Es una enfermedad respiratoria producida por la inhalación de fibras de asbesto.

La inhalación de fibras de asbesto puede producir formación de tejido cicatricial (fibrosis) en el interior del pulmón. El tejido pulmonar cicatrizado no se expande ni se contrae en forma normal, y tampoco puede efectuar el intercambio gaseoso. La severidad de la enfermedad depende del tiempo de exposición al asbesto y de la cantidad inhalada.

Las fibras de asbesto se utilizaban comúnmente en la construcción antes de 1975. La exposición a este elemento ocurre en las minas de asbesto, industrias molineras, en construcción, fabricación de refractarios y otras industrias. En las familias de las personas que trabajan con el asbesto, la exposición puede ocurrir también debido a las partículas que llevan en su ropa a la casa.

Las enfermedades relacionadas con el asbesto incluyen: placas pleurales (calcificación), mesotelioma maligno y derrame pleural. Los mesoteliomas pueden desarrollarse después de 20 o 40 años de haberse expuesto a ese elemento. En la actualidad, es menos probable que los trabajadores desarrollen esta enfermedad debido a las regulaciones gubernamentales.

El tabaquismo incrementa el riesgo de desarrollar la enfermedad, cuya incidencia es de 4 casos por cada 10.000 personas.

Síntomas: Dificultad respiratoria con el ejercicio. Tos. Opresión en el pecho. Dolor en el pecho

Los posibles síntomas adicionales incluyen los siguientes: Anomalías ungueales. Dedos en palillo de tambor
Al escuchar el tórax con un estetoscopio (auscultación), el médico puede detectar un sonido crepitante.

El estudio de los pulmones puede ayudar a diagnosticar la enfermedad: Radiografía de tórax. Pruebas funcionales pulmonares. Tomografía computarizada de los pulmones. Gammagrafía pulmonar con galio

No existe cura disponible, pero es esencial suspender la exposición posterior al asbesto. Para aliviar los síntomas, el drenaje postural, la percusión del tórax y la vibración pueden ayudar a eliminar las secreciones de los pulmones.

El médico puede prescribir medicamentos en aerosol para disolver las secreciones. Es posible que las personas con esta afección necesiten recibir oxígeno por medio de una máscara o por medio de una cánula plástica que se inserta en las fosas nasales. Asimismo, ciertos pacientes pueden requerir un trasplante de pulmón.

El pronóstico depende de la duración y magnitud de la exposición. Los pacientes que desarrollan mesoteliomas malignos tienen probablemente un pronóstico desalentador, con un 75% de muerte de los afectados por la enfermedad en el curso de un año.

La persona debe buscar asistencia médica si sospecha que ha estado expuesta al asbesto o si presenta síntomas inexplicables.

En las personas expuestas al asbesto, el examen oportuno mediante la radiografía de tórax puede ayudar a prevenir la asbestosis.

Dr. Avilio Méndez Flores

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