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La niñez

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Es el período de vida que va desde el nacimiento hasta los 12 años de edad. El cual, a su vez, se divide en:

• Recién nacido: hasta el primer mes.
• Lactante: hasta los 2 años.
• Preescolar: hasta los 6 años.
• Escolar: hasta los 12 años.

Promedio de aumento del peso y la talla a lo largo de ese tiempo:

• Nace con un peso promedio de 3 kilogramos, y una talla promedio de 50 centímetros.
• A los 3 meses habrá duplicado ese peso (6 kgrs.)
• A los 8 meses tendrá 8 kgrs.
• Al año de edad tiene 10 kgrs. de peso y 75 cms. de talla.
• Alos 2 años 12 kgrs. 82 cms.
• A los 4 años 16 kgrs. y 100 cms.
• A los 7 años 22 kgrs. y 122 cms.
• En adelante el aumento será de 2 kgrs y 2 cms. por año de edad hasta los 12 años aproximadamente.

Otros aspectos progresivos que se pueden observar en el desarrollo:

• Sostiene la cabeza al 1 ½ mes de nacido.
• Se sienta solo y brota el primer diente a los 6 meses.
• Dice las primeras palabras a los 8 meses.
• Gatea a los 9 meses.
• Controla las evacuaciones y camina al año.
• Avisa las micciones a los 2 años.
• A partir de los 2 años se le debe comenzar a enseñar buenos hábitos higiénicos.

Nota: Estos son datos promedio que pueden experimentar algunas variaciones en un niño en particular y que muchas veces responden a una predisposición familiar. Ante la duda consulte a su pediatra.

Recordar que la personalidad del niño comienza a moldearse desde el embarazo, por lo que es importante que éste sea aceptado y controlado y exista armonía en la pareja. Por lo que se infiere que múltiples factores están involucrados, principalmente la herencia que le puedan transmitir sus padres. Un embarazo tormentoso puede predisponer en ese niño a trastornos orgánicos, como dermatitis atópica y asma bronquial.

Dr. Avilio Méndez Flores

La ictericia del recién nacido

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Existen 2 causas: por incompatibilidad sanguínea o por un proceso inflamatorio agudo infeccioso o no.

La incompatibilidad sanguínea se produce cuando el grupo sanguíneo y rh que el niño adquirido por herencia sean particularmente distintos al de la madre; la cual será grupo O, o rh (-) y el niño grupo A, o B, o AB, o rh (+). Esta condición se encuentra en los glóbulos rojos, y en este caso en particular, se comporta como un antígeno, contra el cual el organismo de la madre podría fabricar anticuerpos que tienden a destruir los glóbulos rojos del niño, incluso en algunos casos poco antes de nacer.

En el caso de un proceso inflamatorio adquirido después del nacimiento, este tinte amarillo se manifestará después de las 24 horas, generalmente durante la cicatrización del ombligo, donde también va a producirse destrucción de una pequeña parte de los glóbulos rojos, o en mayor cantidad si se desarrolla un cuadro infeccioso en el niño.

En cualquiera de los 2 casos, la destrucción de glóbulos rojos libera la hemoglobina que poseen y esta se transforma en bilirrubina, que es un pigmento de color amarillo, que al no ser procesado suficientemente por el hígado, pasa a los tejidos del organismo donde se deposita, y en la piel va ser visible su color.

Su riesgo depende de la causa. Cuando es debido a una incompatibilidad sanguínea, ésta es más peligrosa cuanto más temprano se presente la ictericia. Cuando se trata del proceso inflamatorio previo a la cicatrización total del ombligo, aparte de que se presenta más tardía, no suele ser muy intensa, pero igualmente amerita ser vigilada hasta su desaparición.

La complicación temible es el daño cerebral irreversible (kernícterus) que pueda causar cuando los niveles de bilirrubina suben excesivamente (más 20 mgs. %).

El manejo inicial inmediato es la fototerapia mientras el tinte amarillo sea leve y la bilirrubina se mantenga en niveles bajos. En casos agudos o de pronóstico reservado se recurre a la exanguinotransfusión la cual puede repetirse si es necesario.

Dr. Avilio Méndez Flores

Conjuntivitis purulenta neonatal

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La supuración ocular del recién nacido puede verse por la presencia de pus en 1 o dos ojos acompañado o no de inflamación de párpados. Es un problema muy frecuente que puede darse en varias circunstancias. Los ojos del feto están libres de microbios en el ambiente intrauterino, pero al pasar por el canal pelviano materno recoge una gran cantidad de microorganismos que viven en la vagina de su madre, algunas de estos organismos son saprofitos (o sea que viven en ese sitio sin causar daño a la mujer) y otros producen infección vaginal, es así como podemos encontrar estreptococos, estafilococos, colibacilos, gonocococos, monilias, etc. Estos agentes se siembran en la capa externa del ojo que es la conjuntiva y la inflaman.

También puede deberse a obstrucción del conducto naso-lagrimal, el cual va desde la parten interna del párpado inferior hasta la nariz y su función es comunicar el ojo con las fosas nasales, de esta manera las lágrimas secretadas que circulan por la parte externa del ojo se drena hacia la nariz y es por esa razón que cuando lloramos se nos humedecen las fosas nasales; si este conducto está obstruido las lágrimas no pueden derivar hacia la nariz y al detenerse mucho tiempo en el ojo se infecta.

El tratamiento puede ser preventivo por medio de un buen aseo vaginal sobre todo una semana antes del parto. En pleno parto evitar la contaminación fecal del canal pelviano con un efectivo enema rectal al inicio del trabajo de parto. Una vez nacido el niño aplicarle colirio a base de antibióticos para prevenir la infección (tratamiento que debe hacerse en la sala de parto o el servicio de recién nacidos). Si la infección se ha instalado se usará colirio a base de gentamicina-neomicina o polimixina 1 gota cada 4 horas y si no hay mejoría en 3 días llevarlo a consulta médica. Si la supuración ocular durante el tiempo que se aplica el medicamento mejora, pero al suspenderlo de nuevo reaparece el problema debe ser visto por un oftalmólogo pues hay suficiente sospecha que se trate de obstrucción del conducto lagrimal.

Dr. Avilio Méndez Flores

Pañalitis

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Los pañales se deben cambiar frecuentemente, evitando la permanencia de pañales húmedos por mucho tiempo que pudieran ocasionar una pañalitis. Debido a lo delicado de la piel del bebé resulta más sencillo prevenir ésta afección que tratarla. Primero retire el pañal sucio y colóquelo fuera del alcance del niño.

Luego limpie suave pero completamente las nalgas y los genitales, desde arriba hacia abajo y de adelante hacia atrás, es decir, siempre en dirección al ano y no al revés, para evitar traer microbios que se encuentran en las heces hacia el área genital.

Limpie la zona preferiblemente con papel higiénico o algodón humedecidos en aceite. También podrá utilizar las toallitas húmedas comerciales sin olor cuando salga de su casa. Después de limpiar, utilice algún ungüento a base de óxido de zinc, lo que resulta de fundamental importancia en la prevención de la dermatitis por pañal, o pañalitis.

Esta es la forma más común de irritación primaria de la piel. Se produce como reacción a la fricción, maceración y contacto prolongado de la piel con una combinación de orina y heces y sustancias químicas irritantes como residuos de jabón.

En la medida de lo posible, procure que se refresque la zona genital, manteniéndola algunas pocas horas sin pañales. Evite aplicar almidón o harinas en el área genital ya que pueden fermentar, favoreciendo el desarrollo de hongos. Una vez que haya terminado de limpiar y proteger la zona genital coloque un pañal desechable limpio. En la actualidad, estos productos resultan indispensables para la mujer moderna ya que evitan la utilización de los pañales de tela, imperdibles que los sujetan y la gran inversión en tiempo y esfuerzo requeridos en lavar los pañales de tela cada vez que el niño los ensucia.

Pero recomendamos no continuar usándolos después de los 18 meses de edad del niño, porque ya debería estar controlando sus evacuaciones y micciones.

Dr. Avilio Méndez Flores

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