El uso de inhaladores de un disparo diario para la bronquitis crónica o enfisema durante más de un mes aumenta el riesgo de ataques cardíacos o derrames cardiovasculares en un 58%, según un estudio de la Wake Forest University de Carolina del Norte (sureste de Estados Unidos).

Un análisis de 17 pruebas clínicas a 4.783 pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) reveló resultados cardiovasculares adversos para los que usan anticolinérgicos inhalados, respecto a otros pacientes que recibieron placebo u otro tipo de tratamiento.

“Se necesita urgentemente una reevaluación reguladora de la seguridad cardiovascular de esta clase de inhaladores”, indicó un co-autor del estudio, Sonal Singh, de la escuela de Medicina de la universidad.

Los anticolinérgicos son un medicamento que dilata las vías respiratorias para facilitar la respiración y reducir el broncoespasmo, de un súbito estrechamiento de las vías bronquiales.

Los anticolinérgicos más comúnmente prescritos son el bromuro de tiotropio, comercializado como Spiriva por la farmacéutica Pfizer, y el bromuro de ipratropio o Atrovent, producido y comercializado por la alemana Boehringer Ingelheim.

“Los pacientes con EPOC que usan inhaladores tienen alto riesgo de eventos cardiovasculares serios debido a su uso”, dijo Singh, quien elaboró el estudio junto a Yoon Lake, de la Universidad británica de East Anglia.

La EPOC es la cuarta causa más importante de enfermedad crónica y muerte en Estados Unidos, y se proyecta que ocupe el quinto lugar entre los principales problemas de salud en el mundo para 2020, indicó la universidad en un comunicado.

Fuente: AFP

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