Psicología

El autismo

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Definición:

El autismo es un padecimiento complejo del cerebro que conlleva a problemas sociales, de conducta y del lenguaje. La gente con autismo tiene dificultad para comunicarse y establecer relaciones.

Frecuencia:

El autismo ocurre en alrededor de 1/1000 niños.

Causas:

El autismo es causado por problemas en el desarrollo del cerebro. Los estudios sugieren que los genes juegan un papel. El autismo parece estar presente en algunas familias. Varios genes pueden estar involucrados.
Los problemas durante el embarazo y el parto pueden interferir con el desarrollo normal del cerebro.
Algunas veces, el medio ambiente al que el niño está expuesto puede ser el factor.

Riesgo:

Sexo: masculino (los niños son 4 veces más propensos a tener autismo que las niñas)
Antecedentes familiares: los hermanos de un niño con autismo tienen la posibilidad del 3 al 7% de adquirir el padecimiento

Diferentes padecimientos están asociados con el autismo, aún cuando la relación entre ellos no es clara:

  • Neurofibromatosis
  • Esclerosis tuberosa
  • Síndrome del cromosoma X frágil
  • Fenilcetonuria (PKU)
  • Síndrome de Moebius
  • Epilepsia
  • Encefalitis por herpes
  • Citomegalovirus
  • Problemas durante el embarazo o parto
  • Contraer rubeola durante el parto (un riesgo para el niño)

Síntomas:

El autismo aparece en niños de tres años o menores. La gravedad de los síntomas varía. Las conductas y habilidades pueden diferir de un día a otro. Los síntomas pueden disminuir conforme el niño va creciendo. Los niños autistas pueden presentar una combinación de conductas anormales.

Los síntomas incluyen:
• Evita el contacto social
• No tiene lenguaje y si lo tiene presenta alteraciones.
• Ríe sin motivo.
• Uso de palabras incorrectamente; cambio del significado de una palabra común
• Gesticulaciones frecuentes
• No hace contacto visual.
• Problemas con la comunicación no verbal
• Falta de interés en las actividades normales de su edad.
• Pasa mucho tiempo solo
• No juega imaginariamente
• No inicia juegos fingidos
• No imita a los demás
• Aparente insensibilidad al dolor.
• No siente temor ante peligros reales.
• Responde a estímulos en una forma anormal
• Conductas motoras repetitivas.
• No reacciona a las sonrisas de la manera esperada
• Hiperactivo o muy pasivo.
• Llanto, pataleta o tristeza sin causa aparente.
• Mentalidad solitaria
• Agresión
• Automutilación; herirse así mismo
• Golpea o agita una mano
• Resistencia al cambio
• Tener cariño raro a objetos
• Oler o lamer juguetes
• No entender a las necesidades o sentimientos de otras personas

Algunos pacientes con autismo sufren de otros padecimientos, incluyendo:

  • Convulsiones
  • Retraso mental
  • Desórdenes genéticos como síndrome de X frágil

Algunos tienen habilidades inusuales. En primera instancia pueden memorizar cosas o ser capaces de tocar instrumentos sin lecciones. Los niños con autismo pueden mostrar signos de incapacidad cognitiva, pero tener una inteligencia normal. Los niños con este padecimiento pueden ser muy buenos armando rompecabezas o resolviendo problemas, pero aún así, tener problemas en otras áreas como platicar o hacer amigos. El autismo, el cual es un grupo de padecimientos de inhabilidades del desarrollo causado por anormalidad en el cerebro, es un padecimiento altamente individualizado.

Diagnóstico:

Cualquier comportamiento anormal antes de los 18 meses debe ser aclarado (ver más abajo).
Los médicos especialistas en autismo observarán las conductas, contactos sociales y habilidades comunicativas en los niños. Valorarán el desarrollo social y mental y les preguntarán a los padres acerca de la conducta del niño. Algunos médicos le pedirán traer video de los niños en casa.

Las pruebas podrían incluir:

  • Exámenes psicológicos
  • Cuestionarios y observación de los horarios
  • Exámenes del coeficiente intelectual

Exámenes médicos para descartar otras condiciones que causen síntomas similares, pueden incluir:

  • Pruebas de sangre
  • Pruebas de orina
  • Prueba de DNA
  • Electroencefalograma (EEG).

Aunque un diagnóstico formal requiere un análisis clínico completo, las pruebas en las etapas claves del desarrollo pueden ayudar a los profesionales a identificar a los niños que podrían estar presentando signos de autismo.

Tratamiento:

No hay cura para el autismo. La gravedad de los síntomas puede disminuir con el paso de los años, pero el padecimiento dura toda la vida. Los niños con autismo y sus familias se pueden beneficiar con una intervención temprana. Estos niños responden bien con programas previsibles estructurados. Con ayuda, muchos niños con autismo aprender a arreglárselas solos con sus discapacidades. La mayoría necesita asistencia y soporte durante sus vidas. Otros son capaces de trabajar y vivir independientemente cuando crecen.

Los programas que ayudan a los niños con autismo son:

Educación Especial:

Programas diseñados para conocer las necesidades especiales de los niños para mejorar sus habilidades de aprendizaje. Los niños con autismo pueden tener problemas con las tareas asignadas, la concentración y ansiedad. Los maestros que entienden el padecimiento pueden formar habilidades únicas en el niño. Los programas deben incorporar los intereses del niño. Algunos se desenvuelven mejor en pequeños grupos, otros en salones regulares con apoyo especial. El entrenamiento vocacional puede preparar a los jóvenes adultos para un trabajo.

Servicios de Terapia:

Las terapias de lenguaje, físicas y ocupacionales pueden mejorar las actividades de lenguaje. Los niños con autismo necesitan desarrollar sus patrones sociales.

Servicios Familiares:

El apoyo profesional puede ayudar a lidiar con un niño con autismo. Los consejeros ayudan a los padres a aprender la forma de manejar las conductas. Además el cuidado de un niño con autismo puede ser exhaustivo y frustrante. Agregar pausa ocasional en el cuidado es esencial, así algunos cuidadores pueden tener algunos descansos.

Medicamentos:

Aunque no hay medicinas para tratar el autismo, algunos son usados para ayudar a controlar los síntomas. Por ejemplo, las medicinas prescritas para la ansiedad y depresión pueden ayudar a disminuir el tono de las conductas agresivas y obsesivas.

Prevención:

No existen pautas para prevenir el autismo debido a que la causa es desconocida. Los científicos están investigando las formas de prevenirlo.

Estudios y observaciones recientes sobre el autismo:

El trastorno, que afecta la forma como un niño se relaciona con su entorno, a menudo solo puede ser detectado años más tarde. Pero responder a preguntas sobre la manera como el bebé hace uso del contacto visual, de sonidos, palabras, y otras formas de comunicación, podría indicar prematuramente si es necesario llevar a cabo estudios más detallados.

Entre las preguntas que incluye el cuestionario están: ¿Sonríe o se ríe el bebé cuando lo mira? ¿El niño pretende entretenerse con sus juguetes? ¿Puede darse cuenta cuando el niño está contento o enojado?

Los bebés que fallan el cuestionario son referidos a más estudios, que incluyen resonancia magnética y análisis de sangre y se sigue un registro del comportamiento del niño hasta los tres años.
Esta prueba es no sólo es rápida y práctica, aino también ayuda a que los niños que podrían presentar autismo sean referidos a una terapia de comportamiento a la edad de 18 meses, mucho antes de la edad en que hoy en día se trata a los niños con autismo. En promedio, los niños son diagnosticados con algún trastorno del espectro autista recién a los 5 años de edad.

Algunas personas con autismo logran vivir de forma relativamente independiente pero, para otras, la enfermedad está acompañada de discapacidades de aprendizaje y es necesario ofrecerles apoyo especializado durante toda su vida. Cuanto más pronto se diagnostique la enfermedad, más rápido puede ofrecerse ayuda.

Una nueva investigación ha encontrado que en el Síndrome de la X frágil hay un desarrollo tardío de la corteza sensorial, la parte del cerebro que responde al tacto. Este retraso puede desencadenar un efecto dominó y causar grandes problemas con la conexión cerebral correcta. Comprender cómo y cuándo se ve afectada la función del cerebro por la X frágil ofrece un objetivo para una terapia que solucione el desarrollo incorrecto.

Hay un ‘periodo crítico’ durante el desarrollo, cuando el cerebro es muy plástico y cambia rápidamente. “Todos los elementos de este rápido desarrollo han de estar coordinados para que el cerebro se conecte adecuadamente y, por tanto, funcione adecuadamente.

Trabajando con un modelo de ratón de la X frágil, se encontró que el desarrollo de las sinapsis, los lugares donde las neuronas se comunican las unas con las otras, estaban retrasados en la corteza sensorial.

El periodo crítico puede proporcionar una ventana durante la cual la intervención terapéutica pueda corregir el desarrollo sináptico y revertir algunos de los síntomas de la enfermedad.

Las personas con este síndrome tienen un debilitamiento sensorial así como problemas cognitivos. Tienen un mecanismo de defensa táctil. No miran a los ojos, no van a abrazar a sus padres, y son hipersensibles al tacto y al sonido. Todo esto causa ansiedad en la familia y amigos así como para los propios pacientes con el Síndrome de la X frágil. Ahora tenemos una primera compresión de lo que va mal en el cerebro

La sobrecarga sensorial en personas con X frágil da como resultado aislamiento social, hiperexcitabilidad y ansiedad. Se manifiesta en la infancia temprana y empeora durante la infancia.

El Síndrome de la X frágil se produce por una mutación genética en el cromosoma X, que interfiere en la producción de una proteína llamada “Proteína X Frágil del Retraso Mental” (FMRP). Ésta proteína dirige la formación de otras proteínas que construyen las sinapsis en el cerebro. A las personas con X frágil les falta la FMRP. Es como si el capataz no se encontrara en el lugar clave de construcción del cerebro. El X frágil recibe este nombre porque el cromosoma X aparece roto o quebrado.

Los niños se encuentran más afectados por el X frágil, ya que sólo tienen un cromosoma X. Las niñas, que tienen dos cromosomas X, se ven menos afectadas por este defecto.

Investigadores descubrieron que la corteza sensorial tardaba en madurar registrando las señales eléctricas que fluyen a través de las sinapsis de los animales. Esto proporcionó una imagen de cómo y cuándo se desarrolla esta parte del cerebro. La capacidad del cerebro para procesar correctamente la información de entrada se basa en el correcto desarrollo de estas sinapsis, señaló.

Éste es uno de los primeros estudios en demostrar que las sinapsis de esta región están alteradas. Se empieza a construir un marco de trabajo para cómo se desarrolla en realidad esta parte de la corteza. El próximo paso es descubrir qué va mal y cómo la falta de este gen FMR1 perturba los procesos normales del desarrollo.

Las personas con autismo utilizan su cerebro de forma distinta que los demás, lo cual explicaría por qué algunos tienen extraordinarias capacidades para recordar y dibujar algunos objetos en detalle. Según algunos expertos, en los autistas las zonas cerebrales que controlan la información visual están más desarrolladas, mientras que otras áreas están menos activas. De esta manera el área que procesa la información visual está altamente desarrollada. Y esto ocasiona que las áreas que controlan la toma de decisiones y la planificación tengan menos capacidad.

Esto podría explicar por qué algunas personas con autismo son mejores que otras en la ejecución de tareas visuales. Por ejemplo, algunas son capaces de dibujar de memoria imágenes extremadamente precisas y detalladas. Sin embargo, a estos individuos se les dificulta interpretar otras cosas, como las expresiones faciales.

El trastorno autista varía en su severidad. Algunas personas pueden funcionar bien, pero otras son totalmente incapaces de participar en la sociedad. Este hallazgo podría conducir a nuevas formas de ayudar a estos individuos a vivir con el autismo.

El autismo es un trastorno neuronal que afecta la interacción social y la comunicación. Al alterarse las células nerviosas se produce un deterioro de las sinapsis, y por tanto del procesamiento de la información. Las personas que lo padecen suelen tener conductas repetitivas y rígidas. Su causa es eminentemente genética, aunque no se conocen a fondo sus mecanismos.

Ya antes de que el niño cumpla los tres años se tienen señales evidentes de que es autista. Los síntomas más frecuentes del autismo tienen que ver con que el niño muestra una menor atención a los estímulos sociales, algo que normalmente atrae a los menores. Los autistas no sonríen y miran poco a las otras personas.

Tampoco es usual que respondan cuando se les llama. En general tienen problemas para hacer cualquier reconocimiento facial, así como contacto emocional.

Contra toda creencia los niños autistas no prefieren estar solos. Para ellos es altamente difícil hacer amigos y establecer relaciones sociales, razón por la cual sufren la soledad más que los niños normales. Lo más común en este tipo de personas es que no desarrollen el habla adecuadamente como para poder garantizar todas sus necesidades comunicacionales.

Varios son los comportamientos rígidos que tienen los autistas. La mayoría se relaciona con la estereotipia o repetición de conductas; actitudes compulsivas, como poner todos los objetos en un orden determinado; resistencia al cambio, negándose a mover las cosas de lugar, por ejemplo; repetición diaria de rituales; espectro de intereses restringido, como un solo programa de tv o una preferencia fija, y la automutilación, como pellizcarse, rascarse, etc.

Aunque este tipo de conductas no es específico de los autistas, lo que sí parece haberse verificado es que tienen una ocurrencia y gravedad muy elevadas en este tipo de alteración mental. Otros desórdenes aparejados son los ataques epilépticos, los ataques de ansiedad, el retardo mental y los trastornos del sueño.

Dr. Avilio Méndez Flores

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El síndrome bipolar

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Definición:

Este trastorno hace fluctuar al individuo entre episodios de depresión profunda con fases de euforia, alegría o irritabilidad, conocidas como manías o hipomanías dependiendo de su intensidad. Ambos polos se alternan con estados de normalidad. Estos cuadros pueden durar días, semanas o meses.

Consideraciones generales:

Cuando se trata de una enfermedad mental, hay un montón de estereotipos, pero en realidad, los trastornos del estado de ánimo pueden ser difíciles de detectar, especialmente en personas con síntomas del trastorno bipolar.
Los cambios de humor, problemas en el trabajo o el cansancio son muy comunes en casi todas las personas normales, pero a continuación hay algunas otros síntomas que pueden denotar una personalidad bipolar:

Causas:

El primer episodio de la enfermedad que ataca al 3.65 % de la población venezolana no es fortuito, se presenta tras una ruptura amorosa, hogares disfuncionales, al consumir estupefacientes, trasnocharse o estresarse.

Estos antecedentes son el detonante de la enfermedad, pero la causa suele ser genética. No es la regla. Sí hay bipolares que no tienen herencia familiar. Normalmente tienen antecedentes de suicidios, conductas violentas, hospitalizaciones psiquiátricas, depresiones, alcoholismo o medicación con litio. La bipolaridad suele presentarse entre los 16 y 25 años. También se manifiesta tras el alumbramiento como una depresión postparto. Puede aparecer en niños y en mayores de 65 años.

En los pequeños se sospecha del síndrome por déficit de atención, hiperactividad, conductas pendencieras y exploración de la sexualidad precoz.

Manifestaciones:

Gran estado de ánimo:

El trastorno bipolar se caracteriza por tener episodios eufóricos y caer en una depresión luego. Durante una fase maníaca, algunos pacientes pueden tener una ruptura total de la realidad.

La hipomanía, es también un síntoma de la enfermedad, es un estado de alta energía en el que una persona se siente exuberante, pero no ha perdido su contacto con la realidad. La hipomanía puede ser un estado muy agradable, realmente, pueden tener una gran cantidad de energía y creatividad, y pueden experimentar euforia. Este es el lado del “arriba” del trastorno bipolar que en realidad algunas personas lo disfrutan mientras dura.

Incapacidad para completar las tareas:

Tener una casa llena de proyectos a medio terminar es una característica del trastorno bipolar. Las personas que pueden aprovechar su energía cuando se encuentran en una fase de hipomanía puede ser un proceso más productivo.

Los que a menudo no pueden pasar de una tarea a otra, la planificación de grandes proyectos, por lo general nunca terminan un proyecto y pasan a otra cosa. Pueden ser bastante distraído y puede iniciar un millón de cosas y nunca acabar con ninguno de ellos.

Por desgracia, los antidepresivos típicos no funcionan bien en los pacientes que son bipolares. Incluso puede terminar empeorando su estado. Los antidepresivos pueden ser francamente peligrosos en personas con trastorno bipolar, ya que puede enviarlos a la manía.

Rápida intervención:

Algunas personas son naturalmente habladoras; la persona habla con rapidez y si usted trata de hablar, simplemente no se puede. También a veces saltan a temas diferentes.

Problemas en el trabajo:

Las personas con este trastorno suelen tener dificultades en el lugar de trabajo porque muchos de sus síntomas pueden interferir con su capacidad para presentarse a trabajar, hacer su trabajo, e interactuar de manera productiva con los demás.

Además de tener problemas para completar las tareas, pueden tener dificultad para dormir, irritabilidad, y un ego inflado durante una fase de manía y depresión en otras ocasiones, lo que provoca exceso de sueño y otros problemas del estado de ánimo.

Abuso de alcohol o drogas:

Alrededor del 50% de las personas con trastorno bipolar también tiene un problema de abuso de sustancias, en particular el consumo de alcohol.
Mucha gente va a beber cuando están en una fase maníaca para reducir la velocidad y el consumo de alcohol para mejorar su estado de ánimo cuando están deprimidos.

Funcionamiento irregular:

Cuando están en una fase maníaca, las personas con trastorno bipolar pueden tener un aumento de la autoestima. Dos de los tipos más comunes de comportamiento que puede resultar de esto son gastos excesivos y el comportamiento sexual inusual.

Problemas de sueño:

Las personas con esta afección a menudo tienen problemas para dormir. Durante una fase de depresión, pueden dormir demasiado, y se sienten cansadas todo el tiempo.
Durante una fase maníaca, no puede dormir lo suficiente, pero nunca todavía se siente cansado. Incluso con sólo unas pocas horas de sueño cada noche, se puede sentir muy bien y tienen mucha energía.

Vuelo de las ideas:

Este síntoma puede ser algo que es difícil de reconocer, pero ocurre con frecuencia cuando alguien está en una fase maníaca. Las personas sienten que su mente está compitiendo y que no pueden controlar o frenar sus pensamientos. Las personas con trastorno bipolar no pueden reconocer o admitir que su mente está fuera de control.

Síntomas:

La enfermedad se asoma cuando la persona presenta irritabilidad, noctambulismo, productividad nocturna, dificultad para despertar, períodos proactivos, jocosos, conversadores, sociables y extrovertidos. Estas facetas se alternan con apatía, aislamiento y pesimismo. Al trasnocharse se es hiperactivo, al beber en exceso se es desinhibido o irritable. Se cometen locuras, hay déficit de atención, se piensa en muchas cosas a la vez y se tiene fuga de ideas.

La gente los acepta así y piensan que se levantaron con el pie izquierdo o están alegres. Esos cambios pueden ser drásticos.

Fases de la enfermedad:

En la manía la efusividad es incontrolable para el individuo y su entorno.
Muchas veces requiere hospitalización por ideas delirantes, alucinaciones. Se tornan muy agresivos, sobre todo si se les lleva la contraria.

En esta faceta se está alegre, con sentimientos de grandeza, se piensa rápido, habla mucho, deja de dormir e incrementa la libido al punto de ser promiscuos. Son invasivos e impertinentes. En cambio, en la hipomanía, la euforia o irritabilidad es leve, generalmente se maneja ambulatoriamente: con trabajo de psicoterapia el paciente puede tomar conciencia.

En la depresión bipolar se sienten deseos de quedarse en cama, se abandona la apariencia, responsabilidades, se tienen ideas hipocondríacas, exceso de sueño e incremento del apetito. 90% de los bipolares tienen ideas suicidas y lamentablemente 15% se suicida.

En este episodio se tiende a comprar compulsivamente, caer en la ludopatía y drogas. No lo hacen por placer sino para aliviar un displacer. 60% de los bipolares abusan en primer lugar del alcohol, en segundo de la marihuana y en menor cantidad de pastillas, fármacos y cocaína.

Diagnóstico:

Existen seis tipos de bipolaridad, los más conocidos son el I y el II. No hay estadísticas que apunten que la mujer es más propensa a todas las versiones de esta enfermedad, sin embargo, sí lo es a la depresión y a la bipolaridad II.

La bipolaridad I se manifiesta con manías severas y depresiones agudas. No discrimina sexo y lo más alarmante son los períodos eufóricos, porque las depresiones no son tan frecuentes o devastadoras.

El tipo II cursa con hipomanía y depresiones severas. Se presentan euforias leves y depresiones profundas, duraderas y resistentes al tratamiento.

Tratamiento:

Se advierte la importancia de frenar el ciclo rápido que ocurre cuando se fluctúa drásticamente de una fase a otra. Para lo cual hay que atenderse oportunamente con un especialista, porque de lo contrario se deteriora la salud y no se consigue mejoría. El daño se traduce en pacientes que pierden facultades cognoscitivas con dificultad para reinsertarse en la sociedad. Sería riesgoso que un psiquiatra trate a un bipolar sin medicarlo. Se les debe dar un tratamiento para que el mecanismo cerebral que regula su estado de ánimo funcione”.

Además del tratamiento farmacológico terapias familiares, interpersonales, de ritmo social y cognitiva. Se puede llevar una vida normal, formar una familia y ser productivo. Los bipolares medicados pueden ser más creativos que el resto de la gente. Son más ocurrentes y asertivos, donde alguien ve dos soluciones, ellos ven cinco.

Dr. Avilio Méndez Flores

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La memoria

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La memoria reproduce hechos en los que el individuo se ha visto involucrado de una u otra manera; tener esa habilidad ayuda a mantenerse conectado con las relaciones personales, sean amistosas, amorosas, familiares, laborales entre otras.


Definición:

La memoria es la capacidad mental que posibilita a un sujeto registrar, conservar y evocar las experiencias (ideas, imágenes, acontecimientos, sentimientos, etc.). El Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española la define como: «Potencia del alma, por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado».

Cambios con la edad:

Al envejecer, ocurren ligeros cambios en nuestra cognición que afecta a la memoria. Un olvido normal (como “no saber donde están las llaves”) y demoras para recordar nombres, fechas y eventos puede formar parte del proceso normal de envejecimiento. Aun así, la memoria tiene varias formas que puedan verse afectadas de maneras distintas al envejecer.

Prevalencia de la memoria:

Funciones de la memoria preservadas:

• Memoria remota.
• Memoria procesal (para realizar tareas).
• Recuerdo semántico (cultura general).

Funciones de la memoria que disminuyen:

• Aprender nueva información.
• Recordar nueva información.

Otros cambios que ocurren con el envejecimiento:

El idioma, el lenguaje, el habla (“las palabras, su pronunciación, y los métodos de combinarlas que se usan y se entienden en la comunidad”) se ven ligeramente afectados por el envejecimiento. La comprensión del lenguaje (entender las reglas del lenguaje) se mantiene, así como el vocabulario (memoria semántica) y la sintaxis (la manera en que se ponen las palabras juntas).
Se ve una modesta disminución para encontrar palabras espontáneamente (“en la punta de la lengua”) y en fluidez verbal (se tarda más en “sacar las palabras”).
Mientras que la inteligencia verbal (vocabulario) se mantiene sin cambios al envejecer, la velocidad con que procesamos información disminuye gradualmente (como nuestra habilidad para resolver problemas). Las funciones ejecutivas (planear, abstraer) se mantienen normales para las tareas diarias, pero se ralentizan cuando nos encontramos con una tarea nueva o tenemos que dividir nuestra atención entre varias cosas (hacer varias tareas a la vez). Al envejecer también ocurre una disminución en la velocidad del proceso cognitivo y del tiempo de reacción.

Cambios anormales de la memoria:

La amnesia (“pérdida de la memoria”) no es parte de un proceso de envejecimiento normal. Mientras que es verdad que se tarda más tiempo en aprender información nueva (por ejemplo, los nombres de amigos cuando los ven en una foto), pero con un poco de tiempo y un esfuerzo extra acaban acordándose. Algunas personas son más olvidadizas, pero esto puede ser debido a razones de salud (por ejemplo, depresión, enfermedades cardíacas, trastornos del tiroides, y deficiencias vitamínicas) o como consecuencia de efectos secundarios de algún medicamento.

La pérdida de la memoria no es normal en gente con deterioro cognoscitivo (o del conocimiento), o demencia (pérdida de las funciones intelectuales lo suficientemente severa como para interferir con el normal funcionamiento diario, ya sea social como ocupacional).

Ligero deterioro cognoscitivo:

Cuando ocurren deterioros importantes de la memoria, pero sin pérdida del funcionamiento independiente.
Olvidos y dificultad para realizar tareas diarias de cuidado personal (por ejemplo, tomar medicamentos, pagar recibos), pero todavía es capaz de hacerlo sin la ayuda directa de nadie.

Demencia:

La memoria, el lenguaje, y el conocimiento se hayan tan dañados que ya no pueden realizar las tareas diarias de cuidado personal sin la ayuda de otra persona.

Envejecimiento y memoria normal:

Las investigaciones y estudios que se han hecho han demostrado lo siguiente:
• Una buena educación (la universidad) ayuda a mantener “la reserva cognitiva” y demora el comienzo de la demencia.
• Una dieta saludable (con alto contenido de antioxidante y aceite de oliva) disminuye los riesgos de contraer demencia.
• Los ejercicios cognitivos (ejercicios de memoria, ejercicios de razonamiento, ejercicios para la velocidad de procesar mejoran la cognición.
• Disminuir los riesgos cardiovasculares (por ejemplo, tratando la hipertensión).

Dr. Avilio Méndez Flores

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Síndrome de Münchausen

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Consideraciones generales:

Uno de los trastornos -o comportamientos- que durante más de seis décadas ha dejado perplejos a los expertos es el síndrome de Münchausen.
La gente que sufre síndrome de Münchausen se ve en la necesidad de buscar atención médica repetidamente para enfermedades que no existen o que son inducidas.

También puede crear enfermedades o inducir lesiones en otra persona, por lo general un hijo, con el único propósito de buscar ayuda médica.
Aunque fue descrita hace más de 60 años, este complejo y raro trastorno sigue siendo muy desconocido.
Los expertos ni siquiera han logrado ponerse de acuerdo en si realmente es una enfermedad mental. Para muchos, éste es un “comportamiento” que presenta patrones que van desde leves hasta severos.
En lo que todos los psiquiatras sí están de acuerdo es en que el síndrome de Münchausen es un fenómeno muy peculiar que surge de una profunda necesidad emocional que la persona tiene de ser cuidada y atendida.

Historia:

El síndrome fue descrito por primera vez en 1951 en un artículo en la revista The Lancet del doctor Richard Asher, un endocrinólogo británico.
El experto hablaba entonces de un patrón de auto lesiones, en el cual los individuos fabricaban historias, signos y síntomas de enfermedad.

En su artículo el doctor Asher nombró al fenómeno síndrome de Münchausen recordando al barón de ese nombre que supuestamente contaba muchas historias y aventuras fantásticas e imposibles sobre sí mismo.

Toma su nombre del ficticio Barón de Munchausen (“Baron Munchausen´s Narrative of his Marvelous Travels and Campaigns in Russia”, obra publicada en 1784). En este libro se describen las increíbles aventuras de un oficial alemán que relata gestas heroicas y exageradas difíciles de concebir. Por la descripción fantástica, irreal, de sus aventuras, Asher en 1951 hace un símil y lo aplica a estos enfermos, quienes suelen tener explicaciones inadecuadas, exageradas, acerca de sus padecimientos. También se denomina Trastorno Ficticio y a estos pacientes se les conoce como “adictos al hospital” o “pacientes profesionales”.

Definición:

La persona que sufre este desconcertante trastorno crea los síntomas de alguna enfermedad, ya sea en sí misma o en otro individuo.
El individuo con Münchausen puede pretender que tiene síntomas que no existen en realidad o deliberadamente puede causarse daño o lesiones a sí mismo, como cortaduras o magulladuras o ingiriendo medicamentos o sustancias tóxicas.
En otra forma del trastorno, el síndrome de Münchausen por poder (que ahora suele llamarse enfermedad fabricada o inducida (EFI)) el enfermo puede inventar o fingir síntomas en otra persona, por lo general sus hijos.
Muchos de los pacientes con Münchausen tienen un conocimiento muy amplio de los términos y procedimientos médicos.
Así que son capaces de crear explicaciones plausibles para sus afirmaciones.
La forma como presentan sus síntomas a menudo es tan convincente que es necesario llevar a cabo análisis e investigaciones médicas para descartar un posible trastorno médico subyacente.

Predisposición:

La forma como presentan sus síntomas a menudo es tan convincente que es necesario llevar a cabo análisis e investigaciones médicas para descartar un posible trastorno médico subyacente.

La enfermedad a menudo se inicia en las primeras etapas de la adultez y es más común entre los hombres. Quienes trabajan en un ambiente de servicios médicos están en mayor riesgo de desarrollar el trastorno.
Los expertos creen que la gente que sufrió abuso o abandono durante su infancia tiene un mayor riesgo de sufrir el síndrome de Münchausen.
Como se conoce muy poco sobre las causas del trastorno, es difícil saber cómo prevenir su desarrollo.

Alguien con Münchausen puede tener un largo historial de enfermedades que, a pesar de haber sido investigadas, continúan sin explicarse.
Muchas veces los pacientes con Münchausen son sometidos a cirugía exploratoria para encontrar una explicación para sus síntomas.
El daño auto inducido deliberadamente o la cirugía exploratoria resulta en múltiples cicatrices en su cuerpo. A menudo tienen un extenso historial médico.

Síntomas:

El trastorno es un comportamiento que deja perplejos a los expertos.
Los síntomas más comunes que los pacientes con Münchausen dicen tener son problemas respiratorios, reacciones alérgicas, diarrea, vómito, convulsiones, dolor abdominal y desmayos.
A menudo, quienes sufren Münchausen acuden a distintos hospitales y clínicas. Y cada vez cuentan la misma historia o una similar, e informan que tienen los mismos síntomas.
De esta forma son sometidos a los mismos exámenes una y otra vez.
E incluso si acuden al mismo hospital regularmente, la precisión de la representación de sus síntomas resulta en que el personal médico no tenga otra alternativa más que volver a realizar los exámenes.
En la enfermedad fabricada e inducida la persona inventa los signos de una enfermedad en otra persona. Por lo general se trata de un padre que crea síntomas de una enfermedad en su hijo.
Esta forma del trastorno puede llegar a extremos más peligrosos cuando el padre o madre provoca daños o lesiones reales en su hijo para poder apoyar sus afirmaciones.

Diagnóstico:

El diagnóstico del síndrome de Münchausen es muy difícil, y su tratamiento aún más.

Si un médico sospecha que se trata de Münchausen y comienza a interrogar al paciente sobre su comportamiento, a menudo éstos se vuelven extremadamente inquietos o defensivos.
Por lo general los pacientes desaparecen para evitar la detección y después buscan ayuda en un hospital distinto donde no son conocidos.
Es importante que el personal médico establezca una relación de apoyo con un paciente y trate de evitar pruebas o tratamientos innecesarios.

Síndrome de Münchausen por poderes:

Es una forma de abuso infantil en la que el padre o la madre induce en el niño síntomas reales o aparentes de una enfermedad.
El padre o la madre pueden simular síntomas falsificando fiebres, dejando de alimentarlo, dándole laxantes para provocar diarreas, o eméticos para que vomite o usar otros métodos como manipular la sangre o la orina del niño añadiendo sustancias, maniobras estas que buscan la atención médica.

El niño aparenta estar enfermo o en realidad está enfermo, situación provocada por el progenitor involucrado. Suelen ser hospitalizados por presentar síntomas que no se ajustan a enfermedades claras o no concuerdan entre sí y se les somete a exámenes, incluso a cirugía u otros procedimientos molestos e innecesarios.

Los síntomas del niño mejoran en el hospital pero recurren al regresar a casa, llevando de cabeza a los pediatras. La madre o padre suele ser muy colaborador y apreciado por el personal sanitario por su abnegación en el cuidado del niño enfermo, lo que hace poco probable que el médico sospeche el diagnóstico real.

Esta forma de abuso puede atentar contra la vida del niño, pudiendo llegar hasta el punto de daño físico grave e incluso la muerte.
Ocurre por problemas psicológicos del adulto y es generalmente un comportamiento que busca llamar la atención de los demás. Es un trastorno difícil de tratar en los padres y requiere años de apoyo terapéutico.
Se trata de un síndrome raro, pero es labor nuestra el estar atentos para reconocerlo.

La detección precoz del “Síndrome de Münchausen por poderes” puede evitar la continuidad del abuso, los exámenes médicos, los tratamientos innecesarios y posiblemente peligrosos y el riesgo de complicaciones sicológicas como depresión, ansiedad o trastorno de estrés postraumático.
Una vez reconocido es necesario notificarlo a las autoridades para proteger al niño y retirarlo del cuidado directo de la madre o padre involucrado, a quien se le debe ofrecer ayuda con tratamiento psiquiátrico.

Con la aparición de las redes sociales el entorno se hace más extenso, y por tanto, los posibles episodios ficticios inimaginables. Con lo que podemos empezar a hablar del síndrome de Münchausen en la red.

El síndrome de Münchausen en la red o síndrome de Münchausen por Internet:

Es un patrón de conducta en la que los internautas buscan llamar la atención fingiendo enfermedades u otro tipo de desgracias personales en sitios en los que otros usuarios están en línea, como las salas chats, foros, y comunidades virtuales o redes sociales.

Este patrón de conducta fue identificado en 1998 por el psiquiatra Marc Feldman, quien creó el término “Münchausen por Internet” en el año 2000.
Seguramente muchos de los que participamos en redes sociales hemos detectado algún caso de ‘Münchausen por Internet’, pero el dilema es cómo reaccionar ante ellos. Si les seguimos la corriente, hacemos crecer esa bola de nieve que puede tener resultados imprevisibles e incluso dramáticos. Si los ignoramos, el enfermo/a multiplica su estado de ansiedad, volviéndose aún más peligroso.

Tratamiento:

Si la persona que sufre Münchausen logra reconocer que tiene un problema, la participación de un psiquiatra o un psicólogo y de los servicios sociales será esencial.

Tal como señalan los especialistas, los tratamientos para Münchausen deben centrarse el trastorno psiquiátrico que subyace a este comportamiento, que puede ser un trastorno de ansiedad, del estado de ánimo o una enfermedad de la personalidad.

Dr. Avilio Méndez Flores

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Escuela para padres VII (desarrollo intelectual)

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-Las etapas del desarrollo mental del niño no deben ser forzadas.

-Los niños no son adultos incompletos sino personas por formar.

-Los aprendizajes prematuros son perjudiciales.

-Uno de los asuntos fundamentales de la pedagogía es que debe adaptarse no solo a la generalidad de los niños, sino también a cada niño en particular.

-Los test o pruebas, con todas sus limitaciones, permiten clasificar a los niños con mucha más exactitud que las notas o calificaciones escolares.

-“Lo mejor” para los niños es siempre aquellos a que sus aptitudes y aficiones los inclinan.

-Algunos contratiempos afectivos, como la llegada de un hermanito, provocan una marcha atrás en el desarrollo psicológico.

-La tartamudez de los primeros años se corrige por sí sola en un 70% de los casos.

-Los tics se adquieren generalmente hacia los cinco o seis años, a veces más tarde.

-En el niño de tres a cuatro años, la mentira tiene una significación muy limitada. La imaginación es más fuerte que la realidad.

-Las mentiras del niño que intenta conseguir más independencia y menos castigos son hechos sin gravedad especial.

-Las mentiras inocentes, que revela un exceso de imaginación, no deben ser objeto de burlas. Sería peligroso.

-El robo infantil rara vez puede considerarse como tal; el niño que roba un objeto solo porque no puede resistir la tentación de poseerlo es un caso poco frecuente que denota ante todo un grave desequilibrio afectivo.

Dr. Avilio Méndez Flores

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Escuela para padres VI (Educación moral)

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-Los moralistas consideran que “el uso de razón” comienza en el niño hacia los siete años de edad.

-Entre los cuatro y los seis años, los niños imitan a los mayores; hacia los nueve empiezan a conocer las normas o reglas en sí mismas.

-El “hay que hacer” en el niño se ve reemplazado por el “vamos a hacer”.

-Evítense las prohibiciones o imperativos. Es útil presentar al niño modelos que favorezcan su identificación.

-No se debe acusar a los niños de “malos”.

-La flojera no es un vicio; en la mayoría de los casos es una enfermedad.

-La madre no debe acaparar excesivamente a su hijo y mantenerlo así en estado permanente de bebé.

-La inhibición del padre tiene resultados nefastos. El padre es tan importante como la madre para la educación del niño.

-Gran número de síntomas anormales en los niños pueden ser de origen psíquico.

-La primera condición para educar moralmente a los hijos es que éstos encuentren durante los primeros años de su vida un sólido amor familiar.

-La época durante la cual realiza el niño su primera comunión es decisiva para su formación espiritual, moral y religiosa.

-A partir de los diez u once años, se va formando en los muchachos el concepto definitivo de la moral colectiva.

-Los padres deben evitar, a toda costa, las irregularidades, equívocos o situaciones falsas de la vida conyugal ante los hijos.

-Debe absolutamente evitarse el sentimiento de envidia en el seno de la familia.

-Para poder llevar los castigos al mínimo posible, es preciso reducir también los mandatos y prohibiciones al mínimo posible.

-El favoritismo no debe manifestarse jamás y mucho menos la injusticia: los padres observarán una completa y absoluta imparcialidad frente a los problemas y conflictos que surjan entre sus hijos.

-La madre nunca debe usurpar en la familia el lugar del padre.

-Por excelente que sea un maestro, jamás debe sustituir a un padre en la formación integral de un niño.

Dr. Avilio Méndez Flores

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Escuela para padres II (Desarrollo afectivo del niño)

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-El grito o el llanto es el lenguaje del bebé.

-No conviene dejar que el niño llore reclamando el alimento; él tomará el retraso como un abandono y sentirá gran angustia. Otras causas de llanto puede ser: malestar orgánico, incomodidad o necesidad de afecto.

-La severidad o los mimos excesivos impedirán su normal desarrollo afectivo.

-Desde el principio el niño debe acostumbrarse a estar solo, a ejercitar sus propias facultades, su inteligencia y su imaginación, en el descubrimiento del mundo que le rodea.

-La educación higiénica y de los hábitos fisiológicos del niño no debe afectar nunca las buenas relaciones entre madre e hijo.

-El niño aprende mejor por imitación, que por obligación.

-La moral de los padres será la de los hijos.

-Si ha de llegar un nuevo hermanito, prepárese con anticipación, haciendo que el niño se sienta dispuesto a proteger y a cuidar del recién nacido; jamás crear sentimiento de rivalidad entre ambos.

-Un matrimonio mal avenido destrozará el equilibrio psíquico de los hijos y su saludable desarrollo.

-A cualquier edad el cariño de la madre es tan importante como el alimento.

-La madre debe aprender a dominarse. Todo educador debe ser capaz de gobernarse a sí mismo antes de gobernar a los demás.

-Las debilidades de los padres provocan las de los hijos. Nunca deben contagiar su miedo al niño; por el contrario, es conveniente que le dejen correr algunos riesgos razonables que le perjudicarán mucho menos que las constantes advertencias de “te vas a caer”, “te llevará el hombre del saco”.

-Si se engaña al niño, el educador pierde su autoridad y el niño la confianza en sí mismo. La mentira de los padres suscita la de los hijos.

-No condicionar el cariño a “si el niño se porta bien”. El chantaje afectivo es tan vergonzoso como el chantaje vulgar. Además, el niño aprenderá muy pronto a utilizarlo con sus padres.

-Los padres no deben nunca discutir ante sus hijos y menos todavía tomarlos como “aliados” frente al otro cónyuge.

Dr. Avilio Méndez Flores

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La hiperquinesia

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Sinónimos:

La hiperquinesia ha recibido varios nombres: disfunción cerebral mínima, hiperactividad, o trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad, que es el más correcto ya que así está clasificada como enfermedad.

Definición:

Hiperquinesia es un término usado años atrás para designar sencillamente conductas caracterizadas por un exceso de actividad, inquietud e impulsividad en niños a los que se suponía afectados por algún daño cerebral orgánico. Con el tiempo, y en la medida que fue imposible demostrar ese supuesto mal, fue sustituido por el de “daño cerebral leve” y, por último, quedó en pie algo tan vago como disfunción cerebral mínima

Actualmente, la definición de hiperquinesia, según la Organización Mundial de la Salud, debe ser aplicada para aquellos trastornos en que la extrema hiperactividad, pobremente organizada y regulada, la distraíbilidad y la impulsividad son sus más importantes características. El trastorno no es secundario, en forma clara, a ningún otro síndrome psiquiátrico. La agresión y las marcadas fluctuaciones de los estados de ánimo son también síntomas comunes a ella.

Es así como, una última revisión de esta afección, considera que un rasgo esencial, unido a la hiperactividad, es la manifiesta dificultad que presentan todos estos niños para mantener la atención.
De tal modo que se ha propuesto un nuevo término para categorizarlo, poniendo énfasis en el trastorno de la atención, a saber trastorno con déficit de la atención e hiperactividad.

Frecuencia:

Es la enfermedad mental más frecuente en los niños. En general, entre el 4% y el 10% de los niños, y el 1% y el 3% de las niñas pueden recibir el diagnóstico preciso de hiperquinesia.

Tipos de comportamiento hiperquinéticos:

En la hiperquinesia hay dos tipos de comportamiento anormal: la hiperactividad/impulsividad y la falta de atención.
La hiperactividad se manifiesta como inquietud constante, desplazarse o mover4se todo el tiempo “como si el niño tuviera un motor”, incapacidad para aguardar turnos, interrumpir a otros, etc.
La falta de atención se presenta como desorganización, distracción fácil, falta de concentración: el niño parece no escuchar o pierde todas sus cosas, etc.

Causas:

Los hiperquinéticos, como grupo, tienden a provenir de hogares problemáticos. Sin embargo, no es claro si esta situación es causa o consecuencia. Podría ser que niño hiperquinético se vuelva peor en un ambiente de ese tipo, y por eso más probable sea diagnosticado como hiperquinético. O quizá un hogar se convierte en un caos cuando un niño hiperquinético vive en él. Ambas aseveraciones son parcialmente ciertas.

Hiperquinesia no es igual a “mal comportamiento”
La hiperquinesia es distinta al mal comportamiento o la simple inquietud. En la hiperquinesia el niño no puede controlar su comportamiento, y más importante, no puede terminar lo que emprende. A veces ni siquiera es capaz de jugar solo o en grupo: saca todos los carritos y los deja tirados porque ya no sabe qué hacer con ellos, o abandona la portería a medio partido de futbol. Esto provoca rechazo en adultos y amigos, y por eso algunos hiperquinéticos son niños en conflicto y poco felices.

Se inicia el mismo, por lo general, alrededor de los dos o los tres años e incluso antes, pero resulta incómodo y manifiesto al comienzo de la escolaridad. La descripción de estas conductas es bastante característica. El niño “no está un momento quieto”, “no puede quedarse sentado”, y la actividad —que es extrema— no parece guardar un propósito determinado. No es rara la destructividad, y, en cuanto a la escuela, es imposible su adaptación a ningún tipo de disciplina. Hay un constante tocar y manipular objetos que, al fin, terminan rotos. El niño se distrae con cualquier tipo de impresión por irrelevante que sea, y es casi imposible hacerle mantener la atención. Consecuencia lógica, la escolaridad y el aprendizaje se resienten seriamente.

Es importante consignar que la gran mayoría de estos niños no presentan trastornos neurológicos conocidos, aunque pueda haber disfunciones perceptuales y motoras. El problema máximo de diagnóstico se presenta al tratar de diferenciarla del exceso de actividad secundaría a la ansiedad o a la depresión. En este último caso, va acompañada generalmente de miedos, preocupaciones, trastornos del sueño o pesadillas. Con todo, es imposible asegurar que la ansiedad no sea el verdadero motor de la hiperquinesia. Algunos autores ha sugerido cierta similitud con la esquizofrenia.

Diagnóstico:

La hiperquinesia es un diagnóstico grave.
Algunos niños hiperquinéticos tienen rasgos de hiperactividad y falta de atención, otros sólo son hiperactivos y algunos más sólo tienen el déficit de atención. Estos últimos tienen más problemas, porque su diagnóstico puede pasarse por alto y como parece que sueñan con los ojos abiertos o no terminan las tareas, suelen ser etiquetados como flojos o mal diagnosticados como disléxicos.

Tratamiento:

Un niño o niña con hiperquinesia que no reciba tratamiento tiene más probabilidades de desarrollar alcoholismo, farmacodependencia, depresión y/o conducta antisocial entre otros trastornos. No es una condición pasajera o, como algunos padres erróneamente creen, una situación ventajosa. En efecto, ha habido mucha gente brillante con hiperquinesia. También ha habido farmacodependientes, alcohólicos y deprimidos muy famosos, pero esto no quiere decir que estos problemas deban ignorarse.
El tratamiento siempre requiere la combinación de medicamentos y psicoterapia. Es inútil iniciar una terapia psicológica si el niño no puede estarse quieto. En el otro extremo, el uso de fármacos sin terapia sólo controla la hiperquinesia pero no enseña al niño a vigilar su conducta.
El medicamento pertenece al grupo de los psicoestimulantes, que en el niño hiperquinético tiene un efecto paradójico. Si en alguien normal un psicoestimulante provoca aumento de la actividad, en el niño con hiperquinesia la disminuye. Esto es porque en él, el psicoestimulante actúa sobre la corteza cerebral inhábil para controlar la conducta. Al recibir un estímulo extra con el medicamento, la corteza alcanza un nivel capaz de controlar los impulsos.

El psicoestimulante bien manejado no provoca daños, ni adicción, ni otros problemas que otros insisten en atribuirle. Es la única solución para la mayoría de los hiperquinéticos. A la fecha, ningún producto natural, cambio en la dieta, eliminación de colorantes y otras alternativas han producido mejorías fuera de algunas anécdotas.

Es importante hacer el diagnóstico con certeza. En esta enfermedad no vale probar si el medicamento mejora al niño, porque los fármacos psicoestimulantes producen mejoría de la conducta aun en los niños no hiperquinéticos: un niño normal al que se da psicoestimulantes se comporta mejor pero corre el riesgo de desarrollar adicción. Por otro lado, el hiperquinético suele tomar su última dosis en la adolescencia o vida adulta y no tiene problema al dejar de golpe el fármaco.

La niña con hiperquinesia tiene un pronóstico más sombrío que el niño, ya que su comportamiento impulsivo y temerario tiende a ser rechazado socialmente: si un niño hiperquinético es molesto, una niña hiperquinética es insoportable. Además, son más rebeldes al tratamiento farmacológico. Y como por cada 10 niños hiperquinéticos sólo hay una niña, el diagnóstico es más fácilmente pasado por alto en ellas.

Consecuencias:

No es claro el futuro de estos niños librados de esta suerte a sus propios recursos. Lo cierto es que la hiperquinesia acarrea en potencia la posibilidad de serias consecuencias respecto al desarrollo de la personalidad, aunque antiguamente se creyese que esas manifestaciones decrecían con el transcurso del tiempo hasta desaparecer completamente en la adolescencia.

Pronóstico:

La hiperquinesia es un problema crónico que puede controlarse con suficiente paciencia. Es un reto para las familias, que deben poner todo de su parte para que el pequeño hiperquinético pueda controlar su conducta y tener una vida feliz.

Dr. Avilio Méndez Flores

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