ETS

Hepatitis B

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Consideraciones generales:

Hepatitis significa inflamación del hígado. Inflamación es la hinchazón dolorosa y de color rojo que ocurre cuando los tejidos del cuerpo se infectan o lesionan. La inflamación puede causar que los órganos no funcionen adecuadamente.

El hígado es un órgano que desempeña muchas funciones importantes:
• Elimina sustancias químicas dañinas de la sangre
• Combate las infecciones
• Ayuda a digerir los alimentos
• Almacena nutrientes y vitaminas
• Almacena energía
• Usted no puede vivir sin hígado.

Definición:

Es una enfermedad infecciosa del hígado causada por el virus de la hepatitis B, perteneciente a la familia Hepadnaviridae (virus ADN hepatotrópico Caracterizada por necrosis hepatocelular e inflamación. Puede causar un proceso agudo o un proceso crónico, que puede acabar en cirrosis (pérdida de la “arquitectura” hepática por cicatrización y surgimiento de nódulos de regeneración) del hígado, cáncer de hígado, insuficiencia hepática e incluso la muerte.

Historia:

El primer brote de hepatitis B se registró en 1885. Como consecuencia de un brote de viruela en 1883 se vacunaron a 1289 astilleros utilizando linfa de otros individuos. Tras varias semanas, y hasta ocho meses más tarde, 191 trabajadores vacunados enfermaron con una forma de ictericia que fue diagnosticada como hepatitis sérica. Otros empleados que fueron inoculados con lotes diferentes de linfa humana permanecieron sanos. La publicación de Lurman se considera un ejemplo clásico de estudio epidemiológico, concluyendo que la linfa contaminada fue la fuente de la epidemia. Más tarde, muchos casos similares se reportaban después de la introducción en 1909 de agujas hipodérmicas que han sido utilizados y reutilizados en varias oportunidades para la administración de Salvarsán para el tratamiento de la sífilis. Aunque se había sospechado de la existencia de un virus desde el trabajo de MacCallum en 1947, Dane y sus colegas descubrieron en 1970 las partículas virales bajo un microscopio electrónico. A principios de 1980, el genoma del virus fue secuenciado y las primeras vacunas fueron experimentadas.
El virus fue descubierto finalmente en 1963, cuando Baruch Blumberg, un genetista en los Institutos Nacionales de Salud en los Estados Unidos, puso de manifiesto una inusual reacción entre el suero de individuos poli transfundidos y el de un aborigen australiano. Pensó que había descubierto una nueva lipoproteína en la población indígena que llamó antígeno Australia, más tarde conocido como el antígeno de superficie de la hepatitis B (HBsAg).

En 1967, después de varios estudios, se publicó un artículo que muestra la relación entre este antígeno y la hepatitis. Blumberg recibió en 1976 el Premio Nobel de Medicina por el descubrimiento de este antígeno y el diseño de la primera generación de vacunas contra la hepatitis.

Agente causal:

La hepatitis B es causada por un virus del género Orthohepadnavirus perteneciente a la familia Hepadnaviridae conocido con el nombre de virus de la hepatitis B (VHB). El virus tiene aproximadamente 42 nm de diámetro con un ADN que es parcialmente de doble cadena de unos 3200 pb de largo encapsulado por una cápside, el cual está a su vez cubierta por una envoltura viral rodeado por lípidos y proteínas incrustadas en su superficie. La proteína viral de superficie (HBsAg) tiene tres formas principales, L, M y S.
El virus de la hepatitis B consta de ocho genotipos (A-H), los cuales se distribuyen de forma desigual geográficamente.

Epidemiología:

La hepatitis B es endémica en China y otras zonas de Asia. La mayoría de las infecciones se producen en esa región durante la infancia, y el 8%-10% de la población adulta está infectada de forma crónica. El cáncer hepático causado por la hepatitis B es una de las tres primeras causas de cáncer en el hombre, y también es una causa importante de cáncer en la mujer en esa región.

También hay tasas elevadas de infección crónica en la cuenca del Amazonas y en el sur de Europa oriental y central. Se calcula que un 2%-5% de la población general de Oriente Medio y del subcontinente indio padece infección crónica. En Europa occidental y Norteamérica, la población con infección crónica no llega al 1%.

Se calcula que en el mundo hay unos 2000 millones de personas infectadas por el VHB y más de 350 millones con infección hepática crónica. Cada año mueren unas 600 000 personas a causa de los efectos agudos o crónicos de la hepatitis B.

Contagio:

El virus de la hepatitis B se propaga a través de la sangre y otros fluidos corporales. La infección se puede presentar si la persona:
• Recibe transfusiones de sangre.
• Tiene contacto con sangre en escenarios de atención médica.
• Se ha sometido a tatuajes o acupuntura con instrumentos contaminados.
• Ha compartido agujas al consumir drogas.
• Ha tenido relaciones sexuales sin precaución con una persona infectada

El virus de la hepatitis B se le puede transmitir a un bebé durante el parto o poco después si la madre está infectada.

El riesgo de llegar a infectarse de manera crónica depende de la edad de la persona en el momento de la infección. La mayoría de los recién nacidos y alrededor del 50% de los niños infectados con hepatitis B desarrollan hepatitis crónica. Sólo unos pocos adultos infectados con VHB desarrollan dicha afección crónica.

Los modos de transmisión son los mismos que los del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), pero el VHB es entre 50 y 100 veces más infeccioso. A diferencia del VIH, el VHB puede sobrevivir fuera del organismo durante 7 días como mínimo, y en ese lapso todavía puede causar infección si penetra en el organismo de una persona no protegida por la vacuna.

La trasmisión más frecuente en los países en desarrollo puede ser:

• Perinatal (de la madre al recién nacido durante el parto);
• Infecciones en la primera infancia (infección que pasa desapercibida por contacto estrecho con personas infectadas en el hogar);
• Prácticas de inyección peligrosas;
• Transfusiones con sangre contaminada;
• Relaciones sexuales sin protección.

En muchos países desarrollados (por ejemplo, los de Europa occidental y Norteamérica), las características de la transmisión son diferentes a la de los países en desarrollo. En los primeros la mayoría de las infecciones se transmiten entre adultos jóvenes por contacto sexual o consumo de drogas inyectables. El VHB representa un importante riesgo laboral para los profesionales sanitarios.

El VHB no se transmite por alimentos o agua contaminados, y tampoco en contactos ocasionales en el lugar de trabajo.

Un 90% de los lactantes infectados en el primer año de vida sufren infección crónica; un 30% a 50% de los niños infectados entre el año y los cuatro años desarrollan infección crónica.

En los adultos:
Un 25% de los adultos con infección crónica adquirida en la infancia mueren de cirrosis o cáncer hepático relacionados con el VHB;
Un 90% de los adultos sanos infectados por el VHB se recuperan y se ven completamente libres del virus en un plazo de seis meses.

Usted no puede contraer la hepatitis B al:

• Estrecharle la mano a una persona infectada
• Abrazar a una persona infectada
• Sentarse junto a una persona infectada.

Patogenia:

La mayor parte del daño del virus de la hepatitis B se debe a la respuesta del cuerpo a la infección. Cuando la respuesta inmunitaria del cuerpo detecta la infección, envía células especiales para combatirla. Sin embargo, estas células que combaten la enfermedad pueden llevar a la inflamación del hígado. El daño hepático también interfiere con la capacidad del cuerpo para deshacerse de la bilirrubina, un producto de la descomposición de glóbulos rojos viejos. Esto lleva a que se presente ictericia (coloración amarillenta de los ojos y del cuerpo) y orina turbia (coluria).

Incubación:

El periodo de incubación medio es de 90 días, pero puede oscilar entre 30 y 180. El virus se puede detectar a los 30-60 días de la infección y persiste durante un periodo de duración variable.

Síntomas:

La hepatitis B usualmente no presenta síntomas. Los adultos y los niños de 5 años en adelante algunas veces presentan uno o más de los siguientes síntomas:
Color amarillento de los ojos y la piel, llamado ictericia
El sangrado demora más tiempo de lo normal en detenerse
Hinchazón del abdomen o los tobillos
Moretones que aparecen fácilmente
Cansancio
Malestar estomacal
Fiebre
Pérdida de apetito
Diarrea
Heces blancuzcas
Orina turbia y amarillenta

La hepatitis B es crónica cuando el cuerpo no puede deshacerse del virus de la hepatitis B. Los niños sobre todo, especialmente los lactantes, tienen mayor probabilidad de contraerla. La hepatitis B crónica usualmente no presenta síntomas hasta que aparecen signos de daño al hígado. Sin un tratamiento, puede causar cicatrización del hígado, también llamada cirrosis, cáncer de hígado e insuficiencia hepática.

Diagnóstico:

Se hacen los siguientes exámenes para ayudar a diagnosticarla:
• Nivel de albúmina (puede estar bajo).
• Pruebas analíticas de anticuerpos contra la hepatitis B.
• Pruebas de la función hepática. Tiempo de protrombina (puede incrementarse debido a insuficiencia hepática severa)

Las pruebas permiten determinar si la infección es aguda o crónica.

El diagnóstico de laboratorio de la hepatitis B se centra en la detección del antígeno de superficie HbsAg. Un resultado positivo para ese antígeno significa que la persona sufre una infección activa (aguda o crónica). La OMS recomienda que se analice la presencia de este marcador en todas las donaciones de sangre para evitar la transmisión del virus a los receptores.

Otras pruebas:
Análisis de anticuerpos contra el antígeno de superficie del virus de la hepatitis B: un resultado positivo indica que la persona bien se ha recuperado de una infección aguda y ha eliminado el virus, o bien ha sido vacunada contra la hepatitis B. La persona está inmunizada contra la infección en el futuro y ha dejado de ser contagiosa.
Análisis de los anticuerpos contra el antígeno nuclear del virus: un resultado positivo indica que la persona ha sufrido la infección recientemente o se infectó en el pasado. Si se obtiene también al mismo tiempo un resultado positivo para el antígeno de superficie, probablemente se trate de un caso de infección crónica.

Tratamiento:

No hay un tratamiento específico contra la hepatitis B aguda. Las medidas se centran en mantener el bienestar y el equilibrio nutricional, que incluye la reposición de los líquidos perdidos por los vómitos y la diarrea.

No necesita un tratamiento diferente al monitoreo cuidadoso de la función hepática, lo cual involucra exámenes de sangre. En los casos raros en que la persona desarrolla insuficiencia hepática, se le debe monitorear en una unidad de cuidados intensivos (UCI) hasta que se recupere o hasta que sea necesario un trasplante de hígado, que es la única cura en estos casos.

El daño hepático le dificulta al hígado su capacidad de descomponer proteínas, de manera que se debe restringir la ingesta proteica. Se administrarán medicamentos para limitar la producción de proteínas por parte de las bacterias en el cuerpo.

El tratamiento de la hepatitis crónica consiste en medicamentos para tratar infecciones y reducir la inflamación y otros síntomas. Asimismo, el transplante de hígado se utiliza para tratar la enfermedad hepática por hepatitis B crónica en estado terminal.
Algunas personas con hepatitis B crónica pueden responder al tratamiento con medicamentos como antivirales e interferón. El tratamiento puede suponer un gasto anual de miles de dólares, y no está alcance de la mayoría de los pacientes en los países en desarrollo.

Los lactantes nacidos de madres que se sabe que tienen hepatitis B pueden ser tratados con anticuerpos en contra del virus de la hepatitis B, la inmunoglobulina de hepatitis B o IgHB. Cuando se administra la vacuna con el plazo de doce horas de nacimiento, el riesgo de contraer la hepatitis B se reduce un 95%. Este tratamiento permite que una madre pueda amamantar a su hijo con seguridad.

El cáncer hepático es casi siempre mortal, y suele aparece a edades en que los pacientes son muy productivos y tienen cargas familiares. En los países en desarrollo, la mayoría de los pacientes con cáncer hepático mueren a los pocos meses del diagnóstico. En los países de ingresos altos, la cirugía y la quimioterapia pueden prolongar la vida unos cuantos años.

Algunos pacientes con cirrosis reciben trasplantes hepáticos, con diverso éxito.

Cirugía:

La hepatitis B puede acabar dañando el hígado de forma irreversible, de forma que la única solución sería un trasplante.

Evolución:
La enfermedad aguda generalmente desaparece después de 2 o 3 semanas y el hígado vuelve a la normalidad en aproximadamente 4 meses.

Algunas personas infectadas desarrollan hepatitis crónica.

La hepatitis B es mortal en aproximadamente un 1% de los casos.

Complicaciones:

Existe una tasa de carcinoma hepatocelular más alta en aquellas personas que han tenido hepatitis B que en la población general.

Otras complicaciones pueden abarcar:
• Hepatitis crónica y persistente.
• Cirrosis

Prevención:

Las personas que están en alto riesgo, incluyendo los trabajadores de la salud y aquellos que conviven con alguien con hepatitis B, deben hacerse aplicar la vacuna contra la hepatitis B. Se recomienda la vacunación de todos los recién nacidos y niños que no hayan llegado todavía a la pubertad. Los bebés nacidos de madres que en el momento tengan hepatitis B aguda o que hayan tenido la infección reciben vacunas especiales que incluyen la administración de inmunoglobulina contra la hepatitis B y vacunación contra la hepatitis B en las 12 horas posteriores al nacimiento.

El examen de toda la sangre donada ha reducido la probabilidad de contraer hepatitis B en una transfusión de sangre. La notificación obligatoria de esta enfermedad permite a los trabajadores de la salud del estado rastrear a las personas que han estado expuestas al virus y vacunar a aquellos que aún no han desarrollado la enfermedad.

Se debe evitar el contacto sexual con una persona que padezca hepatitis B crónica o aguda. El uso de condones, si se hace en forma sistemática y apropiada, también puede reducir el riesgo de desarrollar esta afección.

Dr. Avilio Méndez Flores

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VIH-SIDA. Preguntas y respuestas

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¿Qué es el VIH?

El Virus de Inmunodeficiencia Humano, o VIH, es el virus que produce el SIDA. SER VIH POSITIVO NO SIGNIFICA TENER SIDA. Sin tratamiento, pueden pasar de 8 a 10 años entre el momento inicial de la infección por el VIH y la aparición de las distintas enfermedades propias del SIDA o Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida. El microorganismo, de la familia de los retrovirus, es de reproducción lenta pero progresiva, y afecta al sistema inmunológico.

Una vez que ingresa al cuerpo ataca el sistema linfático; se puede depositar en los linfocitos, en los ganglios linfáticos, hígado, bazo. Hasta ahora, no existe nada que pueda desterrar al VIH del organismo. Este enemigo, que parece todopoderoso en el cuerpo humano, es frágil ante el calor intenso y los desinfectantes.

Este virus entra en una categoría particular de virus denominada retrovirus, llamada así porque invierte el orden común de reproducción dentro de las células que infectan, proceso al que se alude como transcripción reversa.

¿Qué es el SIDA?

El SIDA es el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida debida al VIH y se caracteriza por la aparición de síntomas propios del deterioro del sistema inmunológico. Estos síntomas pueden aparecer aislados o conjuntamente: gastroenteritis, neumonía, Pérdida paulatina de peso. sarcoma de Kaposi, tuberculosis, toxoplasmosis, etc. Se cuentan más de 22 enfermedades distintas que se van sucediendo periódicamente. Usualmente, llegado a un cierto punto de desgaste del sistema inmunológico, se comienza tratamiento preventivo para esas distintas “infecciones oportunistas”. Sin tratamiento, la mayoría de las personas que llegan a la etapa SIDA viven aproximadamente tres años.

¿Es un solo virus, o es más de uno?

Hay varios serotipos (se han descrito más de 5). A pesar de que en Venezuela no se han hecho muchos estudios al respecto, se sabe que hay mayor circulación del serotipo 1 (más agresivo).

Existen actualmente dos tipos de VIH: VIH-1 y VIH-2. El tipo predominante mundialmente es el VIH-1, y ambos se transmiten por contacto sexual, a través de la sangre o de la madre al bebé. Ambos producen el SIDA.

¿Cuántos subtipos de VIH existen?

Actualmente se conocen muchos subtipos genéticamente diferenciados, de los cuales el subtipo B es el prevalente en Europa y las Américas.

¿Las pruebas existentes detectan todos los subtipos?

Las pruebas de detección del VIH que se utilizan tanto para despistaje como para diagnóstico detectan los diferentes tipos de VIH.

¿Cómo se sabe si se posee el VIH?

Mediante pruebas de sangre en que se puede determinar la presencia de anticuerpos contra el virus. Lo recomendable es que toda mujer embarazada, toda persona activa sexualmente, homosexuales, bisexuales, hemofílicos, pacientes en hemodiálisis o individuos que hayan recibido transfusiones de sangre, se hagan el examen.

¿Cómo se produce la infección por el VIH?

Los únicos fluidos que pueden transmitir el VIH son la sangre, el semen, el líquido pre-seminal, las secreciones vaginales y la leche materna y otros humores orgánicos que contengan células. La infección ocurre sólo cuando el VIH contenido en los fluidos de una persona VIH positiva, entra a la circulación sanguínea de una persona VIH negativa, por medio de alguna de las formas siguientes:

• Relaciones sexuales sin el uso de preservativos.
• Contacto con sangre contaminada, debido a una transfusión o accidente o por compartir inyectadoras u objetos penetrantes como en el caso de tatuajes o “piercings”
• De una madre embarazada VIH positiva a su bebé, durante el embarazo, el parto o la lactancia.
• La detección temprana es muy importante, porque actualmente hay tratamientos que disminuyen considerablemente el riesgo de infección para el bebé durante este período.

¿Cómo no se transmite?

Por tocarse, darse la mano, saludarse, abrazarse. Por compartir cubiertos, vasos. Por la picadura de un zancudo. En la saliva se han encontrado partículas virales; aún cuando existe el riesgo potencial, la saliva humana prácticamente no contiene células y posee sustancias que neutralizan el efecto del virus.

El VIH no se transmite por contacto casual con una persona VIH positiva. El VIH no se “pega”, como la gripe, y por eso el trato con una persona VIH positiva o con SIDA debe ser tan natural como con cualquier otra persona

¿Los hijos de los padres infectados con el VIH serán seropositivos?

Para que un niño sea seropositivo, la madre debe ser portadora de VIH; si el padre es seropositivo y la madre no, el bebé no tendrá problemas. Toda mujer embrazada debe someterse la prueba para detectar el virus. El riesgo de que la criatura nazca con el virus, si no se aplica terapia en la gestación, oscila entre 20% y 30%. En cambio, si la gestante recibe anti-retrovirales después del primer trimestre, se le practica cesárea y se administra tratamiento al recién nacido, la incidencia baja a 1% o 2%.

¿Qué es el período de ventana?

La ventana inmunológica es el tiempo durante el cual la persona está infectada con el virus, pero es imposible saberlo porque el organismo todavía no ha respondido con la creación de anticuerpos. El lapso puede variar: 90% de los enfermos desarrollan anticuerpos a los 2 a 3 meses del contagio; de 5 a 8% de los individuos tardan 6 meses. Un porcentaje muy pequeño puede requerir hasta un año. La ventana clínica es el período en que el sujeto está infectado, pero no presenta síntomas. En promedio pueden transcurrir entre 7 y 10 años hasta evidenciar trastornos como consecuencia del VIH, pero esto no es una regla infalible; algunos individuos sufren la enfermedad entre 3 y 5 años después. Otros pueden pasar más de una década sin molestias, pero son eventuales contagiantes.


¿Cuál es la diferencia entre un seropositivo y un caso sida?

Como hemos dicho antes, el seropositivo es portador del VIH, y todavía no tiene síntomas. Pero aún cuando no haya señales de su actuación, el virus se está dividiendo y produciendo cambios. Cuando se rompe el equilibrio, el agente infeccioso le gana la batalla al sistema inmunológico y hay problemas, se considera que el paciente desarrolló el síndrome. En otras palabras, un resultado positivo de VIH no significa que una persona tenga sida.

¿El VIH puede provocar la muerte?

No necesariamente, pues los nuevos tratamientos han permitido controlar la acción del virus en el organismo. Sin embargo, con el tiempo, el VIH puede causar el SIDA, es decir, alteraciones en el sistema de defensa del organismo que lo hacen propenso a contraer infecciones o a desarrollar ciertos tipos de cáncer, que pueden llevar a la muerte. De allí la importancia de hacerse la prueba a tiempo, si se ha estado expuesto a la infección por el VIH. En la actualidad, con los nuevos esquemas de tratamiento, es un mal controlable. Se cataloga como una afección crónica, similar a la hipertensión y la diabetes;;si el paciente cumple con la terapia, puede trabajar, estudiar y vivir tanto como cualquier otro ser humano.

¿Cómo puedo protegerme de la infección por el VIH?

Si no has iniciado tu vida sexual vale la pena esperar el momento adecuado para comenzar a tener relaciones sexuales Busca información y toma tu tiempo No te sometas a las presiones de grupo, tu decisión de esperar tiene mucho valor. Si ya has iniciado tu vida sexual: Los juegos de estimulación sexual sin penetración, son considerados de mínimo riesgo de infección por el VIH. Si tienes pareja estable, asegúrate de que ambos estén bien informados y lleven su relación con responsabilidad.

Si no tienes pareja estable, necesariamente debes protegerte mediante el uso de preservativos o barreras, ya que éstos ayudan a evitar el contacto directo con fluidos infectados.

El alcohol y el consumo de drogas nos pueden hacer menos cuidadosos y olvidar las precauciones al momento de tener una relación sexual casual

Información adicional:

En los últimos años se ha puesto en manifiesto que esta asociado mas de un virus con el desarrollo del SIDA. El primer virus identificado y que ocasiona la mayor cantidad de casos de SIDA se ha denominado virus de inmunodeficiencia humana tipo 1( HIV-1) , y al parecer, es el miembro mas virulento de una creciente familia de virus del SIDA y relacionado con este. El VIH es un terrible enemigo pues muta continuamente y se presenta en cadenas múltiples.

A pesar de una gran cantidad de especulaciones y teorías, sigue sin determinarse el origen del SIDA. Se ha dicho de maneras muy diversas que el VIH proviene de mosquitos, monos o cerdos que habitan en África o Haití. Sin embargo no puede determinarse con precisión de donde y cuando y porque comenzó a propagarse en las poblaciones humanas. Aunque los primeros casos de SIDA en reconocerse e informarse fueron en Estados Unidos en 1981, ha quedado claro, por estudios retrospectivos, que este síndrome había estado manifestándose en muchas otras áreas del mundo desde mediados de los años setenta.

Un descubrimiento reciente de una versión del VIH en una muestra de sangre congelada, recogida en 1959 de un varón africano adulto, sugiere que el VIH tiene un historial humano muy anterior al momento en que se volvió un problema global y que tal vez se remote a finales de los años cuarenta.

En esencia, el VIH se dirige y destruye los linfocitos (células responsables de las respuestas inmunitarias) corporales CD4, llamado también células ayudantes T o células ayudantes T4. En las personas sanas estas células coordinan la respuesta del sistema inmunológico contra las enfermedades. El daño a dicho sistema que se produce por la infección del VIH deja vulnerable el cuerpo a una gran variedad de cáncer e infecciones oportunistas las cuales permanecen por las menguadas capacidades del sistema inmunológico

¿Qué es una enfermedad oportunista?

El VIH baja las defensas y provoca que la persona sufra de fiebre prolongada, pérdida de peso, aumento de tamaño en los ganglios. Luego, el paciente presentará enfermedades oportunistas, que son infecciones y tumores malignos (como el sarcoma de Kaposi) que no se verían en un individuo con un sistema inmune normal. Pueden ser afecciones producidas por otros virus, por hongos, por bacterias; puede tratarse de males que el individuo padeció, que estaban “dormidos” y que se reactivaron porque el VIH se “comió” la memoria inmunológica: tuberculosis, histoplasmosis, herpes, citomegalovirus (que es causa de ceguera al generar retinitis), toxoplasmosis y micobacterias atípicas (que pueden actuar en el aparato respiratorio), entre otras. La mayoría de los pacientes mueren por las infecciones oportunistas o por los tumores. Y una de las que generalmente precede a la muerte es la candidiasis, solo presente y de manera generalizada y agresiva cuando las defensas están en su máximo descenso.

¿Qué son las ITS?

Las Infecciones de Transmisión Sexual, o ITS, de las cuales forma parte el VIH, incluyen la sífilis, la gonorrea, el VPH, o Virus de Papiloma Humano, y los VHB y C, o Virus de la Hepatitis B y C. A lo largo de esta sección de preguntas, cuando hablemos de los riesgos de contraer el VIH y las medidas adecuadas para evitarlo, estaremos también refiriéndonos a las otras ITS. Algunas de ellas, como las hepatitis y el VPH, son más fáciles de contraer que el VIH y todas indican que, quien las ha adquirido, ha corrido algún riesgo innecesario que podría implicar también una posible infección por VIH.

¿Cómo se sabe en qué etapa se encuentra la persona afectada por el VIH?

Existen dos tipos de exámenes que se utilizan como marcadores principales del avance de la infección: la “subpoblación” o “recuento linfocitario” y la “carga viral”. Gracias a los tratamientos actuales, se ha logrado mantener la carga viral en niveles “indetectables”, es decir, por debajo del mínimo que la prueba es capaz de detectar específicamente. Esto no significa que el VIH haya sido erradicado completamente, pero sí que se encuentra en niveles mínimos y, por ende, incapaz de hacer el daño que de otra manera haría. Este es precisamente el objetivo de las terapias anti-retrovirales actuales.

¿Cómo se contrae el VIH?

Aunque parezca elemental decirlo, el VIH no es “contagioso”, es decir, no se “pega”, como la gripe. Muchas personas se abstienen de relaciones significativas por un temor exagerado a contraer el VIH. Si conoces las formas de transmisión y tomas las medidas de protección adecuadas, es posible evitar la infección por el VIH.


El VIH sólo se transmite por las vías siguientes:

1. La entrada de la sangre de una persona VIH positiva al torrente sanguíneo de una persona VIH negativa, durante un accidente laboral, una transfusión – riesgo muy disminuido actualmente – o al compartir jeringas u otros objetos punzantes – tatuajes, piercings, etc.

2. La entrada de la sangre, el semen o el fluido vaginal de una persona VIH positiva al torrente sanguíneo de una persona VIH negativa, durante una relación sexual sin protección.

3. De una madre VIH positiva al bebé durante el embarazo, el parto o la lactancia. Esto se conoce como “transmisión vertical”.

Es precisamente por esto, es perfectamente factible una relación afectiva-sexual con una persona VIH positiva: si tomamos las medidas adecuadas para prevenir la entrada del VIH al torrente sanguíneo, no hay otro riesgo de infección.

¿Cuáles no transmiten el VIH?

Las lágrimas, el sudor, la orina, la saliva y las heces, NO transmiten el VIH. Sólo si hay presencia de sangre en los tres últimos podría haber algún riesgo de infección.

¿Podría contraer el VIH por el contacto “casual” con una persona VIH positiva?

Definitivamente, NO. Esto significa que no hay problema en tomar agua del mismo vaso, darse un abrazo, un beso, compartir algún deporte o trabajar juntos. El VIH NO se transmite a través de la saliva, las lágrimas o el sudor, ni por mosquitos u otros insectos.

¿Cómo puedo saber si una persona es VIH positiva?

Si la persona es asintomática, no hay manera de saberlo a simple vista. La única manera de saberlo es mediante una prueba de sangre específica llamada “ELISA”, que debe realizarse tres meses después de la relación en la que se ha corrido el riesgo de infección y, en caso de resultar negativa, o “no reactiva”, es recomendable repetirla a los seis meses. Esto se debe a que la prueba ELISA detecta la presencia de anticuerpos contra el VIH y el organismo puede tomar entre tres y seis meses para producirlos. En caso de resultar positiva la prueba ELISA, se realiza una prueba adicional confirmatoria, llamada WESTERN BLOT. La razón de esta prueba confirmatoria es porque la prueba ELISA podría resultar positiva a anticuerpos contra una infección, por ejemplo, de hepatitis, mientras que la prueba WESTERN BLOT detecta los anticuerpos específicos del VIH. En general se hace primero la prueba ELISA pues su costo es mucho menor que la prueba WESTERN BLOT.

¿Qué es el “período de ventana”?

El tiempo entre tres y seis meses que toma el organismo para producir los anticuerpos contra el VIH es llamado “período de ventana”. Durante este período la prueba ELISA puede dar un resultado negativo o “no reactivo”. Sin embargo, desde el momento en que el VIH entra al organismo, puede ser transmitido a otra persona. De hecho, durante ese período de ventana la cantidad de VIH en la sangre, semen y fluido vaginal, aumenta considerablemente, por lo que la probabilidad de infección mediante una relación sexual no protegida durante esta etapa es también muy alta. Esto indica la necesidad, por una parte, de utilizar siempre protección en relaciones sexuales con personas cuyo estatus “serológico” no se conozca; y, por otra parte, en caso de tener una relación afectiva establecida, de comprender la responsabilidad que cada uno debe tener consigo mismo y con su pareja para evitar la infección por el VIH si he tenido una relación sexual sin protección,

¿Por qué debo esperar tres meses para saber si contraje el VIH?

Si tienes la certeza de que la persona con la que tuviste la relación sexual es VIH positiva, y en esa relación hubo la posibilidad de que el VIH contenido en su semen, sangre o fluido vaginal entrara a tu torrente sanguíneo, por no usar preservativo o por no haberlo utilizado correctamente, podrías haber contraído el virus. En este caso, igual que en el de un accidente laboral médico, por ejemplo, lo indicado es tomar el “cóctel” de medicinas, es decir, una terapia de tres medicinas, preferiblemente dentro de las 6 horas siguientes a la situación de riesgo y por un período de un mes. El problema de esto es que el costo de esa triterapia es muy costosa y que si la relación es durante un fin de semana, por ejemplo, no hay dónde comprar las medicinas pues éstas sólo se consiguen en lugares especializados.

Precisamente para controlar ese riesgo, las clínicas y hospitales están en la obligación ética de capacitar a su personal en cuanto a las medidas de bioseguridad y de mantener “kits” de emergencia en caso de accidente laboral. Una vez más encontramos otra poderosa razón para insistir en que SIEMPRE, SIEMPRE, si no estás involucrado en una relación afectiva-sexual de mutua responsabilidad, practiques el sexo con protección y que utilices el preservativo correctamente.

¿Cuáles son los mitos en torno al sida?

1- Que es una enfermedad de homosexuales (se sabe que no es así).
2- Que es una enfermedad fatal, hagas lo que hagas (el tratamiento la controla).
3- Que las terapias alternativas funcionan (no hay ninguna prueba científica de que helados o hierbas sean mejores que los medicamentos anti-retrovirales)

¿Qué es considerado como sexo seguro?

En relaciones sexuales con personas VIH positivas, o con personas cuyo estatus no se conozca, la mutua estimulación sexual es una de las formas de practicar el sexo seguro: la masturbación mutua, las caricias, frotar los cuerpos, etc. Es decir, relaciones sexuales sin penetración. Para quienes consideran que no hay relación sexual si no hay penetración, el uso adecuado del condón es imperativo para evitar el riesgo de infección.

¿Qué puedo hacer si la otra persona no quiere usar preservativo?

Hay quienes piensan que el sexo no se disfruta tanto si se usan preservativos, pero esa no es una razón suficiente para arriesgar la propia salud o la de la otra persona. Aún con los adelantos científicos en cuanto al tratamiento del VIH, los radicales cambios de vida implícitos en la infección por el VIH – físicos y emocionales – justifican evitar el riesgo de contraerlo. La gran variedad de preservativos que ahora existe permite ser creativo y obtener toda la estimulación y el placer que se quiera obtener de una relación sexual.
Si no has utilizado nunca un preservativo, vale la pena comprarlos y “practicar” un poco contigo mismo hasta que se hagan parte normal de tu vida sexual.

¿No usar preservativo una sola vez podría ser riesgoso?

Una sola relación sexual sin protección con una persona cuyo estatus no se conoce ya es un riesgo. A lo mejor tienes suerte esa vez, pero en la siguiente podría no ser igual. El tener una relación sexual casual ya implica un riesgo, pero tenerla sin protección es tomar un gran e innecesario riesgo. Si tienes un preservativo siempre a mano y te “metes en la cabeza” que SIEMPRE, SIEMPRE, debes usarlo en una relación sexual, ni siquiera el consumo de alcohol o drogas pueden ponerte a riesgo de infección.

¿Si he comenzado una relación afectiva, puedo dejar de usar preservativos?

Mucha gente piensa que pasados un par de meses después de haber comenzado una relación, ya se puede dejar de usar condón en las relaciones sexuales. Desafortunadamente, muchas personas han contraído el virus a través de sus parejas. A menos que en una relación de pareja ambos conozcan bien todo lo relacionado con el VIH/SIDA y otras ITS y asuman concientemente un compromiso de mutua responsabilidad, lo mejor es seguir utilizando siempre el preservativo. Para asumir ese compromiso es necesario, por supuesto, hacerse ambos la prueba ELISA dentro de los períodos apropiados.

El sexo sin penetración es una manera de tener relaciones sexuales que disminuye enormemente el riesgo de infección por el VIH. El sexo sin penetración implica creatividad y mucha estimulación – masturbación mutua, masajes, caricias, besos en todo el cuerpo. Es cierto que requiere práctica, imaginación y buen conocimiento de los puntos más sensibles del cuerpo, pero puede ser una alternativa excitante y, por supuesto, segura.

¿El sexo oral es seguro?

Es importante saber que el VIH se encuentra presente en el semen, el líquido preseminal y los fluidos vaginales. Esto significa que tragarlos implica riesgo. Existen condones sin lubricante, de diferentes sabores, incluso, precisamente para poder practicar el sexo oral con condón. Los condones también pueden ser utilizados para preparar “barreras” que se colocan sobre la vagina. Es importante recordar que siempre hablamos no sólo de prevenir la infección por el VIH, sino también otras ITS.

¿Se transmite el VIH por un anilingus (estimulación del ano con la boca)?

La transmisión del VIH podría producirse si se le realiza un anilingus a una persona infectada habiendo presencia de sangre en la zona anal – hemorroides, por ejemplo – que pueda entrar al torrente sanguíneo por la boca. Sin embargo, esta práctica sexual sí está relacionada con la transmisión de otras infecciones como la sífilis, la hepatitis y algunas parasitosis, por lo que es recomendable el uso de barreras tales como preservativos abiertos.

¿Hay algún riesgo en el beso profundo?

El VIH no se encuentra en la saliva en circunstancias normales. Si dos personas se dan besos profundos, incluso prolongados y tienen sus bocas sanas, no hay riesgo.

Sin embargo, si hay sangramiento en las encías o úlceras en la boca, ésta podría ser una vía de entrada para el VIH si en la saliva de la otra persona también hay sangre. Para evitar este riesgo es importante una buena higiene bucal y evitar el uso de hilo dental al menos hasta una hora antes de tener un encuentro casual.

¿Hay personas más susceptibles que otras a la infección por el VIH?

Por estadísticas, sí hay quienes están más expuestos al VIH. Por ejemplo, quienes tienen relaciones sexuales con múltiples parejas, sin tomar las medidas de prevención adecuadas.

Las relaciones anales son las más riesgosas pues, en general, se producen lesiones o se rompen las delicadas paredes internas del ano o el recto. Estas lesiones abren una vía de entrada al torrente sanguíneo para el VIH. Se han encontrado raros casos de personas que portan una inmunidad natural contra el VIH.

¿Qué precauciones debo tomar en un bar o discoteca?

Es importante tener bien presentes las medidas de prevención antes de salir “de rumba”. Muchas de las personas que conocemos en los bares van allí con frecuencia y ya han “estado” antes con otras personas. Muchas de ellas podrían tener el VIH u otra ITS. La ingesta de alcohol u otras drogas podrían interferir con nuestro juicio en un momento dado y, entre el “calor de la noche”, las “ganas”, soledad, “despecho”, o “lo bueno que está el tipo”, es fácil olvidarse de toda medida de precaución o utilizar mal el preservativo.

¿Cuál es el tratamiento para el sida?

Existe más de una decena de medicamentos (anti-retrovirales), los cuales se combinan para lograr un efecto potente. La terapia se basa en una combinación de drogas (cóctel) que actúan en distintas partes del VIH, y que se deben tomar indefinidamente por ahora. Los fármacos no eliminan al virus del organismo, pero evitan que se siga reproduciendo.

¿Y si ya tengo el VIH, para qué me serviría saberlo si no tengo cómo pagar las medicinas?

Tomar la decisión de realizarse la prueba ELISA requiere de valor, especialmente cuando se han tomado riesgos y se sospecha que la respuesta puede ser positiva. Sin embargo, aún si no se comienza a tomar tratamiento, es importante conocer lo más temprano posible la presencia del VIH en el organismo. La buena alimentación, el ejercicio físico, la actitud mental, son factores que pueden ayudar a mantener en buen estado al sistema inmunológico. Por otra parte, evitar nuevos riesgos de reinfección, por VIH o por otra ITS – como hepatitis, VPH – es fundamental para no poner un peso innecesario sobre el sistema inmunológico.

La entrada al organismo de otras cepas de VIH, que podrían incluso ya ser resistentes a las medicinas disponibles, son un riesgo para la persona VIH positiva. Por otro lado, saber si eres VIH positivo te permitiría también prevenir el riesgo de infección de tus parejas sexuales.

Además, luego de acciones legales ejercidas por la organización ACCSI, Acción Ciudadana contra el SIDA, actualmente el Estado tiene la obligación de proveerte de las medicinas requeridas para el tratamiento y, mediante trámites ante el Seguro Social o el Ministerio de Salud, puedes tener acceso a ellas sin costo.


¿Cómo se usa el condón adecuadamente?

Los mejores condones están hechos de látex. Estos son los menos susceptibles de romperse. Lo ideal es que ya vengan lubricados. De no ser así, sólo se debe utilizar lubricante a base de agua, como “Lubrix”, KY o Probe. Nunca debe utilizarse vaselina ni ningún otro lubricante a base de aceite. NO es necesario ni indicado utilizar doble condón; esto es más bien contraproducente.

Si eres alérgico al látex, cuando seas “activo” en la relación sexual, utiliza un condón de piel de cordero, sobre el cual colocas el condón de látex, sin que haya lubricante entre los dos. NUNCA utilices sólo el condón de piel de cordero. Cuando seas “pasivo”, pídele a tu pareja que se coloque un condón de piel de cordero sobre el condón de látex. De esta forma, tu piel nunca estará en contacto directo con el látex. Y recuerda, SIEMPRE utilizar lubricante a base de agua.

Algunos condones vienen con espermicidas, como monoxynol-9, que pueden servir como barreras adicionales contra el VIH.

Los condones deben guardarse en lugares frescos y secos. El calor, la luz solar y la fricción pueden dañar los condones. Por esta razón no debes llevarlos en la cartera ni en la guantera del carro. Los condones deben tener siempre o la fecha de manufactura, o la fecha de vencimiento. Si sólo tiene la fecha de manufactura, calcula un máximo de tres años para utilizarlo. Un condón vencido se vería seco, o demasiado pegostoso, decolorado, y el empaque habría perdido el vacío. NUNCA re-uses un condón!

El mejor momento para hablar acerca del uso del condón con alguien que te atraiga, es justamente desde que se planteen tener una relación sexual. Esto evitará malentendidos futuros, sentirse incómodo, y sería una muestra de tu propia responsabilidad y cuidado para contigo mismo y con la otra persona. También es una muestra de tu propio conocimiento acerca del VIH/SIDA y de otras ITS y la necesidad de evitar el riesgo de contraerlos.

Es posible a veces que encuentres a una pareja sexual que no desea utilizar el preservativo. En este caso, es importante que puedas conversar con ella acerca de los riesgos que supone el no usar preservativo. Si insiste en no usarlo, es preferible, o no tener sexo con ella, o sólo tener juegos sexuales que no impliquen penetración. Por más “bueno” o “buena” que esté una posible pareja sexual, nadie vale tanto como para que nos sintamos obligados a exponernos al VIH.

El paquete del condón debe ser abierto sólo cuando lo vayas a utilizar. De otra manera, se secaría y perdería su validez.

¿Por qué es tan difícil una vacuna contra el sida?

Porque el virus, a diferencia de otros microorganismos contra los que sí ha sido posible inventar inmunizaciones, muda con frecuencia. Además, aún es muy difícil saber qué parte del VIH posee mayor capacidad para generar anticuerpos

El francés Luc Montagnier, copremiado con el premio Nóbel de Medicina 2008 junto con la francesa Françoise Barré-Sinoussi, consideró que puede ver la luz en “cuatro o cinco años” una vacuna terapéutica contra el sida.

Montagnier también subrayó que, si bien por el momento no se puede erradicar la enfermedad, hay “varias maneras de reducir la contaminación” a través de la educación, la información y la prevención de otras enfermedades, en especial en los países en vías de desarrollo.

Conclusiones

Evitar la transmisión del VIH y otras ITS es muy fácil, pero requiere que estés bien informado para no correr riesgos innecesarios.

Las medidas de prevención debes aplicarlas SIEMPRE: así como es muy fácil evitar la transmisión del VIH y otras ITS, también es muy fácil infectarse por un descuido: “no tengo condón, pero es que está tan bueno”, “me juró que ésta es la primera vez que no usa condón”.

Si eres VIH positivo, tienes derecho a una vida afectiva y sexual plena. Sin embargo, es importante que estés siempre bien informado para que no corras riesgos innecesarios para tu salud y para que puedas ayudar a otros a evitar el riesgo de transmisión del VIH.

Datos sobre el VIH-SIDA

En Venezuela, en el lapso de marzo de 1982 a marzo de 1984, se contabilizaron 3509 casos de los cuales 2003 fallecieron.

Asintomáticos: 2731, de los cuales 92% eran hombres y el 8% mujeres. En ese tiempo no estaba claro lo de ser sólo seropositivo, capaz de transmitir el virus, pero aún con las defensas orgánicas suficientes.

En 1997, más de 10.000 seropositivos no tenían con qué comprar la mezcla de 3 drogas que les permitiría seguir viviendo, ya que se determinó que cada paciente necesitaría entre 4,5 y 5,3 millones de bolívares al año para proveerse el tratamiento ideal, que les permitiera seguir viviendo como un enfermo crónico más.

En ese tiempo, 1997, un fondo de 90 millardos de bolívares al año en el Seguro Social podría aliviar la situación.

En el mismo año de 1997, se descubrieron adolescentes seropositivos entre 14 y 19 años de edad, producto de una iniciación temprana en la sexualidad de una juventud que tiende a ser promiscua y que está escasamente protegida contra las infecciones. Aún nuestros muchachos desconocen el riesgo del sida.

Igualmente, en 1997, el sida era la tercera causa de muerte en varones de 25 a 34 años en Venezuela. Esto revela un contagio en plena adolescencia. Ya en el país habrían 50 mil infectados.

En 1998, el Estado sólo atendía a 1.632 pacientes de los 400.000 que padecen la enfermedad. Según el Ministerio de Salud proveer con drogas a 10.000 pacientes cuesta 60 millardos de bolívares.

En 2001, el Gobierno analizaba varias opciones para abaratar el costo del tratamiento, y que para el año siguiente se podrían comprar antivirales sin marca (genéricos), y que se evaluaba la posibilidad de fabricarlos en el país.

Se calcula que en el mundo aparecen 5 millones de nuevos infectados por año.

Actualmente, en Venezuela, por cada 3 hombres seropositivos hay una mujer seropositiva, y de acuerdo con una evaluación de Onusida y el Ministerio de Salud hay cerca de 110.000 personas infectadas; más del 30% son del sexo femenino.

Y una dura realidad: El matrimonio no es la solución, pues jóvenes casadas se están infectando con VIH debido a que sus maridos mantienen sexo fuera del hogar.

Según la OMS, las mujeres son de 2 a 4 veces más vulnerables que los hombres a la infección del virus del VIH por relaciones sexuales, porque: la carga viral es mayor en el semen de un varón infectado. El tejido vaginal y anal de las mujeres es más vulnerable a las infecciones. La mujer tiene una superficie de contacto mayor con los fluidos vaginales. Por motivos culturales, ellas no siempre deciden cuándo y cómo tener sexo.

Los efectos del VIH en la mujer pueden ser: La menstruación puede desaparecer, o volverse irregular, más intensa, prolongada y dolorosa. Más de un tercio de las seropositivas desarrolla candidiasis crónica. También puede afectar ano, boca y esófago. Sufren episodios de herpes asociado con fiebre y cansancio. La inflamación de la zona pélvica es más frecuente y grave.

El virus del papiloma humano se puede manifestar con verrugas más grandes y visibles. El precáncer cervical progresa con mayor rapidez.

Ningún país del mundo tiene estadísticas de la epidemia tan alarmantes como las de África subsahariana, no obstante cerca de dos millones de personas viven con VIH o SIDA en América Latina y el Caribe.

Éstos son más que los enfermos en Estados Unidos, Canadá, Europa occidental, Australia y Japón combinados.

En 2007 hubo en América Latina 120.000 nuevos casos de infecciones y 70.000 muertes y los expertos calculan que para 2015 unas 3,5 millones de personas vivirán con VIH y SIDA y 1,5 millones morirán a causa de la enfermedad.

Una de estas zonas “precarias” son los países del Caribe, la segunda región más afectada por la epidemia después de África subsahariana, donde la prevalencia de la enfermedad es de 1%.

Estamos a sólo dos años de 2010 que es cuando se ha comprometido la comunidad internacional a proveer acceso universal a la terapia antirretroviral y todavía estamos muy lejos de eso.

Para información de apoyo o asesoría se puede llamar a Acción Solidaria: 0212-261-9501. Contrasida: 0212-575-1446. La División de Sida y ETS-MSDS: 0212-481-4984. Instituto de inmunología de la UCV: 0212-605-3506 al 09. Servicio de Infectología del Hospital Universitario de Caracas: 0212-606-7321.

La ONG Musas de Venezuela trabaja exclusivamente con mujeres seropositivas. Para más información: (0212) 870-4846 ó musasvenez@hotmail.com.

Dr. Avilio Méndez Flores


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