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La gota o Enfermedad gotosa

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Definición:

La gota es una de las formas de artritis más dolorosa, debida a hiperuricemia, producida por la acumulación de cristales de urato monosódico.

Es una enfermedad que causa ataques repentinos, dolores severos, inflamación, enrojecimiento, calor e hipersensibilidad en las articulaciones. Afecta las articulaciones del dedo gordo pero puede generalmente ocurrir en los pies, tobillos, rodillas, manos y muñecas.

Gota deriva de gutta, gota en latín, ya que en la edad media se creía que se debía a una gota de humor maligno que alguien colocaba en las articulaciones.
También fue llamada “enfermedad de los reyes”, debido a que ocurre con mayor frecuencia en las clases acomodadas.
Hay otro fenómeno denominado como pseudogota que da síntomas parecidos y a veces se confunde con la gota. Sin embargo, es causada por fosfato de calcio y no por ácido úrico.

Frecuencia:

La enfermedad ocurre con mayor frecuencia en hombres que en mujeres, con una relación de 5:1. En los hombres ocurre entre los 40 y 50 años, y en las mujeres después de los 60 años. La artritis gotosa es la principal causa de artritis inflamatoria de pacientes mayores de 40 años. La enfermedad predomina en las clases acomodadas.
Se considera cerca del 5 por ciento de todos los casos de la artritis son de la gota.

Predisposición:

• La gota ocurre más a menudo en los hombres mayores de 40 años de edad, pero puede afectar a personas de cualquier edad.
• Las mujeres son más susceptibles después de la menopausia.
• La gota es más común en la gente que es gorda.
• Si tiene una enzima defectuosa que hace difícil que el cuerpo descomponga las purinas.
• Los antecedentes familiares de la gota pueden aumentar un riesgo de las personas a desarrollar la enfermedad. Ciertas condiciones médicas sin tratamientos, tales como alta tensión arterial, diabetes y el colesterol alto, también pueden aumentar un riesgo de las personas a desarrollar la gota.
• La exposición al plomo en el ambiente también puede ser un factor de riesgo.
• Si ha tenido un trasplante de órgano.
• Si toma medicamentos tales como diuréticos, aspirina, ciclosporina o levadopa.
• Si toma la vitamina niacina.

Causas:

La gota la causa la acumulación excesiva de ácido úrico en el cuerpo y se forman como agujas cristales en las articulaciones.

Los alimentos que pueden producir gota son las carnes rojas, especialmente las vísceras, como los sesos e hígado. Las bebidas alcohólicas, especialmente la cerveza y el vino. Las frutas y los productos lácteos son los alimentos con menor cantidad de purinas.

El alcohol aumenta la producción de ácido láctico, el cual disminuye la excreción ácido úrico. Además el ácido láctico acelera la degradación del ATP en ácido úrico. Por otra parte la cerveza y el vino contienen guanosina, que es un precursor del ácido úrico.
Los pacientes obesos tienen menor excreción renal de uratos, también la hiperlipidemia está relacionada con la aparición de gota.

Patogenia:

La gota, como hemos dicho, es causada por una acumulación del ácido úrico lo cual ocurre cuando el cuerpo tiene dificultad el analizar las sustancias de la proteína llamadas purines que se encuentran naturalmente en alimentos. Esto sucede a veces porque los riñones no están eliminando el ácido úrico correctamente, y a veces ocurre porque el cuerpo produce demasiado ácido úrico. Comiendo ciertos alimentos tales como el salmón, el hígado, los arenques o las sardinas y beber mucho alcohol puede accionar un episodio de la gota.

Las acumulaciones de ácido úrico en los tejidos blandos y articulaciones se denominan tofos. El lugar más frecuente de aparición de tofos es la bursa olecraniana, que es un tejido justo debajo del codo.
En casi la mitad de los casos la gota afecta el dedo gordo del pie. La afección de este dedo se llama podagra. Sin embargo la gota puede afectar otras articulaciones como la rodilla, tobillo, codos. Las articulaciones pueden afectarse simultáneamente, o ser migratoria, es decir, aparecer en una articulación y luego en la otra.
El ácido úrico surge por la descomposición de unas sustancias llamadas purinas. Las purinas se encuentran en todos los tejidos del cuerpo. También se encuentran en muchos alimentos tales como el hígado, los frijoles y guisantes secos y en las anchoas.

Normalmente, el ácido úrico se disuelve en la sangre, pasa por los riñones y sale del cuerpo en la orina.

Sin embargo, el ácido úrico puede acumularse en la sangre cuando

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• El cuerpo aumenta la cantidad de ácido úrico que produce.
• Los riñones no eliminan suficiente ácido úrico.
• Se consumen muchos alimentos ricos en purinas.
• Cuando la concentración de ácido úrico en la sangre es alta, se conoce como hiperuricemia. A la mayoría de las personas con hiperuricemia no les da gota. Sin embargo, se puede presentar si se forman en el cuerpo cristales de ácido úrico en cantidades excesivas.

Esta acumulación puede provocar:

• Depósitos de cristales de ácido úrico en las articulaciones o coyunturas, y frecuentemente se acumulan en el dedo gordo del pie
• Depósitos de ácido úrico (llamados tofos gotosos) que parecen como bultos debajo de la piel
• Piedras (cálculos) renales debido a los cristales de ácido úrico en los riñones.

Existe un principio que dice que la gota no ataca articulaciones cercanas a la columna ni a mujeres premenopáusicas. Sin embargo, en medicina nada es una verdad absoluta.

Síntomas:

En el cuadro típico de gota el paciente se despierta en la madrugada con dolor intenso en el dedo gordo del pie, el tobillo o la rodilla. El dolor va aumentando durante la noche a menos que tome un analgésico.
En muchas personas, el primer ataque de gota ocurre en el dedo gordo del pie. A menudo, el ataque despierta a la persona cuando está durmiendo. El dedo está muy resentido, enrojecido, tibio e hinchado.
Usando zapatos, el movimiento de las articulaciones o estando de pie pueden ser situaciones difíciles y muy dolorosas.

La gota puede causar:

• Dolor
• Hinchazón
• Enrojecimiento
• Calor
• Rigidez en la articulación.

Además del dedo gordo del pie, la gota puede afectar:

• El arco del pie
• Los tobillos
• Los talones
• Las rodillas
• Las muñecas
• Los dedos de la mano
• Los codos.

Un ataque de gota puede presentarse debido a situaciones estresantes, al abuso del alcohol o las drogas o debido a otra enfermedad. Los primeros ataques por lo general se mejoran dentro de un periodo de tres a diez días, aun sin que se inicie un tratamiento. Puede ser que el próximo ataque no ocurra hasta meses o años después.

Diagnóstico:

Por los síntomas y los signos de la gota que incluyen:

• Hiperuricemia (altas concentraciones de ácido úrico en la sangre)
• Cristales de ácido úrico en el líquido de las articulaciones
• Más de un ataque de artritis aguda
• Artritis que se presenta en un día y produce hinchazón, enrojecimiento y calor en la articulación
• Ataque de artritis en una sola articulación, usualmente en el dedo gordo del pie, el tobillo o la rodilla.
• Para confirmar el diagnóstico de la gota, el médico puede tomar una muestra de líquido de una articulación inflamada para ver si hay cristales de los que se asocian con la gota.
• Antecedentes familiares positivos.

Tratamiento:

Los médicos usan diferentes tipos de medicamentos para tratar un ataque agudo de gota que incluyen:

Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE)
Los corticosteroides, como la prednisona
La colchicina, que funciona mejor cuando se toma dentro de las primeras 12 horas de un ataque agudo.
A veces, los médicos recetan AINE o colchicina en pequeñas cantidades diarias para prevenir futuros ataques. También existen medicamentos que reducen la concentración de ácido úrico en la sangre.

Con el tratamiento apropiado, la mayoría de la gente con la gota puede controlar sus síntomas. Las altas dosis de las drogas antiinflamatorias sin-esteroides las siglas en inglés (NSAIDs) y las inyecciones de las drogas de corticosteroides en las articulaciones afectadas son los tratamientos más comunes. Los pacientes mejoran generalmente dentro de algunas horas del tratamiento, y el ataque desaparece totalmente dentro de algunos días. La colchicina o se puede utilizar en caso que las drogas antiinflamatoria sin-esteroides no controlen los síntomas, pero tienden a causar más efectos secundarios. Es importante que los pacientes aprender sobre su enfermedad y participen en su propio cuidado. El trabajo con los profesionales del cuidado médico permite que una persona comparta en la toma de su propia decisión y gane un sentido del control. Las técnicas del cuidado a uno mismo, incluyen; al manejo de la artritis, programas de ejercicio, el rebajamiento,, control de la tensión, comidas balanceadas y manteniendo el peso apropiado, tomando el cuidado de las articulaciones usando los dispositivos de asistencia para reclinar las articulaciones y para relevar la presión.

El ejercicio puede ayudar a aumentar independencia, a mejorar el humor, a disminuir dolor, a aumentar flexibilidad, a mejorar el flujo de la sangre, a mantener el peso apropiado y a promover buena salud en general. El ejercicio en una piscina o alberca del agua tibia es una opción excelente. La terapia física y ocupacional puede ayudar a las articulaciones a restaurar la fuerza y el aumento del movimiento común. Un terapista puede ayudar a diseñar un programa de ejercicio para resolver las necesidades específicas de las personas.
El descanso también es importante. La artritis puede causar la debilidad y cansancio del músculo. Un descanso o una siesta corta que no interfiera con el sueño de la noche pueden ayudar. Las técnicas de la relajación pueden ser útiles para controlar el dolor. Alguna gente encuentra quela reducción de la tensión y las respuestas físicas del cuerpo son provechosas.

Los dispositivos o aparatos de asistencia se pueden utilizar para reducir la tensión en ciertas articulaciones. Por ejemplo, los bastones y vendas o abrazaderas pueden ayudar a reducir la tensión en las rodillas. Los agarradores de frasco o tarro u otros aparatos pueden ayudar a reducir la tensión en las articulaciones pequeñas de las manos.

Algunas cosas que las personas pueden hacer para mantenerse aliviadas son:

• Tomar los medicamentos como se los ordenó el médico.
• Decir al médico todos los medicamentos y vitaminas que están tomando.
• Programar las visitas de control con el médico.
• Mantener una dieta saludable y balanceada. Evitar los alimentos que son ricos en purinas y tomar bastante agua.
• Hacer ejercicio regularmente y mantener un peso saludable. Pregúntele a su médico cómo puede perder peso sin riesgos. La pérdida de peso rápida y extrema puede aumentar la concentración de ácido úrico en la sangre.

Pronóstico:

Si la gota no es tratada, otras condiciones pueden presentarse. El tofo (inflamiento del tejido fino por los cristales) causado por el ácido úrico se puede formar en los dedos del pie, los dedos de las manos o los codos. Los cambios permanentes en las articulaciones pueden ocurrir, y la enfermedad del riñón o las piedras del riñón pueden desarrollarse. Busque la asistencia médica inmediatamente si usted tiene una fiebre y alguna articulación está caliente e inflamada. Esto puede ser una señal de una infección. Un doctor debe ser visto si una persona experimenta un dolor intenso y repentino en alguna articulación, incluso si el dolor se ha quitado en uno o dos días.

Prevención:

No hay manera segura de prevenir la gota. Sin embargo, si hay diagnósticos temprano, los efectos que inhabilitan la gota se pueden prevenir con las medicinas, dieta apropiada, la pérdida del peso, limitando o evitando el alcohol y bebiendo bastantes líquidos.

Investigaciones:

Científicos recientemente han identificado tres genes relacionados con los niveles altos en sangre de ácido úrico que causan la gota, un paso que podría ayudar a identificar a las personas con un riesgo especial de desarrollar este común y doloroso tipo de artritis.
Los genes parecen estar involucrados en la forma en que los riñones manejan el ácido úrico. Conociendo su papel en el incremento del riesgo de gota, podría ayudar a inspirar el desarrollo de medicamentos que actúen sobre esos genes. Los hallazgos también indicaron que las pruebas genéticas podrían ser utilizadas para identificar a las personas con riesgo de padecer gota antes de que se desarrollen los síntomas.

Dr. Avilio Méndez Flores

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La artritis empieza en las manos

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Aunque es la misma enfermedad, una característica diferencia a la artritis reumatoide venezolana de la del resto del mundo: se presenta, primero que nada, en las manos.

El primer síntoma que perciben las personas afectadas por artritis reumatoide en otros países del mundo es inflexibilidad en los pies. En Venezuela, una persona con principio de artritis sufre rigidez matutina en los dedos de la mano, que puede durar entre 30 y 60 minutos.

La artritis reumatoide parece una enfermedad de las articulaciones pero, en realidad, se trata de una patología del sistema inmune, que causa dolor permanente y deterioro irreversible en muñecas, manos, codos, hombros, tobillos y rodillas. En fase grave puede afectar órganos como los ojos, pulmones, corazón y riñones.

Según explicó Luis Gutiérrez, médico internista y reumatólogo de Clínica El Ávila, la causa aún no está definida, pero algunos estudios se refieren a cierta tendencia genética en la que existe algún factor disparador como la infección por el virus de Epstein Barr, que desencadena la producción de autoanticuerpos que afectan las articulaciones, lo cual se traduce en erosiones y deformidades óseas. Gutiérrez advierte que no todas las artritis son iguales. Explica que la reumatoide es autoinmune, puede afectar más de tres articulaciones, suele observarse de forma simétrica y es aditiva.

Para el médico, es imprescindible tratar esa rigidez matutina lo antes posible y, especialmente, cuando la rigidez de los dedos dura más de una hora. “Si no se trata a tiempo, puede evolucionar hacia la deformidad e incapacidad del paciente”, dice.

Una investigación realizada por el Centro Nacional de Enfermedades Reumáticas del Hospital Clínico Universitario fue la que detectó que en los venezolanos esta patología se presenta de forma distinta al resto del mundo. “Este trabajo se realizó en 50 pacientes con la enfermedad con menos de un año de evolución. El primer daño se observó en manos y luego en los pies”, cuenta Gutiérrez.

El especialista recomienda a quienes sufren esta patología, que se cuiden las manos y eviten realizar trabajos que requieran cargar peso. Además, deben evitarse los ejercicios de alto impacto en las articulaciones, como kárate o montañismo, ya que las puede dañar aún más. El estrés y eventos traumáticos en la vida de los pacientes puede agravar la condición, por lo que el tratamiento puede complementarse con terapia psicológica. El tratamiento se completa con fármacos de distintas potencias, como el metrotexato, que disminuye la inflamación y evita la deformidad y los de terapia biológica, que pueden retroceder el daño articular y óseo, según explicó Gutiérrez. GCH

Fuente:EL UNIVERSAL

Reumatismo y artritis

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Son palabras que se utilizan casi siempre como significando lo mismo y que, sin embargo, aunque una esté contenida en la otra, no necesariamente tienen que tomarse como sinónimos. El diccionario español define al reumatismo como la enfermedad que se manifiesta generalmente por inflamaciones dolorosas en las partes musculares y fibrosas del cuerpo; a la artritis la define como la inflamación de las articulaciones. Estas definiciones no difieren esencialmente de las que proporcionan los diccionarios médicos. Por lo que podemos establecer que existe un reumatismo articular y otro no articular o de partes blandas.

El reumatismo no articular o de partes blandas comprende un grupo de afecciones que tienen como denominador común el dolor músculo-esquelético y la rigidez. Aquí encontramos una variedad de enfermedades tales como la bursitis, tendinitis, compresiones nerviosas, dolor de espalda, dolor de cintura, dolor del cuello, etc., que tienen un pronóstico algo diferente a la artritis.

En la vida diaria es más común ver personas con estos cuadros dolorosos, que no necesariamente padecen de artritis; incluso, se pueden quejar de numerosos dolores articulares, y no se percibe ningún elemento inflamatorio articular. En ocasiones, estas personas, por lo general mujeres en la edad media de la vida, no logran dormir bien, concibiendo un sueño superficial donde el organismo no descansa y se levantan en la mañana más cansadas que cuando se acostaron y usualmente con trastornos del comportamiento.

En la oportunidad de la consulta médica se les puede desencadenar parte de los dolores al presionar puntos determinados del cuerpo; esto es lo que se conoce con el nombre de complejo fibrisítico/fibromiálgico cuyas causales no se ha podido determinar con propiedad. En relación con el reumatismo articular o artritis, hay dos enfermedades que han capitalizado la atención médica a través de los tiempos: la osteoartritis y la artritis reumatoidea, tanto por el camino patológico que es diferente en cada una de ellas, como por los grados de incapacidad que generan.

Dr. Avilio Méndez Flores

La osteoartritis

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Definición:

Es la variedad de artritis más común en personas adultas (en Venezuela 1 de cada 5 la sufren).. También conocida como Enfermedad Articular Degenerativa y donde el principal dañado es el cartílago. El cartílago es una membrana lisa que cubre los extremos de los huesos en una articulación y el cual permite que ellos se deslicen suavemente en su contacto. También amortigua los golpes que se producen con el movimientos al andar, saltar o caer. Con la osteoartritis, la capa superior del cartílago se rompe y se desgasta. Como consecuencia, las partes de los huesos que antes estaban cubiertas por el cartílago empiezan a tener contacto directo entre si. Esta fricción ocasiona dolor, hinchazón y pérdida de movimiento en la articulación y con el tiempo, la articulación puede perder su aspecto normal. Además, pueden crecer espolones alrededor de la articulación. Algunos pedazos de hueso o de cartílago pueden desprenderse y quedar atrapados dentro del espacio que existe en la articulación lo que causa más dolor y daño.

Las personas con osteoartritis a menudo tienen dolor en las articulaciones y limitación de sus movimientos. Existen otras formas de artritis que afectan a otras partes del cuerpo. La artritis reumatoide, que es el segundo tipo de artritis, afecta, además de las articulaciones, a órganos internos.
La osteoartritis ocurre a menudo en las personas de edad avanzada. Algunas personas jóvenes a veces tienen osteoartritis como resultado de lesiones en las articulaciones.

Causa:

Se desconoce la causa de la osteoartritis. Sin embargo, se sabe que entre los factores que podrían causarla están:
• El sobrepeso.
• La avanzada edad
• Las lesiones directas a las articulaciones
• Anomalías en la posición de las articulaciones
• Un defecto genético en el cartílago de la articulación
• Los golpes repetidos en las articulaciones como consecuencia de ciertos trabajos o deportes a las cuales generalmente se asocia la Bursitis.

En general, es una enfermedad que está relacionada principalmente con el envejecimiento, pero los factores metabólicos, genéticos, químicos y mecánicos también pueden llevar a su desarrollo.

Los síntomas generalmente aparecen en personas de mediana edad y casi toda persona los presenta hacia la edad de 70 años. Antes de los 55 años, la enfermedad ocurre por igual en ambos sexos. Sin embargo, después de los 55 años es más común en las mujeres.

Como dijimos antes, la enfermedad ocasiona un desgaste en el amortiguamiento en las articulaciones óseas. A medida que la enfermedad empeora, el cartílago desaparece y los huesos se rozan entre sí. Generalmente, se desarrollan espolones óseos alrededor de la articulación.

Es importante saber que el cartílago es un material firme, elástico que cubre las puntas de los huesos en las articulaciones normales. Esencialmente se compone de agua y proteínas, cuya función principal es reducir la fricción entre las articulaciones y sirve para “amortiguar los golpes”. La calidad amortiguadora del cartílago normal viene de su habilidad de cambiar de forma cuando la comprimen, debido a su alto contenido de agua.

A medida que la enfermedad empeora, el cartílago desaparece y los huesos se rozan entre sí, este desgaste causa dolor, inflamación y la pérdida de movimiento. Generalmente, se desarrollan espolones óseos alrededor de la articulación. Aunque el cartílago tiene la virtud de auto-repararse un poco, cuando éste se daña, realmente el cuerpo humano no es capaz de regenerarlo por completo después de una lesión.

La Osteoartritis afecta inicialmente las articulaciones que soportan carga, como son: Cadera, rodillas y luego columna cervical y dorsolumbar, convirtiéndola en una de las causas más comunes de la inhabilidad física entre adultos.

La Osteoartritis se clasifica como Primaria, cuando ocurre sin ningún tipo de lesión o causa obvia, o Secundaria cuando se debe a otra enfermedad o afección, en este caso sus causas más comunes son trastornos metabólicos, como acromegalia (Exceso de hormona del crecimiento); problemas anatómicos como pie plano, piernas arqueadas (tibia con deformidad en forma de sable) y lesión por traumatismos o trastornos inflamatorios como la artritis séptica (proceso inflamatorio agudo articular).

Síntomas:

• Dolor articular profundo que empeora después del ejercicio o de soportar un peso y se alivia con el reposo
• Chirrido de la articulación con el movimiento
• Dolor articular ante los cambios climáticos (especialmente lluviosos)
• Inflamación articular
• Movimiento limitado
• Rigidez en las mañanas

Algunas personas podrían no presentar síntomas.

Un examen físico puede mostrar:

• Crepitación de las articulaciones con el movimiento
• Inflamación articular (calor, rubor o dolor)
• Limitación de los movimientos.
• Mayor sensibilidad al tacto.

Una radiografía de las articulaciones afectadas mostrará pérdida del espacio articular y, en casos avanzados, desgaste de los extremos del hueso y espolones óseos.

Diagnóstico:

La osteoartritis puede ocurrir en cualquier articulación. Ocurre más a menudo en las manos, las rodillas, las caderas y la columna.

Las señales de alerta de la osteoartritis incluyen:

Rigidez en una articulación al levantarse de la cama o después de estar sentado por algún tiempo. Hinchazón o sensibilidad al tacto en una o más articulaciones Sensación de ruptura o el crujido de huesos rozando el uno contra el otro. Presencia de Bursitis.

No existe una prueba específica para diagnosticar la osteoartritis. La mayoría de los médicos usan varios métodos para diagnosticar la enfermedad y eliminar la posibilidad de otros problemas, tales como:

• Los antecedentes personales y familiares
• Un minucioso examen clínico.
• Radiografías, tomografías o resonancia magnética.
• Otras pruebas tales como análisis de sangre o exámenes del líquido de las articulaciones.

Como ya se ha señalado entre los factores de riesgo se encuentra la edad. Antes de los 45 años, los hombres son más propensos a padecerla. Pero, después de esa edad y como producto de la presencia de la Menopausia es más común en las mujeres. Vale destacar que aunque la edad es un factor de riesgo, la Osteoartritis es una situación anormal durante el envejecimiento.

Deformidades anatómicas articulares, inestabilidad de los elementos de sostén (al pararse, al andar o correr o saltar), microtraumas progresivos, enfermedades metabólicas de deposito articular como la Gota y las Condrocalcinosis, entre otras etiologías, junto a la Obesidad y antecedentes familiares se alzan como los principales factores de riesgo para su aparición.

Tratamiento:

Los objetivos son:

• Incrementar la fuerza de las articulaciones
• Mantener o mejorar la movilidad articular
• Reducir los efectos discapacitantes de la enfermedad
• Aliviar el dolor

El tratamiento depende de cuáles articulaciones están comprometidas.

El enfoque terapéutico va a depender de la etiología, es decir, de sus causas. Sin embargo el primer abordaje debe orientarse a corregir los factores de riesgo relacionado con la patología.

Entiéndase que la Osteoartritis es una enfermedad crónica, lo que significa que no tiene cura, el consumo de medicamentos será por períodos largos que buscan retardar la evolución de la misma.

Los médicos a menudo combinan varios tratamientos que se ajusten a las necesidades, el estilo de vida y la salud del paciente. El tratamiento de la osteoartritis tiene cuatro objetivos principales:

• Mejorar el funcionamiento de la articulación
• Mantener un peso saludable
• Controlar el dolor
• Lograr un estilo de vida saludable.

Las medidas para el control de la Osteoartritis incluyen:

Ejercicio programado tanto activo como pasivo El ejercicio ayuda a mantener la movilidad articulatoria y general. Se le debe pedir al médico que recomiende una rutina de ejercicios caseros apropiados. Los ejercicios en el agua, como nadar, son especialmente útiles.

• Control de peso
• Descanso y cuidado de las articulaciones
• Técnicas para controlar el dolor sin medicamentos (masajes y temoterapia)
• Medicamentos
• Terapias complementarias y alternativas
• Cirugía.

La osteoartritis no es simplemente una enfermedad de “deterioro” que afecta las articulaciones cuando se envejece. Esta enfermedad va mucho más allá del simple envejecimiento. Los científicos están estudiando:

• Equipos y sistemas para detectar la osteoartritis más temprano
• Participación y mecanismos de los genes
• Estudio de tejidos involucrados.
• Ensayo de una amplia variedad de estrategias de tratamientos
• Comportamiento de la osteoartritis en los animales y su comparación en humanos.
• Medicamentos para prevenir o disminuir el daño en las articulaciones
• Terapias complementarias y alternativas
• Vitaminas, minerales y otros suplementos que puedan ser útiles.
• Administración de ácido hialurónico (una sustancia natural que se encuentra en el cartílago y el líquido de la articulación)
• Uso del estrógeno
• Marcadores biológicos y estructurales (biomarcadores) de osteoartritis.

Medicamentos:

Los medicamentos utilizados más comunes para tratar la osteoartritis son los antinflamatorios no esteroides (AINES), que son analgésicos que reducen el dolor y la inflamación. Los tipos de estos medicamentos abarcan: aspirina, ibuprofeno, diclofenac, nimesulide y naproxeno.

Aunque los AINES funcionan bien, su uso prolongado puede causar problemas estomacales, como úlceras y sangrado. Los fabricantes de AINES incluyen una etiqueta de advertencia sobre el producto que alerta a los consumidores acerca de un aumento del riesgo de eventos cardiovasculares (ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares) y sangrado gastrointestinal.

Otros medicamentos utilizados para tratar la osteoartritis abarcan:

• Inhibidores COX-2 (coxibs), los cuales bloquean una sustancia llamada COX-2 que causa inflamación. Inicialmente se creía que esta clase de drogas funcionaba tan bien como otros AINES, pero con menos problemas estomacales. Sin embargo, informes de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares han llevado a la FDA a evaluar de nuevo los riesgos y beneficios de los COX-2. Celecoxib (Celebrex) aún estaba disponible en el momento de este informe, pero con etiquetas con serias advertencias y con la recomendación de ser recetado en la dosis más baja y durante el menor tiempo posible. Los pacientes deben preguntarle a su médico si el medicamento es apropiado y seguro para ellos.
• Esteroides: estos medicamentos se inyectan directamente en la articulación y se pueden utilizar para reducir la inflamación y el dolor.
• Suplementos: a muchas personas les ayudan los medicamentos de venta libre, como la glucosamina y el sulfato de condroitina. Existe alguna evidencia de que estos suplementos sirven para controlar el dolor, aunque no parecen permitir el desarrollo de cartílago nuevo.
• El líquido sinovial artificial (Synvisc, Hyalgan): puede inyectarse en la rodilla y brindar un alivio temporal del dolor hasta por 6 meses.

Existen alternativas terapéuticas como los SYSADOA (por sus siglas en inglés), los cuales son drogas sintomáticas de acción lenta que evitan la progresión de la enfermedad.

Expertos señalan que entre las SYSADOA de mejor tolerabilidad se encuentra la Diacerina. Esta molécula es el única que por su exclusivo mecanismo de acción inhibitorio de la IL-1 (sustancia que puede modular los procesos enzimáticos), la convierte en la primera elección en el tratamiento de la Osteoartritis, pues tiene un efecto modificador de la enfermedad que lo hace ir más allá del control de sus signos y síntomas, a diferencia de las terapias convencionales. Además, la Diacerina es la única molécula con efecto gastroprotector, tiene excelente absorción en presencia de alimentos y al reducir el cuadro de dolor minimiza el consumo de otros medicamentos como los AINEs y con ello los riesgos asociados a su consumo.

Fisioterapia:

Puede utilizarse para mejorar la fortaleza muscular y el movimiento de articulaciones rígidas. Los terapeutas también tienen muchas técnicas para tratar la osteoartritis, pero si la terapia no provoca una mejoría después de 3 a 6 semanas, entonces es probable que no funcione definitivamente.

Dispositivos ortopédicos:

Las férulas y dispositivos ortopédicos algunas veces pueden brindar soporte a las articulaciones debilitadas. Algunos impiden el movimiento de la articulación; otros permiten algo de movimiento. Los dispositivos ortopédicos se deben utilizar únicamente cuando el médico o el terapeuta los recomienden, dado que el uso incorrecto de un dispositivo de éstos puede causar daño, rigidez y dolor articular.

Cirugía:

Los casos graves de osteoartritis podrían necesitar cirugía para reemplazar o reparar las articulaciones dañadas. Las opciones quirúrgicas pueden ser:

• Cirugía artroscópica para recortar el cartílago roto y lesionado y para enjuagar la articulación
• Restauración del cartílago para reemplazar el cartílago dañado o faltante en algunos pacientes jóvenes con artritis
• Cambio en la alineación de un hueso para aliviar la tensión sobre el hueso o la articulación (osteotomía)
• Fusión quirúrgica de los huesos, usualmente en la columna vertebral (artrodesis)
• Reemplazo parcial o total de la articulación dañada por una articulación artificial ( artroplastia de rodilla, artroplastia de cadera)

Complicaciones:

• Reacciones adversas a los medicamentos utilizados para el tratamiento
• Disminución de la capacidad para desempeñarse en actividades de la vida diaria como la higiene personal, oficios domésticos o cocinar
• Disminución de la capacidad para caminar
• Complicaciones quirúrgicas

Prevención:

La pérdida de peso puede reducir el riesgo de osteoartritis de rodilla en las mujeres con sobrepeso.

Algunas recomendaciones:

• Practique Ejercicio. Esta es una de las partes más importante de su programa terapéutico, ya que el ejercicio ayuda a mantener la fuerza muscular, a recuperar la movilidad y el funcionamiento perdido, al tiempo que evita daños posteriores y secundarios a la Osteoartritis.
• Evite la tensión y el estiramiento en la articulación afectada. Descanse durante periodos de 10 a 20 minutos. Evite permanecer de pie durante mucho tiempo y suba, lo menos posible, escaleras.
• Aplique calor. El calor relaja los músculos y puede aliviar el dolor y la rigidez. Se pueden emplear botellas con agua caliente, lámparas de calor, cojines eléctricos y toallas calientes en la zona.

Finalmente, las personas que tienen una actitud positiva frente a la enfermedad;

• Se concentran en lo que pueden hacer y no en lo que no pueden
• Se concentran en sus fortalezas y no en sus debilidades
• Dividen las actividades en tareas más pequeñas y fáciles de manejar
• Incorporan el ejercicio y las comidas saludables en su rutina diaria
• Desarrollan maneras para reducir y controlar el estrés
• Mantienen un balance entre el descanso y sus actividades
• Desarrollan un sistema de apoyo entre sus familiares, amigos y proveedores de servicios médicos.

Dr. Avilio Méndez Flores

Enfermedad de Paget

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Definición:

Se trata de una osteopatía caracterizada por agrandamiento irregular de algunos huesos debido a un desequilibrio en la función de las células renovadoras del hueso (osteoblastos y osteoclastos).

Esta enfermedad también en puede conducir a otros problemas de salud, tales como artritis y pérdida de la audición.

Puede aparecer en cualquiera de los huesos, pero es más común en la columna, la pelvis, el cráneo y las piernas. En general, puede afectar uno o varios huesos, pero nunca todo el esqueleto.

Frecuencia:

Es poco frecuente en la población más joven (menor de 40 años). Los varones son un 50% más propenso a desarrollarla que las mujeres. La enfermedad de Paget se observa más en Europa (excepto en Escandinavia), Australia y Nueva Zelanda que en América, África y Asia.

Fisiopatología:

En condiciones normales, las células que destruyen el hueso viejo (osteoclastos) y las que forman el nuevo (osteoblastos) trabajan en equilibrio para mantener la estructura y la firmeza del hueso. En la enfermedad de Paget, los osteoclastos y los osteoblastos se vuelven hiperactivos en algunas áreas del hueso, aumentando de manera significativa la rapidez de renovación del hueso. Las áreas hiperactivas se agrandan; sin embargo, su estructura es anormal y, por lo tanto, son más frágiles que las áreas normales.

Aunque la enfermedad de Paget es, con frecuencia, hereditaria, no se ha descubierto ningún patrón genético específico, aún se desconoce su origen.

Síntomas:

Generalmente son leves. En otros casos, los síntomas pueden incluir: dolor, huesos que aumentan de tamaño, huesos fracturados, daño del cartílago en las articulaciones.

Sin embargo, pueden aparecer otros síntomas, como rigidez de las articulaciones y cansancio que se desarrollan de forma lenta y sutil. Puede presentarse como un dolor profundo, a veces intenso, que empeora por la noche. El agrandamiento de los huesos puede comprimir los nervios (incrementando de ese modo el dolor) y llevar a una deformación ósea.

En ocasiones, provoca el desarrollo de una artrosis dolorosa en las articulaciones adyacentes.

Los síntomas también varían en función de los huesos afectados. El cráneo puede aumentar de tamaño dando un aspecto más prominente a la cejas y a la frente, lo que se puede advertir cuando el sombrero ya no se ajusta bien a la cabeza. Este incremento del tamaño del cráneo puede causar una pérdida de la audición debido al daño provocado en el oído interno (cóclea); puede haber cefaleas provocadas por la compresión de los nervios y puede constatarse la aparición de venas dilatadas en el cuero cabelludo, por un aumento de la circulación sanguínea en el cráneo. Las vértebras pueden ensancharse, debilitarse y deformarse, lo que lleva a una disminución de la altura de estos huesos. Las vértebras afectadas pueden comprimir los nervios de médula espinal, causando rigidez, hormigueo, debilidad e incluso parálisis en las piernas. Si los huesos de la cadera o de las piernas se ven afectados por esta enfermedad, el paciente puede tener las piernas arqueadas y dar pasos cortos e inestables. Un hueso anormal es más propenso a sufrir fracturas.

Diagnóstico:

Se detecta a menudo de manera accidental, al realizar exámenes o radiografías por otros motivos. Por otro lado, se puede sospechar el diagnóstico basándose en los síntomas y en la exploración física.
El diagnóstico se confirma mediante radiografías (que muestran anormalidades características de la enfermedad) y pruebas de laboratorio que miden en la sangre los valores de fosfatasa alcalina, una enzima producida por las células formadoras de hueso. Una gammagrafía de los huesos permite averiguar cuáles están afectados.

Tratamiento:

El individuo que padece esta enfermedad necesita tratamiento en caso de que los síntomas sean molestos o si existe un riesgo considerable de complicaciones (pérdida de la audición, artritis o deformación).

El dolor se alivia, por lo general, con aspirina, otros antiinflamatorios no esteroideos y analgésicos comunes como el acetaminofen. Si una pierna se arquea, las plantillas para elevar el talón pueden facilitar la marcha. En ocasiones, la cirugía es necesaria para aliviar los nervios comprimidos o para reemplazar una articulación con artrosis.

Se pueden administrar bifosfonatos (etidronato, pamidronato, alendronato) o calcitonina para retrasar la progresión de la enfermedad. Estos fármacos se administran antes de la intervención quirúrgica, para prevenir o reducir la hemorragia durante la misma. También se usan para tratar los dolores intensos causados por este trastorno, para prevenir o retrasar la progresión de la debilidad o parálisis en personas que no pueden ser operadas, y para intentar prevenir la artrosis, una mayor pérdida de la audición, o la progresión de las deformaciones. El etidronato y el alendronato se administran habitualmente por vía oral y el pamidronato por vía intravenosa. La calcitonina se administra en forma de inyección subcutánea o intramuscular o con pulverizador nasal.

Una buena dieta y ejercicio pueden ser de gran ayuda.

Nota: También se denomina enfermedad de Paget a un tipo de cáncer de mama.

Dr. Avilio Méndez Flores

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