Posts tagged Bacterias

Escherichia coli

1


Definición:

Es una bacteria común que vive en los intestinos de animales y humanos. Existen muchas cepas de ‘E. coli’, inofensivas en su mayoría, aunque existe una variedad, ‘E. coli’ 0157: H7 que produce una potente toxina (Shiga) y puede ocasionar enfermedades graves como el Síndrome Urémico Hemolítico, que puede acabar en fallo renal.
La combinación de letras y números en el nombre de la bacteria se refiere a los marcadores específicos que se encuentran en su superficie y la distingue de otros tipos de ‘E. coli’.

Historia:

Fue descrita por primera vez en 1885 por Theodore von Escherich, bacteriólogo alemán, quien la denominó Bacterium coli. Posteriormente la taxonomía le adjudicó el nombre de Escherichia coli, en honor a su descubridor.
La ‘E. coli’ O157:H7 fue reconocida inicialmente como causa de enfermedad en 1982 durante un brote de diarrea aguda con sangre en EEUU. Se determinó que el origen estaba en hamburguesas contaminadas. Desde entonces, la mayoría de las infecciones han provenido de comer carne de vacuno picada insuficientemente cocinada.

Clasificación científica:

Reino: Bacteria
Filo: Proteo bacteria
Clase: Gammaproteobacteria
Orden: Enterobacteriales
Familia: Enterobacteriaceae
Género: Escherichia
Especie: E. coli

La Escherichia coli (pronunciado /eskerikia koli/, también conocida por la abreviación de su nombre, E. coli) es quizás el organismo procariota más estudiado por el ser humano. Se trata de una bacteria que se encuentra generalmente en los intestinos animales, y por ende en las aguas negras.

Propiedades de la E. coli:

Las cepas inocuas y otras bacterias son necesarias para el funcionamiento correcto del proceso digestivo, además de producir las vitaminas B y K. Es un bacilo que reacciona negativamente a la tinción de Gram (gramnegativo), es anaerobio facultativo, móvil por flagelos periféricos (que rodean su cuerpo), no forma esporas, es capaz de fermentar la glucosa y la lactosa.
Es una bacteria utilizada frecuentemente en experimentos de genética y biología molecular.

Se diferencia de las otras Escherichia coli en que no fermenta el sorbitol, no crece a 44 °C y no produce β-glucorunidasa. La combinación de letras y números en el nombre de la bacteria se refiere a los marcadores antigénicos específicos que se encuentran en su superficie y la distingue de otros tipos de Escherichia coli:
El antígeno somático O, proveniente del lipopolisacárido de la pared celular;
El antígeno flagelar H, compuesto por 75 polisacáridos.
El grupo de riesgo comprende prácticamente a todas las personas, inmunocompetentes o no. Los niños menores de 5 años de edad con problemas de alimentación, así como los ancianos son los más susceptibles de sufrir complicaciones graves.

Clasificación general:

Se distinguen seis cepas según su poder patógeno, -también se les puede llamar virotipos-:

Escherichia coli entero patógena (ECEP)

Es el agente causal predominante de diarrea en niños que viven en países en vías de desarrollo, e interacciona con las células epiteliales produciendo una lesión histopatológica característica conocida como “adherencia / destrucción” o lesión A/E (attaching and effacing). En la producción de la lesión A/E por EPEC, se observan cambios importantes en el citoesqueleto de la célula hospedadora, los cuales incluyen la acumulación de actina polimerizada formando una estructura parecida a una copa o pedestal. La adherencia inicial está relacionada con la producción de la fimbria BFP (Bundle Forming Pilus), la cual se requiere para la producción de diarrea por EPEC. La expresión de la fimbria BFP de Escherichia coli Entero patógena (EPEC), codificada en el operón bfp, responde positiva o negativamente a señales ambientales que pudieran encontrarse en el hospedador y determinar la adherencia bacteriana a la superficie de las células del epitelio intestinal.

Varios de los miembros de esta familia activan factores de virulencia en patógenos bacterianos y por ende son interés como posibles blancos de agentes antibacterianos.

Escherichia coli enterotoxigénica (ECET)

Se parece mucho a V. cholerae, se adhiere a la mucosa del intestino delgado, no la invade, y elabora toxinas que producen diarrea. No hay cambios histológicos en las células de la mucosa y muy poca inflamación. Produce diarrea no sanguinolenta en niños y adultos, sobre todo en países en vías de desarrollo, aunque los desarrollados también se ven afectados.

Escherichia coli entero invasiva (ECEI):

Es inmóvil, no fermenta la lactosa. Invade el epitelio intestinal causando diarrea sanguinolenta en niños y adultos. Libera el calcio en grandes cantidades impidiendo la solidificación ósea, produciendo artritis y en algunos casos arterioesclerosis. Es una de las E. coli que causa más daño debido a la invasión que produce en el epitelio intestinal.

Escherichia coli entero hemorrágica o verotoxigénica (ECEH):

La convención internacional de nomenclatura de patógenos ha recomendado el uso de STEC (Shiga Toxin Escherichia coli) para este grupo, debido a que estas bacterias producen una toxina citotóxica para células Vero de cultivo de similaridad estructural a la toxina producida por Shigella dysenteriae. Las STEC producen vero toxinas que actúan en el colon. Sus síntomas son: primero colitis hemorrágica, luego síndrome urémico hemolítico (lo anterior más infección del riñón, posible entrada en coma y muerte), y por último, púrpura trombocitopénica trombótica (lo de antes más infección del sistema nervioso central). Esta cepa no fermenta el sorbitol y posee un fago, donde se encuentran codificadas las vero toxinas, también llamadas “Toxinas Shiga”, no posee una fimbria formadora de mechones, en vez de esto posee una fimbria polar larga que usa para adherencia.

Escherichia coli entero agregativa (ECEA):

Los estudios realizados sobre la capacidad adherente de la Escherichia coli a células heterohaploides (HEp-2) muestran que, además de la adherencia localizada, existen otros dos mecanismos: uno llamado difuso, que se produce cuando las bacterias se unen al citoplasma celular, y otro agregativo, que se forma cuando las bacterias se acumulan en forma de empalizada tanto en la superficie celular como en el vidrio de la preparación.
Estudios recientes han definido algunas características de estas cepas, como es el fenómeno de la auto agregación, que está determinado por un plásmido de 55 a 65 mdaltons, que codifica para una fimbria de adherencia, un lipopolisacárido uniforme y una nueva entero toxina termoestable (TE) denominada toxina entero agregativa estable (TEAE). Se han detectado algunas cepas que elaboran una segunda toxina termolábil antigénicamente relacionada con la hemolisina de Escherichia coli, la cual puede causar necrosis de las micro vellosidades, acortamiento de las vellosidades intestinales e infiltración mononuclear de la submucosa.
La capacidad de las cepas de Escherichia coli entero agregativa (ECEAgg) para sobrevivir largo tiempo en el intestino humano y la producción de una o más de las toxinas descritas, pudiera explicar la persistencia de las diarreas por ellas producidas. Se han aislado cepas de ECEAgg en niños con diarrea con sangre, aunque en la actualidad se desconoce si existen diferentes cepas agregativas relacionadas con diarreas persistentes u otras en relación con diarrea con sangre.

Escherichia coli adherencia difusa (ECAD):

Se adhiere a la totalidad de la superficie de las células epiteliales y habitualmente causa enfermedad en niños inmunológicamente no desarrollados o malnutridos. No se ha demostrado que pueda causar diarrea en niños mayores de un año de edad, ni en adultos y ancianos.

Virulencia:

La Escherichia coli está dividida por sus propiedades virulentas, pudiendo causar diarrea en humanos y otros animales. Otras cepas causan diarreas hemorrágicas por virtud de su agresividad, patogenicidad y toxicidad. En muchos países ya hubo casos de muerte con esta bacteria. Generalmente les pasa a niños entre 1 año y 8 años. Causado generalmente por la contaminación de alimentos, y posterior mala cocción de los mismos, es decir, a temperaturas internas y externas menores de 70 °C.

Frecuencia:

No es la más frecuente, ni tampoco la más grave. La gravedad depende de la aparición del Síndrome Hemolítico Urémico, y éste se puede desarrollar con otras bacterias.

Patogenia

La Escherichia coli puede causar infecciones intestinales y extra intestinales generalmente graves, tales como infecciones del aparato excretor, cistitis, meningitis, peritonitis, mastitis, septicemia y neumonía..

Contagio:

Los brotes se producen a menudo cuando la bacteria llega a los alimentos destinados al consumo humano. La carne de ganado vacuno suele ser la principal fuente de infección, sobre todo la picada y la que no se cocina lo suficiente. El microorganismo también puede encontrarse en las ubres de las vacas y llegar a la leche que no esté pasteurizada.

Los vegetales crudos que hayan sido cultivados o lavados con agua contaminada o hayan entrado en contacto con heces de animales infectados (o bien con fertilizantes naturales) pueden también ser portadores de la bacteria. Puede hallarse además en el agua potable, lagos o piscinas con aguas residuales. Se propaga también si las personas no se lavan bien las manos tras ir al baño.

Una persona infectada puede expulsar la bacteria en su defecación hasta 2 semanas después de que sus síntomas hayan cesado. Estas personas pueden transmitir la bacteria a otros si éstas no se lavan las manos muy bien después de utilizar el baño. Los centros de cuidado infantil están en riesgo de epidemias debido al alto número de niños que no están entrenados a ir al baño. Los miembros de la familia y compañeros de juego de estos niños están también en riesgo de infección.

El ganado de carne y de leche saludable puede portar el germen de la E. coli en sus intestinos. La carne puede contaminarse con el germen durante el proceso del sacrificio. Cuando la carne de res se muele, los gérmenes de la E. coli se mezclan a través de la carne.

La forma más común de adquirir esta infección es comer hamburguesas de carne que no está bien cocida. Usted puede infectarse con el germen de la E. coli si no usa una temperatura alta para cocinar su carne de res, o si no la cocina durante el tiempo suficiente. Cuando usted come carne de res que no está bien cocida, los gérmenes se dirigen hacia el interior de su estómago y sus intestinos.

El germen también puede transmitirse de persona a persona en guarderías y en centros de cuidado de enfermería para ancianos. Si usted tiene esta infección y no se lava las manos bien con agua y jabón después de ir al baño, usted les puede transmitir el germen a otras personas al tocar cosas, especialmente alimentos.

Las personas que están infectadas por la E. coli son muy contagiosas. Los niños no deben asistir a la guardería en tanto que no hayan tenido dos cultivos de materia fecal negativos como prueba de que la infección ha desaparecido. Los ancianos en las casas de cuidado de enfermería para ancianos deben mantenerse en cama en tanto que no hayan tenido dos cultivos de materia fecal negativos.

Período de incubación:
Comienzan aproximadamente a los siete días de producirse la infección.

Síntomas:

La primera señal son cólicos abdominales fuertes que comienzan súbitamente. Después de unas pocas horas se produce la diarrea con sangre que dura entre dos y cinco días. Puede producir fiebre leve (no siempre), náuseas y vómitos.

Los síntomas duran aproximadamente de 5 a 10 días. Algunas personas quizá solo tengan diarrea ligera sin sangre o quizá no tengan síntomas del todo.

Los síntomas comienzan más o menos siete días después de que usted se ha infectado con el germen. La primera seña es cólicos abdominales fuertes que comienzan súbitamente. Después de unas pocas horas comienza la diarrea con sangre. La diarrea hace que su cuerpo pierda líquidos y electrolitos lo que se conoce como deshidratación. Este le hace sentirse enfermo y cansado. La diarrea aguada dura más o menos un día. Luego la diarrea cambia a materia fecal de color rojo brillante. La infección hace úlceras en sus intestinos de modo que la materia fecal se hace sanguinolenta. La diarrea sanguinolenta dura entre dos y cinco días. Usted puede tener diez o más evacuaciones intestinales en el día. Algunas personas describen su materia fecal como “es sólo sangre y nada de excremento”.

Diagnóstico:

El diagnóstico se hace encontrando la E. coli en un cultivo de materia fecal. Si usted tiene diarrea con sangre vaya a ver al médico tan pronto como sea posible. Su médico le hará un cultivo para determinar si usted tiene la E. coli en sus intestinos. El cultivo tiene que tomarse durante las primeras 48 horas después de que la diarrea con sangre comienza.

Tratamiento:

La terapia va dirigida fundamentalmente a tratar los síntomas (diarrea, deshidratación, alteraciones electrolíticas, fallo orgánico, etc.). El tratamiento antibiótico no sería de elección porque el daño lo produce una toxina, no la bacteria en sí. Hay mucha controversia sobre el uso de antibióticos. Hay estudios que demuestran que disminuye la bacteria pero queda más toxina libre, por lo que no es recomendable. Sin embargo en algunas patologías como la pielonefritis hay que considerar el uso de alguna cefalosporina endovenosa.

La mayoría de personas se recuperan sin tratamiento médico, pero alguien con diarrea con sangre (especialmente niños pequeños) debe ponerse en contacto con su doctor. Serias infecciones que afectan los riñones requieren hospitalización y cuidado médico extensivo.

Otra infección importante por esta bacteria es la urinaria, más común en mujeres por la corta longitud de la uretra (25 a 50 mm, o bien 1 a 2 pulgadas) en comparación con los hombres (unos 20 cm, o unas 8 pulgadas). Entre los ancianos, las infecciones urinarias tienden a ser de la misma proporción entre hombres y mujeres. Debido a que la bacteria invariablemente entra al tracto urinario por la uretra (una infección ascendente), los malos hábitos sanitarios pueden predisponer a una infección, sin embargo, otros factores cobran importancia, como el embarazo, hipertrofia benigna o maligna de próstata, y en muchos casos el evento inicial de la infección es desconocido. Aunque las infecciones ascendentes son las causantes de infecciones del tracto urinario bajo y cistitis, no es necesariamente ésta la causa de infecciones superiores como la pielonefritis, que puede tener origen hematógeno.

Complicaciones:

En la mayoría de las ocasiones únicamente se produce un cuadro de enterocolitis (diarrea sanguinolenta) sin secuelas si se trata correctamente.
La complicación más común es el síndrome hemolítico urémico. Las personas con este problema desarrollan anemia hemolítica (un recuento bajo de glóbulos rojos), trombocitopenia (un recuento bajo de plaquetas) y falla renal o sea daño de los riñones.
Raramente, las personas infectadas con E. Coli O157:H7 pueden desarrollar una condición llamada síndrome hemolítico urémico o “SUH”. Esta condición es muy seria y puede llevar al fallo de riñones y la muerte. Los niños menores de 5 y personas de edad avanzada tienen más posibilidad de desarrollar esta condición.

Este problema comienza más o menos entre cinco y diez días después de que la diarrea está en curso.

En el caso del brote registrado en Alemania, la enfermedad se denomina E. coli entero hemorrágica, pues esa mutación contiene una toxina llamada Shiga que viaja por el torrente sanguíneo y afecta el funcionamiento renal y neurológico, causa anemia y genera diarreas con presencia de sangre en las evacuaciones. Fueron esas las complicaciones que llevaron a la muerte a los pacientes europeos, debido a un padecimiento denominado Síndrome Urémico Hemolítico. No todas las variantes de la bacteria producen SUH. Es algo que se relaciona directamente con la cepa O104:14.

Para esta patología, así como para otras asociadas con la infección por E. coli, el tratamiento es sintomático: diálisis, para facilitar la labor renal, y atención a las descompensaciones por anemia y diarrea. El uso de antibióticos está contraindicado.

Prevención:

Cocine bien la carne picada a temperaturas superiores a 70º C y, el caso de las verduras, realice un lavado correcto de las mismas si se van a consumir sin cocinar [sumergiéndolas en lejía o en un producto específico para hortalizas.

Es importante mantener la carne cruda separada de otros alimentos. Se debe lavar con agua caliente y jabón las superficies que usa en la cocina y nunca servir la carne cocinada en el plato donde estaba antes de pasar por el fuego.

Siempre lave sus manos con jabón y agua:
• después de usar el baño
• después de cambiar pañales
• después de limpiar el baño
• después de manipular toallas o ropa sucia
• antes de comer

Tome solamente productos de leche y jugos de fruta pasteurizada, incluyendo la sidra de manzana.
Coma solamente fruta y vegetales que hayan sido bien lavados.

En la cocina:
Usted puede prevenir esta infección manejando y cocinando la carne de manera segura. Para su protección siga las siguientes reglas.
Lávese las manos cuidadosamente con jabón antes de comenzar a cocinar.
Cocine la carne molida de res hasta que no vea nada de color rosado por ningún lado.
No pruebe pedacitos pequeños de carne molida cruda mientras esté cocinando.
No ponga hamburguesas cocidas en un plato en donde antes hubo carne de res cruda.
Cocine todas las hamburguesas a por lo menos 155°F (68,33°C). Un termómetro para carne le puede ayudar a probar sus hamburguesas.
Descongele las carnes en la refrigeradora o en el horno microondas. No deje que la carne se quede por fuera descongelándose en el mesón.
Mantenga la carne de res y de ave cruda separada de los demás alimentos. Use agua caliente y jabón para lavar los tableros de cortar la carne y los recipientes si la carne de res y de ave cruda ha entrado en contacto con estos.
No tome leche cruda
Mantenga la comida refrigerada o congelada
Mantenga la comida caliente para ser consumida de inmediato.
Refrigere los restos de comida o bótelos enseguida.
Las personas con diarrea deberían lavarse sus manos cuidadosa y frecuentemente usando agua caliente y jabón y lavándose por lo menos durante 30 segundos. Las personas que trabajan en las guarderías y en las casas para ancianos también deberían lavarse las manos con frecuencia.
En restaurantes, siempre ordene hamburguesas que estén muy bien cocidas de modo tal que no pueda verse ninguna traza de color rosado.

Desvelado cómo se volvió letal la E. Coli

El hallazgo ha sido hecho por científicos de la Universidad de Liverpool.

Hace veintitrés años, una bacteria intestinal inofensiva llamada E. Coli desarrolló la capacidad de matar a la gente a través de la intoxicación alimentaria, provocando diarrea sanguinolenta y fallo renal. Las bacterias E. Coli viven normalmente en el intestino y no crean ningún peligro, pero algunas variedades pueden causar esa intoxicación alimentaria fatal. Una de las más peligrosas es la E. Coli O157:H7, la cual es transportada por el ganado (principalmente vacuno), y puede entrar en la cadena alimentaria destinada al consumo humano, por vía de la carne contaminada y un inadecuado procesamiento de los alimentos.

En algún momento, antes de 1982, un virus desconocido que ataca a las bacterias pasó una parte de su código genético a la E. Coli, permitiendo que algunas cepas produzcan la toxina Shiga. Este veneno mortal causa la grave infección alimentaria que da lugar a los terribles síntomas descritos.

El equipo ahora ha descubierto cómo el virus pudo infectar la E. Coli, identificando un nuevo pero común receptor en la superficie de las células de la E. Coli, que permite a los virus entrar en las bacterias. Una vez dentro, el virus incorpora el nuevo material genético a la bacteria, dotándola de la habilidad para producir la toxina Shiga.

Con el fin de reducir la probabilidad de contacto con la E. Coli, Heather Allison, de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de Liverpool, recomienda evitar la carne picada de vaca poco cocinada; comestibles en general que hayan estado en contacto con heces de ganado y no se hayan cocinado o lavado correctamente; agua no tratada, contaminada con heces del ganado; y alimentos cocinados que hayan estado en contacto con carne contaminada cruda.

Las muertes en Europa no fueron a causa de una cepa inocua. Los análisis realizados en las heces de los pacientes contaminados, determinaron que la variante letal es la O104:H4, una nueva mutación de la E. coli, como también se le llama. Como el resto de las variantes de la bacteria, ésta también proviene de las heces de ganado vacuno, que pueden contaminar el agua y hortalizas que entren en contacto con ellas.

Históricamente se han detectado brotes de E. coli ocasionados por vegetales crudos contaminados. En líneas generales, frutas y vegetales mal lavados o procesados sin pasteurización pueden producir la enfermedad. Una vez ingerida, la bacteria se aloja en el intestino; las investigaciones realizadas a la nueva cepa determinaron que parte de su fortaleza reside en que permanece durante más tiempo en el cuerpo humano y por eso causa mayores estragos.

Dr. Avilio Méndez Flores

[ad code=2 align=center]

El helicobacter pylori

3


Es una bacteria que se encuentra en la mucosa gástrica y que causa más del 90% de las úlceras duodenales y más del 80% de las úlceras gástricas.

El microbio debilita el revestimiento mucoso que protege el estómago y el duodeno, lo cual permite que el ácido afecte la superficie sensible que se halla por debajo. Por efecto tanto del ácido como de la bacteria, esa superficie delicada se irrita y se forma una lesión ulcerosa.

El diagnóstico de la bacteria se hará por:

1- La gastroscopia: es un método de exploración que se realiza mediante un tubo de luz para ver la mucosa del esófago, estómago y duodeno. Desde el exterior, el médico puede observar, gracias al sistema del endoscopio, lo que ocurre en las vías digestivas. También hay un sistema auxiliar para tomar biopsias y recoger muestras con las cuales se determinará la presencia del Helicobacter pylori.

2- Examen de sangre: permite establecer si hay anticuerpos contra la bacteria.

3- Prueba del aliento (también usada para el seguimiento y control de la infección). Se administra carbono marcado y úrea. Si el paciente tiene la bacteria, ocurrirá una reacción química y se liberará CO2. El paciente infla un globo, ese aire se conecta a un aparato para evaluar el resultado. Si es de color rojo, la persona todavía tiene el Helicobacter pylori.

Dr. Avilio Méndez Flores

[ad code=2 align=center]

Tétanos

0

Es una enfermedad producida por la toxina de una bacteria; dicha bacteria se contagia a través de una herida ocasionada por un objeto punzante y contaminada con tierra, polvo de la calle o heces de animales o humanas.

También en casos de desgarros o quemaduras y hasta en lesiones insignificantes.

Puede demorar en manifestarse de 45 a 180 días.

Los síntomas son: contracciones musculares dolorosas, primero en el cuello y luego en el tronco. Espasmos generalizados y la expresión facial conocida como risa sardónica. El proceso se presenta muy grave y con riesgo de mortalidad.

El tratamiento es en base a la antitoxina tetánica a altas dosis.

La vacunación se hace con el toxoide tetánico comprendido en la vacuna triple para el niño a partir de los dos meses de edad. Y en los adultos cada diez años. Especial énfasis se hace en mujer embarazada para prevenir el tétanos neonatal.

Recuerde que es menos difícil prevenir que intentar curar. Cuide su salud.

Dr. Avilio Méndez Flores

[ad code=2 align=center]

Gastroenteritis por Shigella (Shigelosis)

0

La shigelosis es una forma de disentería, una enfermedad infecciosa ocasionada por un grupo de bacterias Gram negativas llamadas Shigella.

Las personas infectadas con Shigella liberan la bacteria en sus heces. La bacteria se puede diseminar a partir de una persona infectada hasta contaminar el agua o el alimento, objetos , moscas o directamente a otra persona. Es altamente agresiva.

También está considerada una enfermedad de transmisión sexual al transmitirse por contacto con las heces de la persona infectada. Los brotes de enteritis por Shigella están asociados con condiciones sanitarias deficientes, agua y alimentos contaminados, y condiciones de vida en hacinamiento. Es mas frecuente en guarderías e instituciones similares.

La shigelosis se resuelve de ordinario en 5 a 7 días. En algunas personas, especialmente en los niños de corta edad y los ancianos, la diarrea puede ser tan grave que el paciente necesite ser hospitalizado. Una infección aguda con fiebre elevada también puede ir acompañada de ataques o convulsiones en niños menores de 2 años de edad.

El período entre la exposición a la bacteria y los síntomas es de 1 a 7 días, con un promedio de 3 días. El curso natural de la enfermedad es de 2 a 7 días. . Algunas personas infectadas pueden no tener ningún síntoma pero aún transmitirán la bacteria Shigella a otras.

Hasta un 40% de los niños con enteritis por Shigella severa desarrollan convulsiones febriles o encefalopatía con dolor de cabeza, letargo, confusión y rigidez en el cuello (rigidez de nuca). La mayoría de las personas infectadas con shigellas contraen diarrea, fiebre y dolor abdominal agudo o calambres, tenesmo (dolor rectal con cólico), vómitos y náuseas a partir de un día o dos después de su exposición a la bacteria. La diarrea es a menudo sanguinolenta.

Los síntomas más intensos son: Dolor abdominal agudo o calambres, Tenesmo (dolor rectal con cólico). Diarrea acuosa. Vómitos y náuseas. Fiebre alta. Sangre, moco o pus en las deposiciones. Puede sobrevenir deshidratación con frecuencia cardiaca rápida y presión sanguínea baja.

Los exámenes a tener en cuenta son: Hematología con recuento leucocitario alto a expensas de los segmentados neutrófilos. En examen de heces presencia de glóbulos blancos y en el coprocultivo se puede identificar la bacteria.

El tratamiento para la shigelosis consiste en restitución de líquidos perdidos por el enfermo como consecuencia de la diarrea. La rehidratación oral es generalmente satisfactoria para la mayoría de los pacientes, pero ocasionalmente es necesario apelar a hidratación intravenosa en ciertos casos especiales. Sin antibióticos, la infección se resuelve entre 4 a 8 días para la mayoría de los casos. Las infecciones severas pueden durar de 3 hasta 6 semanas. El uso de antibióticos por lo general se reserva para pacientes muy jóvenes o ancianos y aquellos con infecciones severas o donde hay un alto riesgo de contagio hacia otras personas. Algunas cepas de la bacteria han desarrollado resistencia a los antibióticos.

No se considera útil administrar medicamentos antidiarreicos, ya que pueden tener efecto contraproducente.
Una de las medidas de cuidados personales para evitar la deshidratación es la ingestión de soluciones electrolíticas para reponer los líquidos que se pierden debido a la diarrea. Se pueden conseguir diversas variedades de estas soluciones electrolíticas sin prescripción médica.

Se pueden utilizar antibióticos para acortar la duración de la enfermedad y reducir la diseminación hacia otras personas que viven en grupos o en guarderías. Los antibióticos también se pueden indicar para pacientes con síntomas graves.

Las personas con diarrea que no pueden tomar líquidos por vía oral debido a las náuseas podrían requerir atención médica y de líquidos intravenosos, en especial los niños pequeños.

Con frecuencia la infección es leve y desaparece espontáneamente. El pronóstico es excelente para la mayoría de los pacientes, excepto en los niños desnutridos y con sistemas inmunitarios débiles.

Complicaciones: Deshidratación grave. Síntomas neurológicos incluyendo convulsiones (en niños). Síndrome urémico hemolítico (SUH): una forma de insuficiencia renal con presencia de anemia y problemas de coagulación. Síndrome de Reiter: implica dolor y enrojecimiento en los ojos, dolor articular y dolor con la micción

La prevención implica el manejo, almacenamiento y preparación de los alimentos de forma adecuada, además de buenas condiciones sanitarias, pero el lavado de las manos es la medida de prevención más efectiva.

Dr. Avilio Méndez Flores

Úlceras bucales

3

Nombres alternativos:

Aftas.

Ulceras aftosas de boca.

Estomatitis aftosa recurrente.

Definición:

Las úlceras son heridas abiertas y benignas de la boca de color blanco o amarillo en el centro y un área de color rojo vivo alrededor, son molestas y muy dolorosas. Se estima que son más frecuentes en las mujeres que en los hombres y se pueden presentar a cualquier edad, pero suelen hacer su primera aparición entre los 10 y los 40 años de edad.

Sus localizaciones más frecuentes son la mucosa oral y labial, los bordes de la lengua, los surcos bucales y linguales y el paladar blando. Suelen tener una forma redondeada u oval, con una base amarillenta rodeada de un halo rojizo. Su diámetro varía entre 3-8 mm y puede ser una lesión única o pueden formar grupos de hasta 20 o más.

Primero producen ardor o picor intenso, antes de que aparezca la lesión (de 1-3 días). Son muy dolorosas, a pesar de su pequeño tamaño. Estas lesiones curan espontáneamente en 10-14 días, sin dejar cicatriz.
No suelen acompañarse de fiebre a no ser que se sobreinfecten.

Causas:

Hay muchos factores que las pueden causar como las infecciones bacterianas, virales o de hongos. O también problemas con la dentadura: un alambre de ortodoncia suelto, una dentadura que no ajusta bien, o el borde afilado de un diente o una obturación. La causa de la mayoría de las aftas dolorosas es desconocida, aunque puede haber una predisposición familiar.

En muchas ocasiones se achacan a nerviosismo o estrés, falta de vitaminas, de hierro, y en otras a alergias alimentarias.

En ocasiones las aftas son secundarias a lesiones de raspado o roce de la dentadura tras procedimientos dentales o de una limpieza dental agresiva, o como traumatismos accidentales de la dentadura en la mucosa bucal.

Mientras no se demuestre lo contrario, la causa es atribuida a la presencia del virus herpes 1 o herpes 2, el cual puede permanecer en la zona de la boca sin manifestarse durante varias semanas hasta que se exterioriza en forma de inflamación.

Una vez la persona ha sido infectada por el herpes primario, el virus se queda en el cuerpo y causa ataques esporádicos. En algunas personas, el virus se mantiene inactivo. Las lesiones recurrentes de herpes lucen como múltiples ampollitas llenas de líquido que comúnmente aparecen alrededor del borde de los labios. El ataque puede ser después de una fiebre, quemadura de sol, abrasiones en la piel o disgustos emocionales.

Es una enfermedad contagiosa por lo que se debe tener en cuenta:

– No compartir elementos de higiene como toallas y cepillos de dientes
– Usar diferentes utensilios al comer
– No beber del mismo vaso
– No tener contactos salivales con personas infectadas

Hay ciertos factores que pueden favorecer la aparición de estas ampollas como la exposición al sol durante largos períodos de tiempo sin protector solar y el estrés, por lo que se deben tomar precauciones.

Muchas veces las causas de aparición de las aftas bucales son por razones naturales, dependiendo del sistema inmunológico de cada persona, es por eso que hay personas inmunes a ellas y otras susceptibles a sus reiteradas apariciones frente a los gérmenes comunes de la flora bucal.. Puede haber también predisposición genética.

El cansancio, el estrés, la exposición al sol durante largos períodos de tiempo sin protector solar o las alergias pueden aumentar las probabilidades de desarrollar las aftas bucales. Un corte causado al morderse la mejilla o la lengua, o reacciones a los alimentos o a las bebidas calientes pueden contribuir al desarrollo de las aftas bucales. Los problemas intestinales, como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, también parecen hacer más susceptibles a algunas personas.

Síntomas:

Las úlceras de la boca pueden ser síntomas de una enfermedad o trastorno médico. El dentista debe examinar cualquier úlcera de la boca que dure una semana o más. Entre las úlceras más comunes de la boca se encuentran las siguientes:

Aftas bucales. Pequeñas úlceras con la base blanca o gris y el borde rojo. A diferencia de las úlceras del herpes labial, las aftas bucales aparecen dentro de la boca. Y, no son contagiosas. Puede que haya sólo un afta bucal o varias y repiten a menudo.

Las aftas suelen aparecer en la mucosa de la boca, en los carrillos, en los labios, en la lengua, o en el paladar blando y la base de las encías. Suelen comenzar con una sensación de hormigueo o ardor, seguida de una mancha o protuberancia roja que se ulcera y duele.

El dolor suele ir disminuyendo por sí mismo en 1 semana y se cura en 2 ó 3 semanas. Si aparecen muchas aftas a la vez puede dar sensación de fiebre o malestar general. Las aftas son recurrentes y se suelen repetir brotes durante muchos años. Algunos síntomas que pueden aparecer previos a las aftas bucales son: dolor de garganta, fiebre, ulceras en la boca, dolor de cabeza y glándulas inflamadas en el cuello.

Estas úlceras aparecen en la boca generando molestias al momento de masticar por las lesiones generadas en la lengua y el paladar, así como también al tragar y en casos más extremos molestias para hablar.

Las aftas bucales son muy frecuentes en los niños, estimándose que un 40% de ellos las han padecido.

Por razones nerviosas es también muy común que se manifiesten durante el embarazo, siendo en estos casos muy importante que los remedios que se consuman para curar las aftas estén controlados por un médico.

Un detalle importante a tener en cuenta es que cuando la zona infectada comienza a tomar un color blanco quiere decir que se está cicatrizando, por lo que el virus se encuentra controlado y las aftas bucales están por desaparecer

Tratamiento:

Como la causa es desconocida no hay medidas preventivas. Si hay una falta vitamínica se recomienda hacer una dieta equilibrada.

El problema de las aftas es un buen diagnóstico ya que otras enfermedades pueden dar lesiones similares y hay que descartarlas, entre ellas está:

El herpes simple, el pénfigo, el liquen plano, el liquen bulloso. el penfigoide, el carcinoma de células escamosas, la leucoplasia.

A veces es necesario realizar una biopsia de la lesión mucosa para diferenciar un afta dolorosa de otras causas de úlceras bucales.

No suele ser necesario un tratamiento ya que en la mayoría de los casos las aftas desaparecen solas.
Cuando son muy molestas se utilizan colutorios con medicamentos de efecto anestésico y antiinflamatorio.
También suele mejorar el dolor con la aplicación local de algún protector de la mucosa gástrica. En la dieta se deben evitar alimentos picantes, ácidos ó muy calientes. Se debe mantener una higiene bucal más exhaustiva.

Los tratamientos para eliminar las aftas bucales dependen del tipo de afección y del tamaño de las aftas, donde en general son pequeñas y no demasiado profundas, no superan los 14 mm, suelen desaparecer a los 10 o 15 días de modo natural o con ayuda de algún tratamiento simple, las cuales no dejan ningún tipo de marca ni cicatriz. Por lo que cualquier remedio casero puede ser útil: aplicar azúcar de leche o aloe vera con un hisopo, enjuague bucal con agua, sal y una cucharadita de bicarbonato de sodio, tomar infusión de salvia con miel, etc. Por lo general se curan solas como en una o dos semanas, pero puede ocurrir un brote más tarde.

Tratamientos específicos:

Herpes labial. Normalmente, las úlceras del herpes labial se curan solas en una semana. Los anestésicos locales sin receta pueden proveer algún alivio. Los medicamentos antivirales de receta pueden reducir estas clases de infecciones virales.

Leucoplasia. Son como una mancha gruesa blanquecina que se forma en el interior de las mejillas, las encías o la lengua. Estas manchas son causadas por el crecimiento celular excesivo y son comunes en los que usan tabaco. Pueden ser resultado de una dentadura mal ajustada o la mala costumbre de morderse el interior de las mejillas. El peligro es que la leucoplasia puede progresar hasta cáncer. Su dentista le puede recomendar una biopsia si la mancha parece amenazante.

El dentista examina la lesión y chequea el resultado de la biopsia para ayudar a determinar cómo manejar la enfermedad. El tratamiento comienza removiendo los factores que contribuyen a la lesión: dejar el tabaco o reemplazar las dentaduras o los puentes mal ajustados.

Candidiasis. Esta infección micótica (llamada también moniliasis) ocurre cuando el hongo Candida albicans se reproduce en grandes cantidades. Es común entre las personas que usan dentaduras postizas y ocurre más frecuentemente en los muy jóvenes, los ancianos, las personas debilitadas por enfermedades, o los que tienen problemas con su sistema inmunológico. Las personas que tienen el síndrome de la boca seca son muy susceptibles a la candidiasis. La Candida puede crecer luego de un tratamiento con antibióticos, el cual puede disminuir las bacterias normales en la boca.

Para controlarla se enfoca la prevención o el control de las condiciones que causaron el brote. Es esencial la buena higiene oral. Limpiar las dentaduras para remover Candida y quitarlas al acostarse a dormir. Los sustitutos de la saliva y los medicamentes recetados pueden ayudar cuando la causa fundamental es incurable o inevitable.

En resumen, normalmente no requieren ningún tratamiento. El único posible consiste en aliviar el dolor y reducir la inflamación. Es recomendable evitar las comidas muy condimentadas y los alimentos de fuerte sabor ácido, como los cítricos, hasta que las úlceras se hayan curado.

– Anestésicos locales: para reducir la sensibilidad al dolor. Suele utilizarse la lidocaína al 2%, en enjuagues orales cada 3 horas o antes de las comidas.

– Antiinflamatorios tópicos: para reducir el componente inflamatorio. Se suelen emplear los corticosteroides, como la hidrocortisona y análogos de la carbenoxolona.
Se utilizan en forma de tabletas de disolución oral, geles, soluciones para hacer enjuagues. Suelen contener además un antiinfecciosos y antiséptico local que actúa contra las bacterias presentes en la cavidad bucal, previniendo las sobreinfecciones.

Pronóstico:

La mayor parte de las aftas bucales son de carácter limitado. Si estas lesiones no curan en el término de dos semanas (7 a 10 días en el caso de un fumador), se repiten con demasiada frecuencia o no tienen un origen traumático, deberá acudir a su médico para que estudie si existe una enfermedad subyacente. El diagnóstico se hará mediante un análisis de sangre y en caso de ser necesario le realizará una biopsia de la lesión.

Dr. Avilio Méndez Flores

Go to Top