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Amenorrea

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Consideraciones generales:

El ciclo menstrual es un conjunto de procesos que ocurren en el aparato reproductor femenino y que tienen como objetivo la producción y expulsión de un óvulo maduro del ovario y la preparación adecuada del endometrio para la nidación del óvulo en el interior del útero en el caso de que haya sido fecundado.
Este ciclo se repite aproximadamente cada 28 días y para que esto ocurra debe existir una perfecta regulación hormonal en la que intervienen el hipotálamo (parte del cerebro), la hipófisis (glándula situada en la base del cráneo) y el ovario.
El hipotálamo secreta de forma pulsátil (y condicionado por diversas sustancias entre ellas las hormonas secretadas por el ovario) el llamado factor liberador de gonadotrofinas (GnRH), el cual estimula a la hipófisis para que fabrique y libere las llamadas gonadotrofinas: la hormona foliculoestimulante (FSH) y la hormona luteinizante (LH).

Estas hormonas secretadas por la hipófisis actúan en el ovario induciendo la ovulación y la producción de otras dos hormonas, los estrógenos y la progesterona. Mediante un mecanismo de retrocontrol, las hormonas ováricas estimulan o inhiben la liberación de hormonas hipofisarias.
Cualquier anomalía en alguna de estas áreas puede provocar una alteración menstrual, ya sea una amenorrea o una hemorragia uterina disfuncional.

Definición de amenorrea:

Es la ausencia de menstruación o flujo menstrual y puede ser primaria si pasados los 16 años no se presenta; y secundaria cuando habiendo comenzado a la edad apropiada no vuelve a presentarse durante más de 3 ciclos o seis meses.

El embarazo es a menudo el primer pensamiento cuando no se presenta un período, pero existen muchas razones para que la menstruación se retrase.

Tipos de amenorrea

Se distinguen los siguientes tipos de amenorrea:

Amenorreas fisiológicas.

Son las que ocurren de forma natural, sin que exista enfermedad, y por tanto no requieren tratamiento:

En el embarazo: es la causa más frecuente de amenorrea en la mujer en edad fértil, con menstruaciones normales y que mantiene relaciones sexuales sin usar métodos anticonceptivos.
En la lactancia: existe una amenorrea de duración variable debido a un aumento de la hormona que estimula la producción de leche (prolactina) y una disminución de las hormonas que estimulan al ovario.
En la menopausia: debido a la declinación de la secreción hormonal rítmica del ovario; suele iniciarse entre los 45-55 años.
Antes de la pubertad: antes de que aparezca la primera regla, hecho que ocurre entre los 10 y 14 años en la mayoría de las mujeres.

Amenorrea primaria:

Consiste en la no aparición de la menstruación en la pubertad.
No existe acuerdo entre los diferentes autores para establecer unos límites de edad, ya que para unos aparece a los 18 años y para otros, a los 16.

Amenorrea secundaria:

Cuando una mujer ha tenido la regla cierto período de tiempo y posteriormente deja de tenerla durante un período superior a tres meses (o al tiempo que resulta de multiplicar por tres la duración del ciclo normal de cada mujer), se dice que existe una amenorrea secundaria, siempre y cuando previamente hayan sido excluidas las amenorreas fisiológicas.

Causas:

Si bien en términos generales las causas de la amenorrea primaria son diferentes del origen de la amenorrea secundaria, esto no siempre ocurre así, de forma que entidades que habitualmente cursan con amenorrea primaria pueden manifestarse como una amenorrea secundaria y viceversa; por tanto, la clasificación de las amenorreas dependen del origen de la alteración. Así hay amenorreas por anomalías congénitas del aparato genital, amenorreas de origen uterino, de origen ovárico, de origen hipofisario, de origen hipotalámico y amenorreas por enfermedades endocrinas no ováricas.

Anomalías congénitas del aparato genital
Son causa de amenorrea primaria, que pueden ser:

Himen imperforado:

Es una malformación poco frecuente, que generalmente no se acompaña de otras alteraciones. Al no estar perforado el himen, el sangrado menstrual queda retenido en la vagina y posteriormente, si no se trata, en el útero y las trompas. Cursa con dolores en la parte baja del abdomen coincidiendo con la menstruación.

Diafragma vaginal o tabique transversal vaginal:

Cuando el tabique es completo, cursa con unos síntomas semejantes a los del himen no perforado; ahora bien, en la exploración el himen es permeable, pero no se puede visualizar el cuello de la matriz y hay una vagina corta que termina en un fondo de saco.

Ausencia de vagina:

Es una malformación excepcional de forma aislada que suele acompañar otras malformaciones en el útero. Los síntomas son similares a los que presenta el himen no perforado, con acumulación voluminosa de sangre en el útero.

Síndrome de feminización testicular:

Enfermedad hereditaria, representa la tercera causa de amenorrea primaria. Es una forma de seudohermafroditismo (ambigüedad sexual) masculino. Cursa con un conducto vaginal sin comunicación, menos profundo de lo normal, labios menores poco desarrollados, ausencia de útero y cariotipo 46XY (propio del sexo masculino). Como gónadas tienen testículos que aparecen con frecuencia como hernias inguinales que producen testosterona (hormona sexual masculina). Presentan un aspecto de mujer con mamas bien desarrolladas pero con ausencia de vello axilar y pubiano.

Síndrome de Rokitansky:

Es la segunda causa más frecuente de amenorrea primaria. Cursa con ausencia total o parcial de vagina y útero rudimentario. El crecimiento, desarrollo y caracteres sexuales femeninos son normales, la función ovárica es normal y la dotación cromosómica (cariotipo) es la propia del sexo femenino (46XX). Con frecuencia se asocia a otras malformaciones congénitas, sobre todo de riñón y anomalías de la columna vertebral.

Amenorreas de origen uterino:

Se trata del síndrome de Asherman. Son causa de amenorrea secundaria debido a la destrucción del endometrio y su origen, entre otros, puede ser:

Traumático:

Un raspado endometrial excesivamente enérgico durante un aborto o en el posparto inmediato origina adherencias entre ambas paredes uterinas produciendo una obliteración total o parcial de la cavidad uterina. Es la causa más frecuente de este síndrome.

Por radioterapia.

Tuberculosis genital

(si ocurre antes de la pubertad originaría una amenorrea primaria).

Amenorreas de origen ovárico

Su origen se encuentra en anomalías en los ovarios:

Disgenesias gonadales:

Representan la causa más frecuente de amenorrea primaria. Se caracterizan por ausencia de células germinales (óvulos) en los ovarios, genitales externos de aspecto femenino pero infantiles, genitales internos femeninos pero insuficientemente desarrollados, niveles elevados de gonadotrofinas (FSH y LH, hormonas producidas por la hipófisis), generalmente cursan con infertilidad y pueden presentar alteraciones cuantitativas en los cromosomas sexuales.

Fallo ovárico precoz o menopausia precoz:

Cuadro clínico caracterizado por amenorrea secundaria. Aunque los síntomas son similares a los de la menopausia (sofocos, sudoración, sequedad vaginal, etc.), la diferencia radica en que los sufre una mujer menor de 35 o 40 años y se debe a una disminución de los estrógenos (hormonas producidas por el ovario), ya que éste es insuficiente, y aunque las hormonas producidas por la hipófisis aumenten para intentar estimularlo, no resulta eficaz. Esto puede ocurrir por un fallo primario del ovario, por la destrucción de los óvulos como consecuencia nociva de un tratamiento determinado, ya sea radioterapia o quimioterapia, por extirpación de los ovarios, porque el ovario es resistente a las hormonas secretadas por la hipófisis, etc.

Tumores de ovario productores de andrógenos:

Los andrógenos son hormonas masculinizantes, por lo cual las altas concentraciones de andrógenos producidas por el tumor originan amenorrea y virilización de la mujer.
Ovario poliquístico o síndrome de Stein-Leventhal. Clásicamente se define como la asociación de ovarios voluminosos, alteraciones menstruales (fundamentalmente del tipo amenorrea), esterilidad, hirsutismo (aparición de vello en zonas propias del sexo masculino) y obesidad. La amenorrea se produce por la no ovulación, suele existir un aumento de LH y es posible que los andrógenos estén aumentados.

Amenorreas de origen hipofisario:

Las causas de estas amenorreas se encuentran en anomalías en la hipófisis.

Panhipopituitarismo:
Consiste en un fallo global en la función de la hipófisis, es decir, la hipófisis deja de producir todas las hormonas que en condiciones normales produce, entre ellas las gonadotrofinas, y así provocar una amenorrea. Esto puede ocurrir tras un infarto o una hemorragia (por cirugía o por radioterapia) en dicha zona y otras veces se produce sin que se identifique causa alguna.

Tumores de hipófisis:

Los tumores benignos de hipófisis constituyen la causa más frecuente de amenorrea hipofisaria. Entre ellos cabe destacar el adenoma de prolactina, ya que es el tumor que con más frecuencia produce amenorrea. Este tumor crea prolactina y las elevadas concentraciones de esta hormona inhiben a otras hormonas que intervienen en el ciclo menstrual, provocando con ello la amenorrea. Los tumores aparecen en cualquier edad y, por tanto, originan amenorreas primarias y secundarias dependiendo de cuando aparezcan.
Enfermedades generales. Algunas enfermedades, como la tuberculosis y otras, pueden producir lesiones en la hipófisis y ser causa de amenorrea.

Amenorreas de origen hipotalámico

Son amenorreas producidas por alteraciones en el hipotálamo.

Alteraciones orgánicas locales:
Enfermedades vasculares cerebrales o tumores cerebrales que afecten al hipotálamo pueden alterar su función y, por tanto, ocasionar amenorrea.
Alteraciones por tratamientos farmacológicos:
Existen algunos fármacos que inducen la producción de prolactina y ésta inhibe la secreción de la GnRH (hormona producida por el hipotálamo que estimula a la hipófisis).

Alteraciones importantes del peso.

Se incluyen aquí:

Obesidad:
La amenorrea, cuando hay obesidad, se origina habitualmente por la no ovulación. Con frecuencia se acompaña de hirsutismo, que se explica por el aumento de la testosterona (hormona sexual masculina) circulante.

Adelgazamientos:
La pérdida de peso es un factor determinante bien establecido para la amenorrea, y guarda relación con la proporción de grasa corporal en relación al peso total. Existen diversas causas de adelgazamiento: Adelgazamientos en el contexto de una enfermedad grave pueden producir amenorrea.
Anorexia nerviosa: enfermedad cada vez más frecuente que afecta sobre todo a mujeres jóvenes. La tríada clásica sigue este orden: restricción voluntaria de alimentación, pérdida de peso y amenorrea.

Amenorrea de las deportistas:

Suele aparecer después de tres o seis meses de que la paciente haya empezado un programa de ejercicio físico intenso. Parecen existir algunos factores que predisponen a ello como son el no tener hijos, los trastornos menstruales previos y la pérdida de peso asociada. Algunas veces incluso sin pérdida de peso se produce amenorrea, pues la grasa disminuye y aumenta el músculo.

Amenorreas psicógenas:

Se encuentran en el contexto de estrés o traumatismo psicológico reciente. El pronóstico es favorable pues, con la desaparición del factor psíquico desencadenante, se recupera la menstruación.

Defectos genéticos:

Existen defectos genéticos hipotalámicos que causan amenorrea primaria, los principales son:

Síndrome de Laurence-Moon-Biedl, una lesión congénita cuyas características son: infantilismo sexual, obesidad, déficit mental, alteración de la retina, mayor número de dedos y mucho vello.
Síndrome de Kallman, se caracteriza por ausencia de olfato, amenorrea primaria y falta de desarrollo de los caracteres sexuales secundarios.

Amenorreas por alteraciones en otras glándulas:
Se producen por anomalías en las glándulas suprarrenales y el tiroides.

Alteraciones de la glándula suprarrenal. Pueden ser:

Hiperplasia suprarrenal congénita o síndrome adrenogenital congénito:
Produce una amenorrea primaria. Es una forma de seudohermafroditismo (ambigüedad sexual) femenino producido por un déficit metabólico congénito, que ocasiona una excesiva producción de andrógenos por las glándulas suprarrenales y, como consecuencia de ello, la mujer toma un aspecto masculino, con genitales externos más o menos virilizados.

Hiperfunción suprarrenal adquirida:
Causa una amenorrea secundaria. Tal vez a consecuencia de tumores productores de sustancias que estimulan a la glándula suprarrenal, aumentando así la producción de andrógenos por parte de aquélla.

Alteraciones de la función del tiroides:
Tanto si el tiroides funciona más de la cuenta como si funciona menos, puede originar amenorrea.

Síntomas:

Los síntomas asociados con la amenorrea dependen de la causa y pueden ser:

• Dolor de cabeza.
• Galactorrea (producción de leche en las mujeres que no están embarazadas ni amamantando).
• Pérdida de la visión (en raros casos de tumor hipofisario).
• Aumento o pérdida de peso considerable.
• Acné.
• Resequedad vaginal.
• Aumento en el crecimiento del vello en un patrón masculino (hirsutismo).
• Cambios en la voz.
• Cambios en el tamaño de las mamas.
• Dolor cíclico sin sangrado.

Amenorrea secundaria:
• Pérdida de peso drástica.
• Trastornos alimentarios (anorexia nerviosa).
• Embarazo.
• Estrés y ansiedad.
• Aumento significativo de peso u obesidad.
• Desequilibrio hormonal (como el que ocurre en el síndrome de los ovarios poliquísticos).
• Trastornos endocrinos, tales como enfermedad de la tiroides o tumor de hipófisis.
• Dispositivo intrauterino (DIU).
• Demasiado ejercicio.
• Insuficiencia ovárica prematura.
• Menopausia (normal en mujeres mayores de 45 años).
• Uso de anticonceptivos oral u otros.
• Cicatrización uterina, generalmente debido a procedimientos quirúrgicos como dilatación y curetaje.

Cuidados en el hogar:
El tratamiento depende de la causa. Si la causa de la amenorrea es un retraso normal en el comienzo de la menstruación, hay que tener paciencia hasta los 16 años de edad. Sin embargo, se tendrá en cuenta que este retraso únicamente es normal si la adolescente muestra algunos signos de pubertad, como desarrollo de mamas, hacia la edad de 14 años.

Consulte con el médico para determinar si puede haber un embarazo.
Si la ausencia de la menstruación es ocasionada por una pérdida de peso drástica o por obesidad. Es aconsejable seguir una dieta adecuada.
En caso de no presentarse el período como resultado de hacer demasiado ejercicio, la reducción a un programa de acondicionamiento físico más conservador puede ayudar.

Diagnóstico:

El primer paso es descartar un embarazo, lo cual se hace con un examen de orina o de sangre. Luego, el médico llevará a cabo un examen físico y hará preguntas como las siguientes:

• Antecedentes menstruales.
• ¿Está en edad de tener la menstruación (mayor de 12 años de edad y menor de 55)?
• ¿Es sexualmente activa?
• ¿Utiliza algún tipo de método anticonceptivo? ¿De qué tipo?
• ¿La cantidad de menstruación del último período fue normal?
• ¿Hay ausencia o disminución de las menstruaciones?
• ¿Tiene normalmente períodos regulares?

Tratamiento:

El médico puede sugerir algunos cambios en el estilo de vida si la ausencia de la menstruación se debe a cambios de peso, actividad física o nivel de estrés.

Si se presenta el síndrome de los ovarios poliquísticos o amenorrea atlética, se le pueden administrar medicamentos hormonales o píldoras anticonceptivas para tratar el problema. Si la ausencia de la menstruación es causada por un trastorno generalizado (sistémico), la función menstrual normal por lo general retorna después de tratar el trastorno primario.

Dr. Avilio Méndez Flores

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Enfermedades metabólicas congénitas

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Hipotiroidismo congénito:

Descripción: Consiste en la baja actividad de la glándula tiroides y por ende de hormona tiroidea vital para el desarrollo del sistema nervioso.

Consecuencias: Retardo mental irreversible.

Fenilcetonuria:

Descripción: Carencia de enzima llamada fenilalanina hidroxilasa necesaria para descomponer uno de los ocho aminoácidos esenciales presente en los alimentos que contienen proteínas. El niño nace aparentemente bien pero al comenzar a alimentarse su metabolismo no puede procesar la fenilalanina y esta se acumula hasta intoxicar el organismo.

Consecuencias: Daño cerebral y retardo mental severo.

Galactosemia:

Descripción: Aparece por el exceso de galactosa, uno de los dos azúcares que contiene la leche y sus derivados y que el organismo no puede procesar.

Consecuencias: Daño al hígado, sistema nervioso central (retardo mental severo) y ojos.

Hemoglobinopatías:

Descripción: Grupo de trastornos hereditarios que alteran el transporte de oxígeno- Se dividen en dos categorías:

1-Drepanocitosis: Alteración morfológica de los glóbulos rojos.

Consecuencias: Crisis dolorosa, infecciones bacterianas y necrosis

2-Talasemia: Poca producción de hemoglobina encargada de transportar el oxígeno a todo el organismo.

Consecuencias: Órganos no reciben el aporte necesario de oxígeno y dejan de funcionar adecuadamente.

Prevención:

Pueden ser diagnosticadas al nacimiento con una muestra de orina y en caso positivo iniciar tratamiento, con lo que disminuyen notablemente la posibilidad de los daños descritos.

Dr. Avilio Méndez Flores

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La acromegalia

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Es un trastorno crónico debido a niveles anormalmente altos de la hormona de crecimiento.

Las consecuencias externas se tornan evidentes con los años: agrandamiento e hinchazón de pies, dedos, mandíbula, nariz y lengua, cambios en la voz, sudoración excesiva, fatiga, dolor de cabeza y articulaciones. Pero, las consecuencias internas son las más graves: agrandamiento del corazón, hígado y bazo, entre otros órganos; y desarrollo de enfermedades como hipertensión arterial y diabetes.

Por lo general, la acromegalia obedece a la aparición de un tumor que va atrofiando la glándula hipofisiaria y genera una excesiva producción de la hormona del crecimiento.

Se trata quirúrgicamente por extirpación del tumor y con drogas que inhiben la secreción de la hormona del crecimiento.

Cualquier síntoma que moleste por varias semanas debe ser consultado médicamente. Cuide su salud.

Dr. Avilio Méndez Flores
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El hirsutismo

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Definición:

Se define como “pilosidad excesiva de aspecto masculino”. Muchos médicos tienen opiniones en el sentido de que, en la mayoría de los casos, “solo es un problema estético”. Sin embargo, puede revelar algunas enfermedades o trastornos funcionales.

Manifestaciones:

El hirsutismo es una condición en la cual crece demasiado vello en la cara o en el cuerpo. A pesar de que el hirsutismo puede ocurrir tanto en hombres como en mujeres usualmente solo es un problema para la mujer. Las mujeres con hirsutismo tienen vello oscuro y grueso en la cara, pecho, abdomen y espalda.

Este vello oscuro y grueso es diferente del vello que algunas mujeres tienen en la parte superior del labio, quijada, senos o estómago, o del vello “de bebé” que tienen por todo el cuerpo. Las mujeres de ciertos grupos étnicos tienden a tener más vello en el cuerpo que otras. Esto no significa que tienen hirsutismo

Causas:

El hirsutismo puede ser causado por folículos pilosos que son extra sensibles a las hormonas masculinas llamadas andrógenos, o puede ser por causa de niveles anormalmente altos de estas hormonas.

Un nivel muy alto de hormonas masculinas puede ser causado por tumores. Los tumores se forman cuando las células anormales en el cuerpo crecen fuera de control y se agrupan juntas. Algunos medicamentos pueden causar hirsutismo. Estos medicamentos incluyen píldoras de control prenatal, hormonas y esteroides anabólicos. Parece ser que el hirsutismo se hereda en las familias.

Si una paciente presenta hirsutismo, el médico puede hacerle algunas pruebas para determinar qué lo está causando. Igual si hay un aumento súbito de vello en la cara o en el cuerpo. Además, se debe acudir al médico si los períodos menstruales se vuelven irregulares o si la voz se ha vuelto más grave.

Tratamiento:

Si se tiene sobrepeso, hay que bajarlo. Perder peso disminuye la cantidad de hormonas en el cuerpo que hacen que haya un aumento en el crecimiento del vello.

Otras formas de eliminar o de esconder el vello facial y corporal en exceso incluyen lo siguiente:

Rasurarse es el método más seguro y fácil de remover el vello. Sin embargo, se tendrá vello corto visible a menos que se rasure todos los días. La piel se puede irritar con el rasurado frecuente. Si la piel se le irrita, aplicarse una pequeña cantidad de hidrocortisona en crema al 1%.

Depiladores o cremas que remueven el vello pueden usarse. Estas no dejan vello corto y visible. Sin embargo, estas cremas pueden irritar su piel. Para hacer una prueba de qué tan sensible es la piel, aplicar una pequeña cantidad de crema en la parte interna de la muñeca.

Esperar un día antes de aplicarse la crema en otras partes del cuerpo. Si no se produce una reacción indeseable a la crema en la muñeca probablemente es seguro usarla.

Teñirse el vello con pasta también puede usarse. Aplicar la pasta sobre la piel y dejarla durante diez minutos. Luego removerla de acuerdo con las instrucciones en el rótulo. Los productos para teñir pueden irritar la piel.

Depilarse y encerarse pueden causar irritación en la piel y hacer que el vello crezca más rápido al aumentar el suministro de sangre al folículo. Estos métodos no son recomendables.

La electrólisis elimina el vello permanentemente al transmitir una corriente eléctrica pequeña a través de una aguja colocada en el folículo piloso. La electrólisis es costosa y toma tiempo. Si se elije hacerse electrólisis, asegurarse de que el operador está calificado y tenga licencia. Los productos para electrólisis casera y las pinzas electrónicas no funcionan tan bien y no son recomendables.

La remoción del vello con láser se usa para dañar los folículos pilosos de modo que el vello indeseable se cae. Esto también previene que el vello vuelva a salir. Probablemente se va a necesitar tratamientos múltiples con el láser durante una serie de semanas y los resultados pueden no ser permanentes. Este procedimiento es muy costosa y solamente la puede hacer una persona que la practique bajo licencia. Los efectos secundarios del procedimiento pueden incluir enrojecimiento, oscurecimiento o aclaramiento de la piel y cicatrización.

El médico puede prescribir un medicamento llamado anti-andrógeno para ayudar a controlar las hormonas masculinas que causan el hirsutismo. Los anti-andrógenos usualmente toman entre tres y seis meses para funcionar. Pueden disminuir la cantidad de crecimiento de vello nuevo pero tienen menos probabilidad de cambiar la cantidad de vello que ya se tiene. También hay un medicamento hecho especialmente para desacelerar el crecimiento del vello facial. Es una crema que se aplica sobre el área afectada de la cara y la barbilla. Este medicamento puede comenzar a actuar entre cuatro y ocho semanas después de que se comienza el tratamiento, pero puede tomar más tiempo en algunos casos.

Dr. Avilio Méndez Flores

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Las hormonas y el apetito

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Varias hormonas del organismo cumplen un ciclo circadiano. Por razones fisiológicas algunas de ellas se elevan durante el sueño, tales como la hormona de crecimiento, el cortisol, la melatonina y algunos péptidos intestinales.

La hormona de crecimiento es producida por la glándula pituitaria, la cual se encuentra en la base del cerebro y cumple funciones en el crecimiento y desarrollo y la producción de proteínas.

El cortisol es fabricado por las glándulas suprarrenales. Tiene funciones cardiovasculares, así como actuación en el metabolismo de las grasas. La secreción aumenta en situaciones de estrés.

La melatonina es elaborada por el cuerpo pineal (en el cerebro).

En el control del apetito y el aumento de peso inciden, entre otras sustancias, la leptina y la grelina. Si se eleva la leptina disminuye el apetito, y si sube la grelina se incrementa el apetito.

La leptina es una hormona producida por los adipositos o células de grasa. En animales de experimentación se probó que las mutaciones del gen de la leptina causan obesidad, elevación del nivel de azúcar en la sangre, resistencia a la insulina, hipotermia e infertilidad.

La grelina, llamada también “hormona del hambre”, es una hormona producida por el hipotálamo y por las células gástricas.

Dr. Avilio Méndez Flores

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Azúcar y hormonas

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Estudios científicos han comprobado que la elevación de la insulina como consecuencia de la ingesta de azúcares, aumenta las hormonas masculinas en la mujer y las bajan en el hombre.

Las mujeres que comen azúcares, sobre todo al atardecer, presentan un aumento de testosterona en la sangre. La insulina actúa directamente en los ovarios estimulando la producción de la hormona masculina. De este efecto, deriva que las mujeres que consuman harinas en las horas nocturnas, a la vez que engordan más, tienen un aumento en el vello de la barbilla y en los senos, a la par que muestran un aumento de la grasa corporal en el abdomen, además de otros trastornos de la conducta femenina.

Por otro lado, se sospechaba que los gordos tienen deficiencias hormonales. La culpa de estas fallas es la insulina que se eleva cuando estos hombres comen “pancitos, tequeños y papitas en la noche”.

Al contrario de lo que les pasa a las mujeres, la insulina alta les produce, además de obesidad, una disminución de la síntesis de testosterona. “Cuando estos hombres alcanzan cierto grado de obesidad, gran parte de la testosterona es atrapada por el tejido graso acumulado en el abdomen y esto contribuye a disminuir más los niveles de hormona masculina en ellos, y los efectos de esa falla hormonal no se hacen esperar”.

No solo los gordos cambian su forma de ser. Las investigaciones demuestran que “somos como comemos” en buena medida.

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La andropausia

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La andropausia consiste en el declive gradual de todas las funciones fisiológicas del hombre, desde las cognitivas hasta las físicas.

Se refiere a los cambios fisiológicos que suceden en el hombre a partir de los 55 años. El declinar hormonal sucede por igual en mujeres y hombres. En las mujeres se denomina menopausia y en el hombre andropausia. La terapia sustitutiva se aplica con creciente frecuencia a las mujeres y no sin ciertas reservas, pero todavía se está muy lejos de que los hombres asuman su natural declive y la conveniencia de una terapia similar adaptada a ellos.

De hecho, a las consultas médicas acuden muchos hombres a los que se diagnostica depresiones y disfunciones varias, que esconden el inicio de la andropausia y podrían mitigarse, al menos en parte, con un tratamiento sustitutivo adecuado.

A partir de cierta edad, los hombres comienzan a sentir que su capacidad de concentración y su memoria disminuyen, que pierden fuerza muscular, y que, como ocurre en las mujeres, se produce un incremento de la grasa y cambia la distribución de la misma en el cuerpo.

La masa ósea se reduce y puede aparecer la osteoporosis, descienden tanto el interés sexual (o libido) como la potencia sexual, se altera el ritmo de sueño, se registran cambios de carácter, surgen depresiones de mayor o menor severidad, se pierde el interés por las cosas y se suceden cambios emotivos y del estado de ánimo de forma inopinada.

Si en las mujeres se habla de estrógeno-deficiencia, en los hombres nos podemos referir a andrógeno-deficiencia, ya que la disminución de las hormonas androgénicas es el fundamento de la andropausia.
La disminución de la producción de testosterona, hormona masculina, puede determinarse en la sangre. A partir de los 60 años se detectan significativos descensos del nivel de testosterona en la sangre a primera hora de la mañana. También se ha notado la disminución de otras hormonas androgénicas, pero el mejor indicador parece ser la testosterona.

Si se diagnostica precozmente, lo lógico es instaurar un tratamiento para prevenir la situación o retardar su evolución. Pero todavía no hay resultados fiables sobre la terapia hormonal sustitutiva a largo plazo.
El tratamiento de la andropausia persigue eliminar o amortiguar los síntomas, pero fundamentalmente va dirigida a restaurar las funciones sexuales, ya que hay una clara asociación entre los niveles de testosterona plasmática y la calidad y frecuencia de la erección del pene.

No hay que olvidar, además, que en muchos casos el déficit de testosterona se une, por la edad, una arterioesclerosis que reduce el flujo sanguíneo en los cuerpos cavernosos del pene, lo que hace más problemática la vida sexual. Pero el tratamiento también persigue incrementar las ganas de vivir, mantener el vigor físico y la capacidad intelectual. La terapia hormonal sustitutiva masculina no está muy extendida, al contrario de lo que ocurre entre las mujeres, que cada vez recurren más a esta clase de terapia.

Hoy, el tratamiento masculino se realiza mediante testosterona. En algunos países se comercializa como inyectable intramuscular que se absorbe lentamente, por lo que se administra cada 2-3 semanas. En otros países hay parches transdérmicos que aportan unos 5 miligramos diarios, una cantidad parecida a la dosis fisiológica diaria necesaria y se asimilan por el cuerpo de manera progresiva. También se investiga sobre los implantes subcutáneos o pellets, cuyo efecto puede durar tres o cuatro meses.

La testosterona es una hormona sexual, con efecto andrógeno y anabolizante que debe ser utilizada sólo cuando lo indica el médico especialista.

Quienes padecen afecciones como epilepsia, diabetes, crecimiento prostático benigno (adenoma de próstata), hipertensión, insuficiencia hepática o renal e insuficiencia cardiaca, deben tener mucha precaución ante esta terapia hormonal, que está absolutamente contraindicada en pacientes con cáncer de próstata o cáncer hepático.

Durante el tratamiento con testosterona conviene someterse a exámenes periódicos de próstata, y dado que los problemas urológicos cobran especial relevancia durante la andropausia, el paciente deberá ponerse en manos de un urólogo que le oriente sobre el tratamiento más adecuado y los controles a efectuar.
La andropausia es tan fisiológica en el hombre como en la mujer lo es la menopausia.

La aparición de síntomas como decaimiento, disfunción eréctil, pérdida de interés por el sexo, tristeza, etc. en un hombre adulto de más de 55-60 años, hace pensar en la andropausia.

Pero no hay motivos para ocultada; al contrario, se debe acudir al médico para que nos ayude a superar esa situación, que no es ninguna enfermedad ni estigma, se trata simplemente de un proceso fisiológico que en muchas ocasiones requiere tratamiento e incluso ayuda psicológica.

Dr. Avilio Méndez Flores

La alopecia y calvicie

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Definición:

El término alopecia define la disminución ó pérdida del pelo, localizada o generalizada, temporal ó definitiva de cualquier tipo u origen. Es decir, se refiere a la incapacidad de producir cabello por parte del folículo piloso, en este caso ya no hay regeneración de cabello y por lo tanto la unidad folicular puede morir o en su defecto quedar latente pero sin producción de ningún tipo de cabello.

Para un entendimiento adecuado de las alopecias es necesario conocer que el crecimiento del pelo es cíclico, pasando por 3 etapas: 1ª etapa de crecimiento (anágena) que dura de 2 a 6 años, en la que el pelo crece 1 cm. cada mes; seguido de un periodo de reposo o catágeno que dura unas 3 semanas; y finalmente se alcanza la fase de caída o telógena (cayendo de forma imperceptible entre 80-100 cabellos/día.) que dura de 3 a 4 meses. Las alopecias representan entre el 3% y el 8% de las primeras consultas en Dermatología.

El paciente más común es un hombre joven que consulta por alopecia androgenética (calvicie común).

Existen diversas clasificaciones de las alopecias, pero desde un punto de vista pronóstico vamos a distinguir dos tipos básicos: cicatriciales (por tanto irreversibles) y no cicatriciales (potencialmente reversibles). En ambas se produce un desprendimiento del cabello a nivel del folículo, pero en el primer caso existe una destrucción de éste que lo hace irrecuperable y en el caso de las no cicatriciales el folículo no se destruye, sufre cambios funcionales que podrían ser recuperables. La única excepción es la alopecia androgenética que, aunque no es cicatricial es lentamente progresiva e irrecuperable. En las alopecias cicatriciales se consigue pellizcar el cuero cabelludo a nivel de la placa de alopecia (debido a la atrofia folicular), sin embargo en las alopecias no cicatriciales es difícil pellizcar el cuero cabelludo pues persisten los folículos

Causas:

Las causas son variadas, puede ser por sexo, por edad, por tracción, por genética, puede tener causas emocionales, medicamentos, estrés, enfermedades, cambios hormonales, etc. aunque el más conocido es el factor genético o androgenético que es el que comúnmente vemos en la mayoría de los hombres (aproximadamente el 90% de los casos de alopecia en hombres están asociados a este proceso).

La calvicie femenina existe, pero normalmente se empieza a observar después de la menopausia, donde la manera en que se manifiesta es muy parecida a la de los hombres que quedan calvos en el centro. Este fenómeno en ellas se debe a que tienen menos hormonas femeninas y predominan los andrógenos en su organismo.

Normalmente, en una mujer sana se le caen hasta 100 pelos diarios. Ese es el recambio natural del pelo. Pero cuando se acelera ese recambio, se produce alopecia.

Ya se ha visto que la caída del pelo depende de la causa que la origina. Si es una causa nutricional o tensional, la caída es difusa, es decir, se cae pelo de cualquier lado.

Cuando es tensional intensa, no se cae el pelo del cuero cabelludo, sino que también se caen pelos de las cejas y pestañas.

Si se manifiesta la caída del pelo en áreas definidas donde posteriormente se observa una especie de redondelas, se habla de alopecia areata (áreas), que es nerviosa.

También existen alopecias seborreicas, que son las que se producen, que son las que se producen debido a la secreción grasa ácida por tensión.

En el caso de que la alopecia sea debida a causas nutricionales, lo ideal es usar un champú que tenga proteínas para que enriquezca el grosor del pelo.

Sin embargo, los champúes publicitados, sirven para determinadas caídas del pelo, no sirven pata todas las cosas, por eso a veces es absurdo utilizar un determinado champú, si la causa real de la caída del pelo es una infección, o cuando es problema de hormonas.

Tipos de alopecia:

Alopecia androgenética: se la conoce también como alopecia androgénica prematura o calvicie común. Afecta a muchos hombres y rara vez a las mujeres.

En la alopecia androgenética -como la mayoría de los hombres- determinar en la Escala Norwood qué tipo/grado de alopecia es.
Clasificada originalmente por el Dr. James Hamilton en los años 50 con ocho grados y siete tipos de calvicie, fue modificada a su forma actual por el Dr. O’Tar Norwood en los años 70, añadiendo cuatro grados más y los definió como un tipo de variante “A”. Indicando que esta variación solo afectaba al 3 % de los casos estudiados.

Escala básica de Norwood para determinar el tipo de calvicie o alopecia androgenética con patrón masculino: (ver imagen)
• TIPO I – Indica pérdida mínima de pelo.
• TIPO II – Perdida de pelo con pequeñas recesiones en el área frontotemporal del cuero cabelludo.
• TIPO III – Es el primer nivel que un dermatólogo consideraría como calvicie y aplicaría un tratamiento. En esta etapa la recesión es más profunda en el área frontotemporal. Las áreas afectadas carecen o están cubiertas con escaso pelo.
• TIPO III Vertex – Perdida de pelo que afecta a la parte posterior de la cabeza con una línea de recesión muy limitada en el área frontotemporal.
• TIPO IV – En este tipo la perdida de pelo es más extensa que la del tipo III, con escaso o ningún pelo en la parte superior de la cabeza.
• TIPO V – En este estado la coronilla esta todavía separada de la zona frontotemporal, aunque esta separación ya no es tan evidente debido a que la franja de cabello, a través de la parte superior del cuero cabelludo, se ha estrechado y el cabello se ha vuelto más escaso.
• TIPO VI – Es cuando la calvicie de la coronilla se junta con la de la frontotemporal convirtiéndose en una sola calvicie.
• Tipo VII – Es la forma más severa de la perdida del pelo, solo queda una franja de cabello con forma de herradura que comienza justo frente a la oreja y se extiende hacia la parte posterior del cuero cabelludo y el cuello.

Este test es muy útil para saber si algún tratamiento puede dar resultados según el avance que tenga la calvicie. Si el grado es muy avanzado (5, 6 o 7) habrá que pensar en una solución como la Reconstrucción Transdermal, un procedimiento sin cirugía que puede ayudar a recuperar el cabello casi de forma inmediata ó en la intervención quirúrgica (aunque esta a veces no es suficiente con una sola cirugía y muchas veces genera alopecia en el lugar en donde se extraen los folículos donadores conocida como área donadora)

Los andrógenos son las hormonas responsables de la caída del cabello en este tipo de calvicie (conocida en los hombres como la DHT* dihidrotestosterona) y es por eso que muchos de los tratamientos actuales inhiben lo producción de las mismas.

Si la calvicie continúa avanzando y los folículos pilosos mueren (por ejemplo una calvicie de mas de 8 años), el proceso se torna irreversible y no existe tratamiento (tópico o tomado) para restablecer la situación. Solamente puede repararse trasplantando folículos vivos de otras zonas hacia la coronilla y las entradas; un microtrasplante capilar o mediante un proceso de Reconstrucción Transdermal que consiste en Injertar una malla incolora, transparente e hipoalergénica en el cuero cabelludo que ayudará a que se recupere casi de forma inmediata todo el cabello perdido (una de las mejores opciones). Lo ideal por supuesto, es combatir la caída mientras los folículos tienen vida o la calvicie no ha avanzado demasiado.

La mujer es más afortunada que el hombre ya que la alopecia androgenética solamente aparece en la parte delantera de cuero cabelludo dejando el cabello más ralo pero en raras ocasiones llega a tener zonas totalmente despobladas como en el hombre.

La alopecia androgénica es una alopecia en la que genéticamente se produce una miniaturización progresiva de los folículos del cuero cabelludo como consecuencia de la actuación de la 5-alfa-dihidro-testosterona sobre el órgano diana folicular en personas predispuestas.

Este tipo de alopecia es la causa más frecuente de caída de pelo, tanto en el varón como en al mujer. Se hereda con un patrón poligénico y se produce por la acción de los andrógenos en personas predispuestas genéticamente.

La Testosterona pasa a dihidro-testosterona, por acción de la 5-alfa-reductasa. La acumulación de 5-alfa-dihidro-testosterona inhibe el metabolismo de los folículos. La inducción del pelo terminal a velloso solo ocurre en el cuero cabelludo, en la zona frontoparietal y en el vértex.

La asociación de sebo y calvicie es habitual, ya que la glándula sebácea es igualmente andrógeno-dependiente, lo que no implica que la seborrea sea causa de alopecia.

El proceso puede empezar en cualquier momento después de la pubertad. En el varón comienza con un retraso de la línea de implantación fronto-parietal (dando lugar a las denominadas entradas). Posteriormente se afecta el área biparietal y el vértex (depilación en coronilla o tonsura), poco después y dependiendo de la influencia genética, se hace evidente el retraso de la línea de implantación fronto-parietal y en tonsura, respetándose siempre la zona lateral y posterior del cuero cabelludo.

En la mujer el patrón es más difuso, respetando la línea de implantación del pelo. Suele acentuarse a partir de la menopausia, por la pérdida de la protección estrogénica, pero rara vez es total, el diámetro de sus cabellos se va haciendo más fino y son más cortos y apigmentados, permitiendo ver el cuero cabelludo.

Si en una mujer la alopecia es de instauración brusca, o sigue un patrón masculino, acompañada de otras manifestaciones de hiperandrogenismo (hirsutismo, acné, cambios en al voz…) debemos pensar en un trastorno virilizante e incluso en un tumor productor de andrógenos (tumor suprarrenal u ovárico).

Tratamiento. Desde hace unos años se dispone de 2 fármacos autorizados por la FDA: Minoxidil y Finasterida. En la mujer se puede utilizar Minoxidil, pero no Finasterida.

Candidato ideal: varón de entre 18 y 60 años que comienza a notar la aparición de pelo más fino a nivel fronto-temporal y/o en el vértex. No es efectivo en los completamente calvos. Para observar resultados se necesita un periodo de 6-12 meses de tratamiento continuado y debe mantenerse de forma indefinida.

Tratamientos hormonales. En la mujer se han utilizado tratamientos hormonales como los antiandrógenos orales con buenos resultados.

La Espironolactona, que es un inhibidor competitivo débil de la unión de los andrógenos a su receptor y reduce la síntesis de Testosterona, tiene cierta eficacia en el tratamiento del hirsutismo, y en la alopecia androgenética femenina de origen suprarrenal.

Cirugía. Actualmente se realiza el autotransplante de pelo, tratamiento consolidado y altamente efectivo. Su principal inconveniente es que, al perderse el pelo vecino, hay que realizar varias correcciones. En la mujer, al ser la alopecia más difusa, es más difícil el autotransplante, el área dadora occipital tiene menos pelo que en el varón.

Alopecia areata: es una forma de alopecia no cicatricial, de causa desconocida, mediada inmunológicamente. Se caracteriza por la presencia de una o varias placas alopécicas circunscritas en el cuero cabelludo, sobre piel normal, pudiendo llegar hasta la pérdida de todo el pelo corporal. . Alopecia total (AT) es cuando se pierde completamente el pelo del cuero cabelludo. En los casos de Alopecia universal (AU), se pierde el pelo de todo el cuerpo.

Afecta a ambos sexos por igual y puede aparecer a cualquier edad, aunque es más frecuente en niños y adultos jóvenes.
Frecuentemente se asocia con otros procesos autoinmunes (vitíligo, enfermedad tiroidea, anemia perniciosa), con dermatitis atópica y con el síndrome de Down (entre 1 al 9%). Además, el sustrato histológico en las lesiones precoces está constituido por un infiltrado de células mononucleares fundamentalmente linfocitos CD4+.

Se ha implicado un factor de predisposición genética, encontrándose mayor incidencia familiar. El papel del estrés emocional es muy controvertido, en algunos casos puede representar un factor desencadenante.

Clínicamente se manifiesta por la presencia de una o varias placas de alopecias no cicatriciales, redondeadas u ovales, que suelen localizarse en el cuero cabelludo, aunque no es infrecuente la afectación simultánea de la barba, las cejas o las pestañas.

En el borde de las placas se pueden objetivar los llamados pelos peládicos, pelos con mayor grosor en su parte distal (en signo de admiración), considerándose su presencia un marcador de actividad. En este borde, los cabellos aparentemente normales se desprenden con gran facilidad.

La instauración puede ser paulatina, brusca o fulminante, y da lugar una vez establecida, a diferentes formas clínicas: en placa única, en placas múltiples, alopecia areata total (afecta a todo el cuero cabelludo), alopecia areata universal (afecta a toda la superficie corporal).

La evolución de la placa es imposible de predecir, las placas se pueden repoblar espontáneamente, apareciendo un pelo fino y despigmentado que gradualmente irá siendo sustituido por un cabello normal, o mantenerse con recidivas y repoblaciones, o convertirse en alopecia total o universal.

El diagnóstico es eminentemente clínico, en los casos que no se pueda excluir con certeza la alopecia cicatricial, la biopsia será definitiva. Aún no existen tratamientos totalmente efectivos para este tipo de alopecia. Las terapias que se utilizan con medianos resultados son: luz ultravioleta, corticosteroides tópicos, inyecciones de esteroides o agentes irritantes para excitar a los folículos estimulando el crecimiento del cabello.

Alopecia traumática:

Tricotilomanía: (provocada por el propio paciente). Se denomina así a la alopecia provocada por el tic de coger el cabello entre los dedos de forma continuada, torcerlo y estirarlo. Se localiza a nivel temporoparietal u occipital. Observaremos placas de alopecia parcial con pelos de diferente tamaño, torcidos y rotos. Suelen reflejar un trastorno psicológico leve (en niños) y más importante en adultos.
Alopecia por tracción: Es producida por un peinado inapropiado que estira el pelo con fuerza en alguna dirección de forma constante (moños, cola de caballo, uso de peines calientes para alisarse el pelo…). Suele haber alopecia en placas y pelos rotos. Si el mecanismo que induce la tracción cesa, la alopecia se recupera, aunque en casos en que la tracción es muy intensa o duradera puede desembocar en alopecia cicatricial.

Alopecia difusa (Efluvio telogénico crónico): el término “Efluvio telogénico” fue acuñado por Kligman en el año 1961. Es la pérdida aguda del pelo tras enfermedades sistémicas crónicas, estrés emocional, enfermedades febriles o parto. En éste último, el efluvio telogénico puede durar hasta 6 meses para luego recuperarse totalmente.

Corresponde a una pérdida de pelo mayor de lo habitual por un paso prematuro y sincronizado de un gran número de folículos de la fase anágena a telógena. Se inicia 1-2 meses después del factor desencadenante.

Como causas estresantes pueden estar: infecciones crónicas debilitantes, enfermedades febriles prolongadas, tensión emocional extrema, dietas hipocalóricas, posparto, cirugías importantes.

Se pone en evidencia con el test del tirón: se arrancan 3-5 cabellos de diferentes áreas. El pronóstico es bueno, y el cabello vuelve a salir en un período de 6 a 12 meses.

La alopecia se asocia en ocasiones a enfermedades endocrinas (hiper o hipotiroidismo, hipopituitarismo), ó a enfermedades sistémicas (lupus eritematoso sistémico o la lúes secundaria).

La mujer también puede presentar una alopecia por pérdida de hierro, ya sin relación androgenodependiente. Cuando hay pérdidas importantes de hierro, la ferritina que se encuentra en los folículos en crecimiento es liberada al suero, a fin de atender las necesidades de otros órganos, y en consecuencia esos folículos entran en fase telógena produciéndose poco tiempo después la caída.

También puede estar causada por múltiples fármacos: los citostáticos, antipsicóticos, anticoagulantes, antitiroideos, Vit. A, Propranolol y antiepilépticos.

Tratamiento: Su pronóstico es bueno, en 6-12 meses el cabello vuelve a salir, sin que sea preciso otro tratamiento que corregir la causa. En caso de sideropenia, suplementos de Hierro.

Alopecia por drogas o fármacos: la vitamina A en grandes dosis, los citostáticos, antitiroideos, anticoagulantes, el mercurio y el ácido valproico son capaces de producir alopecia. Cuando la droga se suspende la alopecia desaparece.

Alopecia por enfermedades sistémicas: de origen endocrino, infeccioso, Lupus eritematoso o déficit nutricional.

Alopecia por síndromes hereditarios: en el caso de la atriquia congénita, el individuo carece de pelo. También la encontramos en la alopecia triangular temporal, en el síndrome de la pérdida del cabello en anagén, en la hipoplasia del pelo y el cartílago, en el síndrome de Menkes, en la displasia ectodérmica anhidrótica y en el síndrome tricorrinofalángico.

Alopecias cicatriciales:

Lamentablemente este tipo de alopecias suele ser irreversible porque existe un daño, malformación o ruptura total de la estructura folicular. No existe un tratamiento o droga que ayude en una cabellera con folículos inertes. Si existieran zonas no dañadas puede recurrirse a un implante capilar.

Clasificación:

Pseudopelada de Brocq: Una forma localizada de alopecia cicatricial de una relativa frecuencia y etiología desconocida es la pseudopelada de Brocq. Suele presentarse como pequeñas placas de alopecia de crecimiento lento y progresivo que aunque pueden llegar a afectar todo el cuero cabelludo, está descrita su estabilización con el tiempo en algunos casos

Alopecias infecciosas: micóticas (querión, candidiasis, favus); bacterianas (sífilis, lepra, acné necrótico); virales (herpes, varicela); protozoarias (Leishmaniasis).

Especial mención es la tiña del cuero cabelludo, causada por los dermatofitos que al invadir el pelo, lo rompen y se produce la alopecia. El diagnostico se realiza por el hallazgo de hifas en examen directo y se confirma con el cultivo, que suele tardar varias semanas. Se suele asociar a tiña de la piel lampiña o de las uñas.

Las tiñas no inflamatorias o tonsurantes, se manifiestan como placas parcialmente alopécicas, con cabellos quebradizos que se rompen al alcanzar 1 ó 2 mm. La inflamación es mínima, hay abundante descamación y el margen es preciso.

Las tiñas inflamatorias (Querion de Celso), se inician como una placa descamativa que a los pocos días da lugar a una masa inflamatoria y dolorosa de la que caen la mayor parte de los cabellos. Se produce supuración folicular con fístulas y gruesas costras con pelos adheridos. Si no se tratan precozmente producen alopecias cicatriciales en placas.

Es de gran importancia conocer que las tiñas del cuero cabelludo se presentan habitualmente en la infancia. En el adulto son muy raras, generalmente se dan en enfermos inmunocompetentes, ya que la secreción sebácea del pelo tiene efecto fungistático.

En los casos de alopecias cicatriciales de pequeño tamaño, el tratamiento quirúrgico con extirpación directa de la zona afecta puede llegar a ser curativo. Esto es válido sobre todo para casos seleccionados de alopecias cicatriciales traumáticas o de pseudopelada de Brocq.

Alopecias por agentes físicoquímicos: agentes cáusticos, traumatismos mecánicos, quemaduras y rediodermitis por rayos X. Tengamos en cuenta que los folículos son sensibles a las radiaciones.

Alopecias tumorales: tumores dérmicos y metástasis. Mastocitos, epiteliomas basocelulares o espinocelulares, linfomas y tumores anexiales.

Alopecias por dermatosis: síndrome de Graham-Little, dermatomiositis, mucinosis folicular y sarcoidosis.

Alopecias por enfermedades hereditarias: poroqueratosis de Mibelli, nevus epidérmico, enfermedad de Darier, ictiosis y aplasia cutis.

Alopecias síndromes clínicos decalvantes: dermatosis pustulosa erosiva, foliculitis decalvante, alopecia parvimaculata y pseudopelada.

En resumen:

La alopecia genética se refiere a la calvicie. En cambio, la que se produce por medicamentos, tiene que ver con que la célula del pelo se multiplica muy rápido en el folículo, tanto y más rápido que las células cancerosas y por lo tanto su vida es corta.

Las causas nutricionales hacen referencia a las personas desnutridas y a las que no consumen una buena cantidad de proteínas. Se produce la caída del pelo debido a que se consuma mucha más materia prima en una célula en activa multiplicación que una no activa.

Por otra parte, el estrés también es una causa de alopecia, debido a que se acelera mucho la multiplicación de la célula del pelo, entonces nace, vive y muere más rápido. Esto es conocido como efluvio.

Durante el embarazo se puede manifestar el fenómeno, debido a los cambios hormonales que se producen. En la etapa de la lactancia también se produce efluvio, por el hecho de que las mujeres tienen que regular mejor la nutrición debido a que están alimentando a otra persona.

Ahora bien, cuando una mujer sufre de enfermedades autoinmunes, produce anticuerpos contra el pelo, como los que se dan con las enfermedades sistémicas, como el lupus eritematoso. En muchos cánceres se cae el pelo, ya sea por factor de nutrición o porque se desgasta con los medicamentos que se emplean.

Otras caídas del pelo se deben a intoxicaciones. Por ejemplo, si hay alguien que ingirió veneno de ratas y se le cayó el pelo, lo que sucedió es que el veneno intoxicó el pelo.

Las hormonas masculinas facilitan la caída de pelo porque hay zonas del cuero cabelludo que tienen unos receptores especiales para andrógenos. En tanto, las hormonas femeninas facilitan que sea firme el pelo. En ese sentido, cuando se ve en una mujer joven, es preciso estudiar las hormonas, porque puede ser que tenga un ovario quístico y está teniendo más hormonas masculinas que femeninas, por lo tanto, hay que tratar el ovario.

En definitiva, los especialistas consideran la alopecia como un síndrome, porque puede ser producido por otras enfermedades. Siempre hay que buscar la causa para poder tratarla.

Por eso, toda caída de pelo es recomendable que sea consultada con un médico, porque puede ser que el problema sea banal, nervioso, o una enfermedad grave.

Diagnóstico:

1.- Anamnesis (interrogatorio):

* Antecedentes familiares (alopecia androgénica y alopecias congénitas)
* Antecedentes personales: estrés, déficit nutricionales, fármacos, seborrea, acción de agentes físicos o químicos, endocrinopatías.
* Enfermedad actual: patrón de distribución (difuso o localizado), tiempo de evolución, manifestaciones acompañantes (locales o sistémicas), forma de inicio (aguda, crónica), evolución (en brotes, lentamente progresiva, irreversible).

2.- Exploración física:

Para comprobar si se trata de una caída fisiológica o existe una verdadera alopecia, realizaremos el test del tirón (Pilotracción), que consiste en traccionar con los dedos el pelo de varias regiones, siendo normal que podamos extraer entre 1 y 2 cabellos de algunas zonas. El test del tirón permite una primera aproximación, ya que en casos patológicos con una tracción ligera conseguimos arrancar 4-5 cabellos con facilidad.

Es importante valorar la fase en la que se encuentran los cabellos arrancados a simple vista o con microscopio.

Es importante observar la morfología del cabello, seco y deslustrado en alopecias congénitas o en síndromes carenciales, cabellos miniaturizados en la alopecia androgenética, o cabellos en signo de admiración en la alopecia areata.

Analizar el patrón de distribución de la alopecia: difuso (en la alopecia androgenética y en las alopecias congénitas) o localizado, en placas (por regla general en la alopecia areata y en la tricotilomania)

También hay que explorar el cuero cabelludo observando la existencia de alteraciones: cicatrices, pápulas, escamas, eritema…

3.- Exploraciones complementarias: Hay que tener en cuenta que en más de la mitad de los casos de alopecia no es necesario pedir ninguna exploración complementaria, la clínica y la exploración física son suficientes para establecer un diagnóstico firme. Suelen ser problemas temporales autorresolutivos y bastará con una adecuada explicación al paciente.

En los casos seleccionados en que se solicite alguna exploración se debe comenzar por un estudio analítico: hemograma, glucemia, ferritina sérica, creatinina, transaminasas hepáticas, TSH, magnesio y zinc. Son opcionales VDRL o RPR, anticuerpos antinucleares, VIH y Testosterona libre y DHEAs (mujeres con alopecia androgénica).

Pueden también indicarse test especiales en caso de sospecha de infección micótica o bacteriana (cultivo, examen directo del talo del pelo y de la escama con KOH)

Tratamiento:

Diversos estudios han demostrado que la evolución de la alopecia areata es independiente del tratamiento. No existe ningún tratamiento etiológico, y todos ellos van dirigidos a disminuir lo máximo posible el tiempo para la aparición del pelo. En estos casos, por tanto, es imprescindible una adecuada explicación al enfermo con el fin de evitar el uso de tratamientos que puedan ocasionar efectos secundarios.

Tanto en niños como en adultos, si la afectación es menor del 50% del cuero cabelludo, se prefiere una conducta expectante pues la repoblación es espontánea en más del 50% de los casos, sobre todo en las formas localizadas, que son las más frecuentes.

En los niños, cuando la pérdida de cabello es superior al 50% del cuero cabelludo se utiliza el tratamiento tópico con corticoides. En los casos más extensos, sobre todo cuando existe una implicación psicológica importante, esta indicada el tratamiento sistémico.

En los adultos, si la enfermedad está localizada, el tratamiento tópico puede hacerse con corticoides intralesionales. Si la alopecia es muy extensa se utilizan: corticoides tópicos y sistémicos, ciclosporina sistémica ó fototerapia. Hay que tener en cuenta que los corticoides pueden inducir atrofia y deben manejarse con precaución para no transformar una alopecia areata, en principio reversible, en una alopecia irreversible.

El tratamiento debe realizarse durante un periodo mínimo de 3 meses antes de valorar el resultado y proponer un cambio en la terapia.

El principal inconveniente de las infiltraciones de corticoides es que son dolorosas y producen atrofia. Se deben evitar cuando la afectación es mayor al 30%.

Los Corticoides orales son efectivos en los casos de alopecia areata extensa (existe gran controversia sobre su uso). Hay autores que los utilizan en casos de alopecia que progresa muy rápidamente o para conseguir una repoblación inicial.

Inmunoterapia tópica. La sensibilización de contacto o inmunoterapia tópica es uno de los tratamientos más efectivos en pacientes con alopecia areata que afecta a más del 50% del cuero cabelludo.

En los casos de alopecia muy extensa, que no responde a los tratamientos anteriormente citados, se ha ensayado con PUVA terapia e incluso con Ciclosporina oral. Sus importantes efectos secundarios y la reaparición de placas al dejar el tratamiento hace que deba ser muy bien valorado.

Prevención de la calvicie:

Hombres y mujeres, cada vez más jóvenes, notan con pesar que su pelo empieza a caerse de forma irremediable. Ahora este problema puede detectarse anticipadamente por medio de un test, lo que ayuda a atenuar los efectos de la temida alopecia.

La genética, como causa principal, y las alteraciones psicológicas están detrás de la aparición precoz de la alopecia, que puede afectar a un 89 por ciento de hombres y a un 16 por ciento de mujeres.

El test HairDX, realizado a partir de una muestra oral, puede anticipar si una persona sufrirá calvicie.

HairDX identifica una variante genética hallada en más de 95% de los hombres calvos. Científicos han descubierto que hombres con esta variante genética tiene un riesgo de 60% de perder el cabello antes de cumplirse los 40 años.

HairDX también identifica otra variante genética que es menos común. La presencia de esta variante indica una probabilidad de más de 85% de no perder el cabello antes de cumplirse los 40 años.

La caída de cabello constituye una preocupación cada vez mayor entre los jóvenes, e incide de forma muy negativa en la autoestima de la persona.

Son frecuentes los casos que, para disimular la pérdida precoz de cabello, deciden apuntarse a la moda de raparse la cabeza, una alternativa tan válida como recurrir a la cirugía.

Pero se considera que afeitarse la cabeza debe ser la última opción y por ello se aconseja tratamientos preventivos, que suelen dar muy buenos resultados.

Aunque el problema es distinto pero guarda relación con el tema, uno de los estigmas asociados más difíciles de soportar por los enfermos de cáncer es el que se refiere al deterioro de la imagen, sobre todo la pérdida el pelo a consecuencia de los agresivos tratamientos de quimioterapia.

Por eso se insiste en la necesidad que el enfermo recupere la autoestima a través del control de la alopecia.

Actualmente ha aumentado el número de casos de alopecia, tanto en hombres como en mujeres.

Por lo que se refiere a distinción entre sexos, los varones lo pueden sufrir hasta en un 89 por ciento, frente al 16 por ciento de las mujeres.

A nivel global, estudios demuestran que hay diferencias étnicas por lo que respecta a la alopecia: la raza blanca tiene la más alta incidencia de calvicie, mientras que en la negra es mucho más rara y poco frecuente.

En el caso de los orientales, se les cae el cabello mucho después que a la raza blanca.

Tras desterrar categóricamente el mito de la relación entre alopecia y potencia sexual, se considera que el incremento de la alopecia en las mujeres tiene que ver tanto con razones genéticas como de estrés, ansiedad y tratamientos hormonales.

También es cierto que la mujer acude más que antes a consulta y por eso hay más casos diagnosticados.

Dr. Avilio Méndez Flores

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