre en la orina

Diagnóstico diferencial:

Debe establecerse con otras formas de anemia hemolítica, especialmente las de origen genético como la talasemia.

Tratamiento:

Los pacientes con anemia drepanocítica necesitan tratamiento continuo, incluso si no están experimentando una crisis de dolor. Se requiere un suplemento con ácido fólico, un elemento esencial en la producción de células, debido a la necesidad de una rápida renovación de glóbulos rojos.

El propósito del tratamiento es manejar y controlar los síntomas y tratar de limitar la frecuencia de las crisis.

Durante la crisis drepanocítica, es posible que sean necesarios ciertos tratamientos. El tratamiento del dolor es crucial y dichos episodios dolorosos se tratan con analgésicos e hidratación adecuada. Los medicamentos no narcóticos pueden ser efectivos, pero algunos pacientes requerirán medicamentos narcóticos.
La hidroxicarbamida es un fármaco utilizado para algunos pacientes con el fin de reducir el número de episodios de dolor (incluyendo dolor torácico y dificultad para respirar), pero no funciona con todas las personas.

Los tratamientos adicionales para las complicaciones pueden abarcar:

• Diálisis o trasplante de riñón para enfermedad renal
• Rehabilitación con medicamentos y asesoramiento para complicaciones psicosociales
• Extirpación de la vesícula (si hay enfermedad de cálculos significativa)
• Artroplastia de cadera en caso de necrosis avascular de la cadera (muerte de la articulación)
• Irrigación o cirugía para priapismo (erecciones dolorosas y persistentes)
• Exanguinotransfusión parcial para el síndrome torácico agudo
• Cirugía para problemas oculares
• Transfusiones o cirugía para problemas cerebrales, tales como accidentes cerebrovasculares
• Cuidado de heridas, óxido de zinc o cirugía para úlceras en las piernas

El trasplante de médula ósea o de células madre puede curar esta enfermedad.

La médula ósea es un tejido graso suave que se encuentra en el centro de los huesos, donde se forman los glóbulos sanguíneos. El trasplante de médula ósea o de células madre es un procedimiento que consiste en tomar células sanas de la sangre de una persona (el donante) y colocarlas dentro de alguien cuya médula ósea no está funcionando bien.

Los trasplantes de médula ósea o de células madre implican riesgos muy grandes y pueden provocar serios efectos secundarios, incluida la muerte. Para que el trasplante funcione, debe haber un alto nivel de compatibilidad entre el donante y el receptor del trasplante de médula ósea. Por lo general, el mejor donante es un hermano o una hermana. Los trasplantes de médula ósea o de células madre se realizan en caso de anemia drepanocítica muy grave, en niños en quienes la enfermedad solo ha causado daño menores a sus órganos.

La anemia drepanocítica, al igual que otras enfermedades crónicas potencialmente mortales, puede causar gran estrés al paciente y a los miembros de la familia. El hecho de unirse a un grupo de apoyo, en el que los integrantes comparten experiencias y problemas en común, puede aliviar dicho estrés.

Pronóstico:

En el pasado, la muerte por insuficiencia de un órgano ocurría frecuentemente entre los 20 y 40 años en los pacientes con anemia drepanocítica. Más recientemente, debido a la mejor comprensión y manejo de la enfermedad, los pacientes viven hasta los 40 y 50 años.

Las causas de muerte abarcan insuficiencia de órganos e infección. Algunas personas con la enfermedad experimentan episodios menores, breves y poco frecuentes, mientras que otras experimentan episodios graves, prolongados y frecuentes que ocasionan muchas complicaciones.

Complicaciones:

• Síndrome torácico agudo
• Ceguera/deterioro visual
• Disfunción eréctil (como resultado del priapismo)
• Cálculos
• Infección, incluyendo neumonía, colecistitis (cálculos), osteomielitis (hueso) e infecciones urinarias
• Destrucción articular
• Úlceras en las piernas
• Pérdida de funcionamiento del bazo
• Enfermedad multisistémica (riñón, hígado, pulmón)
• Síntomas neurológicos (cerebro y sistema nervioso) y accidente cerebrovascular
• Infección por parvovirus B19 que ocasiona crisis aplásica
• Crisis hemolítica y aplásica recurrente que ocasiona anemia y cálculos
• Síndrome de secuestro esplénico
• Necrosis del riñón
• Muerte

Las personas que tienen el rasgo drepanocítico no suelen tener ningún síntoma de anemia drepanocítica. Sin embargo, una persona con el rasgo drepanocítico puede sufrir complicaciones de la enfermedad en condiciones extremas tales como:

1- Gran altitud (durante un vuelo en avión, al escalar montañas o en ciudades ubicadas a grandes altitudes)

2- Presión alta (durante actividades de buceo).

3- Poco oxígeno (al escalar montañas o hacer ejercicios físicos extenuantes, como en los campamentos de reclutas militares o en entrenamientos para competencias deportivas).

4- Deshidratación (disminución importante de agua en el organismo).

5- Climas muy fríos

Prevención en general:

La anemia drepanocítica únicamente se puede presentar cuando dos portadores del rasgo drepanocítico tienen un hijo juntos. Por lo tanto, se recomienda buscar asesoría genética para todos los portadores del rasgo. Aproximadamente 1 de cada 12 personas de raza negra tiene el rasgo drepanocítico. Igualmente, hay disponibilidad del diagnóstico de anemia drepanocítica durante el embarazo.

El tratamiento oportuno de las infecciones, la oxigenación adecuada y la prevención de la deshidratación pueden impedir la formación de glóbulos rojos depranocíticos. Igualmente, los antibióticos y las vacunas pueden prevenir las infecciones.

El paciente debe hacerse exámenes físicos regulares cada 3 – 6 meses para constatar que reciba la nutrición adecuada, mantenga los niveles de actividad apropiados y reciba las vacunas apropiadas. También se recomiendan los exámenes regulares de los ojos.

Las mujeres que tienen anemia drepanocítica pueden llevar adelante un embarazo sano, pero deben tener mucho cuidado para evitar problemas durante el embarazo que puedan afectar su salud y la salud del bebé que llevan en el vientre. La enfermedad puede empeorar y los episodios de dolor pueden hacerse más frecuentes. Es mayor el riesgo de entrar en trabajo de parto antes de lo previsto y de que el bebé tenga un peso bajo al nacer. Sin embargo, las mujeres con anemia drepanocítica pueden tener un embarazo normal si comienzan a recibir cuidado prenatal temprano y se controlan durante todo el embarazo.

Existe un examen que se hace durante el embarazo que permite determinar si el bebé tendrá anemia drepanocítica o el rasgo drepanocítico o si no tendrá ninguna de las dos cosas. Este examen suele hacerse después del segundo mes de embarazo. Sería recomendable que las mujeres que tienen anemia drepanocítica vieran a un consejero genético para indagar sobre esta enfermedad y conocer las probabilidades de transmitir la anemia drepanocítica a su bebé.

La pérdida de la vista, incluida la ceguera, puede presentarse cuando las células drepanocíticas obstruyen los vasos sanguíneos del ojo y se daña la retina (una capa delgada de tejido que se encuentra dentro de la parte posterior del ojo).

Las personas que tienen anemia drepanocítica deben chequearse los ojos anualmente para determinar si tienen algún daño en la retina. Si es posible, este chequeo debe hacerlo un oftalmólogo especialista en enfermedades de la retina. Si hay daño en la retina, se puede someter a la persona afectada a un tratamiento con láser a fin de evitar que la vista siga empeorando.

Las personas que tienen anemia drepanocítica pueden vivir su vida a plenitud y disfrutar de casi todas las actividades que realizan otras personas. Hay cosas que pueden hacer para mantenerse lo más sanas posibles. Por ejemplo:

• Hacerse chequeos médicos de manera regular. Los chequeos regulares realizados por un médico de familia pueden ayudar a prevenir algunos problemas serios.

• Prevenir las infecciones. Las enfermedades corrientes, como la gripe, pueden agravarse rápidamente en un niño que tiene anemia drepanocítica. La mejor defensa es tomar algunas medidas sencillas para prevenir las infecciones:

• Adoptar hábitos saludables. Las personas que tienen anemia drepanocítica deben tomar de 8 a 10 vasos de agua diarios y comer alimentos sanos. Además, deben tratar de no acalorarse mucho, no exponerse a mucho frío ni cansarse demasiado.

• Participar en estudios clínicos. Constantemente se hacen investigaciones clínicas con el objetivo de encontrar mejores tratamientos, con la esperanza de encontrar una cura para la anemia drepanocítica. Las personas que participan en estos estudios podrían tener acceso a nuevas medicinas y opciones de tratamiento.

Las personas que tienen anemia drepanocítica, especialmente los bebés y niños pequeños, corren un mayor riesgo de contraer infecciones peligrosas. La neumonía es la primera causa de muerte en los bebés y niños pequeños que padecen anemia drepanocítica. Las vacunas pueden protegerlos contra infecciones peligrosas.

Prevención de infecciones:

Las personas con anemia drepanocítica necesitan mantener sus vacunas al día, incluyendo las vacunas antigripales, antineumocócica, antimeningocócica y la vacuna contra la hepatitis B.
Algunos pacientes pueden necesitar antibióticos para prevenir infecciones.

Prevención de las crisis:

Los padres cuyos niños tienen anemia drepanocítica deben animarlos a llevar una vida normal. Sin embargo, con el fin de disminuir la presentación de las crisis drepanocíticas, se aconseja considerar las siguientes precauciones:

Para promover la hidratación apropiada:

1. Reconocer los signos de deshidratación
2. Evitar la exposición excesiva al sol
3. Suministrar líquidos tanto en casa como fuera de ella

Para evitar fuentes de infección:

1. Mantener al niño vacunado apropiadamente como lo recomiende el médico.
2. Considerar la posibilidad de que el niño lleve puesto un brazalete de alerta médica.
3. Compartir la información anterior con profesores y otros cuidadores de la manera apropiada.

Se debe ser consciente de los efectos que las enfermedades crónicas y potencialmente mortales pueden tener en los hermanos, las relaciones maritales, los padres y en el niño.

Para prevenir la falta de oxígeno de los tejidos, evitar lo siguiente:

1. La actividad física exigente, en especial si hay agrandamiento del bazo

2. El estrés emocional

3. Ambientes con bajo contenido de oxígeno (grandes alturas, vuelos en aviones no presurizados, aglomeración de personas en recintos cerrados)

4. Fumar.

5. Fuentes conocidas de infección.

Nota: Por su carácter de padecimiento incurable y las crisis agudas o las complicaciones que pueda presentar, esta enfermedad debe ser controlada por un médico hematólogo infantil o de adultos.

Dr. Avilio Méndez Flores

El catarro común

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Es un trastorno imprevisto y algo incapacitante. Ataca la parte superior del aparato respiratorio mucosa nasal, garganta y bronquios. Hasta el presente no hay manera de prevenirlo porque es de causa viral lo cual supone que no tiene tratamiento específico, solo alivio relativo mientras dure su efecto.

A pesar de su carácter viral aún no se ha podido lograr una vacuna permanente debido a que hay en el ambiente miles de cepas diferentes antigénicamente, lo cual resulta técnicamente imposible desarrollar tantos cientos de vacunas e inmunizar a millones de personas, además, las características de estos virus del catarro imposibilitan que puedan ser aislados: son tan pequeños que traspasan los filtros más potentes, están en mutación constante, y pueden propagarse fácilmente en las secreciones emitidas por las personas enfermas (al estornudar, hablar, limpiarse la nariz, toser, etc.). a ese medio de transmisión hay que añadir el del contacto manual o el uso de algún utensilio que no haya sido lavado previamente.

Estos catarros reciben nombres especiales según la región del cuerpo que afectan con más intensidad. Así, por ejemplo, se les llama:

• Rinitis cuando atacan las fosas nasales.
• Laringitis si causan ronquera o la pérdida de la voz.
• Faringitis, si invade la garganta.
• Bronquitis cuando el área atacada son los pulmones.

Contagio:

En primer lugar, la persona debe estar expuesta a un ambiente contaminado para “pescar un catarro”, como se dice coloquialmente. Por ello, si permanece encerrado en un lugar durante largas horas (ya sea la casa, la oficina, la escuela, una tienda, o el cine, etc.), las posibilidades de que se contamine con el virus del catarro son grandes, ya que está respirando exclusivamente un aire contaminado por posibles virus, y se está privando de las beneficios que brinda el aire libre.

Pero, además, no hay duda de que el organismo es más vulnerable a ser afectado por el virus de catarro si el sistema inmunológico se encuentra debilitado. Como cuando se encuentra fatigado, o la alimentación es inadecuada, cuando se está sometido a altos niveles de estrés, la menstruación (en el caso de la mujer), el hallarse afectado por cualquier otra enfermedad (o en proceso de recuperación), etc.

Por supuesto, las personas que fuman o están expuestas a otros elementos contaminantes en el aire que respiran, desarrollan el catarro común con más frecuencia que las demás.

Evolución:

Generalmente el virus presenta un período de incubación que puede tomar entre 3 y 4 días (desde el momento en que penetra el cuerpo).

Los síntomas son los siguientes: el primero, y el más característico, es una sensación de ardor o escozor en la garganta. Poco después la nariz se congestiona, y la persona comienza a estornudar. Asimismo, empieza a brotar una molesta y constante secreción nasal.

A las 48 horas de haber comenzado a manifestarse los síntomas, el catarro se encuentra en el momento culminante de su proceso. La persona siente un malestar general, dolores en todo el cuerpo, jaquecas moderadas, y tal vez un poco de fiebre.

La duración es de aproximadamente una semana, y al cabo de este período, los síntomas comienzan a ceder por sí solos, hasta que el catarro desaparece. Sin embargo, no todas las personas que lo sufren experimentan los síntomas con la misma intensidad y duración.

Tratamiento:

No hay cura para este mal. A lo más que la persona contaminada puede aspirar es a aliviar los síntomas (dolor de garganta, congestión nasal y bronquial y bajar la fiebre si la tiene).

Pero las investigaciones no cesan para encontrar medios realmente efectivos para evitar el catarro común, o para controlarlo. En ese sentido, hoy se continúan llevando acabo estudios sobre el uso del interferón, que es una proteína que combate los virus, y que podría ser muy efectiva contra el virus catarral.

Manejo del catarro:

• Utilice un vaporizador para aliviar la congestión.
• Chupe pastillas para suavizar la garganta y aliviar el dolor (un caramelo puede hacer ese mismo efecto).
• Si la tos es demasiado molesta, emplee algún medicamento apropiado que puede adquirir libremente en cualquier farmacia.
• Use, pero no abuse, gotas o rocíos descongestionantes de la nariz.
• Aliméntese debidamente, beba líquidos abundantemente (especialmente jugos, principalmente los cítricos, que son ricos en vitamina C).
• Ingiera frutas.
• Tome yogurt.
• Descanse lo más posible.

Vea al médico si considera que los síntomas del catarro son muy intensos, o si no comienzan a ceder después de la primera semana de haberse manifestado.

Posibles complicaciones:

• Bronquitis aguda.
• Otitis media

Dr. Avilio Méndez Flores

Pérdida de peso inexplicable

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Hay personas que, debido a un exceso de peso que han mostrado por años, cuando inexplicablemente comienzan a perder los kilos de exceso acumulados en su cuerpo, se sienten complacidos, sin importarles qué factores pueden estar ocasionando esa reducción, ya que no están observando ningún tipo de dieta.

En muchas situaciones, la perdida de peso puede deberse a una etapa temporal de sus vidas (provocada por diferentes factores); pero en otras, puede ser provocada por una enfermedad que se halla en desarrollo y que puede llegar a afectar seriamente la salud de la persona, si la misma no se atiende debidamente y a tiempo.

Si usted es como la mayoría de las personas que se preocupan por no aumentar de peso, seguramente estará de acuerdo en que es una verdadera bendición que los días pasen sin sentir hambre, ya que de esta manera no se ve movido por la compulsión de ingerir alimentos a toda hora para satisfacer un apetito que tal parece que no puede ser controlado. Ahora bien, cuando la falta de apetito de un día se prolonga por una semana o más, y de repente usted se da cuenta de que ha comenzado a perder peso, no hay duda de que llegará a preocuparse y empezará a dudar acerca de lo que puede estar ocurriendo en su organismo. Porque esa pérdida de peso inesperada, involuntaria, en la que la persona adelgaza sin proponérselo, debe ser siempre motivo de preocupación y una inmediata visita al médico.

Todos los seres humanos atravesamos determinadas etapas en nuestras vidas en las que la aguja de la balanza baja rápidamente, porque estamos perdiendo peso, por ejemplo, durante situaciones de crisis emocionales, o cuando sufrimos alguna enfermedad, o si experimentamos demasiada tensión en el trabajo. Son situaciones que nos llevan a ingerir menos alimentos, porque el estrés que estamos experimentando nos neutraliza el apetito habitual.

Si sufrimos un fracaso sentimental (o, por el contrario, si iniciamos un nuevo romance), por lo general perdemos los deseos de comer; lo mismo ocurre si perdemos a un familiar o a un amigo querido. Son situaciones que nos sacan de nuestra rutina, y que hacen que la comida deje de ser una de nuestras prioridades.

Pero también se nos va el apetito si pescamos un resfriado y los síntomas son intensos. Sin embargo, la mayoría de las personas no entiende por qué un trauma emocional resulta devastador para el apetito ni qué podemos hacer para recuperarlo si atravesamos situaciones de este tipo.

Y en muchos casos, la pérdida de peso se prolonga, la persona se va volviendo cada vez más delgada, y su salud llega a verse afectada. Porque es importante que estemos conscientes que tanto la obesidad (debido a los excesos al comer) como la delgadez pronunciada (por falta de alimentos) son extremos de una misma condición, igualmente nociva para la salud.

En la actualidad, de acuerdo con los nuevos conceptos de la Nutrición se considera que; una persona está demasiado delgada (como para que comience a preocuparse por su salud) cuando se halla a un 10% por debajo del peso ideal; es decir, lo que debe pesar normalmente de acuerdo con su edad, estatura y su condición física.

Por ejemplo, un médico posiblemente investigue por qué una persona de 25 años, de constitución física de mediana a grande, y que mide 1,65 m. de estatura, tiene un peso que fluctúa alrededor de los 55 kilos.
También resulta motivo de preocupación para el profesional de salud el hecho de que una persona de 1,65 m. de estatura, con una constitución mediana, de repente (sin estar a dieta) baje de su peso habitual de 60 kilos a 52 kilos.

Por supuesto, esta reducción de 8 kilos en el peso habitual no quiere decir que la persona en cuestión esté demasiado delgada ni que se halle enferma pero si es un indicio de que ha habido un cambio en el equilibrio de energía del organismo y que, por lo tanto, es necesario investigar las causas que lo han provocado. Es evidente que si una persona adelgaza de repente, ello se debe, por lo general, a que sus hábitos alimenticios han variado en alguna forma, y que no está comiendo como lo hacía antes debido a factores emocionales, o por alguna enfermedad; es decir, no está alimentándose lo suficiente para la energía que consume. Porque es preciso estar conscientes de que aunque muchas veces hallamos escuchado la manida frase de que “hay personas que por mucho que coman no engordan”, la realidad es que todos los alimentos que ingerimos nos engordan, y los excesos inmediatamente se evidencian en nuestro cuerpo en forma de kilos, por muy acelerado que sea nuestro metabolismo y por mucha actividad física que realicemos.

Dr. Avilio Méndez Flores

Los lunares

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Para algunas personas, los lunares son elementos que decoran la piel, sobre todo si están estratégicamente ubicados en el cuerpo, para otras, constituyen motivo de gran preocupación debido a la posibilidad que evolucionen y se transformen en tumoraciones cancerosas. Desde luego, casi todos los seres humanos tenemos lunares: unos nacen con ellos, otros los van adquiriendo a lo largo de la vida.

El hecho es que para muchas personas, esas manchas en la piel, que pueden presentarse en todo el cuerpo, se vuelve algo obsesionante… no saben qué significan, ni si deben eliminarlas o no. Pero el gran peligro de los lunares es que algunos pueden tener origen canceroso. Afortunadamente, existen varios métodos muy simples mediante los que podemos detectar cuáles de esos lunares tienen posibilidades de convertirse en tumoraciones malignas, y cuáles no.

Ante todo se debe mencionar que los lunares aparecen en la piel debido a un crecimiento celular. Las células que elaboran el pigmento que da color a la piel (la melanina, los melanocitos y sus productos) comienzan a alargarse y a crear la típica mancha que todos conocemos como lunar.

Estos lunares pueden ser de distinta forma y tamaño, y sus tonalidades varían desde un marrón claro hasta el negro intenso. Lo importante es saber cuándo un lunar puede indicarnos una situación de malignidad y qué cambios (entre los que puedan producirse en ellos) son normales o no.

Lunares inofensivos:

Los lunares comunes (que surgen primeramente de una manera plana en la piel, y que después continúan creciendo hasta que desaparecen, internándose en la profundidad de la dermis) no tienen por qué preocupar. Tampoco debe prestársele mucha atención a esos lunares que hemos tenido en la piel y que parecen permanecer inalterables, acompañándonos durante toda la vida. Igualmente, no preocuparse si el lunar va formando un abultamiento progresivo, el cual se debe a que las células tienden a expandirse hacia la superficie de la piel.

Lunares peligrosos:

Sin embargo, hay ciertos cambios en los lunares que se deben considerar como anormales y ser vigilados muy de cerca, puesto que pueden indicarnos la presencia de formación de un melanoma maligno, un tipo de cáncer de piel que a pesar de ser grave en sus estados más avanzados, se puede curar totalmente siempre que sea detectado a tiempo.

Lunares displásticos:

Los lunares que más debemos observar y los que más preocupan a los dermatólogos, son los llamados lunares displásticos. Este tipo de lunares (a diferencia de los otros lunares comunes) presenta áreas planas y abultadas en su superficie, bordes muy bien delineados o bordes irregulares, o ambos, a veces hasta con variedad de colores.

Muchos son grandes (algunos tienen dos centímetros de diámetro o más) y se encuentran en lugares que normalmente no están expuestos al sol, como son los senos de las mujeres, el área alrededor de los genitales y los glúteos. Si se observa algunos de estos lunares en esas regiones estratégicas del cuerpo ( o en otras), pero con características similares, se debe acudir al médico para someterse a un reconocimiento general.

Lunares vellosos:

Algunos de los lunares pueden presentar vellosidades. Si este fuera el caso, es sumamente importante que la persona no intente eliminarlos, sino que acuda al dermatólogo para que sea él quien lo cauterice (mediante un procedimiento totalmente indoloro). Si un lunar específico le desagrada, puede tratar de ocultarlo con una capa de maquillaje. Desde luego, si el rechazo hacia el mismo es grande, con extirpárselo resuelve la situación. Eso sí, jamás intente eliminarlos con una navaja, ni trate de deshacerse de ellos por medio de método que no haya sido convenientemente indicado por el especialista.

Bebés con lunares:

Muchísimos niños nacen con los llamados nevos congénitos, que son lunares de cualquier tamaño, generalmente localizados en la parte posterior del cuerpo, son planos y de un color violáceo que con los meses van desapareciendo casi totalmente.

Efecto de los rayos UV:

Ciertos lunares inofensivos pueden ofrecer un peligro potencial si exponemos nuestra piel a los rayos ultravioletas del sol (sobre todo después de las primeras horas de la mañana) o a lámparas especiales de luz solar artificial.

Un dato importante:

Casi todas las personas que deben estar expuestas al sol constantemente, y cuya piel es más bien trigueña, por lo general nunca sufren los efectos dañinos de los rayos solares sobre los lunares, aunque por supuesto la piel se reseca en ellos y aparecen entonces resquebrajaduras, arrugas y otras señales de envejecimiento prematuro. El peor peligro que ofrecen los rayos ultravioletas en verdad para aquellos individuos que toman el sol ocasionalmente, y sobre todo los que tienen una piel muy blanca y tienden a enrojecerse rápidamente al estar expuestos a los mismos.

Sugerencias para evitar riesgos:

Evite exponerse a lámparas de luz solar artificial. Pueden ser muy dañinas para la salud en general.

No se exponga nunca al sol sin la protección adecuada (cremas bloqueadoras, con un índice de protección alto, no menos de 15 SPF., mucho menos entre las 10 a.m. y las 2 p.m.

Extírpese los lunares que el especialista considere peligrosos; por lo general podrá hacerse el propio consultorio del dermatólogo. El procedimiento es muy sencillo y no causa dolor alguno.

Nevos congénitos:

Muchísimos niños nacen con este tipo de lunares, que pueden ser de variados tamaños. Antes de decidir efectivamente si deben ser o no eliminados, es importante consultar con un especialista.

Para el examen de un lunar muchos dermatólogos se siguen por las letras ABCD, donde:

A- Aspecto: uniforme (sin irregularidades).
B- Bordes: regulares, sin entrantes ni salientes.
C- Color: de un solo color sin matices contrastantes.
D- Diámetro: no más de 6 milímetros de diámetro.

Señales que podrían ser preocupantes:

• Alteración en el borde del lunar.
• Aumento desproporcionado y rápido en tamaño (el lunar aumenta su nivel con respecto a la piel).
• Sensación nueva en la zona alrededor del lunar (escozor, cosquilleo o inclusive dolor).
• Apariencia de estar enfermizos (supurando o sangrando).
• Si se observa algunos de estos síntomas en uno de esos lunares se debe acudir al dermatólogo. Por lo general, éste los remueve (una operación muy sencilla), enviando después al laboratorio para que se le analice y determine si son benignos o de origen canceroso.

Dr. Avilio Méndez Flores

La andropausia

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La andropausia consiste en el declive gradual de todas las funciones fisiológicas del hombre, desde las cognitivas hasta las físicas.

Se refiere a los cambios fisiológicos que suceden en el hombre a partir de los 55 años. El declinar hormonal sucede por igual en mujeres y hombres. En las mujeres se denomina menopausia y en el hombre andropausia. La terapia sustitutiva se aplica con creciente frecuencia a las mujeres y no sin ciertas reservas, pero todavía se está muy lejos de que los hombres asuman su natural declive y la conveniencia de una terapia similar adaptada a ellos.

De hecho, a las consultas médicas acuden muchos hombres a los que se diagnostica depresiones y disfunciones varias, que esconden el inicio de la andropausia y podrían mitigarse, al menos en parte, con un tratamiento sustitutivo adecuado.

A partir de cierta edad, los hombres comienzan a sentir que su capacidad de concentración y su memoria disminuyen, que pierden fuerza muscular, y que, como ocurre en las mujeres, se produce un incremento de la grasa y cambia la distribución de la misma en el cuerpo.

La masa ósea se reduce y puede aparecer la osteoporosis, descienden tanto el interés sexual (o libido) como la potencia sexual, se altera el ritmo de sueño, se registran cambios de carácter, surgen depresiones de mayor o menor severidad, se pierde el interés por las cosas y se suceden cambios emotivos y del estado de ánimo de forma inopinada.

Si en las mujeres se habla de estrógeno-deficiencia, en los hombres nos podemos referir a andrógeno-deficiencia, ya que la disminución de las hormonas androgénicas es el fundamento de la andropausia.
La disminución de la producción de testosterona, hormona masculina, puede determinarse en la sangre. A partir de los 60 años se detectan significativos descensos del nivel de testosterona en la sangre a primera hora de la mañana. También se ha notado la disminución de otras hormonas androgénicas, pero el mejor indicador parece ser la testosterona.

Si se diagnostica precozmente, lo lógico es instaurar un tratamiento para prevenir la situación o retardar su evolución. Pero todavía no hay resultados fiables sobre la terapia hormonal sustitutiva a largo plazo.
El tratamiento de la andropausia persigue eliminar o amortiguar los síntomas, pero fundamentalmente va dirigida a restaurar las funciones sexuales, ya que hay una clara asociación entre los niveles de testosterona plasmática y la calidad y frecuencia de la erección del pene.

No hay que olvidar, además, que en muchos casos el déficit de testosterona se une, por la edad, una arterioesclerosis que reduce el flujo sanguíneo en los cuerpos cavernosos del pene, lo que hace más problemática la vida sexual. Pero el tratamiento también persigue incrementar las ganas de vivir, mantener el vigor físico y la capacidad intelectual. La terapia hormonal sustitutiva masculina no está muy extendida, al contrario de lo que ocurre entre las mujeres, que cada vez recurren más a esta clase de terapia.

Hoy, el tratamiento masculino se realiza mediante testosterona. En algunos países se comercializa como inyectable intramuscular que se absorbe lentamente, por lo que se administra cada 2-3 semanas. En otros países hay parches transdérmicos que aportan unos 5 miligramos diarios, una cantidad parecida a la dosis fisiológica diaria necesaria y se asimilan por el cuerpo de manera progresiva. También se investiga sobre los implantes subcutáneos o pellets, cuyo efecto puede durar tres o cuatro meses.

La testosterona es una hormona sexual, con efecto andrógeno y anabolizante que debe ser utilizada sólo cuando lo indica el médico especialista.

Quienes padecen afecciones como epilepsia, diabetes, crecimiento prostático benigno (adenoma de próstata), hipertensión, insuficiencia hepática o renal e insuficiencia cardiaca, deben tener mucha precaución ante esta terapia hormonal, que está absolutamente contraindicada en pacientes con cáncer de próstata o cáncer hepático.

Durante el tratamiento con testosterona conviene someterse a exámenes periódicos de próstata, y dado que los problemas urológicos cobran especial relevancia durante la andropausia, el paciente deberá ponerse en manos de un urólogo que le oriente sobre el tratamiento más adecuado y los controles a efectuar.
La andropausia es tan fisiológica en el hombre como en la mujer lo es la menopausia.

La aparición de síntomas como decaimiento, disfunción eréctil, pérdida de interés por el sexo, tristeza, etc. en un hombre adulto de más de 55-60 años, hace pensar en la andropausia.

Pero no hay motivos para ocultada; al contrario, se debe acudir al médico para que nos ayude a superar esa situación, que no es ninguna enfermedad ni estigma, se trata simplemente de un proceso fisiológico que en muchas ocasiones requiere tratamiento e incluso ayuda psicológica.

Dr. Avilio Méndez Flores

VIH-SIDA. Preguntas y respuestas

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¿Qué es el VIH?

El Virus de Inmunodeficiencia Humano, o VIH, es el virus que produce el SIDA. SER VIH POSITIVO NO SIGNIFICA TENER SIDA. Sin tratamiento, pueden pasar de 8 a 10 años entre el momento inicial de la infección por el VIH y la aparición de las distintas enfermedades propias del SIDA o Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida. El microorganismo, de la familia de los retrovirus, es de reproducción lenta pero progresiva, y afecta al sistema inmunológico.

Una vez que ingresa al cuerpo ataca el sistema linfático; se puede depositar en los linfocitos, en los ganglios linfáticos, hígado, bazo. Hasta ahora, no existe nada que pueda desterrar al VIH del organismo. Este enemigo, que parece todopoderoso en el cuerpo humano, es frágil ante el calor intenso y los desinfectantes.

Este virus entra en una categoría particular de virus denominada retrovirus, llamada así porque invierte el orden común de reproducción dentro de las células que infectan, proceso al que se alude como transcripción reversa.

¿Qué es el SIDA?

El SIDA es el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida debida al VIH y se caracteriza por la aparición de síntomas propios del deterioro del sistema inmunológico. Estos síntomas pueden aparecer aislados o conjuntamente: gastroenteritis, neumonía, Pérdida paulatina de peso. sarcoma de Kaposi, tuberculosis, toxoplasmosis, etc. Se cuentan más de 22 enfermedades distintas que se van sucediendo periódicamente. Usualmente, llegado a un cierto punto de desgaste del sistema inmunológico, se comienza tratamiento preventivo para esas distintas “infecciones oportunistas”. Sin tratamiento, la mayoría de las personas que llegan a la etapa SIDA viven aproximadamente tres años.

¿Es un solo virus, o es más de uno?

Hay varios serotipos (se han descrito más de 5). A pesar de que en Venezuela no se han hecho muchos estudios al respecto, se sabe que hay mayor circulación del serotipo 1 (más agresivo).

Existen actualmente dos tipos de VIH: VIH-1 y VIH-2. El tipo predominante mundialmente es el VIH-1, y ambos se transmiten por contacto sexual, a través de la sangre o de la madre al bebé. Ambos producen el SIDA.

¿Cuántos subtipos de VIH existen?

Actualmente se conocen muchos subtipos genéticamente diferenciados, de los cuales el subtipo B es el prevalente en Europa y las Américas.

¿Las pruebas existentes detectan todos los subtipos?

Las pruebas de detección del VIH que se utilizan tanto para despistaje como para diagnóstico detectan los diferentes tipos de VIH.

¿Cómo se sabe si se posee el VIH?

Mediante pruebas de sangre en que se puede determinar la presencia de anticuerpos contra el virus. Lo recomendable es que toda mujer embarazada, toda persona activa sexualmente, homosexuales, bisexuales, hemofílicos, pacientes en hemodiálisis o individuos que hayan recibido transfusiones de sangre, se hagan el examen.

¿Cómo se produce la infección por el VIH?

Los únicos fluidos que pueden transmitir el VIH son la sangre, el semen, el líquido pre-seminal, las secreciones vaginales y la leche materna y otros humores orgánicos que contengan células. La infección ocurre sólo cuando el VIH contenido en los fluidos de una persona VIH positiva, entra a la circulación sanguínea de una persona VIH negativa, por medio de alguna de las formas siguientes:

• Relaciones sexuales sin el uso de preservativos.
• Contacto con sangre contaminada, debido a una transfusión o accidente o por compartir inyectadoras u objetos penetrantes como en el caso de tatuajes o “piercings”
• De una madre embarazada VIH positiva a su bebé, durante el embarazo, el parto o la lactancia.
• La detección temprana es muy importante, porque actualmente hay tratamientos que disminuyen considerablemente el riesgo de infección para el bebé durante este período.

¿Cómo no se transmite?

Por tocarse, darse la mano, saludarse, abrazarse. Por compartir cubiertos, vasos. Por la picadura de un zancudo. En la saliva se han encontrado partículas virales; aún cuando existe el riesgo potencial, la saliva humana prácticamente no contiene células y posee sustancias que neutralizan el efecto del virus.

El VIH no se transmite por contacto casual con una persona VIH positiva. El VIH no se “pega”, como la gripe, y por eso el trato con una persona VIH positiva o con SIDA debe ser tan natural como con cualquier otra persona

¿Los hijos de los padres infectados con el VIH serán seropositivos?

Para que un niño sea seropositivo, la madre debe ser portadora de VIH; si el padre es seropositivo y la madre no, el bebé no tendrá problemas. Toda mujer embrazada debe someterse la prueba para detectar el virus. El riesgo de que la criatura nazca con el virus, si no se aplica terapia en la gestación, oscila entre 20% y 30%. En cambio, si la gestante recibe anti-retrovirales después del primer trimestre, se le practica cesárea y se administra tratamiento al recién nacido, la incidencia baja a 1% o 2%.

¿Qué es el período de ventana?

La ventana inmunológica es el tiempo durante el cual la persona está infectada con el virus, pero es imposible saberlo porque el organismo todavía no ha respondido con la creación de anticuerpos. El lapso puede variar: 90% de los enfermos desarrollan anticuerpos a los 2 a 3 meses del contagio; de 5 a 8% de los individuos tardan 6 meses. Un porcentaje muy pequeño puede requerir hasta un año. La ventana clínica es el período en que el sujeto está infectado, pero no presenta síntomas. En promedio pueden transcurrir entre 7 y 10 años hasta evidenciar trastornos como consecuencia del VIH, pero esto no es una regla infalible; algunos individuos sufren la enfermedad entre 3 y 5 años después. Otros pueden pasar más de una década sin molestias, pero son eventuales contagiantes.


¿Cuál es la diferencia entre un seropositivo y un caso sida?

Como hemos dicho antes, el seropositivo es portador del VIH, y todavía no tiene síntomas. Pero aún cuando no haya señales de su actuación, el virus se está dividiendo y produciendo cambios. Cuando se rompe el equilibrio, el agente infeccioso le gana la batalla al sistema inmunológico y hay problemas, se considera que el paciente desarrolló el síndrome. En otras palabras, un resultado positivo de VIH no significa que una persona tenga sida.

¿El VIH puede provocar la muerte?

No necesariamente, pues los nuevos tratamientos han permitido controlar la acción del virus en el organismo. Sin embargo, con el tiempo, el VIH puede causar el SIDA, es decir, alteraciones en el sistema de defensa del organismo que lo hacen propenso a contraer infecciones o a desarrollar ciertos tipos de cáncer, que pueden llevar a la muerte. De allí la importancia de hacerse la prueba a tiempo, si se ha estado expuesto a la infección por el VIH. En la actualidad, con los nuevos esquemas de tratamiento, es un mal controlable. Se cataloga como una afección crónica, similar a la hipertensión y la diabetes;;si el paciente cumple con la terapia, puede trabajar, estudiar y vivir tanto como cualquier otro ser humano.

¿Cómo puedo protegerme de la infección por el VIH?

Si no has iniciado tu vida sexual vale la pena esperar el momento adecuado para comenzar a tener relaciones sexuales Busca información y toma tu tiempo No te sometas a las presiones de grupo, tu decisión de esperar tiene mucho valor. Si ya has iniciado tu vida sexual: Los juegos de estimulación sexual sin penetración, son considerados de mínimo riesgo de infección por el VIH. Si tienes pareja estable, asegúrate de que ambos estén bien informados y lleven su relación con responsabilidad.

Si no tienes pareja estable, necesariamente debes protegerte mediante el uso de preservativos o barreras, ya que éstos ayudan a evitar el contacto directo con fluidos infectados.

El alcohol y el consumo de drogas nos pueden hacer menos cuidadosos y olvidar las precauciones al momento de tener una relación sexual casual

Información adicional:

En los últimos años se ha puesto en manifiesto que esta asociado mas de un virus con el desarrollo del SIDA. El primer virus identificado y que ocasiona la mayor cantidad de casos de SIDA se ha denominado virus de inmunodeficiencia humana tipo 1( HIV-1) , y al parecer, es el miembro mas virulento de una creciente familia de virus del SIDA y relacionado con este. El VIH es un terrible enemigo pues muta continuamente y se presenta en cadenas múltiples.

A pesar de una gran cantidad de especulaciones y teorías, sigue sin determinarse el origen del SIDA. Se ha dicho de maneras muy diversas que el VIH proviene de mosquitos, monos o cerdos que habitan en África o Haití. Sin embargo no puede determinarse con precisión de donde y cuando y porque comenzó a propagarse en las poblaciones humanas. Aunque los primeros casos de SIDA en reconocerse e informarse fueron en Estados Unidos en 1981, ha quedado claro, por estudios retrospectivos, que este síndrome había estado manifestándose en muchas otras áreas del mundo desde mediados de los años setenta.

Un descubrimiento reciente de una versión del VIH en una muestra de sangre congelada, recogida en 1959 de un varón africano adulto, sugiere que el VIH tiene un historial humano muy anterior al momento en que se volvió un problema global y que tal vez se remote a finales de los años cuarenta.

En esencia, el VIH se dirige y destruye los linfocitos (células responsables de las respuestas inmunitarias) corporales CD4, llamado también células ayudantes T o células ayudantes T4. En las personas sanas estas células coordinan la respuesta del sistema inmunológico contra las enfermedades. El daño a dicho sistema que se produce por la infección del VIH deja vulnerable el cuerpo a una gran variedad de cáncer e infecciones oportunistas las cuales permanecen por las menguadas capacidades del sistema inmunológico

¿Qué es una enfermedad oportunista?

El VIH baja las defensas y provoca que la persona sufra de fiebre prolongada, pérdida de peso, aumento de tamaño en los ganglios. Luego, el paciente presentará enfermedades oportunistas, que son infecciones y tumores malignos (como el sarcoma de Kaposi) que no se verían en un individuo con un sistema inmune normal. Pueden ser afecciones producidas por otros virus, por hongos, por bacterias; puede tratarse de males que el individuo padeció, que estaban “dormidos” y que se reactivaron porque el VIH se “comió” la memoria inmunológica: tuberculosis, histoplasmosis, herpes, citomegalovirus (que es causa de ceguera al generar retinitis), toxoplasmosis y micobacterias atípicas (que pueden actuar en el aparato respiratorio), entre otras. La mayoría de los pacientes mueren por las infecciones oportunistas o por los tumores. Y una de las que generalmente precede a la muerte es la candidiasis, solo presente y de manera generalizada y agresiva cuando las defensas están en su máximo descenso.

¿Qué son las ITS?

Las Infecciones de Transmisión Sexual, o ITS, de las cuales forma parte el VIH, incluyen la sífilis, la gonorrea, el VPH, o Virus de Papiloma Humano, y los VHB y C, o Virus de la Hepatitis B y C. A lo largo de esta sección de preguntas, cuando hablemos de los riesgos de contraer el VIH y las medidas adecuadas para evitarlo, estaremos también refiriéndonos a las otras ITS. Algunas de ellas, como las hepatitis y el VPH, son más fáciles de contraer que el VIH y todas indican que, quien las ha adquirido, ha corrido algún riesgo innecesario que podría implicar también una posible infección por VIH.

¿Cómo se sabe en qué etapa se encuentra la persona afectada por el VIH?

Existen dos tipos de exámenes que se utilizan como marcadores principales del avance de la infección: la “subpoblación” o “recuento linfocitario” y la “carga viral”. Gracias a los tratamientos actuales, se ha logrado mantener la carga viral en niveles “indetectables”, es decir, por debajo del mínimo que la prueba es capaz de detectar específicamente. Esto no significa que el VIH haya sido erradicado completamente, pero sí que se encuentra en niveles mínimos y, por ende, incapaz de hacer el daño que de otra manera haría. Este es precisamente el objetivo de las terapias anti-retrovirales actuales.

¿Cómo se contrae el VIH?

Aunque parezca elemental decirlo, el VIH no es “contagioso”, es decir, no se “pega”, como la gripe. Muchas personas se abstienen de relaciones significativas por un temor exagerado a contraer el VIH. Si conoces las formas de transmisión y tomas las medidas de protección adecuadas, es posible evitar la infección por el VIH.


El VIH sólo se transmite por las vías siguientes:

1. La entrada de la sangre de una persona VIH positiva al torrente sanguíneo de una persona VIH negativa, durante un accidente laboral, una transfusión – riesgo muy disminuido actualmente – o al compartir jeringas u otros objetos punzantes – tatuajes, piercings, etc.

2. La entrada de la sangre, el semen o el fluido vaginal de una persona VIH positiva al torrente sanguíneo de una persona VIH negativa, durante una relación sexual sin protección.

3. De una madre VIH positiva al bebé durante el embarazo, el parto o la lactancia. Esto se conoce como “transmisión vertical”.

Es precisamente por esto, es perfectamente factible una relación afectiva-sexual con una persona VIH positiva: si tomamos las medidas adecuadas para prevenir la entrada del VIH al torrente sanguíneo, no hay otro riesgo de infección.

¿Cuáles no transmiten el VIH?

Las lágrimas, el sudor, la orina, la saliva y las heces, NO transmiten el VIH. Sólo si hay presencia de sangre en los tres últimos podría haber algún riesgo de infección.

¿Podría contraer el VIH por el contacto “casual” con una persona VIH positiva?

Definitivamente, NO. Esto significa que no hay problema en tomar agua del mismo vaso, darse un abrazo, un beso, compartir algún deporte o trabajar juntos. El VIH NO se transmite a través de la saliva, las lágrimas o el sudor, ni por mosquitos u otros insectos.

¿Cómo puedo saber si una persona es VIH positiva?

Si la persona es asintomática, no hay manera de saberlo a simple vista. La única manera de saberlo es mediante una prueba de sangre específica llamada “ELISA”, que debe realizarse tres meses después de la relación en la que se ha corrido el riesgo de infección y, en caso de resultar negativa, o “no reactiva”, es recomendable repetirla a los seis meses. Esto se debe a que la prueba ELISA detecta la presencia de anticuerpos contra el VIH y el organismo puede tomar entre tres y seis meses para producirlos. En caso de resultar positiva la prueba ELISA, se realiza una prueba adicional confirmatoria, llamada WESTERN BLOT. La razón de esta prueba confirmatoria es porque la prueba ELISA podría resultar positiva a anticuerpos contra una infección, por ejemplo, de hepatitis, mientras que la prueba WESTERN BLOT detecta los anticuerpos específicos del VIH. En general se hace primero la prueba ELISA pues su costo es mucho menor que la prueba WESTERN BLOT.

¿Qué es el “período de ventana”?

El tiempo entre tres y seis meses que toma el organismo para producir los anticuerpos contra el VIH es llamado “período de ventana”. Durante este período la prueba ELISA puede dar un resultado negativo o “no reactivo”. Sin embargo, desde el momento en que el VIH entra al organismo, puede ser transmitido a otra persona. De hecho, durante ese período de ventana la cantidad de VIH en la sangre, semen y fluido vaginal, aumenta considerablemente, por lo que la probabilidad de infección mediante una relación sexual no protegida durante esta etapa es también muy alta. Esto indica la necesidad, por una parte, de utilizar siempre protección en relaciones sexuales con personas cuyo estatus “serológico” no se conozca; y, por otra parte, en caso de tener una relación afectiva establecida, de comprender la responsabilidad que cada uno debe tener consigo mismo y con su pareja para evitar la infección por el VIH si he tenido una relación sexual sin protección,

¿Por qué debo esperar tres meses para saber si contraje el VIH?

Si tienes la certeza de que la persona con la que tuviste la relación sexual es VIH positiva, y en esa relación hubo la posibilidad de que el VIH contenido en su semen, sangre o fluido vaginal entrara a tu torrente sanguíneo, por no usar preservativo o por no haberlo utilizado correctamente, podrías haber contraído el virus. En este caso, igual que en el de un accidente laboral médico, por ejemplo, lo indicado es tomar el “cóctel” de medicinas, es decir, una terapia de tres medicinas, preferiblemente dentro de las 6 horas siguientes a la situación de riesgo y por un período de un mes. El problema de esto es que el costo de esa triterapia es muy costosa y que si la relación es durante un fin de semana, por ejemplo, no hay dónde comprar las medicinas pues éstas sólo se consiguen en lugares especializados.

Precisamente para controlar ese riesgo, las clínicas y hospitales están en la obligación ética de capacitar a su personal en cuanto a las medidas de bioseguridad y de mantener “kits” de emergencia en caso de accidente laboral. Una vez más encontramos otra poderosa razón para insistir en que SIEMPRE, SIEMPRE, si no estás involucrado en una relación afectiva-sexual de mutua responsabilidad, practiques el sexo con protección y que utilices el preservativo correctamente.

¿Cuáles son los mitos en torno al sida?

1- Que es una enfermedad de homosexuales (se sabe que no es así).
2- Que es una enfermedad fatal, hagas lo que hagas (el tratamiento la controla).
3- Que las terapias alternativas funcionan (no hay ninguna prueba científica de que helados o hierbas sean mejores que los medicamentos anti-retrovirales)

¿Qué es considerado como sexo seguro?

En relaciones sexuales con personas VIH positivas, o con personas cuyo estatus no se conozca, la mutua estimulación sexual es una de las formas de practicar el sexo seguro: la masturbación mutua, las caricias, frotar los cuerpos, etc. Es decir, relaciones sexuales sin penetración. Para quienes consideran que no hay relación sexual si no hay penetración, el uso adecuado del condón es imperativo para evitar el riesgo de infección.

¿Qué puedo hacer si la otra persona no quiere usar preservativo?

Hay quienes piensan que el sexo no se disfruta tanto si se usan preservativos, pero esa no es una razón suficiente para arriesgar la propia salud o la de la otra persona. Aún con los adelantos científicos en cuanto al tratamiento del VIH, los radicales cambios de vida implícitos en la infección por el VIH – físicos y emocionales – justifican evitar el riesgo de contraerlo. La gran variedad de preservativos que ahora existe permite ser creativo y obtener toda la estimulación y el placer que se quiera obtener de una relación sexual.
Si no has utilizado nunca un preservativo, vale la pena comprarlos y “practicar” un poco contigo mismo hasta que se hagan parte normal de tu vida sexual.

¿No usar preservativo una sola vez podría ser riesgoso?

Una sola relación sexual sin protección con una persona cuyo estatus no se conoce ya es un riesgo. A lo mejor tienes suerte esa vez, pero en la siguiente podría no ser igual. El tener una relación sexual casual ya implica un riesgo, pero tenerla sin protección es tomar un gran e innecesario riesgo. Si tienes un preservativo siempre a mano y te “metes en la cabeza” que SIEMPRE, SIEMPRE, debes usarlo en una relación sexual, ni siquiera el consumo de alcohol o drogas pueden ponerte a riesgo de infección.

¿Si he comenzado una relación afectiva, puedo dejar de usar preservativos?

Mucha gente piensa que pasados un par de meses después de haber comenzado una relación, ya se puede dejar de usar condón en las relaciones sexuales. Desafortunadamente, muchas personas han contraído el virus a través de sus parejas. A menos que en una relación de pareja ambos conozcan bien todo lo relacionado con el VIH/SIDA y otras ITS y asuman concientemente un compromiso de mutua responsabilidad, lo mejor es seguir utilizando siempre el preservativo. Para asumir ese compromiso es necesario, por supuesto, hacerse ambos la prueba ELISA dentro de los períodos apropiados.

El sexo sin penetración es una manera de tener relaciones sexuales que disminuye enormemente el riesgo de infección por el VIH. El sexo sin penetración implica creatividad y mucha estimulación – masturbación mutua, masajes, caricias, besos en todo el cuerpo. Es cierto que requiere práctica, imaginación y buen conocimiento de los puntos más sensibles del cuerpo, pero puede ser una alternativa excitante y, por supuesto, segura.

¿El sexo oral es seguro?

Es importante saber que el VIH se encuentra presente en el semen, el líquido preseminal y los fluidos vaginales. Esto significa que tragarlos implica riesgo. Existen condones sin lubricante, de diferentes sabores, incluso, precisamente para poder practicar el sexo oral con condón. Los condones también pueden ser utilizados para preparar “barreras” que se colocan sobre la vagina. Es importante recordar que siempre hablamos no sólo de prevenir la infección por el VIH, sino también otras ITS.

¿Se transmite el VIH por un anilingus (estimulación del ano con la boca)?

La transmisión del VIH podría producirse si se le realiza un anilingus a una persona infectada habiendo presencia de sangre en la zona anal – hemorroides, por ejemplo – que pueda entrar al torrente sanguíneo por la boca. Sin embargo, esta práctica sexual sí está relacionada con la transmisión de otras infecciones como la sífilis, la hepatitis y algunas parasitosis, por lo que es recomendable el uso de barreras tales como preservativos abiertos.

¿Hay algún riesgo en el beso profundo?

El VIH no se encuentra en la saliva en circunstancias normales. Si dos personas se dan besos profundos, incluso prolongados y tienen sus bocas sanas, no hay riesgo.

Sin embargo, si hay sangramiento en las encías o úlceras en la boca, ésta podría ser una vía de entrada para el VIH si en la saliva de la otra persona también hay sangre. Para evitar este riesgo es importante una buena higiene bucal y evitar el uso de hilo dental al menos hasta una hora antes de tener un encuentro casual.

¿Hay personas más susceptibles que otras a la infección por el VIH?

Por estadísticas, sí hay quienes están más expuestos al VIH. Por ejemplo, quienes tienen relaciones sexuales con múltiples parejas, sin tomar las medidas de prevención adecuadas.

Las relaciones anales son las más riesgosas pues, en general, se producen lesiones o se rompen las delicadas paredes internas del ano o el recto. Estas lesiones abren una vía de entrada al torrente sanguíneo para el VIH. Se han encontrado raros casos de personas que portan una inmunidad natural contra el VIH.

¿Qué precauciones debo tomar en un bar o discoteca?

Es importante tener bien presentes las medidas de prevención antes de salir “de rumba”. Muchas de las personas que conocemos en los bares van allí con frecuencia y ya han “estado” antes con otras personas. Muchas de ellas podrían tener el VIH u otra ITS. La ingesta de alcohol u otras drogas podrían interferir con nuestro juicio en un momento dado y, entre el “calor de la noche”, las “ganas”, soledad, “despecho”, o “lo bueno que está el tipo”, es fácil olvidarse de toda medida de precaución o utilizar mal el preservativo.

¿Cuál es el tratamiento para el sida?

Existe más de una decena de medicamentos (anti-retrovirales), los cuales se combinan para lograr un efecto potente. La terapia se basa en una combinación de drogas (cóctel) que actúan en distintas partes del VIH, y que se deben tomar indefinidamente por ahora. Los fármacos no eliminan al virus del organismo, pero evitan que se siga reproduciendo.

¿Y si ya tengo el VIH, para qué me serviría saberlo si no tengo cómo pagar las medicinas?

Tomar la decisión de realizarse la prueba ELISA requiere de valor, especialmente cuando se han tomado riesgos y se sospecha que la respuesta puede ser positiva. Sin embargo, aún si no se comienza a tomar tratamiento, es importante conocer lo más temprano posible la presencia del VIH en el organismo. La buena alimentación, el ejercicio físico, la actitud mental, son factores que pueden ayudar a mantener en buen estado al sistema inmunológico. Por otra parte, evitar nuevos riesgos de reinfección, por VIH o por otra ITS – como hepatitis, VPH – es fundamental para no poner un peso innecesario sobre el sistema inmunológico.

La entrada al organismo de otras cepas de VIH, que podrían incluso ya ser resistentes a las medicinas disponibles, son un riesgo para la persona VIH positiva. Por otro lado, saber si eres VIH positivo te permitiría también prevenir el riesgo de infección de tus parejas sexuales.

Además, luego de acciones legales ejercidas por la organización ACCSI, Acción Ciudadana contra el SIDA, actualmente el Estado tiene la obligación de proveerte de las medicinas requeridas para el tratamiento y, mediante trámites ante el Seguro Social o el Ministerio de Salud, puedes tener acceso a ellas sin costo.


¿Cómo se usa el condón adecuadamente?

Los mejores condones están hechos de látex. Estos son los menos susceptibles de romperse. Lo ideal es que ya vengan lubricados. De no ser así, sólo se debe utilizar lubricante a base de agua, como “Lubrix”, KY o Probe. Nunca debe utilizarse vaselina ni ningún otro lubricante a base de aceite. NO es necesario ni indicado utilizar doble condón; esto es más bien contraproducente.

Si eres alérgico al látex, cuando seas “activo” en la relación sexual, utiliza un condón de piel de cordero, sobre el cual colocas el condón de látex, sin que haya lubricante entre los dos. NUNCA utilices sólo el condón de piel de cordero. Cuando seas “pasivo”, pídele a tu pareja que se coloque un condón de piel de cordero sobre el condón de látex. De esta forma, tu piel nunca estará en contacto directo con el látex. Y recuerda, SIEMPRE utilizar lubricante a base de agua.

Algunos condones vienen con espermicidas, como monoxynol-9, que pueden servir como barreras adicionales contra el VIH.

Los condones deben guardarse en lugares frescos y secos. El calor, la luz solar y la fricción pueden dañar los condones. Por esta razón no debes llevarlos en la cartera ni en la guantera del carro. Los condones deben tener siempre o la fecha de manufactura, o la fecha de vencimiento. Si sólo tiene la fecha de manufactura, calcula un máximo de tres años para utilizarlo. Un condón vencido se vería seco, o demasiado pegostoso, decolorado, y el empaque habría perdido el vacío. NUNCA re-uses un condón!

El mejor momento para hablar acerca del uso del condón con alguien que te atraiga, es justamente desde que se planteen tener una relación sexual. Esto evitará malentendidos futuros, sentirse incómodo, y sería una muestra de tu propia responsabilidad y cuidado para contigo mismo y con la otra persona. También es una muestra de tu propio conocimiento acerca del VIH/SIDA y de otras ITS y la necesidad de evitar el riesgo de contraerlos.

Es posible a veces que encuentres a una pareja sexual que no desea utilizar el preservativo. En este caso, es importante que puedas conversar con ella acerca de los riesgos que supone el no usar preservativo. Si insiste en no usarlo, es preferible, o no tener sexo con ella, o sólo tener juegos sexuales que no impliquen penetración. Por más “bueno” o “buena” que esté una posible pareja sexual, nadie vale tanto como para que nos sintamos obligados a exponernos al VIH.

El paquete del condón debe ser abierto sólo cuando lo vayas a utilizar. De otra manera, se secaría y perdería su validez.

¿Por qué es tan difícil una vacuna contra el sida?

Porque el virus, a diferencia de otros microorganismos contra los que sí ha sido posible inventar inmunizaciones, muda con frecuencia. Además, aún es muy difícil saber qué parte del VIH posee mayor capacidad para generar anticuerpos

El francés Luc Montagnier, copremiado con el premio Nóbel de Medicina 2008 junto con la francesa Françoise Barré-Sinoussi, consideró que puede ver la luz en “cuatro o cinco años” una vacuna terapéutica contra el sida.

Montagnier también subrayó que, si bien por el momento no se puede erradicar la enfermedad, hay “varias maneras de reducir la contaminación” a través de la educación, la información y la prevención de otras enfermedades, en especial en los países en vías de desarrollo.

Conclusiones

Evitar la transmisión del VIH y otras ITS es muy fácil, pero requiere que estés bien informado para no correr riesgos innecesarios.

Las medidas de prevención debes aplicarlas SIEMPRE: así como es muy fácil evitar la transmisión del VIH y otras ITS, también es muy fácil infectarse por un descuido: “no tengo condón, pero es que está tan bueno”, “me juró que ésta es la primera vez que no usa condón”.

Si eres VIH positivo, tienes derecho a una vida afectiva y sexual plena. Sin embargo, es importante que estés siempre bien informado para que no corras riesgos innecesarios para tu salud y para que puedas ayudar a otros a evitar el riesgo de transmisión del VIH.

Datos sobre el VIH-SIDA

En Venezuela, en el lapso de marzo de 1982 a marzo de 1984, se contabilizaron 3509 casos de los cuales 2003 fallecieron.

Asintomáticos: 2731, de los cuales 92% eran hombres y el 8% mujeres. En ese tiempo no estaba claro lo de ser sólo seropositivo, capaz de transmitir el virus, pero aún con las defensas orgánicas suficientes.

En 1997, más de 10.000 seropositivos no tenían con qué comprar la mezcla de 3 drogas que les permitiría seguir viviendo, ya que se determinó que cada paciente necesitaría entre 4,5 y 5,3 millones de bolívares al año para proveerse el tratamiento ideal, que les permitiera seguir viviendo como un enfermo crónico más.

En ese tiempo, 1997, un fondo de 90 millardos de bolívares al año en el Seguro Social podría aliviar la situación.

En el mismo año de 1997, se descubrieron adolescentes seropositivos entre 14 y 19 años de edad, producto de una iniciación temprana en la sexualidad de una juventud que tiende a ser promiscua y que está escasamente protegida contra las infecciones. Aún nuestros muchachos desconocen el riesgo del sida.

Igualmente, en 1997, el sida era la tercera causa de muerte en varones de 25 a 34 años en Venezuela. Esto revela un contagio en plena adolescencia. Ya en el país habrían 50 mil infectados.

En 1998, el Estado sólo atendía a 1.632 pacientes de los 400.000 que padecen la enfermedad. Según el Ministerio de Salud proveer con drogas a 10.000 pacientes cuesta 60 millardos de bolívares.

En 2001, el Gobierno analizaba varias opciones para abaratar el costo del tratamiento, y que para el año siguiente se podrían comprar antivirales sin marca (genéricos), y que se evaluaba la posibilidad de fabricarlos en el país.

Se calcula que en el mundo aparecen 5 millones de nuevos infectados por año.

Actualmente, en Venezuela, por cada 3 hombres seropositivos hay una mujer seropositiva, y de acuerdo con una evaluación de Onusida y el Ministerio de Salud hay cerca de 110.000 personas infectadas; más del 30% son del sexo femenino.

Y una dura realidad: El matrimonio no es la solución, pues jóvenes casadas se están infectando con VIH debido a que sus maridos mantienen sexo fuera del hogar.

Según la OMS, las mujeres son de 2 a 4 veces más vulnerables que los hombres a la infección del virus del VIH por relaciones sexuales, porque: la carga viral es mayor en el semen de un varón infectado. El tejido vaginal y anal de las mujeres es más vulnerable a las infecciones. La mujer tiene una superficie de contacto mayor con los fluidos vaginales. Por motivos culturales, ellas no siempre deciden cuándo y cómo tener sexo.

Los efectos del VIH en la mujer pueden ser: La menstruación puede desaparecer, o volverse irregular, más intensa, prolongada y dolorosa. Más de un tercio de las seropositivas desarrolla candidiasis crónica. También puede afectar ano, boca y esófago. Sufren episodios de herpes asociado con fiebre y cansancio. La inflamación de la zona pélvica es más frecuente y grave.

El virus del papiloma humano se puede manifestar con verrugas más grandes y visibles. El precáncer cervical progresa con mayor rapidez.

Ningún país del mundo tiene estadísticas de la epidemia tan alarmantes como las de África subsahariana, no obstante cerca de dos millones de personas viven con VIH o SIDA en América Latina y el Caribe.

Éstos son más que los enfermos en Estados Unidos, Canadá, Europa occidental, Australia y Japón combinados.

En 2007 hubo en América Latina 120.000 nuevos casos de infecciones y 70.000 muertes y los expertos calculan que para 2015 unas 3,5 millones de personas vivirán con VIH y SIDA y 1,5 millones morirán a causa de la enfermedad.

Una de estas zonas “precarias” son los países del Caribe, la segunda región más afectada por la epidemia después de África subsahariana, donde la prevalencia de la enfermedad es de 1%.

Estamos a sólo dos años de 2010 que es cuando se ha comprometido la comunidad internacional a proveer acceso universal a la terapia antirretroviral y todavía estamos muy lejos de eso.

Para información de apoyo o asesoría se puede llamar a Acción Solidaria: 0212-261-9501. Contrasida: 0212-575-1446. La División de Sida y ETS-MSDS: 0212-481-4984. Instituto de inmunología de la UCV: 0212-605-3506 al 09. Servicio de Infectología del Hospital Universitario de Caracas: 0212-606-7321.

La ONG Musas de Venezuela trabaja exclusivamente con mujeres seropositivas. Para más información: (0212) 870-4846 ó musasvenez@hotmail.com.

Dr. Avilio Méndez Flores


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