Definición:

El fotoenvejecimiento es un proceso que se caracteriza por la aparición prematura de lesiones en la piel, comienza desde temprana edad, normalmente cuando no se toman precauciones frente a la exposición solar. Los síntomas del envejecimiento son la aparición de arrugas antes de tiempo, flacidez y manchas en las zonas que más se exponen: cara, cuello, escote y dorso de las manos.

Consideraciones generales:

La piel es el órgano que permite al ser humano sentir e interactuar con el medio ambiente, además de tener un papel importante en la regulación del calor y en la protección del organismo.

El envejecimiento es algo natural, es parte de la existencia; sin embrago, mantenerse bien y con una apariencia jovial, aun con el pasar de los años, es el deseo de la mayor parte de las personas. Envejecer es inevitable, pero en la actualidad se puede retrasar este proceso si se toman medidas a tiempo.

Causas:

Los cambios que se generan en cada organismo, con el paso de los años, son progresivos. Todas las personas llegan a esto en algún momento; sin embargo, dependiendo de las técnicas y cuidados que reciba el cuerpo a lo largo de la vida se puede alargar el proceso de envejecimiento y arribar, un poco más tarde, al temido deterioro de la piel.

La luz solar posee rayos ultravioleta que penetran las capas de la piel, tanto los rayos UVA como los UVB causan daños como: arrugas, disminuyen la inmunidad contra las infecciones, favorecen el envejecimiento y el cáncer de piel. Sin embargo, sí existen medios para que la piel no se deteriore tan rápido. El proceso de prevención tiene que empezar con una revisión de los propios hábitos y estilos de vida.

Buenos hábitos:

• Consumir alimentos antioxidantes que ayudan a combatir los rayos ultravioleta causantes del envejecimiento de la piel, como: kiwis, fresas, melón, piña, zanahorias, espinacas, entre otros.
• Protegerse de los rayos ultravioleta es fundamental, por lo que se deben utilizar filtros solares de más de FPS 30, así como cremas limpiadoras, exfoliantes e hidratantes.
• Recordar que las nubes dejan pasar los rayos solares. La arena, el agua y la nieve potencian la acción de los rayos solares.
• Usar gorras, sombreros y lentes con filtro UV al estar expuesto al sol.
• Ingerir de 2 a 3 litros de agua por día.
• Tener una rutina de ejercicios.

Dr. Avilio Méndez Flores

[ad code=2 align=center]