Las gaseosas “Light” no sólo no ayudan a adelgazar, sino todo lo contrario: el sobrepeso y la obesidad es mayor que entre los que prefirieron las gaseosas comunes.

Un estudio realizado durante ocho años en los EE.UU. desechó la creencia de que estas bebidas ayuden a bajar algunos kilos extra, o por lo menos, impidan aumentar más.

Se observó que el riesgo de sobrepeso u obesidad aumenta un 65 y un 41%, respectivamente, por cada lata o botella de 330 ml de gaseosa “Light” por día.

“La creciente incidencia de sobrepeso asociada a crecientes dosis de bebidas gaseosas de dieta observada en el estudio plantea interrogantes sobre la confianza de estos productos en los programas de descenso de peso.

En aquellos que tenían un índice de masa corporal normal al comienzo del estudio, pero que habían tomado gaseosas dietéticas durante los ocho años que fueron evaluadas, la incidencia de sobrepeso y obesidad fue mayor que entre los que prefirieron las gaseosas comunes.

Según los profesionales, el motivo por el cual las gaseosas “Light” resultan menos “dietéticas” que las comunes está aún por definirse.

Se sostuvo, asimismo, que “quienes toman gaseosas light, no beben agua, ni jugos, ni leche, o sea que no sólo no tienen menos calorías, sino que además, en el caso de la leche, hay muchos estudios que sugieren que un buen aporte de calcio diario ayuda a bajar de peso”.

Por otro lado, otro reciente estudio reveló que las personas que toman gaseosas Light tienden luego a consumir más postres hipercalóricos que los que toman gaseosas comunes.

Finalmente, “hay estudios que sugieren que el consumo de sustancias sustitutas del azúcar (como los edulcorantes) altera la capacidad del organismo de medir la cantidad de calorías que necesita obtener a través de los alimentos. Así, mientras nuestro sentido del gusto nos dice que estamos comiendo algo dulce y, por lo tanto, hipercalórico, nuestro cerebro sigue pidiendo más calorías y nos lleva a comer más”.

En definitiva, “el mejor aliado para quienes quieran bajar de peso o evitar aumentarlo sigue siendo el agua”.

Dr. Avilio Méndez Flores

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