Estética y Salud

Psoriasis

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soriasis

Definición:

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria de la piel crónica y recurrente, que causa manchas rojas que tienen escamas plateadas y una frontera clara entre el parche y la piel normal.

No es contagiosa. Puede afectar a cualquier parte de la piel, frecuentemente a las zonas de codos, rodillas, cuero cabelludo, abdomen y espalda. No es raro que produzca afectación de las uñas. En ocasiones produce complicaciones como la artritis psoriásica.

Epidemiología:

La psoriasis es frecuente y afecta a aproximadamente 1 a 5% de la población en todo el mundo. Personas de piel clara tienen mayor riesgo, mientras que los de piel oscura son menos propensos a contraer la enfermedad.

Si bien puede aparecer a cualquier edad, suele hacerlo entre los 15 y los 35 años, con un pico máximo de incidencia en la segunda década. Afecta por igual a ambos sexos, aunque es más precoz en mujeres y en personas con antecedentes familiares. Por otro lado, no existe relación entre psoriasis y cáncer de piel (no maligniza).

Causas:

Los parches de psoriasis se producen debido a una tasa anormalmente alta de crecimiento de células de la piel. La razón para el rápido crecimiento celular es desconocida, pero un problema con el sistema inmune se cree que desempeñan un papel. Hay una predisposición genética para padecerla ya que un tercio de los afectados tiene familiares directos con psoriasis.
Se cree que no tiene una causa única, sino multifactorial, en individuos con predisposición genética a padecerla, puede ser desencadenada o exacerbada por diversos factores ambientales.

Factores desencadenantes:

Las lesiones de psoriasis o un brote de la enfermedad pueden ser desencadenados por: factores psicológicos como la ansiedad, el estrés y la depresión, el clima frío, las infecciones, las quemaduras térmicas y solares, y las heridas o golpes en la piel.

Traumatismos: Es muy frecuente que los pacientes psoriásicos presenten el fenómeno de Koebner, y las lesiones aparezcan en piel inicialmente sana que recibe un traumatismo, rasguño, etc., tras un «periodo de incubación» de entre 3 y 18 días.
Infecciones: Es común que 2 o 3 semanas tras una infección de vías aéreas superiores por estreptococos beta hemolíticos se desencadene un brote de psoriasis, sobre todo del tipo en gotas.
Fármacos: Tratamientos como las sales de litio, betabloqueantes, antimaláricos o AINEs pueden exacerbar o agravar la psoriasis.
Factores psicológicos: Aunque no se asocia a ningún trastorno de la personalidad, el estrés emocional puede desencadenar o agravar la psoriasis.
Factores climáticos: Los climas fríos se asocian a empeoramientos de la enfermedad, y los calurosos a la mejora. En general, los pacientes mejoran con la exposición al sol; sólo entre el 5 y el 10% presentan psoriasis fotosensibles.
Factores metabólicos: La hipocalcemia y la ingesta excesiva de alcohol empeoran la enfermedad.
Factores endocrinos: No está clara la relación, aunque se evidencian picos de máxima incidencia en la pubertad y la menopausia, mejora con el embarazo y empeora tras el parto.

Patogenia:

Aunque está poco esclarecida, hay dos hechos básicos: la hiperplasia epidérmica por un aumento de la población germinativa, y el infiltrado inflamatorio de la dermis. La inflamación viene mediada por Linfocito T CD4+ que liberan (junto al queratinocito) citocinas proliferativas, que estimulan la proliferación de las células epidérmicas. La respuesta inflamatoria es de tipo celular, frente a un auto antígeno aún desconocido, o frente a un supe antígeno estreptocócico en el caso de la psoriasis en gotas post-infecciosa. Esta teoría viene avalada por los estudios anatomopatológicos de las muestras de biopsia, así como por la efectividad de los fármacos que inhiben la activación de los linfocitos T, su expansión clonal o la liberación de citocinas pro-inflamatorias.

Anatomía patológica:

Es característica de la psoriasis la hiperqueratosis paraqueratósica de la epidermis, con acumulaciones de leucocitos polimorfonucleares (denominados abscesos de Munro-Saboureaud), así como el adelgazamiento de la epidermis supra papilar con acantosis interpapilar.
También hay papilomatosis dérmica, con capilares dilatados y tortuosos verticales en las papilas, además de infiltrados de linfocitos peri-vasculares.

Síntomas:

La psoriasis no es una enfermedad contagiosa. Afecta tanto a piel como a mucosas, y en ocasiones se asocia a artritis. Su amplia variabilidad de lesiones hace necesaria una clasificación con fines docentes, pronósticos y terapéuticos.

La psoriasis comienza con mayor frecuencia en personas de entre 10 y 40 años, aunque la gente de todas las edades es susceptible.

Su manifestación clínica más habitual es la aparición de lesiones cutáneas de tamaño variable, enrojecidas y recubiertas de escamas de grosor variable. Las escamas están formadas por la acumulación de queratinocitos debido a su proliferación acelerada. El enrojecimiento es el resultado de la mayor afluencia de sangre debida a la inflamación.

Por lo general comienza como uno o más pequeños parches en el cuero cabelludo, los codos, las rodillas, la espalda o las nalgas. Los parches se pueden resolver por primera después de unos meses o permanecer, a veces creciendo juntos para formar parches más grandes. Algunas personas nunca tienen más de uno o dos pequeños parches, y otros tienen parches que cubren grandes áreas del cuerpo. Parches gruesos o parches en las palmas de las manos, plantas de los pies, o pliegues de los genitales son más propensos a picar o doler, pero muchas veces la persona no tiene síntomas. Aunque los parches no causan malestar físico extremo, son muy evidentes y a menudo embarazosos para la persona. Los trastornos psicológicos causados por la psoriasis pueden ser graves. Muchas personas con psoriasis también pueden tener engrosamiento de las uñas.

La Psoriasis persiste durante toda la vida, pero pueden aparecer y desaparecer. Los síntomas suelen disminuir durante el verano cuando la piel se expone a la luz solar brillante. Algunas personas pueden pasar años entre ocurrencias. La Psoriasis puede estallar sin razón aparente, o como resultado de una variedad de circunstancias. Las crisis asmáticas suelen ser consecuencia de las condiciones que irritan la piel, como heridas leves y quemaduras de sol severas. A veces los brotes siguen infecciones, como los resfriados y la garganta por estreptococos. Los brotes son más frecuentes en el invierno y después de situaciones estresantes. Muchos medicamentos, como los medicamentos antimaláricos, litio y bloqueadores beta, también pueden causar psoriasis.

Algunos tipos poco comunes de la psoriasis pueden tener efectos más graves. La artritis psoriásica produce dolor e inflamación articular. La Psoriasis eritrodérmica hace que toda la piel del cuerpo se ponga roja y escamosa. En otra forma poco frecuente de psoriasis, la psoriasis pustulosa, grandes y pequeñas ampollas llenas de pus (pústulas) se forman en las palmas de las manos y plantas de los pies. A veces, estas pústulas están dispersas en el cuerpo.

El curso de la psoriasis es caprichoso, puede desaparecer y volver a aparecer en los mismos o en otros sitios del cuerpo.

Cada individuo afectado tiene su particular psoriasis y lo que va bien a unos puede que no sirva o incluso vaya mal a otros. Por este motivo el tratamiento debe ser personalizado para cada afectado dependiendo del tipo de psoriasis que tenga.

Clasificación:

La más utilizada se organiza según los síntomas, los tipos de lesiones cutáneas y la gravedad general del cuadro. Es la clasificación más útil para la elección de su tratamiento y para el conocimiento del pronóstico de la enfermedad en cada paciente.

Psoriasis en placas o psoriasis vulgar:
Es la forma más frecuente y se presenta en placas bien delimitadas que pueden medir desde pocos milímetros hasta varios centímetros de diámetro. Si las placas cubren mucha superficie corporal se habla de psoriasis generalizada. Por lo general las placas aparecen primero en las rodillas, los codos, el cuero cabelludo y la zona sacra, pero pueden presentarse en cualquier parte del cuerpo.

Psoriasis en las palmas y las plantas:
Esta forma de psoriasis, también llamada palmo plantar, puede interferir mucho en el trabajo y en la vida personal. La afectación plantar incluso puede ocasionar problemas de movilidad. Si no hay otras lesiones típicas de psoriasis en otras partes del cuerpo, puede ser difícil diagnosticarla, ya que se parece mucho a un eccema crónico. El tratamiento de esta forma de psoriasis es complejo.

Psoriasis en las uñas:
La afectación ungueal es muy variable, algunos tienen pequeños “puntos” en las uñas, parecidas a las marcas de un dedal, otros tienen engrosamiento de las uñas y unas manchas amarillas que corresponden al despegamiento de la uña de su lecho. Las lesiones ungueales pueden asociarse a cualquier tipo de psoriasis.

Psoriasis de cuero cabelludo:
La afectación del cuero cabelludo en muy frecuente. Se presenta en forma de descamación seca muy adherida (caspa gruesa) sobre una zona roja del cuero cabelludo y suele producir picor. Se puede confundir con la dermatitis seborreica. No produce alopecia (pérdida definitiva del cabello).

Psoriasis en la cara:
La afectación facial es poco frecuente pero cuando ocurre interfiere mucho en la vida personal y profesional. La piel de la cara es más delicada y difícil de tratar que otras zonas del cuerpo y hay que ir con cuidado con la mayoría de los tratamientos tópicos ya que pueden producir irritación u otros efectos secundarios. Se puede confundir también con la dermatitis seborreica.

Psoriasis de los pliegues:
Se llama también psoriasis invertida. Puede afectar cualquier pliegue cutáneo (axilas, ingles, debajo del los pechos, entre las nalgas, etc.). Es una forma muy incómoda, incluso invalidante, y de difícil tratamiento.

Psoriasis en gotas:
Se llama así porque las lesiones son pequeñas, menores de 2 cm, numerosas y distribuidas por todo el cuerpo. Es más frecuente en niños y jóvenes. Suele aparecer tras una infección por estreptococos (bacterias), generalmente una faringo-amigdalitis. Responde muy bien al tratamiento o incluso puede desaparecer espontáneamente. En algunos casos se transforma en psoriasis en placas.

Psoriasis eritrodérmica:
Se llama así cuando las lesiones afectan casi toda la superficie cutánea. La piel es muy roja y descama. Es una forma grave de psoriasis que suele requerir ingreso hospitalario.

Psoriasis pustulosa:
Es una complicación grave y poco habitual en la que aparecen pústulas estériles (granos de pus no infecciosos) sobre las placas. Hay una forma localizada y otra generalizada.

Artritis psoriásica:
Es una inflamación de las articulaciones (artritis inflamatoria) que puede darse con o sin afectación de la piel, incluso puede aparecer antes de aparecer las lesiones de psoriasis en la piel. Afecta entre un 5-25% de los pacientes con psoriasis.

Diagnóstico:

En general, suele ser suficiente con la realización de una buena historia clínica y examen físico.
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Normalmente se basa en la apariencia de la piel. No hay exámenes de sangre especiales para diagnosticar la psoriasis. A veces una biopsia de piel o raspado, puede ser necesaria para descartar otros trastornos y para confirmar el diagnóstico.

Diagnóstico Diferencial de las Diferentes Manifestaciones de la Psoriasis

Psoriasis Vulgar:
La psoriasis vulgar, también llamada psoriasis en placas, es la forma clínica más frecuente de presentación de la psoriasis (80 -90%). Se caracteriza por placas eritematosas de borde neto, solevantadas, descamativas, generalmente asintomáticas. Su distribución suele ser simétrica, predominando en las caras extensoras de las articulaciones (principalmente codos y rodillas). También suele ubicarse en la zona lumbar baja, en el cuero cabelludo (donde sobrepasa los límites de implantación del pelo) y peri umbilical. Por lo general respeta pliegues y cara. Algo característico, pero no patognomónico de la psoriasis es el fenómeno de Koebner que consiste en la aparición de nuevas lesiones en sitios de trauma o presión.
La psoriasis vulgar puede confundirse con varias patologías, dentro de las más frecuentes están: la dermatitis seborreica, la tiña corporis y el liquen simple crónico.

Psoriasis Guttata:
La psoriasis guttata (psoriasis en gotas), descrita anteriormente, es una forma aguda de psoriasis, a diferencia de la psoriasis vulgar. Afecta principalmente a niños y adultos jóvenes. Se caracteriza por placas eritematosas con características similares a la psoriasis vulgar, pero más pequeñas (0,5-1,5 cm). Su distribución es en tronco y extremidades.
Aparece frecuentemente 2 semanas después de la infección faríngea por estreptococo ß Hemolítico o infección viral. Su evolución es autolimitada, con una duración promedio de 3 a 4 meses. Se ha visto que hasta un tercio de estos pacientes pueden desarrollar psoriasis vulgar.
Este cuadro debe diferenciarse principalmente de la pitiriasis rosada, la sífilis secundaria y del liquen plano.

Diagnóstico diferencial con otras enfermedades de la piel:

Los diferentes cuadros obligan a un diagnóstico diferencial variado, atendiendo, entre otros, a la morfología de las lesiones y los factores desencadenantes.
La psoriasis vulgar se debe diferenciar del eccema numular, el linfoma cutáneo de células T, la pitiriasis rubra pilaris y las dermatofitosis.
La psoriasis en gotas debe distinguirse de la pitiriasis rosada, la sífilis secundaria, la pitiriasis liquenoide crónica y el liquen plano.
La pitiriasis eritrodérmica debe distinguirse del eccema atópico, el linfoma cutáneo de células T, la pitiriasis rubra pilaris y las toxicodermias.
La psoriasis pustulosa generalizada puede confundirse con una dermatosis pustulosa subcórnea, el impétigo y el pénfigo foliáceo.
La psoriasis pustulosa localizada debe diferenciarse de un eccema sobre infectado, diversas micosis y del eccema dishidrótico.
La psoriasis invertida puede semejarse a cuadros como la dermatitis seborreica, el intertrigo candidósico, las dermatofitosis, el eritrasma o el pénfigo benigno crónico familiar.
Finalmente, la psoriasis del cuero cabelludo se puede asemejar a la dermatitis seborreica o al lupus eritematoso discoide crónico.

Tratamiento:

El tipo de tratamiento depende de la gravedad de la enfermedad, del estilo de vida de la persona, de las enfermedades que tenga y de su edad.

El objetivo del tratamiento es librar la piel de lesiones durante un período de tiempo lo más largo posible, lo que se llama “blanquear”, “limpiar” o “aclarar” las lesiones o conseguir su remisión. Los medicamentos para la psoriasis lo consiguen reduciendo la inflamación y frenando la proliferación de los queratinocitos de la epidermis.

La psoriasis no se cura, pero los tratamientos disponibles permiten su control o incluso la desaparición temporal de las lesiones.

Hay muchos medicamentos disponibles para tratar la psoriasis. Muy a menudo, una combinación de fármacos se utiliza, dependiendo de la severidad y extensión de los síntomas de la persona.

El criterio es usar primero los tratamientos con menos efectos secundarios y sólo pasar a otros más agresivos si los primeros fracasan.

Por lo general se inicia con un tratamiento tópico, si los tratamientos tópicos no son efectivos o porque la gravedad del caso lo requiera se pasa a fototerapia o tratamiento sistémico.

Aunque todos los tratamientos de la psoriasis son efectivos para mucha gente, ninguno lo es para todo el mundo: la respuesta a cada tratamiento varía de una a otra persona. A veces se dan remisiones espontáneas. Otras veces la psoriasis se hace resistente a un tratamiento, que deja de ser efectivo, y por tanto debe cambiarse por otro.

Muchos tratamientos para la psoriasis se han descubierto por casualidad al aplicarlos a otras enfermedades. En la actualidad, los avances en el conocimiento de los procesos celulares y los mecanismos inmunológicos implicados en la psoriasis permite el diseño de “terapias a medida” reduciendo previsiblemente los efectos secundarios de las terapias actuales.

Las personas con psoriasis deben saber que esta es una de las enfermedades de la piel en las que se investiga más para encontrar tratamientos efectivos.

Medicamentos orales:
Para las formas graves de psoriasis y la artritis psoriásica, se utilizan medicamentos que se toman por vía oral. Estos medicamentos incluyen ciclosporina, metotrexato y acitretina; sin embargo, comportan algunos riesgos:
Ciclosporina es un fármaco inmunosupresor que puede causar presión arterial alta y daño a los riñones.
Metotrexato interfiere con el crecimiento y la multiplicación de células de la piel. Los médicos utilizan metotrexato para tratar a personas cuya psoriasis no responde a otras formas de terapia. El daño hepático y alteraciones de la inmunidad son los posibles efectos secundarios.
Acitretina es particularmente eficaz en el tratamiento de la psoriasis pustulosa, pero a menudo aumenta las grasas (lípidos) en la sangre y puede causar problemas en el hígado y los huesos. También puede causar defectos de nacimiento y no debe ser tomado por una mujer que pueda quedar embarazada.

Fototerapia (exposición a luz ultravioleta):
Durante muchos años, la gente ha sabido que la exposición a la luz solar es útil para ciertos trastornos de la piel. Los médicos ahora saben que uno de los componentes de la luz solar – luz ultravioleta (UV) – es responsable de este efecto. Luz UV tiene muchos efectos diferentes en células de la piel, incluyendo la alteración de las cantidades y tipos de sustancias químicas causando la muerte de ciertas células que pueden estar involucrados en enfermedades de la piel. El uso de luz UV para tratar la enfermedad se llama fototerapia. La psoriasis y la dermatitis atópica son los trastornos más comúnmente tratadas con fototerapia.

Debido a la exposición solar natural varía en intensidad no es práctico para una gran parte del año en ciertos climas, la fototerapia es casi siempre se realiza con luz UV artificial. Los tratamientos se dan en el consultorio del médico o en un centro de tratamiento especializado. Luz UV, que es invisible para el ojo humano, se clasifican como A, B, o C, dependiendo de su longitud de onda. Se elige basándose en el tipo y la gravedad del trastorno de la persona. Los rayos ultravioleta C no se utilizan en la fototerapia. Algunas luces producen sólo ciertas longitudes de onda específicas de UVA o UVB de banda estrecha (terapia), que se utilizan para el tratamiento de trastornos específicos. De banda estrecha ayuda a limitar las quemaduras solares asociado con fototerapia.

La fototerapia se combina a veces con el uso de psoralenos. Los psoralenos son medicamentos que se pueden tomar por vía oral antes del tratamiento con luz UV. Los psoralenos sensibilizan la piel a los efectos de la luz ultravioleta, lo que permite más corta la exposición y menos intensa. La combinación de psoralenos más UVA se conoce como terapia PUVA.

Los efectos secundarios de la fototerapia incluyen dolor y enrojecimiento similares a las quemaduras solares con la exposición prolongada a la luz ultravioleta. Exposición a la luz UV también aumenta el riesgo a largo plazo de cáncer de piel, aunque el riesgo es pequeño para los cursos cortos de tratamiento. Los psoralenos menudo causan náuseas. Además, debido a que los psoralenos pueden entrar en la lente del ojo, las gafas de sol resistente a los UV deben ser usadas durante al menos 12 horas después de someterse a la terapia PUVA.

La mayoría de pacientes con psoriasis mejoran durante el verano gracias a la exposición solar y al aumento de la humedad ambiental que mantiene la piel más hidratada, reduce la hiperqueratosis y mejora la elasticidad de la piel.

Los baños de sol son un tratamiento coadyuvante muy asequible durante bastantes meses en nuestro país por lo que deben recomendarse. Sin embargo, la exposición a la luz solar debe realizarse con precaución, para evitar quemaduras que podrían empeorar la psoriasis. Hasta un 10% de los pacientes empeoran con la exposición solar.

Está contraindicada en niños, embarazadas y pacientes con enfermedades fotosensibles o que reciban tratamientos fotosensibilizantes.
Para la realización de estas dos últimas modalidades terapéuticas de fototerapia se precisa un equipo especial y personal con experiencia en su manejo, además hay pocos centros de Dermatología donde se realice. Este hecho unido a que el paciente debe desplazarse dos o tres veces por semana para realizar el tratamiento hace que sea un tratamiento poco extendido en nuestro país.

Las cabinas UVA para el bronceado cosmético, en algunas personas, pueden ayudar a mantener la remisión obtenida después de un tratamiento, pero no se puede generalizar que vayan bien a todo el mundo. De todas formas siempre es mejor el sol natural.

Tratamientos tópicos:
En la terapéutica tópica, la elección del excipiente o vehículo es tan importante como el principio activo. En la cara y en los pliegues deben aplicarse cremas que son menos grasas. En las zonas de piel gruesa como palmas y plantas, codos y rodillas y cuando hay muchas escamas deben usarse pomadas que son más grasas. Las lociones, emulsiones y geles son el vehículo ideal para el tratamiento de la psoriasis del cuero cabelludo, aunque al contener alcoholes pueden ser irritantes en caso de fisuras.

Los tratamientos tópicos se aplican con la mano pero en algunos casos se pueden aplicar con guantes de látex o vinilo para proteger la piel de las manos. Si no se usan guantes es importante lavarse bien las manos tras aplicarlos para evitar que lleguen a la cara accidentalmente, donde pueden resultar irritantes. No deben utilizarse gasas para aplicarlos porque se desperdicia la crema o pomada que se queda empapando las gasas.

Con los tratamientos tópicos hay que procurar tratar sólo la zona afectada, no el resto de nuestra piel.

Hidratantes y emolientes:
Las cremas y los aceites hidratantes siempre deben incluirse como complemento de cualquier tratamiento ya que forman una capa grasa que evita la pérdida de agua, reblandecen las escamas reduciéndolas y mejoran la elasticidad de la piel, disminuyendo la posibilidad de que se produzcan fisuras. Además, una buena hidratación de la piel ayuda a disminuir el prurito. El inconveniente es que se usa mucha cantidad y no están financiados por la sanidad pública.

Queratolíticos:
Si existe hiperqueratosis (escamas gruesas y adheridas) puede añadirse un queratolítico como la vaselina salicílica a bajas concentraciones en la piel y a concentraciones más elevadas para la hiperqueratosis palmo-plantar. Estos tratamientos que disminuyen el grosor o incluso eliminan las escamas son muy importantes porque facilitan la penetración de los otros tratamientos tópicos aumentado su efectividad.

Corticoides tópicos:
Son los medicamentos más utilizados para el tratamiento tópico de la psoriasis. Ello es debido a que son los más eficaces, su efecto es rápido y son aceptados para el paciente ya que no manchan, no huelen ni irritan. Sin embargo, su uso en el tratamiento de la psoriasis es controvertido ya que la respuesta terapéutica es variable y de corta duración y pueden producir efectos secundarios (atrofia cutánea, estrías, foliculitis, etc.).

Otro inconveniente de los corticoides es la reaparición precoz de las lesiones y el efecto rebote (reaparición de las lesiones con mayor intensidad) cuando dejan de aplicarse.

Para reducir la posibilidad de que esto suceda hemos de retirar paulatinamente el corticoide o sustituirlo progresivamente por uno de menor potencia.

Otro fenómeno a tener en cuenta es el de la taquifilaxia, que consiste en la pérdida de la efectividad tras su uso continuado, como si la piel se acostumbrase al tratamiento.

Este fenómeno se evita no sobrepasando las 4 semanas de tratamiento ininterrumpido o realizando tratamientos intermitentes.

La eficacia de los corticoides depende de su potencia y capacidad de penetración en la piel. La penetrabilidad depende del vehículo utilizado (cuanto más graso mayor penetración), del modo de aplicación (la penetración es mayor aplicados debajo de un vendaje o en cura oclusiva) y del grosor de la piel a tratar (en los pliegues la penetración es mucho mayor que en palmas y plantas). No deben aplicarse alrededor de los ojos ya que pueden ocasionar glaucoma y cataratas.

Derivados de la vitamina D:
Los derivados de la vitamina D regularizan la queratinización y frenan la proliferación de los queratinocitos, por lo que, mejoran las escamas y el grosor de las placas de Psoriasis, pero son poco efectivos para controlar la rojez. Los tres preparados disponibles tienen una eficacia similar. Su gran ventaja es que tienen pocos efectos secundarios y pueden usarse en todas las localizaciones y durante períodos largos
de tiempo. Se usan más como tratamiento de mantenimiento que como tratamiento de ataque. Para aumentar su eficacia pueden combinarse con corticoides tópicos y con fototerapia. Son medicamentos cosméticamente aceptables que no tienen color y no manchan la ropa. Se aconseja no superar las dosis (gramos) semanales recomendadas por el médico pues pueden alterar los niveles de calcio en la sangre.

Alquitranes:
Los alquitranes de la madera (pino, enebro) y de la hulla y sus derivados purificados son quizá el tratamiento más antiguo de la psoriasis.

La indicación principal son las lesiones del cuero cabelludo donde se aplican en forma de líquidos, geles o champús.

También existen preparados para añadir al baño.

Tras su aplicación hay que tener precaución con la exposición al sol o a lámparas de rayos ultravioleta, pues la piel queda sensibilizada y podría quemarse. Debido a esta actividad fotodinámica se aplican antes de la exposición a rayos ultravioleta B (UVB) en el método de Goeckerman o bien antes de los baños de sol.

En la actualidad los alquitranes tienen poca aceptación por su olor desagradable, porque manchan la piel y la ropa, y porque pueden ser irritantes.

Antralina, ditranol o cignolina:
Es un derivado sintético de la crisarobina, muy irritante y que mancha la piel. Por ello debe aplicarse sólo en las placas de psoriasis procurando que no toque la piel de alrededor.

En la actualidad se usa a altas concentraciones en forma de cura de contacto corta, que consiste en dejarla aplicada sólo durante 30 minutos y luego se retira. Con este método se consigue el blanqueamiento de la mayoría de enfermos a los 20-25 días. Sin embargo, tiene una baja aceptación, ya que irrita la piel y mancha la ropa y los objetos. Por todo ello, el tratamiento con antralina sólo se recomienda en pacientes con psoriasis en placas estable, motivados y bien informados.

Climatoterapia y balnearioterapia:
La climaterapia consiste en tomar el sol y baños de aguas medicinales en balnearios o de agua de mar. En el Mar Muerto se encuentran condiciones favorables, como luz solar con menos rayos UVB, agua que contiene gran concentración de sales y centros donde se encuentra la compañía de otras personas con psoriasis.

Los baños en balnearios o en la bañera de casa pueden ayudar a hidratar la piel, eliminar las escamas, reducir el picor y relajar al paciente. Se pueden añadir al agua aceites, preparados de alquitranes, sales o avena. El baño debe durar al menos 20 minutos. Al finalizar el baño es aconsejable aplicar hidratantes o emolientes para retener el agua en la piel y mantenerla hidratada.

Medidas generales:

El conocimiento de la forma en que los factores ambientales afectan a los pacientes permite establecer una serie de medidas que mejorarán (aunque levemente) la calidad de vida del paciente.
Tomar el sol (con moderación y evitando las horas centrales del día), ya que los rayos ultravioleta tienen acción antiinflamatoria.
Tomar baños en el mar, debido a que los iones y sales que contiene el agua de mar presentan propiedades positivas para la piel. También son útiles los baños en lodo.
Dejar al aire las heridas.

Los productos hidratantes ayudan a mitigar los efectos de sequedad e irritación con los que cursa la psoriasis. No curan la psoriasis, sólo palian sus síntomas.
Además se debe realizar hidratación tomando agua, y utilizando cremas para la hidratación de la piel. Especialmente cremas naturales de caléndula o avena, las cuales recuperan en parte la resequedad que esta enfermedad presenta.
Se debe evitar todas las carnes grasosas como la de cerdo, adoptando una dieta rica en vegetales, frutas y legumbres y evitando el alcohol y el tabaco. Evitar también el estrés en la medida de lo posible.

Pronóstico:

La Psoriasis es una patología de evolución imprevisible, con periodos libres de enfermedad y agravamientos de aparición y duración muy variables, pero en general su curso es crónico. Hasta el 80% de los pacientes la padecen durante toda su vida, ya sea de forma intermitente o continua.

Las formas eritrodérmicas y pustulosas generalizada son las más graves, y potencialmente letales. La pustulosa localizada puede ser muy incapacitante, por el modo en que afecta las manos. La Psoriasis ungueal suele ser muy rebelde al tratamiento, al contrario que la Psoriasis en gotas, que responde muy bien.

La Psoriasis puede suponer también una merma en la calidad de vida de las personas afectadas en cuanto a la afectación psicológica, debido a la gran importancia que tiene hoy en día la imagen. Los afectados por esta enfermedad, sobre todo en los casos graves, tienden a aislarse socialmente debido al miedo al rechazo; en estos casos puede ser necesario el tratamiento psicológico.

29 de octubre día mundial para el conocimiento de la Psoriasis

Dr. Avilio Méndez Flores

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Las várices

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Consideraciones generales:

Las venas son vasos sanguíneos que transportan sangre de los tejidos del cuerpo al corazón. El corazón bombea la sangre a los pulmones para recoger oxígeno. Luego, la sangre rica en oxígeno se bombea por todo el cuerpo a través de vasos sanguíneos llamados arterias.

De las arterias, la sangre pasa a unos vasos sanguíneos diminutos llamados capilares, desde donde entrega el oxígeno a los tejidos del cuerpo. Luego la sangre regresa al corazón por las venas para recoger más oxígeno en los pulmones.

Las venas tienen unas válvulas que funcionan en un solo sentido y hacen que la sangre circule hacia el corazón. Si las válvulas se debilitan o lesionan, la sangre puede devolverse y acumularse en las venas. Esto hace que las venas se hinchen, lo cual puede causar várices.

Definición:

Varices son todas aquellas venas dilatadas, elongadas o tortuosas, independientemente de su tamaño. Son la causa más frecuente de la Insuficiencia Venosa Crónica, que se define como la hipertensión venosa continua en los miembros inferiores durante la marcha, esto es, cuando la sangre no fluye adecuadamente en dirección al corazón a través de estas venas, produciéndose en ellas un aumento de la presión hidrostática.
Las más frecuentes son las varices de las piernas, una de cada seis mujeres padecen este trastorno.

Frecuencia:

Según estadísticas de diferentes estudios clínicos, cerca del 60% de la población mundial mayor de 25 años puede presentar várices, un problema médico que crece cada vez más, y que afecta principalmente a las mujeres

Más de 200 millones de personas en nuestro continente sufren de várices.

Las varices afectan al 40-60% de las mujeres y al 15-30% de los hombres

Una de cada diez personas las padece, siendo más frecuentes en las mujeres, sobre todo por efecto de los embarazos y las hormonas.

Riesgos:

• Herencia: debilidad de la pared venosa, disfunción o agenesia valvular u otros factores genéticos pueden influir en el aumento de presión del flujo venoso que se produce desde el Sistema Venoso Profundo al Sistema Venoso Superficial. Muchos estudios familiares demuestran esta relación entre genética y mayor frecuencia de desarrollo de varices.
• Embarazo: el embarazo se asocia con la incompetencia valvular secundaria. En el desarrollo de las varices influyen de modo muy importante los cambios hormonales del primer trimestre (70-80% de las varices aparecen en este periodo) cuando todavía el útero no es muy grande. La progesterona creada en el cuerpo lúteo inhibe la contractilidad de la pared del útero y de la pared venosa. En el segundo trimestre a estos factores se suma la compresión que ejerce el útero grávido sobre las venas de la pelvis y del abdomen (20-25% de las varices aparecen en segundo trimestre). Más infrecuente es que las varices debuten al final del embarazo (1-5%).
• Edad: La incidencia de varices aumenta con la edad, pero no se ha demostrado la relación entre ésta y la presencia de alteraciones anatomopatológicas en la pared venosa.
• Ortostatismo prolongado: se ha demostrado mayor incidencia en los trabajadores de pie (por ejemplo en cirujanos, traumatólogos, peluqueros).
• Otros factores: Estreñimiento, uso de ropas ajustadas, obesidad (sólo demostrado en la obesidad de tipo ginecoide de las mujeres, no en hombres), sedentarismo, etc. son factores de riesgo comúnmente asociados a las varices pero no demostrados en estudios aleatorizados.

En definitiva, sobre un sustrato de herencia y situación hormonal, el aumento de la presión venosa (presión abdominal, ortostatismo.) produce los cambios patológicos.

Patología:

Las arterias llevan la sangre del corazón a las piernas y las venas son unos largos conductos que devuelven la sangre al corazón. Por múltiples razones, estos conductos se pueden dilatar progresivamente, haciendo que la sangre se remanse y se mueva más lentamente en su camino al corazón.

Se ha visto que las paredes de las venas varicosas son más delgadas que las de las venas normales y con microscopía electrónica se ha comprobado la desaparición de células musculares lisas que se sustituyen por fibras de colágeno. También es muy frecuente en pacientes con varices el comprobar la ausencia de válvula en la unión safeno-femoral. Otro hallazgo frecuente es la mayor distancia entre los velos de las válvulas venosas y la infiltración de las mismas por leucocitos y otras moléculas relacionadas con la respuesta inflamatoria, hecho que también se comprueba en la piel y tejidos circundantes de las venas del sistema venoso periférico cuando existe insuficiencia venosa superficial

Causas:

La postura natural de las personas durante la mayor parte del día es sentada o de pie. En la cama, la mayoría de las personas, no pasamos más de 7-8 horas. Es decir, 2/3 de nuestro tiempo lo pasamos favoreciendo la aparición de varices. Lo cual va aunado a una debilidad de la pared venosa, que ocasiona su dilatación, y con ello la pérdida de la función de las válvulas que contienen las venas, o por lesión primaria del aparato valvular venoso, habitualmente como consecuencia de una tromboflebitis. De esta forma se definen las primeras como varices esenciales, las más frecuentes, y las segundas, como varices secundarias a la patología previa que condicionó su aparición.

Aunque se tiene la creencia de que las venas varicosas son sólo un problema estético, sobre todo en la mujer, el hecho es que son causadas frecuentemente por un problema médico subyacente, lo que se denomina “enfermedad de reflujo venoso”. Hay que destacar que el reflujo venoso es una enfermedad progresiva, lo que significa que si no se trata adecuadamente, puede avanzar y causar síntomas más graves. Las venas varicosas causadas por el reflujo venoso no desaparecen por sí solas.

Las causas se pueden resumir en: Herencia, utilización de anticonceptivos o drogas hormonales, trabajar o permanecer de pie o quieto y múltiples embarazos.

Síntomas:

Las venas varicosas pueden presentar diferentes síntomas como los cambios en el color de piel, erupciones, cansancio, picazón, sequedad, sensaciones en las piernas de pesadez, ardor, dolor, calambres nocturnos, úlcera en las piernas y tobillos. Según el estilo de vida de la mujer, es probable que a los 18 años de edad ya estén padeciendo de ciertas dolencias que reflejen la patología.

Cuando hay acumulación de líquido en los tejidos se impide el suministro de oxígeno y nutrientes y por lo tanto, hay una sensación de molestias tales como dolores y pesadez, hinchazón y sensación de tensión, cansancio de las piernas así como calambres nocturnos.

La presencia y severidad de los síntomas de las varices no se correlacionan en absoluto con el tamaño de las mismas.

La clínica característicamente empeora con el calor, en periodo estival, los primeros días del ciclo menstrual, al sentarse o al estar mucho tiempo de pie y mejoran con la marcha o con la elevación de la extremidad. La pérdida de peso, el ejercicio y la terapia compresiva también reducen poco apoco la intensidad de los síntomas.
En raras ocasiones en los que existe el antecedente de trombosis iliofemoral puede aparecer la claudicación de origen venoso (dolor al caminar), por defecto de formación de una red colateral suficiente que drene el exceso de flujo que reciben las extremidades inferiores durante la marcha o el ejercicio.

Clasificación:

La clasificación más empleada hoy día es la clasificación CEAP del Consenso Internacional de Expertos, que constituye una propuesta actual para integrar en una misma nomenclatura los datos Clínicos, Etiológico, Anatómicos y Patológicos.

Clínica:

Clase 0: Sin signos visibles ni palpables de enfermedad venosa.
Clase 1: Telangiectasias o venas reticulares.
Clase 2: Varices colaterales o tronculares.
Clase 3: Edema.
Clase 4: Cambios cutáneos típicos de la IVC (dermatitis ocre, lipodermoesclerosis, eccema…)
Clase 5: Cambios cutáneos con úlcera cicatrizada.
Clase 6: Cambios cutáneos con úlcera activa.

Etiología:

Ec: Congénita.
Ep: Primaria.
Es: Secundaria a etiología conocida (ej: secuela postrombótica o postraumática).

Anatomía:

(Hace referencia a la localización de la insuficiencia).
As: Venas del sistema venoso superficial.
Ad: Venas del sistema venoso profundo.
Ap: Venas perforantes.

Patología:

Pr: Reflujo.
Po: Obstrucción.
Pr,o: Reflujo y obstrucción.

Diagnóstico:

A lo largo de la historia de las varices se han descrito muchas exploraciones y maniobras clásicas para demostrar los puntos de reflujo venoso. Hoy día todas ellas han sido desplazadas por el eco-doppler, que es capaz de valorar de manera fiable y bajo visión directa en tiempo real la presencia del mencionado reflujo.
El reflujo se define como el flujo venoso invertido (en dirección opuesta a la esperada, que es en dirección al corazón) y se caracteriza por tener un punto de fuga (el lugar desde el que empieza el reflujo, que en general, suele ser una conexión entre el sistema venoso profundo y el superficial, aunque no necesariamente es así) y un punto de reentrada (lugar donde la sangre vuelve a entrar en una vena que lleva la sangre adecuadamente hacia el corazón, aunque también hay excepciones).
Estudiando los ejes venosos en planos longitudinales y transversos se puede comprobar la presencia de flujos bidireccionales en bipedestación con las maniobras de Valsalva, Paraná y compresión distal. También se puede estudiar la morfología y recorrido de las varices con detalle, todo ello es muy importante para valorar un tratamiento dirigido y óptimo para cada síndrome varicoso.

Tratamiento:

Cada vena y cada persona son diferentes, por lo tanto los tratamientos deben ser de acuerdo a la localización, tamaño, dilatación y color de las varices.

Hoy en día, no se puede iniciar un tratamiento a ciegas sin tener previamente una exploración hemodinámica por eco-doppler (estudio no doloroso de la circulación venosa o arterial). En muchos casos, la ecografía nos demuestra que las varices no siguen los mismos patrones en todos los pacientes. Las técnicas con contraste yodado (flebografías) no están indicadas en la mayoría de los casos. Son dolorosas, peligrosas y dan una información estática de la circulación sanguínea. Por lo tanto, lo mejor es acudir a un especialista. No todas las varices deben operarse. Una vez realizado el diagnóstico, deben valorarse las circunstancias de cada paciente.

Los especialistas recomiendan ciertas acciones básicas como realizar caminatas con regularidad, no permanecer en la misma posición por períodos prolongados y si es indispensable estar parado por mucho tiempo, descansar el peso del cuerpo alternativamente sobre una pierna y la otra, estando sentado, extender las piernas y rotar los tobillos cuantas veces sea posible, dormir con las piernas más elevadas que la cabeza.

Además del ejercicio regular, prácticas del yoga, Pilates, entre otros, existen medicamentos que ayudan a eliminar y prevenir la aparición de las várices. Cuando una vena se enferma su pared se relaja, pierde firmeza, lo que produce la dilatación varicosa. La función de los medicamentos para las várices, es justamente actuar sobre el colágeno de la pared venosa alterada, restituyéndole la firmeza o tono perdido con lo cual se favorece notablemente la circulación.

Ayudan también ciertos consejos útiles como evitar cualquier compresión local en músculos y piernas, realizando duchas calientes en las piernas seguidas de duchas frías, alternando unos minutos de calor y veinte segundos de frío, controlando el exceso de peso con una alimentación baja en calorías evitando el estreñimiento, tratar de no estar largo tiempo de pie sin moverse y dar cortos y frecuentes paseos, hacer masajes, con la pierna elevada, del tobillo a la rodilla y finalmente practicando ejercicio físico, especialmente natación.

El problema de las varices no debe pasarse por alto. Una vez detectadas, hay que ponerse en manos de un especialista para solucionar el problema. Actualmente hay diversas técnicas quirúrgicas para tratarlas. Unas, como el stripping (arrancamiento de las venas) son más agresivas, y otras como la técnica CHIVA, son absolutamente armoniosas y permiten con menor agresión quirúrgica una recuperación más rápida y menos dolorosa.

Los tratamientos de las varices son:

Tratamiento médico
Tratamiento quirúrgico ablativo y hemodinámico, stripping, flebectomía, endolaser y CHIVA.
Tratamientos no quirúrgicos, esclerosis, crioesclerosis, laser y espuma

Escleroespuma:

Esta indicado para las pequeñas venitas, llamadas telangiectasias. Es inocuo, no produce ningún tipo de incapacidad.

Espuma ecoguiada:

Se utiliza espuma o Foam que va directamente a la vena afectada, se coloca mediante un dispositivo especial y guiados por una pantalla con un ecógrafo especializado, para casos intermedios de várices.

Láser:

Es un tratamiento alternativo a la cirugía convencional, para las venas grandes y de mediano calibre, una pequeña fibra de láser (como un espagueti) es introducida en la vena afectada haciendo que esta vena se colapse. El procedimiento es practicado con anestesia local y el paciente sale caminando de la sala de procedimiento.

Radiofrecuencia:

Es un tratamiento igualmente alternativo a la cirugía, un pequeño catéter se introduce en las venas afectadas y se dispara una energía de radio que colapsa la vena.

Miniincisiones:

Cuando las varices son muy grandes, es necesario realizar incisiones para extraerlas, sin embargo, instrumentos sofisticados novedosos son capaces de hacer esto a través de orificios hechos con aguja para producir un excelente resultado estético.

Enof: (Endoluminal Oclusión Foam).

Es un procedimiento simple ideado para venas grandes, es rápido y sencillo, no hay heridas ni suturas, es ambulatorio y la recuperación es casi inmediata.

El tratamiento médico está indicado siempre ante la primera consulta por Insuficiencia Venosa, independientemente de si se va a realizar cualquier otro tratamiento de las varices. Se ha comprobado en algunos estudios la mejora de los parámetros hemodinámicos con la terapia compresiva y las condiciones físicas (elevación de miembros inferiores, caminar con frecuencia, evitar estar mucho tiempo de pie, adelgazar, ejercicios…).
Además, estas medidas, especialmente la terapia de compresión son imprescindibles para que cualquiera de los demás tratamientos tenga éxito.

Láser para telangiectasias y venas reticulares:

• Está indicado en aquellas telangiectasias/venulectasias menores de 3mm de diámetro y se usa en aquellas situaciones de resistencia a la esclerosis, en vasos no canulables y en fobias a las agujas.
• Contraindicaciones relativas son la piel oscura, embarazo, anticoagulación, enfermedades fotosensibilizantes o personas con tendencia a la cicatrización hipertrófica o a hacer queloides. Debe realizarse por un equipo médico cualificado ya que no es una técnica inocua.
• Mecanismo de acción: la foto termólisis selectiva se fundamenta en el daño selectivo que una determinada longitud de onda electromagnética es capaz de provocar al absorberse preferentemente por un cromófobo determinado. El cromófobo es la hemoglobina y la longitud de onda en la que se produce el pico máximo de absorción de energía (y con él el punto de máxima especificidad de daño) se encuentra en unos 540nm para la oxihemoglobina y 920nm para la desoxihemoglobina.
• En general, las venas canulables (3mm o mayores) deben tratarse mediante escleroterapia y las menores con técnicas de láser (menos inconvenientes cosméticos que la micro esclerosis).
• Resultados: el 90% de los pacientes se encuentran claramente satisfechos cuando se les pregunta pocos meses después del tratamiento. El beneficio máximo se obtiene pues de forma gradual.

Escleroterapia:

a. El objeto de la esclerosis es provocar la fibrosis de la vena varicosa mediante el uso de una sustancia irritante del endotelio que le cause un daño irreversible y que exponga las capas subyacentes de la pared venosa. Si el esclerosante es débil el daño no será permanente, la vena se trombosará y con el tiempo se producirá la recanalización del trombo y la apertura del vaso y la reaparición del reflujo venoso. Si el esclerosante es demasiado agresivo producirá la destrucción del vaso y de los tejidos adyacentes.
Es muy importante no lesionar las venas superficiales normofuncionantes, y es vital no producir lesiones endoteliales en el SVP, por el riesgo de trombo embolismo grave que puede ello conllevar.

b. Históricamente se han usado muchos y muy diferentes tipos de agentes esclerosantes. En la actualidad se pueden encontrar varios de ellos, que se clasifican en:

• Detergentes:
1. Morruato de sodio
2. Etanolamina oleato
3. Sotradecol (tetradecil sulfato sódico)
4. Polidocanol
5. Glicerina

• Sustancias hipertónicas
1. Suero salino hipertónico.
2. Sclerodex (25% dextrosa y 10% cloruro sódico)
3. Yodo poliyodado

• Toxinas celulares

c. El más usado en algunos países es el Polidocanol: (hidroxi-polietoxi-dodecano) es un alcohol de cadena larga. No duele al inyectarlo, no produce necrosis si se extravasa y tiene una baja incidencia de alergias. La casa comercial recomienda un uso máximo de 2mg/kg, aunque hay muchos autores que publican terapias con dosis aun mayores.
En ocasiones se han producido reacciones anafilácticas y puede producir con bastante frecuencia hiperpigmentaciones (aunque menos que otros esclerosantes). Las telangiectasias post esclerosis con polidocanol son tan frecuentes como con otros agentes.

d. Es imprescindible realizar un mapeo venoso con eco-doppler antes del inicio del tratamiento. Localizar y filiar los puntos donde existe el reflujo venoso y las venas sanas que no deberán eliminarse, para realizar un tratamiento adecuado.

Cirugía:

a. La resección de la vena safena interna (VSI) y de sus colaterales varicosas tras la exhaustiva disección y ligadura de las venas tributarias del cayado ha sido durante años el tratamiento más aceptado para las varices. Siempre se ha establecido como casi dogmático que la permeabilidad de alguna de estas tributarias era la causante de muchas de las recidivas varicosas, lo cual que hoy se encuentra en revisión con la aparición de técnicas menos invasivas.

b. La neovascularización que se produce en la ingle operada con el tiempo puede recanalizar la VSI. Esto es más frecuente en los pacientes a los que sólo se les realiza ligadura del cayado.

c. Existen muchos estudios prospectivos que comparan la ligadura del cayado de la Vena Safena Interna con la safenectomía. En la mayoría de ellos (seis de los siete) se concluye que los resultados son claramente mejores para el stripping que para la ligadura, que sigue siendo la técnica más contrastada a largo plazo.

d. Las complicaciones mayores son muy raras, pero hasta un 20% de los pacientes intervenidos desarrollan complicaciones menores como hematoma, linfoceles, dolor y disestesias por afectación del nervio safeno y trombosis tanto venosa profunda como superficial. En general los pacientes se incorporan al ámbito laboral una semana después de operarse.

Nuevas técnicas:

a. Existen dos tipos de técnicas aprobadas para el tratamiento ablativo de las varices: la ablación por radiofrecuencia y el láser endovenoso. Los resultados publicados de estas dos técnicas son difíciles de interpretar por el diferente concepto de éxito de los autores (disminución o ausencia de reflujo en toda o en tramos de la VSI). En cualquier caso son técnicas jóvenes que cada vez tienen más partidarios en el mundo de la Cirugía Vascular, aunque en principio fueron acogidas con mucho escepticismo. No se conocen los resultados a largo plazo.

b. Esclerosis de venas tronculares. Se trata de otra técnica novedosa de la que no se disponen datos sólidos en cuanto al resultado a largo plazo, aunque parece que a medio plazo los resultados son mejores que con la cirugía. A largo plazo esta relación tiende a invertirse, a pesar de las sesiones de repaso (en general se aceptará la cirugía si hay reflujo del cayado y la esclerosis si no lo hay, ya que en presencia de éste la recidiva parece ser la regla). Estas sesiones de repaso se pueden hacer de forma ambulatoria y en principio en repetidas ocasiones hasta tener el resultado deseado.
Sí se sabe que es mejor realizarla con espumas que con líquidos, que necesita un entrenamiento específico sobre todo en lo concerniente al control ecográfico y que es simple y muy efectiva. La espuma sólo se puede hacer con detergentes (polidocanol y sotradecol) .
Es imprescindible la compresión post-tratamiento para asegurar el flujo adecuado en el sistema venoso profundo y reducir los síntomas de la flebitis superficial que se genera en la zona tratada con cualquiera de los nuevos métodos empleados. Deben prescribirse medias de compresión de 20-30mmHg (clase II) por lo menos los 15 días siguientes al tratamiento. Las medias podrán quitarse para el aseo diario y para dormir, sin tener duda alguna de no presentar ningún efecto adverso.
Debe valorarse la paciente clínica y ecográficamente a los 7-15 días, pero puede incorporarse a la vida laboral al día siguiente de la intervención ambulatoria.

Complicaciones:

Las varices pueden eventualmente producir trombosis, cambios de color en la piel, infarto pulmonar y úlceras.

Prevención:

Las varices son un problema que pueden afectar a todo el mundo. Aunque hay gente más predispuesta por su fisiología a padecerlas, lo mejor es prevenir su aparición. En este apartado proponemos una serie de consejos que les ayudarán a tener unas piernas sanas y sin varices. Se pueden evitar Intentando cumplir una serie de normas de sentido común.

Lo que no se debe hacer: Estar mucho tiempo sentado con las piernas cruzadas. Permanecer de pie sin moverse tampoco es aconsejable. Llevar ropa demasiado apretada. Las ligas, faldas, cinturones e incluso zapatos no deben de ponerle trabas a la circulación de la sangre.

Varículas o arañas vasculares, también llamadas telangiectasias. Normalmente no constituyen un problema de salud. Son más frecuentes en mujeres, pueden aparecer a partir de la segunda década de la vida, ocasionalmente pueden dar calor o picor local. Por motivos estéticos se pueden eliminar, con crioesclerosis, láser vascular o esclerosis con micro burbujas esclerosantes.

Dr. Avilio Méndez Flores

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Vitíligo o leucodermia

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Definición:

El vitíligo es una enfermedad caracterizada por la destrucción de células productoras del pigmento que le da color a la piel (melanina), y aunque no es de gravedad acarrea problemas psicológicos debido al carácter antiestético de sus lesiones, sobre todo en personas de tez morena.

Frecuencia:

Este padecimiento, conocido también como leucodermia, es más frecuente de lo que se cree (más del 1% de la población mundial la padece), y aunque puede surgir a cualquier edad, es más común, en el 50% de los casos, antes de los 20 años o después de los 50. Si bien todos los países lo conocen, en algunos como la India, donde las carencias nutricionales son importantes, la enfermedad se presenta hasta en un 9% de la población.
Se creía que afectaba más a las mujeres por el número de casos reportados, pero ahora sabemos que los hombres llevan la delantera, sólo que éstos retardan la visita al médico y, por ende, la puesta en marcha de un tratamiento.

Causas:

La causa del vitíligo todavía es desconocida aunque se han planteado diversas teorías para explicarla:

• Una del las de el mayor peso es la teoría genética que atribuye a la enfermedad una característica de predisposición transmitida ya que hasta en un 40% de los afectados existen antecedentes familiares del mismo desorden. En todas las especies animales estudiadas parece confirmarse la relación entre la despigmentación y los factores genéticos.

• Algunos han defendido un posible origen bacteriano o incluso viral de la dolencia, lo que sin embargo no ha podido demostrarse. Tampoco ha sido totalmente probada la teoría neuroendocrina que aboga por la posible existencia en el organismo de un neurotransmisor capaz de estimular o frenar la actividad de los melanocitos de un área determinada.

• Otra teoría -que sigue contando con muchos adeptos aunque no puede explicar todos los casos- es la psicosomática. Sus defensores sostienen que la piel es un órgano en el que se reflejan muchas de nuestras tendencias inconscientes y problemas psíquicos. Pues bien, en ese sentido, el vitíligo sería algo así como el equivalente cutáneo de un cuadro de angustia. Se ha advertido que una emoción intensa o estrés alteran la formación de hormonas estimulantes de los melanocitos, y que en muchos pacientes de este tipo, luego de una terapia gracias a la cual superaron la preocupación por su apariencia, en unos años volvieron a generar pigmento, recuperando el color normal de piel.

• Neurovegetativa. Se apoya en la creencia de que ciertas sustancias empleadas por el cerebro para intercambiar información (neurotransmisores) alteran la producción de pigmento.

• La teoría autoinmune cuenta también con muchos defensores y sostiene que los melanocitos son destruidos por los propios anticuerpos o linfocitos del enfermo. Se ha encontrado una asociación entre vitíligo y enfermedades ocasionadas por trastornos inmunológicos, lo que plantea la hipótesis de que, a causa del desorden en las defensas, el organismo crea anticuerpos contra los melanocitos (células productoras de melanina). Además, el hecho de que algunos de los tratamientos más efectivos consistan en la aplicación de inmunomoduladores apoyaría la hipótesis de un posible origen relacionado con la inmunidad.

• La influencia de factores ambientales tampoco debe ser desestimada ya que muchos expertos creen que la disminución de la capa de ozono podría estar provocando una destrucción de nuestros melanocitos.

Por lo general se acepta que el vitíligo se produce por una combinación de factores genéticos, medioambientales e inmunológicos.

Síntomas:

El desorden de la piel está provocado por la pérdida de melanocitos o células de la capa superior de la epidermis que sintetizan la melanina, responsables de la pigmentación de la piel.

Las manchas del vitíligo tienen bordes bien delimitados, son blancas y es común localizarlas en cara, axilas, ingles, pezones, áreas genitales, dorso de las manos y alrededor de las uñas, codos, rodillas, tobillos y espalda. Curiosamente, suelen ser simétricas y en muchos casos aumentan de tamaño y número, lo que hace que puedan confluir (juntarse) unas con otras. El color más típico de las máculas es el blanco lechoso aunque pueden darse máculas tricrómicas que combinan tonalidades de piel blanca, bronceada y normal. La forma de las máculas suele ser redondeada u oval y su tamaño oscila entre medio y varios centímetros. Además, los vellos que crecen dentro de estas manchas son blancos (poliosis).

La enfermedad, mucho más visible en personas de piel oscura, va experimentando una progresiva pérdida de la pigmentación de una o varias zonas de la piel quedando ésta completamente blanca, y va progresando de forma lenta, con intervalos de meses o años en los que se mantiene estacionario. Además de su efecto antiestético estas áreas blancas son muy sensibles a la radiación solar y pueden quemarse con facilidad siendo imprescindible el uso de protección adecuada.

Se distinguen diferentes tipos de vitíligo:

• El local: caracterizado por la presencia de una o varias máculas despigmentadas en una única localización y que puede mantenerse estable y sin progresar durante largos periodos de tiempo, en que no avanzan ni mejoran con tratamientos convencionales.

• El segmentario: que suele comenzar de manera abrupta, tiene una evolución corta y finalmente llega a una fase estacionaria, en que no hay buena respuesta ante tratamientos de repigmentación.

• El vitíligo generalizado: que puede evolucionar a universal cuando toda o casi toda la piel se encuentra afectada de forma irreversible. En este caso se llega a recomendar incluso la despigmentación.

Aunque las manchas pueden aparecer en toda la piel éstas predominan sobre todo en los párpados y el rostro, la nuca, el tronco, las extremidades y las regiones genitales. En el 20% de los afectados la enfermedad se desencadena asociada a quemaduras solares graves o situaciones de estrés y, en algunos casos, el vitíligo va acompañado de otras dolencias como diabetes, enfermedad de Addison, anemia perniciosa, enfermedad tiroidea e, incluso, determinados traumatismos.

Diagnóstico:

El vitíligo se diagnostica mediante una exploración completa de la piel del sujeto que debe acudir a la consulta de un dermatólogo. El examen incluye desde el cuero cabelludo hasta los dedos de los pies, con atención especial a las membranas mucosas, los párpados y la boca.

La presencia de la dolencia se confirma iluminando las áreas afectadas por la llamada luz de Wood, un tipo de luz ultravioleta filtrada. Si la persona está afectada en las áreas iluminadas aparece una fluorescencia blanca muy característica. No se conoce todavía cuál es la sustancia que provoca dicha fluorescencia y los laboratorios están tratando de buscar respuesta a ese interrogante.

Tratamiento:

Aunque la enfermedad carece de cura las terapias que hoy se siguen con mayor frecuencia son la aplicación de corticoides tópicos y el uso de psoralenos (sustancias vegetales sensibles a la luz) combinados con luz ultravioleta (PUVA). La capacidad de repigmentación de los corticoides ha sido probada y podría explicarse por su acción supresora de los linfocitos T, que favorece la mitosis y migración de las células pigmentarias.

No obstante, los corticosteroides y el ácido retinoico en las lesiones de vitíligo ofrecen resultados inconsistentes y transitorios. Por lo general, los corticoides tópicos se aplican en las lesiones pequeñas que se han iniciado recientemente y las áreas faciales son las que dan mejores respuestas. Combinados con cierto tipo de irradiación solar su acción se ve reforzada. Cuando se trata de niños pequeños los corticoides utilizados son de baja potencia.
Su uso, en cualquier caso, no suele exceder los seis meses de tratamiento ya que se trata de fármacos cuyos efectos secundarios -como la atrofia cutánea- deben vigilarse. Si a los tres meses no se experimenta ninguna mejoría se debe suspender la terapia. Si, por el contrario, hay mejoría el tratamiento puede continuarse, siempre bajo supervisión médica. La aplicación tópica de corticoides está en cualquier caso indicada para pacientes con un vitíligo inferior al 20% de la superficie corporal.

Una reciente investigación afirma que altas dosis de glucocorticoides tomados por vía oral pueden ser una opción terapéutica aconsejable para personas con vitíligo generalizado y en fase de progresión. No obstante, esta terapia parece efectiva para detener el avance de la enfermedad pero no para inducir una repigmentación además de conllevar efectos adversos.

Por su parte, la Fotoquimioterapia trata de estimular la creación de melanocitos mediante la administración de sustancias llamadas psoralenos por vía oral, combinados con la aplicación de rayos UVA. Resulta de especial utilidad para los casos de despigmentación generalizada y no suele ser efectiva a la hora de repigmentar la piel del dorso de las manos, tobillos, pies y muñecas. La fotosensibilización, con la consiguiente aparición de ampollas, es el efecto secundario más observado.

La repigmentación, cuando acaece, se produce gradualmente, pero si el tratamiento no obtiene respuesta en los tres primeros meses debe suspenderse. Un 30% de los pacientes han obtenido gracias a él una repigmentación importante, con frecuentes recaídas en el transcurso de los dos primeros años. Su punto débil -y el motivo por el que algunos dermatólogos la desaconsejan- es la potencial toxicidad de las psoralenos sintéticos y los casos de intolerancia gástrica producidos tras su ingesta. Más suaves resultan sin embargo los psoralenos naturales, como el aceite esencial de lima o bergamota.

Otras alternativas de tratamiento:

La Kuvaterapia, por su parte, consiste en la aplicación oral de kellina (sustancia química furocromona) combinada con radiación UVA y tiene como principal atractivo su ausencia de fototoxicidad y como peor enemigo su toxicidad hepática, que puede aumentar las transaminasas en el 25% de sus usuarios. Para paliar estos problemas se utiliza en la actualidad una solución de kellina por vía tópica al 3% en gel o leche fluida, junto a exposiciones solares cortas de entre 15 y 30 minutos.

Por su ausencia de fototoxicidad, el tratamiento puede aplicarse tres veces por semana o, incluso, diariamente. Algunos dermatólogos la consideran la alternativa más adecuada para el vitíligo moderado, especialmente para el infantil.

Un extracto hidroalcohólico de placenta humana, conocido como melagenina y elaborado en Cuba, podría ser eficaz contra el vitíligo cuando se administra por vía tópica y combinado con radiación infrarroja. Así lo sostienen sus creadores pero lo cierto es que el mecanismo de acción de la melagenina todavía no se conoce si bien podría deberse a la presencia de lipoproteínas estimulantes de la producción de melanina. No obstante, existen muy escasos trabajos científicos que avalen sus resultados por lo que la terapia no ha sido aprobada por la sanidad española ni por la de muchos otros países. Además, la melagenina se elabora a partir de placenta humana y no ha sido demostrado que no pueda transmitir enfermedades.

Otro enfoque terapéutico consiste en la administración de análogos de la vitamina D que pueden tener un efecto beneficioso en la repigmentación de la piel, bien de forma aislada o combinada con radiación ultravioleta.

Desde hace más de una década algunos dermatólogos han optado por el uso de fenilalanina -en forma tópica u oral- con resultados prometedores. Al no resultar fototóxica, la fenilalanina puede utilizarse en niños. El porcentaje de respuestas favorables al tratamiento puede alcanzar el 50% y las zonas que experimentan mayor mejoría son las de la cara. No obstante, en el tronco y las extremidades los resultados no son satisfactorios.

En el proceso de conseguir una repigmentación el láser Excimer está mostrando una eficacia mayor que las radiaciones UVA, si bien su mecanismo de acción se desconoce. El láser parece obtener efectos inmunomoduladores y estimular los melanocitos que aún permanecen en el folículo piloso. No obstante, se precisan más investigaciones para averiguar su verdadero potencial curativo.

Si todos los tratamientos médicos descritos fallan, queda la alternativa de recurrir a técnicas quirúrgicas siempre y cuando el vitíligo se haya estacionado. La cirugía consiste en realizar injertos de melanocitos de un área de piel sana, por lo general de la región glútea.

Y cuando la extensión de las zonas afectadas por el vitíligo es elevada, los dermatólogos pueden proponer al paciente la despigmentación, un proceso que además de irreversible conlleva la pérdida de las defensas naturales de la piel frente a los rayos del sol.

Perdida la batalla por repigmentar la piel, algunos enfermos optan por la despigmentación total que se logra mediante un producto químico que contenga hidroquinona, sustancia tóxica que destruye los melanocitos. Su principal efecto secundario es la dermatitis irritativa o alérgica.

En la alternativa de la despigmentación el láser también está siendo cada vez más utilizado así como sesiones de crioterapia. Se trata, en todo caso, de una alternativa que debe tomar el enfermo adulto y bien informado y son varias las personas de edad avanzada que optan por ella.

Si bien, como hemos dicho y recapitulando, no existe cura definitiva ni un procedimiento médico único o especifico para esta enfermedad, lo cierto es que la persona afectada siempre debe acudir al dermatólogo para establecer su situación, ya que la evolución de esta enfermedad sin tratamiento es imprevisible. Algunos pacientes se blanquean totalmente, otros permanecen sin modificación alguna y en algunos más las manchas desaparecen solas.

Además, se sabe de casos en que hay una asociación entre leucodermia y otros padecimientos, como diabetes, enfermedad de Addison (cuando las glándulas suprarrenales, ubicadas en el extremo de cada riñón, son incapaces de producir la cantidad suficiente de hormonas corticosteroides), anemia severa o alteraciones de la glándula tiroides, por lo que el diagnóstico médico oportuno es muy recomendable para determinar si sólo existe el problema en la piel o además se tiene otra afección.

Las terapias más habituales buscan restaurar el pigmento al exponer la piel a radiación ultravioleta, se basan en medicamentos que favorecen la generación de melanina (corticoides y psoralenos) o, por el contrario, destruyen el pigmento en zonas cercanas, a fin de disminuir el contraste entre piel afectada y sana. En algunos casos se recurre a injertos de piel.

No obstante, el tratamiento del vitíligo sigue siendo difícil y diferente para cada situación, pues hay que considerar la fecha en que empezó a manifestarse, extensión y localización de las manchas, así como severidad, enfermedades anexas y actividad presente. En la mayoría de los casos se recomienda dar apoyo psicológico al paciente, ya que todo resultado se obtiene a largo plazo.

Por ejemplo, el uso de fármacos de aplicación cutánea (corticoides) se recomienda por períodos cortos en vitíligo localizado, pero si es de tipo universal, la terapia de elección será la despigmentación. Asimismo, en algunos tratamientos de administración oral (psoralenos) la exposición al Sol debe hacerse bajo control médico, en tanto que el uso de los rayos ultravioleta siempre deberá ser supervisado por un dermatólogo.

Vitíligo y alimentación:

Aunque se carecen de evidencias contundentes parece que la alimentación juega un papel importante en este desorden. El vitíligo suele presentarse asociado a situaciones de déficit de vitaminas B y C, ácido fólico, cobre y hierro.
La alimentación equilibrada podría pues jugar un papel importante en la inactivación del vitíligo en progresión. Los afectados deberán poner especial cuidado en ingerir sustancias ricas en ácido fólico -presente en verduras de hoja verde como brócoli, lechuga o espinacas-, vitamina C -cítricos y tomates-, vitamina E -aceite vegetal, germen de trigo y yema de huevo- y vitamina B12 -que se encuentra en alimentos de origen animal-.

Dr. Avilio Méndez Flores

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Aguas termales

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Definición:

Se llaman aguas termales a las aguas minerales que salen del suelo con más de 5°C que la temperatura superficial.

Estas aguas proceden de capas subterráneas de la Tierra que se encuentran a mayor temperatura, las cuales son ricas en diferentes componentes minerales y permiten su utilización en la terapéutica como baños, inhalaciones, irrigaciones, y calefacción. Por lo general se encuentran a lo largo de líneas de fallas ya que a lo largo del plano de falla pueden introducirse las aguas subterráneas que se calientan al llegar a cierta profundidad y suben después en forma de vapor (que puede condensarse al llegar a la superficie, formando un géiser) o de agua caliente.

Reseña histórica:

Según cuentan antiguas leyendas, las propiedades medicinales de las aguas termales fueron descubiertas por animales como los osos, ciervos y jabalíes, además de aves como cisnes, grullas y garzas, que solían visitar los manantiales termales para curar sus patas o las alas heridas. Es así como los humanos aprendieron a apreciar los “dones” de este regalo de la naturaleza, pues en épocas remotas no había medicamentos apropiados para atender las diferentes enfermedades.

Aunque se estima que el hombre primitivo de la edad de piedra, ya conocía de las propiedades beneficiosas a la salud de las aguas minerales, se considera que los primeros balnearios de aguas mineromedicinales que se conocen datan de hace 2000 a.C. Se han encontrado evidencias de esa época de la existencia en la ciudad india de Mojenjo-Daro y en la ciudad de Epidauros, en la Antigua Grecia. También han aparecido instalaciones en la isla griega de Creta (entre 1700 y 1400 a.C.) y en la ciudad egipcia de Tel el-Amarna (1360 a.C.).

Entre los griegos, la mayoría de los centros médicos disponían de manantiales que facilitaban las técnicas hidroterapéuticas Entre ellos se destacaron los de Peloponeso, Cos, Pérgamo, Cnido, Rodas, etc. La medicina de la época logró alcanzar un gran desarrollo, estaban inspiradas en Asclepio, el dios griego de la medicina. Por aquella época ya se le confería propiedades terapéuticas al agua mineromedicinal, pero en forma similar a como lo llevaban a cabo los pueblos primitivos.

Las termas originales sólo disponían de agua fría y se aplicaba en tinas para baño. A finales del siglo V a.C. se empiezan a construir complejas instalaciones independientes. En Grecia y en Roma los baños se convertían en complejos rituales y se acompañaban de ejercicios y masajes.

Las termas romanas más antiguas que se conservan hasta hoy son las de Stabiano en la ciudad de Pompeya. Fueron construidas en el siglo II a.C.. El agua que abastecía las termas, en ocasiones se traía desde fuentes lejanas. Además, por aquella época se crearon en Roma muchas termas públicas, las cuales tenían una función social y política. Durante la dominación romana, se expandieron por Europa sus hábitos y normas, incluyendo las termas, con lo cual se difundió la práctica de las curas balnearias.

La iglesia cristiana, por su parte, daba más prioridad a la limpieza espiritual que a la limpieza corporal y consideraba las termas romanas como un lugar de perversión. Durante toda la etapa medieval se hizo poco uso de las aguas mineromedicinales, incluso escaseaba el abasto de agua y las cañerías y fue habitual el poco aseo personal. En Escandinavia, donde el cristianismo tardó en imponerse, cada casa contaba con una instalación denominada sauna, donde se aplicaban primero baños de agua templada y luego de agua helada.

Con la invasión de los árabes al sur de Europa, se reintegraron los baños públicos y las curas termales. Todas las ciudades importantes dispusieron al menos de un baño público. Entre estos se destaca El Baño Real de la Alambra en Granada.

Después de la reconquista de España por los reyes católicos y la expulsión de los musulmanes del territorio ibérico, se volvió a restringir las prácticas de las curas balnearias, relacionándose esas costumbres con actos herejes, moriscos y judeoconversos

En Constantinopla, durante el imperio bizantino, se mantuvieron las costumbres romanas, las cuales perduraron y se reforzaron durante el dominio turco.

Las Cruzadas dieron también un florecimiento a las curas termales. Las aguas mineromedicinales fueron utilizadas para la cura de los heridos y combatir las enfermedades contraídas en Oriente.

El Renacimiento, que surge a partir del siglo XV, no trajo avances significativos en el campo de la balneoterapia, a pesar de los adelantos significativos que significó para la Medicina en general. Sin embargo, los nuevos descubrimientos geográficos pusieron de manifiesto el uso de las aguas termales por parte de los pobladores del Nuevo Mundo.

En los siglos VIII y XIX se produce una recuperación de la cultura clásica y se generaliza la costumbre del uso del agua termal y de los baños en general como una de las medidas higiénicas. Sin embargo, debido al hacinamiento de las personas en las grandes ciudades europeas, en el siglo XIX se produjo un brote de cólera, se puso de manifiesto la necesidad de construir baños privado y públicos como medida de higiene.

Actualmente la Hidrología Médica como rama de la Terapéutica, se ha nutrido de los avances de la ciencia y se apoya en otras disciplinas, tales como las Ciencias Naturales, la Química, la Física, la Fisiología, la Farmacia, etc. Hoy se conoce la composición química de las aguas, sus orígenes, sus funciones en el organismo, etc. Sin embargo, a pesar de que las curas termales han perdido en empirismo de antaño, las curas hidrotermales no ocupan hoy el lugar privilegiado que ocupaban en otras épocas, lo cual es debido al desarrollo de la Medicina en su conjunto, especialmente de la Cirugía y la terapéutica medicamentosa.

Recién en 1986 las aguas termales se declararon como una herramienta alternativa para gozar de buena salud física y mental. Así surgió una nueva disciplina, la hidrología médica –parte de las ciencias naturales que trata de las aguas-, aceptada como medicina complementaria por la Organización Mundial de la Salud.

Características físicas de las aguas termales:

Existen dos tipos de aguas termales de acuerdo a su origen geológico, las magmáticas y las telúricas. El tipo de terreno del que aparecen es una de las principales diferencias entre ambas las aguas magmáticas nacen de filones metálicos o eruptivos, mientras que las telúricas pueden aparecer en cualquier lugar.

La temperatura de las aguas magmáticas es más elevada que la de la telúrica. La primera tiene por lo general temperaturas mayores a los 50º C, mientras que las de origen telúrico pocas veces lo hacen. Por otro lado, gracias a que las aguas telúricas son filtradas, estas poseen menor cantidad de mineralización que las magmáticas. Los elementos más comúnmente encontrados en las aguas magmáticas son arsénico, boro, bromo, cobre, fósforo y nitrógeno. Las aguas telúricas tienen por lo general bicarbonatos, cloruros, sales de calcio y otros.

Una característica importante de las aguas termales es que se encuentran ionizadas. Existen dos tipos de iones, los positivos y los negativos. Contrario a su nombre, los positivos no le traen beneficios al cuerpo humano, y por el contrario, son irritantes. En cambio, los iones negativos tienen la capacidad de relajar el cuerpo. Las aguas termales se encuentran cargadas con iones negativos.

Clasificación de las aguas de acuerdo a su temperatura:

• Aguas Hipertermales Más de 45º C
• Aguas Meso termales o calientes De 35 º a 45º C
• Aguas Hipotermales o poco frías De 21 º a 35 º C
• Aguas frías Menos de 20 º C

Composición mineral:

• Aguas ferruginosas: presentan fundamentalmente hierro en su composición. Especialmente eficaz para paliar estados carenciales y dolencias hepáticas.
• Aguas cloruradas: presentan cloro. Estimulan las secreciones digestivas, entre otras.
• Aguas sulfuradas y sulfurosas: con azufre. Muy utilizadas en el campo de la hidrología médica, las primeras son ácidas y lodosas.
• Aguas sulfatadas: aparte de azufre pueden incluir sodio, calcio, magnesio o cloro en su composición. Muy utilizadas.
• Aguas bicarbonatadas: con bicarbonato. Frías y alcalinas. Se utilizan en estados de acidez gástrica. Pueden ser sódicas, cálcicas, mixtas, cloruradas o sulfatadas.

Clasificación de las aguas de acuerdo a sus residuos secos:

• Minerales De 1 a 1.5 gr/L
• Medio minerales De 0.2 a 1.0 gr/L
• Oligo minerales Menos de 0.2 gr/L

Efectos de las aguas termales en el cuerpo humano:

El agua mineraliza y caliente de las “termas” tiene diferentes efectos en el cuerpo humano. Algunos autores las dividen en tres, biológica, física y química, aunque en realidad todas actúan al mismo tiempo.

El baño en aguas termales aumenta la temperatura del cuerpo, matando gérmenes, entre ellos virus, además aumenta la presión hidrostática del cuerpo, por lo que aumenta la circulación sanguínea y la oxigenación. Este aumento en la temperatura ayuda a disolver y eliminar las toxinas del cuerpo.

Al aumentar la oxigenación, el baño en aguas termales hace que mejore la alimentación de los tejidos del cuerpo en general, motivo por el cual aumenta el metabolismo, estimulando al mismo tiempo las secreciones del tracto digestivo y del hígado, ayudando así a la digestión.

El baño repetido (especialmente en periodos de 3 a 4 semanas) puede ayudar a normalizar las funciones de las glándulas endocrinas, así como el funcionamiento en general del sistema nervioso autonómico del cuerpo. También existe un mejoramiento y estímulo del sistema inmune, relajación mental, producción de endorfinas y regulación de las funciones glandulares. Muchos de estos efectos se deben al consumo del cuerpo de minerales como dióxido de carbono, azufre, calcio y magnesio.


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Hay enfermedades de la piel que pueden tener una marcada mejoría por baños en aguas termales (en especial si estas contienen azufre). Las enfermedades que más se benefician son la psoriasis, las dermatitis y las enfermedades por hongos. En algunas ocasiones también ayudan en la cura de heridas y de otras lesiones de la piel. En ocasiones esta acción se le atribuye a las “sulfobacterias” (organismo aislado por la “Sociedad Internacional de Medicina Hidrológica”), para explicar los efectos de los “elementos intangibles” de las aguas termales.

Se ha descrito que este grupo de microorganismos ayudan al cuerpo humano mejorando el sistema de defensa de la piel frente a todo tipo de agresiones. De la misma forma, ayudan a disminuir el proceso de envejecimiento de este órgano.

Beneficios de las aguas termales:

El agua mineral y caliente de las “termas” tiene diferentes efectos en el cuerpo humano. Algunos autores las dividen los beneficios de las aguas termales en tres, biológica, física y química, aunque en realidad todas actúan al mismo tiempo.

Cuando una persona se expone a un baño termal, recibe la acción directa de la temperatura de las aguas termales en forma de shock, y los minerales comienzan a ser absorbidos en pequeñas concentraciones por la piel. Una vez en el organismo, los minerales son depositados en el tejido celular subcutáneo, y desde ahí ejercen su acción activando el metabolismo orgánico a través del eje hipotálamo-suprarrenal.

Entre las propiedades curativas de las aguas termales, se destacan las siguientes:

• Mejoran la alimentación de los tejidos del cuerpo en general, motivo por el cual aumenta el metabolismo.
• Estimulan las defensas del organismo.
• Depuran la sangre, eliminándose las toxinas y productos de desechos por la sudoración y diuresis que provocan.
• Estimulan las secreciones del tracto digestivo y del hígado, ayudando así a la digestión.
• Reactivan el metabolismo retardado en muchos reumáticos.
• Tienen poder desestabilizante sumamente útil, considerando la participación alérgica en el orden de las afecciones reumáticas.
• Reeducan el sistema termorregulador, de enorme importancia en el reumático que ha perdido su capacidad de reaccionar y adaptarse a los cambios del medio ambiente.
• Su poder analgésico y calmante de dolores de estas aguas es bien conocido.
• Relajan los músculos y por su acción revulsiva y resolutiva, actúan sobre los edemas, tumefacciones y procesos crónicos fibrosos.
• Sedan el sistema nervioso, siendo un sedante y relajante, ideal para el stress y el ritmo de vida actual.
• Reconstituyen y tonifican.
• Las aguas termales ejercen acción miorelajante, sobre las contracturas y rigideces neuro-músculo-osteo-articular, de importancia en los tratamientos de rehabilitación y reeducación músculo esquelética. Su efecto sobre todo tipo de reumatismos (inflamatorios, degenerativos, no articulares, metabólicos) en algunos casos llega a ser notable.
• Enfermedades crónicas de la piel
• Enfermedades respiratorias leves

Para todos estos casos, es preciso especificar que la terapia de los baños termales tenga mayor efectividad, deberá realizarse especialmente en periodos de 3 a 4 semanas, siendo importante la consulta previa a un especialista en caso de embarazo, edad avanzada o enfermedad.

De manera puntual y específica el calor húmedo ofrece grandes beneficios para las enfermedades con componente inflamatorio, porque disminuye el dolor y relaja la tensión concentrada en los músculos y las articulaciones. Es por ello que las aguas termales pasan a ser un complemento o terapia paralela de rehabilitación al tratamiento indicado por el reumatólogo. Sin embargo, y pese a que muchos aseguran lo contrario, no se ha podido demostrar científicamente que los minerales que forman parte de las aguas termales tengan alguna incidencia directa en la mejoría de los pacientes con reumatismo. Es por ello que los beneficios que el calor húmedo aporta a los pacientes reumáticos también se pueden obtener con baños en tinas con agua caliente.

De cualquier manera, las personas que tengan estos padecimientos no deben automedicarse, pues solo el médico reumatólogo puede prescribir un tratamiento adecuado para controlar la dolencia, y en colaboración con un fisiatra determinar el tipo y la cantidad de tratamientos alternos que mejoren la calidad de vida del paciente. En este sentido, las aguas termales son una ayuda de primer orden a la hora de favorecer la flexibilidad del paciente.

Adicional a la opción natural de acercarse a los balnearios de aguas termales, la ciencia desarrolló otras alternativas terapéuticas que emplean el calor como base, tales como el ultrasonido y los rayos infrarrojo, lo que demuestra que la aplicación de las terapias de calor ayudan al paciente a conservar o rescatar su tono muscular, ya que al relajar la zona y disminuir el dolor, se retoma la movilidad perdida por el avance de la enfermedad. De allí que los médicos puedan indicar ejercicios físicos al paciente y éste los practique sin traumas.

Muchas son las personas que piensan que las aguas termales pueden prevenir la aparición de enfermedades reumáticas, sin embargo, que por ser ésta una dolencia que está implícita en la codificación genética del individuo, es inevitable que se desencadene. Es más, las aguas termales no son en ningún momento una cura milagrosa para las dolencias reumáticas, y si bien pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de la persona, definitivamente, no la curarán, mucho menos si no recibe tratamiento especializado profundo.

Algunas recomendaciones generales para el uso de las aguas termales son:

Siempre es mejor consultar con su médico antes de utilizar la terapia con aguas termales en caso de que se encuentre embarazada o tenga alguna enfermedad.

Evite bañarse solo en aguas termales, los adultos mayores las deben de usar con precaución y no las utilice si se encuentra bajo el efecto del alcohol o alguna droga.

Si toma medicamentos para enfermedades del corazón tenga cuidado.
No se sobrecaliente, manténgase bien hidratado y si padece de enfermedades de la piel que sean contagiosas, utilice piscinas privadas.

Dr. Avilio Méndez Flores

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El impétigo o “Brasa”

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Consideraciones generales:

Asociado a condiciones de vida insalubres, el impétigo está causado por dos bacterias, estreptococos del grupo A y estafilococo (Staphylococcus aureus) o una combinación de ambas. En ocasiones, la precede una infección respiratoria de vías altas como un simple resfriado. Un mero arañazo, picadura de insecto, mordedura de animal o cualquier traumatismo favorecen que la piel pierda su integridad, es decir, su función de barrera protectora. Las bacterias que comúnmente están en la piel, mediante una puerta de entrada, se incorporan en el organismo produciendo inflamación e infección. De ahí puede diseminarse por todo el cuerpo.

Manifestaciones:

El impétigo se inicia con una úlcera de pequeño tamaño, de color rojizo, que produce mucha picazón y que evoluciona a una ampolla con líquido amarillento claro al principio que evoluciona a purulento, el cual es altamente contagioso. Esta ulceración, que aparece rodeada de un halo rojizo, termina por romperse y producir costra. Las lesiones, que pueden presentarse en cara, labios y orificios nasales, cuero cabelludo, brazos o piernas e, incluso, axilas, se diseminan cuando el afectado se rasca. En bebés usualmente aparecen como una o más ampollas que al romperse dejan el lecho de la herida rojo. Cuando existe la infección, los ganglios cercanos a la zona afectada aparecen inflamados.
Una higiene escrupulosa de manos y uñas ayudará a conseguir la remisión de la infección

Contagio:

Es importante tener en cuenta que un individuo sólo deja de ser contagioso cuando las costras han desaparecido. Por este motivo hay que tomar las precauciones adecuadas. Pese a que la curación de las lesiones es muy lenta y pocas veces cicatrizan sin dejar rastro, la tasa de curación es alta. Sin embargo, en niños pequeños tiende a resurgir con cierta frecuencia.

Tratamiento:

Debido a su gran capacidad de contagio, el tratamiento del impétigo debe efectuarse rápidamente mediante medidas locales y generales. Junto con antibióticos administrados por vía oral en los casos más severos, es importante utilizar antisépticos locales que sean incoloros para evitar que enmascaren las lesiones y poder hacer un correcto seguimiento de las lesiones. Los antibióticos tópicos y los antisépticos tienen como objetivo tratar las puertas de entrada y las regiones colonizadas por microorganismos, como las heridas. Una higiene escrupulosa de manos y uñas ayudará también a conseguir la remisión de la infección. Sin el tratamiento adecuado, el impétigo reaparece de forma frecuente e insidiosa.

Los expertos señalan que el uso abusivo de antibióticos, aunque sea en forma de aplicación tópica, no debe utilizarse para la prevención, y que el uso indiscriminado provoca las temibles resistencias bacterianas.

La mayor parte de la erupciones se solventan con un cuidado suave de la piel y evitando sustancias tópicas irritantes. No rascarse la piel, para realizar la higiene usar agua tibia y la mínima cantidad de jabón con un pH cercano al de la piel (4,5-5,5), secar sin frotar, evitar la aplicación de cualquier producto cosmético y dejar la zona afectada al aire libre siempre que sea posible son el paquete de recomendaciones que hacen los expertos. En caso de duda relacionada con el origen de la dermatitis es necesario tomar medidas para prevenir la posible diseminación: lavarse las manos frecuentemente utilizando cada vez una toalla limpia y no compartirlas con el resto de la familia, y evitar manipular las lesiones.

En presencia de eccema, muy común en niños pequeños y que se suelen resolver a partir del año de vida, la picazón y descamación que produce puede aliviarse con sustancias que contengan en su composición humectantes, que tienen efecto emoliente y lubricante. Con ello se evita, en parte, los efectos negativos de la irritación crónica por rascado. En caso de psoriasis o impétigo, el facultativo prescribirá un tratamiento específico con hidrocortisona o antibiótico, respectivamente.

Complicaciones:

Cuando el impétigo es causado por la bacteria estreptococo existe el riesgo posterior a que se presente Glomerulonefritis Aguda o Reumatismo Articular Agudo por efecto de la toxina que produce.

Dr. Avilio Méndez Flores

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El hirsutismo

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Definición:

Se define como “pilosidad excesiva de aspecto masculino”. Muchos médicos tienen opiniones en el sentido de que, en la mayoría de los casos, “solo es un problema estético”. Sin embargo, puede revelar algunas enfermedades o trastornos funcionales.

Manifestaciones:

El hirsutismo es una condición en la cual crece demasiado vello en la cara o en el cuerpo. A pesar de que el hirsutismo puede ocurrir tanto en hombres como en mujeres usualmente solo es un problema para la mujer. Las mujeres con hirsutismo tienen vello oscuro y grueso en la cara, pecho, abdomen y espalda.

Este vello oscuro y grueso es diferente del vello que algunas mujeres tienen en la parte superior del labio, quijada, senos o estómago, o del vello “de bebé” que tienen por todo el cuerpo. Las mujeres de ciertos grupos étnicos tienden a tener más vello en el cuerpo que otras. Esto no significa que tienen hirsutismo

Causas:

El hirsutismo puede ser causado por folículos pilosos que son extra sensibles a las hormonas masculinas llamadas andrógenos, o puede ser por causa de niveles anormalmente altos de estas hormonas.

Un nivel muy alto de hormonas masculinas puede ser causado por tumores. Los tumores se forman cuando las células anormales en el cuerpo crecen fuera de control y se agrupan juntas. Algunos medicamentos pueden causar hirsutismo. Estos medicamentos incluyen píldoras de control prenatal, hormonas y esteroides anabólicos. Parece ser que el hirsutismo se hereda en las familias.

Si una paciente presenta hirsutismo, el médico puede hacerle algunas pruebas para determinar qué lo está causando. Igual si hay un aumento súbito de vello en la cara o en el cuerpo. Además, se debe acudir al médico si los períodos menstruales se vuelven irregulares o si la voz se ha vuelto más grave.

Tratamiento:

Si se tiene sobrepeso, hay que bajarlo. Perder peso disminuye la cantidad de hormonas en el cuerpo que hacen que haya un aumento en el crecimiento del vello.

Otras formas de eliminar o de esconder el vello facial y corporal en exceso incluyen lo siguiente:

Rasurarse es el método más seguro y fácil de remover el vello. Sin embargo, se tendrá vello corto visible a menos que se rasure todos los días. La piel se puede irritar con el rasurado frecuente. Si la piel se le irrita, aplicarse una pequeña cantidad de hidrocortisona en crema al 1%.

Depiladores o cremas que remueven el vello pueden usarse. Estas no dejan vello corto y visible. Sin embargo, estas cremas pueden irritar su piel. Para hacer una prueba de qué tan sensible es la piel, aplicar una pequeña cantidad de crema en la parte interna de la muñeca.

Esperar un día antes de aplicarse la crema en otras partes del cuerpo. Si no se produce una reacción indeseable a la crema en la muñeca probablemente es seguro usarla.

Teñirse el vello con pasta también puede usarse. Aplicar la pasta sobre la piel y dejarla durante diez minutos. Luego removerla de acuerdo con las instrucciones en el rótulo. Los productos para teñir pueden irritar la piel.

Depilarse y encerarse pueden causar irritación en la piel y hacer que el vello crezca más rápido al aumentar el suministro de sangre al folículo. Estos métodos no son recomendables.

La electrólisis elimina el vello permanentemente al transmitir una corriente eléctrica pequeña a través de una aguja colocada en el folículo piloso. La electrólisis es costosa y toma tiempo. Si se elije hacerse electrólisis, asegurarse de que el operador está calificado y tenga licencia. Los productos para electrólisis casera y las pinzas electrónicas no funcionan tan bien y no son recomendables.

La remoción del vello con láser se usa para dañar los folículos pilosos de modo que el vello indeseable se cae. Esto también previene que el vello vuelva a salir. Probablemente se va a necesitar tratamientos múltiples con el láser durante una serie de semanas y los resultados pueden no ser permanentes. Este procedimiento es muy costosa y solamente la puede hacer una persona que la practique bajo licencia. Los efectos secundarios del procedimiento pueden incluir enrojecimiento, oscurecimiento o aclaramiento de la piel y cicatrización.

El médico puede prescribir un medicamento llamado anti-andrógeno para ayudar a controlar las hormonas masculinas que causan el hirsutismo. Los anti-andrógenos usualmente toman entre tres y seis meses para funcionar. Pueden disminuir la cantidad de crecimiento de vello nuevo pero tienen menos probabilidad de cambiar la cantidad de vello que ya se tiene. También hay un medicamento hecho especialmente para desacelerar el crecimiento del vello facial. Es una crema que se aplica sobre el área afectada de la cara y la barbilla. Este medicamento puede comenzar a actuar entre cuatro y ocho semanas después de que se comienza el tratamiento, pero puede tomar más tiempo en algunos casos.

Dr. Avilio Méndez Flores

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El acné

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1-Es la obstrucción de los poros u orificios de las glándulas sebáceas. Eso hace que se acumule la grasa y ocasionalmente se infecten, produciéndose pus en su interior.

2-La mayoría de los adolescentes padecen de alguna forma de acné, que a menudo desaparece con el paso del tiempo, sin necesidad de tratamiento y aunque en la mayoría de los casos es un problema leve, puede resultar molesto.

3-En las formas más graves se producen protuberancias más profundas como quistes y nódulos. La enfermedad sin tratar puede dejar marcas en la piel e incluso, en los casos más graves, conducir a la aparición de cicatrices serias y permanentes.

4-La parte negra del acné no es suciedad, sino que se trata del sebo seco y células dérmicas desprendidas en las aberturas de los folículos pilosos.

5-El acné no es provocado por los alimentos. Aunque los dermatólogos tienen diferentes opiniones sobre este punto, hay algo seguro: ninguna dieta por estricta que sea va a curar el acné por sí sola.

6-No existe una cura instantánea ni permanente, pero es controlable y el tratamiento adecuado puede prevenir la aparición de cicatrices.

7-El adolescente debe evitar apretar, rascar, presionar o reventar sus espinillas. Porque puede provocarse un mayor enrojecimiento, inflamación e infección secundaria, y secuelas de cicatrices.

8-Un virus bacteriófago existente en la piel humana podría ser la base para un tratamiento natural contra el acné. El virus ataca naturalmente a la bacteria que da lugar a espinillas infectadas. La ventaja es que el virus se crea de forma natural y no tendrá efectos secundarios. Se aplica con un gel.

Dr. Avilio Méndez Flores

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La mesoterapia

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Aún cuando la mayoría de las personas cree que es únicamente un procedimiento estético, la mesoterapia es útil para otros casos. Hay que recordar que se trata, en realidad, de la infiltración intradérmica de medicamentos.

Se llama así porque las inyecciones se aplican en el mesodermo o capa intermedia de la piel.

En medicina deportiva se practica. Por ejemplo, se recurre a la infiltración de anestésicos o solución fisiológica para manejo de algunas molestias como fibromialgia o para relajar los llamados “punto gatillo”.

Hasta la fecha no se ha demostrado científicamente que la mesoterapia ayude a adelgazar o “quemar grasa”. Para adelgazar se necesita hacer dieta y ejercicios.

En establecimientos dudosos y manos inexpertas el riesgo añadido es la infección por contaminación de las agujas, el ambiente o el líquido inyectado.

Se presenta con abscesos múltiples que drenan pus, cuyo tratamiento debe ser una combinación de antibióticos, drenaje de los abscesos y escisión quirúrgica de la zona afectada.

La terapia antibiótica es muy lenta y costosa.

Recuerde: Su salud es valiosa, no se arriesgue. ¡Cuídese!

Dr. Avilio Méndez Flores

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